El año convulso en que nació el IVAM

1989. El fin del siglo XX
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 15 de junio de 2019

“Buscamos en portadas de periódicos lo que sucedió ese año”. Así fue como Sandra Moros y Sergio Rubira empezaron a trabajar en la exposición 1989. El fin del siglo XX, que pretende contextualizar el nacimiento del IVAM en su 30 aniversario. A partir de acontecimientos tan relevantes como la caída del muro del Berlín, la Revolución de Terciopelo acaecida en la antigua Checoslovaquia, el final del régimen del apartheid en Sudáfrica, la fetua del ayatolá Jomeini contra el escritor Salman Rushdie, la matanza de Tiananmén, la apertura del bloque soviético o la crisis del sida, se muestran cerca de 200 obras de 80 artistas realizadas en 1989 a modo de evocación artística de cuanto sucedía en aquel convulso año.

“Hay artistas como Sophie Calle o Juan Muñoz que pensamos que tenían que estar, y otros que no han podido venir porque sus obras estaban comprometidas o eran muy frágiles para traerlas”. Y Rubira cita los casos de Rober Gober (Tate Modern) y Rachel Whiteread (Museo Gulbenkian), el primero porque la pieza de cera que pretendían era “demasiado frágil” y la segunda, “porque la obra pesaba mucho y no se podía trasladar”. Son excepciones que apenas alteran el brillante recorrido expositivo que viene a dar fe del nacimiento igualmente glorioso del IVAM, el museo valenciano que abrió el melón de la posterior cascada museística.

Obra de Tracey Moffat. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Tracey Moffat. Imagen cortesía del IVAM.

Las obras mostradas reflejan el carácter convulso de un año marcado sobre todo por la caída del muro de Berlín. Tres décadas después, otros muros vuelven a levantarse. “Sí, parece que hay un carácter cíclico de la sociedad”, apunta Sandra Moros, mientras atiende asuntos relacionados con el montaje de la exposición que hoy se inaugura. “Se habló del fracaso de las revoluciones, al tiempo que el capitalismo feroz se declaraba triunfante. Eso es algo que estamos viendo ahora. Aparecen nuevas formas de disenso”, subraya Sergio Rubira, para apostillar: “Parece que no hemos aprendido”. “Siempre existe la necesidad de renovación o de poner en cuestión ciertos valores”, añade Moros.

Las portadas de los periódicos de las que se han nutrido los comisarios de 1989. El fin del siglo XX, para contextualizar los 30 años del IVAM, se traducen finalmente en la selección de un conjunto de obras “todas ellas fechadas en el 89” y que han sido dispuestas por “diversos motivos que permiten establecer conexiones”. “No está estructura por temas”, remarca Moros, quien destaca la presencia de la muerte como una de las constantes de la exposición. La crisis del sida, enfermedad que por entonces causaba estragos, contribuye a ello. El fotógrafo Robert Mapplethorpe, presente en la muestra, fue uno de los artistas precisamente fallecidos ese año a causa del sida.

Libido Uprising, de Joe Spence. Imagen cortesía del IVAM.

Libido Uprising, de Joe Spence. Imagen cortesía del IVAM.

“Al cronificarse la enfermedad se ha olvidado. Los jóvenes no entienden qué es, porque ahora ya no es igual a muerte”, argumenta Rubira, a modo de explicación de esa cierta vuelta a lo mismo. “La idea de vanitas está muy presente, con ese tiempo detenido. También la idea del doble”, refiriéndose en este caso a la obra de Perejaume. Igualmente aparece la réplica, pero con matices, por “aquello que cambia en tanto no puede ser exacto”, con Pep Agut como ejemplo. Ese carácter de réplica obliga, pese a las similitudes, a establecer ciertas diferencias entre aquel año crispado y el no menos agitado presente.

“Somos más conscientes de lo que está pasando. Entonces, todo sucedió muy rápido y éramos incapaces de asumir lo que pasaba. Ahora nos hemos acostumbrado a esa aceleración y tomamos cierta distancia crítica”, explica Rubira. Sale el caso de las Guerrilla Girls, grupo de artistas feministas nacido en Nueva York en 1985 e igualmente presente en la exposición. Suya es la famosa interrogación: ¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar en los museos? O su igualmente incendiaria declaración sobre la industria del arte, rechazando su trozo de pastel de una industria que pretenden dinamitar.

Obra de Vittorio Scarpati. Andy Keate por cortesía de Bill Stelling cedida por el IVAM.

Obra de Vittorio Scarpati. Andy Keate por cortesía de Bill Stelling cedida por el IVAM.

Sobre esa velocidad de los acontecimientos pasados, ahora ralentizados mediante la exposición que los evoca para situar el punto de partida del IVAM, habla Walter Benjamin en una cita recogida en el catálogo de la muestra: “La verdadera imagen del pasado se desliza veloz. Pues cualquier imagen del pasado que el presente no identifique entre sus preocupaciones se arriesga a desaparecer sin remedio”. El final del siglo XX, que Sandra Moros y Sergio Rubiela rememoran, carece de esa velocidad y fugacidad, puesto que han quedado firmemente arraigadas en el imaginario social.

Quizás menos sólidas en la memoria, pero igualmente importante para los comisarios, es recordar las exposiciones que por aquel entonces sobresalieron: Magiciens de la Terre, en París, The Other Story, en Londres, o la tercera bienal de La Habana, todas ellas abriendo el paso a nuevos artistas y “donde se rompe con la idea del arte según occidente”, precisa Rubira. Entre las cerca de 200 obras exhibidas, pertenecientes a colecciones privadas, fondos de galerías y algunas de la propia colección del IVAM (Pepe Espaliú y Javier Baldeón), figuran artistas como Antoni Abad, Félix González-Torres, Jeff Koons, Jo Spence, Keith Haring, Marlene Dumas, Nan Goldin, Zoe Leonard, Tracey Moffat, David Wojnarowicz, Harun Farocki o Mona Hatoum.

Something More, de Tracey Moffatt. Imagen cortesía del IVAM.

Something More, de Tracey Moffatt. Imagen cortesía del IVAM.

