Discursos pictóricos sobre la obra de Teixidor en Set

‘Jordi Teixidor. Contemplaciones: Ana H. del Amo, Guillermo Mora, Nico Munuera, Mar Vicente’
Comisaria: Rosa Ulpiano
Set Espai d’Art
Pl. Miracle del Mocadoret 4, València
Hasta el 13 de julio de 2019

Set Espai d’Art presenta la exposición ‘Jordi Teixidor. Contemplaciones: Ana H. del Amo, Guillermo Mora, Nico Munuera, Mar Vicente’, comisariada por Rosa Ulpiano. Un proyecto que recoge una serie de obras realizadas en distintas técnicas y etapas del Premio Nacional de Artes Plásticas 2014, y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Jordi Teixidor (Valencia, 1941).

Imagen de la obra ‘Interior holandes 6, 1558’, de Jordi Teixidor. Fotografía cortesía de Set Espai d’Art.

La muestra se vincula a partir de la mirada de cuatro artistas de diferentes generaciones articulando un discurso en torno a una obra de Teixidor con una propia. El diálogo invita a reflexionar a través de diferentes gramáticas y vocabularios sobre conceptos como el acto de pintar y sus límites, la geometría, la abstracción, la mirada y su evolución, la totalidad y la unidad, la dimensionalidad nihilista contemporánea o la ausencia- presencia. Cada cual a su manera, cuentan los modos y maneras en que se han inspirado o bebido de la pintura, ya sea conceptualmente o como producto de una reinterpretación personal en beneficio de su particular discurso y de las estéticas contemporáneas.

Imagen de la obra ‘Cuaderno. El aprendizaje (página 7), de Guillermo Mora. Fotografía cortesía de Set Espai d’Art.

Considerado uno de los máximos representantes de la abstracción española, Teixidor ha desarrollado una obra donde la reflexión y el pensamiento crítico siempre han estado presentes a lo largo del tiempo. Tras sus iniciales incursiones en el pop art, a finales de los años 60 realiza un viraje hacia nuevas corrientes artísticas, en un complejo periódico histórico y coyuntural donde en España todavía se desconocían ciertas tendencias estéticas, abriendo nuevos caminos para las futuras generaciones.

Imagen de la obra ‘Vano II’, de Nico Munuera. Fotografía cortesía de Set Espai d’Art.

La abstracción en todas sus dimensiones nos ha permitido leer con nuevos ojos el arte del pasado superando lo lineal e incluso las coordenadas espacio-temporales. ‘Contemplaciones’ discurre por estos difusos límites planteando una apertura hacia lo insondable en el arte. Guillermo Mora (Madrid, 1980), con su serie ‘Cuadernos’, analiza la visión fragmentaria de la pintura estableciendo cierto paralelismos con ‘S/T 750 B’, de Teixidor. Una obra cuyo cromatismo surgió a finales de los 80 como homenaje a los poetas del 27, y que adquiere nuevos matices a través del fragmento y las nuevas maneras de entender el mundo, ya no como unidad, sino como secuencias de distintas narraciones y codificaciones. Por otro lado, Nico Munuera (Lorca 1974) se interroga sobre los límites de la pintura tanto físicos, perceptivos, como conceptuales, y el acto de pintar. La mirada se posa sobre un pequeño papel azul de los noventa S/T, en contrapunto con dos obras sobre lino de Munuera, haciéndonos reflexionar sobre algo tan vital como son nuestras intencionalidades y modificación de decisiones.

Una serie negra de Teixidor nos da la bienvenida a la sala con tres pequeños óleos realizados en el 2003, que acompasan una instalación de madera entelada de Mar Vicente (Lugo, 1979). Continuidad modular, connotación, espacial y movimiento, además de una búsqueda de pureza mediante el acto estético desafían lingüísticamente la ausencia, la distancia, la desilusión del negro frente el color áureo de Teixidor que nos invita a la abstracción contemplativa. Ya que, como señalaría Barnett Newman en 1947, “la base de un acto estético es la idea pura. Mas la idea pura es, necesariamente, un acto estético.

Imagen de una de las obras de Ana H. del Amo. Fotografía cortesía de Set Espai d’Art.

He aquí la paradoja epistemológica que constituye el problema del artista”. Problema que nos plantea Ana H. del Amo (Cáceres, 1977), con cuatro esculturas de pared donde esboza el concepto pictórico desde una poética de proceso a través de los materiales, la geometría, la línea y el color. Un lirismo caracterizado por la ausencia y la presencia, contrastan, más allá de los términos estéticos de Teixidor sobre la construcción; acercándonos a una reflexión racional, critica, equilibrada y contenida en los elementos expresivos que interrogan más acerca de la profundidad que sobre las superficies.

Una exposición sobre pintura que mantiene su compromiso y vigencia de la abstracción, y que se plantea desde un pensamiento global de ruptura con las fronteras temporales y generacionales, con toda la esfericida conceptual que alberga lo plural y lo interdisciplinar.

Imagen lateral de la obra ‘En Paralelo II’, de Mar Vicente. Fotografía cortesía de Set Espai d’Art.

Rosa Ulpiano

Vanidad e inteligencia en la pintura

Vanidades, intelecto y espiritualidad
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de septiembre de 2016

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’ de la colección Ars Citerior, en el Centre del Carme de Valencia.

