Titanes del jazz

Vicente Espí Trio New Sound
La Fábrica de Hielo
C / Pavía, 37. Valencia
Jueves 21 de julio, 2016, a las 19.30h

Vicente Espí Trio New Sound ofrecerá un concierto con entrada libre el jueves 21 de julio (19.30 horas) en La Fábrica de Hielo de Valencia. El grupo interpreta un repertorio de composiciones originales, con un lenguaje abierto a todas las influencias, dejando un gran margen para la improvisación, el virtuosismo y la imaginación creativa de sus componentes. Crean un mundo musical repleto de emociones y sentimientos que generan un viaje en el ritmo, el contrapunto y todo lo demás.

El trío de jazz está compuesto por Vicente Espí, batería y compositor; Jesús Santandreu, arreglista, compositor y saxofonista; y Mathew Baker, contrabajista. Los tres músicos tienen una gran trayectoria profesional. Vicente Espí estudió en el Conservatorio Superior de Música d´Íssy Les Molineaux. A los catorce años forma su primer grupo de Jazz con N´Guyen Lee, llegando a la final del Concurso Internacional de Jóvenes Intérpretes de la Défense (París, 1978). Además recibe clases del percusionista Daniel Humair y participa con músicos como David Rose y Stefan Persiani, entre otros. También ha impartido clases en Montpellier y ha colaborado con músicos de la talla de Perico Sambeat, Kirk McDonald, Fabio Miano, Joan Soler, Jordi Vilá, Mario Rossy y Santi Navalón.

Jesús Santandreu es experto en diferentes medios como música de cámara, big band, orquesta sinfónica y orquesta de vientos y ha compuesto piezas sinfónicas estrenadas o interpretadas en Brasil, EEUU, Portugal, Alemania, Colombia, China, Taiwán y España. Además, ha sido docente en varias universidades europeas, norteamericanas, asiáticas y latinoamericanas.

Matthew Baker, nacido en Maine (Estados Unidos), empezó a trabajar a los trece años como contrabajista en la Orquesta Sinfónica de Sioux City. Antes de llegar a España, Matthew Baker tocó con grandes orquestas como la London Symphony Orchestra, Philharmonia Orchestra, y BBC Philharmonic. Actualmente tiene plaza como profesor de la orquesta de Palau de les Artes, fundado por Lorin Maazel y Zubin Mehta. Matthew ha trabajado con grandes conocidos del jazz como Dave Samuels, Bob Mintzer, Terri Lyne Carrington, Ryan Kisor, Jorge Pardo y Víctor Mendoza, entre otros.

Vicente Espí Trio.

Jesús Santandreu (izda), Vicente Espí y Mathew Baker, Vicente Espí Trio New Sound. Imagen cortesía de La Fábrica de Hielo.

 

Alon Yavnai, tangos al piano en Mercedes Jazz

Noche de solo piano con Alon Yavnai
Tango, música de Cuba y Brasil
Café Mercedes Jazz
C / Sueca, 27. Valencia
Viernes 11 y sábado 12 de septiembre, 2015, a las 21.00 y 23.00h

Café Mercedes Jazz presenta un repertorio ecléctico y diverso de música Latino Americana para piano solo, música de Argentina, Cuba y Brasil, a cargo de Alon Yavnai. Tangos de Osvaldo Pugliese y Horacio Salgan, así como los del gran innovador Astor Piazzolla.

Contradanzas cubanas de los tres virtuosos compositores y pianistas del siglo 19, Manuel Saumel, Ignacio Cervantes y Ernesto Lecuona, y lo que se conoce como Latin Jazz, donde hay muchas partes de improvisación e incorporación del lenguaje de jazz, mezclado con elementos rítmicos de Cuba. De la música brasileña tocará Choro, Samba, Baiao, y Tango Brasilero de Ernesto Nazareth.

Alon Yavnai. Cortesía de Café Mercedes Jazz.

Alon Yavnai. Cortesía de Café Mercedes Jazz.

Alon Yavnai, nacido en 1969, comienza a tocar el piano a los cuatro años. Pronto ingresa en el conservatorio superior de Israel. Más tarde viaja a Boston, USA, donde acaba sus estudios en la prestigiosa escuela Berklee.

Grandes maestros del jazz solicitan su piano como Paquito D’Rivera, con el que graba en 2008 el CD ‘Funk Tango’ que obtiene un Grammy. Con el genial músico cubano trabaja por todo el mundo durante una década. También ha tocado en giras con artistas como Regina Carter, Freddie Hubbar, Joe Lovano, Rosa Pasos..

