La ley de mecenazgo, a debate por sus carencias

Encuentro sobre arte y mecenazgo
Con Elisa Hernando, Javier Molins y Luis Trigo
Abierto València 2020
IVAM
Domingo 27 de septiembre de 2020

Luis Trigo, presidente de la Fundación ‘El Secreto de la Filantropía’, reclamó la reforma de la ley de mecenazgo, que ya existe tanto a nivel estatal como autonómico, por entender que tiene muchas lagunas. Así lo explicó en la mesa redonda que sobre arte y mecenazgo tuvo lugar en el IVAM, dentro de Abierto Valencia 2020 que sirve para abrir la temporada de las galerías de arte contemporáneo de la Comunitat Valenciana, y en la que también participaron Javier Molins, asesor artístico de la Colección Hortensia Herrero, y Elisa Hernando, fundadora de la asesoría Arte Global y de la plataforma online RedCollectors.com, que participó online desde Madrid.

En su su charla ‘Esa Ley de Mecenazgo que tanto se reclama’, Trigo centró su intervención en esa necesidad de reforma normativa del mecenazgo, reflexionando sobre los contenidos que debiera tener dicha ley y en cuya carencia muchos encuentran la causa de que no se apoye al arte desde el ámbito privado. A su juicio, aunque ya tenemos esa ley (“y no una, sino dos: una estatal y otra autonómica”), contiene “muchas lagunas e ineficiencias” para estimular el mecenazgo, pero que no son tanto las que se reclaman normalmente (falta de estímulos fiscales), sino otras, que enlazan más bien “con una escasa cultura y costumbre de esta actividad en España”.

Mecenazgo
De izda a dcha, Javier Molins, Reyes Martínez, Rosa Santos y Luis Trigo. Foto: Nacho López.

La Fundación ‘El Secreto de la Filantropía”, además de difundir los valores de la filantropía y el altruismo, ayuda a las empresas a identificar iniciativas en las que concretar sus acciones de responsabilidad social empresarial, en los campos de la cultura, la atención de necesidades sociales y a la investigación médica. En el ámbito de la cultura, ayuda a las empresas que quieran vincularse con proyectos culturales a identificarlos y definirlos, a vincular su misión y sus valores con la iniciativa cultural seleccionada, a desarrollar el proyecto y a darle difusión interna y externa.

Elisa Hernando, con un una disertación titulada ‘Coleccionismo en la era digital’ dibujó la situación actual del arte contemporáneo enfrentado a las nuevas estrategias de difusión. Para Hernando, “un coleccionista no compra para vender, compra para disfrutar”, pero no puede dejar de lado el valor de la obra. “El mercado del arte online cada vez tiene más protagonismo, aunque nunca llegará a sustituir la experiencia física”, añadió.

Javier Molins, que participó con la ponencia ‘Mecenazgo y arte contemporáneo. El caso del Centro de Arte Hortensia Herrero’, se centró  en el tema del compromiso del coleccionismo privado con el arte contemporáneo y con la ciudad. Aprovechó la ocasión para presentar el futuro Centro de Arte Hortensia Herrero, un edificio histórico en proceso de rehabilitación que enriquecerá el patrimonio de la ciudad, así como las principales líneas de actuación que se van a llevar a cabo desde este nuevo centro de arte. Para Molins, los objetivos del coleccionista han de basarse en tres pilares: “el gusto del coleccionista, la localización de la colección y el presupuesto”.

El encuentro sobre arte y mecenazgo, que desde hacía semanas tenía el aforo completo, fue coordinado en esta octava edición de Abierto Valencia por Reyes Martínez, directora de la galería Set Espai d’Art, y pudo seguirse en streaming, adaptándose así a la situación actual y permitiendo a cualquier interesado disfrutar de las charlas. Los encuentros de este año han sido patrocinados por la Fundación ‘El Secreto de la Filantropía’ y se han centrado en intervenciones que abordan el futuro con nuevas estrategias y compromiso del coleccionismo.

Las galerías de arte que conforman LAVAC seguirán abiertas al público toda esta semana en horario habitual, para presentar y explicar sus nuevas exposiciones a cualquiera que desee visitarlas. Como novedad, en esta edición se pueden realizar visitas en 3D a las galerías, consiguiendo así que el espectador/visitante pueda recorrer el espacio de todas las salas de LaVAC (asociación que integra a todas las galerías) y disfrutar de las obras expuestas.

De este modo, Abierto València 2020 continúa celebrándose hasta el 2 de octubre, día en el que concluirá con el fallo del Premio Popular Cervezas Alhambra. Este premio se decidirá por votación popular sobre las obras expuestas y puede realizarse en la web de la marca hasta las 12:00h. del 2 de octubre.

MAKMA

Premios a las galerías, que abren sus puertas al 3D

ABIERTO VALÈNCIA 2020 | LAVAC
Apertura de las galerías valencianas
Entrega de premios y compra de obras
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Del 25 de septiembre al 2 de octubre
Viernes 25 de septiembre de 2020

Son tiempos de pandemia y, aún así, el arte muestra su vigor con la apertura de la temporada por parte de las galerías valencianas. Decididas a combatir el coronavirus aireando sus estancias con los mejores artistas, las galerías de arte contemporáneo de la Comunidad Valenciana, reunidas en LAVAC, se hicieron eco de los premios con los que cada año las instituciones públicas (Generalitat y Ayuntamiento) y privadas (DKV, Fundación Hortensia Herrero, Gandía Blasco, Fundación Juan José Castellano Comenge y revista MAKMA) apoyan la labor de una salas que sirven de mediadoras entre la creación y su puesta en escena en los diferentes ámbitos del mercado.

Representantes de las instituciones que participan en Abierto València. Foto: Nacho López.

Rosa Santos, presidenta de LAVAC, puso el énfasis en la ampliación de fechas y la renovación de la marca corporativa que incide, precisamente, en esa unión de las galerías, para afrontar las inclemencias de una crisis que se manifiesta unas veces abiertamente económica y, en otras, mediante el azar de un virus que ha propiciado la aceleración de algunas tendencias. Por ejemplo, la de la digitalización de contenidos, para hacer frente a las dificultades de mostrarlos presencialmente, al menos mientras dure la pandemia, pero con vistas a ser un recurso complementario a la tradicional visita a las galerías.

