Javier Chapa, en busca de la belleza

Javier Chapa
Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Hasta finales de julio de 2017

“Se lleva el arte comprometido y aquí hay solo pintura”. Javier Chapa lo dice como disculpándose por transitar un camino ajeno a la moda imperante, que consiste en dejarse invadir por la ideología allí donde debería prevalecer la interrogación que caracteriza al arte y la cultura. Lo demás, como en cierto momento apunta el propia artista, es impostura. “Uno debe hacer lo que verdaderamente siente”. Y lo que Chapa siente tiene mucho que ver con la estética, que el catedrático José María Valverde ligó a la ética: “Busco la belleza, y por ahí me pueden dar caña”, reconoce quien expone una treintena de esas obras bellas en la galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Coincidiendo con su exposición, el recién inaugurado espacio de Bombas Gens se cuestiona algo parecido en la muestra ¿Ornamento=delito?, lo cual permite una revisión del supuesto carácter decorativo de ciertas obras tildadas de bellas y, por tanto, de inútiles frente a las cuestiones “auténticas” que nos aquejan. “La verdad es que cuando descubrí al autor que lo decía [Adolf Loos], sentí cierto sonrojo, porque efectivamente yo hacía cosas de esas que no son necesarias y que, por ello, se consideran delito”. Pero, como decía el personaje de la película Amistades peligrosas, también Chapa insiste en la belleza, porque no puede evitarlo.

“Puede sonar cursi, pero la verdad es que los que sentimos la necesidad de pintar lo hacemos por embellecer el mundo, a pesar de tanta fealdad como nos rodea”. Las galería Shiras, que hasta finales de mes acoge sus últimos trabajos, da fe de ello: en sus paredes cuelgan piezas realizadas sobre tela, en las que Javier Chapa mantiene un diálogo tenso entre la materia del fondo y las geometrías de la superficie con la novedad de un intenso color. “El demonio me decía ‘métele colores fuertes’ y yo me preguntaba, ¿no me estará pasando?”. Y con ese “sentido de culpa” fue avanzando felizmente el artista en busca de la emoción más sincera.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

“La propia obra me anima a seguir”. Y enseguida matiza que en realidad él da el primer paso (“trabajo sin boceto ni estudio”), para que “a través de la niebla” vaya apareciendo algo “que me limito a continuar”. Para ello, como es el caso, no duda en utilizar materiales como restos de ventanas o puertas, incluso telas recicladas o estampados de tapicería, con los cuales sostiene una lucha por que aflore desde lo primario un objeto igualmente salvaje, pero más dócil. De manera que la belleza perseguida está atravesada por cierta energía telúrica que debe ser canalizada, domesticada, embridada por la obsesión creativa del artista.

Sabe, a rebufo de lo dicho por André Gide, que “con buenos sentimientos no se hace buena literatura”. Y como lo sabe, los deja a un lado para centrarse precisamente en ese fondo real que descubre por la calle en cualquier material desechable, con el objeto de descifrar su enigma. “Aquí hay pintura y me parece interesante hablar de ella, incluso bien”, apunta con ironía. Es su manera de contrarrestar esa tendencia a la crítica del objeto bello, como si la belleza sin el carácter fiero del cómodamente posicionado ideológicamente no sirviera más que para epatar.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

“Tenemos que ser auténticos y hacer aquello que sentimos”, insiste Chapa, ahora que el color, en ocasiones rabioso, ha aparecido en su obra como por sorpresa. “Mi evolución me llevaba a la monocromía y el color se quedaba oculto. Y ahora, sin embargo, me veo pensando que se han acabado los límites”. He ahí un buen ejemplo de interrogación, de verse incomodado el propio sujeto por efecto de su búsqueda. Por eso enseguida surge la duda: “Mi deseo es volver a cierta austeridad, pero me está costando”.

A partir de lo basto, de lo rudimentario, Chapa va cubriendo su obra con esas geometrías características de lo racional. “Hay una dualidad entre lo racional y lo emocional”, dice, para subrayar a su vez la “mucha expresividad sutil, con veladuras y manchas” integradas en estos últimos trabajos. Ningún título para el conjunto, ni para cada una de sus obras. “Me encantan los títulos que veo en algunos trabajos de mis compañeros, pero yo prefiero no ponerlos, precisamente para no desorientar la mirada del espectador”. Una mirada que Javier Chapa busca toda ella volcada hacia esa belleza inútil, tan necesaria en tiempos de extrema utilidad.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Obra de Javier Chapa. Imagen cortesía de Galería Shiras.

Salva Torres

MONICA DIXON, PRIMER PREMIO “CIUTAT D’ALGEMESÍ” 2016

Monica Dixon, primer premio Ciutat d’Algemesí.

