Meditaciones, un libro para entender el alma

Meditaciones, de Enrique Rosell
Editorial Círculo Rojo

“El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa.”

Oriente y su mística lleva mucho tiempo siendo la cuna de un nuevo estilo de vida, un estilo de vida que nos acerca cada vez más a nosotros mismos. Algo que por supuesto en Occidente no hemos sabido hacer. El ayuno es una práctica que realizan yogis de todo el mundo, pero que también ha calado fuerte en el ideario común, en la parcela más personal de nuestro quehacer diario. Ayunar es un modo de encontrarse con uno mismo, de conocer sus límites, eso que parece que buscamos en maratones interminables o en montañas infernales. Encontrarnos en el laberinto en el que a cada uno le ha tocado vivir es una suerte de lucha interna.

Enrique Rosell ha escrito tres libros, en sus tres obras ha buscado el misticismo, la interiorización de nuestras miserias como seres humanos. En ellos ha destripado sus ideas para aclarar las nuestras. Ahora acaba de autopublicar, con todo el esfuerzo que supone eso, su tercer trabajo en papel. Meditaciones, nace con ganas de enseñar, de ser nuestro maestro, el sensei que nos inicie en algo desconocido para nosotros. Nos hace reflexionar sobre la importancia de los privado, de lo íntimo de ser uno con nuestro cuerpo.

Mi vida experimentó un cambio desde 1993, cuando fui diagnosticado de Esquizofrenia Catatónica. Desde entonces he ido probando métodos, técnicas, o terapias como el vegetarianismo, el yoga, la meditación… El ayuno parecía un paso natural e inicié su práctica con curiosidad y entusiasmo. Proporciona unas sensaciones únicas, cuyos paralelismos sólo puedo comparar con el uso de sustancias psicodélicas, que he consumido. Opera un cambio de conciencia, suave y natural, una ingravidez y una sensación de ligereza y lucidez, un hermanamiento con toda forma de vida, la recuperación de un ritmo más lento y conforme a nuestra naturaleza, autoestima, fuerza de voluntad y la posibilidad de pasar hambre “controlada”, lo que ayuda a comprender un fenómeno tan espantoso como es la falta de algo básico como la comida entre millones de personas en el mundo”, dice el autor sobre lo que le ha impulsado a escribir este ensayo.

Llevo practicando ayunos desde 2010. Con el tiempo, se me ocurrió que podría llevar una especie de diario de todo lo que se me ocurría en esos 2 días que lo practico, todo lo que pensaba o experimentaba, y a la vez compartirlo con unos posibles lectores, interesados en el tema. A la vez pensé que podría constituir una especie de experimento literario y a la vez psicológico, con un cierto toque “científico”, y con esa idea surgió “Meditaciones”.

Enrique hace de lo difícil algo fácil, llevar un diario, no debe ser complicado, pero abrir en canal sus ideas y vomitarlas en un libro, siempre es algo complejo, sobre todo, y como sucede en el libro, lo hace de forma seria y sincera. Quizás la mente se despeje un poco más cuando no esté supeditada al deseo de comer, tal vez la densidad espacial se expanda y se aprecien detalles insospechados. Jamás he hecho ayuno, me veo inútil en ese terror, podría caer en la obviedad de decir que me gusta comer, y quedarme en esa frase que dice en realidad poco. Quizás ayunar me  convertiría en alguien diferente, con unos reflejos cambiado, no sé si a Enrique le ayuda a crecer o a llegar a lugares distintos.

El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa. Ayunar es un acto de introspección, de repliegue sobre uno mismo, de soledad, pero a la vez de conexión con todo lo que nos rodea y cuyas sensaciones más cercanas, como ya he comentado, son las que experimenta el consumidor de sustancias psicodélicas”.

