Echo et accords, de Michel Desfeux

Michel Desfeux, Echo et accords
Institut Français de Valencia
Moro Zeit, 6, Valencia

Michel Desfeux nace en 1947 en Normandia, Francia. Estudia en la Escuela de Bellas Artes de La Universidad de Rennes. Profesor de Artes Plásticas, vive y trabaja en Madrid desde hace veinte años. Acercarnos a la obra de Desfeux nos plantea, a primera vista, un desafío, determinado por el soporte físico, la forma tubular, escultórica, en la que desarrolla, sin embargo, un trabajo eminentemente pictórico. La verticalidad y la circularidad, casi insular, de cada creación, desvelan percepciones muy arraigadas en el ser humano, reminiscencias que nos llevan al tótem, espejo metamorfoseado del hombre.

De esta manera, mirar una de estas obras puede ser una forma de mirarnos y mirar a los otros, bajo los ropajes inventados por el pintor. La posibilidad, añadida de transitar entre las obras crea también el simulacro del bosque o de la ciudad, que convierte cada pieza del conjunto expuesto en un árbol o en un ser, en cada espacio abierto puede aventurarse un sendero o una calle. Pero Desfeux no encontró en esta forma una simbología humana, ni escultórica, halló sencillamente un espacio distinto que le impulsó una forma de trabajo, una exploración solitaria y minuciosa, hasta llegar a su propio lenguaje. La experiencia de la pintura apropiándose de su soporte, indagándolo, más allá de él mismo. El tubo se transforma, asume cortes, superposiciones, integra nuevas materias: cuerdas, cintas, maderas.

Michel Desfeux, en en Instituto Francés de Valencia. imagen cortesía del autor.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

En esta búsqueda de la belleza y del equilibrio, el pintor ensaya las diferentes emociones de la vida depurándolas, logra expresar visualmente una melodía, dar forma a un ritmo que se construye sobre el tubo como sobre una escala musical. La idea de la escala y de la escalera es muy propia de esta pintura que se concibe en ascenso. Con Matisse comparte esa “joie de vivre” que fundamenta el desarrollo imaginativo, esa danza interna, ese dinamismo que, en Desfeux, es propiciado por la circularidad y que expresa en esas pinceladas ligeras, en ese sentido ascendente de su construcción pictórica, en los tonos pasteles que se transparentan, o en el juego armónico de variantes y repeticiones.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

Una pintura que, como ‘Alicia en el país de las maravillas’, nos invita a explorar los territorios de un mundo entendido como un encantamiento.

Sylvia Miranda