Hermes Berrio y Toxicómano, en calle viva

Manual de Buenos Modales. Hermes Berrio y Toxicómano
Speakeasy de La Fiambrera Art Gallery
C / Pez, 7. Madrid
Hasta el 19 de marzo de 2016

Aprovechando su participación en la feria madrileña de arte contemporáneo JustMad 2016 (23-28 de febrero), la galería bogotana + MAS: Arte Contemporáneo exhibe en el Speakeasy de La Fiambrera una muestra de dos de sus artistas más representativos, Hermes Berrio y Toxicómano, cuya obra está directamente vinculada al grafitti, a la pintura callejera y al arte urbano, con un alto compromiso con la protesta social y política.

En estos días de alto voltaje informativo, el mundo presenta una crisis histórica de valores que nunca antes habían sido evidenciados con tanta rapidez, ni con tanta cobertura y a la vez con tanta indiferencia. Recibimos las imágenes y las noticias de los peores acontecimientos humanos con una total somnolencia en la consciencia. Con esta exposición se invita al espectador a reflexionar para despertar del letargo.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Los artistas plásticos, Hermes Berrio y Toxicómano, utilizando códigos visuales del Street Art, nos alertan sobre la locura, el sexo, la violencia, la política y la sobredosis de información que recibimos, a través de 12 cuadros, que vienen a evidenciar el poder clásico de la pintura aún para el hombre del siglo XXI, dando una respuesta abierta llena de irreverencia, y con los códigos de una calle viva, a estas cuestiones contemporáneas.

+ MAS: Arte Contemporáneo es una galería bogotana que desde su creación en 2011 ha hecho énfasis en el arte contemporáneo y emergente, con una programación de exposiciones comisariadas que ponen de manifiesto la necesidad y el poder del arte, a través de obras que presentan un diálogo intenso entre contrastes de alto impacto visual y conceptual. Esto ha hecho que sus artistas hayan tenido gran difusión internacional, habiendo participado en ferias de importancia mundial como ARTEBA Buenos Aires, UNTITLED Miami, Basel, SAATCHI Gallery START (Young Galleries + New artists) Londres, ARTCENTRAL Hong Kong, BARCU Bogota y JUSTMadrid.

Es a partir de la participación en ésta última muestra cuando nace la colaboración con la galería de arte La Fiambrera, para desarrollar proyectos expositivos que hagan posible la presentación de artistas contemporáneos colombianos en Madrid. Esta primera exposición contará con 12 pinturas sobre lienzo de medio y gran formato para mostrar el trabajo reciente de ambos artistas, Hermes Berrio y Toxicómano; la obra estará a la venta y podrán ser vistas durante el horario de apertura al público de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Hermes Berrio: su obra es el resultado de mezclar sus grandes influencias artísticas, el Expresionismo Abstracto, Richard Hamilton y Jean Michel Basquiat, con la actualidad política, social y cultural que evidencian los medios de comunicación, la crisis de identidad característica de estas primeras décadas del siglo XXI, los cuentos de hadas (Disney) y la sociedad de consumo, mezclado con el lenguaje de las calles del mundo. Su obra ha sido expuesta en Colombia, Suiza, México, España, Australia, y Estados Unidos.

Toxicómano: es un auténtico artista urbano, que ha desarrollado la mayor parte de su obra en las propias calles; plasma imágenes y textos que beben directamente del diseño gráfico. Sus influencias artísticas directas son Banksy, Sheppard Feary, Blek Le Rat, que mezcla con el Punk, y la cultura de la calle. Su lenguaje y sus tipografías nos refieren a los pasquines de los años 50s, con mensajes sociales impecables, que permanecen en la memoria durante mucho tiempo. Ha realizado intervenciones en Alemania, Reino Unido, Colombia, México, y Estados Unidos.

