El vitral del MuVIM acoge a tres mujeres valientes

Dones valentes, de Maribel Domènech
Vitral del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta noviembre de 2018

«Con la traducción al castellano se suele perder ese matiz», aseguró el director del MuVIM, Rafael Company, «pero decir en El Cabanyal que una mujer es ‘valenta’ implica una connotación admirativa. Un modelo a seguir». La obra de Maribel Domènech -artista, doctora en Bellas Artes y catedrática de Escultura de la Universitat Politècnica de València- que ocupará el vitral del museo hasta el mes de noviembre, lleva por título precisamente ‘Dones valentes’. En ella aparecen tres mujeres, las hermanas Martí, protagonizando una cacerolada a la puerta de su casa de El Cabanyal. Una casa sobre la que pendía la amenaza de la desaparición por el plan del anterior equipo de gobierno municipal que pretendía la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar.

«Cuando se habla de movimientos sociales», apuntó Maribel Domènech, «de salir a la calle para protestar o reivindicar algo, se suele pensar que se trata de acciones protagonizadas por gente joven y mayoritariamente masculina. Pero la realidad es que el grueso de esas reivindicaciones lo conforman mujeres y, en un número significativo, mujeres mayores. En mi obra yo he querido rendir homenaje a esas mujeres mayores que no han perdido el espíritu de lucha y rebeldía».

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Y, como ejemplo paradigmático, la artista mencionó las actuales movilizaciones contra la pérdida de valor adquisitivo de las pensiones. «Vivimos en una sociedad que ensalza la juventud permanente. Parece que con la edad las personas pierden valor, en el doble sentido de la palabra: que dejan de valer y que pierden el coraje. Cuando es exactamente todo lo contrario: como estamos viendo estos días, nuestros mayores son cualquier cosa menos personas pusilánimes. Han demostrado un ímpetu y arrojo admirables. Y que mantiene intacta la capacidad de indignarse contra las injusticias sociales, como la pérdida de valor adquisitivo de las pensiones que se han ganado con mucho esfuerzo a lo largo de su vida», subrayó la artista.

La obra de Maribel Domènech está protagonizada por esas tres mujeres mayores vestidas de negro, de pelo blanco y rostros sonrientes, tocando la cacerola a la puerta de su casa contra la amenaza de derribo de su casa, construida por sus padres en 1908. En las manos llevan objetos cotidianos -mazas, cacerolas, martillos-que en aquellos días «se convirtieron en instrumentos de resistencia», apostilló Domènech. Por eso mismo aparecen destacados en rojo en el vitral. Para la artista, las hermanas Martí representan a todos y todas las vecinas: su actitud, su fuerza y dignidad visibilizan el poder de la resistencia y del movimiento vecinal. Una resistencia que no fue baldía: «La casa se mantiene en pie y allí sigue viviendo la única de las hermanas que sigue viva, Pepa».

Porque no se trataba tan sólo de un edificio, era mucho más: era un lugar de la memoria que atesoraba los recuerdos de varias generaciones de una misma familia. Precisamente, el trabajo artístico de Domènech ha buscado siempre reflexionar sobre «lo íntimo y social de la vida cotidiana». No en balde la artista hace suyo el adagio de la feminista Carol Hanisch, quien en un ensayo publicado en 1970 aseguró que «lo personal es político». Para Maribel Domènech «nuestra acción política como mujeres se configura en las decisiones que tomamos, dentro de la rutina, todos los días. La acción de las hermanas Martí, saliendo a la puerta de su casa para defenderla, era un ejemplo inmejorable de eso».

La muestra del Vitral del MuVIM, comisariada por Elena Plaza, se complementa con ‘Reina 135’ -en alusión a la calle de El Cabanyal y el número de la vivienda- un vídeo de 2001 de Pedro Ortuño en el que aparecen dos de las hermanas Martí -Lola y Antonia- relatando ante las cámaras las vivencias transcurridas en la casa que el plan urbanístico pretendía derribar. Un documental «de gran valor etnográfico», resaltó la artista. Otro vídeo, titulado ‘Acción continua’, repasa a su vez la trayectoria artística de Maribel Domènech.

