Russafa se abre al arte

Festival Russafart
Barrio de Russafa. Diversos espacios culturales. Valencia
1, 2 y 3 de Junio de 2018

Con carácter de bienal, Russafart regresa. Un camino que cierra ahora, un ciclo de diez años. Edad de madurez para un evento cultural que tuvo la originalidad de abrir las puertas de los estudios de arte al público y que convocó una amplia participación y colaboración social del céntrico barrio de Russafa. Hoy somos un referente para nuevos espacios de arte, dentro y fuera de Valencia y nuestra convocatoria atrae a visitantes y creadores de todo el mundo.

Los días 1, 2 y 3 de junio de 2018 bajo el lema “Creando arte” abriremos de nuevo las puertas de los talleres y espacios artísticos. El reencuentro entre público y arte tiene lugar tras dos años de intenso trabajo, tiempo suficiente para evidenciar que el arte está en constante búsqueda creativa y renovación de sus lenguajes y formas de expresión. No exenta de dificultades, marcada por estos duros años de crisis, con amargas experiencias de censura y de recortes en la libertad de expresión a nivel nacional, esta fiesta del arte, permitirá constatar la obra de más de 200 artistas.

Detalle del estudio de Susana Do Santos. Imagen: Cortesía de Russafart

Detalle del estudio de Susana Do Santos. Imagen: Cortesía de Russafart

Un momento excepcional para descubrir qué se cuece al interior de los talleres, espacios donde se nos revela en toda su dimensión el día a día del arte en sus ámbitos más íntimos, donde la inspiración y los motivos toman una forma definitiva. Los testimonios de quienes han vivido esta experiencia retratan la singularidad de estos encuentros: cada estudio es un mundo, cada artista un misterio. Y es en esta cuando la complicidad del arte y la cultura llegan a su clímax sin dejar la creación de germinar.

Los pintores, escultores, fotógrafos, videoartistas, artistas urbanos y performers invitan al espectador a formar parte en este festival, distribuidos en 60 estudios artísticos y proyectos, además de 28 espacios expositivos. El conjunto de esta muestra descubre las maneras de hacer, crear y pensar del colectivo de productores de arte que habita en el barrio de Russafa.

Detalle del taller de Tinxi. Imagen: Cortesía de Russafart

Detalle del taller de Tinxi. Imagen: Cortesía de Russafart

En esta edición se reitera el concurso de pintura rápida y contaremos con la participación de cinco artistas de Lisboa, como parte de los intercambios culturales a nivel internacional que hemos venido realizando con eventos similares a Russafart.

Celebramos esta edición de Russafart bajo el signo de “Creando arte” que encuentra su riqueza en las prácticas dedicadas al reconocimiento de la cultura como forma de activar la comunicación mutua entre artistas y público. Una ocasión óptima para activar la vertiente cultural y creativa del barrio de Russafa.

Destacamos la valiosa aportación de los comercios del barrio de Russafa que colaboran con el evento, del mismo modo agradecer a todas las personas, entidades y patrocinadores que hacen posible el evento, creando sinergias recíprocas.

La asociación Russafart les invita a participar de esta edición, donde las experiencias creativas de los artistas del barrio de Russafa se fusionan en estos 10 años de incansable actividad artística con un programa de actividades y propuestas, fusionando el carácter lúdico, festivo y de acción creativa que nos identifica.

Les esperamos para disfrutar del arte y del barrio porque Russafart es Russafa y Russafa es Russafart.

Portada. Imagen cedida por Russafart. Artica

Portada. Imagen cedida por Russafart. Artica

Los abismos de Javier Calvo

El abismo, de Javier Calvo
Galería Cuatro
C / La Nave, 25. Valencia
Hasta finales de abril de 2017

No uno, ni dos, ni tres, sino casi medio centenar de abismos son los que muestra Javier Calvo en la Galería Cuatro. Abismos en forma de cráteres, cenotes y simas que parecen abrir su universo geométrico, pleno de color en diversas gradaciones, como se abre la tierra sacudida por un terremoto. En su caso, el terremoto es místico (“entre comillas”, dice), provocado por cierta experiencia nacida de un viaje a Perú y de la propia madurez: “Es que hay muchos amigos que se van yendo últimamente”.

