Grandes ciudades a simple vista

Travel Art, de José Juan Gimeno
Galería Alba Cabrera
C / Joaquín Costa, 4. Valencia
Hasta el 13 de enero de 2019

Dice Italo Calvino en ‘Las ciudades invisibles’ que todas las bellezas que el viajero ya conoce, por haberlas visto también en otras ciudades, pueden adquirir, bajo una atenta mirada, el esplendor de lo visto por primera vez. Y cuando eso sucede, uno “se pone a envidiar a los que ahora creen haber vivido ya” un día igual a éste “y haber sido aquella vez felices”. Las ciudades que José Juan Gimeno muestra en la Galería Alba Cabrera poseen ese mismo misterio que salta a simple vista, a condición de detenerse ante ellas más allá de la urgencia del turista.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición 'Travel Art'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición ‘Travel Art’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Por eso resulta apropiado el título de la exposición: Travel Art. Es decir, viaje y arte en franca comunión reveladora de lo que ocultan las grandes ciudades. En este caso, Nueva York y Maryland. Porque lo que diferencia al turista del viajero es precisamente la mirada atenta de éste, frente a la monótona de aquel, más preocupado por captar la imagen que atestigüe su paso por esa ciudad de postal, que de imbuirse de su misterio. Un misterio que Gimeno atrapa en sus cuadros leyendo, como se leen las líneas de una mano, las huellas de las casas de Maryland y las fachadas de Nueva York.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición 'Travel Art'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición ‘Travel Art’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Como señala el propio artista, él parte de fotografías tomadas en esas ciudades para después irse olvidando de ellas. Hasta el punto que el referente, sin duda obvio para la mirada del turista, alcanza de pronto la singularidad de lo visto por primera vez, a la que alude Calvino. De la fotografía, pues, a la pintura. De la más estricta figuración, a la más inquietante percepción de un paisaje urbano deshabitado y en el que parecen aflorar ciertos fantasmas.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición 'Travel Art'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición ‘Travel Art’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Resulta a este respecto igualmente apropiado el diálogo entre las obras en color, referidas a Nueva York y Maryland, y las difuminadas en blanco y negro, que aluden al encuentro con personas y detalles del viaje. Los fantasmas de las casas y fachadas estrechamente vinculados a esos otros diríase más explícitos, por la evocación sugerida en la tonalidad de grises. Fantasmas inscritos en las sombras de los bajos edificios de Maryland y en las fachadas de la gran metrópoli neoyorquina.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición 'Travel Art'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición ‘Travel Art’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Ximo Rochera, escritor y fundador de ediciones Canibaal, apunta en el texto que acompaña a la exposición otro detalle: “En la actualidad dejamos constancia de nuestros viajes en las redes sociales. Para José Juan Gimeno esto no es así”, ya que la muestra es “un cuaderno de viaje”, que “nos transporta junto a él en un recorrido apasionante”. Por eso incluye ciertos iconos en sus obras, a modo de guiño irónico que alude a la forma en que nos recomiendan ciertos alojamientos en las páginas de viajes. Las redes sociales interfiriendo la belleza plástica de los lugares sin duda contaminados por esa mirada turística.

Los cielos más bien apagados, de un azul y un gris mortecino, contrastan con las fachadas coloridas. Aún así, hay algo inquietante en todas esas casas y edificios. Como si el color no pudiera suplir la nostalgia que supuran esos paisajes deshabitados. Como si el exterior evocara los fantasmas interiores que nos asolan a quienes habitamos un mundo agitado al tiempo que vacío. A ese vacío se asoma José Juan Gimeno, tratando de llenarlo con la poesía que destila su pintura.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición 'Travel Art'. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Obra de José Juan Gimeno en la exposición ‘Travel Art’. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres

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Metrópoli, un instante solidificado

‘Con-vivencias urbanas’, de José Juan Gimeno
Galería Alba Cabrera
C / Felix Pizcueta, 20. Valencia
Inauguración 26 de enero de 2017 a las 20h

En un mundo tan convulso como apasionante, la coexistencia pacífica y armoniosa en las ciudades nos remite a los espacios de con-vivencia que propone José Juan Gimeno (Valencia, 1961) en esta exposición. La singularidad marca el límite entre lo público y lo privado; desdibuja la realidad de lo cotidiano en un envite anónimo que se resigna a interpretar aquellas curiosidades que esconde ante los ojos fascinados del espectador. Esto no es una ciudad, es la ciudad por donde el artista deambula observando cuando la ciudad enmudece y el ocaso asoma, y aguarda hasta que todo y el todo silencian su actividad para dejar la vida solidificada y captar ese instante. Gimeno, apuesta por una soñada quietud donde la linealidad del trazo ordenado del lienzo o soporte se yuxtapone y este ejercicio requiere que el artista agudice sus sentidos “en una búsqueda donde la poética de lo privado y el lugar de paso marca una sinfonía pictórica”, en sus palabras.