Homenaje a la galerista Rosalía Sender

Dentro de las actividades de su ‘Setmana de la Dona’, el MuVIM también rindió un homenaje a la galerista Rosalía Sender, mujer trabajadora y políticamente comprometida que ha dirigido durante décadas una galería de arte contemporáneo con su nombre en la ciudad de Valencia. La galerista ha donado al museo un total de 161 obras de su colección particular, en la que se incluyen serigrafías, litografías y obras de artistas valencianos como Genovés, Renau, Equipo Crónica, Carmen Calvo o Rosa Torres, además de obras de Saura y Tàpies, entre otros.

La mayoría de la donación está compuesta por obra gráfica -en muchos casos dedicada personalmente a Rosalía Sender- realizada en las décadas de 1970, 1980 y 1990 por artistas valencianos. Se trata, en palabras de Amador Griñó, jefe de exposiciones del museo, de un «legado sentimental que ofrece una panorámica inmejorable del arte que se produjo en este país sobre todo durante la Transición a la democracia».

La vida de Rosalía Sender es, según Griñó, «todo un ejemplo de compromiso cívico. Tuvo que vivir un penoso exilio después de la guerra civil y, a su vuelta, se implicó personalmente en la resistencia antifranquista, militando primero en la Juventud Socialista Unificada (JSU) y después, hasta 1986, en el PCE. Ambas facetas, la política y la artística, lejos de contradecirse se complementaban: en su galería expuso obras de artistas que habían sido compañeros de clandestinidad».

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Jesús Herrera Martínez obtiene la IV Beca de La Rambleta

Spatium Hermeticum es el título de la obra de Jesús Herrera Martínez galardonada con la IV Beca Espai Rambleta, escogida entre más de un centenar de proyectos internacionales. En esta edición, el galardón ha ido a parar a un artista valenciano. Aunque actualmente se encuentra residiendo y trabajando en Copenhague, el alicantino Jesús Herrera mantiene su centro de operaciones artístico en el barrio de Ruzafa.

El premio conlleva la concesión de diferentes ayudas materiales y económicas para la realización del proyecto ganador. La convocatoria está abierta a cualquier disciplina artística, individual o colectiva, así como a proyectos de producción, investigación y comisariado. Gracias a residencias como esta, Rambleta continúa alcanzando algunos de sus objetivos principales: respaldar a los creadores, apostar por la calidad y dar visibilidad a los nuevos talentos.
Spatium Hermeticum es un proyecto pictórico que plantea una reflexión en torno a las estrategias tradicionales de exhibición. Abriendo interrogantes sobre si una narrativa pictórica contemporánea es posible simulando un espacio simbólico sacro o si un display alegórico puede compactar una serie pictórica poliédrica.

Jesús Herrera Foto2

Hasta 122 proyectos llegados de todas partes del mundo ha tenido que valorar un renovado jurado compuesto por expertos del sector artístico. A los miembros habituales del tribunal, se han sumado nuevas y reconocidas caras como las de David Pérez (director de Actividades Culturales de la UPV), Maribel Doménech (artista visual y catedrática BB.AA de la UPV), Marisol Salanova (comisaria y crítica de arte) y Reyes Martínez (SET Espai d’Art). En cuanto al resto de finalistas, el listado lo completan Damià Jordà, Antoni Signes, Anja Krakowski, Luis Urquieta, Jorge Isla, Chus García-Fraile,Mario Gutiérrez Cru, Cristina Spirelli y María Lamuy; un sugestivo y variado elenco de creadores que certifica el nivel que ostenta actualmente el certamen.

Con este reconocimiento, Jesús Herrera Martínez se une a una exclusiva lista de creadores conformada por Várvara & Mar, Santiago Morilla, y Avelino Sala, sin duda, todos ellos, una realidad del panorama artístico actual. Con La cuarta edición de la Beca de Investigación y Producción Artística de Espai Rambleta se consolida como una convocatoria artística de reconocido prestigio nacional. El valenciano comenzará su residencia y desarrollará su trabajo en la sala de exposiciones de Espai Rambleta a lo largo esta temporada, hasta que, en el último trimestre del año, se lleve a cabo la inauguración del proyecto ganador.

