Fermín Jiménez Landa, artista de la Falla Corona

Falla Corona
Presentación del proyecto de falla 2018
Casal Fallero
C/ Corona 5
Valencia

JIMÉNEZ LANDA TRASLADARÁ A UNA FALLA SU PARTICULAR FORMA DE ENTENDER LA REALIDAD, ENTRE LO ABSURDO Y LO SENSATO.
Unas declaraciones del poeta Jean Cocteau le sirven de leitmotiv para una instalación donde el fuego y la participación de la comisión serán imprescindibles.

Cuentan que Jean Cocteau, tras la visita de un famoso museo, fue abordado por un periodista que le preguntó: “En caso de incendio, ¿qué salvaría usted de este museo?”. El literato respondió tras una pausa: “Salvaría el fuego”. Esta afirmación tan poética servirá para que Fermín Jiménez Landa la explique desde el ritual fallero. Su misiva será salvar el fuego, mantener la llama viva para dar sentido a su primera acción artística fallera.

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El pasado viernes, Jiménez Landa realizó una presentación del proyecto a los falleros de la comisión Mossén Sorell-Corona a través de un vídeo que testifica como el artista salvaba el fuego de la cremà. Y a raíz de ahí, esa llama ha seguido viva en toda suerte de velas, candelas, calentadores de gas; ha sido compartida entre miembros de la comisión y permanece viva en sus hogares, con el objetivo de que ese mismo fuego forme parte de multitud de actividades de la comisión durante este ejercicio y se mantenga encendido hasta la cremà de la falla de 2018. Esta acción performativa dará vida a la falla que prepara con la ayuda de El Taller de Manolo Martín, colaborador de confianza de la comisión tras la sincronía alcanzada en el pasado ejercicio.
Fermín Jiménez Landa, nacido en Pamplona y licenciado en Bellas Artes por la UPV, fue el encargado de la última instalación que vio la sala La Gallera. Su ”rayo verde” ha quedado como un emblema del arte contemporáneo en Valencia. Además, recientemente ha sido premiado en la Biennal de Mislata ‘Miquel Navarro’ (2016), Biennal d’Art Ciutat d’Amposta (2016), Programa de Residencias El Matadero-Madrid (2015), y ha expuesto en el Laboratorio del MUSAC, el Caixaforum, en la CA2M, Galería T20, Galería Valle Ortí o en las Atarazanas de Valencia.

CAP DE SURO, AUTORES DE LA FALLA INFANTIL

El estudio formado por Xavier Gurrea y Ariadna González será el encargado de la falla infantil de Corona; un trabajo que irá muy ligado al eje temático de la falla ideada por Fermín Jiménez Landa, marcando cierta distancia con los trabajos que realizarán para otras comisiones.

Proyecto de Isidro Ferrer, Sense Permís para la Falla Corona en 2017

Proyecto de Isidro Ferrer, Sense Permís para la Falla Corona en 2017

La Falla Corona presenta su proyecto para 2017

Proyecto de Falla Corona 2017
Presentado en Els Tallers de la Ciudad Fallera
Sábado 5 de noviembre de 2016

El proyecto de Falla Corona para el año 2017, que lleva por título “Sense permís”, ha sido presentado este primer fin de semana de noviembre en Els Tallers de la Ciudad Fallera. La Falla estará compuesta por dos volúmenes, la infantil y la grande, aunque ambas funcionarán conjuntamente creando una gran escena. En la falla infantil una niña se aúpa sobre una corona y observa otra más grande construida en madera que es sostenida por un personaje adulto, que no es otra cosa que la falla grande.

La obra, diseñada por Isidro Ferrer (Premio nacional de diseño 2002) y que realizará El Taller de Manolo Martín, tiene múltiples lecturas que no ha desvelado del todo su autor, aunque uno de los significados evidentes es la relación entre el mundo de los niños y el de los adultos.

FullSizeRender-4Mossén Sorell Corona es conocida por sus propuestas de fallas innovadoras que desde hace unos años están proyectadas por grandes nombres del diseño como Ibán Ramón, Dídac Ballester, Escif, Javier Jaen y ahora Isidro Ferrer. El taller de Manolo Martín, que realizará la falla, ya ha trabajado en numerosas ocasiones en colaboración con diseñadores e ilustradores de la talla de Sento Llobell, Sigfrido Martín Begué o Javier Mariscal.

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La Línea Clara del IVAM

Valencia Línea Clara
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

Lo que ha hecho el IVAM, abriendo sus puertas de par en par al cómic, ya se ha realizado en otros museos: el MOMA de Nueva York, el Louvre de París. También la Fundación Telefónica o el Museo ABC, ambos en Madrid, han abierto su modesta brecha. “Faltaba que un gran museo como el IVAM diera ese paso”, subraya Álvaro Pons, comisario de la exposición Valencia Línea Clara, que reúne 200 cómics de ilustres autores valencianos de los 80.

No es un ejercicio de nostalgia, sino la manera de comenzar un proyecto de largo recorrido en torno a la importancia del cómic como noveno arte. “Que se acepte como una forma artística más dentro del IVAM”, señala el comisario. Porque si bien el cómic ya se reconoce como arte (“esa barrera ya se ha derrumbado”), lo que ahora toca “es seguir avanzando”, precisa Pons.