“Se podrán visitar todas las exposiciones online”, resaltó Rosa Santos, al tiempo que destacaba como otra de las novedades el premio popular que concede Cervezas Alhambra, tras votación del público en la web de la marca cervecera. El IVAM, ahora bajo la dirección de Nuria Enguita, que se estrenó en Abierto València, fue un año más el marco donde tuvo lugar tanto la entrega de premios, como el desvelamiento de la compra de obras. “Aquí está el IVAM para lo que queráis”, proclamó Enguita, en un gesto que denotaba su voluntad de continuar apoyando a las galerías, en tanto entidades privadas conformadoras de un tejido cultural público.

La Galería Luis Adelantado logró el Premio a la Mejor Exposición de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Musesus, en nombre de Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, dio a conocer el ganador del ‘Premio a la Mejor Exposición’, que recayó en la Galería Luis Adelantado, por su “montaje elegante y profundo”. Glòria Tello, concejala de Cultura, entregó el de ‘Mejor Artista’ a Amanda Moreno, por su muestra en Espai Tactel. Ambos premios están dotados con 3.000€ (+IVA).

Amparo Moreno, junto a Ismael Chappaz, de Espai Tactel, alcanzó el Premio a la Mejor Artista de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

Luego fueron comunicando sus respectivas compras las entidades privadas que participan en Abierto Valencia, entre ellas la revista MAKMA, que decidió comprar el proyecto de Álex Gambín, expuesto en la galería Tuesday to Friday y que lleva por título ‘El devenir de las estructuras’. Merche Medina, en nombre de la revista, explicó que la compra estaba fundamentada en “criterios semánticos y estilísticos”, por la “inquietante reflexión” de Gambín “en torno al logos de la construcción y de la destrucción, por el manejo del fuego como fuente de ruina y renovación, y por su travesía a través del dibujo en grafito y la animación en stop motion”.

galerías
Responsables de las galerías e institucionales de Abierto Valencia, en el IVAM. Foto: Nacho López.

La artista Amanda Moreno repitió suerte, al comprarle una obra DKV, que completó su adquisición con otra pieza de José Luis Cremades, también en este caso formando parte de la colectiva de la igualmente premiada galería Luis Adelantado. La Fundación Hortensia Herrero se decidió por la compra de obras de María Tinaut (Galería Rosa Santos), Anna Talens (Luis Adelantado) y dos más de Samuel Nieto (Shiras). Gandía Blasco optó por las obras de Lucía Blas (La Mercería), y Philip Gerald (Tuesday to Friday). Quien prefirió pronunciarse más adelante fue la Fundación Comenge, ya que por cuestiones a su voluntad no había podido ver todas las galerías.

Abierto València acabará el próximo 2 de octubre, día en el que se publicará el ganador del premio popular de Cervezas Alhambra, que recaerá en un artista de menos de 45 años y en la galería donde se expone su trabajo. Como apuntan desde LAVAC, lanzando un mensaje de optimismo voluntarioso, “con muchas restricciones de aforo, de movilidad y con todas las precauciones necesarias, gel hidroalcohólico, obligatoriedad del uso de la mascarilla y guardando la distancia de seguridad”, con todo eso y más, “pero el mundo del arte valenciano no puede parar”.

Obra de Álex Gambín, cuyo proyecto en la galería Tuesday to Friday fue objeto de compra por parte de MAKMA. Imagen cortesía de Abierto València.

MAKMA

Nuria Enguita quiere extraer el potencial utópico del IVAM

Presentación de Nuria Enguita como directora del IVAM
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Jueves 24 de septiembre de 2020

Decía María Zambrano que las utopías nacen solamente “dentro de aquellas culturas donde se encuentra claramente diseñada una edad feliz que desapareció”. Nuria Enguita se ha presentado como nueva directora del IVAM, sucediendo en el cargo a José Miguel Cortés, apelando al “potencial utópico” que el museo valenciano tuvo en su nacimiento, con el fin de recuperarlo: “Eso es lo que me anima”, dijo. Aquella edad feliz del IVAM de los 80 (“entonces fue más fácil”, subrayó), que propicia todo nacimiento, por aquello de llevar en su germen la ilusión de todo lo que está por hacer, parece congruente con los deseos implícitos en todo recién llegado.

Nuria Enguita, sin embargo, fue combinando, durante la presentación de su proyecto para el IVAM de los próximos cinco años, elementos propios de esa utopía que pretende potenciar (“grandes exposiciones históricas”, apostar por “mujeres de la vanguardia de las que no se han hecho exposiciones” o potenciar la web para convertirla “en un espacio virtual del museo abierto al mundo”), con otros más cercanos, igualmente soñados y puestos en práctica por Cortés: como son el trabajo con los fondos de la colección del IVAM, la apertura del museo a la sociedad, la vertebración territorial, la colaboración público privada o la internacionalización del museo, líneas de actuación ya promovidas por su antecesor.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

De manera que la utopía que quiere potenciar Enguita se halla trufada de anhelos pasados, que ella quiere poner al día, de forma que el IVAM avance hacia terrenos inexplorados, dado el contexto diferente del que se parte, con otros presentes en la edad feliz igualmente tramada por Cortés, al querer desprenderse de la nefanda etapa de Consuelo Císcar.

“Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, sentenció Arquímedes. Enguita lo tiene, en su ánimo utópico y en el hecho de que Vicent Marzà, conseller de Cultura, declaró su apoyo incondicional hacia quien había ganado el concurso público para suceder a Cortés, tras el “rigor y el trabajo de los integrantes de la comisión de valoración” para su elección como directora del IVAM.

Marzà también apeló a la “independencia” que caracteriza “a esta institución de primer orden cultural”, afirmando que velará por ella “para continuar profundizando en los diferentes ejes que anclan al IVAM con su entorno inmediato y lo resitúan en el mapa en el ámbito internacional”.

