Apretando ‘La Soga’

La Soga, de Iria Márquez
Festival Valencia Negra
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 6 al 8 y del 13 al 15 de mayo de 2016

El festival Valencia Negra vuelve a Sala Russafa, del 6 al 15 de mayo, sobre la que extiende un manto de intriga, suspense, llenándola de tipos duros, investigadores astutos y mediocres, mujeres fatales y crímenes tan crueles como truculentos e imperfectos. Son los tópicos del género negro, un estilo que ha ido evolucionando y rompiendo barreras, extendiendo su mancha a muchos ámbitos de la cultura como la fotografía, el cine o el teatro. Precisamente éstos dos últimos se unen en el espectáculo producido por el centro cultural específicamente para la cuarta edición de este festival que arranca este fin de semana.

Escena de 'La Soga'. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa

Escena de ‘La Soga’. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa

Sala Russafa estrena del 6 al 8 y del 13 al 15 de mayo, a las 21.30h, un montaje teatral que retoma el clásico del género negro ‘La Soga’, llevado al cine por Alfred Hitchcock en 1948 con James Stewart como protagonista. Iria Márquez firma la versión y dirección de esta obra que nació para los escenarios de la mano de Patrick Hamilton y en la que se recrea una morbosa cena alrededor de un arcón que esconde un cadáver. Un encuentro aparentemente inocente al que, sin saberlo, asisten los familiares y amigos del asesinado, junto a los asesinos.

Hitchcock popularizó esta historia que rodó en planos secuencia para respetar el desarrollo en tiempo real de la trama a la que ahora dan vida Dario Torrent, Jaime Vicedo, Vicent Pastor, Raquel Ortells, Rosa López y Juan Carlos Garés en un montaje sobrio, ambientado en los años 50’, que recrea las sombras de este macabro thriller tocando temas como la superioridad de unos seres humanos respecto a otros, la justificación moral del crimen, la soberbia o la impunidad.

Elenco de 'La Soga'. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa.

Elenco de ‘La Soga’. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa.

 

Artistas asomados a ‘La ventana indiscreta’

Proyecto 3CMCV: La ventana indiscreta
Pablo Bellot, Sergio Luna, Yasmina Morán, David Trujillo
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2015

Alfred Hitchcock hizo de ‘La ventana indiscreta’ un monumento al voyeur. Un fotógrafo (James Stewart), inmovilizado por culpa de una pierna escayolada, se dedica a mirar lo que pasa en su patio de vecinos desencantado de la vida. No hay hogar que valga, sino múltiples hogares inestables barridos por la pulsión de su mirada. Ese ojo excitado por lo que ve, hasta el punto de terminar siendo cortante en Psicosis, es la viva representación de una sociedad magnetizada por tanta imagen, en detrimento de la palabra como vehículo de relatos fundadores de sentido.

Obra de Pablo Bellot para el  Proyecto 3CMCV sobre 'La ventana indiscreta' en el Centro del Carmen.

Obra de Pablo Bellot para el Proyecto 3CMCV sobre ‘La ventana indiscreta’ en el Centro del Carmen.

Lo que hacen los tres artistas del proyecto 3CMCV, de apoyo al arte emergente, es levantar con sus propuestas acta de esa pulsión escópica que nos invade. Pablo Bellot, Sergio Luna y Yasmina Morán, y David Trujillo hacen referencia al lema de la convocatoria, los 60 años de ‘La ventana indiscreta’, para mostrar ese desencanto, acompañado de estado de alerta, acerca de la imagen como vehículo de saturación de la mirada y de manipulación de la realidad.

Pablo Bellot lo hace con tres proyectores que, al tiempo que pasan la película de Hitchcock, van intercalando imágenes procedentes del año 1954 en que se estrenó ‘La ventana indiscreta’. “Impido al espectador que vea la película para que, de alguna forma, reflexione acerca de las imágenes que quieren que veamos y las que no”. Bellot se basa en el concepto de lo “antivisual”, esa especie de “bombardeo de imágenes que no llegamos a ver”.

“Saturación” y “manipulación” son las palabras que emplea Pablo Bellot para referirse al carácter de la imagen en tiempos de “complot” por parte de las instancias de poder. De manera que tras ‘La ventana indiscreta’ se pueden intuir escenas relacionadas con la guerra de Argelia, de Corea o la invasión de Guatemala. El resultado es una crítica de ese bombardeo visual con otra sobrecarga de imágenes, dejando que sea el espectador quien haga el trabajo sucio de transformar esa pulsión escópica en sosegada reflexión.

Obra de Sergio Luna y Yasmina Morán para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Obra de Sergio Luna y Yasmina Morán para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Sergio Luna y Yasmina Morán utilizan las imágenes de Google Street Views para revelar ese mismo control por parte de las “grandes corporaciones que manejan ingentes cantidades de información”. Mediante un video que muestra a gran velocidad esa captura de imágenes y la selección de 21 fotografías, a modo de historias veladas de esa captura, Luna y Morán cuestionan el rapto de nuestra intimidad y la liberan procediendo al borrado de aquello que coarta nuestra libertad.

“El borrado durará lo que tarde el coche de Google en volver a pasar por ahí y recuperar la imagen”, explican sus autores. De ahí que hablen de “imagen efímera”, no sólo por la velocidad en que todo sucede, sino por lo poco que dura esa imagen reparadora de nuestra intimidad. Esa ventana indiscreta a la que apelan Sergio Luna y Yasmina Morán, desvinculada de la película, vuelve a incidir en los aspectos de control y manipulación de las imágenes.