Valencia Línea Clara en el IVAM.

Valencia Línea Clara en el IVAM.

Y para ello nada mejor que empezar con los autores de la llamada Nueva Escuela Valenciana, en la que se integra a dibujantes como Miguel Calatayud, Sento Llobell, Mique Beltrán, Micharmut, Daniel Torres, Manel Gimeno y Mariscal. Autores “estilística y temáticamente muy diferentes, pero que tienen como punto de conexión la ciudad de Valencia, que está en todos ellos”. También el concepto de línea clara, que da título a la exposición, ”como filosofía de entender un tipo de dibujo”, explica el comisario.

Aquellos años 80 evocados en la muestra vienen a subrayar la importancia de todos ellos en la configuración de la imagen de Valencia. “Dieron forma artística a la ciudad, creando carteles, posters y diseños de bares, Luna de Valencia, Feria del Libro, Festivales de Jazz, en una relación profunda y estrecha que se perdió”. Álvaro Pons apunta cierta recuperación ahora “de toda esa filosofía gráfica” por parte del Ayuntamiento de Valencia. “Estaría bien que el espectacular volumen de originales de la editorial Maga, que perduró desde 1951 a 1986, en manos de la Biblioteca Valenciana estuviera al alcance de todo el mundo”.

Vista general de la exposición Valencia Línea Clara. Imagen cortesía del IVAM.

Vista general de la exposición Valencia Línea Clara. Imagen cortesía del IVAM.

Valencia Línea Clara va en esa dirección. “No es una sola exposición, sino un proyecto de largo recorrido que abarca muestras grandes como esta, pero también autorales o pequeños estudios”. También la compra de obra original para la colección del IVAM, lo cual implica tener en cuenta que el cómic “por su naturaleza fungible se está perdiendo”.  Pons, siguiendo en esto a Miguel Calatayud, no es partidario de un museo exclusivamente dedicado al cómic, “porque es un arte y tiene que estar en los museos de arte y no en un espacio propio”.

La Falla de 1987 Els Dalton de Marxalenes, realizada por Sento Llobell, Francis Montesinos y Manolo Martín abre el recorrido expositivo. Y es que las fallas “se fijaron mucho en el cómic”, subraya el comisario. De hecho, hay unas cuantas de Manolo Martín diseminadas por la sala 7 del IVAM, a modo de iconos representativos de la línea clara que atraviesa el conjunto. También ejemplos de publicaciones (El Capitán Trueno, Pumby, Jaimito, TBO…) que influyeron en las trayectorias de los autores de esa Nueva Escuela Valenciana, “etiqueta que esta generación no aceptó, pero que desde el punto de vista del marketing funcionó”.

Obra de Manel Gimeno en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Obra de Manel Gimeno en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

“Hablamos de niños de los años 50 que crecieron leyendo tebeos, porque eran la gran forma contracultural de esos años”. Luego “se hicieron adultos y se vieron envueltos en las primeras vanguardias, Equipo Crónica, Equipo Realidad, mientras estudiaban en Bellas Artes”. En aquel contexto de “explosión de libertad”, muchos tendieron al “underground americano que metía el dedo en el ojo para provocar a la sociedad pacata, aquí provocar y fastidiar, mientras que curiosamente Mariscal hace algo radicalmente distinto, sus Garriris mediterráneos repletos de sutil ironía”.

Hay violencia, sexualidad y radicalismo social en la explosión creativa que va de la revista Cairo a Arrebato y  de Star a Bésame mucho, “rara avis en los estertores del franquismo”, como se recoge en la exposición. Cómic irreverente que luego se va suavizando mediante la reivindicación de cierto “género clásico, romántico y aventurero de relectura moderna”, sostiene Pons. Así, del trazo “limpio y espontáneo” de Mariscal, se pasa al “dibujo de trazo más radical y moderno” de Sento Llobell, sin olvidar “el lado oscuro de la línea clara” que personifica Manel Gimeno.  El recorrido concluye con una serie de documentales de Jesús Cuadrado, Llobell y Mariscal. Mirada al tebeo antiguo proyectada hacia el futuro.

Obra de Micharmut en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Obra de Micharmut en la exposición Valencia Línea Clara del IVAM.

Salva Torres

Arquitectos por la democracia

Books that built democracy, de Manuel López Segura
Arquitectura de los ochenta en Valencia
Universidad de Harvard

Si la arquitectura es considerada como una de las bellas artes, tema siempre polémico, resulta evidente que es la forma de expresión artística más visible, la que deja más huella en el espacio y el tiempo. Debido a la  elevada inversión que exige, también la que denota una relación más estrecha con el poder, bien se trate de poder político, económico o espiritual. Desde las pirámides de los faraones a la Basílica de San Pedro en el Vaticano a las fastuosas obras que han salpicado España durante los años de demencial derroche.