La exposición, que se podrá ver hasta el 25 de septiembre, fue presentada por el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, y por el comisario de la muestra, el coleccionista, Javier Martín. Pérez Pont señaló que “esta exposición ofrece una relectura del arte español a través de 65 obras de 53 artistas desde mediados del siglo XX hasta nuestros días abordando tres aspectos que son universales e inherentes a la condición humana como son las vanidades, el intelecto y la espiritualidad”.

“Estos tres conceptos sirven para profundizar en la obra de destacados artistas españoles como Rafael Canogar, Josep Guinovart, José María Iglesias, Manuel Hernández Mompó, Guillermo Pérez Villalta, Gerardo Rueda, o Jordi Teixidor”, explicó el director del Consorci quien recordó que “la exposición es una producción del Consorci de Museus con la colaboración de la colección Ars Citerior”.

La exposición es asimismo una oportunidad para descubrir tanto a artistas recuperados recientemente como el alicantino, Ángel Luque (que huyó a Venezuela durante la dictadura franquista), o Elena Asins, como obra inédita de importantes pintores como Yturralde, Ana Peters, Salvador Victoria, Hugo Fontela o Darío Villalba, ya que la mitad de piezas que componen la exposición se exhiben aquí por primera vez.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

El recorrido por la muestra permite reconocer las corrientes artísticas y los movimientos que han destacado en la historia del arte español como el informalismo o la pintura geométrica frente al grupo de Cuenca formado en torno a Fernando Zobel y el Museo de Arte Abstracto Español (que precisamente ha reabierto sus puertas recientemente).

Según el comisario de la muestra, “este grupo era conocido como los ‘buscadores de la excelencia’ donde se encuentra obra más lírica de Mompó, Gerardo Rueda, Gustavo Torner, o José Guerrero y alrededor de ellos Salvador Victoria, Miura, Teixidor o Yturralde, interesante movimiento sobre el que no se han hecho muchas exposiciones en Valencia y que sirvió de contrapunto a la pintura negra de los años 60 y 70”.

En esta relectura del arte español tienen cabida asimismo artistas jóvenes (en torno a 15 artistas tienen menos de 40 años) con una cierta trayectoria como Hernández Domínguez Albano (premio BMV), Marlon de Azambuja, Maya Saravia o el valenciano Manuel Blázquez (uno de los artistas seleccionados en la próxima edición del Proyecto 3 CMCV del Consorci de Museus).

“Con un carácter divulgativo la exposición acerca la obra contemporánea al público, nos recuerda el peso que han tenido también los pintores valencianos para la historia del arte español con grupos como Estampa Popular o el Grupo Parpalló y nos ayuda a prolongar esta historia hasta llegar a los artistas más jóvenes, integrarlos en ella, y apreciar así la importancia de sus aportaciones. Todo ello gracias a la generosidad de coleccionistas como Javier Martín cuyo interés y amor por el arte contemporáneo permiten que los artistas puedan seguir desarrollándose”, concluyó Pérez Pont.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Discurso expositivo

El recorrido se ha dispuesto en tres secciones claramente diferenciadas. La primera es la del entorno del hombre, el paisaje, ya sea natural como en el árbol a gouache de Joan Hernández Pijuan, o el de la tierra trabajada y modificada de la Caja Rostroll de Josep Guinovart. Merece especial atención Fondo Mediterráneo VI, donde Vicente Vela muestra restos de culturas que conocieron pasados momentos de gloria y que ahora están olvidadas en el fondo de un mar que las creó y acarició.

Dentro de esta misma sección, las obras dedicadas a las vanidades, como el lienzo Casanova de Dis Berlin, o el cartón de Los coleccionistas de Víctor Cámara, o los esquemas trazados por Maya Saravia basándose en mapas de las guerras de Irak y Afganistán.

Si continuamos la exposición, llegamos a la manifestación más propia del hombre: la inteligencia. Y con ella la capacidad de crear arte, aspecto que tal vez no tenga una utilidad práctica en sí misma, pero que le sirve para intentar conocerse y le facilita el tránsito por esta vida. Aquí apreciamos las obras monocromas de Ana Peters y Salvador Victoria; piezas informalistas de Francisco Farreras y Darío Villalba; la Praescriptura de Gustavo Torner; o la abstracción poética de Águeda de la Pisa. Y las obras integradas en la corriente geométrica de Monika Buch, Elena Asins, Carlos Evangelista o Jaume Rocamora, y el cinetismo de Marlon de Azambuja.

El último trayecto finaliza como termina la vida del hombre: con la muerte y la esperanza. Estela de Rafael Canogar, el Tríptico de las almas de Javier Palacios y la lumínica obra de José María Yturralde, nos hablan de la muerte física, la persistencia del alma y de la unión con el Universo.

