María José Peris en el Invernadero

Invernadero, por María José Peris
Russafa Escènica
Del 14 al 24 de septiembre de 2017

El festival de artes escénicas Russafa Escènica desvela la primera pieza de la programación de su séptima edición ‘Caminos’, que se celebrará entre los días 14 y 24 de septiembre de 2017. Se trata de la apuesta más ambiciosa del festival, El Invernadero, un proyecto que viene desarrollándose desde 2013 y que este año dirigirá la actriz y directora María José Peris.

El Invernadero es un taller de creación e investigación teatral gratuito para jóvenes talentos guiado por un profesional de las artes escénicas valencianas para, posteriormente, pasar a formar parte de la programación oficial del festival junto a sus ya conocidos formatos viveros y bosques.

La propuesta de María José Peris recoge la esencia del lema de esta séptima edición ‘Caminos’ y traza una metáfora de la situación escénica actual a través de un formato musical. De esta forma, la pieza reflexionará sobre cómo los jóvenes y futuros profesionales conciben el sector desde una visión no contaminada y cómo avanzan por un camino lleno de pasión, deseos e incertidumbre. La propuesta abordará cuestiones como el deber de la administración pública ante la cultura, el respaldo de la crítica, el apoyo del público y, en general, la condición de artista.

La propuesta escénica, que este año va dirigida a estudiantes que sepan cantar y que cursen estudios de interpretación, canto, danza, teatro musical o música (cuerda, viento o percusión) mantendrá abierto su plazo de inscripción hasta el 1 de mayo y las bases de participación, con todos los requisitos que deben cumplir los solicitantes, están disponibles en la página web de Russafa Escènica: www.russafaescenica.com

Con esta, ya son cinco las ediciones consecutivas de esta propuesta pionera en nuestro territorio que se crea con el objetivo de poner en contacto a jóvenes actores y actrices con un equipo profesional de creadores y productores de artes escénicas y facilitarles así el acceso al mercado laboral.

Por la dirección de El Invernadero han pasado profesionales de la talla del actor, director y dramaturgo Chema Cardeña, con su propuesta “TROYA, la conquista de la felicidad”; el dramaturgo, guionista y director de cine y teatro valenciano Gabi Ochoa con “No hables de ello” y la actriz, directora y pedagoga teatral Eva Zapico con “La Gran Familia”. El año pasado fue el propio Jerónimo Cornelles, actor, director y dramaturgo, además de director artístico del festival Russafa Escènica, quien capitaneó la con “Hijos de Verónica [Generación del miedo]” secuela del espectáculo “Construyendo a Verónica”.

La Sala Russafa será, como todos los años, quien acoja el espectáculo de alrededor de 70 min cuya coordinación corre a cargo de María José Mora y que contará, un año más, con la colaboración activa de Las Naves (Espai d´innovació i creació).

Invernadero 2017. Imagen de Carlos Montesinos por cortesía de Russafa Escènica.

Invernadero 2017. Imagen de Carlos Montesinos por cortesía de Russafa Escènica.

Russafa Escènica vuelve a tomar el Rialto

II Ciclo Russafa Escènica en el Rialto
Teatre  Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 13 al 17 de enero y del 9 al 13 de marzo de 2016

El festival de artes escénicas de Valencia reestrena en las tablas del teatro Rialto seis de las obras que formaron parte del cartel de la quinta edición de Russafa Escènica. Tres de las obras se representarán del 13 al 17 de enero y las tres restantes del 9 al 13 de marzo.

Imagen de la obra 'A España no la va a conocer ni la madre que la parió', de Víctor Sánchez. Cortesía de Russafa Escènica.

Imagen de la obra ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’, de Víctor Sánchez. Cortesía de Russafa Escènica.

El ‘II Ciclo de Russafa Escènica en el Rialto’ se pone en marcha por segundo año consecutivo con la colaboración con CulturArts. En esta segunda edición la Sala José Sancho del mítico teatro valenciano acogerá las propuestas que se crearon para ser representadas en espacios no convencionales del barrio como peluquerías, talleres o galerías de arte y cuya temática gira entorno a las ‘Familias’, lema de Russafa Escènica 2015.