En paralelo a la exposición que contextualiza el nacimiento del museo, se inaugura El Caso de Estudio dedicado al propio IVAM, con piezas adquiridas al comienzo de su andadura. Ahí están los Julio González, Saura, Tàpies, Miralles, Sempere, Equipo Crónica, Carmen Calvo o Roberta González. “El mismo año de apertura ya se abre el IVAM a la contemporaneidad”, resalta Rubira. Un panel con casi 300 fotografías, de las 1900 reveladas, viene a recordar algunas de las inauguraciones de las 650 exposiciones contabilizadas hasta la fecha, y escenas de sucesivos montajes, a las que se suman, en otro apartado, carteles de la época.

Como señalan los comisarios de 1989. El final del siglo XX, esa percepción del tiempo que transcurría veloz favoreció en el arte la aparición de ciertas estrategias: “Tácticas barrocas que actualizaban la figura retórica de la alegoría”, poniendo “al día las naturalezas muertas y las vanidades, otros bodegones difíciles a veces de reconocer como tales”. Y en medio de todos ellos, el IVAM, contenedor de una exposición que viene a ilustrar su alumbramiento hace 30 años.

Obra de Tseng Kwong Chi. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Tseng Kwong Chi. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

‘La ciudad imaginada’ más allá del IVAM

La ciudad imaginada
IVAM
Paradas de autobuses y mupis de València y Alcoi

El IVAM presenta el proyecto ‘La ciudad imaginada’ que propone a 10 artistas reflejar su ciudad imaginada en grandes carteles en las paradas de autobuses y mupis de València y Alcoi. Se trata de una propuesta pensada desde la fabulación crítica para inventar nuevos imaginarios sobre nosotros mismos, para “hacer nuevos mundos”. El objetivo del proyecto es reflexionar sobre el concepto de ciudad fuera de los muros del museo, llevando la creacion artística a los espacios públicos.

Los artistas que participan en el proyecto, pertenecientes a una misma generación y procedentes de diferentes partes del mundo, son Basma Alsharif, Ben Russell, Ad Minoliti, Iván Argote, Cristina de Middel, Nuria Fuster, David Ferrando Giraut, Daniel Steegmann Mangrané, Rosell Meseguer y Regina de Miguel.

Abstracción geométrico-galáctica, de Ad Minoliti. Imagen cortesía del IVAM.

Abstracción geométrico-galáctica, de Ad Minoliti. Imagen cortesía del IVAM.

El proyecto, comisariado por Johanna Caplliure, toma como inspiración la expresión “hacer mundo”. Una noción que desarrolló el pensador alemán Martin Heidegger en su proyecto filosófico a mediados del siglo xx. En él viene a decir que el mundo es lo que ocurre. Esta noción da cuenta de la existencia del ser humano en un mundo en plena acción y constante transformación.

Al igual que la pensadora feminista Donna Haraway, nos apropiamos de un concepto evocador como es worlding: “Hacer mundo”. Es decir, hacer un mundo donde se ven mezclados “lo factual, lo ficcional y lo fabulado”, según la estadounidense, en una narración fabulada sobre lo que somos y podríamos ser. Y que además construye una mirada especialmente crítica. De esta manera, imaginamos mundos, pensamos en nuestro mundo y hacemos nuestras ciudades.

Imagen cortesía del IVAM.

Giza, de Basma Alsharif. Imagen cortesía del IVAM.

De este modo lo han llevado a cabo los artistas que fueron invitados a participar. Así, comenzaríamos un recorrido entre la ciudad de Alcoi y Valencia que tendría su origen en la fundación de una ciudad (Fundación), los aspectos integrantes y constitutivos de esta a través de sus reliquias (Giza) y sus fantasías compuestas por visiones íntimas (Luces gnósticas); la efervescencia de nuevas formas de comunidad (NISTEN) o su vida natural subterránea como línea genealógica (Notes from Underground); el palpitante mundo vegetal, así como la fauna en permanente disputa frente al aberrante aniquilamiento en época del Antropoceno (Nuevos Estudios).

Pero, también, las nuevas construcciones en colmena (Liking to live in America), el alzamiento de estructuras que unifiquen a los individuos (Puente), o aquellas que diseñan un mundo extrañamente real (OVNI PBK9). Sin perder de vista la manera en la que podría constituirse un nuevo individuo multiespecie (Abstracción geométrico-galáctica).

Luces gnósticas, de David Ferrando Giraut. Imagen cortesía del IVAM.

Luces gnósticas, de David Ferrando Giraut. Imagen cortesía del IVAM.

“Todos los artistas hacemos autorretrato”

‘Embody’, entrevista a Elvira Carrasco
Galería Mark Hachem
28 Place des Vosges, París
Del 18 al 28 de diciembre de 2018

La artista Elvira Carrasco, nacida en Cuenca pero afincada en Valencia, proviene de una familia donde la influencia cultural fue una constante desde que era pequeña. Decidió estudiar Historia del Arte pero en los últimos años su faceta artística ha resurgido y, a partir de su formación fotográfica en Londres, entró en la escena artística con su característico ‘Faces project’. Este proyecto llama la atención por lo versátil y colorido, así como por la aplicación del “conócete a ti mismo”. Su obra puede encontrarse en distintas galerías repartidas por la geografía española e internacional. En Valencia, sus obras puedes encontrarse en la Galería Maika de Valencia. Si bien Elvira produce su su obra principalmente en Valencia, tiene una gran repercusión en el extranjero, contando con el apoyo de galerías extranjeras como Mark Hachem, donde se expondrá su obra con motivo de la exposición ‘Embody’. Makma contacta con ella para acercarse un poco más a su producción.

Sé que probablemente es una pregunta que te hacen mucho pero ya que me gustaría empezar por tus estudios, ¿cómo influye a la hora de tomar referentes en tu producción el hecho de ser Historiadora del Arte?

