Titzina Teatro galardonado en los premios de Sala Russafa

Distancia 7 Minutos, de Titzina Teatro (Barcelona)
Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatro
VII Edició Premis del Públic de Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Domingo 17 de junio de 2018

El resto de la lista de premiados: Premi Urban-Levante (EMV) al Millor Espectacle Valencià de Teatre para ‘Flores azules’, de La Dramática Producciones (València); Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa para ‘Drap’, de Mou Dansa-ONGD Setem (València); Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a xiques i xiquetes para ‘El caso del fantasma percusionista’, de La Gotera de Lazotea (Jerez de la Frontera); Premi El Diario C.V.es a l’Espectacle Revelació 2018 para ‘La dislexia de los conejos’, de Conejos Teatro (València); Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical para el grupo de música ‘Badlands’ (València); Premi Fundació Bromera al Millor Espectacle Treball Escolar para Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler; Premi Fundació Bromera al Millor Col.legi Assistent para el Centre Privat Color de Monte Colorado, y Premi a l’Espectador 2018 patrocinado por Sala Russafa (otorgado por sorteo) a José Julián Ibañez Primo.

 continuación reproducimos la entrevista que con motivo del pase de su obra ‘Distancia 7 Minutos’ realizamos a uno de los creadores de Titzina Teatro en noviembre de 2017]

La metáfora es muy ilustrativa: una plaga de termitas obliga a un juez abandonar su casa para tener que vivir con su padre una temporada. Al mismo tiempo, el vehículo espacial Curiosity aterrizaba en Marte para explorar su superficie, manteniendo en vilo durante siete minutos a la NASA al desaparecer la señal que debía confirmar el éxito de la operación. El espacio y el tiempo dándose conflictivamente la mano. Lo mayúsculo y lo minúsculo entrelazados en una historia a la que Titzina Teatro saca chispas en Distancia 7 Minutos, la obra que felizmente se estrena en Valencia gracias a la Sala Russafa.

“La distancia entre las personas, en este caso entre un juez y su padre, reflejada en esos siete minutos de terror que supuso no saber si el aparato había tocado tierra o se había estrellado”, explica Pako Merino que, junto a Diego Lorca, protagoniza y dirige una obra que supera ya las 350 representaciones, con más de 100.000 espectadores durante su gira por España y países de Latinoamérica. “Son siete minutos de espera que se relacionan con otras partes de la obra”, precisa Merino, quien encarna a diversos personajes.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esa distancia humana a la que da pie una simple plaga de termitas tiene su reflejo en esa distancia planetaria referida en la misión espacial del Curiosity. “El teatro es un acto vivo donde se representa de forma microscópica la vida”, sostiene Pako Merino, quien recuerda con orgullo lo que le dijo un espectador al término de una función: “Me habéis removido cosas por dentro”. Y es que el teatro de Titzina apela a esa introspección personal desde el mejor de los entretenimientos.

“La obra no solo habla del choque generacional, sino del modo en que asumimos gestos que son de nuestros padres, en contra de nuestra voluntad”. Ese juez que interpreta Diego Lorca se verá de pronto conviviendo con un padre que le saca de sus casillas. “Vistos desde fuera los problemas de los demás pueden parecer cómicos”. Merino lo dice después de asistir a diversos juicios para recabar información de cara a la obra. “Comprobamos que muchos problemas se podrían resolver entre las personas, sin necesidad de tener que acudir a un juez, y que uno se siente tranquilo porque el sistema judicial funciona”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Funciona? “En todo caso, el fracaso es de la sociedad y no de la justicia”, a la que Merino defiende tras conocer a muchos de esos jueces de entre 30 y 40 años a los que entrevistaron: “Su función no es fácil, para nada”. Como no son fáciles las relaciones paterno filiales. Y en esto la metáfora de las termitas es reveladora: “La madera aparece por fuera toda barnizada, pulida, pero por dentro oculta un mundo familiar siniestro”. Un mundo, nunca mejor dicho, corrompido, del que Titzina se hace cargo a base de un teatro minimalista que busca la esencia de los actos y las situaciones.

“Es nuestro sello. Minimizamos los objetos, y esencializamos el espacio y los gestos. Le dedicamos mucho tiempo a la construcción de la obra; todo tiene que estar en su sitio, cuestionándolo todo cientos de veces. Solemos hacer un test de fuerza antes del estreno”. El resultado es un espectáculo aclamado por espectadores y crítica, que han visto en Distancia 7 Minutos “teatro de verdad”, como afirma Merino habérselo dicho el público en diversas ocasiones.

