Fuembuena y la industria del ocio

Holidays, de Jorge Fuembuena
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 30 de abril, 2015

‘Holidays’ es un work in progress en el que Jorge Fuembuena plantea una interrogación sobre los lugares de ocio y el control que es ejercido en esos escenarios turísticos donde acude la gente a la búsqueda de nuevas experiencias en su tiempo libre.

Para ello, ha viajado a los países nórdicos (Islandia y Finlandia) y a otros del área mediterránea. Escenarios idílicos que, mas allá de su apariencia de lugares de libertad, encierran normas de control y regulación que obedecen a estrategias dictadas por las infraestructuras turísticas de los respectivos países.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Concentrándose en lugares de mar y montaña, emplazamientos de gran belleza que animarían a una contemplación íntima y solitaria, estas imágenes nos plantean precisamente la tensión existente entre la experiencia individual de los lugares y su imposibilidad al  haberse convertido éstos en objetivos de explotación turística.

Fuembuena lleva a cabo una exploración de esos paisajes naturales sometidos a la industria del ocio -y a otro tipo de industrialización- que choca con el estereotipado reclamo de las “postales turísticas”, y pone así de manifiesto el proceso contemporáneo de desromantización del paisaje natural y la consecuente nostalgia que su visión provoca.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

En el mundo actual, la posibilidad de llegar a los lugares más recónditos del planeta, en esos viajes organizados, atestados de gente, impide la contemplación y por tanto hace difícil hoy la experiencia estética individual. Lejos queda de nuestro mundo esa extraordinaria imagen del ‘Caminante sobre el mar de nubes’, pintada por el artista romántico alemán Caspar David Friedich en 1817-1818.

La imagen de ese caminante solitario contemplando la inmensidad del paisaje, absorto en su sublime belleza, de espaldas al espectador, ha sido sustituida en nuestro tiempo por esta otra de los tropeles de gente que nos encontramos en todos los lugares del mundo.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Rosa Olivares

Nueve galerías valencianas en ArteSantander

XXIII Feria ArteSantander
Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander
Real Racing Club, 3. Santander
Del 26 al 30 de julio

ArteSantander 2014, edición que concluyó el pasado miércoles 30 de julio, mantuvo el formato que viene desarrollando durante las tres últimas ediciones, y que ha permitido no sólo mantenerse en estos tiempos tan complicados, si no que ha supuesto su consolidación como una feria con un perfil diferenciador.

Nelo Vinuesa con Espai Tactel en la feria ArteSantander.

Nelo Vinuesa con Espai Tactel en la feria ArteSantander.

Tal y como acordaron los responsables institucionales a propuesta del director de la feria, Juan González de Riancho, se trataba de mantener el concepto de feria de ‘Solo projects’, con 42 galerías participantes, pretendiendo por una parte contribuir a poner en valor el arte contemporáneo y, por otra, aprovechar la inercia que ha generado el curso organizado por la Asociación de Coleccionistas 9915 y el Instituto de Arte Contemporáneo, incluido en el del Programa 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que sobre coleccionismo de Arte Contemporáneo y mecenazgo, tuvo lugar en Santander, entre los días 28 y 30 de Julio.

Obra de Chema López. PazYComedias. Feria ArteSantander 2014.

Obra de Chema López. Galería Rosa Santos. Feria ArteSantander 2014.

Cabe recordar que en la pasada edición de la feria, se modificaron las fechas, para coincidir con este curso, y que la Asociación 9915 realizó su Junta Directiva en Santander, en esas mismas fechas. Dos datos que hablan por sí solos de la relación establecida, y que este verano se reforzó al máximo, para lograr que Santander fuera durante unos días la referencia en el sector del arte.

Galerías de Berlín, Oporto, Amberes y Trento aportaron el carácter internacional de una feria que contó con hasta nueve espacios de la Comunidad Valenciana: Área 72 / Punto, con el artista Ángel Massip; Cánem, con Irina Novarese; Coll Blanc,  con Dori & Grey; Espai Tactel, con Nelo Vinuesa; Espai Visor, con Hamish Fulton; Kir Royal, con Fernando Bayona; PazYComedias, con Ana Esteve Llorens; Rosa Santos, con Chema López, y Set Espai d’Art, con Rubén Tortosa.