Quiso olvidar, así, las muestras de contrariedad que formularon tanto la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo (ADACE), el Consejo Asesor del IVAM, que dimitió en bloque, y buena parte del Consejo Rector (hasta ocho vocales), por entender, en unos casos, que se había incumplido el Código de Buenas Prácticas y se había faltado al respeto de dicho Consejo Rector al no haber respetado sus competencias, y, en otros, por entender a su vez que se había “perdido una oportunidad para llevar a cabo un proceso dialogado y participativo que hubiera ofrecido a la sociedad una visión más transparente y consensuada de la toma de decisiones”.

Nuria Enguita
Nuria Enguita, en el exterior del IVAM, poco después de ser presentada como nueva directora del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Nuria Enguita prefirió mirar, lógicamente, hacia adelante, en lugar de hurgar en ese reciente y polémico pasado: “Yo estoy presentando mi proyecto. No voy a hablar del pasado. Se ha valorado mi proyecto y no tengo nada más que decir”. Marzà guardó igualmente silencio, al igual que hizo con el desvelamiento de la subsede que tendrá el IVAM en Valencia, que dijo se anunciará en breve y a su debido tiempo, aunque sí dejara algunas pistas: que sería un “espacio diferente”, con otra forma arquitectónica, de unos 800 m2 y que estaría “en otro lugar” ajeno al barrio del Carmen, para que se puedan buscar otro tipo de relaciones.

Enguita siguió desvelando su proyecto como directora del IVAM, a falta de conocer ella misma esa subsede, poniendo el énfasis en su interés por promover muestras históricas, a partir de la colección del IVAM que, subrayó, “tiene un siglo”, al tiempo que pretendía consolidar la internacionalización y vertebración territorial del instituto valenciano, entendiendo ambas cosas como la “sístole y diástole” del corazón museístico. También dijo que persistiría en potenciar las muestras en torno al Mediterráneo, que Cortés impulsó, si bien precisó que trataría de “ampliar ese contexto”.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

La pandemia a causa del coronavirus salió igualmente a relucir, destacando Enguita su firme propósito de “fortalecer” la relación del museo con la sociedad: “Debemos hacer que sea más poroso, para dejar que el conocimiento que está fuera entre dentro y viceversa”. También aludió a la necesidad de “trabajar más que nunca en programas presenciales y virtuales”.

Planteó más líneas de actuación, muchas de ellas en la línea propositiva de Cortés, que ya abrió la colección del IVAM como fuente de investigación para futuras exposiciones, así como el despliegue de un trabajo para que el museo valenciano esté integrado en el circuito internacional, mediante colaboraciones con otros espacios relevantes fuera de nuestras fronteras. “Hay que internacionalizar el IVAM. Se ha hecho y hay que seguir haciéndolo”, resaltó Enguita, en el primer día de la utopía que pretende potenciar durante el próximo lustro. ¿Para qué sirve la utopía?, se preguntaba Eduardo Galeano, si a cada paso que das, ella se aleja otro. “Sirve para caminar”, concluía. Nuria Enguita ya está en camino.

Nuria Enguita, en el hall del IVAM, tras ser presentada como nueva director del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

La misión expansiva de Sandra Guimarães

Presentación de Sandra Guimarães como nueva directora de Bombas Gens
Fundació Per Amor a l’Art
Avda. de Burjassot, 54, València
Sábado 19 de septiembre de 2020

“Hace un año, Nuria [Enguita] nos dijo que dejaría Bombas Gens para ampliar su carrera de manera independiente”, aseguró Vicent Todolí, director del Área de Arte de la Fundació Per Amor a l’Art, antes de presentar a Sandra Guimarães, nueva responsable del centro de arte. Justo hace ahora, también, prácticamente un año, comenzaron las desavenencias entre José Miguel Cortés, director del IVAM, y la Conselleria de Cultura que dirige Vicent Marzà, a causa del prolongado silencio sobre la renovación del contrato de Cortés, que ha terminado por apartarle del cargo, tras la convocatoria de un concurso público que ha ganado precisamente Nuria Enguita.

Un año ajetreado que ha provocado este movimiento en los cargos de dirección del IVAM y de Bombas Gens, dos instituciones próximas, una pública y la otra privada, que ahora parecen más afines que nunca. Afinidad que puede venir bien a los propósitos de la entidad cuya vicepresidenta es Susana Lloret. “La Fundació Per Amor a l’Art es un proyecto vivo”, aseveró. Tan vivo que tiene un doble propósito: “Consolidar lo esencial y abrirnos a nuevos horizontes”. Entre esos nuevos horizontes figuran las relaciones con otras instituciones del ámbito local, entre ellas, claro está, el propio IVAM, estatal e internacional, labor para la que ha sido contratada Guimarães.

De izda a dcha, Vicent Todolí, Susana Lloret y Sandra Guimarães. Imagen cortesía de Bombas Gens.

“Es un inmenso privilegio aceptar esta misión”, apuntó la nueva directora de Bombas Gens, durante su presentación. Esa palabra, “misión”, estuvo en boca de todos: Lloret, Todolí y la propia Guimarães, aceptando gustosa el guante que le lanzaban. “En esta segunda etapa, me gustaría que Bombas Gens fuera un lugar de visita obligada para el público de cualquier parte del mundo”, resaltó Lloret. “Queremos que sea un centro de arte cosmopolita”, añadió, calificando, en este sentido, a Sandra Guimarães como “ciudadana del mundo con amplitud de miras”.

Nuria Enguita, cuando el centro de arte celebró su primer aniversario, ya utilizó cierta piedra a modo de metáfora de ese espíritu expansivo ligado a la misión de la nueva directora: “Hay que tirar la piedra más fuerte, para que la onda vaya creciendo y llegando más lejos”, proclamó entonces Enguita. Un año después, al parecer, ya estaba pensando en que esa piedra la siguiera lanzando quien viniera a sustituirla. Lloret trasladó a Guimarães “el reto de llevar a Bombas Gens más allá, ampliando horizontes”, de manera que el centro se convierta en el “más visitado, más vivo y más cosmopolita todavía”.

Vicent Todolí, que ha formado parte del jurado de expertos que ha considerado a Enguita como la mejor opción para dirigir el IVAM, de las dos únicas propuestas presentadas a concurso, recalcó esa necesidad del centro de arte de hacerse visible más allá de las paredes de su propia ubicación en el barrio de Marxalenes. “Queremos unas exposiciones itinerantes”, siendo ésta una de las líneas que Bombas Gens pretende “extender por toda España”, remarcó Todolí. “Si Mahoma no va a la montaña, que la montaña vaya a Mahoma”, añadió de forma ilustrativa.