Titzina, he ahí otra de sus virtudes, trata a ese público con respeto, ofreciéndole un producto de entretenimiento con carga de profundidad. “El público rellena los espacios vacíos con su imaginación”. De ahí la escenografía reducida a los mínimos elementos, al igual que el vestuario y los gestos: “Nos han llegado a decir que con qué poco, un gesto o un cambio de chaqueta, han visto a otra persona”. La distancia que atraviesa el conjunto de la obra juega con esa misma dialéctica de lo próximo y lo ajeno: “La cercanía que se supone existe en toda familia, resulta que revela también una distancia enorme”. Y Pako Merino concluye diciendo que Titzina seguirá insistiendo en “textos cada vez más profundos, porque queremos evolucionar y no repetirnos”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Salva Torres

Cine político dirigido por mujeres en la SGAE

III sesión del ‘Ciclo de cine político dirigido por mujeres’
Sala SGAE Centre Cultural de València
Blaquerías 6, Valencia
Jueves 19 de abril de 2018 a las 18:30

La tragedia de los refugiados que huyen de la pobreza o la guerra, y la lucha por la memoria histórica y la justicia en Argentina, son los dos ejes sobre los que gira la tercera sesión del ‘Ciclo de cine político dirigido por mujeres’ de la Fundación SGAE. El jueves 19 de abril, a las 18:30, la Sala SGAE Centre Cultural de València (C/Blanquerías, 6) acogerá la proyección de las películas documentales ‘Los sueños de Idomeni’, de Amparo Climent y Héctor Melgares, y ‘Tiempo suspendido’, de Natalia Bruschtein. La entrada es gratuita.

Esta muestra de cine político dirigido por mujeres es una iniciativa del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana, a través de la Fundación SGAE. Su objetivo es contribuir a visibilizar el trabajo de las mujeres del audiovisual, un cine “comprometido y diverso, transformador y transmisor de ideas”, en palabras de la directora del ciclo, Ana Laura Díaz.

En 2016, Europa cerró la frontera de Grecia con Macedonia. Miles de personas de diversas procedencias (sirios, afganos, iraquíes y kurdos, en su mayoría) quedaron abandonadas a su suerte, durante meses, entre las vías del tren de la Estación de Idomeni (Grecia). Muchas de ellas eran mujeres embarazadas y niños que huían del horror de la guerra. Amparo Climent y Héctor Melgares quisieron documentar la tragedia y dejar constancia de la pésima situación de los refugiados en este campamento de Idomeni. El resultado es ‘Los sueños de Idomeni’, película con la que han querido también rendir homenaje a la valiente y generosa labor desempeñada por centenares de voluntarios que durante un tiempo aparcaron sus vidas para ayudar a las personas refugiadas en la frontera de Idomeni.

SGAE. MAKMA

‘Los sueños de Idomeni’ sigue la estela de ‘Las lágrimas de África’, anterior largometraje de Amparo Climent en el que retrató el sufrimiento de los inmigrantes subsaharianos en su intento por llegar a Europa a través de la valla de Melilla. El documental ha sido seleccionado en diversos festivales y, además de sumar seis candidaturas en los 31º Premios Goya (2017), ha sido premiado en festivales como el 9º Cine Visible de Bilbao o el IV Luna de Cortos de Orbigo.

Artista multidisciplinar, actriz y realizadora, la valenciana Amparo Climent ha desarrollado una intensa actividad en los ámbitos del cine, el teatro y la televisión. Ha firmado los largometrajes documentales ‘Las lágrimas de África’ (2015) y ‘Los sueños de Idomeni’ (2016). Ha realizado también diversos cortometrajes, como ‘Recuerdos en el jardín’ (2015) o ‘El sueño de Mirelle’ (2014). Como autora dramática, ha escrito numerosos textos; entre ellos, ‘El último destello’, con el que obtuvo el Premio Agustín González de Teatro en 2011. Por su parte, Héctor Melgares ha dirigido más de una decena de cortometrajes, como ‘Le visage: The window’ (2018), ‘Sweet dreams’ (2017) o ‘Mental’ (2015). Como actor, ha participado en series de televisión (‘Cuéntame’ o ‘José Mota presenta’) y un buen número de cortometrajes. Ha trabajado también en teatro; de hecho, en 2015 la Unión de Actores le reconoció como actor revelación por su trabajo en ‘Calígula’.

Contra la amnesia de la historia

En ‘Tiempo suspendido’, la cineasta argentina Natalia Bruschtein propone una reflexión sobre el tiempo y la memoria a partir de la figura de su abuela Laura Bonaparte. Dedicada profesionalmente a la psicología, Bonaparte fue también una conocida activista por los derechos humanos tras sufrir la desaparición de varios familiares (entre ellos, tres hijos) durante la dictadura que azotó Argentina entre 1976 y 1983. Fallecida en 2013, fue una de las integrantes de la organización Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. La película ‘Tiempo suspendido’ relata su lucha a favor de la justicia y contra el olvido de los crímenes de Estado en Argentina, pero también la pérdida de su propia memoria, algo que, de algún modo, le permitió desprenderse del dolor y despedirse de la vida sin sentir que traicionaba a la familia que perdió.