De esta forma, las obras que componen el ciclo han sido readaptadas para responder al esquema propio del teatro a la italiana, lo que supone para las compañías participantes una oportunidad de consolidar sus propuestas y de abrirse a un nuevo público.

Réquiem, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Réquiem, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Las seis propuestas que forman parte de este proyecto corresponden a los seis bosques de la pasada edición del festival, es decir, las piezas con mayor aforo y duración: A España no la va a conocer ni la madre que la parió, de Víctor Sánchez; Río por no llorarme, de Xavi Domènech; Split a Mort, de Loles Serrano y Sílvia Navarro; El mirador presenta…Dies de guardar, de María José Peris; Réquiem, de Chema Cardeña y RePlay, de José Doménech.

Río por no llorarme, de Xavi Doménech por La Barbàrie Teatro. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Río por no llorarme, de Xavi Doménech por La Barbàrie Teatro. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Todas las obras tendrán un único pase con una duración aproximada de entre 60 y 80 minutos y el precio variará de entre 5 y 10 euros. Por otra parte, siguiendo el espíritu de cercanía que promueve Russafa Escènica el ciclo incluirá una serie de sesiones “aftertalk”, un guiño a una de las características del festival: establecer una relación cercana entre público y artistas.

Imagen de A España no la va a conocer ni la madre que la parió. Russafa Escènica 2015.

Imagen de ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’, de Víctor Sánchez. Cortesía de Russafa Escènica.

 

Russafa Escènica 2015 ya tiene programación

Programación de Russafa Escènica
Familias
Del 17 al 27 de septiembre de 2015

“La familia es el lugar de procedencia, pero también es el lugar al cual irremediablemente regresamos de una u otra forma”. Con estas palabras presenta el equipo de Russafa Escènica el lema sobre el que girará la programación de la quinta edición del festival de otoño de las artes escénicas valencianas: ‘Familias’. En sus cinco años de andadura, el festival se ha mantenido siempre fiel a su lugar de origen, el barrio de Ruzafa, que volverá a transformarse en un inmenso escaparate escénico del 17 al 27 de septiembre.

Avalados por los más de 10.300 espectadores de la pasada edición y las 300 personas entre artistas, profesionales y voluntarios que la hicieron posible, Russafa Escènica se refuerza como uno de los encuentros de artes escénicas más prometedores a nivel nacional.

Imagen de uno los espectáculos incluidos en la programación de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Imagen de uno los espectáculos incluidos en la programación de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

De cara a la próxima cita, 125 compañías presentaron sus propuestas para formar parte de esa gran familia, un récord de participación en la historia del festival. Pero han sido finalmente 25 las seleccionadas para integrar la programación de Russafa Escènica 2015.

Si algo caracteriza el cartel de esta edición es la amalgama de disciplinas artísticas que lo conforman: teatro textual, teatro físico, danza, performances, títeres, teatro musical y una nueva incorporación: un espectáculo circense. Proyectos en castellano y valenciano, adaptados a todas las edades y encargados de establecer un diálogo con distintas artes plásticas como fotografía, escultura, pintura o montajes audiovisuales.

Imagen de uno de los espectáculos incluidos en la programación de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Imagen de uno de los espectáculos incluidos en la programación de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

En total, 25 estrenos absolutos divididos en 18 viveros (piezas de aforo reducido y unos 25 minutos de duración) y 6 bosques (propuestas con mayor aforo y unos 60 minutos de duración) representados en lugares insólitos y poco habituales para albergar representaciones como viviendas, talleres o comercios. En total, la suma de estos dos formatos más un tercero, el Invernadero, hacen un total de 560 pases repartidos en diez días de festival.

