Nueva Era de lo Fantástico

Literatura fantástica
Juan Miguel Aguilera, Sergio R.Alarte, Sergio Mars y María Tordera
Febrero de 2018

Lo fantástico es fantástico. Valga la redundancia para subrayar la vitalidad de un género que incluye varios subgéneros pese a ser denostado como una vía de escape de la realidad. “Para mí la fantasía no es un escape, es una ventana”, dice Guillermo del Toro al respecto. “Su propósito es la interpretación de la realidad, no huir de ella”. Y Ursula K. Leguin hablaba de esos dragones que nos definen: “Quienes niegan su existencia a menudo acaban devorados por ellos. Desde dentro”.

La literatura fantástica gana cada día más adeptos entre lectores de todas las edades y sexos, y Valencia no es ajena a este fenómeno. Hace seis años existe una editorial especializada, Kelonia, se ha creado el Proyecto Artemisa integrado por siete escritoras centradas en lo fantástico, y la Facultad de Geografía e Historia acaba de celebrar un congreso que lo analiza desde una perspectiva académica. Podemos presumir de tener tres grandes maestras del género en muy diversos registros: Pilar Pedraza, Elia Barceló y Laura Gallego. ¿Para cuándo un festival FantaVal?

Portada de 'Otros reinos', de Richard Matheson.

Portada de ‘Otros reinos’, de Richard Matheson.

No es fácil trazar un mapa completo de tan extenso territorio imaginario pero lo intentaremos a través de cuatro autores que lo exploran y reflexionan aquí sobre su evolución, la irrupción de una oleada de mujeres que han revitalizad la ciencia ficción y el influjo positivo de Juego de tronos. Por orden alfabético: Juan Miguel Aguilera, Sergio R. Alarte, Sergio Mars y María Tordera.

Aguilera es un artista polivalente, ilustrador y guionista con siete novelas publicadas.  “Es casi imposible trazar una línea que separe la fantasía de la ciencia ficción”, dice.  “Me quedo con la definición que dio el escritor Norman Spinrad: ‘Ciencia ficción y Fantasía es el género literario que se publica en las colecciones de Ciencia ficción y Fantasía’”. A causa de la crisis mundial y la falta de expectativas reales en la conquista del espacio, “la ciencia ficción que triunfa ahora es la distópica situada, normalmente en un futuro cercano y reconocible, y en este mismo planeta, aunque no tiene por qué ser así siempre”.

Portada de 'Shadow Show'.

Portada de ‘Shadow Show’. Cuentos en homenaje a Bradbury.

Resalta la importante aportación de las mujeres a este tipo de  literatura que se proyecta hacia el futuro. “La ciencia ficción la inventó una mujer, Mary Shelley, y el género estaría muerto de no ser por las escritoras estadounidenses que, a partir de los años setenta irrumpieron con fuerza renovándolo por completo y llevándolo a un nuevo nivel. Sin Ursula K. Le Guin, Joanna Russ, James Tiptree, Jr, Pamela Sargent, C. J. Cherryh, etcétera, la ciencia ficción anglosajona se habría estancado. Ellas aportaron un nuevo punto de vista y una sensibilidad diferente ante los problemas humanos”.

Sergio R.Alarte es filólogo, hace seis años creó junto a Carmen Cabello la editorial  Kelonia y está a punto de publicar su cuarto título, Sibilla, Hija del Viento y Esencias, #Fenómeno 2012. Piensa que el influjo de Juego de Tronos ha sido positivo y que “la especulación con base científica” es la frontera que separa la fantasía de la ciencia ficción. “Las mujeres tienen una perspectiva que aporta muchísimo, con numerosas nuevas voces como Nora K. Jemisin, Charlie Jane Anders,  Margaret Atwood y  la maestra del género Ursula K. Le Guin. En el tratamiento de la sexualidad,  sentimientos y nuevas especulaciones se han hecho imprescindibles”.

Portada de 'El niño que quería ser un goonie', de Víctor Blázquez.

Portada de ‘El niño que quería ser un goonie’, de Víctor Blázquez.

Sergio Mars es biólogo  y autor de medio centenar de relatos fantásticos publicados en diversos medios. También considera positivo el influjo de Juegos de Tronos y opina que los lindes entre fantasía y ciencia ficción no son una frontera rígida, sino “un continuo con límites brumosos establecidos más por tradición y segmentación de mercado que en función de características objetivas”. La fantasía actual más puntera escrita mayoritariamente por mujeres permite verificar  “que no tenemos porqué limitarnos a los esquemas tradicionales o incluso históricos en la asignación de roles. Por inercia o falta de imaginación, no estábamos aprovechando a fondo toda la libertad que concede el género fantástico para romper esquemas”.

