El Nadir recupera grandes pioneros del cómic

El Nadir, sello editorial
Los pioneros del cómic

Nadir es un término de origen árabe que se utiliza tanto en astronomía como en medicina para designar el punto más bajo en un proceso. Es el nombre cargado de ironía que eligió un grupo de amantes de la literatura para crear una asociación que, en 2003, mudó en sello editorial El Nadir. Blas Parra, Carmen Botello, Elena Lambies y Jorge Beltrán son los pilares que mantienen en pie el proyecto a lo largo de estos años logrando sobrevivir al margen de las corrientes dominantes apostando por la calidad y lo diferente.

Hace cuatro años el núcleo original se rejuveneció al incorporarse una segunda generación de veinteañeros, René Parra y César Sebastián, entre otros colaboradores, los llamados Inefables, que inauguraron  una nueva línea dedicada a recuperar a los pioneros del cómic, los grandes y a veces olvidados maestros del humor gráfico. Rodolphe Töpffer, Oskar Andersson, Henry Yoshitaka y Gustave Doré entre otros maestros.

Una de las portadas de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Una de las portadas de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Editor fusilado

No se trata sólo de nombres extranjeros. Uno de sus títulos más cuidados es un ensayo que rescata la memoria del prolífico editor valenciano Vicente Miguel Carceller, personaje clave de la cultura popular en España durante el primer tercio del siglo XX. Un estudio de Antonio Laguna, Catedrático de Historia de la Universidad Castilla-La Mancha, que siguió su pista borrada por la censura y el olvido durante veinte años. Gran promotor de la literatura en valenciano, Carceller fue director de la difundida revista satírica La Traca, máximo exponente del erotismo, republicanismo y anticlericalismo de su época. En junio de 1940, la justicia franquista lo fusiló, junto al caricaturista Bluff.

Los artífices de  El Nadir se autoproclaman francotiradores en un campo de batalla caracterizado por el minifundismo, unas 700 editoriales  en España polarizadas entre Madrid y Barcelona, y dominando por las grandes multinacionales del libro. Desde el principio apostaron por la radicalidad y la literatura combativa hecha por mujeres. Su colección DePaso cuenta ya con un centenar de títulos primeras traducciones al español de significativas obras de autores de la gran literatura europea de entreguerras y literatura de mujeres, adelantados a su tiempo en nuevas formas de expresión artística. Incluye obras de ciencia ficción, novela gótica y de misterio, novela negra, etcétera.

“En esta colección caben tanto obras de crítica y pensamiento, como cualquier viaje o aventura cuya singularidad merezca ser recordado”, dice Parra. ¿Cuál es la fórmula? “Algunos libros se venden más que otros mientras nos mantenemos en un ideal de supervivencia y una trayectoria elegante dando una vuelta de tuerca, apostando por lo distinto y significativo”.

Portada de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Portada de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Poder de la imagen

En la colección El Nadir Gráfica  “indagamos los orígenes del cómic, y ante ciertos olvidos incomprensibles recuperamos la obra de grandes maestros del pasado junto a otras manifestaciones alternativas, clásicas o modernas, que conectan con nuestro presente”, señala René Parra. Los amantes del cómic tienen acceso a obras cumbres como El hombre que hace lo que le viene en gana, del sueco Oskar Andersson. Un brillante antecesor del surrealismo que tuvo una malograda trayectoria al suicidarse con sólo 29 años.

Otro hito recuperado es Henry Yoshitaka Kiyama, autor de El manga de los 4 inmigrantes (1931), una crónica visual de la experiencia de su autor como inmigrante en los Estados Unidos. Publicado originalmente en japonés e inglés y dibujado en un estilo cercano al cartoon, la historia es un fascinante retrato de los primeros forcejeos, coincidencias y desencuentros entre Asia y América.