Víctor Sánchez, Lara Salvador, Bruno Tamarit y Silvia Valero, galardonados con los Premios AAPV 2015; y otros nombres consolidados como María José Peris, Chema Cardeña, Gerardo Esteve o Nacho López Murria son ejemplos de la calidad y la profesionalidad sobre la que se sustentan las propuestas en cartel.

Ya no se puede hablar del Invernadero como una novedad dentro del festival pues después de tres años consecutivos se ha convertido en una de las piedras angulares de Russafa Escènica, junto a la programación de viveros y bosques y las actividades paralelas.

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Se trata de una propuesta dirigida a los alumnos de interpretación de último curso de cualquiera de las escuelas y academias oficiales de arte dramático de la ciudad de Valencia con el fin de realizar un taller de creación e investigación teatral guiados por un prestigioso profesional de las artes escénicas valencianas. Como novedad, en 2015, el proceso de selección se ha ampliado también a las escuelas de danza.

Así, al casting, que se realizó en Las Naves de Valencia (donde se llevará a cabo la primera parte del taller) el pasado 13 de junio, se presentaron más de una treintena de alumnos procedentes de escuelas como el Conservatorio Superior de Danza, el Conservatorio Profesional de Danza, la ESAD, la Escuela del Actor, la Escuela Off, el centro de danza Eva Bertomeu…

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Primero fue el actor, director y dramaturgo Chema Cardeña quien dio vida a esta iniciativa (Troya, la conquista de la felicidad) y más tarde el guionista y director Gabi Ochoa (No hables de ello). Esta vez es Eva Zapico quien recoge el testigo y se pone al frente de este emocionante proyecto puntero en la Comunidad Valenciana.

La actriz y directora, que también se mueve en el campo de la pedagogía teatral, sigue el hilo conductor del festival con una obra que lleva por título La Mejor Familia Del Mundo, una reflexión sobre la incomunicación en la familia, la vida convertida en ficción y la ocultación.

Después de realizar un exhaustivo taller de creación e investigación teatral los alumnos representarán la propuesta escénica dentro de la programación oficial del festival en la Sala Russafa.

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

Imagen de uno de los espectáculos de Russafa Escènica 2015. Cortesía de la organización.

«Es una comedia feroz sobre el amor y la vida»

El crimen de la hermana Bel, de Frank Marcus
Dirección: Rafael Calatayud
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 2. Valencia
Hasta el 17 de octubre

En la película ‘Tootsie’ (1982) de Sydney Pollack, la enfermera jefe de la famosa serie televisiva (Dustin Hoffman) llevaba algo colgado entre las piernas. En ‘El crimen de la Hermana Bel’ una dulce monjita televisiva en la vida real es una mujer airada e iracunda, algo dipsómana y lesbiana. Esta historia fuerte y transgresora, coproducción de CulturArts y La Pavana, estará en el teatro Rialto hasta el 17 de octubre.

‘El crimen de la Hermana Bel’ es un texto de Frank Marcus, dirigido por Rafael Calatayud e interpretado por las actrices Teresa Vallicrosa, Anna Casas, Maria José Peris y Amparo Fernández.  El montaje se inspira en ‘The killing of Sister George’, publicada en Reino Unido en 1964, y llevada más tarde al cine por Robert Aldrich.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

La protagonista, Julia, es una actriz madura que lleva diez años interpretando a la bondadosa Hermana Isabel en una serie televisiva de gran éxito. El personaje se ha convertido en un icono nacional en una sociedad conservadora. A diferencia del personaje que interpreta, Julia es una mujer ruda, iracunda y aficionada al alcohol, que mantiene una turbulenta relación con una mujer bastante más joven.

“Una comedia feroz que nos habla del amor, de la vida, de los difusos límites entre lo real y lo ficticio”. Así define Rafa Calatayud esta pieza con la que supera los 30 años en la profesión. “Se mueve entre el humor y la emoción y nos muestra sin tapujos las perversiones del ejercicio del poder y la manipulación de las vidas ajenas”. La música y las canciones tienen presencia, pero “no es una comedia musical, es un drama con canciones, las canciones están integradas en esa continuidad dramática que cuenta la historia”.

