52 narrativas sobre la enfermedad en el IV FICAE

IV FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades
Universitat Politècnica de València y Asociación VINCLES, FICAE
Varias sedes de València
Del 23 de febrero al 3 de marzo de 2018

FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades es un festival único en el mundo ya que trata la enfermedad en todas sus variables y desde múltiples perspectivas. Bajo esa premisa, uno de los objetivos clave del festival es el de derruir los estigmas que padecen muchos pacientes en su entorno mediante el lenguaje universal del cine y el arte. FICAE también estimula el diálogo y la reflexión en torno a las distintas patologías y sus contextos.

Organizado por la Universitat Politècnica de València y la Asociación VINCLES, FICAE encara su cuarta edición, que se celebrará del 23 de febrero al 3 de marzo en varias sedes de València. Casi 1.700 películas de 108 países distintos se inscribieron para participar este año, pero finalmente han sido 52 cortometrajes los que se proyectarán tanto en las secciones competitivas como las paralelas, provenientes de países como Estados Unidos, España, México, Irak, Francia, Eslovenia, Serbia, Bulgaria, Rusia, Irán, Dinamarca, Chile o Suecia, entre otros.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'La Faim Va Tout Droit (Hunger Keeps Walking),', del la italiana Giulia Canella, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘La Faim Va Tout Droit (Hunger Keeps Walking),’, del la italiana Giulia Canella, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

FICAE propone narrativas que tratan sobre las percepciones y emociones de quien padece la enfermedad, las diversidades patológicas y sus consecuencias, los estigmas sociales y familiares de los pacientes, la figura de aquellos que los cuidan, los contextos sociosanitarios. Es por ello que los cortometrajes que forman parte de la Sección Oficial a competición están divididos en ocho bloques temáticos: Cáncer, Memoria, VIH-Sida, Psique, Parkinson, Cuidados (la figura del/la cuidador/a), Contextos sanitarios y Miscelánea (otras enfermedades). Las proyecciones de estas películas se realizarán del 28 de febrero al 3 de marzo en el IVAM (C/ Guillem de Castro, 118), sede oficial de 4FICAE, en sesiones de mañana y tarde, normalmente acompañadas de mesas de trabajo y debate con especialistas.

Como novedad de este año se ha incluido una sección a competición: Sección DMD, con el título ‘La muerte buena’, apoyada por la asociación Dret a Morir Dignament – Comunitat Valenciana, que se celebrará el lunes 26 de febrero en el Octubre Centre de Cultura Contemporània, de 18 a 21 h.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'Fragmentos del Rey desmembrado (Fragments of the Dismembered King), de Alejandro Miñarro Rodríguez, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘Fragmentos del Rey desmembrado (Fragments of the Dismembered King), de Alejandro Miñarro Rodríguez, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Además de varias secciones paralelas que completan la programación de FICAE, el festival también cuenta desde sus inicios con una parte artística muy importante. Las intervenciones que se realizan en el Campus de la UPV, bajo el título de ‘Presbicia’ serán realizadas en esta edición por Diana Larrea y Ultranature y tratarán sobre los estigmas en torno a la salud mental. En el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero se llevará a cabo una exposición titulada ‘Epistemologías de la prevención del VIH/sida’ que recorre más de 30 años de campañas de prevención del VIH y del sida a través de carteles y otros elementos comunicativos. En la Fundación La Posta se presenta, por segundo año consecutivo, la sección ‘Conversa(c)ciones’, una aproximación crítica y compleja a la experiencia de la enfermedad, con Anaïs Florin y Eva Fernández, bajo el título ‘Práctica artística y visibilización de relatos silenciados: el caso del taller CUERPOS EN LUCHA’.

FICAE se ha convertido en un festival de referencia y punto de encuentro experiencial tanto para cineastas y espectadores, como para la comunidad de pacientes, asociaciones, colectivos sociales y personal sanitario.

Todas las actividades de FICAE son de entrada gratuita hasta completar aforo a través de acreditación previa.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'Crhistmas', del búlgaro Borislav Kolev, que participa y compite en la Sección DMD. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘Crhistmas’, del búlgaro Borislav Kolev, que participa y compite en la Sección DMD. Fotografía cortesía de FICAE.

El mundo como prisión del IVAM

Please, come back. ¿El mundo como prisión?
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 8 de abril de 2018

“Tenemos más libertad en un mundo cada vez más interconectado y, sin embargo, estamos teniendo menos libertad de expresión”. Hou Hanru, directo del MAXXI de Roma y comisario de la exposición Please, come back. ¿El mundo como prisión? se refirió a esa paradoja utilizando poco después el término de paranoia. “Paranoia que existe en los muros exteriores y que estamos sugestionando interiormente”, para hablar a continuación de “la cultura del miedo”. El IVAM acoge 53 obras de 26 artistas como reflejo de ese miedo al control social, que preside una gran jaula del artista de Malasia H. H. Lim, el cual se hace eco de esa misma paradoja entre la seguridad y la libertad.

Obra de Rem Koolhaas en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión? Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Rem Koolhaas en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión? Imagen cortesía del IVAM.

Dice Lim: “No hay jaula que no se asemeje a una cárcel. Lo extraordinario, sin embargo, es que esas jaulas pueden mirarse desde ángulos diferentes: uno que se desprecia y otro que se ama”. Se desprecia, lógicamente, “la cárcel, la prisión humana”, pero se aprecia por otro lado, “la cámara acorazada, tremendamente atractiva”. De manera que el sujeto contemporáneo demanda seguridad contra la violencia externa que amenazaría su confort, al tiempo que, de tan confortable, necesita el peligro, real o imaginario, que le haga vivir intensamente.