Lo primero que observamos es la intencionada ausencia humana, una acción inactiva que cubre de misterio su aguda mirada de la metrópoli. José Juan Gimeno intercala y superpone iconografías donde modula, por ejemplo, dos estaciones que indican la salida y la llegada con dos puntos geográficos distantes en más de 300 kilómetros de distancia. A nuestra imaginación se le otorga el encargo de realizar el recorrido que une a dos ciudades o a dos barrios, en segundos, facilitando en una misma instantánea esta quimera fantástica. Esta particular visión de congregar en una misma obra dos ubicaciones, como se señala, y proponer líneas como ‘excusas visuales’ es una realidad capaz de establecer vínculos cercanos al imaginario cubista.

Se nos descubren escenografías en un paseo que se detiene donde los espacios recobran el anonimato que el antropólogo francés Marc Augé (1935) denominó como “no-lugar”: esos lugares donde la transitoriedad carece de importancia para ser verdaderos “lugares”. José Juan Gimeno convierte lo urbano en un tema recurrente y coincide con Augé en fijar su foco en la configuración de los espacios, esos espacios donde se han definido sin duda por el transitar inexistente de individuos en el momento captado en una iconografía muy característica en su obra.

Una de las piezas de José Juan Gimeno. Imagen cortesía Alba Cabrebra.

Una de las piezas de José Juan Gimeno. Imagen cortesía Alba Cabrebra.

¿Cuál es el sentido de la persistencia de las ventanas que aparecen diseminadas a lo largo de estas pinturas? las ventanas son el elemento que Gimeno utiliza como verdadero ‘paréntesis’, moratorias de las conjeturadas cotidianas y, al mismo tiempo, una extensión de su vida interior recluida a un segundo plano y exponiendo la fachada como plano principal. El literato griego Constantino Kavafis (1863-1933), afirmaba: “Sin darme cuenta me encerraron fuera del mundo”, y es en su mundo donde José Juan nos muestra un mismo patrón que se repite en casi toda la obra de esta exposición: parte de una imagen de un lugar público (tienda, museo, aeropuerto, estación de trenes… ), y la fusiona con un edificio o vivienda particular pero con una forma de acción inactiva. En el cuadro en el que no aparece el espacio público, esa imagen está próxima a una estación o lugar de tránsito que busca sin duda esas Con-vivencias urbanas. La ventana es un motivo visual, es un instante, una escena o un momento significativo donde el tiempo es el comensal del espacio de arte.

Asoma una manifiesta coincidencia que recuerda a la codificada modernidad líquida que el sociólogo, filósofo y ensayista polaco de origen judío, Zygmunt Bauman (1925- 2017), acuñó en la década de los 90. La “modernidad líquida” describe un mundo contemporáneo en un flujo donde los individuos subsisten sin raíces y son despojados de cualquier signo de referencia imaginable e incluso son obviados hasta ser invisibles e inexistentes, como en el caso de las Con-Vivencias Urbanas que dan título a esta muestra. Tanto en las obras de Bauman como en la  obras de José Juan Gimeno, se explora la fragilidad de la conexión humana en su tiempo, sin importar a qué siglo referencia cada uno, poniendo de manifiesto la inseguridad que crea un mundo en constante cambio. La vida dentro del proceso por el cual el individuo pasa a integrarse en el engranaje de una sociedad cada vez más global /local/ glocal, turba la identidad fija y la hace maleable, indivisible este proceso que arrastra la vida. Se torna voluble inquietando hasta tal punto al artista que se cuestiona el desintegramiento de las sociedades colectivas.