Monsieur Cryptogame y otras historias incluye algunos de los pioneros del cómic durante la época dorada de la caricatura en Francia.  Reúne las historias de Monsieur Cryptogame, de Rodolphe Töpffer, el auténtico padre de la historieta, Los trabajos de Hércules de Gustave Doré, Las historias campesinas de Petit y Las Impresiones del viaje de Monsieur Boniface de Cham. Las Biblias de Tijuana, una selección de cómics underground de contenido erótico que excitaron la imaginación de los americanos ha sido su título más vendido. El sexo siempre vende más.

Ahora preparan una edición de Historia de la Santa Rusia (1854) de Gustave Doré en su etapa juvenil, más fresco e irreverente del que posteriormente alcanzó la fama.

Portada de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Portada de El Nadir. Imagen cortesía de la editorial.

Bel Carrasco

¿Qué hijo te gustaría tener?

El fill que vull tindre, de El Pont Flotant
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Del 11 al 14 de febrero de 2016

El fill que vull tindre (El hijo que quiero tener) es una reflexión sobre la educación y el papel de los padres, de los abuelos, de los maestros y de los hijos en el proceso de aprendizaje. De su importancia y de su valor, la dificultad y el esfuerzo que requiere educar.

En esta nueva producción de la compañía -la séptima- El Pont Flotant reflexiona sobre el hecho de tener hijos hoy en día. ¿Qué educación queremos darles? ¿Qué sistema educativo sería el mejor? ¿Cómo educamos en casa? ¿Qué educación recibimos nosotros? ¿Qué cambiaríamos? ¿Qué mantendríamos siempre? ¿Qué está cambiando y ya no podemos parar? ¿Qué responsabilidad tienen los abuelos? ¿Qué espacios quedan para los niños y para los mayores? ¿Cómo podríamos convivir mejor?

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

Una propuesta que habla sobre los lazos emocionales con los hijos y con los padres, sobre los conflictos, las alegrías y las penas. Sobre cómo proyectamos en los otros nuestros miedos, nuestras deficiencias o nuestras expectativas. Del esfuerzo que debemos hacer para comprender a los hijos y los nuevos tiempos que corren, y también de la dificultad para comprender a las generaciones pasadas.

Un trabajo de creación colectiva de Àlex Cantó, Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons, que cuenta con la presencia de tres generaciones en escena que han participado en un Taller Escénico Intergeneracional para la creación de la pieza.

De nuevo, El Pont Flotant teje una dramaturgia con el hilo del tiempo, no exenta de autocrítica, humor, ternura e ironía. Esta vez, presente, pasado y futuro se encuentran en escena para contarnos historias que hablan en definitiva, de la vida, de cómo amamos a nuestros hijos y a nuestros padres, y de cómo nos cuesta, a veces, comunicarnos.

Humor, ternura, momentos de alta irradiación emotiva, proximidad con el espectador, realidad dentro de la ficción y uso de diferentes lenguajes son algunos de los ingredientes fundamentales de esta nueva creación de la compañía valenciana que estrenó su primer montaje en el año 2002.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

 

El elefante como verdad subjetiva

El elefante en la oscuridad, de Javier Velasco
Galería MisterPink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: viernes 12 de febrero, 2016, a las 20.00h
Hasta el 18 de marzo de 2016

Durante mucho tiempo, y más aún cuando la cultura no era accesible a todos, las religiones más primitivas hicieron uso de las parábolas para, de manera oral y sencilla, comunicar o aleccionar acerca de todo tipo de cuestiones que atañían a los hombres. Especialmente aquellas que encerraban un matiz moral o ético.

La muestra del artista Javier Velasco que se presenta el viernes 12 de febrero en la galería Mr Pink, remite en su título a una de las más antiguas y ancestrales de ellas, la parábola del Elefante en la Oscuridad (originaria de la India, y que forma parte del acervo budista, sufí e hindú). En las distintas versiones de la historia, un grupo de hombres, a oscuras, tocan el cuerpo de un elefante para comprender cómo es. Cada uno de ellos toca una parte distinta, pero sólo una parte (el lateral, la trompa, la cabeza, etc.) Luego, cuando comparan sus conclusiones, se dan cuenta, sorprendidos, de que no coinciden en nada.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de galería Mr. Pink.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de galería Mr. Pink.