Algemesí ha celebrado el fallo de la XXI edición del Premio Nacional de Pintura “Ciutat d’Algemesí”. Más de 125 artistas de distintos puntos de España han concurrido a esta convocatoria en la que 30 obras han sido las finalistas y examinadas físicamente por el jurado. Este año, la diversidad en los perfiles del jurado ha derivado en el debate y la grata experiencia de compartir puntos de vista estéticos entre Ouka Leele, premio Nacional de fotografía, los pintores  Javier Chapa, Calo Carratalá y Esteve Adam, la presidenta de AVCA, Ángela Montesinos, y el equipo de cultura presidido por Pere Blanco, que han confiado plenamente en la objetividad del jurado para la ardua selección de las 20 obras para la exposición y en el fallo de los ganadores.

Interior geométrico, de Mónica Dixon. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Mónica Dixon. Imagen cortesía de la organización.

El fallo se celebró el pasado sábado, y la artista onubense, -aunque nacida en New Jersey-, Mónica Dixon se alzada con el primer premio, con “Interior Geométrico”, una muestra de su habitual inspección lumínica a través de sus interiores en blanco y negro. El primer accésit ha sido para el artista valenciano Keke Villabelda que ha sorprendido con un potente cuadro “Glassflow” en el que texturas y materiales juegan con la mirada en una revisión eficiente del Opart. El segundo accésit “Joven, Libre y Salvaje” de Ana Barriga con una maravillosa y fresca composición que integra óleo y spray sobre una figuración vigorosa.

Glassflow, de Keke Vilabelda.

Glassflow, de Keke Vilabelda. Imagen cortesía de la organización.

Junto a esta tres obras premiadas, completan la selección de las 20 obras para la exposición Juan Carlos Forner, Emilio Cárdenas, Cristina Megías, Lorena García, Alberto Biesok, José Saborit, Teruhiro Ando, Arminda Lafuente, Daniel Galván, Juan Olivares, Señor Cifrián, Asensio Martinez, María González, Paco Carpena, Javier Palacios, Francisco Segovia y Karina Vagradova.

70, de Ana Barriga. Imagen cortesía de la organización.

Jóven, libre y salvajes, de Ana Barriga. Imagen cortesía de la organización.

La entrega del premio se realizará la próxima semana en el transcurso de la inauguración de la exposición de un certamen que se confirma como una cita ineludible  del arte contemporáneo en España y que confirma a la ciudad de Algemesí como ejemplo de apoyo al arte actual.

El Palau de la Música se queda sin arte

Cierre de la Sala de Exposiciones del Palau de la Música
Figura, paisaje, marina. Territorios de lo intangible, de Cristina Gamón

Tras 18 años de actividad ininterrumpida, el Palau de la Música cierra su sala de exposiciones. Figura, paisaje, marina. Territorios de lo intangible, de la artista valenciana Cristina Gamón, será la última. “Es un problema presupuestario, pero no sólo eso”, admiten desde la concejalía de Cultura. Dicen que no se ajusta a la programación musical y que, en todo caso, quieren repensarlo, además de criticar el hecho de que no había “una línea clara expositiva”. Habrá una exposición que dará la puntilla a la sala: “Es de la Cruz Roja y como es benéfica la hemos respetado”, señala Paloma Carreras, asesora de la regidora de Cultura, Glòria Tello.

El caso del Palau es extensible al resto de los espacios expositivos de titularidad municipal: Atarazanas, Almudín, Museo de la Ciudad, El Tossal, Museo Benlliure… ¿Qué pasará con ellos? El Ayuntamiento de Valencia tiene un plan: “Estamos a punto de sacar las bases de un concurso público para proyectos destinados a esos espacios”, avanza Carreras. Para ello, se contará con “un comité científico de expertos” encargado de su evaluación. Además, está previsto singularizar cada uno de esos espacios con una programación ajustada a sus posibilidades, “porque no es lo mismo El Tossal que Atarazanas”, subraya la asesora.

Vista de la exposición de Cristina Gamón en el Palau de la Música.

Vista de la exposición de Cristina Gamón en el Palau de la Música.

Vicente Colom, encargado de la programación artística de la sala del Palau de la Música durante esos 18 años, no entiende el cierre de un espacio “que ha posibilitado a cerca de un centenar de artistas, en su mayoría valencianos, exhibir su obra”. Tampoco entiende la razón de que se trate de una actividad ajena a la musical, porque “en el Metropolitan de Nueva York acogen hasta pases de modelo” y, sin ir más lejos, recuerda que Les Arts y el IVAM ya colaboran intercambiando  propuestas en sus respectivos espacios.