Vista de la exposición 'Vanidades, intelecto y espiritualidad'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la exposición ‘Vanidades, intelecto y espiritualidad’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

 

Bascuñán & Company: diseño de una amistad

‘Paco Bascuñán i Quique Company. L’equip Escapulari-O i altres derives’
Centre Cultural La Nau
Sala Estudi General
Universidad 2, Valencia
Hasta el 29 de mayo de 2016

Apenas hace cuatro décadas Paco Bascuñán y Quique Company (Lorenzo, como nombre de pila) eran unos jóvenes con inquietudes personales, comprometidos, alegres, divertidos, conscientes del momento convulso que les tocaba vivir e implicados con la realidad política, social y cultural, provistos de una intencionalidad de cambio y combativos en clave de protesta, denuncia y libertad de expresión a golpe de creatividad.

De este modo comienza la conversación de Makma con Marisa Giménez Soler -comisaria de la presente exposición, junto con Lupe Martínez Campos, y una de las directoras de la extinta Esfera Azul-, detallando, además, cada uno de los pormenores que rodean la existencia y obra de ambos artistas.

Bascuñán y Company se adentran, casi por casualidad, en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos -sita por aquel entonces en el barrio del Carmen-, matriculándose en Diseño de Interiores, ante la inexistencia de otro tipo de opciones en aquel momento, y convirtiendo este primer punto de encuentro en comienzo de la deriva de su amistad, a la postre, decisivo leitmotiv de la exposición.

Transcurre el año 1972, son jóvenes y se unen para conformar el Equipo Escapulari-O. Cohabitan en un piso ubicado en el mismo barrio en el que cursan sus estudios. Su casa concluye siendo un referente para su círculo inmediato, amigos, conocidos y desconocidos que aparecen y desaparecen a su antojo. Todos son bienvenidos, a pesar del leve recelo por la existencia de una vietnamita -multicopista algo rudimentaria que utilizaban grupos clandestinos para imprimir folletos de difusión y propaganda política-. Debe indicarse que Paco Bascuñán estaba comprometido políticamente con el FRAP -un grupo de resistencia antifascita creado en 1973 por el Partido Comunista de España-, siendo detenido cuando se dirigía a una manifestación en contra de la Guerra de Vietnam. Company, por el contrario, combatía desde un plano más discreto, evidenciando la acerba realidad desde una óptica de denuncia creativa, extenso territorio en el que confluían ambos amigos.

Imagen de alguna de las obras pertenecientes a las serie sobre Salvador Puig Antich. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen de alguna de las obras pertenecientes a las serie sobre Salvador Puig Antich. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El Equipo Escapulari-O (1972-1978) se consolida con celeridad, sus primeros diseños se centran en el ámbito político, hacen trabajos salvajes, de cruda animadversión hacia la dictadura, empleando materiales básicos y rudimentarios, propios de su condición de estudiantes. Les impacta sobremanera el asesinato a garrote vil de Salvador Puig Antich – al que dedican numerosas obras-, el golpe de estado acaecido en Chile en 1973, episodio que les hace beber de la expresividad y crudeza de los desvalidos y de las caras de horror de Goya en las escenas bélicas que describe pictóricamente. Retratan a Nixon bajo el prisma poético de Neftalí Ricardo Reyes (Pablo Neruda) en su obra «Incitación al Nixonicidio», o lo que es lo mismo, la intención de acabar con Richard Nixon a golpe fonético de verso: «Horademos a Nixon el furioso a verso limpio y corazón entero…».

Antoni Tàpies debe considerase otra de sus referencias, influjo explícito en una obra que Equipo Escapulari-O dedica a Josep María Huertas Clavería -uno de los celebres nombres del periodismo catalán, muy implicado con los barrios como objeto de tema e impulsor de la Asociación de Vecinos, entre otras cuestiones-. Clavería edita ‘Cuatre Cantons’ y Company diseña las portadas. Posteriormente, Josep María escribiría una información incómoda y mal acogida por la sociedad del momento:…»Un bon nombre de meublés [cases de cites] estan regentats per vídues de militars, pel que sembla per la dificultat que per obtenir permís per obrir-ne alguns hi va haver després de la guerra». Fruto de este texto es detenido e ingresa en la cárcel.

Escapulari-O no pasa desapercibido y prueba de ello es la determinación de Vicente Aguilera Cerní -crítico de arte, ensayista y académico de la Comunidad Valenciana-, quien incluye al grupo en la exposición que organiza en la Asociación de la Malvarrosa a favor de los presos políticos, compartiendo cartel con Jose María Yturralde, Juan García Ripollés y Jordi Teixidor, así como los grupos artísticos Equipo Crónica y Equipo Realidad.

En las postrimerías de Escapulari-O, Paco Bascuñán y Quique Company colaboran activamente con la revista ‘Marginados’, que edita el sacerdote José Antonio Bargues -recordado, entre otros motivos, por contribuir a la excarcelación de presos a los que auxiliaba en su reinserción social-. Publican ilustraciones, críticas visuales y bocetos, desconociéndose si estos fueron creados ad hoc o, por contra, fruto de una adecuación intencional de trabajos precedentes. En esta publicación coinciden con Josep Vicent Marqués, Benigno Camañas, la periodista Ana Senet y la fotógrafa Ana Torralba -profesora de fotografía en la Universidad Pontificia de Salamanca-. Aunque figuran en la mancheta de la revista -”Diseño: Equipo Escapulari-O”-, algunos de sus trabajos no fueron rubricados. Numerosas hojas reproducen imágenes y bocetos que se han encontrado en sus carpetas personales, aseverándose la existencia de una cuantiosa obra inédita y desconocida de Escapulari-O, tal y como corrobora Marisa Giménez.

