EL INFLUJO INTERNACIONAL DE EL QUIJOTE

‘Quijotes por el mundo’
Instituto Cervantes
Salas de exposiciones y red de bibliotecas
San Juan (Puerto Rico), Nueva York y Chicago (Estados Unidos), Londres (Reino Unido) y Rabat (Marruecos)
Hasta el 12 de octubre de 2016

La exposición ‘Quijotes por el mundo’, compuesta por 185 ediciones de Don Quijote de la Mancha en 56 lenguas, reúne por vez primera fondos de las 60 bibliotecas del Instituto Cervantes en todo el mundo. Con ella, se rinde homenaje a la presencia universal de la novela cervantina y a los traductores que la han convertido, a lo largo de 400 años, en uno de los libros más editados en todos los idiomas y en referente de la literatura española.

La exposición evidencia el influjo mundial el Quijote, una obra que desde 1612 se ha traducido -de manera íntegra o parcial- a más de 140 lenguas y variedades lingüísticas diferentes, y continúa traduciéndose hoy a nuevos idiomas como el coreano o el guaraní. El comisario es José Manuel Lucía Megías, vicedecano y catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense (Madrid), presidente de la Asociación de Cervantistas y coordinador académico del Centro de Estudios Cervantinos.

La muestra aborda por qué tantas lenguas y culturas se han acercado a la obra hasta el punto de convertirla en una de las más traducidas (la segunda del mundo después de la Biblia, según algunas tesis); por qué triunfó desde sus primeros años, cómo Gustavo Doré fijó el imaginario quijotesco, cómo grandes pintores han reflejado las aventuras de don Quijote y Sancho Panza o la forma en que se sigue ilustrando hoy en día.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Los libros expuestos proceden exclusivamente de la red de bibliotecas del Cervantes, que conservan una de las colecciones más completas del Quijote en diferentes lenguas, y que ahora por primera vez se exhibe y difunde para el gran público.

‘Quijotes por el mundo’ es un reconocimiento a la labor de los traductores, figura imprescindible de la difusión de la literatura en países que no comparten la misma lengua. Sin su mediación, el Quijote nunca habría alcanzado tal repercusión mundial, ya que el público no hispanohablante no habría podido conocerla ni disfrutar de ella.

El recorrido por la traducción a lo largo del siglo XVII hasta la actualidad es también un camino por el hispanismo y por el triunfo de éste en zonas muy alejadas, como la India, Vietnam o Corea, donde se ha traducido el Quijote directamente del español en los últimos años. En otros casos, las traducciones se efectuaron a partir de lenguas intermedias de cultura, como el francés, el inglés, el alemán o el ruso.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Además de las 185 publicaciones impresas, el visitante tiene la oportunidad de escuchar cómo suena hoy el Quijote en casi una treintena de lenguas. Para ello, el Instituto ha grabado en vídeo a otros tantos lectores de sus bibliotecas mientras recitan el fragmento ‘La definición de la poesía’, perteneciente al capítulo 16 de la segunda parte del Quijote.

La instalación audiovisual permite oírlo en idiomas como el bengalí, polaco, árabe, hindi, tagalo o turco. El español de España está representado por Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, mientras que al español de Hispanoamérica le pone voz Alicia Mayer, directora del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Madrid (México fue el primer país hispanoamericano donde se editó el Quijote). Asimismo tres lectores han grabado dicho fragmento en las lenguas cooficiales de España: catalán, euskera y gallego.

Por su parte, los ciegos podrán leer la obra a través del tacto, ya que se incluyen traducciones al braille, sistema de escritura y lectura que les permite acercarse a la obra. Para las personas invidentes se ha colocado parte de los 17 volúmenes de 120 páginas que ocupa el Quijote completo en braille, según la edición que la ONCE publicó en el 2004.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Las aventuras quijotescas también se han volcado a otros lenguajes artísticos, entre ellos el cine. La exposición dedica un espacio a las adaptaciones cinematográficas: se proyecta la película El Quijote cabalga por el cine, dirigida por Javier Rioyo, actual director del Instituto Cervantes de Lisboa, y se exhibe una veintena de carteles de películas inspiradas en la novela y realizadas en diferentes épocas y países.

Buena parte de las traducciones a otras lenguas han sido adaptaciones infantiles o juveniles: los futuros lectores del Quijote han sido un motor importante de la industria editorial y la difusión de la obra cervantina por todo el mundo. De ahí que se dedique una sección a estas múltiples adaptaciones.

 

Fernando Poblet, adiós al látigo de la movida

Fallece Fernando Poblet

Autor de Tú serás Baudelaire y Contra la modernidad

Martes 11 de junio de 2013, en Lanzarote

Acaba de fallecer en Lanzarote el escritor y periodista asturiano Fernando Poblet. “Conociéndome como me desconozco”, dejó escrito en su impagable libro autobiográfico, Tú serás Baudelaire, Poblet se fue el pasado martes sin avisar. Apenas existían pistas acerca de su actual paradero, después de dejar un reguero de cadáveres radiofónicos y literarios en aquellos “Tiempos Modernos” de los 80, que pilotó en Radio 3 Manolo Ferreras. Su voz de “tinaja hueca” (Matías Antolín dixit) reverberó las ondas de la España socialista, aireando el poblachón manchego que a su juicio era Madrid en tiempos de la movida.