Alon Yavnai. Imagen cortesía de Café Mercedes Jazz.

Alon Yavnai. Imagen cortesía de Café Mercedes Jazz.

Ruzafa a ritmo de jazz en Café Mercedes

Café Mercedes Jazz
Calle Sueca, 27
Barrio de Ruzafa (Valencia)
Inauguración: jueves, 3 de septiembre de 2015. 21.00H. Entrada libre.

TRENTATRES inaugura una nueva etapa de ocio y cultura en el barrio de Ruzafa (Valencia) de la mano de Café Mercedes Jazz, emblemático local ubicado en este carismático barrio valenciano desde el año 2007.

Cartel inaugural de Café Mercedes Jazz. 2015. Cortesía de TRENTATRES.

Cartel inaugural de Café Mercedes Jazz. 2015. Cortesía de TRENTATRES.

El graduado en Historia del arte Bartolomé Mata, el diseñador gráfico Julián Romero y el maestro de jazz Mario Rossy proponen un local ideal para disfrutar de diversos estilos de música en sintonía con la noche valenciana así como un ambiente propicio para disfrutar de los mejores gintonics y cócteles. El local consta de dos salas: la primera dedicada a pub (gestionado de forma independiente fuera del horario de actuaciones por Bartolomé y Julián) y la segunda como sala de conciertos. La programación musical variará cada semana y las entradas podrán adquirirse en Trentatres Gallery. Al margen de la propuesta musical, el local también dará cabida a otras actividades culturales. El horario de apertura general será de jueves, viernes y sábado de 20.00 a 3.30h de la madrugada.

TRENTATRES cuenta también con otros dos locales de extensa trayectoria en el barrio de Ruzafa: Trentatres Gallery Café (C/Sueca, 33 bajo derecha) con una asequible oferta de desayunos, almuerzos, cervezas, granizados naturales y copas en general. Por otro lado, Trentatres Gallery Coworking (C/Dénia, 62), un espacio dedicado a la creación, el asesoramiento al ejercicio de la profesión del interesado o atención al cliente. Ambos locales ofrecen exposiciones de arte actual y participan anualmente en festivales como Russafa Escènica, Circuito Bucles y MUV-Circuito Música Urbana Valencia.

Trentatres Gallery Café en Sueca, 33 (Ruzafa). 2015. Cortesía de TRENTATRES.

Trentatres Gallery Café en Sueca, 33 (Ruzafa). 2015. Cortesía de TRENTATRES.

Trentatres Gallery Coworking en Dénia,62 (Ruzafa). 2015. Cortesía de TRENTATRES.

Trentatres Gallery Coworking en Dénia,62 (Ruzafa). 2015. Cortesía de TRENTATRES.

 

“La Administración para el jazz es un muro”

Congreso Internacional: El Jazz en España
La Nau de la Universitat de València
Celebrado entre los días 28 y 30 de noviembre de 2013

“La Administración pública es un muro para el jazz”. Así de rotundo se manifestó el pianista y profesor de la Escuela Superior de Música de Catalunya, Ignasi Terraza. No fue el único. El contrabajista y compositor Baldo Martínez aseguró que la ley, refiriéndose al régimen de contratación de músicos para eventos públicos, “la incumple la totalidad de Administraciones”. “Tienen que darnos de alta y no lo hacen”, agregó, como tampoco hay “inspección alguna para que se cumpla la ley”. Por eso Terraza apostilló que el problema estaba en la propia ley. “Hay que replantear el sistema de autónomos para que los músicos coticen según el trabajo que se haga”, de manera que la ley no fuera “tan agresiva como la actual”.

Detalle del cartel del Congreso Internacional: El Jazz en Valencia.

Detalle del cartel del Congreso Internacional: El Jazz en Valencia.

Todo esto y más se pudo escuchar durante los tres días del Congreso Internacional: El Jazz en España, celebrado el pasado fin de semana en La Nau de la Universitat de València y que reunió a músicos, profesores, responsables de sellos discográficos, dueños de clubs de jazz y periodistas especializados. Tres intensos días de conferencias y debates que sirvieron para poner en valor una música que, según el análisis de Antonio Ariño, sociólogo y vicerrector de Cultura de la Universitat de València, llega “al 2% de la población”, aunque posee “una gran capacidad de mutar entre generaciones”. A su juicio, el hecho de que no vivamos “en la sociedad de los objetos, sino en la sociedad de flujos”, obliga al sector del jazz, como a otros muchos sectores, a adaptarse “a los nuevos modos de consumo”.

