Valencia, tierra de tebeos, de héroes

Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz, producido por Estrela Audiovisual
100 años de cómic en Valencia
Presentado en La Filmoteca de Valencia
Miércoles 18 de febrero, 2015

Lo dice Paco Roca en un momento del largometraje ‘Herois del tebeo valencià’, dirigido por Quico Díaz: “Valencia siempre ha sido tierra de tebeos”. Y añade: “En proporción a la población y los autores de cómic, Valencia está a la cabeza”. Un enorme caudal de talento creativo si no dilapidado, sí al menos despilfarrado. Lo lamentable del caso es que tamaña dejación se puede extender a los músicos, los artistas plásticos, los diseñadores, los publicistas y los cineastas. Bastaría repasar la nómina de tanto talento desperdiciado para enrojecer de vergüenza. Para aquél, claro está, que la tenga.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

El caso es que ‘Herois del tebeo valencià’ se presentó en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, reuniendo a ilustres veteranos y jóvenes de la historieta, para dejar muestra fehaciente de un fenómeno igualmente extensible a otras parcelas de la cultura: que vivir de la creación en nuestro país es asunto heroico. Quico Díaz, con sano criterio, se limitó a recalcar que su labor como director ha sido la de ofrecerse como “hilo conductor del talento de todos esos dibujantes” que aparecen en la película producida por Estrela Audiovisual.

Enrique Pertegás en el largometraje documental 'Herois del tebeo valencià', de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts.

Enrique Pertegás en el largometraje documental ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts.

Precisamente Ignacio Estrela, en calidad de productor, insistió en el agradecimiento hacia todos ellos: “Son más héroes que los héroes que dibujan”. Porque heroico es sacar adelante una obra, sin duda fruto de la pasión, que carece de un mínimo tejido industrial y una eficaz gestión del dinero público. “La Conselleria de Cultura todavía nos debe, a febrero de 2015, el pago de la deuda contraída en 2013”. Estrela lo dijo teniendo al lado a José Luis Moreno, que sustituyó a Manuel Tomás al frente de CulturArts de la Generalitat Valenciana, y al que, no obstante, salvó de la quema. “Es lo único bueno que ha hecho CulturArts”.

El guerrero del antifaz, de Manuel Gago, en 'Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

El guerrero del antifaz, de Manuel Gago, en ‘Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Sergio Bleda, uno de los heroicos dibujantes que aparecen en la película, también lo explica en una de sus intervenciones: “El inconveniente de trabajar en España es que no hay industria”. Ni industria ni políticos que lo remedien, y mira que llueve sobre mojado. Lluvia que arrecia en ‘Herois del tebeo valencià’ en forma de testimonios tan sufrientes como llenos de vida. Los diversos avatares por los que han pasado esos heroicos dibujantes, atrincherados en su enérgica creatividad a prueba de censura y limitación de medios, atraviesan de cabo a rabo el documental.

'Arrugas', de Paco Roca. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

‘Arrugas’, de Paco Roca. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Quico Díaz, he ahí su mérito, lo que hace es dejar jugar a tanto talento, ensamblar con criterio y ritmo narrativo sus testimonios, e intercalar fragmentos de sus obras para que el tiempo del largometraje pase en un suspiro. Cien años de historia del cómic valenciano muy bien llevados. Debe ser cosa de la genética de los ilustradores, dibujantes, historietistas o como quiera que les llamemos. Porque lo cierto es que los Manuel Gago, Enrique Pertegás, José Varona, José Ortiz, Joan Ramos, Miguel Quesada (que llegó a dibujar una historia incluso literalmente dormido), Alberto Marcet, César Álvarez, Rafael Boluda, Sento Llobell, Sergio Bleda, Jordi Bayarri, Mique Beltrán, Cristina Durán, Paco Roca y tantos otros, lejos de mostrar el calvario que supone su creación en circunstancias tan adversas, diríase animados por una savia interior alucinógena.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Y aunque no sea lo mismo cobrar “un 10% de una tirada de 200 ejemplares [caso español] que ese mismo 10% de una de 3.000 [casos francés y norteamericano]” (Sergio Bleda), lo cierto es que no hay ejemplo malo que pueda con la entusiasta creatividad de estos heroicos dibujantes. Ni siquiera la irrupción de las nuevas tecnologías, que amenazan con destruir el papel impreso. “Las nuevas tecnologías han ayudado al desarrollo del tebeo y de los dibujantes” (Sento Llobell). Y, en todo caso, el fetiche del papel juran que perdurará. Como juran seguir contando historias, envenenados como están por la energía que desprende el dibujo. Héroes del tebeo valenciano, porque la pasión nada sabe de circunstancias adversas.

Ilustración de Sergio Bleda de su obra 'El lado salvaje'. Herois del tebeo valencià, largometraje documental de Quico Díaz.

Ilustración de Sergio Bleda de su obra ‘El lado salvaje’. Herois del tebeo valencià, largometraje documental de Quico Díaz. Filmoteca de Valencia.

Salva Torres

El Consorcio de Museos y la casta

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana se creó en 1996 impulsado por la Generalitat junto a las diputaciones de Valencia, Alicante y Castellón y los ayuntamientos de las tres capitales de provincia. El propósito, en teoría, era sumar el caudal de recursos y espacios expositivos de todas esas instituciones para desarrollar una política expositiva común. En la práctica, fue pensado como una herramienta mediante la que su ideóloga, la Sra. Consuelo Ciscar, se atribuía el control total en materia de arte y exposiciones en el territorio valenciano. Y así fue hasta que en 2004 fue nombrada directora del IVAM. La deuda generada por su gestión política al frente del Consorcio de Museos durante ese período fue de unos 14,4 millones de euros. Esta deuda, según las fuentes consultadas, acabará de pagarse en el ejercicio de 2014. Durante estos últimos diez años esa deuda ha mermado los ya reducidos recursos culturales, para satisfacer los excesos maniqueos de aquella gestión.