Las exposiciones del Palau de la Música, últimamente a razón de tres por año, tenían el coste del seguro, transporte y catálogo; la producción corría por cuenta del artista. Lo cual suponía un gasto aproximado de 7.000€. Colom asegura que él no cobraba cantidad alguna por esa actividad, ya que renunció a ella a cambio de que se hiciera ese catálogo.

Obras de Cristina Gamón en la que será la última exposición en la sala del Palau de la Música.

Obras de Cristina Gamón en la que será la última exposición en la sala del Palau de la Música.

El Ayuntamiento de Valencia dice haber respetado la programación de 2015 en todos los espacios municipales, salvo en dos casos, en los que los propios artistas no han podido llevar a cabo sus proyectos por problemas de tiempo. De hecho, el Almudín inauguró el jueves 3 de diciembre una exposición de Javier Chapa, y Atarazanas otra muy pronto de Curro Canavese, ambas impulsadas por Vicente Colom, que dice no tener claro el plan cultural de todos esos espacios.

La sala de exposiciones del Palau de la Música acogerá hasta enero la decena de piezas de Cristina Gamón. Después vendrá la benéfica de Cruz Roja. Y una vez despejado el recinto, cabe la posibilidad de su utilización con fines estrictamente musicales, como la preparación de alguna colección permanente relacionada con la actividad del propio coliseo. En cualquier caso, habrá que esperar. Al igual que cabe esperar ciertas lagunas en la programación de los respectivos espacios municipales, dados los tiempos de ejecución del concurso público.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Vista general de la exposición de Cristina Gamón en el Palau de la Música.

Vista general de la exposición de Cristina Gamón en el Palau de la Música.

Salva Torres

Pinceladas colectivas, silencio administrativo

Pinceladas colectivas
Galería Imprevisual
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 11 de septiembre de 2015

Que 150 artistas se reúnan para dar forma a un proyecto que nació en 2011 con fecha de caducidad, su presentación en las jornadas de clausura de Russafa Conviu de ese año, ya merece justa consideración. No es fácil aglutinar a tanto artista, con sus egos respectivos y estilos diversos, en torno a una propuesta que arrancó mediante la creación de un cuadro obra de Miguel Ángel Aranda, al que se fueron sumando otros 20 artistas, con sus añadidos a la obra realizada en vivo y en directo durante 15 días en la Galería Imprevisual.

Obra de Miguel Ángel Aranda que dio origen a Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Miguel Ángel Aranda que dio origen a Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Las figuras o siluetas incorporadas a ‘La plaza de las artes’, título del cuadro que sirvió de germen creativo, fueron adquiriendo vida propia una vez concluido el proyecto. Así fue como, poco a poco, Pinceladas colectivas adquirió la dimensión que hoy tiene: centenar y medio de artistas interviniendo libremente esas figuras expuestas hasta el 11 de septiembre en Imprevisual, la galería en la que se gestó tamaño proyecto.

Hablamos de artistas como Gabriel Alonso, Javier Calvo, Calo Carratalá, Pepa Castillo, Javier Chapa, Raúl Dap, Rafa de Corral, Ramón Espacio, Xus Francés, Jarr, Sebastián Nicolau, Concha Ros, Ana Vernia o Vinz, del largo etcétera que nutre con sus aportaciones individuales la propuesta colectiva. Artistas en su mayoría valencianos, a los que se suman autores nacionales e internacionales, ya sean europeos o latinoamericanos. Artistas que reunidos en torno a esa plaza de las artes inicial han terminado por conformar el políptico denominado Avenida de Proyecto, cuyo conjunto se vende al precio de 46.700€.

Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Xus Francés en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Una cantidad estimada a partir de los 300€ en que se valora cada pieza por separado y con la que se pretenden sufragar los costes de producción de las figuras, de los 300 catálogos editados y pagar el trabajo de los 150 artistas que hasta la fecha han intervenido en el proyecto. Porque el proyecto, a tenor de la pasión con la que arrancó de la mano de Miguel Ángel Aranda, al alimón con Arístides Rosell, seguirá creciendo.

De hecho, las 150 figuras expuestas en una de las paredes de Imprevisual, justo enfrente del cuadro mayor que dio origen al conjunto, se dividen según los fondos de color rojo y amarillo que aparecen en los costados de ‘La plaza de las artes’. De manera que ya se piensa en su continuación, tomando ahora como referencia los tonos azul y negro que dominan el cielo y la tierra de la obra de Aranda. Una obra que viene a reflejar, mediante esa cabeza que se multiplica en todas direcciones, el carácter multidisciplinar y abarcador de todos los puntos de vista.