En este espacio es donde la con-vivencia de cada día asoma por la ventana en una cambiante fisonomía que adecua a los tiempos y a los habitantes. En una quietud vertiginosa ubica una identidad escurridiza en donde esconde y replica su individual dependencia del otro, y es ahí donde se encuentra la esperanza de crear condiciones de crecimiento sostenible, aumentar la conciencia colectiva positiva por el bien individual a partir del común, en unos versos donde pinceles, materiales y pigmentos trazan y dibujan pura poesía. La técnica que utiliza el artista es acrílico sobre tabla y serigrafía sobre metacrilato, esto le permite crear estratos que integran la entidad del conjunto y fingen el nivel social. El pintor considerado italiano, aunque nacido en Grecia, Giorgio de Chirico (1888-1978), representa obras dentro de la propia obra, característica propia del surrealismo, y aquí podemos establecer un vinculo cercano a José Juan Gimeno, ya que ambos invitan al espectador a participar dando un sentido final de lo representado en cada obra.

Imagino al artista preocupado por la propuesta de una nueva ciudad, la Smart City – ciudad inteligente-  como resultado de la necesidad cada vez más imperiosa de orientar nuestra vida hacia la sostenibilidad. Tal vez esta nueva metrópoli necesite más que nunca humanizarse y convivir con sus ciudadanos digitales, una ciberciudadanía donde la comprensión de asuntos humanos, culturales y sociales relacionados con el uso de las tecnologías conquiste a los pinceles de Gimeno.

Chele Esteve Sendra

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El arte se cuela por las ventanas en Imprevisual

Calle de los solsticios, de José Juan Gimeno
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 18 de diciembre, 2015, a las 20.30h
Hasta el 8 de febrero de 2016

El artista José Juan Gimeno toma las ventanas como motivo principal de sus exposiciones ofreciendo la visión más cotidiana de la ciudad. Imprevisual Galería acoge su último trabajo ‘La calle de los solsticios’, que se inaugura el viernes 18 de diciembre y se extiende hasta el 8 de febrero. En su ejercicio plástico presenta una mirada contemporánea e intemporal que transcurre entre lo público y lo privado.

Las ciudades sufren metamorfosis que conducen a un cambio de las funciones de la urbe. La obra del artista aborda e indaga en ese cambio holístico de la ciudad. La antropología urbana y las perspectivas del urbanismo son los elementos que le conducen a una interpretación plástica de la forma y los espacios de la metrópolis.

Detalle de una de las obras de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Detalle de una de las obras de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

El trabajo de José Juan Gimeno es una práctica de observación que le permite configurar un discurso estético-antropológico sobre la vida social, hablando de los espacios privados y arquitectónicos. Con técnica mixta (acrílico, metacrilato, serigrafía, collage…) personifica fachadas y ventanas, exponiéndolas a una reflexión sobre su propia soledad y su convivencia con el tiempo. Esas fachadas miran directamente al espectador conduciéndolo hacia su propia introspección. La ciudad es el objetivo etnográfico: la pintura, su herramienta.

Como señala el comisario de la exposición, José Angel Caballero, “las horas de sol son la medida de nuestra perspectiva, construyen nuestro horizonte de lo posible. La sombra es, en consecuencia, una expresión melancólica por aquello que se nos escapa imaginar. Da cuenta la obra de José Juan Gimeno de esa tensión perceptiva: una metáfora de ventanas con claros y opacidades, de fachadas transitadas, habla de esa contienda cotidiana que aspira a la luz”.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Así, continúa explicando el comisario, “el espectador se sumerge en un escenario delimitado por lo que alberga su mirada, por lo que intuye albergar. Con lo que la pintura se convierte en calle paseada, lugar de contemplación, de vivencia; en silencio, cuando la oscuridad comienza a romperse”.

“Una obra cada vez más madura que no deja de conversar con el observador, de hacerse un hueco en su retina, de darle opciones a su búsqueda. Así sus cuadros se hacen lugar, espacio de llegada del paseante que anhela reconocerse en aquello que divisa”, concluye García Caballero.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

 

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Open Natura se va a la Fundación Antonio Pérez

Desechos encontrados
Certamen Open Natura 2015
Fundación Antonio Pérez
C / Julián Romero, 20. Cuenca
Viernes 16 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 29 de noviembre de 2015

La iniciativa Open Natura surge hace cuatro años desde la Galería Imprevisual, en Valencia (Russafa), de la mano de Arístides Rosell y José Juan Gimeno. Este año tiene como particularidad, el traslado de sus instalaciones artísticas, habitualmente en la naturaleza, a los espacios de la Fundación Antonio Pérez (Cuenca).