Influye de manera muy contundente. Por supuesto, un rico y amplio conocimiento de la Historia del Arte, te ayuda a poder crear algo nuevo partiendo de tus predecesores e incluso contemporáneos. Me he dedicado durante, los años previos a “Faces Project”, a estudiar a fotógrafos creativos que me dieron una visión totalmente diferente de lo que para mí, hasta entonces, había sido la fotografía. Descubrí un mundo nuevo, lleno de posibilidades y quise, por supuesto, añadir mi granito de arena al mundo del arte con un proyecto innovador, que aportase algo distinto a lo ya conocido y realizado. Trabajé con varios proyectos hasta decantarme definitivamente por el actual y darle mayor protagonismo en mi carrera. Sin embargo, a pesar de estar más focalizada en fotógrafos en estos últimos años, cierto es que durante la carrera aprendí muchísimo sobre artistas, sus épocas, vivencias y producción; llamándome la atención numerosos de ellos, aunque no fue hasta que terminé mis estudios cuando me di cuenta de que yo quería formar parte de esta apasionante historia.

'Panacea'. Imagen cortesía de la artista.

‘Panacea’. Imagen cortesía de la artista.

En tu obra podemos ver como unes diversas técnicas (body painting, fotografía, dibujo…) para lograr un resultado final que, en realidad, aparenta ser muy improvisado…

En cada autorretrato doy una parte de mí. Ciertamente parece improvisado y, hay que darle rienda suelta a la improvisación, al nervio que te corre por el cuerpo a la hora de enfrentarte al “lienzo en blanco”, en este caso, mi rostro. Antes de comenzar cada obra, analizo y pienso qué colores quiero emplear, qué quiero transmitir a través de ellos y, no nos olvidemos, del papel tan importante que tiene la mirada en mis fotografías, te lleva a sentimientos y sensaciones placenteras o inquietantes. Juego con bocetos, anotaciones, composiciones de color. Pienso qué quiero conseguir y a dónde quiero llegar y después, el “nervio” o comúnmente llamado “genio creativo” hace su trabajo. No sé cómo explicar lo que se siente cuando vas a pintar o a crear algo, incluso a recitar un poema que sientes que te atraviesa el pecho… Es energía, vibración, miedo, angustia, frenesí y, el conjunto de todas esas emociones y sentimientos, ayudan a la ejecución de la obra.

Recientemente has empezado a trabajar la escultura en ‘Faces Project’, ¿cómo te estás enfrentando a este nuevo reto?

Pues con muchísima ilusión. Era algo que llevaba bastante tiempo pensando, dándole vueltas en mi cabeza para encontrar el mejor modo de conseguir esculturas para poder pintarlas como hago actualmente. Como suelo decir, son mis pequeñas joyas que produzco como complemento para seguir investigando “Faces Project” y materializar algo que, en mi rostro, acaba siendo fugaz. Además, esta técnica me permite también añadir complementos (ramas, huesos, collage…) a las figuras, lo cual me resulta extremadamente creativo y revitalizante.

Aunque la técnica cambie, el soporte siempre es el mismo: tu rostro. El uso del cuerpo y su experimentación en el arte está ligado muchas veces al concepto de identidad, ¿es este tu caso?

Considero que cuando un artista trabaja, ya sea consigo mismo o sobre un lienzo, está dándole al espectador (y por qué no, a sí mismo) un hilo del que tirar en cuanto a su personalidad se refiere. Todos los artistas hacemos autorretrato. Nuestras obras son parte de nosotros mismos, de nuestro interior y de nuestro propio mundo. Por supuesto que creo fielmente que los artistas nos cuestionamos cosas que para el resto del mundo seguramente pasen desapercibidas, tenemos dudas existenciales, cuestiones acerca de quiénes somos y por qué hacemos lo que hacemos para seguir vivos. El arte es un veneno que te ayuda a seguir hacia delante, es la mecha que enciende cada uno de nuestros días.

El autorretrato contemporáneo tiene muchas versiones. Por ejemplo, Cindy Sherman lo utilizó en su momento desde una perspectiva feminista, o Gillian Wearing con sus máscaras para mostrar la sociedad actual oculta; ¿te interesa explotar el autorretrato desde varias perspectivas?

Me interesa el autorretrato en todas sus versiones. Recuerdo que fui al IVAM de Valencia a ver la exposición que se hizo de Gillian Wearing y quedé realmente fascinada. Es una gran artista, me transportó a otro mundo, algo que grabo con gran ilusión dentro de mí. Incluso recuerdo la escultura de una de sus manos, también recuerdo los vídeos en los que la gente hablaba de sus miedos, inseguridades y preocupaciones, siempre dentro de una máscara que tapase su identidad. Creo que tanto Wearing como Sherman han abierto un gran debate en cuanto al autorretrato se refiere. Yo, sin embargo, podría hablar del autorretrato como soporte, como lienzo, dándole también valor a la obra de Yves Klein cuando utilizaba a esas mujeres llenas de pintura para sus creaciones. Lo tomo como el lienzo sobre el que expresaré con abstracción, forma y color, un mundo de posibilidades. Sin embargo, hay algo en lo que sí quiero hacer énfasis y es el uso de la mirada como referente, punto de encuentro entre el espectador y yo, de conexión mutua, como podría verse en los ojos de cualquier personaje de un museo, atravesando el lienzo.

'The Garden'. Imagen cortesía de la artista.

‘The Garden’. Imagen cortesía de la artista.

Hay algo de performático que, unido al concepto de lo efímero, hace que ‘Faces project’ pueda interpretarse desde lo multidisciplinar…

El proyecto abarca diferentes disciplinas artísticas. Se trata de una performance oculta al público, desde la soledad e intimidad de mi estudio, que se materializa en forma de fotografía. La pintura del rostro acaba formando parte del olvido, muy a mi pesar, y cambia de estado del propio cuerpo al soporte fotográfico. Sin embargo, todo este proceso, para mí, es un ritual, un momento en el que me encuentro sola conmigo misma, delante de diferentes pinturas, pigmentos y colores con los que realizaré un baile para conseguir mi objetivo final, el momento en el cual decido que la obra está preparada para ser fotografiada. A pesar de dicha soledad, sí que me planteo hacer performance delante de un público, algo que espero no tarde mucho en producirse.

¿Puedes adelantarnos algo de tus próximos proyectos?