La rabia punk en el arte contemporáneo

PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo
Comisariada por David G. Torres
Artium. Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo
Frantzia Kalea, 24. Vitoria
Hasta el 31 de enero de 2016

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta la exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo  en su Sala Norte hasta el 31 de enero. Comisariada por David G. Torres, la muestra pretende poner de manifiesto cómo en el arte actual, “más allá de divisiones entre artistas y tendencias, hay un ruido rabioso que une a muchos creadores” y que la actitud punk sigue presente en la producción artística contemporánea.

La exposición cuenta con más de 50 artistas internacionales y más de 60 obras de las más diversas técnicas: fotografía, vídeo, pintura, instalación, escultura y documentos, entre otros objetos. La inauguración el pasado 23 de octubre contó con una performance de João Onofre con la colaboración de la banda de death metal Sorgerth, además de un concierto del grupo Piztu Punk!. PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo es una producción de Artium y el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles, comisariada por David G. Torres y patrocinada en Vitoria-Gasteiz por la Diputación Foral de Álava.

Obra de Jean Michel Basquiat en 'Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Obra de Jean Michel Basquiat en ‘Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

El punk como movimiento musical conoció una breve e intensa explosión en la segunda mitad de los años 70 del pasado siglo. Sin embargo, el punk como “manifestación de de la incomodidad frente al sistema económico, político, social y cultural”, tal y como lo define David G. Torres, es una actitud “hecha de rabia, velocidad, ruido, incorrección, inconformismo, anti, negación, oposición o provocación que recorre el siglo XX, que se estira más allá de los 70, más allá del contexto anglosajón y más allá de la escena musical“.

Los ecos de la actitud punk se pueden rastrear, antes de su eclosión, en movimientos como el dadaísmo o el situacionismo, pero sobre todo, y tal y como muestra la exposición, siguen vivos y son un referente en el arte contemporáneo. “Los motivos que llevan a la insatisfacción, el inconformismo, la pérdida de fe en el progreso o la crítica feroz a los iconos del sistema económico y social siguen vigentes y son intrínsecos a la práctica de muchos artistas”.

Obra de Carlos Aires en 'Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Obra de Carlos Aires en ‘Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

Seis espacios

La exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo ocupa los 1.500 metros cuadrados de la Sala Norte de Artium organizada en seis ámbitos conceptuales distintos. El primero está vinculado a la importancia de la superficie en el movimiento punk: la moda, el diseño y el aspecto exterior como medios para hacer frente al convencionalismo. Esa influencia se ve en la recuperación de eslóganes, canciones y personajes, en el recurso al feísmo y el mal diseño, y en el uso del ruido y la música punk por artistas como João Onofre, Pepo Salazar, Jamie Reid, Carlos Aires o Dan Graham.

Fotografía de Jordi Colomer en 'Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Fotografía de Jordi Colomer en ‘Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

El punk reclama un espacio para la diferencia ante una sociedad que impone límites y que deja escasas salidas. La alienación, el gore, lo psicótico, eran recurrentes en la escena punk y han sido elementos presentes en las obras de Martin Kippenberger, Paul McCarthy, Raymond Pettibon, Santiago Sierra o Jordi Colomer, como se ve en el segundo de los espacios de la exposición.

Obra de Pepo Salazar en 'Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Obra de Pepo Salazar en ‘Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

Por otro lado, el punk como respuesta violenta a un sistema que considera violento encuentra ecos en obras de Jean Michel Basquiat, Jimmie Durham, Nan Goldin, Chris Burden, Claire Fontaine o Pepo Salazar. A continuación, la muestra alude a la vinculación de muchos de los protagonistas de este movimiento con el anarquismo. Su huella es uno de los elementos más identificativos del punk y configura una actitud presente en el arte contemporáneo, como puede comprobarse en piezas de Federico Solmi, Claire Fontaine, Juan Pérez Agirregoikoa, Tere Recarens o Itziar Okariz.

Obra de Chiara Fumai en 'Punk. Rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Obra de Chiara Fumai en ‘Punk. Rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

Como recuerda David G. Torres, “elcontexto en el que surge el punk en la década de los setenta está marcado por el terrorismo y las acciones violentas”. El quinto espacio de la muestra revela esta marca en obras de DETEXT, Chiara Fumai, Mabel Palacín, Tony Cokes, Christoph Draeger o Joan Morey.