La exposición con el título Desechos Encontrados se inaugurará el 16 de octubre del 2015, a las 20 h. Las obras permanecerán expuestas hasta el 29 de noviembre para todas aquellas personas que quieran acercarse a disfrutar de esta extraordinaria fusión entre arte y el espacio que le rodea, Site-specific art.

Clorofila, de Inma Abarca. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Clorofila, de Inma Abarca. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

En esta ocasión los artistas son retados por los extraordinarios patios y espacios de exposición de la Fundación Antonio Pérez. Artistas: Aracelí Carrión, Bichobola-Creativo, Dilena Díaz, Elena Martí, Ferrán Capilla, Inmaculada Abarca, Jordi Arnal, José Juan Gimeno, Mario Molins, Miguel Ángel Aranda, Vicent Marco y Arístides Rosell.

La filosofía de Open Natura, según su coordinador José Juan Gimeno: Open Natura arranca desde el respeto hacia el medio ambiente, pero afianza su intervención en la naturaleza de una forma fundamentalmente artística. Con el precepto de que la obra instalada dialogue con el paisaje o espacio que le rodea, su particularidad medioambiental y su contexto social.

Open Natura quiere invadir el espacio desde la individualidad artística, con una propuesta de grupo ecléctica y materiales variados, que en ningún caso perjudiquen el medio natural. Algunos de estos materiales, en ocasiones, se desintegran en el tiempo de exposición o, por el contrario, sus características crean un valor de descontextualización. Open Natura nace con el objeto de la creación fuera del atelier, vinculado a la galería Imprevisual y a la vocación altruista de los artistas participantes.

Las especiales características del Paraje Rural la Ermita en Paracuellos de la Vega, Cuenca, ha sido siempre el enclave idóneo, donde discurrieron sus tres primeras ediciones, albergando diferentes artistas de la geografía española y de fuera de nuestras fronteras. El momento estético de las instalaciones artísticas adquiere relevancia entre árboles, viento o lluvia, el contacto entre lo creado y la magnificencia de la naturaleza pone en claro si el trabajo es aceptado por el medio, cuando ocurre, la naturaleza acepta la obra integrándola para ella misma y la magia se apropia del lugar.

El huerto de la sabiduría, de Arístides Rosell. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

El huerto de la sabiduría, de Arístides Rosell. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

El proyecto monográfico, con el título Desechos Encontrados, retoma esta vez el ámbito del objeto reutilizado, donde lo residual y el desperdicio son reinterpretados por la vía del arte. Al reutilizar lo que parece inservible, los artistas participantes confieren otro valor a lo despreciado para recontextualizar el valor objetual del desecho en una nueva configuración artística. El objeto como desecho y su posterior intervención justifican el objetivo de dicho proyecto expositivo.

¿Qué es arte y qué no? La eterna controversia donde el significado de la obra de arte se desestructura según los criterios de quien critica, de quien cura, de quien dictamina las tendencias del mercado o de quien valoriza el objeto de arte. Siendo éste uno de los temas recurrentes en diferentes contextos donde la critica juega un papel decisivo para definir el concepto “arte”.

¿Puede un simple objeto ser una obra de arte? La duda fue aclarada cuando se acuñó por vez primera el término de “arte encontrado”, a partir de las intervenciones reveladoras de Marcel Duchamp, a principios del siglo XX. En francés “objet trouvé”, en inglés found art” o “ready-made”, éste se describe como el arte realizado mediante el uso de objetos que normalmente no se consideran artísticos, a menudo porque no tienen una funcionalidad artística.

Árbol de la vida, de Ferran Capilla. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Árbol de la vida, de Ferran Capilla. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Cuando este “arte encontrado” entra por primera vez a los cotos de las galerías y los museos, provoca una verdadera catarsis y encuentra enormes resistencias. Se trataba de una renovación conceptual que en el contexto de esa época era una impostura, una provocación “intolerable”. Concedía valor a lo que habitualmente no encontraba espacio en los ámbitos expositivos. Distinguía y dignificaba un objeto “sin ningún valor”. Y aunque despectivamente surgió un discurso crítico calificándolo de “no arte”, la realidad es que no se trata de una mera transposición o mudanza. Se trata de una relectura en la que interviene con intensidad la actitud creativa del artista. Lo modifica, lo utiliza para modelar nuevos discursos, y el “objeto encontrado” puede aparecer como sujeto, como actor en un contexto diferente o integrado en un conjunto donde se palpa de primera mano el trabajo artístico.