Consuelo Ciscar, directora del IVAM (2004-2014). Foto: Miguel Lorenzo

Consuelo Ciscar, directora del IVAM (2004-2014). Foto: Miguel Lorenzo

Pero en realidad el Consorcio de Museos no ha servido para generar sinergias y apoyos entre los territorios que componen la Comunitat Valenciana, sino  para desarrollar una política cultural centralizadora que ha situado a Castellón y Alicante en una relación de subordinación y dependencia. Desde Valencia se han decidido durante todos estos años el total o una parte muy importante de las programaciones de los espacios públicos de exposiciones. Ese centralismo intracomunitario, con el tiempo, ha causado graves perjuicios en el tejido cultural y profesional de Alicante y Castellón. Con esta estrategia, toda una plantilla de contratados laborales lleva, en algunos casos, hasta 18 años convertidos en gestores de los recursos públicos con acceso por la «puerta falsa».

Felipe Garín, Director-Gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Foto: Miguel Lorenzo

Felipe Garín, Director-Gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Foto: Miguel Lorenzo

Pero la posibilidad de realizar un análisis crítico de ese tipo de situaciones queda lejos de las órbitas de pensamiento en las que se mueve su actual director. Hay que tener en cuenta que el Sr. Felipe Garín procede de un tiempo en el que los puestos y los cargos se heredaban, del mismo modo que Felipe VI ha heredado la Jefatura del Estado de su padre, Juan Carlos I. Mediante este mismo procedimiento de linaje, el Sr. Felipe Garín ocupó el cargo de director del Museo de Bellas Artes de Valencia cuando su padre lo dejó vacante. Este tipo de perfil, tan alejado de la realidad de esos vulgares mortales que tienen que labrarse el camino desde el primer minuto, se define por una considerable falta de alteridad que se pone de manifiesto siempre que se ofrece la oportunidad. Y la oportunidad se ofrece con demasiada frecuencia.

Centro del Carmen, Valencia. Sede del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

Centro del Carmen, Valencia. Sede del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

La asociación de Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) lleva años reclamando un trato digno para los artistas cuando trabajan con las instituciones públicas y, en particular, cuando lo hacen con el Consorcio de Museos. Hasta el día de hoy no se ha logrado una declaración institucional que reconozca la necesidad de remunerar el trabajo de los artistas visuales, como sí lo hace con los profesionales de otros ámbitos de la creación artística y cultural. Son cambios que no necesitan más que la comprensión y la voluntad de los que mandan; no se trata de más dinero sino de otro reparto de los recursos. Si los de ahora no son capaces de entender y atender cuestiones tan justas y sencillas, será cuestión de esperar unos meses, pero seguramente para entonces la ciudadanía ya no se conformará con unos ajustes, sino que será el tiempo de acabar con esas viejas estructuras y sus insensibles cohortes.

María José Catalá con Felipe Garín, Manuel Tomás, Rafael Ripoll, Consuelo Ciscar y Paz Olmos.

María José Catalá con Felipe Garín, Manuel Tomás, Rafael Ripoll, Consuelo Ciscar y Paz Olmos.

José Luis Pérez Pont

Serenates arranca con Maria del Mar Bonet

Serenates 2014
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 24 de junio al 7 de julio, a las 22.30 horas

El Centre Cultural de la Universitat de València acoge un año más el festival ‘Serenates 2014’, una serie de once conciertos que se celebrarán entre el 24 de junio y el 7 de julio en el claustro de La Nau. Este festival está coorganizado con la Subdirección de Música de CulturArts Generalitat y cuenta con la colaboración del Palau de la Música de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, la Fundació General de la Universitat de València, el Banc Sabadell y la Fundación Cruzcampo, del grupo Heineken. La Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia ha asumido el diseño del cartel y algunas escenografías.

La idea de utilizar el claustro del edificio histórico de la Universitat como marco para ofrecer al público valenciano un festival musical de verano, con una programación volcada especialmente en la música compuesta e interpretada por músicos valencianos, ha tenido desde sus inicios, en los años ochenta, un éxito rotundo de público.

Durante más de tres décadas de historia el festival ha estrenado muchas obras o ha sacado del olvido piezas procedentes de los archivos musicales valencianos. Asimismo, ha servido como escenario para el debut de numerosos músicos valencianos sirviendo como plataforma para su promoción y difusión.

Capella de Ministrers en Serenates 2013. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Capella de Ministrers en Serenates 2013. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

El vicerrector Antonio Ariño destacó, durante la presentación del festival, que se celebra la 34 edición de Serenates y que cerca de 4.000 personas asistieron a los nueve conciertos realizados el año pasado, una cifra que se espera superar esta edición ya que se han programado once conciertos. No obstante, puntualizó, el número de asistentes no puede ser muy superior porque, por medidas de seguridad, la capacidad del claustro está limitada. A lo largo de las once noches de conciertos participarán más 500 artistas entre los que hay un gran número de jóvenes procedentes de diferentes coros y orquestas.

La edición de este año acoge una programación ecléctica que aborda distintos estilos musicales, desde el Renacimiento al estreno de obras contemporáneas, así como toda clase de formaciones musicales. Dentro de la programación destaca la presencia de cantantes de renombre, como Maria del Mar Bonet, acompañada por la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València, que inaugurará el festival el día 24 de junio, o el cantautor Amancio Prada (25 de junio).

El mundo coral valenciano estará presente en la programación con tres conciertos: el Orfeó Universitari de València (29 de junio), los Pequeños Cantores de Valencia, formación que celebra este año su cincuenta aniversario (1 de julio) y el Cor de la Generalitat Valenciana, unidad artística dependiente de CulturArts, que actuará el 5 de julio.

La música de cámara estará representada con tres vertientes completamente diferentes, un concierto del grupo Capella de Ministrers (27 de junio), un concierto de música latinoamericana, dedicado especialmente a Astor Piazzolla, a cargo del grupo Zingerseptet (28 de junio), y un monográfico de la obra del pianista valenciano de Manuel Palau interpretado el día 2 de julio por Bartomeu Jaume.

