Comando Marisol: La resaca del festín

Game over vs. insert coin’, de Comando Marisol
La Llimera
C / Pérez Escrich, 13. Valencia
Hasta el 17 de octubre

Hace diez años el Comando Marisol, un equipo de cinco artistas valencianos que prefieren guardar el anonimato, hizo su primera aparición, en la Politécnica de Valencia. Una acción artística que denunciaba, con un humor muy ácido, las atrocidades cometidas durante la Guerra de Irak.

Una década después, más maduros pero no menos combativos regresan con ‘Game over vs. insert coin’, una exposición multidisciplinar, que se puede ver en La Llimera. Una docena de obras impregnadas del toque crítico que les caracteriza. En tono irónico, los autores se autodefinen como dos mentes escenógrafas, una mente instalo-pictórica y otra de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El leit motiv de la muestra gira en torno a la idea de España como un país hecho pedazos, tras los acontecimientos vividos en los últimos años. Un país en fase de resaca, tras haber sido el escenario de una desmesurada fiesta. Los componentes del colectivo afirman que la sociedad actual se encuentra ante una seria contradicción que enfrenta los valores humanos y los económicos. Esa contradicción genera una catástrofe cultural, que divide profundamente al individuo y a la sociedad. Comando Marisol refleja esta desoladora situación en la puesta en escena de un banquete del que sólo quedan los restos. Un festín en el que  unos comensales han quedado ahítos, mientras otros pasan más hambre que nunca.

“El nombre de Comando Marisol, surgió por casualidad”, cuentan. “Nuestra primera acción como colectivo fue en la época de las manifestaciones del No a la guerra. Decidimos hacer algo diferente, algo más allá de salir a la calle y manifestarnos. Así que creamos una acción donde el elemento central era una tómbola en la que  los premios a los participantes incluían desde duchas de gas a malformaciones. La banda sonora era la canción ‘La vida es una tómbola’ de Marisol, y fue por ello que nos bautizamos Comando Marisol. Un nombre que nos define bastante bien por nuestro espíritu crítico y guerrillero, y con ese aspecto como kitsch y humorístico muy característico de nuestra forma de creación”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Aglutinantes del equipo

El aglutinante que los une son los cinco años de universidad en Facultad de Bellas Artes de Valencia, y otros cinco de comunicaciones vía skype, emails y video-conferencias. Dos de sus integrantes viven fuera, en Berlín y Nueva York,  respectivamente, y las corrientes artísticas de estas ciudades han modelado su trabajo.

En su habitual tono desenfadado afirman que, además de la amistad y las afinidades ideológicas y artísticas, su mayor aglutinante es la gelatina de fresa y la cola de conejo, productos que se aplican para hacer las imprimaciones. “Al igual que el pigmento se unta con la pintura para crear tonos, nosotros nos untamos con eso», bromean.

La muestra de la Llimera es el inicio de una nueva etapa para Comando Marisol que lanzará una campaña de micro-mecenazgo para recoger fondos, “porque es la única forma de poder seguir con el proyecto a la vista de la falta de subvenciones para conseguir fondos culturales. Falta financiación para la cultura, para el arte y para seguir adelante con proyectos”, afirman. “El artista termina haciendo lo que es susceptible de ser subvencionable o vendible para poder subsistir. Nosotros tenemos un equipo de abuelas  trabajando las 24 horas del día en un sótano,  tejiendo bufandas para la próxima exposición”, alardea la mente de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El predominio del dinero

Con materiales baratos comprados en Mercadona y comida basura, “al fin y al cabo, lo único que pueden comer muchas personas”,  reflexionan sobre cómo ha afectado la crisis al mundo de la cultura, sobre todo a nivel humano. “La exposición se basa en lo que hemos vivido estos últimos años: conmemoraciones, celebraciones e inauguraciones  de proyectos que no tienen ningún sentido, y que son un malgasto. Un instrumento de los políticos para recrearse en sus logros y ponerse la medalla. Por ejemplo, la Ciudad de las Artes. Continente versus contenido. Mucho dinero invertido en el ladrillo y nada en los contenidos.»

