A Gervasio Sánchez le duele Afganistán

Dones. Afganistán
Fotografías de Gervasio Sánchez y textos de Mònica Bernabé
Sala Acadèmica de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero de 2016

Es tal la concentración de dolor que destilan las imágenes de Gervasio Sánchez en La Nau, que para escribir sobre ellas se hace necesario tomar aire. Las 150 fotografías de la exposición, dividida en seis bloques, cortan la respiración. Pero después de escuchar al periodista narrar su experiencia en Afganistán, ese centenar largo de instantáneas aumenta de volumen para convertirse en un inmenso catálogo de la crueldad humana. Crueldad, en este caso, contra las mujeres afganas, objeto de una violencia desmedida por parte de una sociedad que la tolera escudada en una devastadora tradición.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

“El problema de Afganistán no son las leyes, que prohíben la violencia contra la mujer, al igual que el Corán impide el matrimonio forzoso, sino la tradición que está por encima de las leyes”, explicó Sánchez. Una tradición vejatoria que, como recordó el periodista, “ya existía antes de los talibanes”. Que haya organismos internacionales velando por la seguridad en tan inhóspito país de poco ha servido. “Desde 2001 a 2015 ha habido presencia extranjera que debía haber obligado a que se cumplieran las leyes, pero no se ha hecho nada aduciendo que se trata de un problema interno”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Gervasio Sánchez, al contrario que la pasiva comunidad internacional, ha estado cinco años tomando esas fotografías para que el resto del mundo se entere de lo que allí está pasando. “Esto es puro periodismo”, subrayó con cierto orgullo. A su alrededor, ratificando esas palabras, se ofrecían los mudos testimonios de esas mujeres gritando desesperadas a causa de un dolor que parece no tener fin. “Yo lo que trato es de transmitir con decencia lo que allí pasa y, para eso, no entiendo otra forma que metiéndome hasta el fondo en las historias”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Historias de violaciones realizadas con total impunidad, de matrimonios forzosos, de vidas truncadas porque la mujer, como recordó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, es tratada como un “animal propiedad del hombre”. En las imágenes, acompañadas de textos de Mònica Bernabé (“sin su ayuda esto hubiera sido imposible”, destacó Sánchez), hay mujeres doloridas, quemadas, mirando perplejas a cámara, algunas incluso muertas. “Hemos huido del burka, porque el problema no está en el burka”. Viene de mucho más lejos.

En este sentido, Gervasio Sánchez quiso recordar que no hace tanto tiempo aquí se vivía algo parecido. “En Afganistán viven en la Edad Media, pero en España se vivía así hasta hace muy poco, porque los matrimonios pactados eran también una costumbre”. Por eso Ariño habló de observar la exposición con cierta perspectiva, “para vernos a nosotros mismos en estas fotografías”. “Forma parte del pasado de determinada España de los años 40 y 50”, agregó.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Las “vidas en ruina” que Gervasio Sánchez muestra en La Nau, y que podrán verse hasta el 14 de febrero, no han sido tomadas en comarcas rurales, sino en las ciudades más importantes de Afganistán, con la capital Kabul a la cabeza. “Lo que les ocurre a todas estas mujeres sucede en cualquier sitio del país, no hace falta irse a lugares recónditos”. Para “equilibrar la balanza anímica”, Sánchez exhibe algunas otras imágenes menos duras relacionadas con historias de periodistas, cantantes, directoras de cine, boxeadoras o futbolistas.

Equilibrio del ánimo que, con todo, apenas puede contrarrestar el duro testimonio de tanta mujer ultrajada. “El día que deje de sentir el dolor de las víctimas dejaré de hacer periodismo”. Las visitas guiadas para escolares que, junto a Mònica Bernabé, realizará el martes y miércoles próximos, son una prolongación de esa pasión por el ejercicio periodístico. “A los jóvenes les puede permitir entender mejor por qué esas personas huyen de su país”. El fotoperiodismo como memoria viva de un dolor concentrado en La Nau.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Salva Torres

Felices 140: Sin conciencia moral

Felices 140, de Gracia Querejeta
Con: Maribel Verdú, Eduard Fernández, Antonio de la Torre, Marian Álvarez, Nora Navas, Alex O’Dogherty, Paula Cancio, Ginés García Millán y Marcos Ruiz
Guión: Santos Mercero, Gracia Querejeta

‘Felices 140’, la última película de Gracia Querejeta, es perturbadora. Un cierto desasosiego se va impregnando poco a poco en el cuerpo del espectador, que siente el silencio ensordecedor que inunda la pantalla cinematográfica. La trama y la intensidad dramática de ‘Felices 140’ penetra en el espectador hasta abandonarlo en un estado de cierta desolación.

Maribel Verdú, en un fotograma de 'Los Felices 140', de Gracia Querejeta.

Maribel Verdú, en un fotograma de ‘Los Felices 140’, de Gracia Querejeta.

Ahora bien, ¿por qué el espectador siente esa carga de desolación, cuando los personajes de la historia no sólo declaran sentirse felices, sino que además se les ve felices? El premio del euromillón que Elia (Maribel Verdú) comunica al grupo de amigos que reúne en una lujosa casa para celebrar su 40 cumpleaños, y que se traduce en nada más y nada menos que 140 millones de euros, es lo que desencadena esa felicidad que irá retorciéndose hasta alcanzar un brillo insospechado.

Santos Mercero y Gracia Querejeta construyen una historia basada en la idea que Freud manifestó en su ensayo titulado ‘El porvenir de una ilusión’: “Infinitos hombres civilizados, que retrocederían temerosos ante el homicidio o el incesto, no se privan de satisfacer su codicia, sus impulsos agresivos y sus caprichos sexuales, ni de perjudicar a sus semejantes con la mentira, el fraude y  la calumnia, cuando pueden hacerlo sin castigo, y así viene sucediendo, desde siempre, en todas las civilizaciones.”