Obra de Vinz en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Vinz en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Pinceladas colectivas, a pesar de la dimensión que ya tiene y del vuelo que va tomando, no ha despertado el más mínimo interés por parte del Ayuntamiento de Valencia. “Lo hemos presentado en Casas de Cultura, en La Rambleta y en diversos ayuntamientos, entre ellos el de Valencia, siempre con resultado adverso”. Y cuando se refiere Arístides Rosell a “resultado adverso”, se refiere a la nula respuesta una vez presentado el proyecto, lo que significa el acostumbrado silencio y falta de sensibilidad hacia propuestas que, como ésta y tantas otras, merecerían al menos una explicación acerca de las razones por las que se desestiman.

En cualquiera de los casos, Pinceladas colectivas sigue su rumbo porque, como señala Miguel Ángel Aranda, hay un motor que mueve el proyecto: “la pasión”. Una pasión compartida por 150 artistas a los que se van sumando otros nuevos en lo que han dado en llamar ‘Anexos’: prolongación lateral de la obra inicial que, pese al silencio administrativo, da mucho de qué hablar. Entre otras cosas, de aquello que todas esas figuras y siluetas contienen como pálpito de la heterogénea visión del mundo.

Vista de algunas de las obras de Pinceladas colectivas en la Galería Imprevisual.

Vista de algunas de las obras de Pinceladas colectivas en la Galería Imprevisual.

Salva Torres

Shiras, nuevo escaparate del arte valenciano

Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Próxima apertura: 15 de octubre de 2015

Con un plantel de artistas “diverso y estimulante”, por utilizar las palabras de José Saborit, uno de sus integrantes, arrancará en octubre Shiras. La nueva galería, ubicada en la céntrica calle de Vilaragut, junto al Hotel Astoria, pretende ser un nuevo escaparate del arte valenciano. Luis Fernández, otro de los artistas del plantel, ve con este nacimiento la recuperación de “un concepto de galería que se está perdiendo”, a causa de lo que él entiende como “abuso del mercadeo”. Shyras viene a poner en valor la obra de artistas valencianos de consolidada trayectoria, con otros más noveles.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Reunidos en el Astoria, antes de visitar la galería todavía en obras, la gran mayoría de los artistas que forma parte del nuevo proyecto intercambió impresiones y parabienes. De nuevo Saborit: “No hay nada tan estimulante como un nacimiento”. Y agregó: “Estamos todos queriendo salir de una etapa en la que se plegaron velas”. A rebufo de ese aire nuevo, Sara Joudi, responsable de Shiras junto a Antonio Barroso, no paraba de animar a unos y a otros con el fin de estrechar lazos en pos de la aventura recién iniciada.

La travesía empezará el 15 de octubre con una exposición colectiva de Rafael Calduch, Javier Chapa, José Luis García Ibáñez, Silvia Lerín, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit y Horacio Silva. Daniel Schweitzer será el artista novel que arrancará a su vez el proyecto destinado a los más jóvenes. Lo hará en el ‘Espacio Refugio’ con que cuenta la galería en su planta inferior, donde también se tiene previsto la realización de talleres y diversas proyecciones audiovisuales.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Luego vendrá otra exposición colectiva en Navidad, todavía por concretar en cuanto a los artistas intervinientes. Ana Vernia será la encargada, allá por febrero, de inaugurar las muestras individuales de una galería que pretende ir abriéndose paso en las ferias nacionales e internacionales. Porque lo que tienen claro Sara Joudi y Antonio Barroso es que los artistas por ellos representados deben de tener proyección más allá del ámbito local.

El plantel de artistas que tuvo su primera toma de contacto ayer en el espacio en obras de la nueva galería son: Rafael Calduch, Victoria Cano, Javier Chapa, Raúl Dap, Alejandra de la Torre, Luis Fernández, José Luis García Ibáñez, Fernando Jiménez, Roberto López, Alexandra Martorell, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit, Mery Sales, Daniel Schweitzer, Horacio Silva, Gerardo Stübing y Ana Vernia. Artistas de diferentes disciplinas, temáticas y formas de ver la vida, en suma, de “todos los colores y edades” (Mestre), que se mostraron ilusionados con la aparición de Shiras en el marco de unas galerías valencianas a punto de cerrar temporada y pensando ya en el Abierto Valencia del mes de septiembre.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Horacio Silva, que inaugura exposición en el Centro del Carmen, se sumó al carácter festivo del nacimiento, adoptando eso sí las cautelas propias del alumbramiento que, como recordó Saborit, necesita de “toda nuestra energía”, gracias a la cual “todo es posible”.