Imagen de detalle de uno de los anaqueles expositivos para el material gráfico. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen de detalle de uno de los anaqueles expositivos para el material gráfico. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Company y Bascuñán solidifican una apuesta por un diseño sustentado por un trasfondo político, cuya metodología se nutre de un proceso de reciclaje y acopio de sus influencias previas para materializar sus producciones ulteriores, propiciando un trabajo de madurez a pesar de su juventud; Bascuñán, con un explícito mensaje social en sus trabajos -carteles contra la xenofobia como el escogido para erigirse en imagen de la exposición-. Company, por el contrario, se antoja menos político, más alternativo y proclive a los fundamentos de la contracultura.

Igualmente, durante esta época decoran algunos de los míticos bares del barrio del Carmen, como La Torna o Planta Baja, y Paco Bascuñán colabora como actor con Juan Vegara -cineasta valenciano- en la representación del cuento ‘El Femater’, de Vicente Blasco Ibáñez, así como en otros proyectos audiovisuales rodados en la azotea de su piso de la calle Bolsería.

Discurren los años 80 y vuelven a coincidir con Daniel Nebot -pretérito compañero de pupitre universitario-, con quien forman el grupo ENEBECE (Nebot, Bascuñan, Company), focalizando su dedicación al diseño y trasladándose a la zona de Convento Jerusalén, cuyos aledaños comienza a albergar la incipiente «movida valenciana», polarizada en torno a bares como Pyjamarama, que acogen a la variada fauna moderna, productores, managers y grupos de música -Glamour, Comité Cisne, Vídeo, Betty Trouppe se encuentran en plena ebullición-. La bandas «con actitud punk y after-punk» Sade y Garage les encargan las carátulas de algunos de sus discos. Es en esta época cuando trabajan con Mariscal -Javier y uno de sus hermanos- diseñando la imagen para algunas de sus tiendas, como Tráfico de Moda y, posteriormente, El Señor del Caballito, del que Bascuñán responde al diseño. Por su parte, Daniel Nebot es el jefe de este área en la empresa de señalética Saludes -cuyos propietarios siempre mostraron una predilecta pasión por el arte y el diseño-. Así pues, Nebot propicia la incorporación de ENEBECE a la empresa.

Imagen general de algunas obras y proyección audiovisual de la exposición. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen general de algunas obras y proyección audiovisual de la exposición. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

En aquella época viajan a Berlín Occidental para visitar la Bauhaus y sus referencias, dejándose influir por todo lo que vislumbran a su paso, conectando con el movimiento okupa. Descubren que Kraftwerk -grupo icono de la música electrónica- utiliza una baliza en la portada de su LP, pictograma con el que ellos cohabitan en su trabajo. Berlín respira frescura, revolución, locura y les aporta inspiración. Alimentan sus retinas con imágenes del movimiento grafitero, okupa, y el empleo de lienzos de gran formato. A su regreso, retoman los pinceles, inspirados por Dies Irae -texto latino de poemas del siglo XIII que versa sobre el horror del fin del mundo que nos asolará- y exponen en Puerta 5 -casa privada de su amiga Paz Graullera-.

Continuando en esta línea, realizan la serie titulada ‘Los Borgia’, influencia de la novela que Apollinaire publicó en 1913, en la que la depravación, la crueldad, el veneno y la traición campan a sus anchas. Acto seguido, exacerban su lado mas punk, con un «mensaje apocalíptico y aterrador, pero inmerso ya en un contexto contemporáneo que enlaza con la literatura futurista y de ciencia ficción, según textos localizados en una de sus libretas», apunta Marisa Giménez.

José Juan Belda, Eduardo Albors y Nacho Lavernia integran Caps i Mans Diseño Industrial, así que, junto a los integrantes de ENEBECE y once diseñadores más, se unen para formar un gran colectivo que a la postre se convertirá en referente del diseño a nivel local, nacional e internacional, surgido en Valencia, con varios académicos y premios nacionales de diseño: La Nave. Por aquel entonces,  se formaliza, mediante ley orgánica, el Estado de las Autonomías, por lo que sus líderes políticos anhelan y encargan un imaginario estético nuevo con la intención de romper con los vestigios del pasado. Igualmente, trabajan para Feria de Valencia. La Nave, de este modo, posee el cóctel perfecto: mezcla talento y ocasión. Corría el año 1984.

Imagen de obra e iconografía vinculada con ACTV. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen de obra e iconografía vinculada con ACTV. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Apenas un curso más tarde, llega a La Nave la petición de diseñar la imagen gráfica de un club en los bajos de un antiguo y señorial balneario -Termas Victoria- que posteriormente se asocia a las siglas de Asociación Cultural Termas Victoria -ACTV-, gestionado por Julio Andújar, empresario de la noche que ha estudiado arte y pretende que sea un lugar de encuentro de música electrónica y videoarte, entre otras disciplinas (nada más alejado de lo que posteriormente acaba sucediendo). En La Nave, son Paco Bascuñán, Luís González y Quique Company los que asumen este proyecto y toman como referencia un pictograma extraído de sus anteriores trabajos de señalética.