Sandra Guimarães
Sandra Guimarães, directora de Bombas Gens. Foto: MAKMA.

Sandra Guimarães, como explicó el director del Área de Arte de la Fundació Per Amor a l’Art, inició su trayectoria realizando prácticas en Serralves, cuando él era director de ese museo. Después ha ido pasando por diferentes instituciones, como el Remai Modern de Canadá, hasta irse granjeando un brillante currículum en el mundo de las artes visuales. En agosto de 2017 ya estuvo en Valencia visitando la colección que ahora tratará de “explotar”, en aras de esa ambición por ir más allá del horizonte local. “La colección puede ser investigada de formas creativas”, destacó, quien también se pone como meta “posibilitar la ejecución de proyectos ambiciosos”.

Para esa ejecución tendrá que esperar un poco, al menos desde el punto de vista de la impresión de su sello personal, por cuanto Todolí avanzó que las programaciones “se suelen concebir con dos años de antelación”. “Sandra se concentrará en la programación de después”, apostilló. La idea de la nueva directora es seguir promoviendo “un museo que sea inclusivo, centrado en el artista, activo y que desarrolle la investigación a varios niveles”.

Guimarães insistió en la necesidad planteada por Lloret y Todolí de dar a conocer Bombas Gens “en España y en el extranjero”, y “colaborar con instituciones de aquí y de fuera”, al tiempo que proclamaba la importancia de los museos (“hay que demostrar por qué son necesarios”) en un momento como el que se está viviendo, de incertidumbre por el coronavirus. Y, de nuevo, la misión, cada vez más destacada, “de llevar la institución al siguiente capítulo de su historia”. A escasos metros, su antecesora en el cargo, Nuria Enguita, también prepara su presentación como nueva directora del IVAM. La sombra de Vicent Todolí es alargada.

Sandra Guimarães, en Bombas Gens como nueva directora. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Salva Torres

El IVAM Produce, a la espera de Nuria Enguita

‘IVAM Produce’
Llorenç Barber, Pilar Beltrán, Álex Marco, Xisco Mensua y Mau Monleón
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Miércoles 16 de septiembre de 2020

Mala suerte, o no, lo cierto es que José Miguel Cortés no pudo estar en la presentación de su última exposición en Valencia como director del museo que ha dirigido durante los últimos seis años. Del proyecto ‘IVAM Produce’ se hizo cargo la secretaria autonómica de Cultura, Raquel Tamarit, que dio la enhorabuena a Nuria Enguita (“méritos tiene de sobra”, dijo) como nueva directora del IVAM a partir del 23 de septiembre.

Enguita, que tan solo tuvo un competidor en el precipitado concurso para acceder al cargo (“no ha sido una cuestión precipitada”, objetó Tamarit), sustituirá a Cortés, una vez elegida por una comisión de expertos entre los que estaba Vicent Todolí, director artístico de Bombas Gens Centre d’Art, el centro que hasta la fecha ha dirigido la propia Enguita.

IVAM
Llorenç Barber, en las escaleras, durante la presentación de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’. Imagen cortesía del IVAM.

“El concurso se ha hecho con todas las garantías del mundo, con una comisión de gente experta absolutamente mayoritaria, en el que la Administración tenía un 25% del total”, subrayó Tamarit, añadiendo que desde la Conselleria de Cultura de iba a trabajar “codo con codo” junto a la nueva directora. Tamarit insistió, pese a las declaraciones de una parte del Consejo Rector del IVAM que calificó de apresurado todo el asunto de la convocatoria del concurso, que se hizo público en el momento oportuno, “porque nadie éramos conocedores de que finalmente esa imposibilidad [la de renovar el contrato de Cortés] existía”.

De la futura subsede para la ampliación del IVAM, Tamarit se limitó a decir que “estará ubicada en València” y que “tendrá a partir de 600 m2”. Sobre los rumores de que pudiera estar esa subsede en las Naves de Ribes, la secretaria autonómica de Cultura optó por el aplazamiento de la respuesta, porque no le gustaba vender el pescado antes de tenerlo.

Todo eso sucedía después de que Llorenç Barber proclamara el “éxito asegurado” de su instalación al “empezar con campanas”, sonido que forma parte de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’, uno de los cinco presentados dentro de la línea ‘IVAM Produce’: los otros corresponden a Xisco Mensua, Patricia Beltrán, Álex Marco y Mau Monleón.

El de Barber, realizado junto a Montserrat Palacios, se ubica en el primer tramo de la escalera principal del museo. Un sonido de campanas se activa, mientras se suceden las pisadas de ascenso por las escaleras. “El azar controlado por los algoritmos”, explicó Barber, que volvió a reivindicar la presencia del arte sonoro en las instituciones públicas: “No necesitamos héroes, sino instituciones que apuesten por el arte sonoro, que es el arte de nuestros días”.

Pilar Beltrán, durante la presentación de su proyecto del ‘IVAM Produce’. Foto: Makma.

Tras esa primera reivindicación, se sucedieron otras dos de corte más social, esta vez por parte de Beltrán y Monleón. La primera se centró en el derecho al agua que tenemos todos los ciudadanos del mundo: “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, lo cual ha sido el germen de su instalación ‘Proyecto Agua’.

Proyecto que se compone de una serie de cianotipias, mostrando hasta 60 recipientes de plástico (botellas, garrafas, cubos y vasos) que, por 10 litros en cada uno, dan la idea de los 600 litros de agua evocadores de una necesidad que, en muchos puntos del planeta, se hurta a la población. Por ejemplo, la desplazada en Idlib (Siria), a la que se pretende destinar una aportación económica, tras el canje de las imágenes tomadas por la gente en un proyecto que se quiere interactivo.

Monleón sigue esta línea de “arte comprometido” mediante su proyecto ‘Portal de igualdad’, en este caso instalado en el Pati Obert del IVAM o jardín de esculturas. Su pieza se enmarca dentro de la Campaña por la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Museo, que reclama la inclusión de las artistas en las webs de los espacios museísticos. Un cartel con letras blancas (‘Espai per a dones. ¡Si tu vols!’) sobre fondo rojo, clama al cielo por esa llamada de atención.

