Una subasta que cambia vidas

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V Subasta de la organización ONE DAY YES.
En Apoyo a la Escuela de Lamu,Twashukuru Nursery School
Centre Cultural La Nau, Sala Paraninfo.
Carrer de la Universitat, 2. València.
Jueves 15 de noviembre de 2018. 19,30 h.

La Asociación One Day Yes, se propuso garantizar la educación y alimentación adecuada de los niños de la escuela Twashukuru Nursery School (Isla de Lamu, Kenia), 50 niños y niñas que únicamente reciben alimento en la citada escuela, a la que está ligada su formación, crecimiento y desarrollo.

Y con este objetivo, One Day Yes organiza este año su subasta anual para evitar la malnutrición infantil y con la voluntad de aumentar a tres comidas diarias la dieta de los niños que acoge. Cada año, los fondos de la subasta son empleados en diferentes proyectos que puedan mejorar la vida de la población en situación de exclusión social de Lamu.

La escuela se ha convertido en su hogar, un espacio en el que reciben protección y alimento suficiente y donde principalmente, pueden seguir siendo niños.La escuela está construida con botellas de plástico y vidrio reciclados del océano Índico,erigiéndose desde la construcción, y con su filosofía en un modelo de respeto al medio ambiente y la dignidad de las personas.

Así es el proyecto ONE DAY YES.

Una de las niñas de la escuela de Lamu. Fotografía cortesía de Monia Antolini

Una de las niñas que acoge la escuela de Lamu. Fotografía de Monia Antolini.

Para poder recaudar fondos en la subasta, ONE DAY YES necesita de la colaboración de cualquier colectivo, entre ellos la comunidad artística, que año tras año, se muestra generosa donando obra para la subasta, contribuyendo así a mejorar la vida de los niños y niñas más pobres de Lamu.

Los beneficios de la subasta irán destinados a garantizar la alimentación sostenible y equilibrada para los niños y niñas, según el programa de nutrición desarrollado por la Universidad CEU de Valencia. https://vimeo.com/298663038

Para la citada subasta del día 15 de noviembre, ONE DAY YES cuenta con el apoyo de diversas empresas y artistas, ilustradores, diseñadores, la Universitat de València, la colaboración de Caixa Popular y La revista MAKMA.

El evento será presentado por la compañía de teatro Subit! y el colectivo de poesía ilustrada Spoken Draws.

Las personas o entidades con voluntad de donar producto y colaborar con el proyecto pueden enviar un email a hello@onedayyes.org.

El día 15 de noviembre a las 19,30 h. tenemos una cita solidaria con ONE DAY YES, en La Nau. Sala Paraninfo.

http://www.onedayyes.org/

Imagen de portada: Monia Antolini

“Me interesan las historias al límite de lo creíble”

Con el frío, de Alberto Torres Blandina
Aristas Martínez

“Un día los animales desaparecieron de las ciudades. Los periódicos dijeron que huían de algo. Conjeturaron con un escape de gas, con el epicentro de un futuro seísmo, con la posible caída de un meteorito (…) los animales están confundidos, que por ello los pájaros  los peces han modificado sus rutas migratorias. Hacia el norte”.

Así comienza Con el frío (Aristas Martínez) última novela del valenciano Alberto Torres Blandina. Desde Valencia a Asilah (Marruecos) pasando por Vancouver o el desierto del norte de Australia, el relato recorre 16 países de los cinco continentes para contar, a través de otros tantos personajes, la reacción global del ser humano ante una anomalía que modifica los patrones climáticos perturbando la realidad. Nueva York, Dubai, Japón, Kenia, Laos, Chile y Bolivia son otros escenarios de este atlas del fin del mundo, la mayoría lugares conocidos por Torres, avezado trotamundos.

El viaje se intercala con el periplo de una antigua nave trirreme de nombre Esperanza que conduce hacia el norte a un grupo de personas que desconocen su misión y su destino. “Con el frío es una reflexión sobre el mundo actual y los mecanismos que generan las ‘verdades’ y la compleja red que teje este mundo hipercomunicado y, a la vez autista”, dice Torres. “Mi pretensión es que el lector de mi novela, cuando vea las noticias de la tele, piense en ella y le parezca que entiende un poco mejor cómo funcionan los odios y los fanatismos. Es mucha pretensión, pero con conseguirlo solo un poco me conformo”.

Miembro del colectivo Hotel Postmoderno, Torres se dio a conocer, en 2007, con Cosas que nunca ocurrirían en Tokio. Un año más tarde quedó finalista del Premio Café Gijón con Niños rociando a gatos con gasolina. Tras ser traducido a cinco idiomas, vender 25000 ejemplares de su obra en Europa y ganar dos premios en Francia, “me resulta curioso descubrir que la mayoría de los periodistas culturales de Valencia no saben ni quién soy”, ironiza. “Espero que, en mi siguiente novela, al menos no se equivoquen al citar mi nombre”.