El paralelo que da título a la exposición Desechos encontrados, alude por similitud a la Fundación Antonio Pérez, que alberga la muestra. Su creador Antonio Pérez, precursor del Museo del objeto encontrado, constituye el referente insoslayable. La delgada línea que separa los conceptos tanto para el objeto como para el desecho en su sentido de búsqueda o de encuentro son los referentes para configurar esta muestra expositiva.

Obra de en Open Natura. Imagen cortesía de la organización.

Objeto inteligente, de Elena Martí. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

 

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Artistas de Russafa en Open Natura

Open Natura, por artistas de Russafa
Paraje natural de La Ermita
Carretera de Almodóvar, kilómetro 9
Paracuellos de la Vega. Cuenca
Hasta diciembre

Open Natura, certamen inaugurado el 12 de octubre, acoge las obras de artistas del barrio valenciano de Russafa, en una simbiosis entre arte y naturaleza que permanecerá expuesta hasta diciembre. La iniciativa, que tiene como marco el paraje rural de Paracuellos de la Vega en Cuenca, es una forma de acercamiento al arte diferente, desde otros espacios, en contacto con el medio natural, reflexionando acerca de él y lo necesario que es preservarlo para el futuro.

Instalación de Miguel Ángel Aranda y María Jesús Bárcena en el paraje natural de La Ermita en Paracuello. Imagen cortesía de Open Natura.

Instalación de Miguel Ángel Aranda y María Jesús Bárcena en el paraje natural de La Ermita en Paracuello de la Vega. Imagen cortesía de Open Natura.

Open Natura, que se puso en marcha hace ahora tres años por dos de los artistas del colectivo Russafart,  Arístides Rosell y José Juan Gimeno, ha reunido en esta ocasión a un nutrido grupo de artistas para que dialoguen con la naturaleza, a través de un tema de vital importancia para el medio como es el agua, lema y motivo de esta tercera edición 2014.

Instalación de Inma Coll y José Juan Gimeno en el paraje natural de Paracuello de la Vega. Imagen cortesía de Open Natura.

Instalación de Inma Coll y José Juan Gimeno en el paraje natural de Paracuello de la Vega. Imagen cortesía de Open Natura.

En palabras  del coordinador general de Open Natura,  José Juan Gimeno,  “la importancia del agua dentro del medio natural y rural de la zona, Valle del Cabriel, es el lema que nos mueve en este evento artístico.  La concienciación sobre este recurso natural, necesario para el desarrollo económico y humano de esta zona, hacerlo bajo los parámetros del desarrollo sostenible, la investigación, la educación y el intercambio de información, teniendo en cuenta la conservación y protección de los recursos naturales y culturales del Valle del Cabriel, es nuestra principal motivación”.

Instalación de Arístides Rosell en el paraje natural de Paracuello de la Vega. Imagen cortesía de Open Natura.

Instalación de Arístides Rosell en el paraje natural de Paracuello de la Vega. Imagen cortesía de Open Natura.

El evento, que cuenta con el apoyo de diferentes instituciones públicas y privadas, nació para llevar el arte a otros espacios, buscar la participación de artistas y la convivencia entre ellos y propiciar el encuentro con los visitantes. Para ello cuenta con un amplio programa de actividades, entre las que cabe resaltar diferentes ponencias, encuentros, talleres para niños y, lo más destacado, la jornada dedicada a la instalación de las propias obras de arte de los participantes.

Una de las instalaciones de Open Natura realizada por varios artistas. Imagen cortesía de Open Natura.

Una de las instalaciones de Open Natura realizada por varios artistas. Imagen cortesía de Open Natura.

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Políticamente incorruptos: entre la risa y el miedo

Políticamente incorruptos. Colectiva

Imprevisual Galería

C / Doctor Sumsi, 35. Valencia

Hasta el 17 de septiembre

Obra de Alejandro Casanova, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Alejandro Casanova, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

La corrupción forma parte de la vida: somos seres abocados al paulatino desgaste físico, al inevitable deterioro de un cuerpo corruptible por el paso del tiempo. Por eso es tan importante afrontar lo incuestionable, lo real de la existencia, para que tamaña verdad no se vuelva insoportable. Lo hacemos a través de relatos que ofrecen un horizonte de sentido a lo que no lo tiene. Cuando esos relatos se diluyen en el marasmo de los discursos tramposos que aceleran el proceso de la corrupción, entonces se hace más necesario que nunca reinventarlos, crear espacios que los propicien. Que es lo que hace, a su manera, Imprevisual Galería con la exposición Políticamente incorruptos.