Lim, una vez constatada esa paradoja, señala que vivimos contaminados en la vida diaria a causa de esa “obsesión por todo lo que nos rodea y de una constante autovigilancia”. “Y así, a lo largo de la historia, los seres humanos han logrado construir una jaula para sus tesoros y otra para ellos mismos”, añade. Jaula que abre el recorrido expositivo bajo el título de La jaula, el banco y el equipaje, realizada a base de metal, en cuyo interior está ese banco, mitad dentro mitad fuera, y una maleta con cadena y candados.

Obra de Elisabetta Benassi en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión?' del IVAM.

Obra de Elisabetta Benassi en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión?’ del IVAM.

La pieza de neón del colectivo parisino Claire Fontaine es la que da título a la exposición. Please, come back (Por favor, vuelve) son las palabras luminosas que se apagan y encienden cuando la gente pasa por debajo, ubicadas justo encima de esa jaula que sirve como metáfora del conjunto. Una frase “romántica” vinculada con la “irónica cita del mensaje que los clientes leen cuando salen de una tienda”, según recoge el texto explicativo. Metáfora de la paranoia del mundo como prisión a la que alude igualmente el título de la muestra que hasta el 8 de abril permanecerá en la Galería 7 del IVAM.

Hanru explicó que la exposición se dividía en tres partes: detrás, fuera y más allá de los muros. Detrás de sus paredes, en tanto reflejo “físico del encarcelamiento”. Fuera de los muros, donde se pierde esa sensación de falta de libertad para vivir en las ciudades “como prisiones abiertas”. Y, por último, el más allá de los muros, “donde se juntan realidad y ficción; los muros que vemos y no vemos”. De nuevo, la paranoia de vivir en libertad sintiéndose el sujeto contemporáneo en todo momento vigilado.

Vista de la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión?' Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión?’ Imagen cortesía del IVAM.

El colectivo ruso AES+F (siglas de los apellidos de los artistas Tatiana Arzamasova, Lev Evzovich, Evgeny Svyatsky y Vladimir Fridkes) muestra en un gran video esa mezcla de utopía y distopía que caracteriza la sensación del mundo como prisión. Mundos soñados como paraísos que devienen pesadillas. “No sabemos hasta dónde nos va a llevar” todo esto “muy curioso que nos está sucediendo”, subrayó Hanru. En la exposición hay referencias a esos controles de las videocámaras instaladas en las ciudades (Mikhael Subotzky), al engaño y la manipulación (en los videos de Rä Di Martino), a las huellas de esos muros carcelarios (Patricia Gómez y María Jesús González) o a los expedientes desclasificados de la CIA (Jenny Holzer), entre otros.

José Miguel Cortés, director del IVAM, se refirió a la “sociedad de cristal” en la que “nos sentimos vigilados”, diciendo que el museo valenciano se alejaba “del ojo del Gran Hermano”. Precisamente de su “hermano” el MuVIM prefirió no hablar: “No tengo nada que decir”, en alusión a la polémica que señalaba al Museo de la Ilustración como posible subsede del IVAM. Fue despejando una tras otra las preguntas de los medios con ese mismo retintín. Eso sí, insistió en que sería “fantástico” que el museo se ampliara próximamente: “El 2019 es una buena fecha”, coincidiendo con el 30 aniversario del instituto valenciano. “No se trata de tener visiones melancólicas de lo que el IVAM fue, sino del futuro que nos aguarda”, concluyó.

Obra del colectivo AES+F en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión? en el IVAM.

Obra del colectivo AES+F en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión? en el IVAM.

Salva Torres

Ignasi Aballí, el ser o no ser de la imagen

Ignasi Aballí
Caso de Estudio
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 4 de marzo de 2018

“¡Tan sólo desearías que pertenecer a la especie humana no fuera acompañado de este insoportable estrépito, que esos pocos pasos irrisorios que hemos dado dentro del reino animal no se pagasen con esta perpetua indigestión de palabras, de proyectos, de grandes comienzos!” Así entendía Georges Perec la existencia. Y así, deletreando esos pasos, presenta Ignasi Aballí su trabajo evocando al escritor francés con el cine como telón de fondo. El IVAM le dedica su Caso de Estudio reuniendo tres de sus proyectos: Desaparición, Sinopsis y Listado (cine).

Ignasi Aballí. Imagen cortesía del IVAM.

Ignasi Aballí. Imagen cortesía del IVAM.

Un estrépito insoportable de imágenes y una indigestión de palabras de las que se hace eco Aballí mediante una serie de carteles, fotografías y una película que vienen a cuestionar el estatuto mismo de la imagen. “¿Qué aporta la imagen en este mundo saturado de ellas?” Y el artista catalán, al tiempo que formula la pregunta, no deja de dar pistas acerca de sus respuestas. “Adopto un punto de vista crítico que me lleva a limitarlas, a no añadir nada”. Contra la saturación, como se habla de grasas saturadas, Aballí opta por una dieta baja en calorías, de forma que la imagen quede aligerada de tanta contaminación visual.

En Desapariciones, 23 carteles y una caja de luz rememoran los guiones que Perec escribió para que fueran convertidos en películas. Algunas fueron rodadas y otras no. Da lo mismo a efectos de lo que Ignasi Aballí pretende, que no es otra cosa que jugar con la realidad y la ficción. Hay carteles que aluden a obras filmadas, en cualquier caso evocadores de una realidad que el artista reconstruye, y otras que son directamente fruto de la más pura invención. Todos ellos, eso sí, destilando el aroma del mejor diseño de carteles.