Con el frío, de Alberto Torres Blandina. Imagen cortesía del autor.

Con el frío, de Alberto Torres Blandina. Imagen cortesía del autor.

¿Cuáles  son los principales peligros que realmente  amenazan a la Tierra?

Supongo que el peor peligro es el ser humano. Está convencido de que la Tierra le pertenece y puedo servirse de ella como quiera. Pensamos que la Tierra existe por nosotros y ni nos planteamos lo contrario: que nosotros existamos por ella.

Todo el mundo habla de calentamiento climático y la obsesión de viajar al sur. En su libro ocurre lo contrario, frío y norte.

La novela plantea una situación que escapa a nuestras expectativas, que no hemos sido capaces de prever y por lo tanto no sabemos cómo abordar. Necesitaba narrar esa anomalía, esa crisis que lleva al ser humano a buscar nuevas respuestas, relatos que expliquen qué está ocurriendo, pues lo que creíamos saber ya no sirve. En el fondo, la novela plantea cómo se construye la realidad, cómo diferentes versiones de “la verdad” luchan por imponerse, por ordenar el caos.

¿Hay un buque llamado Esperanza para la Humanidad? Una posibilidad de redención y supervivencia.

No me lo he planteado, la verdad. Mi novela se centra más bien en lo sociopolítico, en mostrar cómo funcionan las sociedades en épocas de crisis: fanatismos, lobbies empresariales, nacionalismos rancios… todos quieren sacar tajada. Sólo hay que mirar la televisión para darse cuenta de esto.

Se declara no animalista, pero su libro destila amor hacia los animales.

No soy animalista en un sentido militante pero no me gusta la prepotencia con la que el ser humano se ha autoproclamado guardián de la naturaleza, como si le perteneciera. Deberíamos conectarnos más a la tierra, no en un sentido hippie-new-age, sino simplemente escuchando a nuestro cuerpo. Nos altera la luna llena y la primavera, nos duele la cabeza cuando cambia el viento y el índice de suicidios y de crisis mentales aumenta en otoño. Es un hecho que estamos más conectados al universo de lo que parecemos creer…Hemos dado la espalda a nuestra parte animal.

Portada de la novela 'Con el frío', de Alberto Torres Blandina. Imagen cortesía del autor.

Portada de la novela ‘Con el frío’, de Alberto Torres Blandina. Imagen cortesía del autor.

¿Ha visitado todos los lugares que aparecen en su novela? 

He visitado casi todos los países que cito y la mayoría son lugares que me han fascinado por una u otra razón. Las minas de Potosí o Dubai, por ejemplo, me parecieron mundos extraños, inquietantes. En Vancouver me fascinó cómo la sociedad occidental había acabado en unos años con las tribus indígenas: rascacielos creciendo al lado de tótems. También conozco Bamako, he viajado en el tren Shinkansen de Japón y he subido a la colina de Luang Prabang igual que hace mi personaje. Nunca he estado en el desierto de Australia, por ejemplo, pero me interesaba hablar de los aborígenes y por eso elegí ese lugar para uno de los capítulos.

¿Cómo se mete en la mente de personajes de culturas y geografías tan dispares?

La novela habla de la globalización y al mismo tiempo de la imposibilidad de ella. Ocurre como en cualquier traducción: siempre hay algo que se pierde, matices más grandes cuanto más alejadas están las lenguas. Desde siempre me ha interesado la transculturalidad, la forma en que diferentes culturas interpretan la realidad. Cuando viajo presto mucha atención a la visión religiosa y mágica del mundo, por ejemplo. Aunque no hay que viajar mucho. Sin salir de España podemos encontrarnos mundos muy diferentes. Una vez entré por casualidad al Facebook de un amigo católico y nacionalista español de derechas y me asusté de lo diferente que puede ser la realidad para dos personas. Su Facebook y el mío parecían habitar realidades (visiones de la realidad) distintas.

¿Cómo ha evolucionado desde Niños rociando gatos con gasolina?  

La realidad es una ficción colectiva con muchos likes. Me interesan las historias que se desarrollan en los límites de lo creíble. Historias que podrían ser ciertas pero ponen en entredicho nuestro sistema de creencias. Los niños índigos son una de esas historias a mitad camino entre la ciencia ficción y el realismo. Yo ni siquiera creo que existan los niños índigos, pero mucha más gente de la que creemos está convencida de ser uno de ellos. Son grietas en nuestra sociedad racional, igual que el curanderismo, las religiones o el miedo a los fantasmas.

¿Cómo ve el panorama literario actual?

-Creo que se están haciendo cosas muy interesantes en España y, concretamente, en la Comunidad Valenciana que es donde vivo. Autores, la mayoría nacidos en la década de los 70 y 80, trabajan con un modelo de novela diferente al de la generación anterior. Un modelo menos apegado a la historia (ese conflicto que debe resolverse al final) y mucho más contaminado por el cómic, el ensayo, las series, los videojuegos, etcétera. Literatura que difícilmente puede llevarse al cine porque su pretensión va más allá de contar una ‘película’.