SGAE. MAKMA

Desde su estreno en 2015, en la sección oficial del 30º Festival Internacional de Cine en Guadalajara (México), donde obtuvo el Premio Especial del Jurado Iberoamericano, el Premio FIPRESCI y una Mención Especial del Premio Mezcal, el documental ha sido seleccionado para su proyección en más de medio centenar de festivales y muestras internacionales de más de veinte países. Durante ese trayecto, ha recibido más de una docena de reconocimientos; entre otros, el de Mejor Largometraje Internacional en el Festival Ícaro de Guatemala, Mejor Largometraje Documental en el 45 International Student Film Festival de Alemania, la Placa de Oro del Chicago International Film Festival y el Premio al Mejor Documental del Budapest International Documentary Film Festival.

A propósito de la Mención Especial que le otorgó el Festival Internacional de Cine de Guanajato, el jurado apuntó: “Esta increíble historia de una persona concreta se convierte en historia universal al tratar con la amnesia histórica. La película recuerda exitosamente el pasado con el fin de proyectar esperanzas para el futuro”.

Natalia Bruschtein nació en Argentina, pero reside en México desde 1976. Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica de Ciudad de México y se estrenó como realizadora cinematográfica con el documental ‘Encontrando a Víctor’, que obtuvo una nominación de la Academia Mexicana de Cinematografía en la categoría de Mejor Corto Documental. Como sonidista, Bruschtein ganó el Premio Ariel por su trabajo en el documental ‘En el hoyo’, de Juan Carlos Rulfo, y como montadora, el Premio Coral del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de Cuba por ‘Cobrador. I’n God we trust’, de Paul Leduc. ‘Tiempo suspendido’ es su primer largometraje como directora y guionista.

SGAE. MAKMA

 

Justicia y Arte en Movimiento en la Contour Biennale de Malinas

‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’
Contour Biennale 8
Diversas sedes
Malinas (Bélgica)
Hasta el 21 de mayo de 2017

La ciudad belga de Malinas acoge, hasta el 21 de mayo, la octava edición de Contour Biennale, cuya presente propuesta de contenidos culturales se polariza en torno del polisémico concepto de Justicia, bajo el título ‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’ (‘Mundos polifónicos. La Justicia como Medio’) y la dirección curatorial de la comisaria de origen indio Natasha Ginwala.

Enclavada en la región flamenca de la provincia de Amberes, la histórica y renovada urbe de Malinas uniforma una relevante extremidad de su arquitectura con el fin de procurar refrendo institucional a este proyecto artístico, que ha logrado consumar sus principios desde aquellas primeras incursiones en el videoarte que perfilaron la génesis de Contour Biennale, en 2003.

Desde entonces, esta cita ineludible en el cronograma septentrional del país ha procurado nutrirse de múltiples dispciplinas emparentadas con el Arte en Movimiento, es decir, aquellos léxicos que encaminan sus postulados hacia el universo de la imagen en curso, el audiovisual, el arte de acción o las instalaciones cinéticas.

‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’ no solo asienta sus principios en un territorio de longeva historiae iudicialibus –no en vano, en Mechelen (denominación neerlandesa de Malinas) se encuentra el gótico Palacio del Gran Consejo, otrora corte suprema de los Países Bajos borgoñones, cuya edificación se remonta al ocaso del siglo XV–, sino que procura concitar la aproximación de más de una veintena de artistas internacionales a los turbios lindes semióticos contemporáneos de la Justicia –cuyas intricadas y dispares morfologías terminan por someter al individuo–, con el fin de poner en cuestión la inextricable y desequilibrada semántica de los poderes legislativos.

De este modo, en el proemio curatorial ‘Bodies Before the Law’, Natasha Ginwala apunta que “con los límites de la justicia ahora desenmarañándose en una crisis volátil de ética en el presente global, Contour Biennale 8 se involucra en una visión polifónica que recuerda la historia acústica de las Tierras Bajas, al tiempo que presenta un paisaje notacional que es multifónico, con connotaciones que se escuchan como una conciencia plural y, en ocasiones, como estados de discordia. Esta edición se propone cuestionar los límites preconcebidos entre la percepción de legalidad e ilegalidad dentro de la experiencia actual de la estadidad”.

La bienal parte del centro de arte contemporáneo The Garage –próximo a la catedral gótica brabantina de San Rumoldo–, sede en la que se formulan nueve propuestas, de entre las que debe destacarse el video ‘Black Beach / Horse / Camp / The Dead / Forces’ (2016), de la puertorriqueña Beatriz Santiago Muñoz, filmada en la isla de Vieques (Puerto Rico), campo de tiro de la Armada de Estados Unidos durante más de medio siglo, actualmente en arduo proceso de descontaminación; igualmente reseñables el trabajo de la belga Ana Torfs y sus veinticico versiones del concepto de verdad o los límites de la visibilidad postulados por el norteamericano Trevor Paglen en su instalación ‘Code Names’.