Gerardo Pérez, dueño del Café Central de Madrid, dijo que le preocupaba trabajar “tan sólo con el 2% de la población”, y señaló como los grandes enemigos de los clubs de jazz el verano, “porque nos echa el público hacia las terrazas”, y el fútbol, “porque al parecer es lo único que funciona”. De todas formas, Gerardo Pérez subrayó que el club de jazz “está continuamente en la cuerda floja”, del mismo modo que el jazz “ha estado en crisis desde que empezó”.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Pero como no sólo priman los aspectos crematísticos, sino que el corazón también cuenta y mucho cuando hablamos de música, y no digamos nada si se trata de jazz, Jordi Pujol, responsable de Fresh Sound Records, recordó que cuando compras un disco, “compras placer”, y que la crisis no sólo afectaba a España, “porque en Los Ángeles están llegando los músicos a tocar en Big Bands por la cena”. El promotor Julio Martí afirmó que habíamos pasado “de Benny Goodman, más conocido por aquel entonces que el presidente de Estados Unidos, a la desaparición de los grandes”. “Ahora hay más muertos que vivos”, subrayó con ironía. Ariño apuntó que había “elementos condicionantes” que hacían, por ejemplo, “que el público de la ópera no aumente, aunque la actividad sea gratuita”.

El saxofonista Jorge Pardo, quizás haciéndose eco de todo ello, lanzó una interrogación desesperada: “¿Hay alguien ahí fuera que nos pueda ayudar?”. Ayudar a los músicos de jazz a mejorar su estatuto laboral, y ayudar a la cultura para que ese porcentaje de público aumente, no sólo con respecto al jazz, sino en relación con otros eventos que por su riesgo creativo quizás necesitan el apoyo público. Por eso Pardo aseguró que “quien tiene un local y defiende a sus músicos es un héroe”. Francisco Blanco Latino puso un ejemplo elocuente del daño que supone, sin ir más lejos, el incremento del IVA y demás impuestos: “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000, después de descontar el IVA, servientrada y demás”.

Juan Zagalaz, en una de las  conferencias del Congreso Internacional: El Jazz en España. Fotografía: Andrés Castillo. Imagen cortesía de SGAE Valencia.

Juan Zagalaz, en una de las conferencias del Congreso Internacional: El Jazz en España. Fotografía: Andrés Castillo. Imagen cortesía de SGAE Valencia.

El panorama dibujado por los asistentes al Congreso Internacional, lejos de resultar desalentador, sirvió para poner en valor su música y plantear entre todos cierto horizonte de futuro. El más inmediato ya se ha dejado notar. La Fundación SGAE y CulturArts de la Generalitat Valenciana, organizadores del congreso, en colaboración con la Universitat de València y la Universidad Politécnica, han anunciado la creación en Valencia de un centro de difusión y estudio del jazz. Aunque faltan por concretar muchos aspectos, la iniciativa ya supone la mejor prueba de que este primer encuentro ha dado sus frutos. Las conclusiones del Congreso Internacional: El Jazz en España serán asimismo recogidas en un acta en 2014, documento que permitirá igualmente definir estrategias futuras. Entre ellas, poner en marcha la segunda edición para que este singular encuentro, dirigido por Jorge García, Iván Iglesias y Antonio Onetti, no sea una aislada jam session.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Imagen del archivo fotográfico de Jimmy Glass, por cortesía de Chevi Martínez.

Salva Torres

¿Quién enciende la mecha del jazz en Valencia?

Congreso Internacional ‘El Jazz en España’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 28 al 30 de noviembre