En su exposición, Javier Velasco se aferra a la esencia de la enseñanza de esta parábola en la que la verdad como absoluto queda desvirtuada sin llegar a convertirse en mentira. Ante la propuesta, las diferentes y diversas percepciones pueden dislocarse (o bilocarse, e incluso, trilocarse) creando así una red de informaciones que curiosamente el espectador deberá encontrar y descifrar.

De este modo, la visión subjetiva frente a la obra artística se convierte en uno de los pilares sobre los que se asienta la muestra. La ficción y la realidad son percibidas de manera diferente por cada uno de los asistentes y tan solo con suma agudeza se podrá desvelar el misterio que encierra una obra en permanente construcción, y donde las redes tienen un importante peso especifico al aunar mundo real y virtual.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Como si de un espejismo se tratara, en la muestra nada es lo que aparenta ser, nada puede ser observado desde un único ángulo, y nadie tiene una percepción global hasta que puedan sumarse todos los datos presentados. La ironía se añade al conjunto como un nuevo sustrato conceptual más de un proyecto que, desde el humor y la crítica (y sin pudores ni temores), pretende hacernos recapacitar sobre un mundo hipervalorado y a la vez denostado por igual: el mundo del arte contemporáneo, en perpetua innovación y evolución las más de las veces, pero incomprendido, o falso retablo de maravillas (por razones extemporáneas), en muchas ocasiones.

El carácter conceptual de esta exposición hace de ella una obra compleja en cuanto a su formulación teórica y plástica , ya que a lo expuesto en la galería hay que sumar un work in progress 2.0 imprescindible y altamente elocuente. Como ocurría en la parábola, el espectador tendrá la suerte de construir su propia narración a partir de sus conocimientos y percepciones, pero esto no tiene por qué garantizarle llegar a percibir al elefante en su totalidad.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Javier Velasco. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Humor contra fanatismo

Dessins en liberté (Dibujos en libertad)
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 8. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2016

El Roto, Ulises, Ajubel y Kap son los cuatro viñetistas españoles o residentes en España que participan en la exposición itinerante Dessins en liberté (Dibujos en libertad), que conmemora en clave de homenaje a las víctimas de la trágica matanza de los periodistas de Charlie Hebbo hace un año en París.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Producida por el Instituto Francés y el semanario Courrier International, la inauguró el pasado jueves en la sede del Instituto Francés de Valencia el presidente de la Unión de Periodistas, Sergi Pitarch. En total son medio centenar de dibujantes procedentes de 45 nacionalidades distintas que, a través de sus obras, combinando el ingenio, el humor y la ironía levantan una sólida barrera contra el fanatismo y el terror.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Abierta hasta el 17 de febrero, esta muestra incluye una docena de paneles dedicados a una temática específica de plena actualidad relativa a la libertad de expresión: censura, internet, corrupción, derecho de la mujer, racismo, rebeliones, clima, etcétera.

En recuerdo a los acontecimientos de enero de 2015 contra la redacción de Charlie Hebdo, el objetivo de esta muestra es “ensanchar la perspectiva ilustrando la manera en la que la libertad de expresión se ejerce hoy en día en todos los continentes”.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

A partir de la conocida ilustración de los cigarrillos Gitane, Ulises hace un alegato contra el racismo, un tema que tratan también el canadiense Bado (El racismo es el otro), el argentino Langer o Glez de Burkina Faso y el mexicano Boligan. No es casualidad que en el panel dedicado a poner en solfa la corrupción aparezcan otros dos españoles: El Roto con una de sus imágenes que valen por millones de palabras y Kap con una viñeta de corte clásico que representa a un grupo de trajeados con los bolsillos rebosantes de billetes ante una caja fuerte vacía llena de telarañas: No sabemos lo que ha pasado…¡pero hace unos años la caja estaba llena!