A veces la arquitectura se pone al servicio del pueblo y los intereses colectivos de los ciudadanos, como ocurrió en Valencia durante los años ochenta con la llegada de la democracia. Obras como el Parque Fluvial del Turia, el IVAM, el Gulliver o la controvertida restauración del Teatro Romano de Sagunto. Son algunos de los proyectos  que  se exponen actualmente en la Universidad de Harvard gracias al arquitecto valenciano Manuel López Segura. ‘Books that built democracy’ es el título de la muestra que incluye varias decenas de soportes gráficos: libros, revistas, mapas, posters, recortables, objetos de artesanía y vídeos.

Manuel López Segura en la exposición de la Universidad de Harvard. Cortesía del autor.

Manuel López Segura en la exposición de la Universidad de Harvard. Cortesía del autor.

López Segura es estudiante de doctorado en la escuela de arquitectura de la Universidad de Harvard (Harvard Graduate School of Design), donde cursa el segundo año del doctorado en arquitectura y urbanismo. Con una beca Fulbright, estudió también un máster en historia de la arquitectura en la misma escuela.

¿Qué le llevó a interesarse por la arquitectura valenciana de los ochenta?

Elaboré sobre este tema una tesina que ahora preparo para su publicación. La exposición es resultado de la investigación que llevé a cabo durante los dos años del máster, y la colección de libros, y el material gráfico que incluye, resultado de mi interés por coleccionar libros sobre arquitectura valenciana. Los motivos que me llevaron a estudiar la contribución de la arquitectura a la construcción de la democracia, el estado del bienestar y a la recuperación de la identidad regional en ese periodo  son varios. Se trata de un episodio poco estudiado que generó obras de gran valor cultural que merecen ser conocidas. Mi generación goza de suficiente distancia temporal como para aproximarse con rigor a esa década cuyos protagonistas son ya mayores, incluso algunos ya han fallecido, de modo que urgía dejar constancia de su experiencia. Los ochenta fueron años ilusionantes y positivos desde un punto de vista político y cultural. La arquitectura y los arquitectos participaron activamente en la oleada general de progreso.

¿Qué criterio ha seguido para organizar  la muestra?

El criterio central ha sido elegir temas, proyectos e iniciativas culturales que pusiesen de manifiesto la dimensión política de la arquitectura de esa década. Esta imbricación podía ser literal, por ejemplo, en el caso de las luchas vecinales por un planeamiento urbano más democrático o del conflicto en torno a la polémica restauración del Teatro de Sagunto. También una relación ideológica, por ejemplo en el caso de la protección de los centros históricos, una política inspirada por el pensamiento marxista italiano que buscaba preservar la riqueza de los vínculos sociales característicos de tales entornos frente a la alienación generada por la producción capitalista del espacio urbano propia del desarrollismo de las décadas precedentes.

Imagen de la exposición de Manuel López Segura en la Universidad de Harvard. Cortesía del autor.

Imagen de la exposición de Manuel López Segura en la Universidad de Harvard. Cortesía del autor.

¿Cuál es el contenido de la exposición?

La muestra está organizada temáticamente. Cabe diferenciar entre los libros, objetos y material gráfico expuesto (documentos históricos tangibles) de un lado, y los paneles explicativos de otro lado. Los paneles contextualizan los materiales expuestos, de modo que el público al que va dirigido la exposición pueda comprenderlos. Esto es necesario dado que el público de los EEUU no está familiarizado con la historia política y arquitectónica de Valencia.

¿Cómo seleccionó el material más representativo?

He procurado en primer lugar que cubriesen los diversos aspectos de cada tema. En el caso de la Escuela de Arquitectura incluyo un libro que refleja la apertura al exterior que se produjo en aquellos años, otros que recogen los frutos de la investigación académica de sus profesores y un vídeo de una protesta estudiantil del año 1986. También he procurado incluir tanto documentos primarios como libros publicados en aquellos años que reflexionaban sobre la propia arquitectura. Es el caso de los equipamientos, una sección que incluye catálogos editados a principios de los noventa por la Generalitat Valenciana sobre los colegios y hospitales públicos. Por último, ha pesado el atractivo visual de los libros y demás documentos.

¿Qué arquitectos son los principales protagonistas?

Los equipos Vetges Tu i Mediterrània y Otegui/Gisbert/Noguera, así como Ricardo Bofill, por sus respectivos proyectos para el parque del antiguo cauce del Turia. Manuel Portaceli y Giorgio Grassi por la restauración del Teatro Romano de Sagunto, Carlos Salvadores y Emilio Giménez por el IVAM y Rafa Rivera junto al artista fallero Manolo Martín por el parque infantil Gulliver. La figura de Tomás Llorens está particularmente presente por ser el hombre intelectual y políticamente responsable tanto del Teatro de Sagunto como del IVAM.  También se incluyen posters de Artur Heras y Manolo Boix elaborados para anunciar congresos y exposiciones relacionadas con la política arquitectónica.

Foto: Manuel López Segura.

Foto: Manuel López Segura.

Bel Carrasco

Visual Talent ya tiene sus tres ganadores

Francisco Javier Cillero, Lu de López y Alba Abellán
Ganadores del concurso Visual Talent
Entrega de premios en Las Naves
Sábado 26 de julio
Organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Proponiendo un ocio alternativo basado en la creatividad, VISUAL TALENT se ha gestado como evento de referencia para el sector del arte y del diseño, situando a la ciudad de Valencia como espacio contenedor de vanguardia 2.0, con el objetivo de detectar, atraer y seleccionar talento.