De esa edad madura, conformada por una dilatada trayectoria profesional, habla en dos sentidos: el que le ha llevado a tener oficio (“de haber estado pintando todos los días e investigando”) y el que recusa el paso del tiempo como sinónimo de un temprana caducidad: “Esta sociedad está pensada para alcanzar el éxito rápido y a los 40 años ya te consideran caduco”. La demostración de su falsedad está en El abismo, un total de 45 piezas de pequeño formato (“una exposición de gabinete”) en la que Javier Calvo sigue mostrando su enorme vitalidad plástica.

El silencio del abismo, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

El silencio del abismo, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

“Aquí me tiro al abismo”, señala. Y al tiempo que él se arroja por esas aberturas en blanco, anima al propio espectador a que lo haga. “El blanco, logrado simplemente respetando el del propio papel Arches, es casi metafísico; también el blanco de cuando hablas de quedarte en blanco o del que dicen que ves al final del túnel”. Un blanco puro por el que entra el abismo en su obra, realizada principalmente en los dos últimos años. El artista apunta que son continuación del Itinerario hacia la vacuidad que expuso en la Fundación Chirivella Soriano y en la que ya entonces habló del vacío en tonos místicos. “No da miedo, sino que resulta inquietante”, subrayó allí.

Esa inquietud, no exenta de riesgo y provocación, es la que pretende evocar en la Galería Cuatro, para que los jóvenes perciban la dificultad del oficio de pintar y el público en general la fragilidad de que está hecha la vida. “Me gusta el enigma, cuestionarme en todo momento acerco de lo que hago y no hago; no ser pasivo”. Se explica a borbotones, como animado por la actividad volcánica que parecen a punto de desprender sus cuadros. “Quiero sacudir al espectador”. Y cuando lo dice vuelve a meterse en la obra, describiendo las gamas de colores, sus gradaciones y delicados perfiles, al tiempo que subraya la contradicción entre la racionalidad geométrica y el instinto que amenaza con destruirlo todo.

La soledad del abismo, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

La soledad del abismo, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

“La armonía es fundamental, aunque sea arrítmica”. Y entonces se reivindica como pintor: “Estos cuadros me cuestan mucho”. Como cuesta mantener equilibrada toda esa geometría a punto de estallar por efecto de tanto cráter y tanto rayo abismal. Javier Calvo se vuelca en ella, como queriendo atrapar la esencia del vació y el misterio que dice atravesar el conjunto: “Es la búsqueda de algo”. Búsqueda que ya le está llevando en la dirección “de la ausencia y la presencia”; de la “poesía pura”.

Para que el espectador le acompañe en esa búsqueda, el artista ha dispuesto una exposición “minimalista, que se escape, que respire”, al tiempo que está montada para sea “silenciosa, mística”. Una mística nada religiosa, en el sentido institucional e ideológico del término, pero muy religiosa, en el sentido de sacra o que hurga en los contornos del lenguaje allí donde éste se abre presionado por nuevas y constantes interrogaciones. “Es una exposición en la que hablo muy bajito para soltar cosas muy fuertes”. Ninguna seguridad de por medio: “No me interesa, porque me puede la curiosidad”. En ese espacio repleto de incertidumbres es al que quiere llevar al espectador: “Que entre y se cuestione”.

Las dimensiones reducidas de sus abismos, a modo de bocetos preparatorios o escuetos prólogos de un libro, ayudan a asomarse a esos blancos inquietantes sin necesidad de grandes alardes. Y aludiendo a la “obra abierta” de Umberto Eco, anima a que sea el espectador quien complete sus diferentes trabajos. Javier Calvo dispone el itinerario, pero el encuentro con los sucesivos abismos es algo ya muy personal. Cada cual tiene los suyos.