Shiras, cuyo nombre evoca las raíces sirias de Sara Joudi, nace con esa vocación mediterránea de compartir sentimientos y experiencias a través del arte. No confundir, en todo caso, con la uva syrah utilizada para crear el vino shiraz. Tampoco con la ciudad iraní Shiraz. Y, mucho menos, con la cadena de televisión árabe Al-Yazira, tal y como recordó entre bromas Calduch. Shiras, cuyo logotipo juega con las dos ‘eses’ del nombre, ya estará presente en la Feria Marte de Castellón que se celebra en septiembre. Será el preludio de su puesta de largo en octubre.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Salva Torres

Café Malvarrosa: fin de ciclo

Café Malvarrosa (2010-2015)
C / Historiador Diago, 20. Valencia

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha sido un proyecto que, para su desarrollo, se adecuó como sede el local de la calle Historiador Diago, en Valencia, un espacio pensado para conciliar las letras con las artes y con la amistad, desde el que, en estos cinco años, hemos programado exposiciones, presentaciones de libros, lecturas de poesía y de relatos, y muchas otras actividades relacionadas con la cultura y con el ocio.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Desde mayo de 2010 se han realizado exposiciones individuales de G. Peyró Roggen, J. Giménez de Haro, Javier Chapa, Gabriel Alonso, Julio Bosque, Enric Alfons, Juan Cuéllar, Calo Carratalá, Mery Sales, Jordi Teixidor, Joël Mestre, Juanjo Tornero, Rosa Gimeno, Antoni Domènech, Fernando Cordón, Dis Berlin, Joan Verdú, Marta Marco Mallent, Toshiyuki Iwasaki, Enrique Carrazoni, Manolo Gil Labrandero, la exposición ‘Salva Álvaro & Ximo Amigó. Dos hombres y un destino’, y las colectivas “’Música de papel’, “Un poema un quadre’, “Fons d’Art (1/5))’, “25 Anys de la Fotogalería Railowsky. La Col.lecció’, “Salón de primavera (1) y (2): Lorena Beferull, Dadi Dreucol, Toni Signes / Victoria Iranzo, Chiara Sgaramella, y ‘Crimea (Cazadoras Asociados)’.

Han leído sus poemas José Luis Parra, Juan Pablo Zapater, Susana Benet, José Mas, Luis Colombini, Antonio Cabrera, José Luis Martínez, Blas Muñoz Pizarro, Vicente Gallego, Begonya Pozo, Vicent Berenguer, Juan José Romero Cortés, Raúl Alonso, Ana Noguera, Carlos Marzal, Xelo Candel, Ricardo Virtanen, Vicent Alonso, Rafael Correcher, Anastasia Kontratevidi, Marian Lledó, Marta R. Sobrecueva, Teresa Espasa, Rafael Soler, Lola Mascarell, José Saborit, Miguel Romaguera, Pilar Blanco, José Luis Falcó, Francisco Ferrer Lerín, Francisco Benedito, Vicente Picó Galache, Teresa Pascual, Arturo Tendero, Juan Ramón Barat, José Luis Morante, José Iniesta, Wences Ventura, Víktor Gómez, Juan Noyes Kuehn, Antonio Praena, Gregorio Muelas, José Antonio Olmedo, Rafael Coloma, Estel Julià, Juli Capilla, Pilar Verdú, María Barceló, Carlos Alcorta, Miguel Ángel Curiel y Alejandro Lorente.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del 'face' de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del ‘face’ de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Tan destacada programación de lecturas poéticas ha sido posible gracias, en los primeros tiempos de este proyecto, al querido amigo y admirado poeta José Luis Parra, y a la generosa complicidad de Juan Pablo Zapater, quien ha propuesto y presentado magistralmente la mayoría de estos actos.

Han leído sus relatos y presentado sus libros Abelardo Muñoz, Pepe Cervera, Vicente Marco, Miguel Sanfeliu, César Gavela, Miguel Mas, Jesús García Cívico, Ginés S. Cutillas, y en el Ciclo ‘En Clave Narrativa. Los relatos del Malva’, organizado por C.L.A.V.E. y Café Malvarrosa (con una excelente coordinación de Juan Luis Bedins, estimado colaborador en muchas de nuestras actividades) han participado Pepe Cervera, Miguel Sanfeliu, Amparo Andrés Machí, Raúl Borrás, César Gavela, Marian Torrejón, Luis Auñón Muelas, Manuel Giménez González, Rosario Raro, Miguel Torija, Irene Estrada, Luis Sánchez, Rafael Camarasa, Jesús Zomeño, Marta R. Sobrecueva y Rafael Soler.