PazYComedias con Ana Esteve en la feria ArteSantander 2014.

PazYComedias con Ana Esteve en la feria ArteSantander 2014.

De la propia Cantabria, participaron las galerías Espiral, con el artista Joaquín Cano; Estela Docal, con Nacho Zubelzu; Juan Silió, con Juan López; Nuble, con Ángela Cuadra, y Siboney, con Gorka Mohamed. Moisés Pérez Albéniz y La New Gallery, ambas madrileñas, contaron con obras de Santiago Giralda y Santiago Talavera, respectivamente. De las 42 restantes, cabe destacar la presencia de Addaya Centro de Arte Contemporáneo (Mallorca), con Jorge Fuembuena; AJG y Alarcón Criado, de Sevilla, con María García-Ibáñez y Mira Bernabeu, mientras que la bilbaína Espacio Marzana, se presentó con Abigail Lazkoz.

Obra de Rubén Tortosa. Set Espai d'Art en la feria ArteSantander.

Obra de Rubén Tortosa. Set Espai d’Art en la feria ArteSantander.

Galería Carolina Rojo: Yo, etcétera

Galería Carolina Rojo: Yo, etcétera
Paseo de Sagasta, 72. Zaragoza
Hasta el 7 de Junio de 2014

¿Quien tiene derecho a decir “yo”? ¿Es un derecho que hay que ganarse? Son las preguntas que, en torno a 1965, Susan Sontag dejó escritas en una hoja suelta, tachadas pero legibles. Años más tarde, tituló Yo, etcétera a la reunión de ocho ficciones que habían sido publicadas en diferentes revistas. Resultó que los etcéteras acabaron ocupando el lugar del yo.

El 21 de noviembre de 1978, Sontag escribió en su diario sobre Yo, etcétera: “El significado circula. Historias como prismas”; el 25 de febrero de 1979 hizo referencia al método cubista que guiaba Yo, etcétera: “contar historias desde ángulos diferentes”. Y el 20 de mayo de 1980, con motivo de una conferencia sobre su obra, especificó: “El cubismo literario > estar en muchos tiempos + muchos lugares, voces.”

El proyecto Yo, etcétera que presenta la Galería Carolina Rojo comparte con Susan Sontag el título de su libro y su método de trabajo en el deseo de estar en muchos tiempos y muchos lugares a través de las voces de los artistas que la galería representa. La ocasión aconsejaba invitar a la cita, además, a otros autores procedentes de diferentes ámbitos de creación, como la literatura, la música, la filosofía o el cine, con el propósito de plantear la cuestión central del proyecto: ¿Es preciso saber el “yo”? O, ¿hemos de conformarnos con los “etcéteras”?

Fotografía de la muestra expositiva "Yo, etcétera" en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Fotografía de la muestra expositiva “Yo, etcétera” en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

La selección de las obras en exposición responde, por tanto, a un método: cada autor convocado a la cita ha elegido su particular “etcétera” de entre sus obras. No ha habido reuniones conjuntas, solo conversaciones personales, por lo que es mucho más sorprendente el resultado.

Los signos de interrogación son comunes en todos los autores. La mayoría intentan la opción de ser otro. La acción de borrar es continua; aunque sin miedo a nombrar, incluso a los monstruos. Los movimientos de enroscarse en sí mismos se repiten. El peso se hace latente junto al deseo de imaginar horizontes imposibles o nubes oscuras sobre paisajes nunca visitados. Dice Sontag que la idea que se tiene de uno mismo es lo que se es. Esa idea es, en definitiva, la que sustenta la unidad del dispositivo múltiple de narraciones construidas que son los etcéteras de este proyecto.