Posteriormente, es Company quien continúa, casi en exclusividad, este trabajo. Toma carteles, fanzines, invitaciones e influencias anteriores, como Francisco de Goya y sus caras desfiguradas, fotografías de torsos escorzados, Arnulf Rainer, reconocido internacionalmente por su arte informal abstracto, o la destrucción de las formas con ennegrecimientos, repintados y enmascaramiento de ilustraciones y fotografías. Company permanece fiel a su creencia de que es un lugar de cultura moderna y arte, que inaugura finalmente el videoartista catalán Toni Mercader, e, incluso, se realizan exposiciones tras ineludibles rejas de protección. Los diseños de Company y Bascuñán para ACTV tienen una clara influencia de la Naranja Mecánica y de William Burroughs -”novelista estadounidense de prosa experimental, ligado a la generación Beatnik y considerado padrino y gurú de la generación rock-punk posterior”- y Quique Company retoma aquí sus cuadros más pornográficos para los carteles del local.

Rondan los años 90 y el comienzo de La Esfera Azul -”espacio cultural alternativo, ubicado en pleno barrio chino de Valencia, en un antiguo cabaré de los años 50 que conjugaba distintas disciplinas artísticas”-, que irrumpe con fuerza en el panorama artístico valenciano. Casi por casualidad, Marisa Giménez y Lupe Frígols conocen a Quique Company a través de Totó -Tolsten Fritz-, compañero de piso y artista alemán, quien por esas fechas vivía en una casa okupada. Company se vio fascinado por La Esfera Azul, de tal modo que irrumpió en el proyecto, con voluntad colaboradora, de la mano de una propuesta de logotipo para el espacio -«Quique Company hacía poco había expuesto en el IVAM, en un retrospectiva de los 20 mejores diseñadores, y, claro, cuando supimos quién era, para nosotras fue un honor (…) en La Esfera, Quique se convierte en uno más de la casa y nos habla de Paco Bascuñán nada más llegar. Por supuesto, lo llamamos y hacen un total de tres exposiciones juntos -una de collage, dedicada a sus influencias alemanas, entre los que encontramos a Klaus Nomi, otra con Ángel Borafull y otras individuales-”, matiza Giménez.

Imagen icónica y varios obras emparentadas con La Esfera Azul. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen icónica y varios obras emparentadas con La Esfera Azul. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

En aquel momento, Quique Company ya no vive con Tolsten Fritz, que concibió todo el proceso de okupación como una intervención, – a la manera del Merzbau de Kurt Schiwtters-, una instalación viva con sugerentes pinturas, luces, cristal, reflejos, objetos encontrados y música sonando en directo. Una obra de arte efímero terminada con la recepción de la carta de desalojo del juzgado y una gran fiesta de inauguración, despedida y cierre -portada del El País CV-, a la que asistieron desde Carmen Alborch, Santiago Segura -”que vino expresamente”-, grupos de música como los Borbones o Las Máquinas y lo más representativo de la cultura de aquellos años.

Con posterioridad, Company se traslada a la localidad castellonense de Fuentes de Ayodar (son momentos difíciles para él) y Paco Bascuñán se hace cargo íntegramente de la imagen de La Esfera Azul. Apenas vuelven a verse hasta coincidir en la exposición que el MUVIM dedica a La Esfera Azul, con motivo de sus diez años de trayectoria, para la que preparan un políptico de seis lienzos cada uno. «Sin saber uno lo que hace el otro. Lo resolvemos como un cadáver exquisito. Hasta el día de la inauguración no veremos la pieza completa. Cuando al final lo vimos, hacía tiempo que no encontraba a Quique tan satisfecho y que yo no me emocianaba tanto», manifestaba Bascuñán.

Quique Company fallece en 2005. Un año más tarde, Paco Bascuñán organiza una exposición homenaje en su pueblo natal (Fuentes de Ayodar). «Él era genial en cualquiera de sus manifestaciones (…) uno de esos genios discretos a los que les viene grande el mundo», rubrica Bascuñán.

Paco Bascuñán muere el 28 de septiembre de 2009. En ese momento estaba terminando de escribir su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Era el primer diseñador invitado a integrar la célebre institución. «Él mantiene viva la inquietud y la curiosidad que siempre le acercó a la cultura de su tiempo. (…) El compromiso con las causas que considera justas, así como la capacidad de riesgo, seguirá trillando su destino», concluye Marisa Giménez.

Detalle de la obra 'Las palabras incorrectas' (2004), de Bascuñán y Company. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Detalle de la obra ‘Las palabras incorrectas’ (2004), de Bascuñán y Company. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Merche Medina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mecenas al rescate de la poesía

21veintiún versos
Revista de poesía

Cerca de un centenar de personas, asociaciones culturales, editoriales y despachos de abogados han aportado dinero para que la revista 21veintiúnversos nazca en Valencia con vocación de perpetuarse en el tiempo. El objetivo, apunta Francisco Benedito, coordinador de la publicación junto a Víctor Segrelles, es “acomodar en sus páginas toda la poesía que seamos capaces”. Lo harán por entregas, ya que siguiendo al pie de la letra el nombre de la revista, en cada número habrá textos inéditos de 20 poetas, acompañados de la obra de un artista plástico de renombre. De hecho, arrancan con una de Jordi Teixidor, Premio Nacional de Artes Plásticas 2014.