Arístides Rosell, responsable de la galería de la calle Doctor Sumsi de Valencia y, a su vez, uno de los 24 artistas de la muestra, lo explica así: “La corruptela nos obliga como creadores a buscar formas de protesta y de acción desde el campo de las artes plásticas”. Y es así como se van sucediendo los testimonios plásticos de esos artistas críticos con la situación actual. Críticos con esa corrupción que parece anegar el espacio social, inundado por las numerosas vías de agua abiertas por tanta falta de escrúpulos. El quevedesco “poderoso caballero es don dinero”, elevado a su máxima expresión depredadora, que amenaza con dejar la sociedad del bienestar echa unos zorros.

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Ferrán Capilla, José Juan Gimeno, Carmen Roglá, Ana Karina Lema, Inma Coll, Eduardo Lozano, Anna Sanchis, Javier Calvo, Alfonzo Renza, Juanjo Sanchis, Araceli Carrión, Alberto Biesok, Díaz Puche, Paloma Gómez, Federico Méndez, Alejandro Casanova, Vicent Marco, Mercedes Mollá y Dany Bytrop (Bichobolacreativo), Carlos Michel, Manuel Martínez Ojea, Mompar, Miguel Ángel Ovejero, Burguitos y el propio Arístides Rosell son los 24 artistas encargados de protestar, como creadores, contra la destructiva inercia del todo vale con tal de obtener los beneficios más espurios.

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Su crítica se manifiesta desde los más variados registros. Unos directamente alusivos, incluso caricaturescos: el Bárcenas de Mompar, la Barberá de Alejandro Casanova, ambos con títulos igualmente elocuentes: Sin dinero y sin riqueza JLB pierde igualmente la cabeza, y Fuck you desde la Casa Consistorial. Otros, apuntando de diversas formas a esa corruptela que amenaza con destruir la confianza humana, como en Tres corbatas para un burro, de José Juan Gimeno, Falsa democracia, de Ferrán Capilla, La fábula del banquero, de Juanjo Sanchis, Fuera corruptos, fuera vetos, fuera privilegios, de Vicent Marco, Judas y la cena, de Eduardo Lozano, Un gesto de histeria reflejado en ese “somos impunemente tu banco”, de Federico Méndez, o Aerohuerto, de Burguitos.

Obra de Carlos Michel, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Carlos Michel, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Luego están las obras que recogen las consecuencias de tan gris panorama, propiciado por el desorbitado culto al becerro de oro, en forma de angustia existencial, desazón o tristeza poética: Me dejé el corazón, de Ana Karina, Res pública, de Anna Sanchis, Laberinto, de Araceli Carrión, Después de la plenitud viene la soledad, de Martínez Ojea, Sin Título, de Alfonso Renza, o el crucificado Ars, Art, Artis, Aris, de Arístides Rosell, que viene a jugar así con el sacrificado arte en nombre propio. Miguel Ángel Ovejero hace el gesto de la higa en el elocuente Para todos vosotros, Carlos Michel opta por el sutil apareamiento de unas moscas en Back, y Díaz Puche recoge en Fasteam23 ecos del nazismo. Carmen Roglá sugiere Recortar por la línea de puntos, a modo de intervención quirúrgica con la que detener esta sangría de la corrupción, Inma Coll se detiene en ese Hablar ¡Hablar!…un absoluto es incorrupto, como Javier Calvo, empleando la abstracción va directamente a lo Políticamente corrupto. El viaje en red de Paloma Gómez y el Himalaya 16 de Alberto Biesok, son otros dos ejemplos poéticos del aislamiento urbano en compañía y de la naturaleza como vía de escape.

Obra de Federico Méndez, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Federico Méndez, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Políticamente incorruptos es una exposición satírica, mordaz, catártica, de 24 artistas empeñados en oxigenar la mala sangre, aireando los trapos sucios de una sociedad en manos de ciertos políticos y banqueros hermanados en su loca carrera a ninguna parte. De manera que entre la estulticia de unos y la avaricia de otros, la crisis continúa campando a sus anchas. La muestra de ingenio desplegado en Imprevisual Galería no acabará con ella, pero señala al menos cierta salida de incendios.

Obra de Mompar, en 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Mompar, en ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Salva Torres

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