Se han presentado libros de las editoriales Los Sentidos, Renacimiento, Tusquets, Menoscuarto, Calambur, Pre-Textos, Denes, Nau Llibres, La Mansarda, Contrabando, Opticks, etc., y la revista de poesía La Galla Ciencia.

Además de los citados anteriormente, han intervenido en los actos organizados otros escritores (Marc Granell, Fernando Delgado, Alfons Cervera), artistas (Yturralde, Pamen Pereira), galeristas (Rafael Ortíz, Tomás March), críticos y editores.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero. Cortesía de Café Malvarrosa.

Otras actividades realizadas han sido la presentación de ‘ARTIFARITI ’10’ (Encuentros Internacionales de arte en territorios liberados del Sáhara Occidental), la mesa redonda ‘De Galerías’, las proyecciones del documental ‘Café Malvarrosa’ o del largometraje de animación ‘El viaje de Chihiro’ de Miyazaki (con motivo de la presentación de la Guía para ver y analizar El viaje de Chihiro, de Raúl Fortes), los homenajes ‘En recuerdo de Parra’, la presentación de los libros ‘Hasta más ver’, de José Luis Jover, ‘Entropía’, de José María Yturralde, ‘La moneda’, de Curro Canavese y ‘Una vida dibujando’, de Juanjo Tornero, del documental ‘Tan lejos de Dios’ y de las antologías de poesía mexicana de la frontera, de Uberto Stabile…las presentaciones del fanzine Arròs Negre, etc.

Nuestro local ha sido la sede del encuentro semanal de jugadores de Go (Club de Go Malvarrosa), por el que han pasado destacados jugadores de este milenario juego de estrategia de origen oriental. Hemos asistido a partidas entre campeones, lecciones magistrales, y sesiones más pedagógicas, abiertas a todos los interesados en el juego. Estos encuentros han sido el germen de la recientemente creada Asociación Valenciana de Go.

También la Asociación ‘La Vaca Multicolor’ organizó un ciclo de lecturas sobre diversos autores (Leopoldo Mª Panero, Charles Bukowski, Chuang-Tzu, Eduardo Galeano, Joan Margarit, Jorge Reichmann, Maram Al-Masri, Wislawa Szymborsca, etc.). Y otras asociaciones, de escritores, de artistas, de cinéfilos, han realizado reuniones y actividades en el Café Malvarrosa (C.L.A.V.E., Cazadoras Asociados, Afectados de Filmosis…).

En nuestras vitrinas hemos mantenido una importante selección de libros de las editoriales Pre-Textos, Renacimiento, Los Sentidos, Media Vaca, Campgràfic, etc.; y cómics y fanzines (en colaboración con Futurama).

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha editado dos entregas de la colección de poesía “Poema a poema’, la caja de grabados “Gravat a gravat’, la escultura-múltiple ‘En el aire’, de Julio Bosque, las cajas/catálogo ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso, y ‘Dos hombres y un destino’, de Salva Álvaro y de Ximo Amigó, y dípticos, carteles, etc.

Desde Café Malvarrosa Espai Paral.lel, con el apoyo decidido de Carmen Monteagudo, José L. Falcó y Wences Ventura, se ha creado la editorial Leteradura (mayo 2013), que ha publicado los libros: ‘La Coleccionista’, de Juan Pablo Zapater, ‘Casa de los estudiantes de Asia’, de Wences Ventura, y ‘30 Niñas’, de Francisco Ferrer Lerín.

Ha llegado el momento, cinco años después, de dar por concluido este proyecto. Con la celebración de nuestro Quinto Aniversario, el 20 de mayo, finalizamos la programación de actividades en el local de Historiador Diago, y a finales de mes … bajaremos la persiana.

Muchas gracias a todos quienes habéis hecho posible que Café Malvarrosa Espai Paral.lel haya sido, durante estos años, un referente de la cultura y de la amistad.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su 'Relatos furtivos en el Malva'.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su ‘Relatos furtivos en el Malva’.

Toni Moll, Víctor Segrelles

 

El Sáhara, a subasta en La Nau

Solidària. Artistes valencians amb el Sàhara
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Subasta: lunes 15 de septiembre, a las 19.00 horas

Franco, cautivo en su cama y desarmado por la enfermedad, dejó el Sáhara a su suerte. Y Marruecos, que andaba al acecho, la tomó por la fuerza tras aquella Marcha Verde. El franquismo no la subastó, pero casi. Pasados ya 39 largos años de aquel ignominioso episodio nacional, artistas valencianos suman fuerzas plásticas con el fin de restañar una herida que no termina de cerrar. Han donado su obra para una exposición ‘Solidària’ en La Nau de la Universitat de València que concluye el lunes con una subasta. La recaudación se destinará al proyecto de huertos familiares del pueblo saharaui.