Además, el día 4 de julio, la Orquestra de València ofrecerá un concierto, dirigido por el director de la Orquestra Filharmònica de la Universitat, Hilari Garcia, en un claro ejemplo de colaboración de las entidades organizadoras del festival.

Por otra parte, en la programación de Serenates la percusión también tendrá un lugar destacado con dos conciertos. El Grup de Percussió de la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València (26 de junio) y como cierre del festival, el día 7 de julio, el estreno absoluto de la ópera de bolsillo ‘El mal vino’, a cargo del grupo de percusión ‘Amores’, que este año celebra sus veinticinco años de existencia. Esta ópera, dirigida por Paco Zarzoso, es una tragicomedia musical que pretende romper con el concepto tradicional de ópera y unir voces líricas con voces de otros estilos, es por ello que compartirán escenario las sopranos María García Maciá y Luca Espinosa, y el cantaor Miquel Gil.

Según anunció Manuel Tomás, director general de CulturArts, esta producción tendrá un recorrido posterior y se programará en otros teatros valencianos. Todos los conciertos comienzan a las 22:30 horas. La entrada es gratuita con invitación, que se puede recoger a partir de una hora antes del comienzo en la conserjería de La Nau.

La Orquestra Filharmònica de la Universitat de València en Serenates 2013. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau.

La Orquestra Filharmònica de la Universitat de València en Serenates 2013. Imagen cortesía del Centre Cultural La Nau.

 

Cinema Jove, un amor en conserva

Premio Luna de Valencia Especial: Joachim Lafosse y Ferenc Cakó
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Chico Marx dice en Amor en conserva, última película de los Hermanos Marx: “Tengo algo que vale más de un millón de dólares”. “¿Y qué es?”, le preguntan. Su respuesta: “Amor”. El Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove vale ese millón de euros, pero se gestiona con poco más de la mitad: 540.000. El resto corre a cuenta de ese amor. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, lo destacó utilizando la anécdota del inspector de la FIAPF que, tras visitar por sorpresa el festival, exclamó: “Con ese presupuesto hacéis uno de millón de euros”. Manuel Tomás, director gerente de CulturArts, salió al quite: “También se puede interpretar a la inversa: que se puede hacer con 500.000 euros” y, agregó después, “a base cariño”.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Todo ello vino precedido del entusiasmo declarado por la actriz Ana Álvarez hacia Cinema Jove, un festival que considera “un tesoro que tiene la ciudad de Valencia”. Manuel Tomás lo corroboró: “Para nosotros es un tesoro, cuidado, mimado e impulsado”. Un tesoro valorado en 540.000€, porque los tiempos son duros y hay que acatarlo. La propia Ana Álvarez asumió la fórmula del crowdfunding o micromecenazgo vía redes sociales para poner en marcha proyectos cinematográficos, pero con matices: “Las instituciones públicas deberían fomentar las ayudas al sector”. “La sostenibilidad de la cultura es un tema que nos preocupa”, y Manuel Tomás dijo estar en ello. Entretanto…

Entretanto se siguió avanzando en la programación de la 29ª edición de Cinema Jove. Rafael Maluenda dio a conocer en la Sala Berlanga los nombres del Premio Luna de Valencia Especial otorgado al director belga Joachim Lafosse, de quien se proyectarán sus cinco largometrajes, y al director húngaro de cine de animación Ferenc Cakó. Del primero, Maluenda dijo que se trataba de un autor cuyas historias se apoyaban en “paradojas”. Por ejemplo, ésta: “Cómo las buenas intenciones pueden generar grandes desastres”. Hablaba, claro está, del cine de Lafosse, caracterizado en su mayoría por las “relaciones de autoridad y poder”.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De Ferenc Cakó apuntó Maluenda que se trataba de “uno de los grandes cineastas de animación en activo”. Su técnica de animación con arena protagonizará la gala de apertura del festival en el Teatro Principal el 20 de junio. ”Será un gran descubrimiento para el público no especializado”. De la presentación de esa gala se encargará precisamente Ana Álvarez, sorprendida, tras conocer otros festivales de la talla de los de San Sebastián, Málaga, Berlín o Moscú, de la enorme acogida de Cinema Jove por parte del público. “¡Es que llenan las salas, algo que no he visto en otros festivales grandes y pequeños”, recalcó.

La actriz de Don Juan de los infiernos, de Gonzalo Suárez, se refirió precisamente a la presencia de este director en la sección Cuadernos de rodaje del festival. “He hecho lo posible para que viniera, porque es muy amigo mío”. He ahí el espíritu, una vez más, de Cinema Jove: un festival que acerca grandes directores al público y comparte con él la pasión por el cine. Una pasión recompensada por los vínculos afectivos y profesionales que se generan entre los participantes y que Álvarez representa en una sección querida del festival: el Encuentro Audiovisual de los Jóvenes. Un tesoro más del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Fotograma de 'Lecciones privadas' de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Lecciones privadas’ de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Salva Torres

Soñando con los Goya: «Saben que existes»

Desayunos Makma en Lotelito
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma (Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres) a Álex Montoya y Adriana Navarro, nominados a los Premios Goya por los cortometrajes ‘Lucas’ y ‘Vía Tango’
Gala de los Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Domingo, a las 22.00 horas

Álex Montoya y Adriana Navarro están, contrariando al mismísimo Goya, rebosantes de ilusión, que no de monstruos, con los sueños de la razón que les producen sus respectivos trabajos. Lucas y Vía Tango figuran como películas nominadas en los apartados de Mejor Cortometraje de Ficción y Mejor Corto de Animación, respectivamente. Van a los Premios Goya nerviosos, pero exultantes. Saben que el triunfo es una puerta más que se les abre, sin duda mayor de las que ya han abierto con su talentosa trayectoria. Reunidos en torno al primero de los Desayunos Makma en Lotelito, Álex Montoya y Adriana Navarro desgranan sus obras nominadas y los claroscuros de la cultura a escasos cuatro días de su ansiado espaldarazo. Les sobran razones, que a continuación exponen, para soñar.