Álex Marco, junto a su proyecto del ‘IVAM Produce’. Imagen cortesía del IVAM.

Más puramente artísticos son los proyectos de Mensua y Marco. El primero, pintando “a la manera de los copistas medievales”, resaltó el propio artista, reproduce cubiertas de una serie de libros seleccionados en la biblioteca de arte contemporáneo de un amigo. ’48 publicaciones’, tal es el título de su proyecto, se ubica en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca del IVAM, donde Mensua exhibe sus pinturas y dibujos de amanuense como parte de un proceso creativo que le lleva a los años 60 y al eco de los artistas Fluxus.

Álex Marco, tirando de ese hilo ‘fluxus’ con reminiscencias dadaístas, huye como estos del arte serio o, al menos, férreamente encorsetado por la conciencia más racionalista, dejándose llevar por los trazos infantiles descubiertos en el suelo del jardín trasero del IVAM. ‘Lo que pasa en el parque, se queda en el parque’, proyecto ubicado en el hall de entrada del IVAMLab, se nutre de las “intervenciones y dibujos de los niños, muy prolíficas, por cierto”, explicó el artista, que dijo haber hecho un “inventario de sus grafismos”, al modo de una “especie de abecedario”.

A base de esmaltes sintéticos, ceras de colores, tizas, rotuladores e incluso chicles, Marco traza en el suelo el mapa gestual de toda esa inventiva infantil, siguiendo de esta forma la máxima de Picasso: “Todos los niños nacen artistas, lo difícil es seguir siendo un artista cuando crecemos”. 

 

Los artistas del ‘IVAM Produce’, junto a Raquel Tamarit, con camiseta verde. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres   

El plátano monstruoso y durmiente de Artur Heras

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras
Fachada del IVAM
Guillem de Castro 118, València
Hasta el 21 de marzo de 2021
Sábado 12 de septiembre d 2020

Artur Heras, en lugar de despertarse una mañana, “tras un sueño intranquilo”, convertido “en un monstruoso insecto”, vio la figura de un gran plátano sobre una enorme cama. ‘La metamorfosis’ de Kafka, a la que alude el propio artista como germen de su obra ‘Plàtan-siesta’ (1970), sufre de esta forma otra metamorfosis menos siniestra y más lúdica, al estar a su vez influenciada por ‘El hijo del hombre’ de Magritte, donde el autor belga pinta a un sujeto cuyo rostro está oculto tras una manzana. Del insecto, producto de una pesadilla, a la verde manzana, fruto de un sueño menos oscuro, pasamos al plátano que, desde este pasado viernes, ocupa la fachada del IVAM.

El gran plátano amarillo descansa sobre una enorme cama, en tanto lecho que tan pronto sirve como tálamo nupcial, que se convierte en nicho mortuorio. “La cama es el elemento doméstico más onírico que hay. Uno nace y muere ahí”, apuntó el artista, manifestando que el lienzo ‘Plàtan-siesta’ reaparecía, 50 años después, “versionando el espacio interior como iniciaron Kafka y Magritte”. Un espacio interior sin duda inquietante, que se nutre de las peores pesadillas y de los más edificantes sueños.

Artur Heras
Artur Heras, junto a su obra ‘Plàtan-siesta’, en la fachada del IVAM.

“Dicen que mi obra tiene un aspecto irónico, lo cual pienso que es importante tanto en las relaciones humanas como en las plásticas, siempre que esa ironía no sea burda”, explicó Heras. Ironía que, al modo surrealista de raigambre kafkiana o, con perdón, magrittiana, traza el magnético poder de la obra de Artur Heras. Diríase, como creía firmemente el novelista Patrick Modiano con respecto a ese surrealismo, que incluso las cosas que nos parecen más banales “contienen un misterio que, si uno las mira fijamente, acaba por desvelarse, como si todo tuviera una especie de subrealidad. Hay misterio en todo”.

Artur Heras, sabedor de que ese misterio constituye la esencia del acto creativo, seguramente vio en ese plátano de 1970, una mañana que se despertó somnoliento, la dimensión onírica que trasladó al lienzo y que ahora, 50 años después, ha ido agrandándose hasta alcanzar esa otra dimensión que acapara la fachada del IVAM: una obra de 9×9 metros. Obra, paradójicamente, tapada parcialmente desde la carretera por unos plataneros, estos sí a tamaño natural, a modo de contrapunto entre la naturaleza exterior y la naturaleza interior propiamente del artista arrebatado por las musas.

Artur Heras y José Miguel Cortés, bajo la obra ‘Plàtan-siesta’. Imagen cortesía del IVAM.

Si a todo esto le añadimos el hecho, subrayado por Artur Heras, de que se trata de una pintura, “en una época en la que la pintura no es primera dama”, entonces el fuera de lugar de la intervención queda completado. Fuera del lugar común, cotidiano, con el que percibimos la realidad, para adentrarnos en ese mundo onírico de ‘Plàtan-siesta’ que ocupa, si aceptamos la media de ocho horas diarias de sueño, un tercio nada despreciable de nuestras vidas.

Heras, haciendo caso a André Breton cuando se dirigió a su querida imaginación (“lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas”), no ha dejado a lo largo de su dilatada y brillante trayectoria de tirar de esa imaginación imperdonable, para seguir realizando una obra plástica sorprendente, así pasen los años: “Sigo siendo joven”, replicó a un periodista que quiso llevarle al año de creación de la obra allí expuesta, para anotar las muchas décadas de trabajo a sus espaldas. “Yo trabajo de forma diacrónica, volviendo sobre obras del pasado, porque la vida no tiene una línea continua, está llena de altibajos”.

‘Plàtan-siesta’ (1970), de Artur Heras.

La pandemia que viene a contextualizar su obra, destacando el aspecto más kafkiano, en un septiembre soleado, de un color tan amarillo como el plátano de un sueño más florido, también da lugar a cierta reflexión por su parte con respecto al otro elemento de la cama: “Es sinónimo de concentración humana en hospitales, acuartelamientos y similares. Habla de la memoria, de la gravedad de los cuerpos sólidos, de una materia pesada que hay que transformar en vez de olvidar”. Materia pesada como la del “duro caparazón” de la espalda de Gregorio Samsa, que vio “la figura convexa de su vientre oscuro, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha”.