Obra de Jordi Teixidor incorporada al número 1 de 21veintiúnversos.

Obra de Jordi Teixidor incorporada al número 1 de 21veintiúnversos.

El poeta Juan Pablo Zapater es el director de 21veintiúnversos, para quien la revista surge de la “necesidad de sentirnos cerca de la belleza”. Partiendo de esa necesidad, la propia publicación está concebida como un objeto bello, impreso en offset sobre papel de alta calidad, reproduciendo en su cubierta la obra plástica realizada para cada número por un artista invitado. Carmen Calvo, la que fuera igualmente Premio Nacional de Artes Plásticas un año antes de que lo fuera Teixidor, será la encargada de ilustrar el número 2 previsto para febrero de 2016, dada la periodicidad cuatrimestral de la revista.

“¿Para qué poetas en tiempos de penuria?”, se preguntó Benedito en la librería Ramón Llull, donde se presentó la publicación arropada por algunos de sus mecenas. Zapater, poco antes, había anticipado su respuesta al tomar prestada una frase de Georges Braque, a su vez citado por Rosa María Mateo: “El arte es una herida hecha luz”. A esa herida abierta por la crisis viene a echar luz cicatrizante la revista 21veintiúnversos, nacida igualmente “con el propósito de preservar algo tan trascendente como es el intercambio entre esos mundos interiores que sobreviven aislados, y a veces hasta amordazados, por la sociedad materialista que los rodea”, según explicaron sus creadores a modo de pistoletazo de salida.

Ejemplares del número 1 de 21veintiúnversos.

Ejemplares del número 1 de la revista de poesía 21veintiúnversos.

Como antídoto a ese materialismo, la revista inyecta esas 21 dosis cuatrimestrales de alma en forma de poemas. De hecho, el alma está inscrita en el origen del nombre de la publicación. “Dicen que el alma no es una sustancia medible”, explicó Zapater. Pero echando mano del físico estadounidense Duncan MacDougall, que postuló que el alma humana pesaba 21 gramos a tenor del peso corporal que se perdía tras la muerte, Zapater lo asumió como seña de identidad del proyecto editorial recién nacido: “El autor no muere al escribir el poema, pero sí que se desprende algo de su espíritu”.

Y como 21 son también los poetas y artistas plásticos reunidos en cada número, además de hallarnos en el siglo XXI, todo llevaba al nombre de 21vientiúnversos como corolario final de tanta casualidad. Incluso casual ha sido el éxito a la hora de captar recursos mediante el micromecenazgo. “Ha sido una sorpresa maravillosa”, destacó Segrelles. Los mecenas particulares tienen tres opciones: 20€ y el derecho a un número de la revista; 30€, por dos ejemplares de la revista, y 50€ por un número y la obra del artista firmada y numerada. La gestación del número 2 ya está en marcha y la campaña de micromecenazgo se mantendrá hasta el 15 de enero.

Las voces más sobresalientes de la poesía contemporánea encontrarán su espacio en la revista. Como ejemplo, César Simón, prematuramente fallecido y del que se recoge un texto inédito de su brillante producción. Junto a él, forman parte del primer número Xelo Candel, Fernando Delgado, Almudena Guzmán, Jaime Siles, Pilar Verdú, Roger Wolfe, José Luis Falcó y Marc Granell, estos dos últimos recitando sus propios poemas durante el acto de presentación en la Ramón Llull. La poesía, como apuntó Gabriel Celaya, es un arma cargada de futuro. Gracias, sobre todo, a las balas de los micromecenas.

Imagen de 21veintiúnversos, cortesía de la editorial.

Imagen de 21veintiúnversos, cortesía de la editorial.

Salva Torres

Nace la revista de poesía 21veintiúnversos

21veintiúnversos
Revista de poesía dirigida por Juan Pablo Zapater
Coordinación: Francisco Benedito y Víctor Segrelles

En estos últimos años, coincidiendo tal vez con la sensación de cierto extravío de la conciencia humana, se percibe en el ámbito cultural un importante auge de la actividad literaria, particularmente la relacionada con la poesía. Muchos son los foros, asociaciones y editoriales que están apostando por ese camino de expresión artística y profunda con el propósito de preservar algo tan trascendente como es el intercambio entre esos mundos interiores que sobreviven aislados, y a veces hasta amordazados, por la sociedad materialista que los rodea. En esta línea, 21veintiúnversos es una revista que nace en Valencia con la voluntad de aportar su grano de arena y antologizar, de manera periódica, las voces más interesantes del panorama de la poesía contemporánea.

Juan Pablo Zapater. Fotografía de Carles Gisbert.

Juan Pablo Zapater. Fotografía de Carles Gisbert.

Dirigida por Juan Pablo Zapater y coordinada por Francisco Benedito y Víctor Segrelles, que componen el Consejo editorial junto a Xelo Candel Vila y Vicente Gallego, en cada volumen de la misma se incluirán veinte textos inéditos de otros tantos autores, y la aportación de un prestigioso pintor, encargado de realizar una obra expresamente para la portada.