Obra de Ignasi Aballí. imagen cortesía del IVAM.

Obra de Ignasi Aballí. imagen cortesía del IVAM.

“Me interesa el cine como lenguaje. No soy cineasta y recurro a hablar de él desde la periferia, desde un punto de vista marginal, desestructurando los elementos de ese lenguaje”, explica el artista. Aún así, las desapariciones a las que alude el título del proyecto, destacan visualmente por su fuerte presencia iconográfica. “Sí, quería que el propio cartel se aguantara por sí mismo como obra”. Perec hizo desaparecer la letra “e”, la más usada en la lengua francesa, para provocar un movimiento de desplazamiento o corrimiento telúrico del lenguaje, al que se aferra igualmente Aballí para que la imagen se salga de sus casillas comerciales.

La propia película de Aballí, Desaparición, se nos presenta en una caja de luz en la que se puede leer: “El final es la pantalla, que es solo superficie”. Ningún relato cabe en su interior que no sea, precisamente, el que manifieste su cansancio por la imagen como vehículo de cierta narración con sentido. La pantalla es tan solo superficie, materia de la expresión, inhabilitada como soporte de historias que avancen hacia el clásico final. “De Perec me interesa cómo utiliza el lenguaje per se, cómo juega con él”.

Ignasi Aballí (izda) junto a Sergio Rubira, comisario de la exposición. Imagen cortesía del IVAM.

Ignasi Aballí (izda) junto a Sergio Rubira, comisario de la exposición. Imagen cortesía del IVAM.

La videoproyección, cuya duración es de 180 minutos en bucle, va en esa misma dirección del encadenamiento sin fin. Aballí, siguiendo la propuesta de Perec de mostrar 68 situaciones en las que el rostro no podía ser visto, monta la película con cientos de imágenes extraídas de los medios de comunicación. Rostros invisibles que se suceden una y otra vez a modo de carrusel fantasmagórico. “Cuando alguien oculta el rostro no suele ser por una buena causa”, y el artista se refiere, por ejemplo, a los detenidos que se tapan la cara para no ser identificados.

Sinopsis también lleva entre paréntesis el añadido de “película sin fin”. Colocado justo debajo de los espacios grabados por cámaras de vigilancia, Aballí se hace cargo de las situaciones violentas recogidas en esas pantallas para desvelar ese otro carácter inquietante de la imagen. “Nos venden que esas cámaras están ahí por nuestra seguridad, pero también nos vigilan”. El ser o no ser de la imagen que, al modo en que lo hacía Hamlet, manifiesta las dudas del saturado universo visual contemporáneo. Un universo que, como apuntaba Perec, se balancea entre el estrépito y la indigestión de palabras.

Vista de la exposición de Ignasi Aballí. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición de Ignasi Aballí. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

El IVAM sigue apostando por el cómic

TBO IVAM, de Daniel Torres y Carlos Pérez
Panoràmica. Un passeig per l’IVAM, de Carlos Maiques
Diciembre de 2017

El IVAM ha reeditado el cómic ‘TBO IVAM’, que realizó el dibujante valenciano Daniel Torres (València, 1958) en colaboración con el pedagogo, escritor y experto en arte valenciano Carlos Pérez (València, 1947-2013) y ha publicado un nuevo libro sobre los espacios del museo ilustrado por Carlos Maiques (València, 1971). L’Institut Valencià d’Art Modern afianza así su apuesta por el cómic y la ilustración, disciplinas artísticas que comienzan a hacerse un hueco en la programación de los museos.

‘TBO IVAM’ es un cómic de 8 páginas creado en 1990 por el guionista Carlos Pérez y el dibujante Daniel Torres, que narra la visita al museo de un grupo escolar en el que las obras de arte aparecen referenciadas, empleando para ello el propio estilo que han desarrollado ambos artistas a lo largo de su carrera.

Portada TBO de Daniel Torres

La reedición de este cómic, que se distribuirá de manera gratuita a visitantes del museo y participantes en los talleres del IVAM, confirma el compromiso del museo con este género. Un compromiso que se materializó en las exposiciones ‘VLC. Valencia Línea Clara’ que reunió 200 cómics originales sobre la generación de autores valencianos de los años 80 y una exposición sobre la obra del dibujante valenciano Daniel Torres, recogido en la muestra ‘La casa. Crónica de una conquista’. Tiempo después el IVAM inauguraba la exposición ‘Fanzination!. Los fanzines de cómic en España’, una selección de un centenar de ejemplares fruto de la donación de más de 2.100 fanzines que ha realizado al museo el experto e investigador de cómic Álvaro Pons y que se concibió como el primer paso para la creación de una fanzinoteca en la Biblioteca y Centro de Documentación del IVAM.