Más información

Jeús Herrera Foto

La Mar… de ideas

Mar-Mar, exposición colectiva multidisciplinar
Octubre Centre de Cultura Contemporánia
C / Sant Ferran, 12. Valencia
Hasta el 8 de enero de 2015

Hay dos maneras de enfrentarse al paisaje, la naturaleza o, en el caso que nos ocupa, a la mar. Una, digamos imaginaria, es concebirlos como lugares amables donde uno puede recuperar la tranquilidad, el sosiego y, por qué no, hasta el alma que las prisas diarias nos roba. Una especie de placebo para el desgastado y maltratado cuerpo. La otra, más arrebatada, concibe esa naturaleza como un espacio embravecido en consonancia con esa otra naturaleza interior que ansía más de lo que la vida cotidiana ofrece. Algo así, por emular a Umberto Eco, como si habláramos de apocalípticos e integrados con respecto al paisaje, la mar o el mundo.

Obra de Blanca Montalvo en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Blanca Montalvo en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

En la exposición ‘Mar-Mar’, organizada con motivo del festival ciudadano Mostra Viva y comisariada por Amparo Carbonell, se reúnen artistas de ambas tendencias. Los hay integrados con esa naturaleza, a la que toman por objeto de su obra, para mostrar cierta poética marina, ya sea mediante el trabajo del medio técnico empleado (pintura, fotografía, instalación, video) o empapándose del runrún de sus mediterráneas aguas. Y los hay apocalípticos, denunciando el ultraje perpetrado contra el medio ambiente o reflejando el desgarro interior que provoca adentrarse en los peligros de sus fondos marinos.

Obra de Germán Torres en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Germán Torres en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Hay sin duda poesía, nostalgia de esa mar forjadora de sueños románticos. Como en el caso de Blanca Montalvo, que desde su ventana observa la gradual transformación lumínica del mar con pasmosa obsesión, diríase que absorta por el magnetismo y atracción que ejerce el vaivén de esas aguas. Otro tanto sucede con los trabajos de Germán Torres o Giorgia Partesotti, que se zambullen en ese Mediterráneo para extraer cierta memoria, quién sabe si ligada al líquido amniótico del que procedemos. De la memoria se ocupa igualmente Luis Urquieta, con sus fantasmales fotografías digitales, temblorosas ante el paso del tiempo.

Obra de Luis Urquieta en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Luis Urquieta en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

También hay crítica, perplejidad e incluso imágenes kitsch o esperpénticas. Neus Lozano e Isaac Senchermés lo hacen mediante una fotografía de asueto playero en un espacio árido, (des)encarnado, mezcla de relax estival y contaminación. Pepe Romero se lleva la casa a cuestas para mostrar esa doblez entre la plácida vista frente al mar y su pesada carga inmobiliaria. José Luis Cueto se limita a constatar los diferentes habitantes de ese Mediterráneo, que en la playa del Lido en Venecia simbolizan modernidad y tradición en tenso diálogo. Ainhoa Salas y Guillermo Lechón se encargan de reunir pinturas, objetos y videos para poner en solfa la vida disoluta de ese turismo galopante que convierte la mar en una sopa de letras de difícil digestión.

Obra de Neus Lozano en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Neus Lozano e Isaac Senchermés en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

De la exploración del medio se hacen cargo Pepa L. Poquet, Julio Sosa, Rocío Vicent y Jaume Chornet, entre otros. Poquet utiliza un proyector de transparencias para mostrar  sus microrrelatos en torno al agua; imágenes sepia de viejos fotogramas. Sosa se apropia del mar para deconstruir su fluidez hasta dar con el alma pictórico fotográfico de sus aguas. Vicent convierte los cabellos entrelazados en un mar de dudas para la percepción, dotando al cuerpo de naturaleza propia acompasada con los ritmos de la mar. Chornet hace arqueología marina mediante el trabajo escultórico del esqueleto de cierto cetáceo que habita en el Mediterráneo, para disolver los límites entre el objeto y sus emanaciones; entre la figura y el fondo del que procede.

