Los senderos industriales de Picazo

Arsenal, de Jose Antonio Picazo
La Capella de l’Antic Asil
El Camí, 42. Alcoi (Alicante)
Hasta el 29 de junio de 2019

La Capella de l’Antic Asil (Alcoi) acoge la exposición del valenciano Jose Antonio Picazo bajo el título ‘Arsenal’. La muestra se compone de diferentes series que reflejan la evolución de la obra del artista, el cual reflexiona alrededor del camino que va tomando la sociedad en sí desde su origen industrial y desde el arte abstracto. 

Como núcleo expositivo se encuentran sus lienzos trabajados con acrílicos, de los que parte su concepto de análisis sobre la importancia de la industrialización en nuestra sociedad, cuya obra se presenta como si de paisajes de nuestro ritmo vital actual se tratara. 

Obra de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de l’Antic Asil.

A partir de sus pinturas aparecen las series de las telas, un soporte mucho más rudo de presentar su obra y que nos induce al carácter primitivo de la revolución industrial. Esta serie engloba las piezas que construyeron un proyecto llevado a cabo en 2016 bajo el título ‘De Igual a Igual’ que se presentó en la sala del Club d’Amics de la UNESCO de Alcoi y donde la obra de Jose Antonio Picazo estuvo situada tanto intramuros de la sala como extramuros de ella, situando en las áreas industriales del Tossal y del Molinar unos lienzos de grandes dimensiones dentro de las fábricas abandonadas. Estos espacios, o mejor dicho estos no-espacios, se convirtieron en contenedores para una obra que aludía a ese tiempo pasado industrial y al que se le ha dado la espalda socialmente porque ya no dan respuesta a las necesidades actuales de industria y sociedad.

A continuación presenta una serie de cartones, como piezas a mitad de creación con veladuras o representaciones desdibujadas como expresión de esa sociedad que está sufriendo un cambio hacia un futuro en construcción. Esta serie fue presentada en la exposición ‘Desdibujada’ de Xàtiva, y lo más interesante de esta sección de la muestra es ese espacio intermedio entre la tecnología y la analogía. Me parece sugerente ver en los cartones a mitad de construir esa sociedad que intenta ponerse al día digitalmente para no quedarse atrás y poder disfrutar de los avances de la técnica, representado por las veladuras que se forman entre el soporte y las diferentes capas que forman las estructuras.

Arsenal, de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de La Capella de l’Antic Asil.

La obra de Picazo sigue evolucionando en la sala, donde aparece el  trabajo siguiendo el camino que marca la sociedad. La siguiente etapa que se puede visitar trata de las impresiones 3D, obras que fueron creadas para la exposición ‘Mecanizados’, que tuvo lugar en Valencia en 2018, que aluden a ese futuro tan inminente que modificará nuestro sistema económico y de trabajo, donde aún nos encontramos supeditados y del cual no sabemos independizarnos.

Para ello, presenta unas piezas realizadas con impresora 3D, donde nos adentramos en la reflexión alrededor de la creación de obras de arte realizadas por máquinas dirigidas por el artista o la automatización de las tareas laborales como oportunidad para crear una sociedad mucho más interesante. Tal y como el mismo artista explica: “Tenemos capacidades mucho más altas y mucho más diversas como para tener que mantener a lo largo de nuestra vida una “monoactividad” que en la mayoría de los casos distorsiona profundamente la esencia de cada individuo”.

Obra de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de La Capella de l’Antic Asil.

La Capella de l’Antic Asil presenta dos series inéditas dentro de la carrera evolutiva de este artista. Por un lado, encontramos unas esculturas realizadas con madera de palets donde se produce una crítica al peso del sistema económico, enfatizado por ese carácter primitivo de la pieza, aludiendo al estado desfasado del sistema. En el espacio de la Sacristía ha instalado una serie realizada con obras digitales que son, en última instancia, hacia donde nos dirigimos, una sociedad donde lo virtual y las nuevas formas de trabajo que se van generando aparecen como un proceso de auto-explotación generado por las condiciones actuales.

Esta última serie nos pone de manifiesto ese progreso que ya estamos viviendo, esa sociedad digitalizada y virtual en la que nos hemos sumergido. El próximo 14 de junio el artista realizará una visita guiada para todo el público a las 19.30h. en la sala d’art de La Capella de l’Antic Asil.

Jose Antonio Picazo, en su estudio. Imagen cortesía del autor.

Lucia Romero
Historiadora y Crítica de Arte 

Las mujeres artistas se hacen ‘Visibles’

Visibles
Paloma Blanco, Fuencisla Francés, Mila Gómez, Perceval Graells, Ana Higueras, Mónica Jover, Polín Laporta, Elena Martí, Aurelia Masanet, Luisa Pastor, Gertrudis Rivalta, Concha Ros, Mila Santonja, Mª Jesús Soler, Constanza Soriano
La Capella de l’Antic Asil
Ayuntamiento de Alcoi
El Camí, 42. Alcoi (Alicante)
Hasta finales de abril de 2019

La elección del título de una exposición no suele ser tarea fácil porque orienta o define conceptualmente el desarrollo de un proyecto. En el caso de ‘Visibles’, todas las posibles lecturas nacen de la incorporación de la mujer a las artes plásticas y visuales y de las dificultades a las que, a lo largo de la historia, han tenido que enfrentarse.