Lu de López, en la imagen, durante la prueba realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido premiada en el concurso Visual Talent organizado por ESAT. Fotografía: Mario Marco.

Lu de López, en la imagen, durante la prueba realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Oro del concurso Visual Talent organizado por ESAT. Fotografía: Mario Marco.

El pasado sábado 26 de julio, Las Naves acogió la gala final de la I Edición de VISUAL TALENT, en la que se han dado a conocer los nombres de los tres artistas premiados de entre más de 1400 propuestas, 50 preseleccionados y 10 finalistas, quienes hubieron de superar cinco jornadas y cuatro exigentes pruebas en el Mercado Central (prueba de intervención dirigida por el artista Ajubel), Las Naves (prueba de creación libre), el Círculo de Bellas Artes (prueba de grupo audiovisual, dirigida por Marina Segarra) y la Ciudad Fallera (prueba escultórico-pictórica dirigida por el artista fallero Manolo Martín). Los tres galardonados se beneficiarán de una beca de estudios, por valor de 20.000 €, para cursar y formarse durante tres años en la disciplina de su elección de entre las ofertadas por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Francisco Javier Cillero (Valencia, 20 años), premio Platino; Lu de López (Zaragoza, 21 años), premio Oro, y Alba Abellán (Valencia, 22 años), premio Plata, han sido los ganadores definitivos de VISUAL TALENT, fruto de reunir con mayor coherencia y explicitud los requisitos de búsqueda de nuevos talentos 360º, capaces de responder a las exigencias estéticas, conceptuales y tecnológicas que pretendía el concurso, tal y como manifestaron los miembros del jurado –provenientes del universo académico, institucional, la ilustración, el diseño y la comunicación artística-.

Alba Abellán, en la imagen conversando con el artista fallero Manolo Martin, ha sido premiada en el concurso Visual Talent organizado por ESAT. Foto: Mario Marco.

Alba Abellán, en la imagen conversando con el artista fallero Manolo Martín, ha sido el Premio Plata del concurso Visual Talent organizado por ESAT. Foto: Mario Marco.

Los tres galardonados afirmaron su intención de cursar Diseño 2.0 con el fin de completar su respectivas trayectorias en el ámbito de la Bellas Artes, cuestión decisiva y emparentada con el acento que Jaime Torres, director de la ESAT, imprimió sobre la necesidad de formación multidisciplinar, como respuesta y solución frente a la grave situación de desempleo a la que deben enfrentarse los jóvenes.

La idiosincrasia de la Escuela Superior de Arte y Tecnología se encamina, tal y como se apuntó durante la gala, con el compromiso de traducir el conocimiento de las técnicas digitales artísticas contemporáneas en firme oportunidad profesional, alentando y facilitando la permanencia del talento innato o adquirido en nuestras fronteras.

Samuel Navarro, en la imagen durante la prueba escultórica realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Platino del concurso Visual Talent. Fotografía: Mario Marco.

Francisco Javier Cillero, en la imagen durante la prueba escultórica realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Platino del concurso Visual Talent. Fotografía: Mario Marco.

Juego de Damas en el taller de Manolo Martín

Concurso Visual Talent
Taller de Manolo Martín en Benicalap
Sexta y última prueba
Clausura: sábado 26 de julio en Las Naves, 19.30h

Entraron de buena mañana en el taller que el artista fallero Manolo Martín tiene en Benicalap. Y los finalistas del concurso Visual Talent se encontraron con unas pequeñas letras de corcho blanco como objeto de la sexta y última prueba que debían superar. ¿Eso era todo? La pregunta se reveló en sus sorprendidos rostros, hasta que Manolo Martín acabó con la sorpresa reconociendo que se trataba de una pequeña broma. Tan pequeña como los números de corcho, que dejó paso a las más grandes cabezas escultóricas que, ahora sí, debían utilizar como objeto de la prueba.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Bastaron unas mínimas instrucciones para que los diez estudiantes de bachillerato artístico se metieran de lleno a la faena. Rodeados de botes de pintura, frascos de spray, pinceles, telas, esparto y demás utensilios desperdigados por el taller de Manolo Martín, los futuros jóvenes talentos fueron interviniendo plásticamente aquellas grandes cabezas. Óscar Hilario, escultor del taller, explicó que se trataba de los prototipos usados para la realización de la Dama Ibérica de Manolo Valdés.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

“Es la pieza real que se utilizó como molde para acertar con lo que Manolo [Valdés] quería”. Aquella gran Dama Ibérica de 18 metros de altura reposa en una de las rotondas de la Avenida de las Cortes Valencianas, mientras sus réplicas “a la antigua usanza, en cartón piedra con armazón de madera” (Hilario dixit), eran trabajadas por los jóvenes concursantes de Visual Talent. Las cámaras de TVE siguieron sus evoluciones, para recoger en directo algunas de sus impresiones. Carlos Romero, coordinador del evento organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), cerró el turno de declaraciones: “Queremos traer el joven talento a Valencia”.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE  en el taller de Manolo Martín.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE en el taller de Manolo Martín.