Alberto Torres. Imagen cortesía del autor.

Alberto Torres Blandina. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Los Princesa de Asturias 2015, según Tamargo

Retratos de los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2015, de Marcos Tamargo
Hotel de la Reconquista
Estudio Marcos Tamargo (a la derecha del patio interior)
Gil de Jaz 16, Oviedo
De 19 al 31 de octubre de 2015

El artista Marcos Tamargo, en colaboración con la firma Windsor&Newton, exhibe en su estudio del Hotel Reconquista de Oviedo los retratos de los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2015, en su quinto año consecutivo de vinculación pictórica, como actividad paralela, con este solemne acto académico que inicia una nueva singladura y denominación.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2015 a Pau y Marc Gasol. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2015 a Pau y Marc Gasol. Imagen cortesía de la organización.

Tras regresar de Ginebra como invitado oficial de Rolf Heuer, director general del CERN -organización galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2013, a quien ha donado el retrato de su edición respectiva-, Marcos Tamargo ha culminado los últimos detalles y preparativos de una exposición que se suma a su trabajo más reciente vinculado con los horizontes paisajísticos de Kenia, fruto de sus dos residencias artísticas en la ciudad de Mombassa, rubricando una temporada de intensa actividad y vínculo con 18 galerías nacionales e  internacionales, así como la producción en curso de diversos proyectos en el continente americano para 2016.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 a Leonardo Padura. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 a Leonardo Padura. Imagen cortesía de la organización.

Hasta el próximo 31 de octubre podrá visitarse la exposición de los nueve retratos, encabezados por el dedicado a Su Alteza Real La Princesa de Asturias, doña Leonor de Borbón y Ortiz, junto con los lienzos de los premiados en las ocho categorías, para los que Tamargo ha recurrido a la técnica del moveart -como un aditamento y plus a su trayectoria pictórica-, caracterizada por el empleo de acrílicos luminiscentes sobre la superficie de la obra, que permite al artista transformar la apariencia conceptual de los retratos intervenidos para la revelación posterior de la persona o entidad premiada, a modo de palimpsesto figurativo, dotándoles de una dimensión pedagógica y significativa asociada a las virtudes que han merecido la concesión de cada uno de los galardones de los presentes Premios Princesa de Asturias 2015.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015 a Francis Ford Coppola. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Marcos Tamargo en relación con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015 a Francis Ford Coppola. Imagen cortesía de la organización.

Marcos Tamargo: ínsulas pictóricas de Mombasa

‘Kenia’, de Marcos Tamargo
Gazzambo Gallery
C/ Santa Feliciana, 6. Madrid
Del 20 de mayo hasta el 30 de junio de 2015

El artista asturiano Marcos Tamargo (Gijón, 1982), en colaboración con la firma Winsor&Newton, exhibirá sus creaciones más recientes bajo la denominación de ‘Kenia’, título de la exposición, en la madrileña Gazzambo Gallery, que podrá visitarse del 20 de mayo al 30 de junio de 2015.

Imagen de la obra "Baobab I". Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra «Baobab I». Fotografía cortesía del artista.

‘Kenia’ se erige en la culminación de un proyecto gestado a partir de dos residencias artísticas en la ciudad/ínsula keniana de Mombasa, promovidas por la coleccionista y directora de Gazzambo Gallery, Catherine Lieman. La muestra se compone de más de una treintena de piezas, entre obra sobre papel, lienzos y diversas esculturas, que responden y se suman al devenir pictórico que Tamargo ha desarrollado en los últimos años, activamente emparentado con la historiografía del arte paisajístico, centrado, en esta ocasión, en la reinterpretación de los materiales -herramienta ineludible para sus composiciones- y el horizonte visual que peculiariza a esta ciudad portuaria, anexada a tierra mediante tres colosales puentes y la línea del ferrocarril ugandés; extremidades que el artista incorpora plásticamente sobre unos lienzos que, en ‘Kenia’, adquieren un relieve más determinante, si cabe, respecto de su línea pictórica precedente, hasta el punto de influir decisivamente sobre sus composiciones con metodología escultórica.

Imagen de la pieza escultórica "El protagonista". Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la pieza escultórica «El protagonista». Fotografía cortesía del artista.

La exposición de Marcos Tamargo, además de sumarse y solidificar su dilatada trayectoria nacional e internacional,  asienta un precedente en la senda perfilada por Catherine Lieman para Gazzambo Gallery, fruto de acoger en su espacio, por vez primera, la obra de un artista no oriundo de África y, sin embargo, eclosionando una inédita senda de proyección de creadores cuyas inquietudes se materialicen desde y en pro de este continente.

Imagen de la obra "Horizontes de Kenya". Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra «Horizontes de Kenya». Fotografía cortesía del artista.