Obra de Joan Cardells en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Joan Cardells en la exposición ‘Solidària’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Un total de 65 artistas valencianos con 67 obras integran la muestra ‘Solidària’. El arte al servicio de una causa que sigue levantando ampollas en nuestro país, avergonzado por aquella dejación del Sáhara, que Marruecos aprovechó. No servirá para resolver un conflicto enquistado, pero la subasta permitirá seguir dándole alas a una reivindicación libertaria que en este caso canaliza la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.

Como apunta Román de la Calle, encargado del asesoramiento plástico, “las tendencias estilísticas existentes, las técnicas pictóricas y los procedimientos empleados son plurales, sobre todo porque hay obras de reciente producción pero también piezas de fechas anteriores, quizás no menos tentadoras para algunos coleccionistas”.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición 'Solidária' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición ‘Solidária’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Lola Claramunt, presidenta de la Federación organizadora, recuerda que “cada euro recaudado se destinará a dar color a las modestas casas saharauis que, con el proyecto de huertas familiares, llenarán pequeños espacios exteriores”, ya sea de rojos, naranjas, verdes o blancos. “Una verdadera explosión de color y vitaminas para una población especialmente vulnerable dadas las condiciones de vida como refugiados”, subraya Claramunt.

En la subasta del lunes se podrán adquirir obras de Artur Heras, Enric Mestre, Fuencisla Francés, Javier Chapa, Javier Mariscal, Joan Cardells, Juan Olivares, Manuel Boix, Molina Ciges, Nasio Bayarri, Rafael Armengol, Rafael Calduch, Rosa Torres o Carmen García Gordillo, entre otros. Piezas que van de los 100€ de Lluís Beltrán a los 2.000€ de José Saborit, Carmen Grau o el propio Bayarri. Trabajos muy diversos hermanados por ese espíritu que destila el propio título de la exposición: Solidária. Artistes valencians amb el Sàhara.

Manuel Boix, delante de su obra 'Cicle de Maig', en la exposición Solidària' de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Manuel Boix, delante de su obra ‘Cicle de Maig’, en la exposición Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Serigrafías, litografías, acrílicos, acuarelas, grafitos, pinturas y esculturas que, como la más explícita de Artur Heras, abren ‘Caminos al Sáhara’ en ese lento, pero inexorable avance hacia la libertad. Caminos repletos de interrogantes plásticos que los artistas formulan unas veces con vehemencia, otras con sorprendente colorido, texturas y formas que permiten colocar al espectador en la tesitura de tener que elegir entre esos caminos que les proponen.

El Sáhara sale a subasta en La Nau de la Universitat de València, esta vez con la noble intención de vendérsela al propio pueblo saharaui a precio de humanitario donativo. Una exposición comprometida que merced a la calidad plástica de las piezas subastadas logra un doble objetivo: la adquisición de notables obras y la mejora de las condiciones de vida de los saharauis por obra y gracia del arte.

'A Miguel Hernández', obra de Joan Castejón, en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘A Miguel Hernández’, obra de Joan Castejón, en la exposición ‘Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Salva Torres

El dibujo se anima

Carrera de Bellas Artes
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
C / Viciana, 5. Valencia
A partir de septiembre

Del mismo modo que los Hermanos Marx nunca dijeron literalmente aquello de “más madera, esto es la guerra”, tampoco la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia reclama más dibujo, para fomentar cierta guerra con la Facultad de Bellas Artes. Ni mucho menos. De hecho, la Facultad de Bellas Artes tiene sobrados motivos para presumir de ser la mejor de España en su especialidad. Lo que ESAT dice, eso sí, es que los alumnos llegan a su escuela con una paupérrima formación académica en materia de dibujo. “Hay quien termina Bellas Artes y viene con nosotros a hacer la carrera de Diseño y Arte para Videojuegos con un nivel paupérrimo”. Vamos, que “no saben dibujar”. Así lo explica Carlos Romero, director de Estudios de Arte y Diseño de ESAT, para justificar la puesta en marcha de la carrera de Bellas Artes en su centro de la calle Viciana durante el próximo curso académico.