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo recibisteis la noticia de vuestra nominación a los Goya?

Adriana Navarro: Estaba en la universidad [UPV de Valencia], donde estoy de becaria en el Máster de Animación y realizando el doctorado, y lo vi en streaming. Y como las nominaciones de los cortos se van diciendo por orden alfabético, el mío salió el último por aquello de la v de Vía Tango, v de victoria (risas). Y me puse histérica.

Álex Montoya: Yo estaba en casa con Pablo Llorens. El año pasado fui candidato [con Maquillaje], lo vi en casa solo y la verdad es que fue bastante duro. Por eso este año le dije a Pablo que se viniera; se trajo uno de los Goya que ha ganado y lo tuve ahí delante, tocándole la cabeza. Y, aún así, se sufre.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de   los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

¿Habéis recibido ayudas por parte de alguna institución pública o privada?

Adriana Navarro: Los dos estamos seleccionados en el catálogo de distribución del IVAC-La Filmoteca de 2013, lo cual supone un impulso porque estamos en el recorrido por más de 300 festivales. Yo empecé a moverlo sola y el Máster de Animación de la UPV me ayudó luego económicamente. Ahora el corto está en manos de la productora extremeña Zagal Animación, porque necesito alguien que me ayude a gestionarlo.

Álex Montoya: Yo lo puse en Vimeo, donde ha tenido 50.000 visitas, para que cogiera ese prestigio online que yo quería. Hoy en día que el cortometraje esté online no le perjudica a nivel de festivales. Además, la única manera de ganar dinero con un corto es a través de festivales y con las ventas a televisión. Se vendió a Canal Plus y también a Canal 9, pero no sé cómo ha quedado eso, porque se cerró a la semana de presentar la factura.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro: Estoy de acuerdo con Álex. Yo a los pocos días de terminar el corto ya lo subí online. Ahora está en Filmin, y el que quiera verlo tendrá que pagar.

Álex Montoya: Es muy difícil realmente que la gente pague por un corto. Hacer dinero online con el cortometraje es complicado. Además, la gente tiene la percepción de que tiene que estar en abierto gratis.

A tenor de las últimas nominaciones y ganadores valencianos en lo Goya, ¿se puede hablar de una escuela valenciana tanto en animación como en el mundo del cortometraje?

Adriana Navarro: Yo vine a estudiar animación desde Salamanca a la Escuela de Bellas Artes de Valencia en 2004, y la verdad es que hay una gran cantera en 3D, Stop Motion y 2D.

Álex Montoya: Hay un pequeño tejido y mucha tradición de cómic e ilustración en Valencia desde los años 80. Lo que pasa es que luego mucha gente tiene que irse fuera.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Entonces, ¿se está desperdiciando todo ese talento?

Álex Montoya: En ficción, se estaba haciendo una cantera, que se está desperdigando y cada cual ganándose la vida como puede. En ficción, al menos, no hay más remedio, y en animación parece que hay un poco más de caldo de cultivo con determinadas empresas. En ficción desde luego está fatal. El problema es el dinero. Una vez que desaparece Canal 9, que es la que compraba ficción y ahora ya no existe, y el IVAC, que sigue dando ayudas pero cada vez más mermadas, pues realmente la apuesta es muy fastidiada, porque es mucho trabajo (hacer un guión de largometraje te puede llevar un año o más) y al final lo haces en el vacío y sin expectativas de remuneración, lo cual complica mucho las cosas.

Contarnos un poco cómo habéis llevado a cabo vuestros trabajos nominados a los Goya.

Adriana Navarro: Mi proceso creativo tiene que ver mucho con el azar. En Fallas, un guiri ebrio se puso a bailar (la verdad que muy bien) en un vagón del metro con una señora de unos 60 años. La gente se divirtió mucho y yo eso lo vi como de guión cinematográfico total, porque es algo que no ocurre todos los días. Y, por otra parte, como yo ya tenía rondando una música de tango porque eso me permitía una duración de tres minutos para la animación, junto a la anécdota de metro, fue todo ello el germen del corto. Luego fui dándole forma, con un señor que se convertía en revisor, haciendo un trabajo monótono, y que el hecho de enamorarse de una pasajera le saca de su rutina. Finalmente, el tren se convierte en una pista de baile. El sueño que él está viviendo le devuelve luego a la realidad, aunque la pasajera deja un mensaje de esperanza que yo encontré, también por azar, en el sobre de un azucarillo. Lo cual es como si en Vía Tango me hubieran ido dando pequeñas pistas; como si el guión me lo hubiera ido encontrando.

Azar y mucho sacrificio, ¿no?

Adriana Navarro: Estuve dos años para hacer 2.400 dibujos, que luego coloreé en digital, lo cual me llevó tres meses, sólo colorear el corto, y eso que introduje únicamente la paleta de primarios. Y sin sombras, porque eso requería una nueva capa por encima y dos meses más de trabajo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Sorprende la sencillez y la economía de medios que supone volver al 2D.

Adriana Navarro: Antes el 2D era el canon, lo que había en la animación clásica. Y ahora es el 3D. Lo que yo quería era volver al origen, rescatar la animación con la que yo disfrutaba de pequeña.

Y en tu caso, Álex, ¿cómo ha sido ese proceso de trabajo?

Álex Montoya: Estábamos con el guión del largometraje, para el cual no terminábamos de encontrar financiación. De manera que preferimos centrarnos en el corto para ver si nos servía después como tarjeta de presentación para el largo.

¿Y cómo te dio por un tema como el de la pederastia?