Fotografía de José Luis Cueto en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de José Luis Cueto en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

‘Mar-Mar’ prolonga su multidisciplinar oleaje en el Octubre Centre de Cultura Contemporánia mediante un total de 27 propuestas a las que dan fértil vida 34 artistas, cuya lista completa es la siguiente: Blanca Montalvo, Mariajo Martínez de Pisón, Amparo Carbonell, Trinidad Grácia, José Maldonado, Emilio Martínez, Bia Santos, Maribel Doménech, Dolores Furió, Silvana Andrés, Laura Silvestre, Paco Giner, Paco Sanmartín, Carlos García Miragall, Vicente Ortíz, Leopoldo Amigo, Laura Rodrigo, Hector Sampér, Pepe Romero, Cuento Lominchar, Jaume Chornet, Pepa López Poquet, Isabel Navarro, Gil Gijón, Giorgia Partesotti, Rocío Vicent, Neus Lozano, Isaac Senchermès, Guillermo Lechón, Ainhoa Salas, Germán Torres, Luis Urquieta, Julio Sosa y Soumaya Raissouni.

Obra de Pepa L. Poquet en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Pepa L. Poquet en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Mercedes en 'Mar-Mar'. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Obra de Rocío Vicent en ‘Mar-Mar’. Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Escultura de Jaume Chornet y video de Giorgia Partesotti en 'Mar-Mar', en el Octubre Centre de Cultura Contemporánia.

Escultura de Jaume Chornet y video de Giorgia Partesotti en ‘Mar-Mar’, en el Octubre Centre de Cultura Contemporánia.

Salva Torres

Mar-Mar, 34 Mediterráneos en el Octubre

Mar-Mar, exposición colectiva
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / Sant Ferran, 12. Valencia
Inauguración: Marte 2 de diciembre
Hasta el 8 de enero de 2015

‘Mar-Mar’ nos brinda la mirada de 34 artistas hacia el lugar donde progresivamente ha crecido, en un tiempo sin medida, la idea contemporánea del mundo: la mar Mediterránea. Una idea del mundo agitada, como una sucesión de espejismos que reúnen con la niebla, envueltos en la humedad que todo lo empapa, mezclados con la arena en las olas.

Imagen de la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Cortesía de Mostra Viva.

Imagen de la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Cortesía de Mostra Viva.

Idea / imagen de una mar sin tiempo, una mar sin espacio propio, que es a la vez la mar común a muchos pueblos. Miradas hacia ese lugar en medio de las tierras. Miradas privadas, compartidas a menudo, fugaces o profundas, ligeras o entregadas, militantes, abiertas a preguntas eternas que encadenan respuestas tan ondulantes e inestables como el horizonte lejano y tan presentes, rotundas y presentes, como las olas a la orilla.

La misma mar que, de cuando en cuando, limpia y ensucia todo lo que toca, y así renueva o ancla ideas y territorios. La mar que continúa dando nueva forma a las piedras, al cielo y a las nubes, que continúa custodiando lugares y creencias, que nos une y nos separa, que guarda, con la misma firmeza, lágrimas y melodías.

Esa mar tan azul y tan capaz de renovar la sangre y la memoria, que se rehace cada día en cada cuerpo, en cada ola. Mar azul y negra, y verde y roja, y gris y azul, y blanca, y otro golpe negra, mar de luz.

Obra de Dolores Furió y Silvana Andrés en la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Obra de Dolores Furió y Silvana Andrés en la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Estas miradas, que se resuelven a través del arte, nos obligarán a revisar nuestro presente, tan ajeno ya a aquella idea de mundo civilizado que nació, sin tiempo ni espacio, en todas las riberas de la Mediterránea.

Participan en la exposición ‘Mar-Mar’: Blanca Montalvo, Mariajo Martínez de Pisón, Amparo Carbonell, Trinidad Grácia, José Maldonado, Emilio Martínez, Bia Santos, Maribel Doménech, Dolores Furió, Silvana Andrés, Laura Silvestre, Paco Giner, Paco Sanmartín, Carlos García Miragall, Vicente Ortíz, Leopoldo Amigo, Laura Rodrigo, Hector Sampér, Pepe Romero, Cuento Lominchar, Jaume Chornet, Pepa López Poquet, Isabel Navarro, Gil Gijón, Giorgia Partesotti, Rocío Vicent, Neus Lozano, Isaac Senchermès, Guillermo Lechón, Ainhoa Salas, Germán Torres, Luis Urquieta, Julio Sosa y Soumaya Raissouni.