María Tordera es farmacéutica en La Fe y una de las escritoras del proyecto Artemisa. “Las mujeres han enriquecido la literatura siempre, aunque se les ha prestado poca atención.  Esto ha cambiado y sigue cambiando muy rápido y Úrsula K Leguin representa ese cambio. Pretender ver el mundo solo desde un punto de vista masculino es como querer ver con un solo ojo”. La evolución del género es espectacular, comenta. “Martin imprimió un giro y luego vino el subgénero grimdark de la mano de  Joe Abercrombie y otros. Obras como la de Ted Chiang con su antología La historia de tu vida, cuyo relato más importante fue adaptado al cine en La llegada. En la actualidad autoras como Jemisin o Addison están cambiando los géneros de lo extraordinario” concluye Tordera.

Escritores de fantástico.

De izda a dcha, Serio R. Alarte, Juan Miguel Aguilera, María Tordera y Sergio Mars. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Relatos sin receta

Cuentos encapsulados
Generación Bibliocafé

La literatura es un enorme botiquín repleto de pastillas, apósitos, pomadas y ungüentos. Historias que calman y otras que excitan; historias que conmueven, que hacen pensar o reír, o ambas cosas a la vez. La palabra puede herir como el filo de una espada, pero también tiene un efecto reconfortante y balsámico. Como los 25 Cuentos encapsulados que incluye el último trabajo colectivo de Generación Bibliocafé (GB), el onceavo título que edita este grupo de escritores valencianos que se han atrevido a hablar casi de todo. Los viajes, la gastronomía, las mascotas, el arte, la violencia contra la mujer, la inmigración, etcétera.

Este proyecto surgió en torno al 60 Congreso de Farmacia Hospitalaria, celebrado en Valencia del 10 al 13 de noviembre. María Tordera, miembro de GB, que es también farmacéutica de La Fe, propuso a los organizadores convocar un concurso literario entre los asociados. La idea fue aceptada y se creó un jurado formado por Tordera, Susi Bonilla y Mauro Guillén que selección los mejores relatos, junto a 15 de otros tantos autores de GB y dos escritores invitados: Vicente Marco y Rafael Borrás.

Logotipo de Generación Bibliocafé, editora de Cuentos encapsulados.

Logotipo de Generación Bibliocafé, editora de Cuentos encapsulados.

Arma curativa

Salud y enfermedad están separadas por una línea muy fina que se adelgaza a medida que pasan los años. Cuando se cruza esa frágil frontera y el organismo falla, conceptos como hospital, tratamiento, medicación cobran un significado especial. Se inicia una enconada lucha por la supervivencia en la cual los productos farmacéuticos desempeñan una función esencial como arma curativa.

Describir y dar a conocer el mundo farmacéutico en su faceta hospitalaria es el tema común de todos estos relatos sin receta, pero cada autor lo enfoca de una forma personal, con lo que la lectura resulta amena y variada.

A través de la mirada de un niño que padece un problema de corazón, Susi Bonilla describe en El sótano el ámbito en el que estos profesionales desarrollan su callada labor, casi siempre en los sótanos de los grandes hospitales. “No vendía medicinas como los de la farmacia de la esquina de mi casa (…) Iban vestidos con distintos uniformes, según la misión que tenían que cumplir”.

En La vida es química María Tordera reflexiona sobre la capacidad de percibir sensaciones a través de nuestro complejo cerebro. Cuenta el extraño caso de Hugo, un niño que sufre la enfermedad de Crohn, obligado a alimentarse con nutrición parenteral, que es capaz de distinguir el sabor del chocolate en los nutrientes que le inyectan.

Obra de Horacio Silva para la portada del anterior proyecto 'Por amor al arte', de Generación Bibliocafé.

Obra de Horacio Silva para la portada del anterior proyecto ‘Por amor al arte’, de Generación Bibliocafé.

Crimen en la ‘botica’

La farmacia también tiene su lado oscuro, no hay que olvidar que manipula sustancias peligrosas de gran efecto, que igual curan que matan. María Isabel Peral del Valle crea en Farmacopea el personaje de Tita Chinita, la menor de seis hermanos y nieta del boticario del pueblo que le inicia en los misterios de su oficio. Cuando descubre que su marido le pone los cuernos no duda en prepararle un plato muy especial a base de perdiz espolvoreada por Sales de Heparina que en dos días llevan al infiel al “campo de las malvas”.

José Luis Rodríguez-Núñez viaja a la Valencia de 1473 para tramar, en Una ‘botiga’ particular, un crimen cometido por un aspirante a boticario. Una serie de muertes investigadas por el mossén Narcís Vinyoles en persona que no tarda es esclarecer los hechos y detener al culpable.

Doña María, una farmacéutica de barrio, se enfrenta una mañana de noviembre a un fantasma del pasado es la protagonista de Fórmula magistral de Elena Casero. El militar altivo y despótico que tiempo atrás amargó su trabajo en un hospital de campaña convertido en un anciano vetusto atacado por las ladillas.

In.Aq (En agua) de Gonzalo Muro es un bello relato poético y fantástico, una alegoría libre sobre el mito de Higea, hija de Asclepio, de la que surge el símbolo farmacéutico de la copa y la serpiente.

La nota erótica humorística la pone el cuento de Vicente Marco, Ese otro tipo de sexo, protagonizado por un pobre trastornado que, mientras le someten a unas pruebas en el hospital, imagina que disfruta de una experiencia sexual distinta a todas las que ha conocido.