Se puede deducir de las pausadas palabras del sonriente Enrique que la trascendencia de la persona se puede alcanzar con el ayuno, o al menos es un principio, “El misticismo está presente en todos y cada uno de nosotros, consciente o inconsciente. La mística, a pesar de la desvalorización que las iglesias oficiales han producido en el fenómeno religioso, es un componente humano. Significa buscar la trascendencia, experimentar nuestra conexión con nuestro yo más íntimo y a la vez con el universo. Esto era más frecuente o común en sociedades mal llamadas primitivas, porque eran más simples y a la vez más naturales, espontáneas y sin tanto conocimiento científico ni normas o leyes sociales. La mística es una llamada al autoconocimiento, a la búsqueda de respuestas, a “sentir”, más que a “pensar” y es un oasis en un mundo tecnificado, normativizado, programado y previsible. En mi caso, también he buceado en métodos ascéticos y místicos y forma parte, con otros muchos, de lo que entiendo por vida plena. El ayuno es también una forma de mística y siempre me han atraído las personas que utilizan su propia vida como búsqueda de experimentación, a pesar de los riesgos. No entiendo la vida sin mística, pero tampoco sin materialismo, porque ambos mundos son complementarios, como los árboles, que tienen una parte aérea y luminosa y otra subterránea y en tinieblas”.

Enrique parece un sabio en sus palabras, su mundo se abre paso a la vulgaridad para hacernos entender, de un modo placentero y nada impositivo, que hay muchas más cosas que las que nuestros ojos pueden ver. Abrir en libro es como atreverte a abrir el pestillo de una ventana antigua y asomar la cabeza por ella, no temblar al sentir el frío, pues esa sensación es nuestra, es parte de nuestra libertad de ser. En el libro encontraremos su visión de este país nuestro, pero siempre desde el ayuno, “Aparte del universo propio del ayuno, desde su práctica, sus sensaciones, sus luces y sus sombras, (este libro) es la excusa perfecta para observar y comentar la sociedad contemporánea, la realidad española, el sistema de valores imperantes, el actual estado de crisis económica, política, social e ideológica. Y como no, la realidad de un enfermo mental, su universo, sus experiencias, sus recuerdos, sus sueños, su intento de ayudar a quienes acaban de ingresar en este extraño “club”. “Meditaciones” es un libro de reflexión, de filosofía, de crítica, pero también de autoayuda, de humor, de amor, de amistad y de sano cachondeo.

Pero, ¿es una acto de rebeldía un libro con esta temática y con su especial socarronería?, “Escribir algo interesante y antisistema, aunque sea minoritario, es ya un acto de rebeldía. Todo lo que rompe con el estatus quo, con los valores dominantes o contra lo “correcto”, llámese capitalismo, patriarcado, liberalismo o el mundo clasista, ya constituye una rebeldía. No soy un revolucionario, nunca lo he sido, y creo que el arma de transformación es la educación y la cultura, y mis libros intentan hacer reflexionar, adoptar otras pautas, describir el verdadero rostro de nuestra sociedad y promover alternativas. Podría también entenderse que ayunar en una cultura consumista es un acto de paradoja, de absurda oposición, y de delirante locura, pero también de resistencia pacífica”.

Y la autoedición, ¿sería también un acto de rebeldía?, “Para escritores que empiezan es la mejor opción. Una editorial convencional sólo apuesta por inversiones “seguras”, por autores consolidados o productos que puedan dar dinero rápido. Por otro lado, los porcentajes que dejan al autor suelen ser de entre el 20 y el 30 % de las ventas. Publicar un libro con autoedición implica pagar tú los costes de impresión de la obra y distribuirlos por tu cuenta, casi siempre en tiradas limitadas, pero también la posibilidad de ganar algo más, puesto que conoces a los clientes potenciales (muchos de ellos amigos, familiares o conocidos) y vas creando unas expectativas en tu entorno más inmediato. Además autoeditarse es una guerra contra los intermediarios entre el autor y el lector, que se aprovechan y se benefician de tu propio trabajo, casi sin arriesgarse ni haber trabajado en ello”.

