Ni rastro de la cultura en la campaña electoral

Manifiesto #CulturaEsRiqueza, de Recortes Cero
Héctor Alterio, Patricio Pron y Antonio Zarco se suman al manifiesto cultural

Ya son más de 200 los profesionales de la Cultura que apoyan el manifiesto promovido por Nuria Suárez, candidata a la presidencia del gobierno de Recortes Cero – Grupo Verde. La candidata espera seguir sumando apoyos a su programa cultural.

El manifiesto, que se titula ‘La Cultura es Riqueza’ y que ya circula por las redes sociales con el hastag #CulturaEsRiqueza, ha reunido más de 200 firmas en 48 horas. Tal y como ha expresado Nuria Suárez, “juntos representan una parte significativa del mundo de la cultura española”. Un Premio Velázquez, un Premio Cervantes, un Premio Príncipe de Asturias, un Premio Nacional de Teatro, una Medalla de Oro al Trabajo, un Premio de la Unión de Actores, la Creu de Sant Jordi, un Goya de Honor… “además de cientos de películas, de cuadros, de obras de teatro, de obras literarias, de reconocimientos, de redes populares de formación y promoción de la cultura, de cientos de miles de horas de profesionales en muy diferentes campos, de multitud de contribuciones al desarrollo y enriquecimiento del pensamiento y la del país”. Suárez ha remarcado que “entre los firmantes hay tradición, trayectoria y mucho futuro”.

Antonio López. Imagen extraída de la web de RTVE.

Antonio López. Imagen extraída de la web de RTVE.

Entre ellos están el pintor Antonio López, el escritor Juan Goytisolo, los directores Salvador Távora, Jordi Grau y Jorge Eines, el cantaor Juan Peña ‘El Lebrijano’, los actores Manuel Galiana, Paco Algora y José Antonio Lobato, el teólogo Benjamín Forcano, la escritora Antonina Rodrigo, el poeta Salvador Jofré, el investigador Benito Muros…

En las últimas horas se han incorporado el actor Héctor Alterio, el escritor argentino Patricio Pron, el pintor Antonio Zarco o la investigadora literaria Ioana Zlotescu.

Los firmantes denuncian la desaparición de la Cultura en la campaña electoral, algo que consideran, “no solo un error, sino además un déficit en el diagnóstico y las alternativas que se han puesto encima de la mesa”. Suárez insiste en que “tenemos que lograr que los diferentes sectores de la cultura y sus profesionales recobren el papel social que les corresponde, y que sistemáticamente se les ha negado estos años”.

Imagen promocional del Manifiesto #CulturaEsRiqueza.

Imagen promocional del Manifiesto #CulturaEsRiqueza.

El manifiesto recoge seis ejes programáticos que se consideran esenciales porque “no habrá un cambio de verdad, si no hay también un cambio profundo en la cultura de nuestro país”.

La promotora del manifiesto, Nuria Suárez, según han informado desde Recortes Cero – Grupo Verde, continuará “hasta el último momento” sumando adhesiones al manifiesto. “Esta primera etapa hasta el 20D es tan solo el primer paso de lo que pretendemos que sea un nuevo movimiento cultural como sostén de una nueva alternativa para sacar a España de la crisis”.

Juan Carlos Torres, miembro del equipo que ha coordinado la redacción del manifiesto, lo ha presentado como “un proceso abierto”, considerando dos etapas en su elaboración. Por una parte los “ejes clave”, como son “defender la soberanía y la pluralidad cultural del país frente a las políticas de la Troika”, o desarrollar un tejido cultural de amplia participación social “que garantice una cultura de base, de carácter popular”.

Y por otra, la incorporación tanto del saber y la experiencia de “tantos profesionales que son el alma viva de nuestra cultura”, como de lo que, según Torres, “debería ser uno de los centros de nuestra economía, la industria cultural”.

Héctor Alterio. Imagen de la web de Recortes Cero.

Héctor Alterio. Imagen de la web de Recortes Cero.

Morán: “Hoy la censura es económica no política”

El cura y los mandarines, de Gregorio Morán
Editorial Akal

El término intelectual es relativamente moderno. Fue acuñado en Francia a finales del siglo XIX, durante el llamado affaire Dreyfus, e inicialmente se usó despectivamente para designar a quienes apoyaban al capitán judío, representantes del mundo de la cultura y del arte como Émile Zola, Octave Mirbeau o Anatole France. Más tarde adquirió un significado positivo. La figura del intelectual se entiende como la de un hombre sabio, testigo crítico del poder, una mezcla de Pepito Grillo y mosca cojonera que vigila excesos y abusos, y vela por la ética y el bien común. ¿Qué pasa cuando los intelectuales relajan su función crítica y se dedican a jalear y enaltecer a los poderosos?