Álex Montoya: Bueno, me pareció interesante un mecanismo como el de la pederastia, que un señor [Álvaro, encarnado por Luis Callejo] contrate a un chaval [Lucas-Javier Butler] para hacerle unas fotos totalmente inocentes y poder fingir en las redes sociales. Yo creo que el corto está muy bien, porque te revela el plan de este hombre muy pronto y el chaval lo acepta, de manera que no es una víctima inocente, sino que entra en ese rollo y te dispara las expectativas de lo que puede pasar. En el corto, el chaval tiene una mirada de Bambi, pero en el fondo hace la vista gorda acerca de esas fotos que le hacen para ser usadas en la red. Es una cosa que hacen los adolescentes, que no tienen todavía desarrollado el tema moral y son muy egoístas, más allá de si eso está bien o mal.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Es entonces una película sobre la pederastia…

Álex Navarro: No me interesa la visión maniquea de la pederastia, ni retratar al pederasta como si fuera un monstruo. Me interesa más la pederastia desde el punto de vista de la Lolita de Nabokov y no como habitualmente se hace tan en blanco y negro. Yo quería presentar un caso limítrofe de pederastia, de alguien que bordea la normalidad.

¿Os afectan las políticas culturales, no sólo el tema del IVA, sino ese discurso recurrente de insulto al mundo de la cultura?

Álex Montoya: Hombre, te hace pensar de que tal vez exista cierta manía hacia la cultura, sobre todo cuando oyes hablar a Montoro acerca del fraude que se produce en el mundo de los actores. Es muy perverso, porque ha salido una estadística reciente diciendo que el 70% de los actores no puede vivir de su trabajo, sino de otros empleos que nada tienen que ver con su profesión. La gran mayoría sobrevive como puede y lo que Montoro dice entiendo que se refiere a los que trabajan fuera, tipo Bardem. En cualquiera caso, declaraciones como éstas no ayudan al sector y crean una opinión pública adversa a la cultura.

Adriana Navarro: En mi caso, la universidad se ha dado cuenta de que los estudiantes necesitamos recursos para dar a conocer al mundo nuestra obra. Yo he tenido su apoyo y eso es bueno porque ahora los estudiantes perciben que se puede llegar, y eso les da esperanza. De hecho, el éxito de Vía Tango lo ven como propio. Es un premio para todos aquellos estudiantes a los que les gusta el dibujo y la animación.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya: En el IVAC yo he percibido que tienen voluntad de ayudar, porque aunque se han bajado las ayudas y es verdad que tardan en pagar, el histórico de las ayudas no ha bajado tanto como a nivel nacional. Lo que ha sido un golpe gordo a nivel industrial ha sido el cierre de Canal 9. En Valencia ha cerrado el 80% de las empresas del sector, y eso resulta desolador.

Para el fútbol se hizo una ley de interés general, ¿cuándo se ha hecho algo así en el terreno de la cultura?

Adriana Navarro: Yo la verdad es que sin el apoyo de la universidad o del IVAC no hubiera podido estar en tantos festivales.

Álex Montoya: Las películas francesas venden la imagen de París y atraen turismo. Aquí eso no se entiende. Tiene que venir George Clooney para hacer más en Valencia que todas las campañas de publicidad juntas. No entienden que la cultura crea imagen y que detrás hay una industria muy potente. Más marca de España que Almodóvar no hay y, sin embargo, le dieron fuera un premio por toda su carrera y aquí apenas se hicieron eco de la noticia.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo veis vuestras posibilidades en los Goya?

Álex Montoya: Este año está muy igualado. En la pasada edición había dos favoritos muy claros: Aquel no era yo, de Esteban Crespo, y Voice Over, de Martin Rosete. Este año todos los cortos tenemos idénticas posibilidades.

Adriana Navarro: Yo estoy nominada con gente a la que admiro y, en ese sentido, yo ya me siento premiadísima. Para mí son compañeros a los que he tenido como referentes desde hace años. Los abrazaría a todos (risas). En el caso de que ganara, el triunfo sería para todos los estudiantes que, como yo, empiezan.

Álex Montoya: Estar nominado revaloriza tu nombre y hace que te presten atención productores que normalmente no lo hacen. Saben que existes y, a partir de ahí, sirve de mucho para conseguir reuniones. Ganar el Goya es la mejor tarjeta de visita para que te hagan caso.

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Archivos de la Filmoteca, en peligro

Revista Archivos de la Filmoteca
Culturarts IVAC
Generalitat Valenciana

Llueve sobre mojado. Primero fue el tránsito del papel al digital, por culpa de la crisis económica. Y ahora, puesto que el chaparrón de la crisis no deja de producir goteras, le ha tocado el turno al proyecto digital mismo, en forma de más recorte presupuestario. El caso es que Archivos de la Filmoteca, la revista fundada por Ricardo Muñoz Suay en 1989, se encuentra con el agua al cuello después de que el equipo directivo encabezado por Francisco Javier Gómez Tarín dimitiera. Lo ha hecho por “razones éticas”, ya que considera que el despido de Arturo Lozano, secretario de redacción de la publicación, ha sido “inmoral”.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Y llueve sobre mojado porque, al igual que Gómez Tarín, también el anterior director de Archivos de la Filmoteca, Vicente Sánchez Biosca, dimitió de su cargo por cuestiones éticas tras 20 años al frente de la revista. “No es resultado de la crisis económica, sino de lo que nos gustaría denominar una crisis moral e intelectual de las instituciones públicas”, según apuntó Sánchez Biosca en un editorial a modo de epitafio. Arturo Lozano, al que su despido le pilló por sorpresa, abunda ahora en esa misma dirección: “Más allá de las cuestiones económicas, lo que yo percibo es cierta insensibilidad”. Nancy Berthier, catedrática de la Sorbona que ha formado parte del comité de redacción de la revista, alude a esa misma insensibilidad en una carta remitida a Manuel Tomás, director general de CulturArts, y da por “concluida definitivamente” su colaboración. “Siento muchísimo lo que considero ya el final infeliz de una aventura que propulsó en su momento Valencia en la vanguardia editorial”, agrega.