La periodicidad de su edición será cuatrimestral y aparecerá impresa en offset sobre papel de alta calidad y encuadernación tradicional con hilo, cubiertas a todo color -con la reproducción de la obra realizada por el artista invitado- y un diseño del interior muy cuidado. La pretensión es que la publicación sea, también, especialmente valorada en su presentación final por todos los lectores y amantes del “libro”.

Obra de Jordi Teixidor.

Obra de Jordi Teixidor que será cubierta del primer número de la revista. Cortesía de 21veintiúnversos.

El primero de sus números contará con una cubierta de Jordi Teixidor (actual Premio Nacional de Artes Plásticas) y, en su interior, con textos inéditos de Almudena Guzmán, Antonio Cabrera, Antonio Rivero Taravillo, Carlos Alcorta, Cecilia Quílez, César Simón, Claudia Luna Fuentes, Eloy Sánchez Rosillo, Fernando Delgado, Guillermo Morales Sillas, Jaime Siles, José Iniesta, José L. Falcó, Juan Vicente Piqueras, Marc Granell, Miguel Ángel Curiel, Pilar Verdú, Raquel Lanseros, Roger Wolfe y Xelo Candel Vila.

21veintiúnversos verá la luz a principios de octubre y, para hacer posible su edición, os invitamos a participar en la campaña de micromecenazgo que acabamos de poner en marcha, y mantendremos hasta el final del verano. Si queréis colaborar cofinanciando este ilusionante proyecto lo podéis hacer a través de las siguientes modalidades:
MICROMECENAZGO 21veintiúnversos #1
OPCIÓN A Aportación: 20 €
OPCIÓN B Aportación: 30 €
OPCIÓN C Aportación: 50 €
Las recompensas de las opciones A y B son uno o dos ejemplares de la revista y la inclusión del nombre en la lista de mecenas de la publicación. La C, incluye, además, una reproducción de la obra que ha realizado Jordi Teixidor, firmada y numerada (1/50 a 50/50) por el autor.
Realizad una transferencia o ingreso, indicando vuestro nombre completo y la opción escogida (A, B o C), en la siguiente cuenta bancaria:
Entidad: BBVA
ES86 0182 0513 84 0201590741
Enviad, también, un e-mail a veintiunversos@outlook.com, incluyendo en el mismo vuestro nombre y dirección completos (y la copia del resguardo bancario, si es posible), con el fin de haceros llegar la “recompensa” correspondiente.

Imagen de la revista 21veintiúnversos. Cortesía de los autores.

Imagen de la revista 21veintiúnversos. Cortesía de los autores.

Café Malvarrosa: fin de ciclo

Café Malvarrosa (2010-2015)
C / Historiador Diago, 20. Valencia

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha sido un proyecto que, para su desarrollo, se adecuó como sede el local de la calle Historiador Diago, en Valencia, un espacio pensado para conciliar las letras con las artes y con la amistad, desde el que, en estos cinco años, hemos programado exposiciones, presentaciones de libros, lecturas de poesía y de relatos, y muchas otras actividades relacionadas con la cultura y con el ocio.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Desde mayo de 2010 se han realizado exposiciones individuales de G. Peyró Roggen, J. Giménez de Haro, Javier Chapa, Gabriel Alonso, Julio Bosque, Enric Alfons, Juan Cuéllar, Calo Carratalá, Mery Sales, Jordi Teixidor, Joël Mestre, Juanjo Tornero, Rosa Gimeno, Antoni Domènech, Fernando Cordón, Dis Berlin, Joan Verdú, Marta Marco Mallent, Toshiyuki Iwasaki, Enrique Carrazoni, Manolo Gil Labrandero, la exposición ‘Salva Álvaro & Ximo Amigó. Dos hombres y un destino’, y las colectivas “’Música de papel’, “Un poema un quadre’, “Fons d’Art (1/5))’, “25 Anys de la Fotogalería Railowsky. La Col.lecció’, “Salón de primavera (1) y (2): Lorena Beferull, Dadi Dreucol, Toni Signes / Victoria Iranzo, Chiara Sgaramella, y ‘Crimea (Cazadoras Asociados)’.

Han leído sus poemas José Luis Parra, Juan Pablo Zapater, Susana Benet, José Mas, Luis Colombini, Antonio Cabrera, José Luis Martínez, Blas Muñoz Pizarro, Vicente Gallego, Begonya Pozo, Vicent Berenguer, Juan José Romero Cortés, Raúl Alonso, Ana Noguera, Carlos Marzal, Xelo Candel, Ricardo Virtanen, Vicent Alonso, Rafael Correcher, Anastasia Kontratevidi, Marian Lledó, Marta R. Sobrecueva, Teresa Espasa, Rafael Soler, Lola Mascarell, José Saborit, Miguel Romaguera, Pilar Blanco, José Luis Falcó, Francisco Ferrer Lerín, Francisco Benedito, Vicente Picó Galache, Teresa Pascual, Arturo Tendero, Juan Ramón Barat, José Luis Morante, José Iniesta, Wences Ventura, Víktor Gómez, Juan Noyes Kuehn, Antonio Praena, Gregorio Muelas, José Antonio Olmedo, Rafael Coloma, Estel Julià, Juli Capilla, Pilar Verdú, María Barceló, Carlos Alcorta, Miguel Ángel Curiel y Alejandro Lorente.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del 'face' de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del ‘face’ de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Tan destacada programación de lecturas poéticas ha sido posible gracias, en los primeros tiempos de este proyecto, al querido amigo y admirado poeta José Luis Parra, y a la generosa complicidad de Juan Pablo Zapater, quien ha propuesto y presentado magistralmente la mayoría de estos actos.