Diez de esos talentos, tras una primera selección de 50, que salió a su vez de entre más de 1.000 participantes, fueron interviniendo en las réplicas de la Dama Ibérica para dar forma a sus respectivas propuestas. El modelo era el mismo, pero a partir de ahí su imaginación y talento les fue llevando por diversos derroteros. Algunos tendieron por la vía crítica, realizando una escultura que reflejaba el rostro amordazado del inmigrante. La mayoría se inclinó por un potente manejo del color, salpicado de ilustración.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Ya sea mediante bocetos dibujados en papel o simplemente observando las posibilidades que ofrecían al natural esas diez damas ibéricas, los diez finalistas de Visual Talent tuvieron hasta las seis de la tarde para concluir sus trabajos, que serán expuestos, junto al resto de piezas realizadas en pruebas anteriores, el sábado en Las Naves. Como acertó a decir Óscar Hilario, se trataba de “sangre fresca”, algo que el taller de Manolo Martín ha tenido “siempre muy presente, por su colaboración con diferentes artistas”. “Ésta es una colaboración más”, agregó.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Alejandro Macharowski, encargado de la comunicación de Visual Talent, subrayó el “enorme impacto” que estaba teniendo el concurso, tanto a nivel de medios como de propagación a través de las redes sociales. Alberto Adsuara, director de producción de Visual Talent, y Cristina Fenollar, encargada de la grabación de cuanto ha venido ocurriendo durante los siete días de convivencia artística, formaban parte del frenesí suscitado en torno a las diez damas del taller de Manolo Martín. Mañana sábado 26 de julio se sabrá qué tres de esos jóvenes talentos vendrán a Valencia para cursar estudios en ESAT valorados en 20.000€. Ninguno se irá, en cualquier caso, con las mentes vacías. Tamaña experiencia no se olvida.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

Cazafantasmas en el Círculo de Bellas Artes

Concurso Visual Talent de ESAT
Círculo de Bellas Artes de Valencia
C/ Cadirers, 5. Valencia
Jueves 24 de julio

No se trata de la amenaza que desde hace tiempo se cierne sobre el palacio de la calle Cadirers, todavía sede del Círculo de Bellas Artes, a pesar de los pesares económicos que viene padeciendo la centenaria institución. Hablamos de la leyenda del fantasma que dicen dejó cierto misterioso rastro en el interior del casón. Aprovechando los extraños ruidos que sus antiguos moradores juran haber oído, fruto de las apariciones del espectro, los organizadores del concurso Visual Talent convocaron allí a los diez finalistas para realizar una quinta prueba, tras las realizadas en Las Naves y el Mercado Central.

Marina Segarra, izquierda, dando instrucciones a los jóvenes finalistas de Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Marina Segarra, izquierda, dando instrucciones a los jóvenes finalistas de Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Guiados por Marina Segarra, profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad Politécnica de Valencia, los diez estudiantes de bachillerato artístico, que compiten por los tres premios del concurso, pasaron el día tramando una ficción o película documental en torno a la idea de aquel supuesto fantasma. Antonio Soto, profesor de Narrativa de Videojuegos de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), se encargó de armar un guión base para que los estudiantes lo desarrollaran. Se trataba de probar sus habilidades a la hora de montar una pieza audiovisual de tres minutos como máximo, bajo la supervisión de Segarra.

La modelo Alicia Rincón caracterizada como fantasma en la prueba del concurso Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La modelo Alicia Rincón caracterizada como fantasma en la prueba del concurso Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La modelo Alicia Rincón, que ya participó en una primera prueba en Las Naves, se metió en la piel espectral del fantasma, ofreciendo sus servicios a los diez finalistas durante la realización del ejercicio. Una participación improvisada, dado que los participantes en la prueba desconocían su existencia, siguiendo la lógica imaginaria de la leyenda del palacio de Cadirers. Subiendo y bajando por las escaleras del Círculo de Bellas Artes, y haciendo acopio de imaginación y destreza técnica, los jóvenes talentos fueron realizando la pieza audiovisual divididos en dos grupos. El resultado será mostrado en Las Naves durante el acto de clausura y entrega de premios que tendrá lugar el sábado 26.

Los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La sexta y última prueba se celebrará mañana viernes en el taller del artista fallero Manolo Martín en Benicalap. La prueba posiblemente más espectacular, en la que se combinarán las disciplinas de pintura, escultura y diseño, en aras de probar el talento 360º que reza en los objetivos de Visual Talent. La actriz Cristina Fenollar sigue dirigiendo el reality show, pero serio, de unos jóvenes que cumplirán una semana en Valencia cuando el sábado den por concluida su particular ginkana artística. En el Círculo de Bellas Artes ejercieron de cazafantasmas. La leyenda continúa.

Los finalistas de Visual Talent, con Marina Segarra (derecha), en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Foto: Mario Marco.

Los finalistas de Visual Talent, con Marina Segarra (derecha), en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Foto: Mario Marco.