Fotografía de la muestra expositiva "Yo, etcétera" en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Fotografía de la muestra expositiva “Yo, etcétera” en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Eduardo López Banzo interroga la música y subsana lo que el copista de Handel no comprendió; debajo de las tachaduras escribe, por vez primera, la versión original en su partitura de trabajo de los Concerti Grossi Op. 6. Alejandro Cañada enseñaba a sus alumnos exigiéndoles borrar los dibujos; Enrique Radigales decidió guardar uno de los muchos dibujos que realizó durante su estancia en Cañada: en el continuo borrar, Radigales fue haciéndose. En La mala luz, Carlos Castán plantea la opción de borrar cada cosa y la suma de las cosas… “Ir olvidándolo todo”. No logra olvidar su poema perdido el protagonista de Autopsia, la novela de Miguel Serrano, quizás porque como escribe: “Después de todo, aquel poema hablaba o balbuceaba acerca de mí”. Mariano Anós parte del no saber. Charo Pradas dibuja y tacha a tinta, sobre la hiriente línea horizontal de un pequeño cuaderno, los gestos que nacen de “movimientos en lugar de otros movimientos”, como en el verso de Michaux, y acaban convertidos en monstruos. Los monstruos que Sergio del Molino en La hora violeta no puede ahuyentar. “A partir de aquí, monstruos”. Más arriba, o quizás al lado, la línea del horizonte, que en las fotografías de Jorge Fuembuena borra las fronteras que separan el mar del cielo. “¿Qué más viste, cuando estabas en mitad del mar?, se pregunta a El nadador, poema de Manuel Vilas. José Noguero pinta árboles y nubes, oscuras o vacías del color que tiñe las montañas de Landmannalaugar. De nubes que oscurecen la zona del cerebro donde se amasa el pensamiento y se tejen las palabras, sabe y escribe mejor que nadie Miguel Mena en Piedad. Y si Jorge Usán pinta la fragilidad de los pájaros en reposo, el peso de la gravedad del mundo incita a Cecilia de Val a cortar las cabezas de las figuritas de porcelana y sustituirlas por piedras. A su lado, fotografías de paisajes enardecidos que ensayan una dramaturgia diferente a la explorada por Almalé y Bondía, delatora del falso reconocimiento. Louisa Holecz mira desafiante al espectador en su Autorretrato. No hay lugar para metáforas. Y Blanca Torres decide compartir el móvil que siempre lleva encima y donde guarda lo más íntimo de su vida. Fernando Martín Godoy pinta sus habitaciones, que son sus refugios, su intimidad pictórica. Lejos del griterío de las imágenes de Yann Leto, observador atento de un mundo real, cuyos restos preserva Nacho Bolea para dar luz a nuevos alegatos que desactiven amenazas. “No sufras el dolor futuro”, escribió Sontag.

Fotografía de la muestra expositiva "Yo, etcétera" en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Fotografía de la muestra expositiva “Yo, etcétera” en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

En este juego que nos permite fantasear con las relaciones entre las cosas, que tanto gustaba al personaje de Julia en el relato Declaración de Susan Sontag, se descubre la necesidad de contar. De hablar y hablar, para no estar solo, como la sombra que persigue José Luis Rodríguez en su novela Al final de la noche. Y porque en definitiva, como sostiene Carlos Castán, “la verdadera orfandad se produce cuando salimos de foco y los ojos que seguían nuestros movimientos se evaporan…”.

Chus Tudelilla

Fotografía de la muestra expositiva "Yo, etcétera" en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Fotografía de la muestra expositiva “Yo, etcétera” en la Galería Carolina Rojo. Imagen cortesía de la Galería.

Hinterlandmark y El Pabellón

Hinterlandmark y El Pabellón
Addaya Centro de Arte Contemporáneo
C/ Alexandre Rosselló, 10. Alaró Mallorca
Inauguración: 26 de abril a las 20:00 h.
Hasta el 14 de junio de 2014

Hinterlandmark celebra los primeros diez años de trayectoria de Addaya Centro de Arte Contemporáneo. La exposición está comisariada por Alex Brahim a partir de la colección de Addaya, que incluye obras desarrolladas por los artistas durante sus residencias en el centro, obras realizadas por artistas residentes pero concebidas fuera de su estancia, así como obras de otros autores, adquiridas a lo largo de estos años.