Llegados hasta éste punto, uno se para y reflexiona algo, podría levantar ampollas un libro que habla, apartando el lado místico que conlleva encartado, y parece hacer apología del ayuno, cuando asistimos a una devastación social, donde hay gente, entre ellos niños, que no pueden comer en nuestro país. “La única manera consciente y voluntaria de ponerse en situación de conocer lo que es el hambre que padecen millones de personas en el mundo, es practicando el ayuno. Para conocer un problema de verdad, hay que experimentarlo, es el camino más directo. Por tanto llamar demagógico o burgués al ayuno es absurdo, porque no se trata de una pose o de una moda, sino de un proceso de minimalismo, donde uno intenta curarse y a la vez mostrar solidaridad, empatía y cercanía con mucha gente que pasa hambre de modo voluntario y a la vez, paradójicamente, se ahorran alimentos. El ayuno enseña que se puede vivir con poco, que la medicina natural está al alcance incluso de los más humildes y que lo importante no es nadar en la abundancia o cometer excesos alimenticios, sino todo lo contrario. El ayuno no es demagógico o burgués, sino un método popular, barato y sencillo, donde se ahorra dinero, se gana salud y te hermana con el hambre mundial y con las clases que padecen muchas necesidades, y que por tanto un burgués o un rico quizás nunca entiendan, porque su universo es el de la abundancia, el exceso y el despilfarro”.

libro-meditaciones2

Javier Caro

Si después de haber leído la entrevista deseas comprar el libro, puedes hacerlo a través de:
E-mail: enriqe-rosell@hotmail.com
Facebook: Enrique Cerrillo Rosell

Las piel de la escultura de Teresa Tomás

La piel de la escultura, de Teresa Tomás
Sala de la Muralla
Col.legi Major Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Inauguración: jueves 14 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 14 de junio, 2015

La exposición ‘La piel de la escultura’, de Teresa Tomás, presenta la película y la serie pictórica incluidas en la obra interdisciplinar SON. La suite SON es una reflexión en torno a la representación de la invisibilidad de la música a través de los instrumentos musicales. Se estructura en torno a las familias instrumentales que constituyen la orquesta y que dan nombre a las tres esculturas protagonistas.

La película se desarrolla en tres movimientos: la escultura sin peana, la escultura ingrávida y la escultura invisible. El primer movimiento, titulado ‘Cuerdas’, plantea la liberación de la escultura al desprenderse de su punto de anclaje. ‘Viento’ perderá su peso/gravedad, en el segundo movimiento de la suite, al elevar el vuelo como un pájaro. Para concluir, ‘Percusión’ trascenderá la gravedad en favor de la invisibilidad, en un psicodélico rito iniciático.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Hace años, Teresa Tomás inició su producción pictórica buscando la libertad del objeto, negando la fisicidad de la escultura y con el deseo de dar vida a sus figuras. En ‘Los ojos del ángel’ imaginó una serie de cuadros que representaban la visión de un ángel. Las pinturas de sus iris se convirtieron en el elemento procesual de la serie escultórica, un intento de otorgar órganos visuales a la escultura a través de la pintura.

Sin embargo, el verdadero cuestionamiento de su materialidad se reveló en la exposición ‘Pión entra en el juego’, donde las esculturas lograron liberarse de la peana y emprender el vuelo en la pintura mediante un juego de combinatoria.

El desarrollo de la presente serie surge a partir de la transferencia conceptual entre la escultura, la imagen pictórica, la imagen virtual y la imagen-movimiento. Este intercambio ha favorecido la disolución de los límites y ha creado espacios transversales de convergencia y diálogo donde poder reflexionar sobre el objeto. En ‘La piel de la escultura’, Teresa Tomás se reafirma en la idea de que los cuadros son esculturas, no son pinturas. Cierra un ciclo en el que intentando restar materialidad a la escultura en el medio pictórico otorga fisicidad a la escultura virtual en la pintura.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

La realización de animaciones ha influido en su actual concepción del cuadro. SON es su tercera película producida mediante programas de modelado, animación y renderización 3D. Las imágenes pictóricas están basadas en fotogramas seleccionados de la película SON. Un viaje alucinante desde la escenografía surreal, misteriosa y laberíntica de ‘Terciopelo azul’, a la carga emocional de ‘Caramelo’, de la sensualidad y el dramatismo de ‘Seda Roja’ a la musicalidad de ‘Cromado’, de la ingravidez y el peso de ‘Globo’ al rito psicomágico de ‘Cristal’.