De nuevo la rima literaria y plástica, puesto que la colcha de la cama que aparece en ‘Plàtan-siesta’ también sugiere las arrugas de lo que pierde consistencia. Arrugas vinculadas con esos agujeros por los que parecen colarse y desaparecer los sueños, siguiendo la propia interrogación que formula el artista, como contrapunto a ese signo de interjección incluido en la obra: “Una cabeza en exclamación, entre otros puntos formando un pequeño mapa de constelaciones”.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras, en la fachada del IVAM.

El proyecto ideado por Artur Heras dentro de la línea IVAM Produce, con el que José Miguel Cortés, director del museo valenciano, está a punto de ceder el cargo a Nuria Enguita, su sucesora a partir del próximo día 23, sirve de contrapunto irónico al sueño culminado de quien se va y a ese otro sueño de la que empieza. El plátano, cuya piel es sin duda resbaladiza, testimonia los avatares del IVAM que Artur Heras, artista referente dentro del arte en la Comunidad Valenciana (“no se puede entender sin conocer su obra”, subrayó Cortés), ha seguido siempre desde muy cerca.

Y un último guiño. Recientemente, el artista Maurizio Cattelan vendió por 120.000 dólares la obra ‘Comedian’, que consistía en un plátano pegado a la pared con cinta adhesiva. Otro artista, David Datuna, se comió ese plátano a modo de performance con la que venía a denunciar cierta estupidez del arte contemporáneo. “Las redes sociales piden escotes, porque se consumen. Eso se difunde y lo más profundo queda silenciado”, lamentó Heras, mientras su plátano hecha una profunda siesta en la fachada del IVAM, de la que despertará el 10 de marzo de 2021.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Premio al IVAM por su más reciente trayectoria

Medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Concedida por la Universitat Politècnica de València
Jueves 10 de septiembre
Sábado 12 de septiembre 2020

El Consejo de Gobierno de la Universitat Politècnica de València ha decidido conceder en 2020 su medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), una distinción que supone el máximo galardón que la institución académica otorga tanto a personas como a instituciones de reconocido prestigio en el ámbito de la investigación, la innovación, la enseñanza, las ciencias, las letras, el arte, la cultura o el deporte, o que hayan prestado servicios relevantes a la Universidad.

La propuesta de la concesión de la medalla partió de la Facultad de Bellas Artes y fue aprobada en la sesión del Consejo el pasado 27 de febrero. Así, la UPV reconoce “la trayectoria institucional (del IVAM) y, especialmente, su última etapa, que ha significado un resurgimiento del museo para la ciudad y la Comunitat Valenciana, así como para el panorama artístico y cultural nacional e internacional”.

IVAM
Fachada del IVAM.

Como se recoge en la solicitud, “este reconocimiento puede suponer un importante impulso en la difusión de las artes y la puesta en valor de nuestra Universidad como campus tecnológico, que también agrupa áreas de investigación relacionadas con las artes y el patrimonio”.

El decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, José Galindo, ha apuntado la “infinidad de docentes de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València que han participado de su constitución y tienen obra en los fondos del IVAM”. Al frente del centro han estado profesionales como Tomàs Llorens, Carmen Alborch, Juan Manuel Bonet o su actual director, José Miguel G. Cortés, profesor de la Facultad de Bellas Artes.

Para José Miguel G. Cortés, “la concesión de esta medalla es un reconocimiento a toda la institución, pone en valor la labor de los hombres y mujeres que trabajan en el museo, pero también la de los artistas, los comisarios y los visitantes que han hecho que el IVAM vuelva a ser un referente a escala internacional de la cultura y del arte. El museo ha cumplido ya 30 años de vida, tiene una trayectoria muy consolidada y vive un momento especialmente dulce. La crítica, las instituciones públicas y privadas o el público, la sociedad valenciana, vuelven a mostrarse orgullosos del IVAM, una de las mejores cartas de presentación de nuestro territorio”.

Para José Galindo, decano de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, “la relación que mantienen la Universitat Politècnica de València y el Institut Valencià d’Art Modern es excelente. El IVAM es realmente el motor de las artes valencianas. El IVAM se merece recibir una distinción como la medalla de la UPV”.

José Miguel Cortés, durante el acto de entrega de la medalla al IVAM. Imagen cortesía de la UPV.

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Nuria Enguita ya es la nueva directora del IVAM

La comisión de expertos integrada por Vicent Todolí, Manuel Borja-Villel, Iwona Blazwick y Bernard Blistène, resuelve proponer el proyecto de Nuria Enguita para dirigir el IVAM
A finales de septiembre se hará el nombramiento, previa aprobación en el Pleno del Consell de la Generalitat Valenciana
Viernes 4 de septiembre de 2020

La comisión responsable de las valoraciones del concurso internacional para la dirección del IVAM ha realizado hoy la última de sus reuniones deliberativas para la elección de la nueva dirección del espacio museístico valenciano.

La comisión ha resuelto proponer el proyecto de Nuria Enguita para dirigir el IVAM después de superar las fases del proceso de selección. Después de esta notificación de la comisión, se rendirá cuenta de la decisión de la comisión de expertos en el Consejo Rector del IVAM y a finales de septiembre se hará el nombramiento de la nueva dirección, previa aprobación al Pleno del Consell de la Generalitat.

Licenciada en Historia y Teoría del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid, Nuria Enguita guarda una estrecha relación con el territorio valenciano, donde vive desde hace casi 30 años. Su experiencia profesional se ha centrado en el trabajo hecho en varias instituciones de arte moderno y contemporáneo, un trabajo directo con las obras de arte, las colecciones y los contextos sociales en los que se generan.

Nuria Enguita, junto a José Miguel Cortés, a quien sustituye al frente del IVAM.

Tiene una amplia experiencia en la organización y la dirección de instituciones culturales. Entre 1991 y 1998 fue conservadora del Institut Valencià d’Art Modern, entre 1998 y 2008 fue directora artística de la Fundación Antoni Tàpies de Barcelona y ha puesto en marcha y dirigido Bombas Gens-Centre d’Art en València.