El cubano Ajubel que residió varios años en Valencia, donde fue editado por el sello MediaVaca, opta por una imagen siniestra de un hombre barbado con y sin cabeza: Je pense…donc je ne suis plus!

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Haddad. Instituto Francés de Valencia.

Ilustración de Haddad. Institut Français de Valencia.

Bel Carrasco

Más monólogos de la vagina

Los monólogos de la vagina, de Eve Ensler, dirigido por José María Roca
Del 3 al 13 de diciembre de 2015
La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre
Sábado 5 y domingo 6 de diciembre, 2015
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia

Una protagonista, centenares de maneras de llamarla y mil historias sobre ella. Sala Russafa comienza el mes de diciembre sin tapujos, con el estreno en la Comunitat de Los Monólogos de la Vagina (del 3 al 13), una comedia que, tras dos décadas, sigue siendo un éxito allí donde se representa.

Cuando en 1996 Eve Ensler escribió esta obra, nacida tras entrevistar a más de 200 mujeres de toda edad y rango sobre relaciones amorosas, sexo y violencia doméstica, nada hacía presagiar que además de conquistar a los espectadores de medio mundo, se convertiría en un referente en la lucha contra la violencia machista.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El humor, la ironía y la narración de anécdotas con las que resulta fácil empatizar han hecho que desde su estreno en Nueva York, hace casi 20 años, Los Monólogos de la Vagina se haya traducido en 45 idiomas y representado en cerca de 120 países por actrices tan conocidas y reconocidas como Jane Fonda, Oprah Winfrey, Glen Close, Whoopi Goldberg o Winona Ryder, entre otras.

El jueves 3 de diciembre llega al escenario del centro cultural la versión de la compañía sevillana Producciones Imperdibles. Una formación que en 2012 recibió el Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Espectáculo de Teatro de Compañía Nacional por Yo me bajo a la próxima ¿y usted?

En esta ocasión, Antonia Zurera y Alicia Remesal, dos referentes de la escena andaluza, se suben a las tablas del teatro de Ruzafa preparadas para provocar la reflexión y hacer reír a carcajadas a través de diferentes monólogos en los que tratan temas como la menstruación, el orgasmo, el parto o la sexualidad. Esta ingeniosa y valiente pieza que derriba mitos, miedos y prejuicios para hablar sin tabúes del lugar donde empieza la vida, estará en cartel dos semanas, hasta el 13 de diciembre.

La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La fábrica de les joguines defectuoses, de Hop Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Versión de El soldadito de plomo

Otra propuesta que no conoce límites llega a la programación familiar de Sala Russafa esta semana. Esta vez de manos de la compañía castellonense Hop Teatre, que narra a través del teatro gestual y los títeres la entrañable fábula de un juguete inacabado que lucha por conseguir su sueño.

La fábrica de les joguines defectuoses (5 y 6 de dic), parte del cuento de H.C. Andersen, El soldadito de plomo. Como en él, su protagonista tiene solo una pierna y piensa que esto le hará imposible recorrer el mundo. Pero, casi por sorpresa, iniciará una aventura que le llevará a conocer a diferentes personajes como un ratón gigante, un señor con bigote, un pez enorme y por supuesto, una dulce y hermosa bailarina.

Con ellos y a través de la vivencia de inesperadas y mágicas experiencias, este juguete defectuoso entenderá para cumplir su sueño, no necesita las dos piernas, sino ilusión y valentía. Laia Porcar y Anna Dobón, dirigen e interpretan esta historia de superación especialmente indicada para espectadores a partir de los 4 años.