Teresa Tomás (Valencia, 1964) es licenciada en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València, iniciando su trayectoria en la práctica de la escultura en 1985 y exponiendo con regularidad en las galerías Postpos, Der Reiter y My Name’s Lolita Art, en Madrid y Valencia.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Practica una producción multidisciplinar a la que suma la pintura, la fotografía y el video, participando en muestras internacionales como: Sur-Sud, Pieza a pieza, Área industrial o La casa que ríe; y nacionales como Formalismos de los 90, Imágenes de culto o Al oeste, entre otras. Ha participado periódicamente en ferias como ARCO. Forma parte del fenómeno pictórico de la figuración postconceptual y ha intervenido en las recientes muestras Aire de Familia y Travesías.

Sus animaciones han sido seleccionados para proyectarse en festivales internacionales como Ultramar (Brasilia), Miradas de Mujer (Buenos Aires), Desafíos (Japón), Qui Vive? (Moscú), Avant Music Festival (Moscú), Vidifestival (Moscú), Spanish Video Art (Hong Kong), CeC ‘09 y ‘10. Spanish videoworks (India), Video Shorts (Amsterdam), Video Art Festival Miden (Grecia), Fuga Gráfica (Buenos Aires) y Optica Festival (Buenos Aires y Paris), Y en festivales nacionales como: Art Inevolution (Valencia), VIA-LAB (Badajoz), Pre-bem (Burgos), Observatori (Valencia), Madatac (Madrid), AlterArte (Murcia), Optica Festival (Córdoba y Gijón), Espacio Enter (Canarias), Festival Miradas de Mujer (Madrid), entre otros.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

 

Resistencias invisibles en Fundación La Posta

La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación
Be Andr y Regina de Miguel
Fundación La Posta
C / Pintor Fillol, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero, 2015

Uno de los aspectos claves para entender el mapa de conocimiento proyectual trazado en la Fundación La Posta es el diálogo entre arte, tecnología, ciencias sociales y arquitectura. Este marco de actuación multidimensional genera sinergias capaces de plantear las cuestiones más importantes en la actualidad y en ese contexto nos sentimos capaces de aportar algo al discurso cultural actual como una organización constituida sin ánimo de lucro. Esta nueva forma de multi-dimensionalidad es, en palabras de Mosquera “una prisión sin muros”, y nos recuerda que el mejor laberinto en el mundo es el desierto y que en la mayor parte del siglo XXI los artistas han encontrado refugio entre sus espacios olvidados.

Con la atención puesta en ese diálogo entre disciplinas que tiende a generar la tensión necesaria para la creación y que de alguna forma define y tamiza las identidades de los actores culturales del siglo XXI, he esbozado ‘La Resistencia Invisible de lo Cotidiano’, una iniciativa que se completa con dos exposiciones (La Resistencia Invisible de lo Cotidiano I: Reificación / La Resistencia Invisible de lo Cotidiano II: Equívoco) y que persigue habilitar esos espacios generados entre diferentes territorios del conocimiento para hacerlos visibles y respirables.

Imagen del video de Regina de Miguel en la exposición 'Las resistencias invisibles de lo cotidiano I: Reificación'. Fundación La Posta.

Imagen del video de Regina de Miguel en la exposición ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación’. Fundación La Posta.

Creo firmemente en la capacidad del arte como elemento transformador en cualquiera de los ámbitos de la vida, pero esencialmente del tejido social. Admiro la capacidad que posee para vehicular pensamientos y sensaciones que de otra forma no serían incorporados ni estructurados como componente estética y experiencial particular. Esta relación entre arte, la cotidianeidad y la resistencia entre equivalentes y no entre opuestos, me ha llevado a plantear una serie de diálogos entre artistas que trabajan aspectos relacionados con esos procesos.

En un momento social muy comprometido, donde la estructura se desmorona y el sistema muestra demasiadas heridas abiertas, la idea de una resistencia invisible que fluye desde los trabajos seleccionados sirve como reactivo de la función transformadora del arte. He buscado establecer un diálogo entre agentes que se mueven en un entorno global pero que alcanzan a resolver a través de sus trabajos problemas específicos. Esas “diferencias similares” permiten que los trabajos aborden perspectivas diferentes sobre temas comunes generando voces individuales totalmente integradas en un proyecto conjunto.