Obra de David Trujillo para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

Obra de David Trujillo para Proyecto 3CMCV sobre La ventana indiscreta en el Centro del Carmen.

David Trujillo sí se hace cargo de la película con total nitidez, pero manipulándola para que el espectador se sitúe siempre del lado de la mirada, nunca de lo mirado. Para esto otro ya están sus dos instalaciones de ventanas, a cuyo través vislumbramos escenas cambiantes, y de una puerta con mirilla que muestra el estudio de un pintor. Mirada voyeur, como la de James Stewart, para cerrar el círculo de los artistas que se asoman a ‘La ventana indiscreta’ del  proyecto 3CMCV con propuestas tan diferentes como arrebatadas por esa pulsión de la mirada crítica.

Obra de David Trujillo en Proyecto 3CMCV sobre 'La ventana indiscreta', expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de David Trujillo en Proyecto 3CMCV sobre ‘La ventana indiscreta’, expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Hitchcock, de sombras por Valencia

Hitchcock’s shadows, de Luis Rivera
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta septiembre

Los “artistas de la ansiedad”, como llamaba el cineasta François Truffaut a Kakfa, Dostoievski, Poe y, por supuesto, Alfred Hitchcock, no ayudan a vivir a la gente, “pues su vida ya es de por sí difícil”, pero a juicio del director francés “su misión consiste en obligarnos a compartir sus obsesiones”. Que es lo que hace Luis Rivera en la galería Alba Cabrera: acercarnos mediante casi medio centenar de piezas el universo fílmico del maestro del suspense para que comprendamos sus obsesiones: las de Hitchcock y las propias del artista.

Obra de Luis Rivera en la exposición 'Hitchcock's shadows'. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Obra de Luis Rivera en la exposición ‘Hitchcock’s shadows’. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Compartir sus obsesiones era, para Truffaut, la mejor manera de ayudar a conocernos, “lo que constituye un objetivo fundamental de toda obra de arte”. Luis Rivera, más humilde en sus pretensiones, muestra en la exposición ‘Hitchcock’s shadows’ (Las sombras de Hitchcock) las luces (imprescindibles para recrear el oscuro trasfondo del cineasta) y las sombras de un creador inimitable. De hecho, las sombras, a las que alude el título de la exposición, están provocadas por la luz impactando sobre las piezas de madera que Rivera ha diseñado. Sin embargo, paradójicamente, fueron las sombras las que determinaron el carácter abstracto de las piezas.

Grace Kelly en la obra de Luis Rivera para la exposición 'Hitchcock's shadows'. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Grace Kelly en la obra de Luis Rivera para la exposición ‘Hitchcock’s shadows’. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

“Primero creo la figuración, a partir de fotografías, y luego voy depurando la imagen hasta quedarme con los menos elementos posibles que sirvan para entender la pieza abstracta”, explica Rivera. Ese diálogo entre lo figurativo, proyectado a modo de sombras contra la pared, y lo abstracto, que aunque en primer plano salió posteriormente a modo de caligrafías o diseños extraídos de ese fondo figurativo, es el que permite a Luis Rivera hablarnos del Hitchcock más oscuro mediante series de color.

Es como revisitar el universo del autor de Psicosis a la luz del mediterráneo, cuyo mar aparentemente dócil suele resultar traicionero. Como Hitchcock. “Tenía su lado oscuro; él ya era tenebroso”. Y Luis Rivera alude al comportamiento que tenía con sus actores y al suspense de sus mordaces películas. El juego plástico entre el blanco y negro y el color también está muy presente en la exposición, toda ella configurada con piezas de madera intervenidas con acrílico, nogalina e hilo de nylon. “Reivindico la madera, no la trato de ocultar”. De ahí los marcos limpios, desnudos, revelando esa madera de la que se sirve para mostrar los sueños y pesadillas de Hitchcock.

Obra de Luis Rivera en la exposición 'Hitchcock's shadows'. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Obra de Luis Rivera en la exposición ‘Hitchcock’s shadows’. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

Los pájaros, Atrapa a un ladrón, Con la muerte en los talones, Vértigo, La ventana indiscreta, Crimen perfecto, El hombre que sabía demasiado, Encadenados, Marnie la ladrona. Y Tippi Hedren, Janet Leigh, Anthony Perkins, Grace Kelly, Cary Grant, Kim Novak o James Stewart. Secuencias de películas y rostros de actores llenan la galería Alba Cabrera a modo de gran plató cinematográfico, repleto de sombras y luces que inciden sobre las piezas de madera para revelarnos el trasfondo oscuro del maestro del suspense.

‘Hitchcock’s shadows’ es una exposición repleta de pequeños detalles abstractos, extraídos, tras una lenta y gradual depuración, del sombrío universo de un director que buscaba el máximo de efectos con el mínimo de elementos. Rivera, apasionado del cine y de Hitchcock, sigue esa máxima para crear figuras reconocibles dentro del imaginario cinematográfico, a partir de su reverberación abstracta plena de color y de detalles. Luis Rivera utiliza la abstracción para crear una figuración sombría que, a su vez, sirvió de estímulo para la creación de sus abstractas piezas. Una circularidad manierista, propia del gran maestro del suspense.

Janet Leigh y Anthony Perkins en la obra de Luis Rivera para la exposición 'Hitchcock's shadows' en la galería Alba Cabrera.

Janet Leigh y Anthony Perkins en la obra de Luis Rivera para la exposición ‘Hitchcock’s shadows’ en la galería Alba Cabrera.

Salva Torres