Otros cinco emplazamientos citadinos vertebran ‘Polyphonic Worlds: Justice as Medium’: el Aldermen’s House o Casa del Concejal –el más antiguo testimonio arquitectónico (s. XIII) de cuantos primigenias sedes de los ayuntamientos se conservan en el país–; la Court of Savoy (Tribunal de Saboya) –reconstruido como el Palacio de Margarita de Austria (insigne archiduquesa de Austria y princesa consorte de Asturias)–, sede actual del Tribunal de Primera Instancia; la House De Clippel (popularmente, ‘La Emperatriz’) –una renombrada casa solariega del siglo XV–; la House of the Great Salmon, situada junto al muelle y paradigma de la arquitectura renacentista de los Países Bajos; y el Warehouse and Co-working Space, un almacén industrial destinado, en otro tiempo, a la fábrica de muebles y que en la actualidad se erige en galpón colectivo para el teatro experimental, amén de otras dedidaciones.

Sobresalen del croquis programático tres proyectos de heterodoxos acentos. El colombiano Pedro Gómez-Egaña, de excelsa trayectoria internacional, reporta una exquisita y compleja morfología a su instalación móvil ‘The Moon Will Teach You’ –planteada ex profeso para la buhardilla de la Casa del Gran Salmón–, que el artista formula como “un estudio que va desde lo acústico hasta lo cinético, para aprender de las características mínimas y las crónicas incrustadas de un sitio”, a partir de las que “empiezo a considerar cómo escenificar el trabajo de modo tal que existe tanto un aparato mecanicista como una participación humana en la composición de una escena. La audiencia a menudo es guiada a presenciar una sensación de transporte en el proceso de convertirse en parte del trabajo. El trabajo implica el trazado de la proximidad y la distancia, donde las construcciones hechas a mano y automatizadas se contrapesan como un entorno inmersivo y la percepción del tiempo se recompone continuamente”.

Por su parte, el jordano Lawrence Abu Hamdan interviene con sutileza acústica los jardines del Palacio de Margarita, mediante ‘The recovered manifesto of Wissam (inaudible)’, una instalación sonora vertebrada por la ubicación de altavoces de pétrea morfología, distribuidos entre las plantas, de cuyo interior emana una repetitiva y contumaz lectura en torno de la taqiyya –un arraigado concepto islámico relacionado con la ocultación o disimulo de las creencias religiosas cuando estas pudieran ser motivo de persecución– por parte de un hombre llamado Wissam, cuya grabación hubo sido fortuitamente hallada y recuperada por Abu Hamdan de entre cuantas viejas cintas de cassette suelen emplearse en las montañas del Líbano para envolver y proteger los frutales de las aves e insectos.

Y por último, Basir Mahmood, artista pakistaní que proyecta, en el Warehouse and Co-working Space, el proyecto ‘Monument of Arrival and Return’, un audiovisual de nueve minutos protagonizado por un grupo de guardas del ferrocarril y portaequipajes (“conocidos localmente como coolies, de acuerdo con la expresión colonial británica), quienes son exhortados por Mahmood a improvar con diversos utensilios y objetos domésticos, con el fin de reflexionar a través de su determinación como “un iniciador que pone en movimiento colisiones de personas y escenarios improvisados para crear historias originales; como un observador que se teletransporta dentro o fuera de las situaciones cotidianas que está observando, para ver íntimamente: desde dentro y desde fuera”; y sentencia que “mi propio viaje como cineasta se inscribe, así, en la larga historia del movimiento de los coolies (‘”Kuli”) que fueron transportados como mano de obra contratada durante el Imperio Británico a través de plantaciones, unidades industriales, astilleros y plataformas ferroviarias”.

Ocasión decisiva, por tanto, para aventurarse por el mapa artístico, diegético e histórico de una ciudad, Malinas, erigida en hallazgo polisémico.

Más información en VISITFLANDERS.COM

Contour Biennale 8 tiene lugar en la ciudad de Malinas (Bélgica) hasta el 21 de mayo de 2017. Fotografía: Merche Medina.

Contour Biennale 8 tiene lugar en la ciudad de Malinas (Bélgica) hasta el 21 de mayo de 2017. Fotografía: Merche Medina.

J.R. Alarcón y M. Medina

 

La locura de vivir al límite

Síndrhomo, de La Teta Calva
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 14 al 18 de diciembre de 2016

El Teatro Rialto vuelve a poner sobre el escenario Síndrhomo, del miércoles 14 al domingo 18 de Diciembre, con parte de su trama actualizada. Esta producción de La Teta Calva se estrenó en junio de este año, pero vuelve con importantes cambios en una trama que encuentra en la locura, las decisiones más acertadas de una sociedad hambrienta de cambio. Síndrhomo sigue evolucionando, manteniendo su esencia tragicómica para mostrar la locura de tres personajes que viven la crisis de una sociedad con poca actitud para ayudar y apoyar a aquellos que pierden su casa, su empleo o su lugar en el mundo.