Rayo abismal, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Rayo abismal, de Javier Calvo. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Salva Torres

Pinceladas colectivas, silencio administrativo

Pinceladas colectivas
Galería Imprevisual
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 11 de septiembre de 2015

Que 150 artistas se reúnan para dar forma a un proyecto que nació en 2011 con fecha de caducidad, su presentación en las jornadas de clausura de Russafa Conviu de ese año, ya merece justa consideración. No es fácil aglutinar a tanto artista, con sus egos respectivos y estilos diversos, en torno a una propuesta que arrancó mediante la creación de un cuadro obra de Miguel Ángel Aranda, al que se fueron sumando otros 20 artistas, con sus añadidos a la obra realizada en vivo y en directo durante 15 días en la Galería Imprevisual.

Obra de Miguel Ángel Aranda que dio origen a Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Miguel Ángel Aranda que dio origen a Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Las figuras o siluetas incorporadas a ‘La plaza de las artes’, título del cuadro que sirvió de germen creativo, fueron adquiriendo vida propia una vez concluido el proyecto. Así fue como, poco a poco, Pinceladas colectivas adquirió la dimensión que hoy tiene: centenar y medio de artistas interviniendo libremente esas figuras expuestas hasta el 11 de septiembre en Imprevisual, la galería en la que se gestó tamaño proyecto.

Hablamos de artistas como Gabriel Alonso, Javier Calvo, Calo Carratalá, Pepa Castillo, Javier Chapa, Raúl Dap, Rafa de Corral, Ramón Espacio, Xus Francés, Jarr, Sebastián Nicolau, Concha Ros, Ana Vernia o Vinz, del largo etcétera que nutre con sus aportaciones individuales la propuesta colectiva. Artistas en su mayoría valencianos, a los que se suman autores nacionales e internacionales, ya sean europeos o latinoamericanos. Artistas que reunidos en torno a esa plaza de las artes inicial han terminado por conformar el políptico denominado Avenida de Proyecto, cuyo conjunto se vende al precio de 46.700€.

Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Xus Francés en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Una cantidad estimada a partir de los 300€ en que se valora cada pieza por separado y con la que se pretenden sufragar los costes de producción de las figuras, de los 300 catálogos editados y pagar el trabajo de los 150 artistas que hasta la fecha han intervenido en el proyecto. Porque el proyecto, a tenor de la pasión con la que arrancó de la mano de Miguel Ángel Aranda, al alimón con Arístides Rosell, seguirá creciendo.

De hecho, las 150 figuras expuestas en una de las paredes de Imprevisual, justo enfrente del cuadro mayor que dio origen al conjunto, se dividen según los fondos de color rojo y amarillo que aparecen en los costados de ‘La plaza de las artes’. De manera que ya se piensa en su continuación, tomando ahora como referencia los tonos azul y negro que dominan el cielo y la tierra de la obra de Aranda. Una obra que viene a reflejar, mediante esa cabeza que se multiplica en todas direcciones, el carácter multidisciplinar y abarcador de todos los puntos de vista.

Obra de Vinz en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Obra de Vinz en Pinceladas colectivas. Galería Imprevisual.

Pinceladas colectivas, a pesar de la dimensión que ya tiene y del vuelo que va tomando, no ha despertado el más mínimo interés por parte del Ayuntamiento de Valencia. “Lo hemos presentado en Casas de Cultura, en La Rambleta y en diversos ayuntamientos, entre ellos el de Valencia, siempre con resultado adverso”. Y cuando se refiere Arístides Rosell a “resultado adverso”, se refiere a la nula respuesta una vez presentado el proyecto, lo que significa el acostumbrado silencio y falta de sensibilidad hacia propuestas que, como ésta y tantas otras, merecerían al menos una explicación acerca de las razones por las que se desestiman.