Desde el pasado 14 de diciembre, la sala de la Biblioteca del museo acoge la muestra documental ‘Sueños ilustrados. Grandes ilustradores para pequeños lectores’, un recorrido histórico por los principales libros ilustrados dedicados al público infantil, incidiendo de manera especial en los trabajos que han supuesto una evolución estética en este ámbito artístico.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM también refuerza su apoyo a la ilustración con la publicación de ‘Panoràmica. Un passeig per l’IVAM’ de Carlos Maiques, una visión del dibujante valenciano sobre las distintas dependencias del museo y de la vida cotidiana que en él se desarrolla. A través de los espacios comunes del museo, en las galerías, las oficinas, los almacenes o durante las conferencias, conciertos, charlas y performances, el autor muestra una visión panorámica del IVAM. El libro reúne más de 80 ilustraciones realizadas en técnica mixta sobre papel por Carlos Maiques.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM compra obra de 26 artistas

Adquisición de obras
Consejo Rector del IVAM
Octubre de 2017

El Consejo Rector del IVAM, presidido por el secretario autonómico de Cultura, Albert Gerona, ha aprobado la adquisición de obras de 26 artistas, 13 de mujeres y 13 de hombres, cosa que supone una apuesta importante por enriquecer la colección. Se trata tanto de trabajos de artistas locales como nacionales e internacionales, que han contado con el dictamen favorable previo del consejo asesor.

El IVAM destina 583.000 euros a la compra de pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, vídeos, vídeo-instalaciones o instalaciones de una larga lista de profesionales: José Luis Alexanco (Madrid, 1942), ANZO (Utiel, 1931 – València, 2006), Xavier Arenós (Villareal, 1968), Nadia Benchallal (Orthez, Francia, 1963), Monika Buch (València, 1936), Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-93), Carmela García (Lanzarote, 1964), Dora García (Valladolid, 1965), Daniel G. Andújar (Almoradí, 1966), Joana Hadjithomas i Khalil Joreige (Beirut, Líbano, 1969), Rula Halawani (Jerusalén, 1964), Gülsün Karamustafa (Ankara, Turquía, 1946), Chema López (Albacete, 1969), Rogelio López Cuenca (Nerja, 1959), Elo Vega (Huelva, 1967), Ángeles Marco (València, 1947-2008), Rosell Meseguer (Orihuela, 1976), Nico Munuera (Lorca, 1974), Francesc Ruiz (Barcelona, 1971), Zineb Sedira (París, 1963), Eusebio Sempere (Onil, 1923-1985), Soledad Sevilla (València, 1944), Ahlam Shibli (Arab al-Shibli, Palestina, 1970), Adrián Torres (València, 1982) i José María Yturralde (Cuenca, 1942) .

Consell Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

Consell Rector del IVAM. Imagen cortesía del museo valenciano.

“Las compras han sido muy comedidas y pensadas durante meses para que sean coherentes con la línea expositiva y museística del IVAM y para tratar de enriquecer al máximo nuestra colección”, subrayó el director. Según José Miguel G. Cortés, “la mitad de las obras que compramos este año son de mujeres artistas, porque tenemos un compromiso decidido por fortalecer su presencia en la colección, una medida que creemos que somos uno de los pocos museos en España que estamos llevando a cabo”.

Además de apostar por la paridad, con las adquisiciones de este año, el IVAM da apoyo a creadores valencianos actuales, como Xavier Arenoso, Daniel G. Andújar, Chema López, Rosell Meseguer, Nico Munuera, o Adrián Torres, y contribuye a la activación del mercado artístico local. Asimismo, completa sus fondos con obras representativas de artistas valencianos fundamentales en el relato de la historia del arte español: Anzo, Ángeles Marco, Monika Buch, Soledad Sevilla y José Maria Yturralde.

Hay que destacar la compra de una escultura-móvil de Eusebio Sempere, uno de los artistas alicantinos más reconocidos a escala internacional, precursor del arte cinético en España, que añade su faceta escultórica a los fondos del museo, donde ya estaban representados sus importantísimos relieves luminosos y ‘gouaches’.

Las adquisiciones cumplen también otro de los objetivos del museo de incluir artistas imprescindibles ausentes de la colección, como Pepe Espaliú, u otros de los cuales se contaba con poca obra representativa, como José Luis Alexanco.

Palanca, serie Salto al vacío (1987), de Ángeles Marco. Imagen cortesía del IVAM.

Palanca, serie Salto al vacío (1987), de Ángeles Marco. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM mantiene, además, el objetivo de abrirse a la producción artística del Mediterráneo, con la incorporación de obras de los recientemente galardonados con el Premio Marcel Duchamp Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, o de cuatro artistas presentes en la exposición ‘En rebeldía. Narraciones femeninas en el mundo árabe’: Nadia Benchallal, Rula Halawani, Ahlam Shibli o Zineb Sedira, junto a los dibujos de la pintora turca Gülsün Karamustafa.

Por otro lado, se apuesta porque la colección funcione como memoria de su actividad incorporando trabajos realizados expresamente para el museo, que se han exhibido en la galería 6, como los de Dora García, Rogelio López Cuenca o Carmela García, o los que se enmarcan en el programa IVAM Produce, como los de Adrián Torres.

Por último, hay que subrayar el empujón del IVAM por reforzar los ejes entorno a los cuales se organiza la colección, principalmente el de la realidad y sus crónicas, con la reflexión sobre las fotografías identificativas y la alusión a los años de plomo italianos de Chema López, o el proyecto sobre la especulación inmobiliaria y la corrupción de Daniel G. Andújar; las mitologías individuales, con la exploración poética de los significados de la emigración y el exilio de Zineb Sedira, o la experimentación escultórica de Ángeles Marco; y las cartografías urbanas, con el estudio de la producción de historietas en Marruecos y maneras de circulación de Francesc Ruiz, la exploración de la memoria y la presencia de las comunidades de lesbianas en València de Carmela García, o la investigación sobre los límites de la ciudad a través de la pintura de Nico Munuera.