“Hemos estado haciendo la revista a precio de fanzine de los años 80”, afirma Lozano. De ahí que no entienda el recorte que supone su despido, dentro de una publicación que ha multiplicado por diez el número de usuarios, alcanzando los 2.000 tras su reconversión digital, lo que a su vez supuso ya un recorte del 70% del coste de la revista. “Se sigue recortando sin tener en cuenta que lo fundamental son los contenidos”, añade Arturo Lozano, a la espera del juicio que dicte la procedencia o no de su despido.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Archivos de la Filmoteca, con semejante panorama, cumple este año un cuarto de siglo. De momento, ahí están los 72 números publicados y muchos de ellos digitalizados, gracias al “trabajazo de lo lindo” (Lozano dixit) realizado por Gómez Tarín y Agustín Rubio, jefe de redacción de la revista. El número 73 estaba previsto para el mes de abril, algo que en buena lógica no sucederá. Aún así, Nuria Cidoncha, subdirectora general de CulturArts IVAC, confirma el mantenimiento futuro de la revista: “La continuidad es nuestra voluntad”. Una continuidad que pasa por hacerse con un nuevo equipo directivo y nuevos comités de redacción y científico capaces de sacar adelante una publicación que goza de buena imagen, pero muy enflaquecida económicamente. “No tenemos definida la forma de esa continuidad”, reconoce Cidoncha.

Una de las ideas que CulturArts baraja es sacar a concurso público la revista. Gómez Tarín lo considera un “disparate”. Quien se haga cargo de la revista deberá asumir el proceso actual, así como el marco presupuestario en el que se ha movido el anterior equipo directivo. De lo contrario, se demostraría que no había razones objetivas para el despido de Arturo Lozano. Aunque, como apunta Gómez Tarín, nunca se sabe, teniendo en cuenta el “mar de inmoralidades” en que se mueve CulturArts. Nuria Cidoncha cree que en todo este asunto “no hay implicaciones políticas”, porque tanto a Sánchez Biosca como al propio Gómez Tarín se les ha dejado trabajar “con entera libertad”. Por eso insiste en que la continuidad de Archivos de la Filmoteca pasa por la “gestión eficaz” que impone la situación de crisis que padecemos.

A la espera de acontecimientos futuros, lo único cierto es que el servidor continuará activo, así como la base de datos con los números de la revista digitalizados y a disposición de los usuarios registrados. Aunque sólo sea por el enorme esfuerzo que ha supuesto la digitalización de sus contenidos, Gómez Tarín tiene claro su deseo de que Archivos de la Filmoteca siga con vida. Eso, y que su dimisión obedece, “aunque intenten desviar la atención”, al hecho “inmoral” del despido de Arturo Lozano. “Que haya pasado lo mismo con los dos últimos equipos directivos da que pensar”, subraya Lozano. Llueve sobre mojado.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Salva Torres

Nace la Cátedra Luis García Berlanga

Cátedra Berlanga
CEU-Universidad Cardenal Herrera
Filmoteca de CulturArts IVAC
Berlanga Film Museum

El Berlanga Film Museum cumplió un año el pasado mes de noviembre. Y, para celebrarlo, nada mejor que dotar de contenidos un museo virtual que pretende, alrededor de la figura y la obra de Luis García Berlanga, promover la cultura de la Comunidad Valenciana por el ancho mundo. Berlanga es el embajador con su cine de esa cultura. Por lo que ahondar en las claves de su filmografía, se antoja de rigurosa necesidad. La Filmoteca de CulturArts IVAC y la Universidad Cardenal Herrera-CEU han firmado un convenio para la creación de la Cátedra Luis García Berlanga, que se encargará precisamente de llevar a cabo dicha tarea.

Rosa Visiedo, rectora del CEU y declarada admiradora de Berlanga, afirmó que su universidad se encargará de “trazar un plan de trabajo y un programa de actividades” encaminadas a la investigación de la vida y obra del cineasta valenciano. Y adelantó que la directora de la Cátedra Berlanga será la profesora Begoña Siles, adscrita al departamento de Comunicación Audiovisual de la Cardenal Herrera. Todo ello, tras firmar en la Sala Berlanga de la Filmoteca con la consellera de Cultura, María José Catalá, el acuerdo que permite la puesta en marcha de la citada cátedra, con vistas a su vez de llenar de contenidos el Berlanga Film Museum.

Detalle del Berlanga Film Museum. Imagen extraída del museo virtual.

Detalle del Berlanga Film Museum. Imagen cortesía del museo virtual.

Entre las paredes imaginarias del museo virtual ya están colgadas la vida y obra del autor de El Verdugo, declaraciones de escritores, actores y amigos, algunos guiones de sus películas, así como fotografías de sus rodajes. Pero, a un año vista, el museo debía seguir creciendo. “Hay mucho material pendiente de asomar: nuevos guiones, fotos, carteles, material audiovisual, como el making off de algunos rodajes, y textos de nuevos colaboradores”, señala Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum.

También está previsto que haya cierta participación popular (“figurantes de sus películas que cuelguen fotos”), presencia en las redes sociales y la posibilidad de contar con los títulos de la colección erótica La sonrisa vertical, a la que Berlanga dedicó su efusiva contribución. Pero la “experiencia Berlanga” a la que se refiere Maluenda cuando habla del espíritu del museo virtual, se quedaría coja sin la “dimensión académica e investigadora” que puede aportar ahora la Cátedra Luis García Berlanga, cuyo nacimiento, tras el acuerdo alcanzado, viene a paliar esa cojera.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

La Universidad Cardenal Herrera se encargará, a través de dicha Cátedra, de potenciar la investigación de la vida y obra del cineasta valenciano más internacional. Lo hará impulsando la docencia mediante ciclos de conferencias, seminarios y talleres; la investigación propiamente dicha, a través de cursos de grado y posgrado, así como jornadas de cine, y la producción audiovisual de documentales. Para todo ello, no existe compromiso alguno de presupuesto por parte de CulturArts, por lo que deberán ser ambas instituciones las que se pongan de acuerdo a la hora de alcanzar los objetivos que requieran su correspondiente financiación.