En cualquiera de los casos, Pinceladas colectivas sigue su rumbo porque, como señala Miguel Ángel Aranda, hay un motor que mueve el proyecto: “la pasión”. Una pasión compartida por 150 artistas a los que se van sumando otros nuevos en lo que han dado en llamar ‘Anexos’: prolongación lateral de la obra inicial que, pese al silencio administrativo, da mucho de qué hablar. Entre otras cosas, de aquello que todas esas figuras y siluetas contienen como pálpito de la heterogénea visión del mundo.

Vista de algunas de las obras de Pinceladas colectivas en la Galería Imprevisual.

Vista de algunas de las obras de Pinceladas colectivas en la Galería Imprevisual.

Salva Torres

Imprevisual se llena de pinceladas colectivas

Pinceladas colectivas
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 3 de julio, a las 20.30h
Hasta el 11 de septiembre de 2015

148 artistas nacionales e internacionales se reúnen el próximo 3 de julio en la Galería Imprevisual de Valencia. El proyecto Pinceladas Colectivas, promovido por Miguel Ángel Aranda con la colaboración de Arístides Rosell, ha sido el nexo de unión entre artistas de España, Italia, Francia, Portugal, Argentina, Cuba, Colombia, Santiago de Chile, Brasil, Venezuela y de otros muchos que llegarán desde USA, India o África.

Iniciado en 2011 en el barrio de Ruzafa de la ciudad de Valencia, se mostrará por primera vez al público en la Galería Imprevisual de Valencia, momento en el que también se presentará el catálogo del proyecto con las obras de todos los artistas hasta hoy presentes. Colaboran en la edición del catálogo, Imprevisual Galería, Ubik Café y Es Estudio.

Cartel de la muestra Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Cartel de la muestra Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

La extensa lista de artistas participantes es la que sigue: Alicia Arnau Iborra, Aristides Rosell, Vicent Marco Puig, Francesc Marco, Manuel Veleta, Alfonso Renza Campo, Ivano Stocco, Gabriela Cardosa, Galería Espacio, Alberto Biesok & Mompar Momparler, Isabel Isabel Marin, Javier Calvo, Paloma Gómez Carrasco, Concha Ros, María Maria Rey, Guillermo Santana, Ana Nuño, Abel Davila, Alejandro Casanova Barberán, José Rafael Pontones, Eduardo Lozano Martínez, Josep Gomar, Baldomero, Juan Vicente Martínez, Victoria Soriano, Cruz Sanchez, Miguel Ángel Aranda, Araceli Carrion Lorente, Cristina López Ramírez, Pepa Castillo…

Figura de Arístides Rosell en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Figura de Arístides Rosell en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Mariana Zubiaurre, Sabela Baña, Fernando Jiménez Fernández, Javier Jiménez Quintana, Miguel García Cano, Juanjo Sanchis, Natalia Auffray, Molina Ferrer, Inma Coll Aleixandre, Xavi Garcia, Tere Martínez, David Gonzalez, Tito, Carmen Casanova, Antonio Barroso, Lola Calzada, Elena Martí Elena Marti Manzanares, Susana Do Santos, Carmen Lucía Palés Chaveli, Tomas Tomás Saavedra Rojas, Vinz Feel Free, Nena Wapa Wapa, Aldo Alcota, From The Tree, Maria Eugénia Medeiros, Uqu Worshop, Pilar Palomares, Andrés Vicente Blasco Martínez, Elena Zanca, Lisa Gingles, Ferran Capilla, Camilla Marinoni, Rebeka Catalá, Remy J. López, Juan Canovas, Manuel Martínez Ojea…