Ha formado parte de los equipos de acontecimientos centrales del panorama artístico internacional como la 31 Bienal de Sao Paolo en 2014, MDE11 de Medellín en 2011 y Manifesta 4 de Frankfort en 2002. También ha colaborado como comisaria en multitud de instituciones nacionales e internacionales: MNCARS, La Casa Encendida, Museo Serralves, MACBA, Azkuna Zentroa o Fundación Botín.

El órgano de selección del concurso internacional del IVAM se conformó, según el código de buenas prácticas en la cultura valenciana, por representantes de la Administración, de la sociedad civil y expertos en la materia. Las bases aprobadas por el Consejo Rector del IVAM indicaban que había de estar integrado en un 75 % por expertos y representantes de la sociedad civil y se determinó que los expertos de la comisión fueran: Vicent Todolí, Manuel Borja-Villel, Iwona Blazwick y Bernard Blistène.

Fachada del IVAM.

Por parte de la sociedad civil vinculada al arte, han integrado la comisión de valoración Ricard Silvestre, doctor en Bellas Artes e investigador del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universitat de València, y Virginia Paniagua, doctora en Arte y Humanidades y miembro de Interfaces Culturales Mideciant-CAAC. Ambos a propuesta de la Taula de les Arts Visuals de la Comunitat Valenciana.

Por parte de la Administración se asignaban dos representantes y el Consejo Rector acordó que serían la secretaria autonómica de Cultura y Deporte, Raquel Tamarit, y la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga.

Las bases del concurso indicaban que se tenía que concebir el IVAM como espacio de referencia, de reflexión e investigación tanto para el sector como para la ciudadanía. También era importante la visión respecto a la gestión de los fondos de los que dispone el Museo e incluir una perspectiva clara hacia la intensificación de la internacionalización del Museo.

También era necesario plasmar un tratamiento específico para el IVAM-CADA teniendo en cuenta la singularidad que tiene. Hay que recordar que esta subsede ubicada en Alcoy se creó en 2018 y uno de los objetivos es que sea un centro de dinamización cultural de referencia en las comarcas de Alicante. Finalmente cada candidatura debía prever un proyecto de contenidos para ampliar el IVAM en la ciudad de València.

Nuria Enguita
Nuria Enguita, en Bombas Gens. Foto: Biel Aliño.

MAKMA

Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau

#MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Jose Ramón Alarcón | Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Sábado 15 de agosto de 2020

Tomando como lema referente “Razón crítica, cultura científica”, en tanto que norte hacia el que orientar la materialización de sus fundamentos constitutivos, “de origen ciudadano no vinculado al poder religioso ni real”, la Universidat de València y el Centre Cultural La Nau transitan durante 2019 portando consigo la singular efeméride de su respectiva gestación.

Si la UV conmemora sus 520 años de historia, desde que, en 1499, Els Jurats, o representantes de la ciudad, redactaron los estatutos primigenios de la nueva institución –siendo inaugurada en 1500 y atesorando, definitivamente, el rango de universidad entre 1501 y 1502, previa bula papal y privilegio real–, La Nau, amén de sede institucional del Rectorado y del Vicerrectorado de Cultura y Deporte –que comandan, en la actualidad, María Vicenta Mestre y Antonio Ariño, respectivamente–, cumple su vigésimo aniversario como espacio y centro cultural, tras las remodelaciones implementadas en 1999.

La Nau,
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Dos décadas que han permitido al Centre Cultural La Nau erigirse en ineludible referencia académica, argumental, didáctica y expositiva de la ciudad, acogiendo y desarrollando un henchido cronograma de contenidos emparentados con las artes visuales, literarias, musicales, escénicas y cinematográficas, emprendidos desde la propia universidad o acogiendo iniciativas y proyectos de otras instituciones con las que mantiene una fértil relación –como el Ayuntamiento de València, el Instituto Valenciano de la Música o el Liceu de Barcelona, entre otras–, asociaciones –Capella de Ministrers, Victoria Musicae, la Sociedad Filarmónica de València, la Societat Coral El Micalet o el Cor de Cambra Lluís Vich, verbigracia–, así como empresas y gestores culturales independientes, que completan, de este modo, su ubérrimo calendario de contenidos.

Y debe ser sobre los vestigios de su devenir histórico y argumental sobre los que proseguir edificando el horizonte de sus propuestas. Por ello, el actual edificio neoclásico de Joaquín Martínez acoge la apertura de la Sala de Vigas, un nuevo espacio expositivo permanente en el ático de La Nau, erigido en Centro de la Memoria Arqueológica y Artística, en el que, además de exhibir una parte inédita de las colecciones de la Universitat de València, mostrar al público visitante ingente material recuperado y procedente de diversas excavaciones acometidas en su claustro de columnatas de orden toscano, así como piezas arqueológicas cedidas por el Ayuntamiento de València.

Un significativo aditamento morfológico que viene a sumarse a las novedades que rubrican y consagran el itinerario de sus cuatro lustros de existencia, partiendo de la identidad gráfica, dinámica y visual –con trazo manual, azules corporativos y magentas–, realizada por el ubicuo diseñador Boke Bazán, con la que afrontar estilísticamente sus “500+20 Anys” de historia.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

De este modo, el pasado mes de marzo tres inaguraciones simultáneas incoaban los actos conmemorativos, como fueron ‘Idea. Imagen-Universidad Reloaded’, una instalación interactiva del Laboratorio de Luz de la Universidad Politécnica de València, y ‘Lejos del canon. Veintitrés obras del Museo de Vilafamés’, comisariada por Rosalía Torrent y José Miguel Molines en la Sala Academia –que supone una celebración conjunta del medio siglo de existencia de ambas instituciones–, así como ‘Self made woman’, de la artista Concha Ros, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

A ello deben sumarse algunas novedades, de entre las que destacan la creación de una plataforma propia que facilita la visualización online de sus colección cultural y científica (https://colecciones.uv.es), a modo de museo virtual, y la reciente creación del Aula de Còmic de la Universitat de València, dirigida por el profesor de la UV Álvaro Pons Moreno, cuyos contenidos pretenden reflexionar y divulgar el denominado noveno arte, mediante el desarrollo de actividades, encuentros con autores y mesas redondas, en colaboración con la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-Universitat de València, y erigiéndose en el segundo espacio universitario del país destinado al cómic.