Jóvenes del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Jóvenes del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

 

 

Sillas ilustradas en el Mercado Central

Visual Talent, concurso organizado por ESAT
Prueba en el Mercado Central de Valencia
Martes 22 de julio, de 9.00 a 18.00 horas
Hasta el sábado 26 de julio, 2014

Bajo la cúpula interior del Mercado Central de Valencia, allí donde los puestos de fruta, charcutería, verdura y carne sueltan infinitos aromas, sabores y colores, diez jóvenes estudiantes de bachillerato artístico se afanaban por sintetizar cuanto veían a su alrededor en una humilde y funcional silla. El concurso Visual Talent de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) los había reunido allí para que superaran una prueba. Tenían que intervenir diez sillas de Ikea, bajo la atenta mirada del ilustrador Ajubel, encargado de supervisar los trabajos.

El ilustrador Ajubal dando instrucciones a los diez jóvenes seleccionados en Visual Talent, al comienzo de la prueba en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

El ilustrador Ajubal dando instrucciones a los diez jóvenes seleccionados en Visual Talent, al comienzo de la prueba en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Una vez ilustradas las sillas y el panel que servía de base, los estudiantes se maquillaron por cortesía de Tevian para formar parte de la intervención. Luego fotografiaron el resultado, que será expuesto en la recién abierta tienda de Ikea en Alfafar, para concluir una prueba que les llevó toda la mañana y parte de la tarde. Eran los diez elegidos, de entre un total de 50 jóvenes de bachillerato artístico de toda España, que tras superar la criba del fin de semana encaran la recta final de un concurso al que se han presentado más de 1.000 propuestas.

Un joven durante la prueba de Visual Talent en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Un joven durante la prueba de Visual Talent en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Los hay de Valencia, Ribarroja, Gijón, Calahorra, Zaragoza, Sevilla, Cádiz y Jaén. Cinco chicos y otras tantas chicas con “diferentes personalidades” y de “diferentes disciplinas artísticas”, explicó la actriz encargada del audiovisual Cristina Fenollar, que compiten por lograr los tres premios o becas de estudio en ESAT, valorados cada uno en 20.000€. “Estoy alucinada, porque son muy jóvenes, con mucho talento y que aguantan la presión bien”. Fenollar recordó que, después de todo, es un concurso en formato Talent Show “con su parte de reality”. La grabación de todo cuanto ocurra durante la semana será posteriormente editado y ofrecido a alguna televisión.

Dos de los jóvenes participantes en el concurso Visual Talent, durante la prueba en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Dos de los jóvenes participantes en el concurso Visual Talent, durante la prueba en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Las sillas de Ikea fueron intervenidas con ilustraciones próximas al cómic, a la abundante fruta de los puestos circundantes, al colorista ambiente del Mercado Central o al conceptualismo de ciertas propuestas. Los maquillajes tenían que ver con alusiones a los propios trabajos, algunos tocando de refilón el carácter ilustrativo de la prueba. Como apuntó Ajubel, “es una prueba muy dura, que a algunos profesionales de la ilustración les hubiera costado hacer”. En poco más de tres horas, los diez supervivientes de Visual Talent tuvieron que dejar listas las 10 sillas, para sumergirse después en el maquillaje y la práctica fotográfica.

Una joven seleccionada en Visual Talent, durante la prueba de ilustración en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Una joven seleccionada en Visual Talent, durante la prueba de ilustración en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Alberto Adsuara, Director de Producción del concurso organizado por ESAT, destacó el intenso trabajo previo, ya que el fin de semana tuvieron que descartar a 40 de los jóvenes participantes. Lo hicieron tras llevar a cabo tres pruebas en Las Naves: la realización en dos horas y media de un autorretrato en blanco y negro de 2 x 1,5 metros, bajo la supervisión de Carlos Romero, coordinador de Visual Talent; una prueba de ideación, entre conceptual y proyectual, dirigida por el artista Solimán, y otra fotográfica, en la que los estudiantes tenían cinco minutos cada uno para fotografiar a la modelo Alicia Rincón en los baños de Las Naves. Alberto Adsuara, encargado de esta última prueba, recuerda “el denso calor” durante las más de tres horas que duró la actividad.

Los diez elegidos deberán esta semana afrontar otras tres pruebas. En la primera, los estudiantes elegirán lo que hacen, tras haberse tenido que ceñir a la disciplina de la ilustración en el Mercado Central. El jueves, un fantasma imaginario tomará las dependencias del Círculo de Bellas Artes de Valencia, en torno al cual deberán realizar un audiovisual. Y la más espectacular llegará de la mano del artista fallero Manolo Martín, en cuyo taller se prepara una singular prueba. La traca final, con los premiados, será el sábado en una gran fiesta Visual Talent. Para entonces, las sillas Ikea ya gozarán de un merecido e ilustrativo reposo.