Ahora mismo estoy ultimando detalles antes de empezar el nuevo año. 2019 viene cargado de viajes y nuevas exposiciones importantes para mi carrera, además de ferias de arte. Milán, Taiwán, Barcelona o Nueva York son algunas de las ciudades que puedo adelantar. En cuanto a ‘Faces Project’, sigo investigando cada día una nota nueva, sé que en mi cabeza todavía quedan miles de melodías por tocar y es eso lo que al final continúa moviendo mi motor.

¿Qué opinas sobre el panorama actual artístico?

El arte actual está colmado de sabiduría y experiencias. Los artistas más jóvenes nos movemos en los mundos de la tecnología y las redes sociales, lo cual nos permite exponer nuestro trabajo de forma eficiente. Miles y millones de personas estamos conectadas a través de aplicaciones en las que subimos nuestras creaciones para que un porcentaje elevado de gente pueda saber qué hacemos, cómo y por qué. El mundo está cada vez más globalizado, tendemos a unirnos cada vez más. Considero que, el estudio incansable de la Historia del Arte (desde sus inicios hasta hoy) llena de posibilidades una esfera que necesita artistas nuevos, apasionados y hábiles para llegar a las grandes galerías del mundo. Me considero afortunada por estar entrando en este bucle, tan importante a la vez que sufrido, en el que todo se convierte en una lucha constante del propio ser humano.

El giro constante del planeta nos lleva a los artistas a producir, pensar, viajar, distribuir y, poco a poco, crear una atmósfera reconocible y seria que pueda ser entendida por el público en general.

'Rock Gold'. Imagen cortesía de la artista.

‘Rock Gold’. Imagen cortesía de la artista.

Con esta reflexión sobre la hiperconexión actual y su ya inevitable incursión en gran cantidad de producciones artísticas, Elvira Carrasco presenta su personal proyecto ‘Faces project’ haciendo hincapié no solo en la parte técnica, sino en aquella que explora sus inquietudes, profundizando en la historia de la retratística y siempre con nuevos proyectos en mente. Para más información, se puede consultar su web www.elviracarrasco.com

María Ramis.

AVVAC reclama al IVAM el libre acceso de artistas

II Jornadas sobre profesionalización en las artes visuales
Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC)
23 y 24 de noviembre de 2018

Durante las II Jornadas sobre profesionalización en las artes visuales, que han tenido lugar el pasado viernes 23 y sábado 24 de noviembre de 2018 en el Centre del Carme de Cultura Contemporània, numerosos participantes –artistas, gestores, críticos y ponentes– marcharon desde este centro hasta el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), para hacer entrega de una carta de petición en este sentido.

La misiva iba firmada por la actual presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC), Consuelo Vallina, integrante a su vez de la International Association of Art (IAA), organización que agrupa a las asociaciones de artistas de la Unión Europea y de la que forma parte AVVAC.

Esta acción, consistente en la entrega de una veintena de ejemplares de la mencionada carta, dirigida al director del IVAM, José Miguel G. Cortés, tiene la intención de que se desbloquee el acuerdo por el que las/los artistas de AVVAC y del resto de asociaciones federadas a la UNIÓN_AC vuelvan a tener libre acceso al museo, tal y como ocurría en el pasado. Según la direc- ción del IVAM, este incomprensible retraso se produce debido a cuestiones burocráticas, mientras que desde AVVAC se empieza a perder la paciencia, en tanto que dicho trámite empieza a contarse por años.

Un instante de la concentración de miembros de AVVAC a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Un instante de la concentración de miembros de AVVAC a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Máxime cuando, además, y contraviniendo la filosofía de transparencia que parecen imponer los tiempos, recientemente, con la aprobación de la nueva Ley del IVAM se han marginado de su consejo asesor a las asociaciones profesionales del sector, entre ellas AVVAC, cuestión sobre la que se mantiene una negociación destinada a encontrar una solución adecuada, siendo uno de los temas tratados en la última reunión que mantuvo AVVAC con la Consejería de Cultura, el pasado 19 de septiembre (https://www.makma.net/compromiso-de-albert-girona-con-avvac/).

Con gran éxito en la convocatoria y en la calidad de las ponencias, las jornadas celebradas en el Centre del Carme Cultura Contemporània de València, se ha conmemorado el décimo aniversario de la creación de la asociación Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), colectivo   que se ha destacado en el esfuerzo por la defensa de los intereses profesionales de las/los artistas y en el impulso al conocimiento y la promoción del arte contemporáneo.

Dos jornadas donde han tenido lugar diversas mesas y talleres, contando con la participación de profesionales, colectivos y asociaciones de distintos ámbitos del arte, cultura y educación de distintos puntos de la Comunidad Valenciana, sobre temas como la aplicación de las Buenas Prácticas en el sector, la enseñanza de las artes, la gestión cultural, talleres prácticos, fiscalidad, Estatuto del Artista y otros, que han servido para cohesiones y aglutinar a las/los artistas e interesados en el mundo del arte y la cultura, en defensa de los intereses comunes del sector.

Con la sala llena, desafiando al clima y como colofón de las jornadas, se celebró una performance donde, en tono festivo y reivindicativo, se concedieron los primeros premios AVVAC, a través de una acción a cargo del artista Graham Bell.

Diversos miembros de AVVAC muestran la misiva firmada por la presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC) a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Diversos miembros de AVVAC muestran la misiva firmada por la presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC) a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

AVVAC

 

Sempere inaugura el IVAM de Alcoy

Retrospectiva de Eusebio Sempere
IVAM
Centre d’Art d’Alcoi (CADA)
C / Rigobert Albors, 8. Alcoi (Alicante)
Inauguración: Viernes 16 de noviembre de 2018

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha inaugurado su nueva sede en Alcoy con la retrospectiva dedicada a la figura de Eusebio Sempere (Onil, Alicante, 1923-1985), organizada junto con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, donde se ha exhibido entre abril y septiembre de 2018.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

La exposición revisa las aportaciones estéticas más personales de este artista al arte español e internacional del siglo XX. En ella se destaca su papel fundamental en el desarrollo y evolución de la abstracción geométrica y las tendencias ópticas y cinéticas.