¿Qué más  descubrirán los que vayan a ver la obra? 

Verán  una comedia dramática donde contamos la relación entre dos personajes que viven la vida tal cual es. No les importa lo material. Están refugiadas en el sentimiento, en el sentido, en la emoción, en el querer, en el amor. Conviven tormentosamente, felizmente. Como es la vida. La vida es tormentosa, es feliz, alegre, divertida, tremenda, celosa. La protagonista es Julia Márquez, que interpreta a una monja que hace milagros en una serie convencional, y que en su vida real no tiene nada que ver con el personaje que interpreta. Su vida profesional se ve afectada por causa de su vida personal y a partir de ahí vienen todos los conflictos.

'El crimen de la hermana Bel', de Frank Marcus, dirigida por Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

‘El crimen de la hermana Bel’, de Frank Marcus, dirigida por Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

¿Cómo llegó el texto a sus manos y qué le interesó de él?

Es un texto que me interesó desde que vi la película de Robert Aldrich, ‘El asesinato de la hermana George’. Me informé sobre el autor, Frank Marcus, y conseguí el texto teatral. Me interesó el texto por el mundo, submundo que plantea. El poder, la interpretación, el teatro dentro del teatro, lo que es ficción, lo que es realidad. Ese mundo en el que se confunde que un actor protagonista puede convertirse en un icono porque lleva mucho tiempo interpretando a un personaje. Entonces la gente confunde, incluso no reconoce al actor, sino que reconoce al personaje. También toda la parte emocional, su recorrido a través de los cuatro personajes. Cuatro mujeres llenas de sentimientos, de sensaciones, de dependencia, de amor. Por otra parte, no me apetecía hacer un montaje convencional. Imaginé que todo transcurría en una sala de ensayos, en un plató cinematográfico, lugar de encuentro. Algo que me interesaba mucho. Mezclar ficción y realidad. También en la puesta en escena. En definitiva, el texto me interesó porque habla de sentimientos, de emociones.

¿Cómo se desarrolló el proceso de dirigir a cuatro magníficas actrices? 

Cada una es un mundo. Son personajes muy contrastados. Ir más allá del texto es muy importante. Las actrices no se tienen que quedar con la capa externa del personaje, porque si no estamos contando nada. Toda esa parte visceral que los personajes tienen que encontrar a partir de los ensayos y la dirección. Cuento con cuatro actrices extraordinarias.  Hemos trabajado y disfrutado del trabajo, con nuestros momentos de crisis. Pero siempre con buen hacer, con esfuerzo, vamos encontrando ese camino, ese recorrido emocional, que les pide esta función.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Después de 30 años, ¿todavía sigue disfrutando de su trabajo?

Sigo disfrutando como el primer día, como el primer montaje. Cuando comienzo un montaje es como si fuera el primero que hago. El descubrirlo, dialogar con los personajes, desentrañar el texto, significar cada momento, que las actrices busquen la mirada, que exista el diálogo, la comprensión por parte del público, que las actrices tengan la capacidad de comunicar y comuniquen. Es lo más bonito. Es el trabajo y disfruto el proceso de ensayos. Las representaciones es como el día a día, ver cómo evoluciona un espectáculo. Buscar su buena evolución. El actor no tiene que quedarse con lo que tiene. Ese punto de estar como al borde del precipicio. En cada representación, después de un estreno, debe sentir que es el primer día que representa esa función. Como yo cuando dirijo siento que es el primer día que dirijo esa función. Con ese nervio, esa inseguridad, ese punto que tiene que tener un actor de no tenerlo claro. Me gusta que el actor tenga ese punto de vértigo. Eso da vida. Da verdad, produce como cierta inquietud en el espectador. Hace que el espectador esté más atento a lo que ocurre en el escenario. Y para eso el actor tiene que sorprenderse cada día.

Una escena de 'El crimen de la hermana Bel', de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Una escena de ‘El crimen de la hermana Bel’, de Rafael Calatayud. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Bel Carrasco