Uno de los diez jóvenes seleccionados en el concurso Visual Talent, durante la prueba de ilustración de sillas en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez jóvenes seleccionados en el concurso Visual Talent, durante la prueba de ilustración de sillas en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

“El arte se ha disuelto en la sociedad”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Alberto Adsuara y Carlos Romero, responsables de Visual Talent
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Ellos lo tienen claro. Bueno, no tanto. Tienen claro que el arte ya no es lo que era desde la eclosión de las nuevas tecnologías. Pero no saben hacia dónde va ese arte ‘liquidado’ por el avance del turbulento caudal de las redes sociales. Por eso han convocado un concurso de caza talentos que permita dibujar ese nuevo panorama del arte contemporáneo. Se llama Visual Talent, va dirigido a jóvenes de entre 18 y 25 años y tiene formato de reality show. Sus artífices son Alberto Adsuara y Carlos Romero, encabezando un equipo de seis personas pertenecientes a la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

El plazo de inscripción on line termina el 15 de junio y, de momento, ya cuentan con 777 obras presentadas. Obras fotográficas, pintura, diseño, video y, sobre todo, ilustraciones del talento 360º buscado. De todas esas obras, pertenecientes a unos 500 jóvenes, saldrán los 50 seleccionados que pasarán a la segunda fase. Hospedados en el Colegio Mayor Rector Peset, deberán superar una “prueba espectacular” en el cauce del Turia, próximo al Museo de Bellas Artes San Pío V, los días 19 y 20 de julio. “Se les dará pintura negra para que pinten en grupo un gran lienzo, lo cual nos permitirá evaluar sus dotes artísticas, quién manda o quién es más propenso a obedecer, todo ello filmado con dos cámaras”.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Queremos hacer un reality espectacular, pero serio”

“No queremos que el reality show se nos escape por el lado de la carnaza; queremos un reality espectacular, divertido, pero serio, de corte universitario”, destaca Adsuara. Los 10 elegidos, tras la prueba del lienzo, deberán luego superar otras cinco pruebas secretas, entre las que figura la programada por el artista fallero Manolo Martín. “Hará diez monolitos o tótems que los alumnos deberán manipular. Finalmente indultaremos uno, que irá a la exposición prevista en Las Naves, mientras las nueve restantes esculturas serán quemadas probablemente en el Puerto de Valencia, el sábado 26 de julio”. De ahí saldrán los tres ganadores premiados con una beca de estudios para Diseño Gráfico 2.0 y Bellas Artes en ESAT, valorada cada una en 20.000€.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte actual”

“Yo estoy convencido de que el arte está en otro lugar, del que todavía no sabemos nada”. Alberto Adsuara lo dice para situar el objetivo de Visual Talent, que además de buscar a esos jóvenes talentos artísticos en la era de Internet y las redes sociales, pretende extraer conclusiones acerca del advenimiento de ese otro arte. “Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte contemporáneo”. Porque Adsuara remarca que “el arte se ha disuelto en la sociedad”, y que los jóvenes “no quieren saber nada de objetos físicos”. De ahí a considerar obsoleto el papel de las galerías y museos no hay más que un leve paso.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Somos de guión lineal, pero los jóvenes son multimedia”

“El arte de autor ha muerto; ahora se busca el arte versátil de una persona capaz de hacer ilustración, capaz de hacer cine, de pintar un cuadro o de hacer pintura mural”, señala Carlos Romero. “Nosotros somos de guión lineal, pero los jóvenes son de guión multimedia, capaces de relacionarlo todo a la vez y hacerlo incluso bien, con sus pros y sus contras”, añade Romero, para quien incluso el espectador ha cambiado: “Ahora participa, se mete dentro de la obra, incluso la manipula y transforma, y esto no se concibe sin la tecnología de por medio”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“El siglo XXI tiene una deuda con la ilustración”

Esa transformación del arte tiene como paradoja la vuelta, tras un siglo XX de inclinación vanguardista, de cierta figuración. Eso es al menos lo que apuntan Adsuara y Romero. “Hemos observado que hay miles y miles de jóvenes a los que les está gustando la figuración, porque entienden el arte como una necesidad vital que encuentra en la figuración el medio expresivo ideal”. Y Adsuara concluye: “Esa necesidad de figuración habría que analizarla bien”.

“El siglo XXI”, explica Romero, “tiene una deuda educacionalmente hablando con la ilustración, que ha sido menospreciada al más alto nivel de las Bellas Artes”. Y salen a relucir las Fallas, que “son grotescas y son ilustraciones grandes”. De ahí que se puedan “amar las Fallas, pero no el concepto al que estamos acostumbrados desde hace años”, subraya Adsuara. Esa mezcla de figuración y nuevas tecnologías es lo que les permite hablar de nuevo Renacimiento: talento 360º capaz de dominar las diversas herramientas del universo informático.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Los jóvenes sienten aversión total por el objeto”

“Los alumnos ya no quieren ser artistas, no quieren exponer, eso ya se ha acabado. Lo que quieren ahora es hacer cosas que se disuelven en la sociedad a través de las redes, a través de Internet; hacer un producto artístico que nada tiene que ver con lo señalado por la institución”. Y Adsuara cita el caso de Jonan Perrea, el joven que ha revolucionado youtube con sus historias cotidianas, “montadas de maravilla, con sus carátulas y su música sorprendente, volviendo locas a sus niñas seguidoras e incluso seguidores gays”. También señala el caso de Tracey Emin, cuya instalación de una cama con condones comprada por el gran coleccionista Charles Saatchi será subastada en Christie’s por debajo de su histriónico valor.