Se trata de un recorrido por tres décadas de trabajo de Sempere, desde 1949 hasta 1981, con una selección de 145 obras, que incluye acuarelas, gouaches, relieves luminosos, collages, pinturas, móviles, esculturas y proyectos interdisciplinares, y se completa con un apartado documental formado por fotografías, libretas y cuadernos, recortes de prensa, catálogos, almanaques y diversas publicaciones, que ayuda a comprender y contextualizar su trayectoria artística.

Fachada del CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Fachada del CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Las piezas proceden de numerosas colecciones particulares, de fondos públicos y centros de arte que conservan conjuntos muy significativos de obras de Sempere, como el Museo Reina Sofía de Madrid, la Fundación Juan March, el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, la Fundación Caja Mediterráneo y el propio IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Las cenizas de Fallas como obra artística

El peso de las cenizas, de Anna Malagrida
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de febrero de 2019

Del poliestireno, que sirve para fabricar los monumentos falleros, a sus cenizas hay todo un ciclo de vida y muerte alegórico de nuestra propia existencia. Frente a la belleza del carácter inmaterial que ha convertido a las fallas en Patrimonio de la Humanidad, se esconde un aspecto más sombrío y telúrico del que Anna Malagrida se hace cargo en su exposición El peso de las cenizas, que acoge el IVAM en su Galería 6 hasta el 24 de febrero. “¿Podría ser la alta entropía en el proceso de transformación de la materia una imagen premonitoria, una alegoría de un colapso o de una agonía de nuestro mundo?”, se pregunta la artista.

Se trata de una cuestión que Malagrida recoge plásticamente mediante una sucesión de videos, en los que se muestran el proceso de transformación de los ninots en ceniza. Un proceso, subraya la propia artista, “que se desvela con momentos que resultan ser de alta entropía, especialmente durante la Cremà y la gestión de los residuos y de las cenizas”. Entropía que viene a amenazar el orden de la significación, pasando así del trabajo de las máquinas, pesado y rutinario, a la cosa singular, vacía de sentido, de los restos en su más pura brutalidad. La fiesta, luminosa y cargada de sonrisas, dejando entrever su faz más áspera y amarga.

Anna Malagrida, delante de su obra. Imagen cortesía del IVAM

Anna Malagrida, delante de su obra. Imagen cortesía del IVAM

Son esas huellas, que Malagrida ya ha explorado en otros trabajos fotográficos, las que movilizan su atención, plásticamente recogida en los diez videos que integran su instalación. Huellas de lo real, de lo que se encuentra en los pliegues y hendiduras de la realidad, que desconciertan nuestra percepción de las cosas, al igual que la abstracción lo hace una vez conmovidos los cimientos de la figuración. De hecho, los videos contienen imágenes fácilmente reconocibles de las máquinas trabajando y de los espacios plagados de residuos, junto a otras donde las cenizas y el polvo van dificultando la percepción de las formas. Por eso hay referencias a Marcel Duchamp o Man Ray.

“Marcel Duchamp inventó el concepto de infraleve que le servía para medir esa energía apenas perceptible (lo inmaterial) y que se desperdiciaba en pequeñas situaciones y acciones cotidianas, como el calor de un asiento que se acaba de dejar”, subraya la artista. De manera que frente a lo claro, lo difuso, y junto a la terca pesadez de las máquinas, la liviana orfandad de la materia desprovista de vida. Como señaló José Miguel Cortés, director del IVAM, la artista trabaja sobre ese “aspecto desapercibido, leve, infravalorado, sucio, pero que contiene la fiesta de las fallas: del despilfarro y de lo que nada permanece”.

Video de Anna Malagrida. Imagen cortesía del IVAM

Video de Anna Malagrida. Imagen cortesía del IVAM

“No es una crítica medioambiental. Yo simplemente constato”, indicó la artista. Y lo que constata es, apoyándose en el concepto de entropía, “el desequilibrio de un sistema”, refiriéndose “a aquella energía que no puede ser utilizada como trabajo”. Cortés aludió al “carácter metafórico” de la exposición, sin duda apropiado para describir precisamente aquello que, como el propio arte, posee cierto aire de inutilidad, aquello que escapa al más estricto pragmatismo. “El trabajo de Anna Malagrida tiene la importancia de fijarse en las pequeñas cosas que transforman el mundo, lo leve, lo frágil, todo aquello a lo que no le damos valor y ella se lo da”, destacó el director del IVAM.

El peso de las cenizas, como se encargaron de subrayar tanto Cortés como la propia artista, se sitúa en los márgenes de la fiesta fallera, para alterar el relato habitual y centrarse en lo que viene después del fuego y la algarabía. Fuego recogido en los videos de la planta inferior de la Galería 6, para luego ascender hasta sus cenizas de la planta superior. Cuestiones como la memoria y la identidad cultural también están presentes en el proyecto videográfico. Por eso se refirió a las tensiones vividas en Cataluña el 1 de octubre y a las propiamente migratorias como reflejo de su proyecto, mediante el cual se podían explorar las posibilidades de integración derivadas de la fiesta fallera. “Había personas de diferentes lugares con un trabajo digno y que no les generaba tensiones, que es lo que pensaba encontrar”.

Se trata de la primera exposición de Malagrida realizada íntegramente con videos, tal y como reconoció la propia artista: “Es algo que se ha impuesto de modo natural”. Como natural “y no circunstancial” es que ahora mismo coincidan en el IVAM tres artistas como Anette Messager, Ángeles Marco y Anna Malagrida. “Lo que sí es azaroso es que las iniciales de las tres empiecen por A y M”, señaló en tono jocoso Cortés. La artista, más seria, evalúa la fiesta de las fallas desde el lado de la integración y la belleza, “beneficios que son patrimonio inmaterial de la humanidad”, mostrando su envés del derroche, la fragilidad y las cenizas que sin duda pesan. Un peso no exento de liviandad y sutileza plástica.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Video de Anna Malagrida en el IVAM.

Video de Anna Malagrida en el IVAM.