“No es sólo malgasto español, sino internacional”, apunta la artista afincada en Berlín. “El derroche es un instrumento del neo-liberalismo basado en la importancia del dinero. Nos hemos cargado las luchas de los trabajadores, los derechos que nuestros padres había conseguido, y la evolución de un  bienestar falso”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

«Esta exposición surge de una necesidad que se originó hace diez años y que sigue vigente”, indica la artista de-mente. “Queremos hablar otra vez de un problema que todavía está ahí,  y que ha ido a peor. Lo hemos hecho con  pasión, porque  echando la vista atrás, diez años después de un desastre humanitario como fue la guerra de Iraq, estamos todavía peor”.

“Cada uno ha llevado el tema a su terreno sin pensar en si iba a tener o no aceptación”, señala la artista instalo-pictórica. “Sin pensar que va a ser juzgado por un galerista o por una institución. Crear con la libertad de no pensar en la aceptación. Libertad que radica en hacer lo que realmente queremos, con la libertad de crear porque sí”.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Bel Carrasco

Toni Signes: L’espoli

Toni Signes: L’espoli
La Llimera
Plaza Pérez Escrich, 15. Valencia
Inauguración: 16 de mayo a las 20 h.
Hasta el 6 de junio de 2014

En “L’espoli” de Toni Signes se visibiliza el “presunto delito” de falsedad documental, robo y venta ilegal de parte de la colección pictórica del duque de Hernani, cometido por la familia real después de la muerte de éste, y denunciado por la familia del duque.

Esta colección se exponía hasta el momento del espolio en el Museo del Prado, por lo que el presunto robo ha privado al pueblo del acceso a obras de arte simplemente por los intereses económicos de los Borbones.

Toni Signes, "L'espoli" (detalle del cartel de la exposición). Imagen cortesía del artista.

Toni Signes, «L’espoli» (detalle del cartel de la exposición). Imagen cortesía del artista.

Para esta exposición se ha conseguido recuperar parte de la pinacoteca, “la cual podréis disfrutar en todo su esplendor, o al menos, con todo el esplendor que nos han dejado los Borbones” señala Toni Signes.

Toni Signes, "L'espoli". Imagen cortesía del artista.

Toni Signes, «L’espoli». Imagen cortesía del artista.

Los trabajos actuales de Toni Signes (Valencia, 1982) abordan la influencia de los medios de comunicación de masas en la percepción de los conflictos identitarios y también las nuevas formas de comunicación como las redes sociales. Esto sin dejar de lado la denuncia al amiguismo en las instituciones culturales valencianas (concretamente en el IVAM y Consuelo Císcar).

Las técnicas de las que hace uso son la pintura, la fotografía, la web y las acciones. No obstante, el carácter de los trabajos es básicamente pictórico, lo cual se hace evidente en las composiciones y en el desarrollo formal. Su obra se puede resumir en la forma de pintar con aceite grasa encima de magro. Obra sobre la búsqueda de información y de archivo. Para su obra es fundamental la aplicación de mapas conceptuales tanto como herramienta para la organización de la información empleada como para ser utilizados como recurso formal.

Toni Signes, "L'espoli". Imagen cortesía del artista.

Toni Signes, «L’espoli». Imagen cortesía del artista.

M&M en La Llimera

Marredo & Montag

La Llimera
Pl. Pérez Escrich 15, Valencia
26 de mayo de 2013 a las 20.00 horas
Entrada: 4 euros

En estos tiempos de frialdad digital, M&M con sus sonidos analógicos retoman el espíritu de la mejor música electrónica lisérgica, sin nostalgias y mirando al futuro, alejándose de las propuestas más accesibles para adentrar al oyente en unas atmósferas sonoras intensas, subvirtiendo los sentidos en un viaje sónico iniciático.

M&M está formado por Jean Montag (A Quiet Norway, LOM) y Jorge Marredo (Satisfacción Lab, LOM), desde sus primeros pasos han tenido una excelente acogida en medios especializados (como Vía Límite de Radio Clásica o Baja Frecuencia de Radio PICA, entre otros) por lo insólito de su propuesta y actualmente están trabajando en lo que será su primer disco mientras siguen realizando actuaciones en directo, donde mejor se puede apreciar todo el potencial de su sonido.

Imagen de M&M cortesía de Ángela Montesinos.

Imagen de M&M cortesía de Ángela Montesinos.