“Ya no hay arte en el sentido histórico de Hegel, de la Revolución Francesa, de los 250 últimos años: eso se ha acabado”. Para Adsuara, “no es cuestión de despreciar el objeto”, pero entiende que los jóvenes nómadas actuales sientan “aversión total” por ese objeto “acumulador de polvo”, que ya “han dejado de almacenar como lo hicimos nosotros”. Visual Talent es el concurso encargado de captar jóvenes talentos que den ese giro de 360º a la periclitada concepción del arte contemporáneo.  Alberto Adsuara y Carlos Romero reconocen estar asustados, al tiempo que ilusionados, ante semejante reto. No es para menos.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

TV levante, video concurso visualtalent from Makma on Vimeo.

Salva Torres

Martín Begué, un Sigfrido callejero

Fundación Chirivella Soriano

Sigfrido Martín Begué. El lado valenciano

Valencia

Palau Joan de Valeriola

C/Valeriola, 13

Hasta el 2 de junio

Con un nombre tan wagneriano, Sigfrido Martín Begué (Madrid, 1959-2010) parecía destinado a la rimbombancia épica. Su obra así lo atestigua y, quienes le conocieron, pueden dar fe igualmente de su deslumbrante y espitosa prodigalidad verbal. Pero habría que matizar, a su vez, esta manera intempestiva, casi nietzscheana, de recordar al que fue tildado como “pintor de la movida”. Porque Martín Begué, siendo un torrente de imaginación creativa, prefirió rebajar las alturas épicas al terreno más prosaico, mordaz y sarcástico de la cultura popular.

Y así, moviéndose a saltos entre los rápidos que van del clasicismo a la vanguardia, este artista madrileño tempranamente desaparecido ha ido dejando un reguero de pólvora con su irreverente obra. El director del Consorcio de Museos, Felipe Garín, afirma que Martín Begué aceptó las reglas del juego para subvertirlas, principio de todo acto revolucionario. Como el que protagonizó, que es a lo que íbamos, en 2001 con su Pinocho de 23 metros de altura para la falla Na Jordana. Tituló la inolvidable falla Pinotxada universal. Unos meses después, ya en el plano de la tragedia histórica, se produjo el derrumbamiento de las torres gemelas de Nueva York.

Y es que Martín Begué siempre se ha movido a rebufo de ese temperamento épico rebajado por los vientos alisios de su ironía. El Pinocho de Na Jordana, que el comisario Vicente Jarque recuerda como una de las mejores fallas que ha tenido ocasión de ver en vida, sirvió para remover las estancadas aguas de la fiesta fallera. Vestido con indumentaria del siglo XVIII, matamoscas en mano, actitud pensativa y larga, larguísima nariz afilada, el Pinocho de Martín Begué sirvió precisamente para eso: para echarle un par de narices a la tradicional quema de ninots.

De hecho, esa nariz, que al Pinocho del cuento le crece con cada mentira, es la nariz que siempre tuvo Martín Begué para la pintura. Su olfato le decía que las reglas pictóricas y sociales estaban para saltárselas, a condición de respetar el trasfondo del que se nutre su acto trasgresor. Las crecidas y oblongas narices de su Pinotxada universal revelaban cierta mentira de una fiesta fallera que pedía a gritos aires de renovación. Como la propia pintura, de la que Martín Begué se ocupó de dar cumplida cuenta. Ahí están, por ejemplo, sus versiones de La isla de los muertos, de Arnold Böcklin, y el Entierro del conde Orgaz, de El Greco, transfiguradas en La isla de los cuadros y El entierro de la pintura, respectivamente.

La Fundación Chirivella Soriano subraya el lado valenciano de un pintor siempre a orillas del humor, la irreverencia y la indudable calidad plástica. Su amistad con el artista fallero Manolo Martín, con quien trabajó en su taller para poner en pie tamaño Pinocho, le permitió a su vez realizar las Euromeninas con motivo de la presidencia española de la Unión Europea. Velázquez y Duchamp, juntos; de nuevo la tradición y el acto rupturista cogidos de la mano. Como cogidas de la mano van en la exposición de Chirivella Soriano la pintura, el diseño de muebles (con Loewe al fondo), singulares escenografías, esculturas como la “divina” de El Cid y una planta dedicada a su pasión por el cine, amén de los numerosos bocetos de Pinocho.

Martín Begué, como recuerda Vicente Molina Foix, sabía moverse “entre las grandes arterias de la ciudad y la periferia rústica y hasta un poco canalla”. Y lo hacía “sin perder la compostura”. He ahí su olfato, su enorme nariz fallera y su talento a caballo entre lo alto y lo bajo; la tradición clásica y la trasgresión vanguardista. Aquel Pinocho de 2001, realizado paso a paso y con todo lujo de detalles en el taller de Manolo Martín, se derrumbó además como mandan los cánones: con la verticalidad apropiada y sin perder, como Martín Begué, la compostura. Un artista de los pies a la cabeza.

Salva Torres