Salva Torres

Los museos del siglo XXI, a debate en el IVAM

Más Allá del Museo
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Viernes 19 y sábado 20 de octubre de 2018

El Secretario Autonómico de Cultura y Deporte, Albert Girona, y el director del IVAM, José Miguel G. Cortés han presentado el congreso ‘Más Allá del Museo’ que acoge el IVAM los días 19 y 20 de octubre, con el objetivo de debatir el futuro de las instituciones culturales en el siglo XXI.

El congreso se inició con la conferencia de Sjarel Ex, director del Museum Boijmans Van Buningen de Rotterdam, quien presentó el proyecto de renovación previsto para su museo en 2019, que tiene como fin hacer visitable la colección no expuesta. Según Ex, “un búnker puede convertirse en museo, pero un museo nunca será un búnker”. El experto subrayó que un centro de arte “es montaje, transparencia, originalidad, uso auténtico, conexión con la sociedad”.

De izda a dcha, Albert Girona, Iwona Blazwick, José Miguel Cortés, Sjarel Ex y Jean François Chougnet. Imagen cortesía del IVAM

De izda a dcha, Albert Girona, Iwona Blazwick, José Miguel Cortés, Sjarel Ex y Jean François Chougnet. Imagen cortesía del IVAM

A continuación, tuvo lugar la conferencia ‘¿Necesitamos expandir el concepto de museo?’ a cargo de Jean François Chougnet, director del MUCEM, quien señaló que los museos clásicos no están configurados para las nuevas formas de arte y puso algunos ejemplos de una disposición fallida de las colecciones.

La nota más crítica de esta primera jornada de congreso la puso Paul B. Preciado, director de Programas Públicos del MACBA y de la Documenta 14, internacionalmente conocido por su trabajo sobre las políticas de cuerpo, género y sexualidad. Para Preciado los museos han sido cómplices de “los procesos de racialización, sexualización y exclusión de las clases trabajadoras” y se cuestionó si estas instituciones pueden ser lugares de emancipación política.

El sábado 20 tienen lugar las conferencias de Carmen Mörsch, directora del Institute for Art Education de la Universidad de las Artes de Zúrich, Suiza, y la conferencia de Andrea Viliani, director del MADRE (Museo de Arte Contemporáneo de Nápoles). Cerrará el congreso la ponencia de Iwona Blazwick, directora de la Whitechapel Gallery en Londres.

Estas conferencias se completan con una mesa redonda en la que participan María Inés Rodríguez, ex directora del Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, Katya García-Anton, directora de la Office of Contemporary Art de Noruega y Manuel Olveira, director del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León.

Asimismo, se presentan doce comunicaciones seleccionadas a través de una convocatoria internacional. La estructura del congreso permite mostrar la pluralidad de pensamientos activos que están generando ideas y prácticas en torno al museo.

Vista del Congreso 'Más allá del museo'. Imagen cortesía del IVAM.

Vista del Congreso ‘Más allá del museo’. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM compra obra de 18 artistas

Adquisición de obras
Consejo Rector del IVAM
Jueves 11 de octubre de 2018

El Consejo Rector del IVAM, presidido por el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, ha aprobado la adquisición de un conjunto obras de 18 artistas, 10 mujeres y 8 hombres, después del dictamen favorable previo del nuevo Consejo Asesor. Se mantienen así las líneas por las que viene apostando el museo valenciano en los últimos años: enriquecer su colección tanto con el trabajo de mujeres artistas, como con las propuestas de artistas valencianos y de aquellas que proceden de países bañados por el Mediterráneo.

Como ya adelantó hace unos días el director del museo, el IVAM dedicará este año más de 700.000 euros de su presupuesto a la compra de obras de arte. Entre las adquisiciones hay pinturas, fotografías, collages, vídeos, instalaciones o juguetes. Estos últimos ayudan a completar un aspecto de la colección del IVAM que reivindica la importancia de la infancia y de aquellas obras que por sus materiales o temática tradicionalmente han sido consideradas menores.

Le réveil, de Michel Journiac. Imagen cortesía del IVAM.

Le réveil, de Michel Journiac. Imagen cortesía del IVAM.

Los artistas de los que se adquiere obra en 2018 son: Monika Buch (València, 1936); Ricardo Cotanda (L’Eliana, 1963); Valie Export (Austria, 1940); Esther Ferrer (San Sebastián, 1937); Ángela García (València, 1944) José María Gorrís (València, 1937-1999), Federico Guzmán (Sevilla, 1964); Mona Hatoum (Beirut, Líbano, 1952); Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria, 1927-2018); Michel Journiac (París, 1935-1995); Carmen Navarrete (València, 1963); Ángeles Marco (València 1947-2008); Jesús Martínez Oliva (Murcia, 1969); Annette Messager (Berk, Francia, 1943); Isabel Oliver (València, 1946); Humberto Rivas ( Buenos Aires, 1937- Barcelona, 2009); Amparo Segarra (València, 1915-Madrid, 2007) y Darío Villalba (San Sebastián, 1939-Madrid 2018); ).

“Estamos muy contentos de que la compra de obras de este año venga avalada por un nuevo Consejo Asesor formado por personas de reconocido prestigio, que destacan por su conocimiento en diferentes épocas y materias del arte moderno y contemporáneo”, ha subrayado José Miguel G. Cortés.

Rock 'n roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Rock ‘n roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Con la incorporación a los fondos de obras de la libanesa Mona Hatoum, el IVAM sigue con su objetivo de abrirse a la producción artística del Mediterráneo. De nuevo, el museo refuerza la presencia de mujeres artistas en su colección, algunas muy poco conocidas como la valenciana Amparo Segarra, u otras laureadas internacionalmente como Annette Messager, que es además Premio Julio González 2018.

Se apuesta asimismo por aquellos trabajos críticos con los estereotipos de género como los que llevan a cabo artistas tan diversos como Carmen Navarrete, Isabel Oliver, Ángela García o Ricardo Cotanda. Y a su vez obras que hacen referencia a la identidad sexual como las de Juan Hidalgo, o Michel Jouniac, del que el museo no poseía ninguna obra en sus fondos.

Camión Guernica, de José María Gorrís. Imagen cortesía del IVAM.

Camión Guernica, de José María Gorrís. Imagen cortesía del IVAM.