Rafa de Corral, Ramón Adelantado, Katya Di Matteo, Encarnación Domingo, Alejandra Morenilla, Juan Carlos Viñas, José Carlos García Luque, Pepe Díaz Pepe Diaz Puche, Beatriz Diaz Ceballos, Jordi Gamón Blanch, Curro Canavese, Julio Castillo, BichoBola-Creativo, David Pasamontes Díaz, Luis Viguer Soler, Julia Lorenzo Oliver, Emeterio Ovejero Marcos, Albae Mostazovska, José Miguel Alguer Romero, Michele Bono, Progreso, Virginia Bernal Méndez, Gabriel Alonso Marín, Antonio Azorín, Ana Higueras, Rubén Fuentes González, Evelyn Carell…

Figura de Concha Ros en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Figura de Concha Ros en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Ana Vernia, Susana Palés Chaveli, Néstor López, Eduardo Oroná, Olga Eugenia Martinezv, Ismael Abarca, Michel Touma, Ofelia Ruiz, Javier Chapa, José Jose Vicente Guerrero Tonda, María José Pérez Vicente, Carlos Michel Fuentes, Alessandra Pulixi, Pepa Alonso Arróniz, Xus Frances Gandia, Margarida Nunes, Burguitos, Marion Wesson, Jose Antonio Picazo, Carlos Codoñer, José Luis Hernandiz, María Navarro, Paco Lopez Gomez, Rafael Monzó Valls, Carolina Valls, José Juan Gimeno, David Marqués Serra, Inés Navarro…

Calo Carratalá, Salva Nebot, Gem Diaz, Francisco Sebastián Nicolau, Susana Roig Hervas, Raquel Carrero , Pintado A Mano Amelia, Workshop/Gallery, María Albero, Alejandra de la Torre, Amadeo Valldepérez, Pedro Velver, JARR, Raul Dap, Berta Llonch, Victor Camara Merino, Jose Luis Garcia Ibañez, Marta Karjalainer, José Miguel Vera, Ana Karina Lema y Ramón Espacio.

Obra de Miguel Ángel Aranda en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Miguel Ángel Aranda en Pinceladas colectivas. Cortesía de Imprevisual Galería.

 

Javier Calvo: “Me gusta inquietar”

Itinerario hacia la vacuidad, de Javier Calvo
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 4 de enero

“No se le ha hecho justicia”. Manuel Chirivella, responsable de la Fundación Chirivella Soriano, lo dijo sin levantar la voz, pero muy claro. Es más: “No se puede explicar el arte geométrico español sin referirse a Javier Calvo”. Y Javier Calvo, que mostraba su ‘Itinerario hacia la vacuidad’, se sinceró: “Me he sentido infravalorado”. Y expuso sus razones. “Siempre he tenido ese aspecto lúdico y comunicativo que, de cara a los artistas del rigor mortis, devalúa mi obra”. Su asociación con la moda también ha contribuido a ello, a pesar de su opinión crítica: “La frivolidad de la moda me da rabia, porque detrás de esa imagen hay mucho trabajo y mucha investigación”.

Javier Calvo, ante una de sus obras en la Fundación Chirivella Soriano.

Javier Calvo, ante una de sus obras en la Fundación Chirivella Soriano.

Esa industria de la moda, con la que Javier Calvo dijo tener una “deuda moral” relacionada con su “pedagogía”, posee detrás una “arquitectura” que a él le atrae. Y arquitectura es “miedo al vacío”, cerrando así el círculo explicativo del ‘Itinerario hacia la vacuidad’ mostrado en la Fundación Chirivella hasta el 4 de enero. Porque las 42 obras exhibidas culminan, tras pasar por su primera etapa de abstracción geométrica y las referencias a la moda, con sus trabajos inéditos en torno al vacío. Un vacío a modo de espacio en blanco, que se repite a lo largo de su más reciente obra.

Obra de Javier Calvo en la exposición 'Itinerario hacia la vacuidad', en la Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Javier Calvo en la exposición ‘Itinerario hacia la vacuidad’, en la Fundación Chirivella Soriano.