Aislamiento 29 (1968), de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Aislamiento 29 (1968), de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

La sociedad anónima de Anzo

Anzo. Aislamiento (1967-1985)
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 5 de noviembre de 2017

“No era anti científico, ni anti técnico”, subrayó Ramon Escrivà, comisario de la exposición Anzo. Aislamiento. “Simplemente puso el acento en el engranaje tecnológico que nos atrapa”, añadió. Ese engranaje, conformado por un total de 80 piezas de su serie reveladoramente llamada Aislamientos, es el que el IVAM muestra en lo que supone la primera exposición en el museo valenciano de José Iranzo Almonacid, Anzo (Utiel, 1931-Valencia, 2006). “Es un modo de hacerle justicia, porque durante 28 años no se le ha expuesto aquí”, señaló el comisario. Algo de lo que José Miguel Cortés, director del instituto valenciano, se siente orgulloso.

Aislamiento 29, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Aislamiento 29, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

La sociedad anónima de la que Anzo va dando cuenta en su serie de los años 60 y 70 le convierten en un “visionario por la actualidad de su obra”, apuntó Escrivà. Su existencialismo de entonces aparece sin duda ligado a esa sociedad líquida de la que habla el sociólogo Zygmunt Bauman, en plena era de Internet. De manera que lo que antes se denominaba alienación, tan presente en la soledad de las diminutas figuras de la obra de Anzo, ahora bien pudiera traducirse por rendimiento o auto explotación del sujeto contemporáneo.

“Es el aislamiento de los integrados. Es la soledad de los engranajes, de las piezas que funcionan al unísono con las restantes del mecanismo”, señala el propio artista en una de las citas de la exposición. Frente a esos integrados que en su obra aparecen en forma de seres diminutos, Anzo no contrapone a los apocalípticos que Umberto Eco se hizo, valga la redundancia, eco en su famoso libro. No hay apocalipsis, al menos en el sentido literario, en su trabajo, sino la lúcida percepción de que, en el seno de ese universo tecnológico, el sujeto pierde la palabra para caer en las redes del número, la cuantificación y su inserción en una trama que lo despersonaliza.

Aislamiento 14, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Aislamiento 14, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Esa “atmósfera fantasmagórica, con edificios amenazantes y una arquitectura racionalista y deshumanizada”, que Escrivà ejemplificó en las Torres Trade de Barcelona transformadas por Anzo en inquietantes moles de la urbe moderna, es ese el clima que invade el conjunto expositivo, salpicado de libros distópicos y fragmentos audiovisuales, entre los que destacan Playtime, de Jacques Tati, o La Cabina, de Antonio Mercero, ambas películas de finales de los 60 y principios de los 70, a los que aluden los “aislamientos” de la exposición.

En una parte de la misma, se recrea el espacio modular representativo de una de esas oficinas de la era cibernética. Una vez más, “la oficina como lugar de alienación”, indicó Escrivà, quien puso el acento en ese “hombre vigilado, controlado” que tiene su corolario en el audiovisual de Tati inserto en el interior de esa oficina. Aprovechando todo tipo de materiales (aceros, rodamientos, fotolitos), cuya investigación por parte de Anzo era novedosa para la época, el artista profundiza en esa alienación producto de cierto control externo. Control que hoy en día habría que situar en el interior del propio sujeto, autocensurado y autoexplotado.

Aislamiento 73-1B, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Aislamiento 73-1B, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

“Padece aislamiento el encargado de las computadoras, el que no encuentra quien escuche sus problemas, el que se siente un ser anónimo al cruzar la calle entre una masa que camina ignorándole”. Así explica el propio Anzo lo que destila su obra: aislamiento y anonimato. Su sociedad anónima, en cuyo debate participaron intelectuales de la denominada filosofía de la deconstrucción (Foucault, Lyotard, Deleuze, Derrida), lejos de tener un cariz político que reduciría a consigna su más hondo calado existencial, posee el perfil poético de la obra cuyo pesimismo alumbra.

“Le considero más un activista social que político”, reconoció la hija del artista, Amparo Iranzo. Un activista comprometido con el arte, en tanto espacio de interrogación ajeno a ese otro de lugares comunes en el que termina convirtiéndose el supuestamente más “auténtico” acto político. Anzo lo tenía claro: “Yo creo que la belleza surge del equilibrio entre lo matemático y lo lírico”. El IVAM, haciéndole justicia a Anzo, se hace eco de esa reflexión propia del autor, mostrando en la Galería 7 tan fructífera relación entre la técnica y la poesía.

Aislamiento 10, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Aislamiento 10, de Anzo. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Escif revive la trasera del IVAM

Mural de Escif
Pared trasera del IVAm
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Desde el 8 de septiembre de 2017

Escif dice haber hecho “acupuntura con los pinceles” para “dejar que las paredes hablen, que nos cuenten aquello que merezca la pena ser oído”. Y lo que la pared trasera del IVAM manifiesta, una vez intervenida plásticamente por el artista valenciano, en lo que José Miguel Cortés, director del museo valenciano, calificó como el mayor grafiti realizado en España, es su voluntad de revelar el pasado, presente y futuro del barrio. “Un grafiti espectacular”, señaló Cortés, yendo más lejos en su calificación: “Me atrevería a decir que este muro de la vergüenza es ahora una muro de acogida”.