Por otra parte, artistas valencianos o afincados en Valencia como Jesús Martínez Oliva, vienen a cubrir un vacío que tenía la colección respecto a los creadores de toda una generación.

Junto con las adquisiciones, cabe subrayar las donaciones de 46 juguetes de José María Gorrís (que completan los adquiridos), la obra Sin título (Las 5 lobitas), 1986, de Jacinta Gil (Benimàmet, 1917-València, 2014), una instalación de Isabel Oliver de la serie ‘De profesión, sus labores’, 1972-1974; la instalación Rock ‘n Roll 70 (papel de pared), 2015, de Gillian Wearing, que completa una compra previa, y cuatro dibujos de Pepe Espaliú, de quien el museo adquirió obra en 2017.

US Mail Nueva York, de Amparo Segarra. Imagen cortesía del IVAM.

US Mail Nueva York, de Amparo Segarra. Imagen cortesía del IVAM.

“Me expreso a través de los artistas”

Desayunos Makma en la cafetería del IVAM
Con Begoña Martínez, directora de la Galería Aural de Alicante
Abierto Valencia. Fiesta de apertura de las galerías valencianas
Viernes 21 de septiembre de 2018
Entrevista realizada por Jose Ramón Alarcón, Vicente Chambó, Merche Medina y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Begoña Martínez participa todos los años en Abierto Valencia, la fiesta de apertura de la temporada expositiva que se realizó los pasados días 21 y 22 de septiembre, viniendo desde Alicante, donde tiene su Galería Aural, con el fin de dar visibilidad a su espacio y a los artistas que trabajan con ella. Lo hace convencida de lo que hace, aunque por lo bajini muestre alguna que otra contrariedad por su propia invisibilidad dentro del colectivo de las galerías de LaVAC, la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana. Apenas lo deja caer, para centrarse en lo que de verdad le apasiona: el arte y los artistas que lo ejecutan.

Sabedora de que cualquier coleccionista “se va a comprar a Madrid, a Berlín o a cualquier parte del mundo”, sugiere que Abierto Valencia debería apostar firmemente por atraerlos. Sobre todo, tras comprobar que, por ejemplo en Alicante, “desde los años 80, no hay un programa de compras por parte de las instituciones públicas. Entonces, ¡hay un vacío tan grande! El propio Ayuntamiento ha abandonado la colección que estaba haciendo de arte joven”. Y apostilla: “¡Son 30 años de vacío!”

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural de Alicante, en un momento de la entrevista. Foto: Merche Medina.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural de Alicante, en un momento de la entrevista. Foto: Merche Medina.

Viene a  Abierto Valencia, cuyo nombre ya indica la centralidad de un evento que acoge a todas las galerías de la Comunidad Valenciana, porque le interesa: “Estar aquí me da visibilidad, aunque no opte a los premios”. Según dice, no opta a ellos porque donde expone en Valencia, la galería el Tossal del Ayuntamiento, no le permite montar una exposición como lo haría en su propio espacio de Alicante. “Y tampoco puedes entrar en los Premios Adquisición que otorgan Gandía Blasco, DKV y la Fundación Hortensia Herrero, porque depende de lo que esas empresas quieran comprar, según sus criterios, en los que entiendo que mis obras no entran”.

A rebufo de esta impresión, y al margen de su lógica utilidad para aquellas galerías premiadas, insiste en modificar el trazado de Abierto Valencia: “Yo antes que en los premios, gastaría dinero en traer coleccionistas y prensa de fuera, porque los premios generan competencia. Traer coleccionistas y periodistas nacionales e internacionales redunda en beneficio de todos, porque eso sí que te da visibilidad. Y con 5.000 euros puedes hacer mucho en esa dirección. Además, eso no solo da visibilidad a las galerías, sino a la ciudad”.

También es de la opinión, compartida por responsables de otras galerías valencianas, que las instituciones públicas lo suficiente en dar visibilidad a Abierto Valencia mediante publicidad en las calles, “porque piensan que esto es un evento de las galerías, cuando es algo que hace tejido de ciudad”.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural de Alicante, en un momento de la entrevista. Foto: Merche Medina.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural de Alicante, en un momento de la entrevista. Foto: Merche Medina.

La propuesta con la que se presentó en el Tossal reunía a un grupo de artistas bajo el denominador común de la Autorreferencialidad y otros narcisismos. Anna Bella Geiger, Luis Gordillo, Concha Jérez (que al final no pudo estar en la inauguración por problemas familiares), Fernando Sinaga, Pep Agut, José Maldonado, Armando Miguélez y Ángeles Agrela conformaba el rico plantel de artistas de la exposición. “En realidad, esta es la propuesta con la que cierro la temporada pasada, porque yo abro ahora en octubre arranco con obra actual de Luis Gordillo, al tiempo que lo hace el MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) con obra de los años 70 del propio  Gordillo. Hemos unido fuerzas para empujar Alicante”.

Begoña Martínez explica que suele hacer una colectiva cada dos años. “En este caso es sobre la idea de cómo los artistas trabajan la autorrepresentación. Las galerías tenemos el deber de dar visibilidad a los artistas y de que el público los conozca. Yo con los artistas tengo una relación amistosa, de crear equipo. Además yo soy especialista en artistas difíciles. Aunque he de decir que una característica común de los artistas con los que trabajo es que todos aman el arte. Y el arte está por encima de las personas, de los problemas entre ellos, de los conflictos”.

Profundizando en el tema de la exposición colectiva que trajo al Tossal, afirma que hay una idea común relacionada con el hecho de qué es ser artista. “Pep Agut, por ejemplo, habla del artista atado a su mesa, en la que el objeto es creado y ya tiene vida propia. La idea de la muerte también está muy presente en cada uno de los artistas. Temas que encuentras comunes, eligiendo las piezas que mejor casan con ellos. En casi todas las colectivas busco los artistas que me gustan y qué temas podrían funcionar, las similitudes y conexiones. Y luego hablo con ellos para trabajar juntos las piezas que mejor funcionan a partir de esa idea común”.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, en un momento de los Desayunos Makma. Foto: Merche Medina.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, en un momento de los Desayunos Makma. Foto: Merche Medina.