Alguien le explicó ese vacío, tras sufrir un accidente, como un gran tubo en blanco. Especie de corredor de la muerte iluminado con un gran fogonazo. “No da miedo, sino que resulta inquietante”. Y Javier Calvo lo reconoce: “Me gusta inquietar, detesto la pasividad”. De ahí que su obsesión por la forma, la línea y las estructuras le lleve a dejar la “obra abierta”, aludiendo a Umberto Eco, “para que sea el espectador quien la complete”. Más que el final de algo, Javier Calvo ve en ese blanco metafísico cierta “introspección”.

“El vacío es el misticismo, una introspección hacia lo hecho o no hecho”. Algo tan “sugerente”, que le ha llevado los cuatro últimos años de su trabajo. Tan sugerente como “espiritual”. María José Navarro, comisaria de la muestra, puso el acento en los vanos de su obra: “Evoca lo intemporal, lo perpetuo, el más allá, a la vez que sugiere una meditación sobre la existencia”. Un universo plagado de formas poliédricas y coloristas que, como ríos de emociones, van a desembocar en ese mar en blanco de la nada.

Obra de Javier Calvo en la exposición 'Itinerario hacia la vacuidad', en la Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Javier Calvo en la exposición ‘Itinerario hacia la vacuidad’, en la Fundación Chirivella Soriano.

“Pasa de la forma a la aparente nada, al vacío. Vacío pleno como lugar donde todo es potencialmente posible”, destacó Manuel Chirivella. Quizás por eso a Javier Calvo le interese “el camino, no la meta”. Un camino o itinerario repleto de oscilaciones y oquedades, por utilizar expresiones de la comisaria a la hora de explicar el trayecto del artista. Líneas y formas geométricas dispuestas de manera que el vacío reciba su merecido protagonismo.

En medio de la “infamia”, la “intolerancia” o la “xenofobia” que nos rodea a diario, Manuel Chirivella se agarró a la obra de Javier Calvo como “válvula de oxígeno para existir de forma digna”. La introspección, el misticismo, la espiritualidad o, simplemente, el vacío como espacio inquietante frente a tanta certeza ideológica, es lo que hace de ese ‘Itinerario hacia la vacuidad’ que propone Javier Calvo una sentida vía de escape.

Obra de Javier Calvo en la exposición 'Itinerario hacia la vacuidad', en la Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Javier Calvo en la exposición ‘Itinerario hacia la vacuidad’, en la Fundación Chirivella Soriano.

Salva Torres

Políticamente incorruptos: entre la risa y el miedo

Políticamente incorruptos. Colectiva

Imprevisual Galería

C / Doctor Sumsi, 35. Valencia

Hasta el 17 de septiembre

Obra de Alejandro Casanova, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Alejandro Casanova, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

La corrupción forma parte de la vida: somos seres abocados al paulatino desgaste físico, al inevitable deterioro de un cuerpo corruptible por el paso del tiempo. Por eso es tan importante afrontar lo incuestionable, lo real de la existencia, para que tamaña verdad no se vuelva insoportable. Lo hacemos a través de relatos que ofrecen un horizonte de sentido a lo que no lo tiene. Cuando esos relatos se diluyen en el marasmo de los discursos tramposos que aceleran el proceso de la corrupción, entonces se hace más necesario que nunca reinventarlos, crear espacios que los propicien. Que es lo que hace, a su manera, Imprevisual Galería con la exposición Políticamente incorruptos.

Arístides Rosell, responsable de la galería de la calle Doctor Sumsi de Valencia y, a su vez, uno de los 24 artistas de la muestra, lo explica así: “La corruptela nos obliga como creadores a buscar formas de protesta y de acción desde el campo de las artes plásticas”. Y es así como se van sucediendo los testimonios plásticos de esos artistas críticos con la situación actual. Críticos con esa corrupción que parece anegar el espacio social, inundado por las numerosas vías de agua abiertas por tanta falta de escrúpulos. El quevedesco “poderoso caballero es don dinero”, elevado a su máxima expresión depredadora, que amenaza con dejar la sociedad del bienestar echa unos zorros.