Obra de Guerrilla Girls en 'Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo'. Imagen cortesía de Artium.

Obra de Guerrilla Girls en ‘Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo’. Imagen cortesía de Artium.

La exposición se cierra con un grupo de obras que hacen referencia al sexo, muy presente en todo el movimiento punk como reivindicación libertaria. La referencia al sexo como denuncia, como reivindicación o como arma para recuperar el sarcasmo se encuentra presente en estas piezas de Guerrilla Girls, Tracey Emin, Raisa Maudit o María Pratts.

El collage esquizofrénico de Jean-Michel Basquiat

Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento
Museo Guggenheim
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Del 3 de julio al 1 de noviembre de 2015

“No pienso en el arte mientras trabajo, trato de pensar en la vida”. Jean-Michael Basquiat (1960-1988). En esa vida que se desprendió de él, por azar o no, con una sobredosis de heroína, a la edad de 27 años. Tristemente demasiado joven para descender al mundo de Hades e incomprensiblemente demasiado joven para que su obra estuviese ya aclamada por la crítica, por los coleccionistas y por artistas como Andy Warhol, Jim Jarmusch, David Byrne, Keith Haring. Recordar que Jean-Michael Basquiat fue el primer artista afroamericano en exponer en el amplio circuito de galerías de prestigio de Nueva York y Europa y que su obra Dusthead, pintada cuando tenía 21 años, fue vendida en 1981 por veinte millones de dólares. En la vida de Basquiat, la muerte y la fama surgieron demasiado pronto, demasiado rápido.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El rizoma

El mundo pictórico de la obra de Basquiat, desde el grafiti hasta el lienzo, se distribuye a modo de rizoma. Múltiples significantes abigarran el espacio creativo.  La letra escrita, los números, el dibujo y el color se amalgaman sin orden, ni ley, ni centro. Frases escritas, fórmulas matemáticas, expresiones médicas, dibujos de animales, de objetos infantiles, de cuerpos fragmentados, a modo de los libros de anatomía, se apretujan en el lienzo junto a dos de sus figuras más significativas de su obra: la corona tricorne, icono de su firma, y los seres trazados con la fisionomía del hombre negro.

La obra de Jean-Michael Basquiat es un collage propio de la escritura esquizofrénica del arte visual posmoderno. Basquiat pinta su obra de mayor raigambre artístico en el auge posmoderno de la década de los ochenta del siglo XX.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Frederic Jameson, en su artículo Posmodernismo y sociedad de consumo, señala que el collage es un rasgo de estilo de la pintura del siglo XX, sea ésta posmoderna o no; la escritura esquizofrénica, junto con el pastiche, son cualidades estílisticas propias del arte posmoderno. Según este autor, un arte, el posmoderno, que expresa muchos aspectos del capitalismo multinacional, de la sociedad de consumo y mass-mediática. Y una escritura posmoderna que está unida a la experiencia esquizofrénica, entendida ésta como un desorden en el lenguaje donde los significantes materiales pululan aislados, desconectados, discontinuos, sin establecer una secuencia coherente en el tiempo y en el espacio.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La obra de Jean-Michael Basquiat está impregnada de la cualidad de la experiencia esquizofrénica. Los significantes en toda su materialidad explotan en el interior del lienzo fragmentando el tiempo y el espacio y estallando toda posiblidad narrativa.

El sentido artístico de la obra de Basquiat está ahí, en la ruptura temporal y espacial, en la falla narrativa, en la materialidad de lo rasgos infantiles de sus dibujos, de sus colores, de sus letras, de sus números, en la inmensa apertura de la boca y en los desproporcionados dientes de esas figuras de seres cubiertos con las máscaras de la fisionomía del hombre negro, afroamericano.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Bocas tétricas, irónicas, iracundas, impotentes para acallar, a pesar de su majestuosa presencia, el desgarro de angustia que produce la discontinuidad que somos y la continuidad perdida que fuimos y seremos, como señala Bataille en su libro Erotismo.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Begoña Siles

Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento

Museo Guggenheim Bilbao
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 1 de noviembre de 2015

El Museo Guggenheim Bilbao presenta Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento, una muestra pionera en Europa que incluye un centenar de pinturas de gran formato y dibujos provenientes de diversos museos y colecciones particulares de EE. UU. y Europa.