Obra de Luis Urquieta en la muestra 'Mar-Mar' del Octubre Centre de Cultura Contemporánia. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Obra de Luis Urquieta en la muestra ‘Mar-Mar’ del Octubre Centre de Cultura Contemporánia. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Amparo Carbonell Tatay

Mujeres resistentes, mujeres dolientes

Mujeres: territorios artísticos de resistencia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 7 de septiembre, 2014

Por un lado, la sociedad patriarcal, entendida según los usos y abusos del feminismo. Por el otro, su denuncia. Por un lado, la represión a la que han sido sometidas las mujeres por efecto de cierto machismo imperante. Por el otro, el destape de tamaño agravio y su correspondiente ajuste de cuentas. Entiéndase tal ajuste de cuentas en su versión más radical (“que les corten la cabeza”) o en su versión más economicista (las cuentas claras, con su debe y su haber). He ahí la declaración de intenciones de algunas de las manifestaciones artísticas protagonizadas por mujeres: sabedoras éstas del poder que confiere su lucha por la igualdad o la diferencia (según), en una sociedad que se siente en deuda con sus víctimas, no dejan de proponer actividades que vayan ganando terreno en esa dirección.

La liberté rassonnée, de Zaera, en la exposición 'Mujeres: territorios de resistencia', en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

La liberté raissonnée, de Cristina Lucas, en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ es una muestra de ese talante crítico, al tiempo que revelador de cierto goce femenino. Comisariada por Irene Ballester, la exposición reúne en la Sala Estudi General de La Nau obra de 11 artistas: Carmen Calvo, Teresa Cebrián, Consuelo Chambó, Diana Coca, Maribel Domènech, Ana Gesto, Cristina Lucas, Myriam Negre, Marina Núñez, Inmaculada Salinas y Rossana Zaera. Obras de diferentes estilos, continentes y contenidos que, sin embargo, comparten esa mirada común por la denuncia y, una vez desencadenada, por el afloramiento de un placer siniestro.

Detalle de una de las fotografías de Consuelo Chambó en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las fotografías de Consuelo Chambó en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

Pongamos por caso, ‘La liberté raissonnée’ (La libertad razonada), obra de Cristina Lucas. En un video de 4’ 20”, la artista crea y se recrea en el cuadro de Eugène Delacroix, ‘La libertad guiando al pueblo’, para ofrecer su particular vuelta de tuerca. La revolución en pos de la libertad que en el primer tercio del siglo XIX se desencadenó en Francia, da pie en la obra de Cristina Lucas a cierto ensañamiento perpetrado sobre el cuerpo de la mujer, que Delacroix pinta con los pechos al aire empuñando la bandera tricolor francesa. La madre patria enfervorizada, cuna del intenso nacionalismo hoy de vuelta, se transforma en objeto ultrajado, ligando la pasión política con la pulsión humana.

Detalle de una de las obras de Carmen Calvo en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las obras de Carmen Calvo en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ se mueve entre ambas franjas: la denuncia social, intensamente política, y su correlato visual en forma de un conjunto de obras que destaca por sus aspectos siniestros. Diana Coca, en ‘La ciudad de las muñecas rotas’, lo manifiesta abiertamente: “Me interesa el cuerpo profanado, con residuos de violencia”, provocado por una “situación de insatisfacción respecto al modelo establecido”. De manera que frente a la crítica de ese modelo, comparece en la obra artística el cuerpo femenino violentado. Lo mismo que ocurre en el video de Cristina Lucas.

Fotografía de Ana Gesto en la exposición 'Mujeres: territorios artísticos de resistencia', en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Ana Gesto en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’, en La Nau de la Universitat de València.

Teresa Cebrián, sin mostrar la figura femenina tan descarnada, no deja igualmente de llamar la atención acerca de ciertos ‘Patrones del dolor’. Y Rossana Zaera se hace eco de las tareas domésticas realizadas con máquinas de coser, cambiando el hilo por los cabellos  en ‘La máquina del tiempo’, evocación sarcástica del laborioso y oscuro pasado femenino. Carmen Calvo utiliza la figuración femenina en negativo, para plasmar el silencio, humillación y cierto sadismo en sus imágenes elocuentemente tituladas ‘Has hecho de mí todo lo que querías’.