Igualmente, deben sumarse a las actividades del presente año otras efemérides de relevancia, como la que deviene cardinalmente por parte de Mètode, Revista de Difusió de La Investigació de la UV, y que cobra forma en la muestra ‘Mètode: 100 números de ciencia’; y, sin duda, la colaboración de La Nau en el trigésimo aniversario del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), cuya exposición ‘Gentes y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’ (del 3 de octubre al 8 de dicimebre de 2019), comisariada por Álvaro de los Ángeles, se centra en la mirada pausada del fotógrafo oriundo de Massanassa.

‘Dona calidoscòpica’, de Concha Ros. ‘Self made woman’ (Centre Cultural La Nau, 2019).

Jose Ramón Alarcón

Jorge Ballester, nulla aesthetica sine ethica

#MAKMAExposiciones #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’
Fundación Bancaja (del 12 de abril al 1 de septiembre de 2019)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Miércoles 5 de agosto de 2020

En el epílogo del curso académico 1964-65, el prolífico poeta y ensayista valentino y cacereño José María Valverde, en calidad de catedrático de Estética de la Universidad de Barcelona y uniformado con traje académico de toga y muceta, solicita que le fotografíen junto a un encerado en el que acaba de rubricar, cáustico y reivindicativo, la siguiente sentencia: “Nulla Aesthetica sine Ethica, ergo: apaga y vámonos”.

La instantánea es remitida por Valverde a su próximo y cálido colega José Luis L. Aranguren –excelsa e imprescindible figura en el devenir filosófico español del pasado siglo–, como explícito gesto de solidaridad –renuncia de funciones mediante– con el profesor de Ética de la Universidad Complutense de Madrid, sancionado y desprovisto de su cátedra junto a otros ínclitos como Enrique Tierno Galván y Agustín García Clavo, tras una “falta grave de disciplina académica” –tal y como reza en aquel canicular BOE de agosto de 1965–, por haber refrendado y participado en las convulsas protestas estudiantiles de buena parte del orbe universitario capitalino y peninsular, con motivo de la falta de libertad de asociación.

Debía ser en semejantes agitaciones socioinstitucionales, respirando el intoxicado salbutamol del encementado franquismo desarrollista, cuando, orientados por la pluma teórica del ensayista y crítico de arte Vicente Aguilera, eclosionara, escolar, marxista, mediterráneo y pop, el Equipo Realidad, grupo integrado por Joan Cardells (València, 1948) y Jorge Ballester (València, 1941-2014), erigido en uno de los binomios artítiscos inexcusables del último medio siglo patrio.

Jorge Ballester
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Y sobre la heterodoxa e indispensable figura de este último la Fundación Bancaja, en colaboración con Bankia, dedica una muestra antológica, bajo el título ‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio‘ (del 12 de abril al 1 de septiembre de 2019), cumplido un lustro desde su expeditivo e invernal fallecimiento.

Una exposición comisariada por Jaime Brihuega y Joan Dolç que concita 93 obras del autor valenciano –entre las que se incluyen diversas piezas inéditas–, cuya datación transita de 1965 a 2013, procedentes de la colección de la Fundación Bancaja y de los herederos de Jorge Ballester, amén de préstamos de otras colecciones institucionales y privadas como las del IVAM, Colección Mariano Yera, Fundación Enaire, Galería Punto –con quien fraguaría una estrecha relación profesional–, Colección José Ignacio Zaragozá, Colección Ana Rosa Ballester, Colección Amparo Agraït Zaragozá, Colección Enrique Carrazoni, Universitat Politècnica de València, Colección Amalia Álvarez, Colección Miguel Ángel Lluch y Colección José María Pérez Verdoy, entre otras.

Conducido Ballester por la pulsión existencial (ideológica y funcional) que se edifica tras aquella nulla Aesthetica sine Ethica, el presente y ubérrimo compendio expositivo auxilia a compulsar las intenciones críticas, combativas e innegociables, de su deriva creativa.

De la mano proposicional de Brihuega y Dolç, ‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’ estructura su morfología a partir de nueve bloques (‘Equipo Realidad’, ‘Hazañas bélicas’, ‘Años de plomo’, ‘A vueltas con el cubismo’, ‘Ellos-yo, ‘Jodasel’, ‘Pugilatos al margen’, ‘Hypnerotomaquia concupiscente’ y ‘En compañía de la soledad’), cuyas razones cronológicas y argumentales perfilan clínica y límpidamente su turbulento, hartístico (“yo soy hartista”, acostumbraba a sentenciar Ballester), donoso, satírico e “intachable” (asevera Jaime Brijuega) predicamento artístico y personal.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

De este modo, vertebran el florilegio los fotoperiodísticos predios de la Guerra Civil, los metales pesados del tardofranquismo y la Transición (Equipo Realidad), la naturaleza geométrica de sus predilecciones cubistas, la construcción de la identidad –mediante singularísimos retratos de artistas con los que Ballester se mide–, su contumaz inquina urinaria hacia Marcel Duchamp, la exudación enmascarada y cuadrilátera de la lucha libre mexicana, la fértil impudicia libidinosa o el exilio interior (el silencio), expatriado por propia voluntad de las fatuas y jactanciosas haciendas del mercado del arte.

No en vano, “su compromiso se mantuvo indemne ante los cantos de sirena provenientes de los limbos de la condición posmoderna, que invitaban a abandonar los ideales que habían impulsado la creación más comprometida hasta finales de los setenta”, rubrican Brihuega y Dolç en el texto curatorial.

‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’ se revela, a la postre, en ocasión propicia tanto para radiografiar los inmediatos vínculos entre el sujeto (creativo) y cuanto le circunda transitivamente –amén de equiparar la primera producción pública con los lacónicos (y fértiles) sótanos del retiro–, como para diagnosticar la radical vigencia –crítica y estilística–, que habita en sus últimas obras.

‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’. Fundación Bancaja, 2019.

Jose Ramón Alarcón

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.