Escena de Monólogos de la vagina. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Los monólogos de la vagina, de Producciones Imperdibles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Seis estados de la mente

A Certain State of Mind
Ryan Gander, Roman Ondák, Mark Geffriaud, Ting-Ting Cheng, Rubén Guerrero y Yann
Sérandour
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Del 20 de noviembre de 2015 al 14 de enero de 2016

La galería Luis Adelantado Valencia acoge la exposición colectiva A Certain State of Mind en la que se dan cita una serie de artistas contemporáneos que invitan a reflexionar en torno a la idea de percepción y las múltiples lecturas que la alteración de la misma puede ofrecer. Este co-comisariado entre Solene Guillier y Olga Adelantado, consigue reunir a artistas con una trayectoria internacional a destacar. Esta trampa visual se conceptualiza desde la visión de los siguientes artistas: Ting-Ting Cheng, Ryan Gander, Mark Geffriaud, Rubén Guerrero, Roman Ondák y el recién incorporado a la galería valenciana Yann Sérandour.

En la exposición se muestran piezas en distintos soportes: instalación, fotografía, luz e ironía. Bien cierto es que, en las dosis adecuadas, la ironía forma parte de la percepción, de sus matices y de las ideas complejas y cotidianas a la vez que se materializan en los trabajos conceptuales. Encontramos una cierta transgresión serena, unos límites desdibujados que se completan con la mirada del espectador.

Obra de Ting-Ting Cheng. Cortesía de la Galería Luis Adelantado.

Obra de Ting-Ting Cheng. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Podremos ver los trabajos más recientes de la taiwanesa Ting -Ting Cheng, artista de la galería desde 2013. Su serie de fotografías You See What I See nos invita a reflexionar en torno al control de la información. La sutileza no esconde la realidad, el poder de la palabra para dirigir nuestras ideas y, por ende, nuestra actitud.

Obra de Mark Geffriaud. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Mark Geffriaud. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Su trabajo entronca con la propuesta del consolidado artista francés Mark Geffriaud, quien plantea un material editorial que, a su vez, nunca fue concebido para su distribución. Una edición que se convierte en el objeto de arte soñado por el artista.

Obra de Yann Serandour y Ryan Gander. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Yann Sérandour y Ryan Gander. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Con un trabajo de una gran meticulosidad que le acerca en cierta medida a una labor historiográfica, se encuentra Yann Sérandour. Su trabajo para la muestra interpela y nos devuelve un reflejo cuyos límites son indefinidos. Su instalación Untitled entronca con un ensayo en torno al artista conceptual Daniel Buren.

Obra de Roman Ondak. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Roman Ondák. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

En una especie de trampantojo que apela a nuestro intelecto, la instalación del artista eslovaco Roman Ondák genera una conversación ficticia con la directora de la galería, en una pieza única.

Obra de Ryan Gander. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Ryan Gander. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Ligado a esta irónica idea de trampa visual, se muestra el trabajo del conocido artista Ryan Gander por primera vez en Valencia. Su proceso de experimentación artístico busca recomponer el espacio a partir de materiales dislocados (un globo de fibra de vidrio suspendido, lámparas diseñadas con objetos cotidianos, una caja de alquimia…).

Obra de Rubén Guerrero. Cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Rubén Guerrero. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

En esa línea, el artista de la galería Rubén Guerrero avanza en su investigación en torno a los límites de la pintura en el s. XXI, y presenta tres lienzos en los que reivindica el gesto de lo efímero como parte de la pintura.

 

La incierta identidad de Martín y Sicilia

Dime quién soy y te diré quién eres, de José Arturo Martin y Javier Sicilia
Galería Kir Royal
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: viernes 20 de noviembre, a las 20.00h

José Arturo Martin (Tenerife, 1976) y Javier Sicilia (Tenerife, 1971) son dos artistas que trabajan como equipo desde 1995 y que presentarán su última exposición titulada ‘Dime quién soy y te diré quién eres’, en la Galería Kir Royal en Valencia el próximo día 20 de noviembre.