Hace dos años la UNESCO promovió el 30 de abril como Día Internacional del Jazz. La Academia de Jazz de Francia designó a principios de este año como Mejor músico europeo de 2012 al saxofonista Jorge Pardo. Con anterioridad, el batería alicantino Ramón López ya había sido condecorado Caballero de las Artes y las Ciencias por el gobierno francés. Otro síntoma, este mucho más cercano, vendría a cerrar el círculo de la efervescencia última del jazz: la celebración en Valencia del primer Congreso Internacional “El Jazz en España”. Que Valencia sea la sede de tamaño encuentro en La Nau, del próximo día 28 al 30, no deja de ser igualmente sintomático. Como lo fue el hecho de que la Berklee eligiera la capital del Turia como única sede fuera de Estados Unidos.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hasta aquí las buenas noticias. Mejores incluso si tenemos en cuenta lo que nos dicen Francisco Blanco ‘Latino’, responsable de Sedajazz, Chevi Martínez, al frente de Jimmy Glass, y el “principalmente músico” pero igualmente responsable de Mercedes Jazz, Mario Rossy: que la afición al jazz en Valencia ha crecido “muchísimo” en los últimos años. Toda esa brillante eclosión, de la que darán cuenta los invitados al congreso sobre el jazz en España, arroja paralelamente una luz sombría: el enorme potencial de los músicos valencianos no se ve correspondido con el debido apoyo institucional. “El 95% de ese potencial se dilapida”, asegura el contrabajista Mario Rossy.

UN HERMOSO JARDÍN DESCUIDADO

Vayamos por partes. Primero están, o deberían de estar, los músicos por encima de todo. Y los músicos valencianos están a un nivel de primer orden internacional. ¿Entonces? “Hay más de 30 big bands en Valencia, pero no hay espacios para que toquen”, subraya Rossi, quien, apropiándose de una frase del pianista Albert Sanz, sostiene que la institución pública “no cuida nada su hermoso jardín”. Un jardín repleto de excelentes músicos que la Administración apenas riega con buenas palabras. “La ayuda institucional no tiene por qué ser económica, puede ser de tipo propagandístico o mediante protección cultural”, señala Chevi Martínez, que sin ir más lejos reunió la semana pasada a diez músicos valencianos, encabezados por Perico Sambeat, para rendir un sobresaliente homenaje al 50 aniversario de The Black Saint and The Sinner Lady de Charles Mingus.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Blanco ‘Latino’, que lleva 20 años al frente del colectivo de músicos Sedajazz, pide a las instituciones públicas “que se tomen esto más en serio”. Porque no es de recibo que “los de fuera toquen a caché, mientras los de aquí tengamos que cobrar a taquilla”. “Faltan hábitos culturales saludables”, apostilla Rossy. Hábitos como los de crear un circuito estable de jazz, que a los músicos se les pague como merecen o de que haya más espacios en condiciones donde tocar durante todo el año. “Lo importante es que, de una vez por todas, el jazz se convierta en algo cotidiano”, argumenta Chevi Martínez. “El jazz no es cuestión de dos veces al año, sino de que sea algo vivo todos los días”, añade.

FUGA DE TALENTOS

“¿Alguien conoce el Festival de Jazz de Nueva York? No tiene relevancia conocerlo porque allí prima el jazz que se hace en los clubs durante todo el año, y cuando no existe ese tejido cultural de base entonces se tienen festivales”, indica Rossy. De manera que menos festivales “dedicados a traer figuras que resultan rentables” (Chevi) y más “programación estable” que evite la “fuga de talentos” (Rossy) que se viene produciendo en la Comunidad Valenciana. “Antes, cuando estaba el SARC de la Diputación, te llamaban de Casas de Cultura, pero es que ahora ni eso”, precisa Latino.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hay coincidencia en señalar la importancia de que se haga, por primera vez, un congreso para debatir acerca del jazz en España. Y, de nuevo, teniendo a Valencia como protagonista. Ahora bien, ¿el encuentro teórico dejará algún tipo de semilla práctica? “Yo tengo esperanzas”, dice Rossy, teniendo en cuenta que “el jazz cada vez va a mejor” y que “la demanda del público es innegable”. A su juicio, se necesita, sobre todo, poner en valor a los músicos y que estos, a su vez, “dejen de pasar la gorra, porque eso hace daño al sector”. Como hace daño que un festival como el de la Universidad Politécnica de Valencia, “que se hace con las mejores intenciones”, sea gratis.

Para Chevi Martínez, cuyo Jimmy Glass es la puerta de entrada en Valencia del mejor jazz neoyorkino, dado que la Administración “no está en situación de apoyar a la cultura, que al menos no ponga trabas a su desarrollo”. Latino, en este sentido, apunta el daño que ha hecho el 21% de IVA. “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000”. Mario Rossy sólo pide un cambio en la política cultural, de manera que todo ese potencial de músicos que atesora Valencia sea debidamente explotado. ¿Quién se atreve, de verdad, a encender la mecha?

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Salva Torres