Obra de Be Andr en la muestra 'La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación'. Fundación La Posta.

Obra de Be Andr en la muestra ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación’. Fundación La Posta.

Los artistas invitados a formar parte de la primera parte del proyecto son Be Andr y Regina de Miguel, ambos afincados en Europa -Andr en Londres y de Miguel en Berlín- y con lugares de procedencia distintos a los lugares en los que viven y trabajan. El hecho de ser artistas habituados a desenvolverse en un entorno ajeno al de sus lugares de procedencia -Andr es noruego y de Miguel es española- les ha permitido trabajar desde esa mirada global condicionada por factores locales ajenos.

Sin duda el poder de la migración ejerce una influencia excepcional a la hora de establecer nuevos códigos con los que evaluar y situarse en el mundo. Regina de Miguel y Be Andr son capaces de restaurar mediante su obras cuestiones necesarias relativas a los códigos culturales, científicos o textuales hegemónicos y pretendidamente consolidados. Ambos artistas, desde lugares estéticos y conceptuales diferentes, se acercan a esa resistencia invisible que genera la duda de lo establecido y no elegido, planteándose cómo sacrificar parte de lo aprendido para evocar nuevas situaciones que transforman la realidad, ya sea la suya, la nuestra o la que compartimos.

Imagen del video de Regina de Miguel que forma parte de la exposición de Fundación La Posta.

Imagen del video de Regina de Miguel que forma parte de la exposición ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I. Reificación’. Fundación La Posta.

Juan Fabuel

El cuerpo a cuerpo de Carlos Michel Fuentes

El ring de los canallas, de Carlos Michel Fuentes
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 10 de diciembre

El Fuentes cubano contra el Fuentes valenciano. Ése es el combate que Carlos Michel Fuentes libra consigo mismo en la galería Imprevisual. Lo hace mediante una veintena larga de ácidas ilustraciones que ha titulado muy precisamente El ring de los canallas. Entre las cuatro cuerdas de ese ring imaginario, que el artista enmarca entre las cuatro esquinas de su carnavalesca obra, Fuentes va ajustando cuentas al fantasma que lo divide, no ya en dos Fuentes, sino en los múltiples Fuentes que le van saliendo de dentro a medida que el combate avanza a golpes de ingenio, unas veces macabro, otras tierno y siempre demoledor.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposiciñon 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Decíamos carnavalesca obra. También fantasmal. Ambas cosas forman parte de El ring de los canallas que Carlos Michel Fuentes nos propone en Imprevisual. Hay carnaval, porque cierto “mundo al revés” comparece en esas ilustraciones donde tan pronto la cabeza está debajo del brazo, como separada del tronco por obra y gracia, por maldita que ésta sea, del mago en que se convierte el artista una vez desdoblado en quien reparte mandobles y quien igualmente los encaja con malsana deportividad. Y hay visión fantasmal, al estilo Lovecraft o Poe, porque en el fondo de lo que se trata es de que aflore ese otro que nos habita tras el velo de la cultura.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Como en las películas de Méliès, Fuentes hace también en su obra de mago manipulador de cuerpos, a los que practica la autopsia del humor para dibujar con sus fragmentos el mapa de un mundo que le duele y nos duele. Porque si Fuentes combate consigo mismo, también el espectador de su obra se ve envuelto en ese intercambio de golpes como efecto reflejo de su propio desconcierto. He ahí de nuevo el fantasma, fruto de su imposible articulación unitaria, imaginaria, por culpa de una cultura que, ya lo anticipó Freud, genera malestar en tanto divide al sujeto que pugna entre la civilización y su desbordante energía primaria.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Carlos Michel Fuentes se devana los sesos por hallar una salida al laberinto en que se ve metido en una de sus obras. Y lo encuentra a veces acurrucándose en el interior de unos zapatos fetiche. A veces. En la mayoría de las ocasiones, el cuerpo irrumpe sin veladuras imaginarias para mostrarse descarnadamente real, despiezado, descoyuntado, manifestándose herido por la falta de sentido que provoca una vida repleta de “hueleculos” que, en espiral, vuelven grotesca la existencia. Ese humor surrealista, ácido, mordaz, le mantiene finalmente a resguardo de tanta inclemencia, permitiendo a su vez que el espectador halle en ese lenguaje cáustico la cuerda a la que agarrarse después de tanto golpe visual.