Síndrhomo hace una oda a la resiliencia, esa capacidad de las personas para sobreponerse y sobrevivir ante situaciones límite. Y utiliza el humor y la ironía como herramienta para entrar en los confines más oscuros de nuestro día a día.

“Y es que la vida es una locura. ¡Todo es una locura!”, confiesa María Cárdenas. “Que dejen sin hogar a una persona, así sin más, sin darle otra alternativa, me parece una verdadera locura. Por ello, utilicé la locura como vehículo para llevar a los tres actores por las emociones que pasan las personas que están padeciendo situaciones traumáticas. Pero también utilicé el humor o mejor dicho el sarcasmo, porque el optimismo y el buen humor forman parte de la fortaleza de cualquier persona para poder reponerse”, añade.

Síndhromo es una tragicomedia diogénica, que transforma la mierda en la que vivimos en abono para alimentar esa energía que necesitamos para seguir adelante. Síndhromo habla del reciclaje de la esencia de las personas porque somos capaces de resurgir después de haber tocado los fondos más profundos, más oscuros.

Síndrhomo, de La Teta Calva. Imagen cortesía de la compañía.

Síndrhomo, de La Teta Calva. Imagen cortesía de la compañía.

Son Merce Tienda, Manuel Valls y Leo de Bari los actores que participan en esta producción con un texto de María Cárdenas cargado de mordaz ironía y bajo la dirección de Xavo Giménez. Una de las variaciones con las que regresa es la utilización de la navidad como icono por excelencia de nuestra actitud más hipócrita. Por ello, aquellos que vieron ‘Síndhromo’ en su versión con las fallas como banda sonora, pueden ahora ver este peculiar “síndrome actual del homo sapiens” rodeado de espumillón y falsos deseos.

La Teta Calva es una compañía de teatro valenciana formada por Xavo Giménez y María Cárdenas, con producciones como ‘Penev’ (Premio Mejor Espectáculo de Teatro en el Festival Internacional de Huesca, Premio del Jurado a Mejor Espectáculo en Escenia 2015, finalista en los premios MAX como Mejor Espectáculo Revelación), ‘Llopis’ (nominado mejor actor Premios AAPV), ‘El oro de Jeremías’ y ‘Les Aventures de T. Sawyer’ (producido junto con el Centre Teatral Escalante).

A vueltas con el capitalismo

Tóxicos, culturas, justicia
Palau de Cerveró
3, 10 y 17 de noviembre
Colegio Mayor Rector Peset
8,15, 22 y 29 de noviembre, y 13 y 20 de diciembre de 2016

Dos nuevos ciclos de películas continúan la programación del Aula de Cinema de la Universitat de València. En el Colegio Mayor Rector Peset se proyectarán películas sobre el mundo capitalista, mientras que el ciclo del Palau de Cerveró consistirá en una serie de documentales que muestran las consecuencias del vertido de los residuos en el medio ambiente. Todas las proyecciones del Aula de Cinema serán gratuitas y en versión original subtitulada, con presentación y coloquio. El Servei de Política Lingüística ofrece el ciclo de ‘Cinema en valencià’ tanto en Valencia como en los campus universitarios.

El Aula de Cinema de la Universitat inauguró el ciclo ‘Tóxicos, culturas, justicia’ en el Palau de Cerveró el jueves 3 de noviembre con la película ‘Bhopal: A Prayer for Rain ‘(2014). En ella, el cineasta Ravi Kumar construye un relato basado en los sucesos que provocaron el peor accidente industrial en la India.

La pesadilla de Darwin.

La pesadilla de Darwin, de Hubert Sauper. Aula de Cinema de la Universitat de València.

El jueves 10 de noviembre se proyectará uno de los filmes más prestigiosos del cine documental de los últimos años como es ‘La pesadilla de Darwin’ (‘Le cauchemar de Darwin’, Hubert Sauper, 2004) en la que se narran los efectos sociales y ambientales de la industria pesquera en el lago Victoria en Tanzania.

Finalmente, la película ‘Into Eternity’ (2010) cierra este ciclo el 17 de noviembre. En la cinta de Michael Madsen se aborda la dificultad de acabar con los residuos y la necesidad de crear un almacén que sea reconocible para las generaciones futuras.

Por otra parte, el programa dedicado al capitalismo se abre el martes 8 de noviembre con ‘American Psycho’ (Mary Harron, 2000), que retrata un mundo moralmente plano en el que destaca un personaje aparentemente perfecto que, sin embargo, actúa de una manera violenta. La siguiente sesión, el martes 15 de noviembre, se proyectará ‘La bicicleta de Pekín’ (‘Shiqi sui de dan che’, Wang Xiaoshuai, 2001), filme que muestra la pobreza en China, y cómo su protagonista da valor a lo que tanto esfuerzo le ha costado conseguir, simbolizado por la bicicleta.