De Armando Miguélez dice que habla “de cómo se siente él en el mundo, porque no ha parado de viajar. Tiene un sentimiento de desarraigo, pero no lo percibe como algo negativo, sino positivo. Él cuando está mucho tiempo en un sitio necesita de la experiencia del no lugar. Y son temas que me interesan a mí también, porque al fin y al cabo es una forma de expresarme a través de los propios artistas. Son discursos, por ello, que me interesa que se visibilicen, porque entiendo que el arte es conocimiento y pensamiento por encima de todo. Yo como galería soy lógicamente el vehículo para sacar las obras a colecciones. Si no hay coleccionismo no se pueden ver las obras luego en los museos. Y esa es mi finalidad”.

Otro ejemplo que pone es el de Fernando Sinaga, que lo que hace es “trabajar los infrarrojos”. Y lo explica un poco más: “Dibuja su cuerpo por el calor y eso es algo tan etéreo: una huella calórica que dibuja su silueta”. Mientras que en el caso de José Maldonado señala que tiene que ver “con el cuestionamiento de la propia representación del arte, hacerse desaparecer a sí mismo: se auto borra”.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, en un momento de los Desayunos Makma. Foto: Merche Medina.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, en un momento de los Desayunos Makma. Foto: Merche Medina.

Esa temática de la identidad, el autorretrato y la autorreferencialidad, le lleva a Begoña Martínez a indagar o explorar ciertas ideas: “Estamos ahora en el mundo del selfie, del estallido del yo, pero del yo transformado, porque es de pura pose. Por eso hablo también del autorretrato y la autorrepresentación, que no son lo mismo, porque en el selfie no hay intención de retratarse a sí mismo, como el de utilizar su cuerpo para hablar de determinadas cuestiones”.

Y de ahí a uno de los conflictos por antonomasia, el de las identidades colectivas de los pueblos, no hay más que un paso: “El conocimiento de los otros nos hace más flexibles y esa flexibilidad a su vez nos hace seguir aprendiendo. Si nos cerramos a lo que sabemos, no nos desarrollamos como personas. Estamos en el mundo de la globalización, lo que provoca que se acentúen los nacionalismos en el momento en que se homogeniza todo.  Por eso tenemos tanto miedo al inmigrante, a ser invadido por algo extraño”. Extrañeza que ella, como buena galerista, prefiere afrontar desde el terreno mucho más fértil del arte como espacio de una interrogación radical acerca de lo que somos. El 27 de octubre, ya de nuevo en la Galería Aural de Alicante, lo seguirá haciendo Begoña Martínez ahora de la mano de Luis Gordillo.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, delante del cartel de Abierto Valencia. Foto: Merche Medina.

Begoña Martínez, responsable de la Galería Aural, delante del cartel de Abierto Valencia. Foto: Merche Medina.

Salva Torres

Autocrítica del IVAM de la mano de Txomin Badiola

El pueblo no está con nosotros, de Txomin Badiola
Dentro de la línea El IVAM Produce
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 13 de enero de 2018

El artista Txomin Badiola (Bilbao, 1957) y el director del IVAM, José Miguel G. Cortés, han presentado la nueva intervención específica para la fachada del IVAM dentro de la línea de producción artística IVAM Produce, titulada ‘El pueblo no está con nosotros’, que se exhibirá hasta el 13 de enero.

“Txomin Badiola es uno de los artistas más importantes del arte español y uno de los promotores de aquello que se llamó Nueva Escultura Vasca. Es un artista que ha sido capaz de cuestionarse su quehacer artístico pasando de una obra puramente escultórica a una obra que incorpora nuevas técnicas como el cine o el cómic”, destacó el director del IVAM sobre el trabajo del artista.

Txomin Badiola (izda) y José Miguel Cortés, posando delante de la intervención del artista vasco en la fachada del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Txomin Badiola (izda) y José Miguel Cortés, posando delante de la intervención del artista vasco en la fachada del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

La pancarta de 81 metros cuadrados diseñada por Badiola reproduce en la parte central una conocida sentencia del artista de vanguardia Paul Klee (Suiza, 1879-1940), ‘El pueblo no está con nosotros’, articulada con imágenes que ya ha utilizado en obras anteriores. Esa ausencia del pueblo a la que alude la frase anima a reflexionar sobre la función del arte y sus límites, sus referentes, su relación con la historia y la crítica. “Es una frase que podríamos extrapolar al campo de la política, de lo social, de lo cultural, de los museos…”, resumió Cortés.

Sobre el proceso de producción de la obra, el artista explicó que “surgió de forma azarosa y decidí aprovechar el azar”. Cuando recibió el encargo del IVAM para el proyecto “me encontraba precisamente transcribiendo la frase de Paul Klee”, comentó Badiola. A partir de ahí comenzó un proceso en el que el artista utilizó otros elementos como imágenes y textos para articular el proyecto creando un mensaje que ironiza acerca del papel que ocupan los museos en la sociedad actual.

El director del IVAM también señaló sobre el trabajo del artista “la pujanza visual y la ambigüedad de Txomin Badiola, una ambigüedad que obliga a reflexionar”. La obra de Txomin Badiola para la fachada del IVAM forma parte de la línea ‘IVAM Produce’ que promueve la producción de obra de distintos artistas y pone en valor proyectos site specific para algunos espacios aparentemente no museísticos, como la fachada, el vestíbulo o la explanada del museo.

Es la cuarta intervención en la fachada del IVAM dentro de esta línea que se inició en enero de 2017 con el trabajo de Cristina Lucas (Jaén, 1973) titulada ‘Box’, que aludía a un nicho mortuorio. En la segunda, a cargo de la artista Marina Núñez (Palencia, 1966), titulada ‘Un cuerpo extraño’, la fachada del IVAM parecía romperse violentamente porque una mujer impactaba contra ella. ‘El mundo como condón’ de Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria, 1927-Ayacata, 2018), que representaba una bola del mundo dentro de un preservativo, ha sido la última intervención antes de la proyectada por Txomin Badiola.

Txomin Badiola frente a su obra. Imagen cortesía del IVAM.

Txomin Badiola frente a su obra. Imagen cortesía del IVAM.