Imagen promocional de los Cuentos encapsulado. Generación Bibliocafé.

Imagen promocional de Cuentos encapsulado. Generación Bibliocafé.

Bel Carrasco

Voces contra la violencia invisible

016. Relatos que se deben contar, por Generación Bibliocafé
Día Internacional contra la Violencia de Género

Unas 60 mujeres fallecen cada año en España, víctimas de la violencia de género. Desde 2003, un total de 757 víctimas, 44 en lo que va de año. Se estima que  alrededor del 80% de las mujeres que sufre maltrato no lo cuentan y, desde 2009, el número de denuncias ha ido en descenso.  Son algunos de los datos que se barajaron con motivo de la celebración, el pasado 25 de noviembre, del Día Internacional contra la Violencia de Género.

Coincidiendo con esta fecha, el grupo de escritores Generación Bibliocafé presentó un libro comprometido, que se atreve a denunciar esa vergüenza social en clave literaria: ‘016 Relatos que se deben contar’. “Es un asunto difícil de tratar, doloroso y complejo”, dice Mauro Guillén, editor y coordinador del texto. “Conscientes de la seriedad del tema, contamos con la colaboración de Susana Gisbert, autora del grupo y fiscal especializada en la violencia de género, que ha supervisado todos y cada uno de los originales. El prólogo es de otro especialista en la materia, el abogado José Antonio Burriel, que se implicó al máximo en este nuevo proyecto”.

Portada del libro '016 Relatos que se deben contar', de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

Portada del libro ‘016 Relatos que se deben contar’, de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

‘016. Relatos que se deben contar’, reúne las historias de 19 autores, cuatro de ellos hombres, que plasman la violencia de género como denominador común.  Felicidad Batista, María Tordera, Antonio Briones, Isabel Barceló Chico, Alicia Muñoz Alabau, José Luis Rodríguez-Núñez Ramón, Susi Bonilla Hernández, María Isabel Peral del Valle, Luisa Berbel Torrente, Rosa Pastor Carballo, Ángel Marqués, Herminia Luque, Inmaculada Martínez, Susana Gisbert, Loreto Ochando, Inmaculada López Arce, Luz Gómez-Perreta, Pilar Descalza y Nacho Gisbert.

‘Porque me quería’ es el título del relato de Isabel Barceló. “La frase empezó a martillearme en la cabeza aún sin saber exactamente qué historia podría salir de ahí”, dice Barceló. “Esa expresión, tantas veces repetida por algunas mujeres en un tiempo pasado muy reciente, señalaba una especie de aceptación, una asunción del argumento de que era el amor el que llevaba a sus parejas a (mal) tratarlas. Ellos les pegaban por su bien, para que aprendieran de una vez, pues toda la culpa la tenían ellas mismas, por ser tan torpes, tan tontas y tan faltas de competencia para actuar y trabajar como era debido. En una palabra, la víctima asumía el discurso de su verdugo”.

En el perfil del personaje femenino maltratado se refleja esa aceptación del papel que le ha asignado su marido. “Sin embargo, cuando el maltratador excede los límites de lo que esta mujer puede soportar, ella reacciona, actúa por instinto y nos sorprende”, señala la autora. “El relato está teñido de género negro. Hay en él una bajada a los infiernos y también se adivina un resurgir, una salida”.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de 'Pausses Luarges'. Imagen cortesía de Crit.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de ‘Passos Lleugers’. Imagen cortesía de Crit.

Ocho testimonios

Con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género, el 27 de noviembre se representó ‘Passos Lleugers’ en el Gran Teatro de Alzira ante alumnos del segundo ciclo de ESO y de Bachillerato. Amnistía Internacional, a través de su grupo local de La Ribera, Ediciones 96 y la compañía de teatro valenciana CRIT han colaborado en un proyecto teatral, construido a partir de casos reales, documentados por Amnistía Internacional y dramatizados por la escritora italiana Dacia Maraini, dentro de la campaña mundial, Nunca más violencia contra las mujeres.

‘Passos Lleugers’ (Pase affrettati) es un proyecto de sensibilización contra la violencia machista y una herramienta para la promoción de la igualdad. Consiste en una lectura dramatizada de repercusión internacional que se lleva a cabo desde hace años en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Japón y otros países. El evento incluyó un coloquio posterior con participación del público adolescente, la compañía CRIT y activistas de Amnistía Internacional.

La pieza recoge los testimonios de ocho mujeres que simbolizan una tragedia cotidiana. Las crónicas reflejan el horror y el miedo de las que en su propia casa son víctimas de padres, esposos, hijos o compañeros. Integran el reparto: Rosana Pastor, Maribel Bravo, Pau Pons, Anna Marí, Pau Gregori, Josep Valero y Daniel Tormo, bajo la dirección de Dacia Maraini.

Detalle de la imagen de la portada del libro. Fotografía: Jordi Pla.

Detalle de la imagen de la portada del libro 016 Relatos que se deben contar. Fotografía: Jordi Pla.

Bel Carrasco