El inmenso grafiti, sobre el que Escif ha aplicado lo que él llama “reflexología mural”, tiene precisamente como objetivo servir de acto reflejo de cuanto lo constituye como pared que limita el interior del IVAM, con el barrio que lo acoge y al que durante años se le ha dado la espalda. “Es el primer paso en la renovación de este solar lleno de yerbajos”, apuntó Cortés. Un solar en el que está previsto instalar una serie de esculturas de la colección del propio IVAM y sobre cuya fecha de inicio se manifestó dubitativo su director.

Mural de Escif en la pared trasera del IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Mural de Escif en la pared trasera del IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

“No me atrevo a decir una fecha porque no depende de mí; nos gustaría que todo fuera más rápido, pero avanza muy lentamente”. Luego fue aclarando las nubes: “Confío que sea este año. Me atrevería a decir que seguro”. De lo que estaba muy seguro era de que el mural tenía ya sentido al margen del futuro patio de esculturas y de la magnitud de la obra de Escif: “Es el más importante que ha hecho y además lo ha hecho en su ciudad, Valencia”. Tiene previsto realizar otro similar en el Palais de Tokyo en París, aunque Cortés precisó que al parecer tenía problemas burocráticos y que, en cualquiera de los casos, sería temporal.

La fachada de un edificio, según explica el artista acerca de su trabajo, es un reflejo de lo que articula a su alrededor. De manera que su labor ha consistido en poner en relación todo ello. Cortés lo fue explicando refiriéndose a ese pasado, presente y futuro que contenía la plástica del muro. “Nos habla del pasado del barrio, de quienes fueron expulsados de sus casas y de las protestas de aquellos años; del horno o del bar que había”. También de la actualidad, “al haber escogido frases de multitud de grafiteros que ha incorporado a su trabajo”.

El director del IVAM José Miguel Cortés durante la presentación del mural de Escif. Imagen cortesía del IVAM.

El director del IVAM José Miguel Cortés durante la presentación del mural de Escif. Imagen cortesía del IVAM.

Y del futuro reflejado en el instituto de enfrente. Un instituto de enseñanza artística donde la música tiene vital importancia. “Está hecho a modo de partitura, trayendo el instituto al mural y llevando el mural al instituto”, puesto que, como dijo Cortés, hay grafitis en el mural provenientes de los aseos, escaleras o diversos rincones del centro, que tendrá su correspondencia con el que el propio Escif pintará en la pared del instituto. “Es un lienzo lleno de guiños a multitud de cuestiones”, subrayó el director.

Hay esculturas clásicas, cabezas grecorromanas, hallazgos arqueológicos de la zona (ruinas romanas descubiertas en los subsuelos del barrio del Carmen), elementos arquitectónicos como la escalera y colores referentes a las fachadas del barrio. También frases como estas: “Busco poema que celebre mi grieta”, directamente contrarios al propio IVAM (“Por la demolición del IVAM, por la inmolación del antro”) o la más paradójica: “Si estás leyendo esto, es demasiado tarde”.

Detalle del mural de Escif en la pared trasera del IVAM.

Detalle del mural de Escif en la pared trasera del IVAM.

El trabajo de campo realizado por Escif le ha llevado seis meses y su ejecución apenas dos semanas, a razón de siete horas diarias, con un presupuesto total de alrededor de 18.000 euros. Un “acto de psicomagia”, como lo ha denominado el artista, mediante el cual borrar la pared a base de pintarla: “La pintura permite invertir la soberbia con la que el hormigón se impone antes las masas; una pared pintada deja de ser un límite para convertirse en un canal transversal, arremetiendo contra su naturaleza”.

Cortés aseguró el compromiso del IVAM de no tocar el grafiti aunque, en tanto tal, esté sometido al riesgo de que pueda ser intervenido por otros grafiteros, incluido el propio Escif: “Va a tener días para darle vueltas a su propio trabajo”. También la climatología puede afectar al mismo. En todo caso, como apunta el artista, la pared no dejará de hablar por sí misma, convirtiendo al pintor “en un mediador al margen del discurso” y a la pintura “en un canal que permita la comunicación horizontal entre la gente”.

En su “Comentario del solar”, Escif alarga la deriva de su trabajo anteponiendo “el diálogo a la imposición, la mediación a la colonización, la calle a la institución, la vida al espectáculo”. Y concluye, no sin antes rizar el rizo en forma de “hacer una pintura mural que no sea una pintura mural”, estableciendo la siguiente cadena en el proceso productivo: “El artista puesto al servicio de la gente. El museo puesto al servicio de la ciudad. El arte puesto al servicio de la vida”.

Mural de Escif en la pared trasera del IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Mural de Escif en la pared trasera del IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Mujeres empoderadas

Imágenes de(l) poder-Cartografía de lo invisible, de Carmela García
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

Ahí están, mirándonos de frente, interpelándonos. Carmela García (Lanzarote, 1964) fotografía a mujeres, tanto solas como juntas en carácter asociativo, para mostrar con rotundidad su presencia. “Es una forma de posicionarse muy clara, sin artificios; quería que fueran retratos muy limpios, interpelando al espectador, diciendo aquí estoy”. El resumen de esa explicación está contenido en la frase “lo que no se ve no se nombra y lo que no se nombra no existe”, que figura en el mapa o búsqueda de ideas inscrito a modo de prólogo del proyecto expositivo Imágenes de(l) poder. Cartografía de lo invisible, que acoge el IVAM hasta el 17 de septiembre.