Glengarry Glenn Rose. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Glengarry Glen Ross, de James Foley. Aula de Cinema de la Universitat de València.

El martes 22 de noviembre prosigue la programación con ‘Éxito a cualquier precio’ (Glengarry Glen Ross, James Foley, 1992), donde se narran las ajetreadas vidas de unos agentes inmobiliarios de Chicago y sus tácticas para llevar a cabo sus negocios, destapando las miserias de una sociedad altamente competitiva.

El martes 29 de noviembre se proyectará la película ‘Están Vivos’ (‘They Live’, John Carpenter, 1988), película denuncia disfrazado de ciencia-ficción que muestra que el mundo es totalmente diferente a lo que ven nuestros ojos, con una sociedad manejable a través de los mensajes subliminales.

Concursante, de Rodrigo Cortés. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Concursante, de Rodrigo Cortés. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Finalmente, cerrarán el ciclo dos sesiones en el mes de diciembre. El martes 13 de diciembre se proyectará ‘Concursante’ (Rodrigo Cortés, 2007), una fábula sobre las consecuencias fatales de la rueda capitalista en la que se ve encerrada un ciudadano común. Y, por último, el martes 20 de diciembre podrá verse ‘El Capital’ (‘Le capital’, Costa-Gavras, 2012), retrato por parte de un director comprometido del ascenso meteórico de un empleado de banca basado en el cinismo y el aprovechamiento de los más débiles.

El capital, de Costa Gavras.

El capital, de Costa Gavras. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Angel Business en Cinema Jove

Angel Business, de Alberto Adsuara
Sección de Webseries
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Viernes 24 de junio de 2016

El Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove presenta el próximo viernes 24 de junio la web serie Angel Business -la serie- de Alberto Adsuara, profesor de fotografía y narración audiovisual de ESAT. El festival crea por primera vez una sección dedicada a la ficción online.

El mediometraje de Alberto Adsuara es una ficción que se presenta como una novedosa web serie donde un matrimonio adiestra a mujeres jóvenes para llegar donde la Justicia no es capaz de llegar (https://www.facebook.com/angelbusinesslaserie). La serie es un formato ideal para ser divulgado en redes sociales.

La sección de webseries del festival Cinema Jove se desarrollará del 22 al 24 de junio de 2016 y contará con proyecciones, mesas redondas y encuentros con los creadores y el público.

Angel Business es un nuevo concepto de serie. No es una serie al uso porque no contiene un canal de distribución previamente establecido. No es una serie para televisión aunque en ella pudiera tener cabida… y no es, después de todo, una webserie porque no cumple con los requisitos habituales de este género…

Podría tratarse de una serie multicanal, así entendida ya desde su misma creación y configuración. Estructurada en 8 capítulos y sin un claro hilo narrativo lineal, la serie se desarrolla buscando conexiones en los fragmentos de la misma trama.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

El argumento es el siguiente. Un matrimonio adiestra a chicas jóvenes para hacer lo que la justicia no consigue. Eva es propietaria de un salón de belleza, El Salón de Eva, especializado en tratamientos faciales. César, su marido, es dibujante de cómics y un fanático de la lectura, “única forma real de conocimiento”, según sus propias palabras. Begoña, hija de César y su primera mujer, está pasando por un momento de incertidumbre y confusión, a pesar de tener un carácter fuerte. Es la que ayuda a sus padres a reclutar mujeres soldados para la causa.

Paula, amiga de Begoña, es una mujer ambigua, entre ingenua y cruel. El matrimonio se ha impuesto una misión a favor de la justicia, “de la justicia por amor”, como diría la misma Eva. Hay hombres que deben pagar por su cobardía miserable. Pero no todo es lo que parece. O, cuando menos, no todo es tan sencillo.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Ficha artística: Cristina Fenollar, Elena Climent, Andrea Jara, Candela Vera, Paula Zaragoza, Paula Boix e Isidoro Gasqué

Ficha técnica
Sonidistas: Fernando Caballero, Jorge Peñalva y Miguel Ángel Cuevas
Operador: Samuel Navarro
Ayte dirección: Manuel Ibáñez
Escript: Helena Dobón
Fotografía: Alberto Adsuara
Maquillaje: P. Zaragoza y Vanesa Rivera
Maquillaje FX: Norbert Albert y Cristina García
Edición y montaje: Manuel Ibáñez y Samuel Navarro
Música: Victoria Contreras
Motion graphics y música: Guillem Zaballos.
Guión y dirección: Alberto Adsuara

Aquella lucha por el sufragio femenino

Sufragistas, de Sarah Gavron
Intérpretes: Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Natalie Press, Meryl Streep
Sala Berlanga de la Filmoteca de CulturArts
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 9 de marzo de 2016, a las 20.00h

“La historia es la huella que deja detrás de sí la búsqueda y la espera que se abre ante ella.” (Lyotard)

La película Sufragistas refleja esta definición sobre la historia que el filósofo Jean-Francois Lyotard da en su libro ¿Por qué filosofar?.  Sufragistas narra esa huella que dejó detrás de sí la búsqueda reivindicativa del derecho al voto femenino que llevaron a cabo las mujeres que formaron el movimiento sufragista a mediados del siglo XIX en Reino Unido. Un movimiento reformista social, económico y político que pedía el derecho al sufragio femenino.