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Ferrán Capilla, José Juan Gimeno, Carmen Roglá, Ana Karina Lema, Inma Coll, Eduardo Lozano, Anna Sanchis, Javier Calvo, Alfonzo Renza, Juanjo Sanchis, Araceli Carrión, Alberto Biesok, Díaz Puche, Paloma Gómez, Federico Méndez, Alejandro Casanova, Vicent Marco, Mercedes Mollá y Dany Bytrop (Bichobolacreativo), Carlos Michel, Manuel Martínez Ojea, Mompar, Miguel Ángel Ovejero, Burguitos y el propio Arístides Rosell son los 24 artistas encargados de protestar, como creadores, contra la destructiva inercia del todo vale con tal de obtener los beneficios más espurios.

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Su crítica se manifiesta desde los más variados registros. Unos directamente alusivos, incluso caricaturescos: el Bárcenas de Mompar, la Barberá de Alejandro Casanova, ambos con títulos igualmente elocuentes: Sin dinero y sin riqueza JLB pierde igualmente la cabeza, y Fuck you desde la Casa Consistorial. Otros, apuntando de diversas formas a esa corruptela que amenaza con destruir la confianza humana, como en Tres corbatas para un burro, de José Juan Gimeno, Falsa democracia, de Ferrán Capilla, La fábula del banquero, de Juanjo Sanchis, Fuera corruptos, fuera vetos, fuera privilegios, de Vicent Marco, Judas y la cena, de Eduardo Lozano, Un gesto de histeria reflejado en ese “somos impunemente tu banco”, de Federico Méndez, o Aerohuerto, de Burguitos.

Obra de Carlos Michel, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Carlos Michel, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Luego están las obras que recogen las consecuencias de tan gris panorama, propiciado por el desorbitado culto al becerro de oro, en forma de angustia existencial, desazón o tristeza poética: Me dejé el corazón, de Ana Karina, Res pública, de Anna Sanchis, Laberinto, de Araceli Carrión, Después de la plenitud viene la soledad, de Martínez Ojea, Sin Título, de Alfonso Renza, o el crucificado Ars, Art, Artis, Aris, de Arístides Rosell, que viene a jugar así con el sacrificado arte en nombre propio. Miguel Ángel Ovejero hace el gesto de la higa en el elocuente Para todos vosotros, Carlos Michel opta por el sutil apareamiento de unas moscas en Back, y Díaz Puche recoge en Fasteam23 ecos del nazismo. Carmen Roglá sugiere Recortar por la línea de puntos, a modo de intervención quirúrgica con la que detener esta sangría de la corrupción, Inma Coll se detiene en ese Hablar ¡Hablar!…un absoluto es incorrupto, como Javier Calvo, empleando la abstracción va directamente a lo Políticamente corrupto. El viaje en red de Paloma Gómez y el Himalaya 16 de Alberto Biesok, son otros dos ejemplos poéticos del aislamiento urbano en compañía y de la naturaleza como vía de escape.

Obra de Federico Méndez, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Federico Méndez, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Políticamente incorruptos es una exposición satírica, mordaz, catártica, de 24 artistas empeñados en oxigenar la mala sangre, aireando los trapos sucios de una sociedad en manos de ciertos políticos y banqueros hermanados en su loca carrera a ninguna parte. De manera que entre la estulticia de unos y la avaricia de otros, la crisis continúa campando a sus anchas. La muestra de ingenio desplegado en Imprevisual Galería no acabará con ella, pero señala al menos cierta salida de incendios.

Obra de Mompar, en 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Mompar, en ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Salva Torres