El ring de los canallas es, sin duda, canalla porque las reglas de la deportividad hace tiempo que saltaron por los aires. Ya no hay combate entre caballeros, sino el más despiadado cuerpo a cuerpo del sálvese quien pueda. A Carlos Michel Fuentes, como al espectador que se adentra en el duro cuadrilátero de su obra, le salva el humor provocador, la crítica y el carnavalesco festín de unas imágenes que terminan invirtiendo la ley del más fuerte por la del más ingenioso.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Salva Torres

La relación amo y esclavo según Joan Morey

Espolones. Joan Morey
Espai Tactel
C/ Denia, 25. Valencia
Hasta el 31 de octubre

El artista mallorquín Joan Morey presenta en la galería Espai Tactel su nuevo trabajo, Espolones. Este trabajo está basado en una conferencia de Jacques Derrida, donde una vez más Morey sigue los pasos realizados en anteriores trabajos y plasma de forma artística lo que el escrito ofrece. “Me baso en ensayos literarios o textos teatrales que a mí me sirven como partitura o elementos para desarrollar un guión”, explica el artista.

Detalle de la obra de Joan Morei, Espolones, en Espai Tactel. Foto: Laura Alfaro

Detalle de la obra de Joan Morey, Espolones, en Espai Tactel. Foto: Laura Alfaro

En su último trabajo adquiere mucha importancia la relación entre el esclavo y el amo, de la que Morey afirma que es la misma que la del artista y su público. “Se podría comparar a las relaciones sadomasoquistas y sería muy fácil de entender. Si no hay un esclavo, no hay un amo, y viceversa; es decir, hay una dependencia. Con el arte pasa exactamente lo mismo: si un artista y su obra no tienen un espectador, no tiene sentido que se produzca este arte y al revés tampoco”, explica Morey. Cuando se le pregunta si es posible que con Espolones se intente comparar la unión entre conferenciante y público para hablar de la relación esclavo y amo, Morey afirma: “Ese es exactamente el leit motiv de la obra. Cuando Derrida hace una conferencia lo que hace es situarse en una posición de poder desde la que él transmite unos pensamientos, una información y tú la recibes. Si tú como espectador o audiencia o como oyente no procesas esa comunicación, no vamos a tener una relación ni siquiera de dependencia y va a ser como hablar como un muro”.

Detalle de la obra de Joa Morei, Espolones, en Espai Tactel. Fotografía: Laura Alfaro

Detalle de la obra de Joa Morey, Espolones, en Espai Tactel. Fotografía: Laura Alfaro

El centro de esta exposición es una mesa a modo de autopsia llamada “mesa de castración”, donde a partir de ella podremos observar todos los engranajes de este trabajo. También encontraremos un audio interpretado por la actriz catalana Carmen Callols que, al igual que hizo Derrida en su momento, nos comunicará un mensaje. El objetivo es que el espectador lo observe y escuche y saque sus propias conclusiones. “Sería como un laberinto con varias entradas, varios recorridos y salidas y cada espectador tiene la libertad de poder recorrerla por el espacio que más cómodo se sienta”, apunta Morey.

Como actividad de acompañamiento, Joan Morey nos habla de Manuel Segade, un crítico gallego que realizará el 26 de septiembre una perfomance complementaria, donde hablará de la forma de entender esta pieza y hará una relación histórica entre el trabajo de Morei y su forma de entenderlo. La exposición estará en Espai Tactel hasta el 31 de octubre.

Detalle de la obra de Joan Morei, Espolones. Imagen cortesía de Espai Tactel

Detalle de la obra de Joan Morey, Espolones. Imagen cortesía de Espai Tactel

Laura Alfaro