Fotografía de Fernando Poblet, sacada de la contraportada de su libro Tú serás Baudelaire, Ediciones Noega

Fotografía de Fernando Poblet, sacada de la contraportada de su libro Tú serás Baudelaire, Ediciones Noega

Sacudió a diestro y siniestro, con su voz aguardentosa, afilada a serrucho, y su pluma ácida de Bogart sin Lauren Bacall que llevarse al tálamo. Ferpo, nombre con el que firmaba sus crónicas televisivas en un diario asturiano de la época, era un escritor que jugaba con las palabras como si fueran dardos envenenados, cuando el personaje asaeteado lo requería, y como si fueran salvavidas, cuando entonaba el mea culpa por tener “la conciencia en la nariz”. Jugaba con ellas porque, en el fondo, le daba miedo comprometerse con palabras que su olfato detectaba vacías, que tanto daño le habían hecho en manos de adultos desaprensivos. “A los nueve años no entendía cómo los otros, los que no eran yo, podían vivir siendo otros”. Para añadir: “No entendía casi nada”.

Sus escritos y pullazos radiofónicos mamaban del desencanto existencial que nutrió a toda una generación posbélica. El propio Ferpo lo dejó escrito en Tú serás Baudelaire: “Jamás me abandonarían ya la inseguridad y una ternura insatisfecha aplastada por sentimientos de indiferencia, cuando no de odio, hacia eso que le decían género humano”. Para combatirlo, Poblet construyó un firme burladero desde el cual proyectar su mala leche: “La vida es dura y la modernidad, más. Estar al loro es difícil porque hay que cambiar hasta la pluma…Lo moderno, en el fondo, no es cuestión sino de mimetismos y de histerias”.

Y aquí llegamos a su faceta de látigo de la movida madrileña, que cortó el aire de las ondas tanto en sus aceradas colaboraciones en el programa “Tiempos modernos” de Radio 3, por donde pasaron, entre otros, Javier Rioyo, José Luis Moreno Ruiz y Matías Antolín, comandados por el “Felelas” (Manolo Ferreras), como en sus escritos recopilatorios de lo vertido en la radio. Su “Pabellón de insomnios” en “René”, como le gustaba llamar a Ferpo Radio Nacional de España (RNE), también sirvió de morada ácida contra esa modernidad, “pos o pis”, objeto de sus punzantes comentarios.

Portadas de algunos de los libros de Fernando Poblet

Portadas de algunos de los libros de Fernando Poblet

Como muestra, bien valdría esta amplia botonadura.

“A veces da la impresión de que la modernidad (pos o pis) es un complejo de inferioridad camuflado tras una cresta de punky, chaqueta de Adolfo Domínguez, un Totem, media docena de discos, esa cosa blanca que se esnifa y una ignorancia elegante”.

“¿Por qué en el vestuario se ama lo viejo, cuando, en otros órdenes de la vida, lo viejo se odia tanto? Contradicciones modernas de cuero rancio”.

“¿Dónde, dónde está el erotismo del moderneo? Acostarse es tan fácil… ¿Será por eso? Quiero decir que si todo este rollo de los trapos, los rocanroles y el pelo tieso no será otra cosa que la versión actualizada del ritual del pavoneo”.

“La posmodernidad es un cuento. Es más posmoderno, por ejemplo, Gómez de la Serna que todas las primas de Almodóvar juntas. Pero, qué quieren, en este territorio siempre se ha vivido mucho del cuento”.

“Acuérdate de la época del innombrable. Todos los políticos eran comunistas y locos todos los enfermos mentales. Tiempos de síntesis más que de análisis”.

Detalle de la portada del libro Contra la Modernidad, de Fernando Poblet, Ediciones Libertarias

Detalle de la portada del libro Contra la Modernidad, de Fernando Poblet, Ediciones Libertarias

“Durante el régimen anterior se sabía fácilmente si un tipo era de izquierdas: ayudaba a su compañera en la cocina. Pero, mira por dónde, se pierde el calor de la clandestinidad y los comunistas modernos empiezan a embarazar a sus secretarias (los socialistas, menos, porque como tenían que quitarse la corbata eran más lentos)”.

“Alaska quería saber qué es ser hortera, porque a la hora de la mentira la gente se hace la ingenua… Los horteras no se enteran de que lo son y lucen tan felices el traje verde y los calcetines rojos, los que sí saben de cutrerías (que en ocasiones es cetrería, porque menudos pájaros) son aquellos que utilizan lo kitsch, lo naif yh lo ni se sabe para amasar una estética propia-impropia”.

“¿Y qué decir de los padres posmodernos? Valiente partida de hijos de perra. Su paternidad se reduce a una permisividad cómoda, exenta de todo compromiso. La mayoría son individuos separados porque no hay Dios, ni mujer, que los aguante”.

“Hace no sé cuantos años dijo no sé quién que todo objeto despojado de su función ordinaria es arte. Esto significa que si encuentras un retrete colgado del techo no intentes la meada parabólica, antes bien consulta el catálogo”.

Este puñado de frases, entresacadas de su libro Contra la modernidad, reflejan bien a las claras el espíritu de Fernando Poblet, una intensa voz radiofónica y escritor avispado, por el aguijón de sus frases, que avivó la hoguera de aquellos tiempos modernos, cuyas cenizas perduran. Diabluras fue su siguiente libro. Y, en todos, Ferpo dejó constancia de su fértil imaginación y lengua afilada con piedra pómez, para escarnio de modernos pos o pis, derechas e izquierdas. Sus cartas a bellas desconocidas, sus nocturnos y su luz de gas también hurgaron en las trastiendas del alma. Pero siempre, siempre, con esa voz de tinaja hueca y esa pluma de humilde pavo real que se despidió de la vida esta semana en Lanzarote. Buen viaje, Ferpo.

Detalle de la portada del libro Tú serás Baudelaire, de Fernando Poblet, Ediciones Noega

Detalle de la portada del libro Tú serás Baudelaire, de Fernando Poblet, Ediciones Noega

 Salva Torres