Cartel de la joven de Vermeer para la carrera de Bellas Artes. Imagen cortesía de ESAT

Cartel de la joven de Vermeer para la carrera de Bellas Artes. Imagen cortesía de ESAT

La Escuela Superior de Arte y Tecnología es la primera en España que imparte una carrera sobre videojuegos. La programación de videojuegos se encuentra en alza y ESAT cubre esa demanda. Está a la altura de las circunstancias, no así los alumnos que cursan la carrera. “La gente, cuando aborda las nuevas tecnologías, no viene formada en dibujo”, subraya Romero. Y dicho y hecho. “Enfocaremos la carrera de Bellas Artes con una metodología clásica, mediante la transferencia de conocimiento entre maestro y discípulo”. Fundamentada en el sistema de educación británico, pero identificada “con el academicismo francés”, ESAT tiene un “enfoque transversal” de materias y un taller “donde los alumnos trabajan juntos, creando competencia entre ellos”. Y, a partir de ahora, con el dibujo como materia prima.

MENOS HARDWARE Y MÁS DIBUJO

“Se trata de volver al academicismo, porque creemos que el esfuerzo es fundamental”, señala Alberto Adsuara, director del Curso de Fotografía Digital. De manera que menos hardware y más saber dibujar. O el mismo hardware, pero más dibujo. No está claro, sin embargo, que la Facultad de Bellas Artes de Valencia esté en el origen de esa carencia. “La formación clásica no se la puede saltar nadie bajo ningún concepto”, indica David Heras, ilustrador y profesor de dibujo en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia. Los datos que aporta dicen todo lo contrario, con alumnos premiados a nivel nacional e internacional por sus dibujos e ilustraciones. “Puede haber quien acabe la carrera sin ser un buen dibujante, pero no será por falta de clases de dibujo en la facultad”.

Fotografía marina, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía de ESAT.

Fotografía marina, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía de ESAT.

Chema López, artista y profesor de pintura en Bellas Artes, afirma que en primer y segundo curso “los alumnos se pasan dibujando todo el rato; tienen un montón de horas”. Por eso dice que “generalizar es peligroso”, lo mismo que apunta David Heras: “Por una parte no se puede definir el todo”. Sí es cierto que el dibujo es una disciplina que se aprende “machacando, y eso no gusta”, precisa López, que sabe de lo que habla porque, cuando él estudiaba, “había muy pocos que se dedicaran a lo figurativo; yo era un bicho raro”.

REVIVAL FIGURATIVO

Javier Chapa, artista y también profesor en la Facultad de Bellas Artes, asegura que oportunidades de practicar el dibujo “tienen todos”. Otra cosa es que haya alumnos que, “pensando en que su futuro está en los videojuegos, haya descuidado el dibujo”. A juicio de Horacio Silva, que durante 30 años enseñó en Bellas Artes, “tenía que haber más rigor en los primeros cursos; enseñar a pintar sin faltas de ortografía”. La libertad de cátedra (“yo en mi clase enseño lo que quiero”) ha podido tener como consecuencia, según Horacio Silva, que algunos profesores “no hayan tenido en cuenta el dibujo, influidos por el empuje de lo nuevo: instalaciones, performances…”.

Retrato de niña, de Carlos Romero. Imagen cortesía de ESAT.

Retrato de niña, de Carlos Romero. Imagen cortesía de ESAT.

“En términos generales, la gente dibuja bastante mal”, explica Rocío Villalonga, artista y profesora de la Facultad de Bellas Artes de Altea. “El dibujo se ha abandonado, porque ha habido bastante complejo en el profesorado con las nuevas tecnologías”, agrega. En su opinión, los alumnos que mejor lo dominan “son los graffiteros, acostumbrados a la destreza de la calle”. Quizás el boom que, según Chema López, vive la ilustración, esté propiciando ese “revival” figurativo. Una vuelta a los orígenes que bien pudiera revelar el propio Master de Ilustración impartido por David Heras, en el que dice buscar “la conexión entre cabeza y mano, y sin ordenadores de por medio”. Luego, el dibujo en la Facultad de Bellas Artes resulta materia obligada y de primer orden, al margen del interés mayor o menor de los estudiantes.

El dibujo, en medio de pantallas táctiles, teclados y ordenadores, parece por tanto animarse más allá de un primer aluvión tecnológico. Es lo que pretende la Escuela Superior de Arte y Tecnología, que impartirá la carrera de Bellas Artes con ese espíritu reivindicativo. Frente al poder de la imagen, el contrapunto del trazo, la mano y la escritura gráfica a flor de piel. Ninguna guerra de por medio, al grito de “más dibujo” lanzado por la ESAT. Más dibujo, a tenor de la insistencia en la Facultad de Bellas Artes, si cabe. La ESAT viene a profundizar en ello, jamás a polemizar con la que encabeza el ranking de las Bellas Artes en España.

Chica del cartel de la carrera de Videojuegos. Imagen cortesía de ESAT

Chica del cartel de la carrera de Videojuegos. Imagen cortesía de ESAT

Salva Torres