En torno a ese poder que se critica, al tiempo que se demanda, gira la exposición de Carmela García, que lo completa una instalación de video. En esta pieza, un equipo de fútbol de mujeres lesbianas ocupa una sala de juntas, símbolo de cierto poder, con un balón que viene a quebrar la seriedad del espacio. Tres grandes pantallas van mostrando diferentes puntos de vista de esa apropiación del poder que atraviesa el conjunto expositivo. “Las coloqué ahí naturalizando esa ocupación”, señaló la artista canaria.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Las fotografías y el video están arropadas con un discurso desplegado en la pared de la Galería 6 del IVAM, a base de referencias a mujeres como Lucía Sánchez, Sara Berenguer, Manuela Ballester o Alejandra Soler, de quien García recuerda este consejo: “No mires para atrás; me pareció un consejo heroico”. Quizás por eso las mujeres que fotografía Carmela García van siempre de frente. Como la propia artista al interrogarse por ese poder tan presente en la muestra: “¿Qué es el poder? El poder reside en ellas mismas”.

Hay muchas representadas, como la librera especializada en feminismo Heide Braun, Mariló Rodríguez, antorcha en mano del colectivo Jóvenes Desobedientes, las Heidis de ese equipo femenino, o las que forman parte de asociaciones como Women in Black, Mujeres Libres o Dones Progresistes, además de las mencionadas con fuerte pasado combativo durante la República. De hecho, este fue el hilo conductor de la exposición, tal y como señaló García: “Aquellas mujeres fueron muy combativas, muy modernas y herederas de toda esta lucha y resistencia a favor de la libertad”.

Obra de Carmela García de la exposición 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Obra de Carmela García de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Imágenes de(l) poder es un proyecto específico para Valencia, tal y como recordó José Miguel Cortés, director del IVAM. Un proyecto que permite cartografiar la ciudad mediante “mapas que no encontraremos en las oficinas de turismo”, y a través de un trabajo “serio y reflexivo sobre esa parte ninguneada de la sociedad como son las mujeres en el espacio público, y más todavía si son lesbianas”, subrayó Cortés.

Para interpretar cada una de las imágenes se hace necesario inscribirlas en el conjunto. “Toda fotografía por sí sola está sujeta a interpretación, al igual que la propia representación”, de ahí que la artista aconseje su inscripción en el discurso teórico que la sustenta. Cortés intervino para decir que el trabajo de García “tiene una concepción espacial”, de manera que el carácter relacional se impone sobre cada una de las obras por separado. En una de ellas, de las pocas sin mujeres ocupando su espacio, se puede ver un escenario vacío con el telón bajado que, en su día, acogió a un colectivo de mujeres antifascistas. Pura representación.

Carmela García junto a Jose  Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Carmela García junto a Jose Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Y como el poder es también representación, Carolina García juega en la exposición con ella, mostrando en diversos puntos de Valencia a esas mujeres empoderándose de la ciudad con su sola presencia. “Al visibilizarlas les dotas de un poder que no tenían antes de tomar esos espacios”, indicó la artista. Según Cortés, su reflexión gira en torno “al proceso subjetivo de lo que tiene que ver con las empatías, con las pasiones o las amistades que van dando sentido a los colectivos”. Empatías y pasiones, eso sí, tratadas con la sobriedad de quienes miran a cámara muy seriamente.

Vista de la exposición 'Cartografías de lo invisible' de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

El IVAM regresará del verano En Rebeldía

Programa de exposiciones
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
De septiembre a diciembre de 2017

El IVAM ha preparado para el próximo otoño un amplio programa de exposiciones en el que destacan una muestra que explora la problemática del mundo árabe desde el punto de vista de las mujeres artistas, un proyecto site specific de Nico Munuera dentro de la línea de producciones propias del IVAM y una exposición que revisará la serie Desapariciones del artista Ignasi Aballí. La agenda se completa con la exposición Please come back. ¿El mundo como prisión?, coorganizada por MAXXI-Museo nazionale delle arti del XXI secolo de Roma y producida por el IVAM para su presentación en Valencia.

Silence of Sheep, de Amal Kenawy. Imagen cortesía del IVAM.

Silence of Sheep, de Amal Kenawy. Imagen cortesía del IVAM.

La programación expositiva de otoño se abre el próximo 14 de septiembre con la muestra En Rebeldía. Narraciones femeninas en el mundo árabe que indaga en la producción artística surgida en los países árabes en las últimas décadas a través de las distintas perspectivas de artistas mujeres. La exposición reúne un centenar de trabajos de cerca de 30 artistas como Mona Hatoum, Amal Kenawy, Ahlam Shibli, Rula Halawani, Raedad Saadeh, Zineb Sedira, Ghada Amer o Leila Alaoui y aborda cuestiones como la presencia en las calles de las mujeres, la crítica a los clichés machistas, sus experiencias en el exilio, así como el impacto de la ocupación israelí de los territorios palestinos.

Praecisio, de Nico Munuera. Imagen cortesía del IVAM.

Praecisio, de Nico Munuera. Imagen cortesía del IVAM.

Nico Munuera (Lorca, 1974) será el protagonista de la siguiente muestra integrada dentro de la línea IVAM produeix, que se inaugurará el 19 de octubre. El artista afincado en Valencia prepara un site specific, un proyecto específicamente realizado para la galería 6 que lleva por título Praecisio, tomando como punto de partida la idea de límite físico y de cómo la concepción de éste influye en la capacidad de percepción.