Mujeres “partidas” (Myriam Negre), carnales y de rostro oculto por una espesa melena (Consuelo Chambó), arrastrando penosas cazuelas (Ana Gesto), sirenas mitológicas (Marina Núñez), fragmentadas en múltiples recortes de prensa (Inmaculada Salinas) o portadoras de un enorme tejido con cables eléctricos (Maribel Doménech), así son esas mujeres resistentes comisariadas por Irene Ballester. Mujeres cuyos territorios oscilan entre la denuncia y el goce siniestro.

Fotografía de Diana Coca en la exposición de La Nau.

Fotografía de Diana Coca en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Mujeres resistentes en La Nau

Mujeres: Territorios artísticos de resistencia
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Sala Estudi General
Hasta el 7 de septiembre de 2014

Bajo el título Mujeres: territorios artísticos de resistencia se ha presenta esta propuesta expositiva en la Sala Estudi General de La Nau, Centre Cultural de la Universitat de València. En esta exposición se muestra una selección de obras de mujeres artistas –realizada por la comisaria, la doctora Irene Ballester Buigues- cuyo trabajo tiene su trasfondo en la igualdad, necesaria en una sociedad democrática. Ellas se muestran como sujeto de poder, y su trabajo el elemento a través del cual se empoderan para hacer presente lo invisible, donde lo corpóreo, se alza como protagonista indiscutible, enmarcado dentro de un territorio de resistencia a través del cual se hacen presentes nuevas voces visuales y narrativas, cuyos códigos abiertos, permiten nuevas significaciones. Unas imágenes, todas ellas, que van a romper con el estado de tensión y pasividad que el falocentrismo ha sometido a las mujeres.

Maribel Domènech, Teresa Cebrián, Carmen Calvo, Inmaculada Salinas, Ana Gesto, Diana Coca, Marina Núñez, Cristina Lucas, Myriam Negre, Consuelo Chambó y Rossana Zaera, desmontan y subvierten a través de sus trabajos la cultura visual anclada en patrones estructurales patriarcales. Escenifican aquello que no tiene nombre y construyen una nueva subjetividad en la que tiene cabida una neva política de la imagen que nos permite subvertir las viejas dicotomías de género.

Para ello destierran, de manera consciente, la estética normativa, contenedora de deseo sexual y paradigma de la estética occidental. Su capacidad crítica, versátil, constante y deliberada de representación, les permite hablar, a través de su arte, y mostrar aquello que el patriarcado ha ocultado detrás de una cortina espesa de humo. El feminismo ha abierto muchas puertas, tantas que la pluralidad es su bandera, por lo que el trabajo de estas artistas también forma parte de un cambio rotundo presente en el arte del siglo XXI, donde representar lo no representable ha supuesto por fin que sea mostrado lo que un grupo dominante no desea ver en manos de otras y otros.

'Patrones del dolor', de Teresa Cebrián. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘Patrones del dolor’, de Teresa Cebrián. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Mesa redonda: Arte público, de verdad!

Con motivo de la presentación del catálogo de los proyectos de ÚLTIMA Creación contemporánea joven e INTRACITY Arte público y mediación social, tiene lugar la mesa redonda: Arte público, de verdad!
Con la participación de Álvaro de los Ángeles, Maribel Domènech y José Luis Pérez Pont
Salón de actos del Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno San Nicolás, 4, Valencia
18 de junio de 2013, 19 h

El arte reparte. La Tejedora CCEC

El arte reparte. La Tejedora CCEC

La publicación recoge los trabajos llevados a cabo en el espacio público de Albal, Torrent y la Comarca del Priorat, por los artistas seleccionados en ÚLTIMA e INTRACITY:
Escif
Dulk
Julieta
Okuda
Difusor
La Tejedora CCEC
Sara Díez / Rubén González
Paula Valero

Tomando como referencia estos ejemplos críticos y participativos de arte en el espacio público, se plantea un debate sobre las tipologías de arte público y las aplicaciones y el uso social de las mismas.

Escif

Escif