Rosa Visiedo aseguró que será, en todo caso, la Universidad Cardenal Herrera quien se hará cargo del coste que suponga organizar jornadas, conferencias o seminarios, existiendo la “posibilidad de encontrar financiación externa”. En cuanto a la producción audiovisual de documentales en torno a Berlanga, Visiedo afirmó que su universidad pondría a disposición de los interesados “todos los recursos técnicos” de los que dispone el CEU. Detrás del museo virtual están la propia Generalitat Valenciana, la Filmoteca Española, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, el Instituto Cervantes, la Fundación Autor, Radiotelevisió Valenciana, Ciudad de la Luz y Egeda. Este es el músculo con el que cuenta además la Filmoteca a la hora de apoyar la Cátedra Luis García Berlanga que la Universidad Cardenal Herrera-CEU promueve. Catalá, haciéndose eco del “momento dulce” y la “potencia” del sector audiovisual valenciano, reiteró la oportunidad que supone la puesta en marcha de la cátedra, a la hora de difundir el legado de uno de “nuestros más ilustres valencianos”.

Fotograma de 'Tamaño natural'. Imagen extraída del Berlanga Film Museum.

Fotograma de ‘Tamaño natural’. Imagen cortesía del Berlanga Film Museum.

José Luis García Berlanga, hijo del director de Tamaño natural, presente en la firma del convenio, junto al director general de CulturArts, Manuel Tomás, habló de su padre como “el gran retratista del siglo XX español”. Y, citando a Azkona, celebró que el mundo siempre progresara, señalando al cine como uno de los grandes progresos de la humanidad, en tanto se hacía eco mediante imágenes y personajes de la vida en cada momento. “Mi padre sí es profeta en su tierra, porque Valencia le ha devuelto siempre lo que él ha dado”, agregó satisfecho por la creación de la Cátedra Berlanga, que viene a sumarse al ya activo Berlanga Film Museum.

Detalle del museo virtual Berlanga Film Museum.

Detalle del museo virtual Berlanga Film Museum.

Salva Torres

La Cabina se consagra

La Cabina. VI Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Sala Berlanga de la Filmoteca, IVAM, La Nau, Jardí Botànic
Inauguración: viernes 8, a las 20.00h., en la Sala Berlanga
Del 8 al 17 de noviembre

A Carlos Madrid, tras seis años al frente de La Cabina, se le iluminaron los ojos cuando escuchó los parabienes que el vicerrector de Cultura de la Universitat de València, Antonio Ariño, le lanzó durante la presentación del VI Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia. A su lado, Manuel Tomás, director general de CulturArts, asentía. Las palabras oficiales, en esta ocasión, parecían cargadas de una voluntad sincera por impulsar un certamen único a nivel mundial. Los mediometrajes de alcance internacional tienen su inigualable escaparate en Valencia. Ariño y Tomás parecen haber entendido la ocasión que se les brinda de alardear de un proyecto tan singular como La Cabina.

Fotograma de 'Antes que perderlo todo'. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma de ‘Antes que perderlo todo’. Imagen cortesía del festival La Cabina.

El festival nació para llenar un sorprendente hueco: nadie había prestado atención al formato del mediometraje. Hasta que Carlos Madrid y su joven equipo se puso a ello. Y lo hicieron por una sencilla y aplastante razón: “La calidad es lo que nos mueve”. Y había tanta en el terreno del mediometraje, que la apuesta del festival parecía condenada al éxito. Empezaron con ocho películas a concurso y durante cinco días. Ahora, en su sexta edición, se presentan 22 mediometrajes, de los más de 200 recibidos, en un certamen que se alarga por espacio de diez días, del 8 al 17 de noviembre.

Fotograma de Bowy is inside. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma de Bowy is inside. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Este año la gran novedad es La Cabina Inedits, sección destinada a acoger obra de directores consagrados, cuyos mediometrajes pasaron prácticamente desapercibidos para el gran público y los canales de distribución. Son los casos de Woody Allen, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese con Historias de Nueva York; Jean Vigo, con Cero en conducta; Andrei Tarkovsky, con El violín y la apisonadora; Albert Lamorisse, con El globo rojo, y Nicolas Ribowski, con Cours du soir. Todo ello en el Aula Magna de La Nau.

Fotograma del mediometraje 'Parenthese'. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje ‘Parenthese’. Imagen cortesía del festival La Cabina.

De las historias neoyorquinas, Woody Allen se hace cargo del episodio Edipo reprimido, un mediometraje centrado en los problemas psicoanalíticos que tanto atraen al director de Annie Hall. Coppola firma Vida sin Zoe y Scorsese, Apuntes al natural. La Cabina Inedits permitirá a su vez contemplar la ópera prima de Tarkovsky, un trabajo ya repleto de las constantes poéticas del autor de Sacrificio, y la polémica Cero en conducta de Jean Vigo, que estuvo prohibida en Francia más de diez años tras su estreno en 1933. De Lamorisse, fallecido en accidente de helicóptero, se podrá ver su premiado El globo rojo, interpretado por dos de sus hijos. Ribowski, con Jacques Tati como protagonista, firma Cours du soir o Clases nocturnas, que aparece como cortometraje del director francés. La diferencia entre corto y mediometraje daría, como apunta Carlos Madrid, director de La Cabina, “para un extenso debate”.

Fotograma del mediometraje Océan. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma del mediometraje Océan. Imagen cortesía de La Cabina.