Es lo que ha ocurrido estas últimas décadas en España denuncia Gregorio Morán en su último trabajo, un ensayo de 800 páginas, ‘El cura y los mandarines. Historia no oficial del Bosque de los Letrados’ (Akal), que se presentó recientemente en la UNED de Valencia. Un lúcido y exhaustivo repaso a nuestra reciente historia cultural y política, entre 1962 y 1996, concebido desde “la ironía y el sarcasmo más que desde la ira”, dice Morán.

Este trabajo de Morán fue en principio un proyecto para la editorial Crítica, del grupo Planeta, pero un capítulo sobre la Real Academia Española (RAE) en el que se juzga con dureza al anterior director Víctor García de la Concha, algunos de sus integrantes y las normas de la casa, provocó un desencuentro y, finalmente, lo editó Akal.

Portada de 'El cura y los mandarines', de Gregorio Morán. Editorial Akal.

Portada de ‘El cura y los mandarines’, de Gregorio Morán. Editorial Akal.

¿Qué pasó con todos aquellos intelectuales que en los sesenta fueron progres, en los setenta moderados, en los ochenta conservadores y en los noventa carcas? 

Esa evolución se debe en parte a la edad, pero también a que en los sesenta tenían escasos intereses personales que defender y ahora sí los tienen. Los intelectuales de mi generación son ya mayores, piensan en el retiro y se han hecho institucionales. Quieren ser académicos, ganar premios y se preocupan más de medrar que de su propia obra. Entre los últimos intelectuales beligerantes e independientes sólo se me ocurre mencionar a Sánchez Ferlosio, Juan Goytisolo y, por supuesto a Rafael Chirbes.

¿Le guarda rencor a Planeta?

Ningún rencor. Como dice uno de los personajes de El Padrino, no se trata de nada personal, sólo una cuestión de negocios. También un indicio de que hoy día el problema de la censura es económico no político o ideológico.

¿Por qué eligió a Jesús Aguirre , el cura como hilo conductor?

Aguirre fue quizá el más exitoso de los intelectuales de su generación, aunque no el más el brillante. Un personaje fascinante que superó grandes dificultades como hijo que fue de madre soltera, que llegó a ser duque de Alba consorte y estuvo en todas las salsas políticas y culturales de su época. Todo el mundo hablaba mal de él, pero su trayectoria es alucinante. Estuvo en las huelgas mineras del 62, en el contubernio de Munich, y hasta ofició la única misa por Grimau tras ser ejecutado. Dio un giro radical desde la defensa de la lucha armada a ser duque de Alba. Me fascinaba la animosidad que existía hacia Jesús Aguirre, el desdén que sufría por su propio grupo. No le consideraban un igual y, sin embargo, yo le considero el más representativo.

Cultura y poder. ¿Un amor imposible en este país?

El Franquismo despreció la cultura y la Transición tampoco le dedicó mucho interés. Los socialistas  trataron mejor que la derecha a los intelectuales y artistas, pero se cobraron los favores con el tema de la OTAN, que nadie regala nada y menos el poder. También el PP de Aznar tuvo su mandarinato cultural pero esa época no está incluida en mi libro.

Alguna predicción para las próximas elecciones.

Me he equivocado en muchas ocasiones en este aspecto, pero veo con buenos ojos la irrupción de Podemos. No sé si ganarán o no, pero creo que su existencia es positiva porque traen aires y savias nuevos contra una casta imperfecta, corrupta y agotada, incapaz de regenerarse desde dentro.

Gregorio Morán (Oviedo, 1947) es autor de un puñado de libros fundamentales para interpretar la historia cultural y política de la España contemporánea. Entre ellos: ‘Adolfo Suárez: historia de una ambición’,  ’Miseria y grandeza del Partido Comunista de España 1939-1985′, ‘El precio de la transición’, ‘El maestro en el erial: Ortega y Gasset y la cultura del franquismo’, ‘Los españoles que dejaron de serlo’, ‘Adolfo Suárez: Ambición y destino’.

Gregorio Morán. Cortesía del autor.

Gregorio Morán. Cortesía del autor.

Bel Carrasco