Han leído sus relatos y presentado sus libros Abelardo Muñoz, Pepe Cervera, Vicente Marco, Miguel Sanfeliu, César Gavela, Miguel Mas, Jesús García Cívico, Ginés S. Cutillas, y en el Ciclo ‘En Clave Narrativa. Los relatos del Malva’, organizado por C.L.A.V.E. y Café Malvarrosa (con una excelente coordinación de Juan Luis Bedins, estimado colaborador en muchas de nuestras actividades) han participado Pepe Cervera, Miguel Sanfeliu, Amparo Andrés Machí, Raúl Borrás, César Gavela, Marian Torrejón, Luis Auñón Muelas, Manuel Giménez González, Rosario Raro, Miguel Torija, Irene Estrada, Luis Sánchez, Rafael Camarasa, Jesús Zomeño, Marta R. Sobrecueva y Rafael Soler.

Se han presentado libros de las editoriales Los Sentidos, Renacimiento, Tusquets, Menoscuarto, Calambur, Pre-Textos, Denes, Nau Llibres, La Mansarda, Contrabando, Opticks, etc., y la revista de poesía La Galla Ciencia.

Además de los citados anteriormente, han intervenido en los actos organizados otros escritores (Marc Granell, Fernando Delgado, Alfons Cervera), artistas (Yturralde, Pamen Pereira), galeristas (Rafael Ortíz, Tomás March), críticos y editores.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero. Cortesía de Café Malvarrosa.

Otras actividades realizadas han sido la presentación de ‘ARTIFARITI ’10’ (Encuentros Internacionales de arte en territorios liberados del Sáhara Occidental), la mesa redonda ‘De Galerías’, las proyecciones del documental ‘Café Malvarrosa’ o del largometraje de animación ‘El viaje de Chihiro’ de Miyazaki (con motivo de la presentación de la Guía para ver y analizar El viaje de Chihiro, de Raúl Fortes), los homenajes ‘En recuerdo de Parra’, la presentación de los libros ‘Hasta más ver’, de José Luis Jover, ‘Entropía’, de José María Yturralde, ‘La moneda’, de Curro Canavese y ‘Una vida dibujando’, de Juanjo Tornero, del documental ‘Tan lejos de Dios’ y de las antologías de poesía mexicana de la frontera, de Uberto Stabile…las presentaciones del fanzine Arròs Negre, etc.

Nuestro local ha sido la sede del encuentro semanal de jugadores de Go (Club de Go Malvarrosa), por el que han pasado destacados jugadores de este milenario juego de estrategia de origen oriental. Hemos asistido a partidas entre campeones, lecciones magistrales, y sesiones más pedagógicas, abiertas a todos los interesados en el juego. Estos encuentros han sido el germen de la recientemente creada Asociación Valenciana de Go.

También la Asociación ‘La Vaca Multicolor’ organizó un ciclo de lecturas sobre diversos autores (Leopoldo Mª Panero, Charles Bukowski, Chuang-Tzu, Eduardo Galeano, Joan Margarit, Jorge Reichmann, Maram Al-Masri, Wislawa Szymborsca, etc.). Y otras asociaciones, de escritores, de artistas, de cinéfilos, han realizado reuniones y actividades en el Café Malvarrosa (C.L.A.V.E., Cazadoras Asociados, Afectados de Filmosis…).

En nuestras vitrinas hemos mantenido una importante selección de libros de las editoriales Pre-Textos, Renacimiento, Los Sentidos, Media Vaca, Campgràfic, etc.; y cómics y fanzines (en colaboración con Futurama).

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha editado dos entregas de la colección de poesía “Poema a poema’, la caja de grabados “Gravat a gravat’, la escultura-múltiple ‘En el aire’, de Julio Bosque, las cajas/catálogo ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso, y ‘Dos hombres y un destino’, de Salva Álvaro y de Ximo Amigó, y dípticos, carteles, etc.

Desde Café Malvarrosa Espai Paral.lel, con el apoyo decidido de Carmen Monteagudo, José L. Falcó y Wences Ventura, se ha creado la editorial Leteradura (mayo 2013), que ha publicado los libros: ‘La Coleccionista’, de Juan Pablo Zapater, ‘Casa de los estudiantes de Asia’, de Wences Ventura, y ‘30 Niñas’, de Francisco Ferrer Lerín.

Ha llegado el momento, cinco años después, de dar por concluido este proyecto. Con la celebración de nuestro Quinto Aniversario, el 20 de mayo, finalizamos la programación de actividades en el local de Historiador Diago, y a finales de mes … bajaremos la persiana.

Muchas gracias a todos quienes habéis hecho posible que Café Malvarrosa Espai Paral.lel haya sido, durante estos años, un referente de la cultura y de la amistad.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su 'Relatos furtivos en el Malva'.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su ‘Relatos furtivos en el Malva’.

Toni Moll, Víctor Segrelles