La directora Sarah Gavron muestra en campo, por una parte, las acciones políticas y terroristas del movimiento sufragista -manifestaciones, mítines clandestinos, actos violentos de sabotaje-  y las dramáticas consecuencias a nivel familiar y laboral que sufrían las mujeres por ser militantes o simpatizantes del movimiento; y, por otra, en el fuera de campo de la historia cinematográfica y en los rótulos finales transcribe la espera futura que abrió esa búsqueda de justicia y libertad del movimiento sufragista.

Carey Mulligan en un fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

Carey Mulligan en un fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

IntraHistoria

Sufragistas no es sólo una loa al movimiento sufragista inglés, ni sólo un reconocimiento a dos de sus figuras femeninas más significativas históricamente, Emmeline Pankhurst y Emily Davison, sino también un elogio a todas las mujeres que apoyaron la causa, pero cuyos nombres no cristalizaron en los libros y archivos de Historia.

Así, la narración se inicia con el mitin de Emmeline Pankhurst -Meryl Streep- fundadora de la organización de Unión Política y Social de la Mujer y termina mostrando la muerte de la activista Emily Davison -Natalie Press- ocurrida en el Derby de Epson de 1913 al intentar poner la bandera sufragista al caballo del Rey Jorge V de Inglaterra.

Y entre esos dos acontecimientos, la película narra la dura vida de Maud Watts -Carey Mulligan- una obrera, como muchas otras activistas, cuya creencia en el voto femenino para cambiar las leyes y construir un modo de vida más justo para las mujeres le costó perder lo más querido: su hijo.

El personaje de Maud Watts representa a esa “mitad del mundo” de cuya vida silenciosa y anónima nada dice la historia, ni los periódicos. Esa vida intraHistórica es la sustancia del progreso, tal y como denomina y reconoce el escritor Miguel de Unamuno en su libro En torno al casticismo.

Fotograma de Las Sufragistas.

Fotograma de Sufragistas, de Sarah Gavron.

Begoña Siles

Timbuktu y la dignidad humana

Película: Timbuktu.

Director: Abderrahmane Sissako.

Resulta muy, muy, muy reconfortante que entre tanta bazofia cinéfila americana que impera entre los estrenos aparezcan films de la talla de “TIMBUKTU” que se apartan de lo ordinario. Supongo, intuyo, que no durará mucho en la cartelera, esta clase de pelis no son demandadas por una mayoría de público entregado a causas más mediocres o comerciales aunque cierto es que juega a su favor el que haya sido nominada para los Oscars como mejor película extranjera de lengua no inglesa y, sobre todo, estrenada en unos tiempos en los que existe cierta sensibilidad sobre el tema que gira alrededor de la misma.

De su director, el mauritano Abderrahmane Sissako, conocía de oídas la existencia de su anterior film “Bamako” y poco más. En “Timbuktu” lo primero que se ha de tener en cuenta es que está basada en hechos reales que acaecieron en esa ciudad de Mali a lo largo del 2012. Después toca situarnos y para ello hay que hacerlo cerca del río Níger, con palpable proximidad al desierto del Sahara, entre tormentas de arena y entre poblaciones nómadas bereberes y árabes. Mención especial para una magnífica fotografía o para esos brotes de música étnica que tanto ayudan a ubicarnos en el lugar de los hechos.

- TIMBUKTU - makma 1

La primera escena, tan importante en el desenlace, sobre la persecución de un cervatillo al que se le intenta cazar por acoso y cansancio hace presumir que las imágenes y secuencias van a poseer una expresión artística, digamos, sensible y, en cierto modo, poética.

A partir de ahí se desarrolla una película que circula entre el integrismo musulmán y la dignidad humana, entre creencias, dependencias u obediencias religiosas o culturales y deseos más mundanos o profanos que se alejan de esos principios. Si te dicen que estás obligado a llevar calcetines, a llevar guantes, que no puedes fumar, que no puedes escuchar música, que no puedes jugar al fútbol, que no puedes, que no puedes, que no puedes, que no puedes… Visto desde la cultura y sociedad occidental suena bastante inconcebible y resulta difícil ponerse en el pellejo de seres tan humanos como cualquiera de otra latitud.