Jean-Michel Basquiat. Panel de expertos, Acrílico y collage sobre madera 60 x 60 en 152.4 x 152.4 cm, 1982. Cortesia de  The Estate of Jean-Michel Basquiat.

Jean-Michel Basquiat. Panel de expertos, Acrílico y collage sobre madera 60 x 60 en 152.4 x 152.4 cm, 1982. Cortesia de The Estate of Jean-Michel Basquiat.

La exposición muestra las obras clave estructuradas en torno a los temas que le inspiraron a lo largo de la intensa carrera del artista. Famoso a la edad de 20 años por sus transgresores dibujos y pinturas, Jean-Michel Basquiat (1960-1988) revolucionó el mundo del arte de Nueva York a comienzos de los años ochenta. Nació y creció en Brooklyn, Nueva York, y desde niño destacó por sus habilidades intelectuales y artísticas, que su madre fomentó. Alcanzó la fama internacional gracias a obras poderosas y expresivas que abordaban temas como el racismo, la política o la hipocresía social.

Jean-Michel Basquiat. Autorretrato, Acrílico y collage sobre madera, 98,7 x 71,1 cm 1984. Cortesia de The Estate of Jean-Michel Basquiat.

Jean-Michel Basquiat. Autorretrato, Acrílico y collage sobre madera, 98,7 x 71,1 cm 1984. Cortesia de The Estate of Jean-Michel Basquiat.

Descritas por el propio artista como «el trampolín hacia las verdades más profundas del individuo», sus vitalistas y emotivas pinturas remitían al arte de la calle. Basquiat pronto deja atrás sus orígenes en el grafiti conceptual para exponer en galerías de arte. Sus pinturas a modo de lienzos y materiales reciclados como puertas abandonadas o embalajes siguen incluyendo el lenguaje y los símbolos de la calle y contienen imágenes que rinden tributo al hombre negro como rey y como santo. Las obras, poderosas y cargadas de emotividad, abordan temas como la identidad racial o la historia.

La fama de Basquiat fue creciendo a medida que realizaba exposiciones en Norteamérica y Europa; en poco tiempo se convirtió en un artista prolífico y en un personaje mediático del ámbito cultural. Cuando recibía a alguien en su casa o en su estudio, utilizaba las ideas que surgían a su alrededor como inspiración: pintaba al tiempo que charlaba, escuchaba música o veía la televisión con sus invitados.

Como artista, se sumergió no solamente en el arte elevado y en el grafiti, sino tambíen en el jazz y el rap, en el punk y en la cultura popular, en los manuales de anatomía y en los cómics, y trasladó toda esa complejidad a unas obras llenas de estratos que anticipan la cultura actual de internet.

Basquiat, en la imagencon Madonna de quien fue pareja,  fue protagonista del mundo neoyorkino de los años 80.

Basquiat, en la imagen con Madonna de quien fue pareja, fue protagonista del mundo neoyorkino de los años 80 y influyó a la cultura pop.

Basquiat abrió nuevos caminos en el arte contemporáneo. Su innovadora perspectiva artística sigue inspirando a artistas de nuestros días y plantea cuestiones que aún hoy son relevantes. En una misma pintura, Basquiat podía hacer referencia a numerosas ideas, a través de símbolos, imágenes o textos, que unas veces guardaban relación entre sí y otras, no. Trasladaba el contexto en el que vivía al lienzo sin narrativas definidas, anticipando la era de internet e invitando al espectador a reflexionar de manera crítica sobre el mundo circundante.

Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento explora algunos de los temas más importantes de la obra innovadora de Basquiat. La exposición, organizada por la Art Gallery of Ontario en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao, constituye el primer análisis temático de la producción de Basquiat y cuenta con el generoso patrocinio de Iberdrola.