Fotograma de 'Los Felices 140', de Gracia Querejeta.

De izquierda a derecha, Marian Álvarez, Antonio de la Torres, Alex O’Dogherty y Nora Navas, en un fotograma de ‘Los Felices 140’, de Gracia Querejeta.

Los ocho personajes de esta película coral son esos hombres y mujeres civilizados que en cuanto comprueban que el peso de la ley puede quedar en agua de borrajas, van dejándose llevar por cierto espíritu mezquino.

Por una parte, nos encontramos con la protagonista, Elia, magníficamente interpretada por Maribel Verdú, que sólo desea reanudar su relación con su ex pareja (Ginés García Millán), sin atender la negativa de éste. Una negativa que le abrasa de ira hasta alcanzar cotas imprevistas. Y, por otra, están los otros siete personajes arrebatados por una codicia, que aflora a medida que esos 140 millones del premio se convierten en objeto de un vil intercambio.

Paula Cancio y Ginés García Millán en un fotograma de 'Los Felices 140', de Gracia Querejeta.

Paula Cancio y Ginés García Millán en un fotograma de ‘Los Felices 140’, de Gracia Querejeta.

El drama de  ‘Felices 140’ se inicia tras el acto nuclear relacionado con esa ira de la protagonista. Un acto que se irá diluyendo, en favor del único valor verdadero que moviliza a estos personajes: su codicia y, con ella, el afán de riqueza, de poder y de éxito. Y para satisfacer esa codicia no les importa transgredir la ley, traicionar, mentir y defraudar.

Todo está permitido cuando los dilemas morales, los remordimientos, desaparecen tras el tupido velo de 140 millones de euros.

De ahí, probablemente, la desolación que siente el espectador una vez acabada la película. ¿O no?

Fotograma de la película 'Felices 140', de Gracia Querejeta.

De izquierda a derecha, en primer plano, Antonio de la Torre, Marcos Ruiz,y Maribel Verdú; detrás, Marian Álvarez y Eduard Fernández, en un fotograma de la película ‘Felices 140’, de Gracia Querejeta.

Begoña Siles

El EscaparateVisual de Russafa Escènica

Russafa Escènica
Vídeos promocionales
Barrio de Russafa. Valencia
Del 19 al 28 de septiembre, 2014

El festival multidisciplinar Russafa Escènica no descansa en verano y ultima los preparativos de su cuarta edición, que verá la luz el próximo 19 de septiembre en el barrio de Ruzafa y se prolongará durante diez días. Con el objetivo de llegar a más público y superar el récord de asistencia de casi 10.000 personas en la pasada edición, acaban de lanzar una serie de tres vídeos promocionales cuyo hilo conductor es “lo prohibido” y que van firmados por EscaparateVisual, empresa colaboradora de Russafa Escènica 2014.

Imagen de uno de los videos realizados por Miguel Serrano de EscaparateVisual para 'Lo prohibido' de Russafa Escènica.

Imagen de uno de los videos realizados por Miguel Serrano de EscaparateVisual para ‘Lo prohibido’ de Russafa Escènica.

Miguel Serrano, director audiovisual de Russafa Escènica y autor de los tres spots considera que la idea de hacer tres vídeos cortos era necesaria pues “este tema tiene mucho jugo y en un solo vídeo no se le puede hacer justicia”. En su opinión “Lo prohibido no es solo lo que la ley no permite hacer, también hay prohibiciones que uno se impone a sí mismo o prohibiciones implícitas en el código moral” y se ha centrado en aquellas “que dan cierto placer saltarse”.

Imagen de uno de los videos promocionales realizados por Miguel Serrano, EscaparateVisual, para 'Lo prohibido' de Russafa Escènica.

Imagen de uno de los videos promocionales realizados por Miguel Serrano, EscaparateVisual, para ‘Lo prohibido’ de Russafa Escènica.

Las tres microhistorias llevan como títulos: “Lo prohibido es mucho más apetecible”, “Lo prohibido tienta” y “Lo prohibido será prohibir”. Además del propio Serrano, en los vídeos han participado Xusa Arrufat, Grazia Hernández, Victoria Verdesoto y Jimmy Pinaitis. “Elegir “lo prohibido” como tema central ha sido todo un acierto en estos momentos en los que se abusa de la palabra sin apenas usarla y que ha salpicado de su significado a otras como protección, seguridad o prevención”, afirma el director.

Imagen de uno de los videos promocinales realizados por Miguel Serrano, de EscaparateVisual, para 'Lo prohibido' de Russafa Escènica.

Imagen de uno de los videos promocinales realizados por Miguel Serrano, de EscaparateVisual, para ‘Lo prohibido’ de Russafa Escènica.

Imagen de uno de los vídeos promocionales de Russafa Escénica sobre 'Lo prohibido' realizado por EscaparateVisual.

Imagen de uno de los vídeos promocionales de Russafa Escénica sobre ‘Lo prohibido’ realizado por Miguel Serrano, de EscaparateVisual.

 

ENLACES A LOS VÍDEOS:

Russafa Escènica- Lo prohibido I: Lo prohibido es mucho más apetecible

https://www.youtube.com/watch?v=1MCrrRJ4K0U

Russafa Escènica- Lo prohibido II: Lo prohibido tienta

http://vimeo.com/102843117

Russafa Escénica- Lo prohibido III: Lo prohibido será prohibir

http://vimeo.com/103012485