Esa dificultad de encaje del mediometraje es, precisamente, lo que hace de La Cabina un lugar de encuentro privilegiado para aquellas producciones a caballo entre el corto y el largo. Los galgos, de Gabriel Azorín (31 minutos de duración), única película española a concurso, y la israelí Aya, de Mihal Brezis y Oded Binnum (39’), podrán verse al completo en la sección oficial: “Se han presentado cortadas en otros festivales”, subraya Carlos Madrid. Junto a ellas, mediometrajes de 11 países, destacando principalmente este año la aportación francesa.

Fotograma del mediometraje Los galgos, de Gabriel Azorín. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma del mediometraje Los galgos, de Gabriel Azorín. Imagen cortesía de La Cabina.

La Cabina Día 0, con la proyección de Un día en la galería, de Neil Young, y música en directo del grupo valenciano Senior i el Cor Brutal, servirá de prólogo al festival en la Explanada de la Biblioteca Pública el jueves día 7. La inauguración, un día después en la Sala Berlanga de la Filmoteca, con la película finlandesa La teoría del Korso, presentada por su director Antti Heikki Pesonen. El resto de la sección oficial se irá proyectando en el IVAM. Rebeca Romero, Gabriel Ochoa y Eva Peydró, jurado del festival, otorgará un premio de 600€ al mejor mediometraje. Y entre inéditos, proyecciones “al completo”, comedias, dramas, animación y ciencia ficción, La Cabina se consolida en los peores años de la crisis. Tomen nota.

Fotograma del mediometraje Midsummer Night. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje Midsummer Night. Imagen cortesía del festival La Cabina.

Salva Torres

‘Déjame entrar’ y CulturArts entró

Premio Luna de Valencia. Tomas Alfredson

28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Varios espacios

Del 21 al 28 de junio

Let the Right One in. Déjame entrar. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Let the Right One in. Déjame entrar. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Al cineasta sueco Tomas Alfredson se le conoce principalmente en España por sus dos últimas películas: Déjame entrar y El topo. Dos películas de temática diferente, pero atravesadas por una misma elegancia narrativa. El acoso escolar con trasfondo vampírico y las tramas ocultas del espionaje son tratadas por Alfredson de manera que terminan siendo una sutil disección de la subjetividad humana, más allá de la encorsetada recurrencia al tópico de los respectivos géneros. Que el vampirismo o la guerra fría sean el marco de su disección no deja de ser anecdótico, para un director que privilegia los estados de ánimo en detrimento de la carcasa artificial.

Pues bien, Tomas Alfredson estará en la 28ª edición del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove. Recibirá el Premio Luna de Valencia por su corta, pero interesante trayectoria cinematográfica, que será mostrada durante los días del festival prácticamente al completo, incluidas, claro está, sus muy galardonadas Déjame entrar (2008) y El topo (2011). Será, sin duda, uno de los platos fuertes del festival, que se celebrará del 21 al 28 de junio. Un festival que este año va de la mano de CulturArts, el holding creado por la Generalitat Valenciana para gestionar con mayor eficacia los recursos públicos. O eso, al menos, dicen.

Imagen de Buried. Rodrigo Cortés. Cinema Jove

Imagen de Buried. Rodrigo Cortés. Cinema Jove

Ha querido la causalidad que la entrada de CulturArts en Cinema Jove se produzca en compañía de Alfredson, ya que, puestos a dejar entrar, no cabe duda que el apoyo de CulturArts al festival se hace indispensable. De manera que no hay topo que valga a la hora de remar a favor del único festival de cine existente en Valencia, tras la desaparición de la vilipendiada Mostra. Así lo entiende Manuel Tomás, director general del recién creado holding: “Cinema Jove está beneficiándose de CulturArts”, cuya apuesta por el festival, agregó, “está siendo acertada”. Los 400.000 euros de presupuesto, prácticamente el mismo de la pasada edición, cuentan con un “suplemento” de 142.000 en concepto de subvenciones y colaboraciones externas. En tiempos de caída libre, es una buena noticia que Cinema Jove se salve de la quema.

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Otro nombre propio del festival es el de Rodrigo Cortés, que también ha querido la casualidad que, el mismo día en que se presentaba el certamen (viernes 31 de mayo) en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca, cumpliera 40 años. Pues bien, el director de películas tan aclamadas como Buried (Enterrado) será el encargado de la sección Cuadernos de Rodaje. Y entre las películas que han ejercido cierta influencia en su carrera como director, objeto de proyección en los Jardines de Viveros, estarán Los pájaros, de Alfred Hitchcock, Pink Floyd The Wall, de Alan Parker, El moderno Sherlock Holmes, de Buster Keaton o Uno, dos, tres, de Billy Wilder, según adelantó Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. El propio Rodrigo Cortés tendrá oportunidad de explicar las razones por las cuales esas películas han dejado huella en su cine claustrofóbico, plagado de concursantes atenazados por su paradójica mala suerte, de enterrados en vida o de personajes con extraños poderes.

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Jonathan Hodgson también recibirá el Premio Luna de Valencia de Animación por su obra multidisciplinar, en la que utiliza todo tipo de técnicas para recrear mundos cercanos repletos de imaginación. El festival le dedicará la primera gran retrospectiva en España de su trabajo. Macarena García y Gorka Otxoa (Blancanieves y Pagafantas) serán los premiados en Un futuro de cine. Rafael Maluenda no quiso desvelar todavía los contenidos de la Sección Oficial, cuyos diez largometrajes a concurso serán, como siempre, estrenos en nuestro país. La Sección Oficial de Cortometrajes, Panorama Valenciano, Prime The Animation, De Valencia a Cannes, el Taller Vivir Rodando o El encuentro Audiovisual de Jóvenes completan el atractivo programa del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove. Una “cita ineludible”, según palabras de la consellera de Educación, Cultura y Deportes, María José Català, para un festival por el que ya pasaron en 2012 más de 24.000 personas. Déjame entrar, de Tomas Alfredson, se perfila como metáfora de ese creciente reclamo del público.

Imagen de El topo, de Tomas Alfredson. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Imagen de El topo, de Tomas Alfredson. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

 Salva Torres