En el capítulo de casos de estudio se revisará la producción del creador Ignasi Aballí (Barcelona, 1958) a través de su serie Desapariciones, formulada alrededor de la obra homónima de Georges Perec La Disparition (El secuestro), la cuarta novela editada del escritor francés publicada en 1969. Se trata de un relato de intriga donde se omite la letra “E”, la más frecuente en el idioma francés. La exposición está conformada, entre otras obras, por veintitrés carteles que publicitan películas, cuyos guiones fueron escritos por Perec. Así, esos posters cinematográficos no solo nos conducirán a descubrir nuevas ausencias, poniendo en práctica la idea duchampiana del recuerdo de la presencia de algo ausente, sino que nos harán reflexionar sobre la producción de la imagen en nuestra sociedad. La cita, el 9 de noviembre.

El calendario expositivo del año 2017 finaliza el 28 de noviembre con la exposición Please come back. ¿El mundo como prisión?, que toma su título de una obra del colectivo artístico francés Claire Fontaine, una instalación con luz de neón con la frase ‘Vuelve, por favor’. La exposición centra su atención en el concepto de prisión, analizando tanto su dimensión física como su significado metafórico, especialmente en lo que se refiere a la sociedad contemporánea que, en las últimas décadas, ha experimentado una rápida, y a veces violenta, transformación. Esta muestra, compuesta de medio centenar de obras de una treintena de artistas, viaja al IVAM desde el Museo Nazionale Delle Arti del XXI Secolo de Roma, donde ha estado en cartel entre febrero y mayo de este año.

Demonstration, de Nadia Benchallal. Imagen cortesía del IVAM.

Demonstration, de Nadia Benchallal. Imagen cortesía del IVAM.

Artistas de PAM! PAM! okupan el IVAM

PAM! PAM! 17
Mostra de Produccions Artístiques i Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

“Es una especie de ginkana de arte emergente”, señaló José Luis Clemente, comisario de la cuarta edición de PAM! PAM!, la Mostra de Produccions Artístiques i Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia que este año acoge el IVAM. Ginkana, porque las obras de los diez jóvenes artistas seleccionados “colonizan” el espacio museístico, “más allá de las salas convencionales, del cubo en blanco”, precisó Clemente, agradecido en todo momento a José Miguel Cortés, director del instituto valenciano, por haber tenido la “osadía” de acoger tan transgresor proyecto.

Ana Císcar (último Premio Fundación Mainel de pintura), Carlos Correcher, Marina González, Valentina Henríquez, Marina Iglesias, Rubén Marín, Inma Mendieta, Agustín Moreno, Marta Negre y Sonia Tarazona son los encargados de ocupar con sus respectivas obras, el bajo de las escaleras del museo, sus techos, paredes, pasillos e incluso los baños. “Han hecho un gran trabajo de adaptación”, en lo que Clemente consideró un “proyecto dificultoso” por cuanto rompía los moldes a los que nos tienen acostumbrados los museos.

Vista de una de las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Vista de una de las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Por eso el comisario reiteró en todo momento sus agradecimientos a Cortés, por haberse prestado a ese ejercicio de colonización de su espacio, una práctica, recordó, “que viene de los años 70”. A esa domesticación se afanaron los diez artistas que, de forma entusiasta, fueron explicando sus respectivos trabajos. Clemente, por resumirlos, aludió a las diversas problemáticas puestas en juego, que vienen a girar en torno a la identidad, las corrientes migratorias o el cuestionamiento del propio arte y del poder, muchas veces relacionado con el de la imagen.

Así, Correcher, desde el propio título de su trabajo, Whatever. Anything except something (Lo que sea. Cualquier cosa menos nada), polemiza en torno al poder de las imágenes, ocupando una parte del techo de entrada, la antesala de ascensores y la librería, eliminando el color y potenciando el choque entre el humor y la violencia. Marina González critica, mediante su pequeña capilla o lugar de devoción ubicado bajo las escaleras, las terapias de autoayuda (yoga, coaching), manteniendo una posición ambigua. Iglesias monta su particular bunker en el estrecho pasillo que lleva al baño, mostrando el conflicto entre lo orgánico que cambia y la uniformidad de los soldados; también aborda el tema del camuflaje. Ya en los baños, Henríquez utiliza el carácter residual de los mismos para reflexionar sobre el extrañamiento de la migración.

Una de las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Una de las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Negre se vale del audiovisual para mostrar la influencia de ciertos notables pensadores en la sociedad, ya sea mediante la repetición de algunos de sus libros o de la confusión a la que se llega por culpa de tanta cita. Marín explora las relaciones del artista con el poder mediante imágenes, en las que los límites entre realidad y ficción se diluyen. Moreno utiliza el título de su obra, I Am True Artist (Soy un artista de verdad), para desmontar esa verdad del artista con una serie de brillantes globos que van perdiendo aire con el paso de los días.

Mendieta indaga en las emociones a partir de la luz y el color, mientras Císcar rememora el caso JFK y el asesinato de Oswald a través de los medios, para revelar el carácter de ficción del propio discurso periodístico. Por último, Tarazona se hace eco de la frase “tenía miedo de olvidar el amarillo” (Borges), con el fin de preservar la memoria de ese color ante una posible ceguera. El IVAM acoge la “ginkana” de ese arte emergente hasta el 17 de septiembre. Después ya se verá. “Nos gustaría contar con un espacio estable, después de haber tenido que dejar el Centre del Carme, donde se nos ofreció un espacio que no era apropiado; se nos mostró la puerta de salida”, señaló Clemente. Ahora el IVAM será quien tenga la palabra.

Una las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Una las instalaciones de PAM PAM 17. Imagen cortesía del IVAM

Salva Torres