Jorge Fuembuena, "Serie Holidays". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jorge Fuembuena, “Serie Holidays”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Hinterlandmark surge de un juego de palabras donde se entrecruzan los vocablos ingleses hint (pista, indicio, alusión…) y landmark (hito, punto de referencia), con el alemán hinterland (tierra posterior), en una clara alusión a la situación y la trayectoria de Addaya: un lugar periférico, en un pueblo de cinco mil habitantes dentro de una isla, pero que reviste un particular valor y gran peso simbólico para los artistas, coleccionistas y público que se relacionan con su iniciativa. Un área de influencia que ha facilitado el paso de autores nacionales y extranjeros y que ha permitido a Addaya, en tanto que galería y centro de arte, abrirse a las ferias nacionales y a nuevas alianzas con distintos agentes y entidades.

Mariana Sarraute, "El milagro del pan y los peces". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Mariana Sarraute, “El milagro del pan y los peces”. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, "Counterforce". imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, “Counterforce”. imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Esta muestra expositiva recoge una selección representativa del espectro de trayectorias, temáticas y formatos artísticos que han acompañado una construcción siempre en proceso abierto. La muestra está dividida en dos bloques: no sólo ocupa las instalaciones de Addaya, sino también tiene sede en Casal Son Tugores.

Aurelio Ayela, "Kylie Minogue". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Aurelio Ayela, “Kylie Minogue”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

No se trata de un inventario razonado, pero es una amplia muestra de las obras que a lo largo de esta década han ido añadiéndose a la colección. Entre ellas pinturas, fotografías, instalaciones, dibujos, esculturas y vídeos. Obras que nos narran la historia del centro, estableciendo marcos de relación entre las piezas, permitiendo conocer los patrones y variaciones, tanto temáticas como formales.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

La primera parte de la muestra, bajo el título de Hinterlandmark, ocupa todas las salas de exposición de Addaya, trazando un recorrido por diversas visiones acerca de la relación entre espacio físico y presencia humana. De exteriores abiertos a entornos domésticos, de la ausencia del sujeto a la autorepresentación, de la documentación a la puesta en escena, del anonimato o la ubicuidad a referencias específicas del entorno y las personas de Alarò y Mallorca, Hinterlandmark enfatiza en la construcción de todo fenómeno abarcado por la representación –incluso la corporalidad o el paisaje, presuntamente naturales- como un artefacto cultural.

Xavi Muñoz, "Naufragio". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Xavi Muñoz, “Naufragio”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Por su parte (el) Pabellón, ubicado en el Casal Son Tugores, hace con su título un guiño a la amplitud del espacio que le acoge y a la idea misma de pabellón, recurrente en los magnos eventos artísticos de representación oficial. Allí se reúne una selección de piezas que, entre lo literal y lo alegórico, versan sobre instancias concretas entendidas de antemano como construcción social y cultural: el consumo, lo bélico, los medios, el deporte, lo popular, lo intelectual o las referencias propiamente meta-artísticas.

Eduardo Infante, "Aterrizaje entre nenúfares". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Eduardo Infante, “Aterrizaje entre nenúfares”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en Hinterlandmark:

Aggetelek / Alba Navas / Alberto García Alix / Arantxa Boyero / Aurelio Ayela / Toni Crabb / Dionísio González / Eduardo Infante / Fernando Bayona / Florencia Rojas / Gabriela Bettini / Gisela Ràfols / Hugo Alonso / Miguel Ángel Molina / Vicky Méndiz / Bettina Bachem /Juan Carlos Martinez / Jennis Li Cheng Tien / Santiago Ydáñez / Sergio Belinchón / Ting Ting Cheng / Jorge Fuembuena / Llorenç Ugas Dubreuil / Sito Mújica / Manuel Antonio Domínguez / Paco y Manolo / Rita Rodríguez / Yin Xiuzhen / Nauzet Mayor / Xavi Muñoz / Rocío Verdejo

Sergio Berlinchón, Serie "Venus in grotto". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Sergio Berlinchón, Serie “Venus in grotto”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en El Pabellón:
Andrés Senra / Radamés “Juni” Figueroa /Juan Pablo Meneses / Toni Crabb / Carlos Pazos / David Crespo / Javier Chozas / Jorge García / Mariana Sarraute / Santiago Morilla / Ting Ting Cheng / Yaiza Nicolás / Fermín Díez de Ulzurrun / Paz Alcoverro

Santiago Morilla, "Fin". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Santiago Morilla, “Fin”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, "Buganvilia". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, “Buganvilia”. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.