La sala municipal de exposiciones La Capella de l’Antic Asil del Ayuntamiento de Alcoi es el punto de partida de este proyecto. Con esta selección de artistas, queremos homenajear a todas esas mujeres que, gracias a su empeño personal, han ido abriendo el camino hacia la igualdad y visibilidad en el arte. Una larga y difícil trayectoria que, a lo largo de varios siglos, ha ido perdiendo calificativos de pionera, única, primera o singular para convertirse en cotidiano y habitual.

Obra de Perceval Graells. Imagen cortesía de las comisarias.

Obra de Perceval Graells. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición ‘Visibles’.

Ya nadie se extraña de ver a mujeres -no tantas como nos gustaría- desempeñando cualquier puesto, en cualquier ámbito laboral y hacerlo bien. O mejor dicho, muy bien. Nos queda camino por recorrer, tanto en el entorno doméstico, como en el laboral, pero, lo que ahora es frecuente, hace solo unas décadas era excepción. De hecho, el siglo XXI ha sido declarado como el siglo de las mujeres, título que deseamos que vaya más allá de la incorporación al mercado de trabajo y del reconocimiento de sus derechos y capacidades. Sabemos que queda mucho camino por recorrer para la igualdad real, pero avanzamos con paso firme.

No es habitual encontrar obras de mujeres artistas colgando de las paredes de los grandes museos y tampoco exposiciones de artistas féminas anteriores al siglo XIX. Como ejemplo, podemos decir que en la Colección del Museo del Prado solo hay 53 obras de cuatro mujeres, frente a las más de 8.000 de 5.000 hombres. Es una realidad que, desde finales del siglo XX, se van realizando interesantes exposiciones, artículos, jornadas o monografías que nos acercan a la biografía y recorrido artístico de esas grandes desconocidas.

Obra de Fuencisla Francés. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición 'Visibles'.

Obra de Fuencisla Francés. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición ‘Visibles’.

‘Visibles’ nace desde la reflexión y tras realizar una mirada analítica a exposiciones anteriores. Nos hemos puesto manos a la obra con la intención de realizar, por una parte, una lectura cronológica del panorama artístico femenino, que abarque las últimas décadas del siglo pasado y las primeras de este y, por otra, una lectura colectiva, con obras de artistas nacidas o vinculadas a tres poblaciones de la Comunidad Valenciana: Alcoy, Alicante y València. Las limitaciones expositivas hacen que, en esta ocasión, sea una pequeña y primera selección de nombres de mujeres de diferentes generaciones, que han trabajado o trabajan -con diferentes lenguajes y materiales- el dibujo, la pintura, la escultura, la fotografía, el collage, el textil, el videoarte, la instalación y la performance.

Obra de Mónica Jover. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición 'Visibles'.

Obra de Mónica Jover. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición ‘Visibles’.

En esta exposición dialogan artistas de tres generaciones diferentes, que se dan la mano para componer un panorama plástico contemporáneo haciendo hincapié en la memoria hereditaria del camino trazado por la mujer en el arte. El recorrido comienza con un grupo de creadoras que empezaron a exponer a finales de los años sesenta y setenta, sin tener un modelo femenino donde inspirarse. Polín Laporta, Mila Gómez y Mila Santonja solo cuentan con su propio entorno para desarrollarse y presentan una limitación social, dado el momento histórico que les tocó vivir. De hecho, sus estudios tuvieron lugar en academias privadas o, en el caso de Mila Gómez, su formación fue autodidacta. Este ha sido el leit motiv de nuestra historia: el de esas mujeres que se desarrollaban como artistas plásticas, pese al entorno desfavorable y sin contar con referentes en quien mirarse. Todo un logro para su época.

De la siguiente generación, se muestran obras de artistas que ya tuvieron oportunidad de ir a la Facultad de Bellas Artes durante los años setenta y ochenta, época en la que, aunque mínimamente, la mujer ya estaba presente en las aulas. Aurelia Masanet, María Jesús Soler y Fuencisla Francés conforman este grupo de creadoras a las que sus estudios les proporciona un bagaje formativo trascendental para su posterior producción y crecimiento profesional.

Obra de Concha Ros. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición 'Visibles'.

Obra de Concha Ros. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición ‘Visibles’.

En el último grupo, se presenta a aquellas artistas de las últimas generaciones, con una extensa formación académica, que viajan y participar en becas y proyectos internacionales y que son consideradas artistas, sin diferencias de género. El recorrido termina con obras de Perceval Graells, Gertrudis Rivalta, Paloma Blanco, Elena Martí, Mónica Jover, Concha Ros, Luisa Pastor, Ana Higueras y Constanza Soriano.

Este proyecto expositivo parte de aquellas mujeres que encontraron dificultades en su desarrollo profesional, y queremos poner en valor que su esfuerzo no haya caído en saco roto porque su trabajo ha servido de espejo en el que mirarse las siguientes generaciones de artistas. Proponemos así una muestra que proporcione visibilidad a los proyectos personales de nuestras artistas, de cualquier generación, y al mismo tiempo, reivindicar su posición dentro de nuestra memoria pasada, presente o futura.

Obra de María Jesús Soler. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición 'Visibles'.

Obra de María Jesús Soler. Imagen cortesía de las comisarias de la exposición ‘Visibles’.

Lucía Romero y Pilar Tébar
Comisarias de ‘Visibles’