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Hay escenas tremendamente impactantes para cualquier espectador con un mínimo de impresionabilidad o susceptibilidad, como por ejemplo los niños jugando a fútbol sin balón, las lapidaciones con entierros hasta la cabeza, los azotes,… Ellas conviven en la trama argumental con situaciones cotidianas de un lugar que resulta una encrucijada cultural de diversos pueblos, de diversos idiomas. Los rostros, tan valiosos y trascendentales en esta película, se suceden como contrastes que reflejan angustia, indecisión, inquietud, ternura,…

Son muchas más cosas las que se pueden extraer, y muchas más las que habré omitido. Cualquiera de las teorías sobre el origen etimológico del nombre de una ciudad como Timbuktu puede hallarse entre las secuencias de la misma, desde la honradez de la mujer a un lugar lejano entre dunas. Por otra parte resulta interesantísimo el modo en que se humaniza a los radicales guerrilleros islamistas por las dudas y las resistencias que en privado realizan sobre las prohibiciones. Ah, y si atendemos a la traducción literal de su titulo original en francés “Le chagrin des oiseaux” tiene mucho significado ese dolor, esa pena de las aves de corral.

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La justicia, la igualdad, la libertad, la irracionalidad, la realidad, la pasión, la desesperación, la humanidad,…, entre algo de comedia y bastante drama hay demasiadas cosas atractivas para no dejar de recomendar este peliculón valiente y comprometido que contiene un final muy duro, demasiado duro, tanto como puede ser la vida.

JJ Mestre

 * Publicado también en Espacio Woody/Jagger

Alicia post-Podemos

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña, versión del clásico de Lewis Carroll
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 11 de enero de 2015

“Una declaración de intenciones, una muestra de que el teatro y la sociedad está por reinventar, de que no hay barreras entre la música, la danza o la interpretación, de que las historias para niños también pueden ser para adultos y de que los clásicos son grandes porque pueden tener nuevas vidas hoy día”. Así define el actor y director Chema Cardeña su obra ‘Alicia en Wonderland’, una irónica y ácida versión libre y para adultos del clásico de Lewis Carroll. Con este montaje que combina la interpretación, danza y música en directo, Sala Russafa salta al año que viene e inicia la celebración de los veinte años de la compañía Arden que culminará la próximo mes de abril. Esta atrevida pieza se puede considerar,  en palabras de su director, “una propuesta post-Podemos, si es posible hablar en pasado del presente, y quién sabe si del futuro”.

Elenco de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Elenco de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Alicia ha crecido y es una treintañera con una licenciatura y un par de másters que no logra encontrar un hueco a su medida en el competitivo mundo laboral. En su viaje al otro al país no tan maravilloso de hoy,  la protagonista tropieza con el nepotismo, la burocracia, las estafas, la corrupción de algunos políticos y demás miserias del tiempo que nos ha tocado vivir. El propósito de Cardeña es sacudir al público, estimular su conciencia, tocando temas como la justicia, la sanidad o la educación, siempre desde la óptica del humor.

“Es más fácil llegar a la mente del espectador si le abrimos la boca con una carcajada”, dice Cardeña. “En esta función hay momentos en que nos cuesta mucho aguantar la risa, incluso a los propios actores, pero las situaciones y personajes que interpretamos son un puro retrato de nuestra sociedad. Nos hemos acostumbrado a hechos y situaciones tan delirantes y kafkianas que  cuando las pones sobre las tablas, inevitablemente llega la comedia”. Al igual que la historia original de Lewis Carroll puede leerse como un retrato de los inicios del siglo XX en Inglaterra, una monarquía alejada del pueblo y el feminismo incipiente, ‘Alicia en Wonderland’ muestra con humor e ironía una radiografía de la actualidad española.

Iria Márquez es Alicia, Rosa López la Reina de Corazones, José Doménech el Sombrerero Loco y Darío Torrent La Liebre. Juan Carlos Garés da vida a El Señor Blanco, Cardeña interpreta a El Señor Azul la oruga y Toni Aparisi es el sonriente gato Chausure Le Chasir.

Cartel de 'Alicia en Wonderland', obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Cartel de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Música, luces y danza

Tres disciplinas se reúnen sobre las tablas para contar esta historia. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (Premio Max) es el responsable de la danza y sobre él recae el mayor peso de las coreografías. “Todos los actores tenemos que bailar un poco, igual que intervenimos en la música en ciertos momentos. Algunos incluso cantan solos, como Rosa López o Darío Torrent”, explica Cardeña.

La música es otro de los elementos clave de la puesta en escena. David Campillos dirige a una banda en la que colaboran Johnny B.Zero, José Montoro (The Someone Else’s) y Rebeca Ibáñez (Néstor Mir & The Pinnetes), ofreciendo divertidas versiones de grandes éxitos de artistas como Michael Jackson, Lou Reed, Las Bácara, Bob Marley, Pink Floyd o The Rolling Stones, que interactúan con la trama.

“Los efectos escénicos y la iluminación son muy importantes”, apunta Cardeña. “Queremos que la gente se ría, que se lo pase bien, que llore de risa en vez de impotencia frente a ciertos temas, porque también es una manera de hacer crítica”, concluye.

Escena de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Escena de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Bel Carrasco