Martin y Sicilia trabajan indistintamente en pintura, dibujo, fotografía o instalación. Su obra se caracteriza por desarrollar imágenes narrativas o escenográficas, protagonizadas por los propios artistas como actores-iconos, que se exponen en situaciones aparentemente cotidianas, pero cuya lectura en clave irónica pone en debate temas de índole política como la crisis del capitalismo, el postcolonialismo o el miedo como instrumento político; en relación con asuntos como la decadencia de la masculinidad o la crisis de la identidad.

Obra de Martin y Sicilia. Galería Kir Royal.

Obra de Martin y Sicilia. Galería Kir Royal.

Dime quien soy y te diré quien eres reúne una serie de obras que abordan el problema de la identidad en el contexto de la incertidumbre contemporánea, haciendo especial hincapié en la problemática, que les es tan cercana, de la construcción de un ‘Yo doble’.

La caída de Lehman Brothers en 2008, que inició la crisis económica, cogió a Martin y Sicilia retratándose como supervivientes de accidentes de tráfico o de ataques violentos o pequeñas catástrofes domésticas. Desde entonces, el desmantelamiento del estado del bienestar ha eliminado todas las certidumbres (trabajo fijo, una casa propia, un buen coche y una familia estable) que solían acompañar los proyectos de vida de los europeos, así que vivimos ahora un periodo de indeterminación en la que todos los modelos vitales deben volver a reinventarse. Los proyectos colectivos parecen una imposición en un mundo donde una sola persona difícilmente genera ya recursos suficientes para la autorrealización.  Martin y Sicilia reflexionan sobre este proceso dibujando su propio proceso de reinvención.

El desmonte del bienestar, la creciente banalización de los intereses vitales producto de la triunfante civilización del ocio, el descreimiento de las ideologías y de las utopías, son evidencias de un mundo en decadencia,  habitado por individuos desencantados en los que el consumir se convierte en un consumar su existencia.

El capitalismo cultural ofrece sistemáticamente la imagen de una sociedad brillante y atractiva, triunfante en su capacidad tecnológica y en sus alardes estéticos. Martín y Sicilia escenifican su reverso, el cementerio de automóviles como la imagen de la decadencia cuyos habitantes tratan de reinventarse como individuos, de rehacer su identidad mirándose en el espejo del otro, de buscar un camino después del accidente.

Obra de Martín y Sicilia. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Martín y Sicilia. Imagen cortesía de Kir Royal.

Ramiro Carrillo

El collage esquizofrénico de Jean-Michel Basquiat

Jean-Michel Basquiat: Ahora es el momento
Museo Guggenheim
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Del 3 de julio al 1 de noviembre de 2015

“No pienso en el arte mientras trabajo, trato de pensar en la vida”. Jean-Michael Basquiat (1960-1988). En esa vida que se desprendió de él, por azar o no, con una sobredosis de heroína, a la edad de 27 años. Tristemente demasiado joven para descender al mundo de Hades e incomprensiblemente demasiado joven para que su obra estuviese ya aclamada por la crítica, por los coleccionistas y por artistas como Andy Warhol, Jim Jarmusch, David Byrne, Keith Haring. Recordar que Jean-Michael Basquiat fue el primer artista afroamericano en exponer en el amplio circuito de galerías de prestigio de Nueva York y Europa y que su obra Dusthead, pintada cuando tenía 21 años, fue vendida en 1981 por veinte millones de dólares. En la vida de Basquiat, la muerte y la fama surgieron demasiado pronto, demasiado rápido.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Eroica, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El rizoma

El mundo pictórico de la obra de Basquiat, desde el grafiti hasta el lienzo, se distribuye a modo de rizoma. Múltiples significantes abigarran el espacio creativo.  La letra escrita, los números, el dibujo y el color se amalgaman sin orden, ni ley, ni centro. Frases escritas, fórmulas matemáticas, expresiones médicas, dibujos de animales, de objetos infantiles, de cuerpos fragmentados, a modo de los libros de anatomía, se apretujan en el lienzo junto a dos de sus figuras más significativas de su obra: la corona tricorne, icono de su firma, y los seres trazados con la fisionomía del hombre negro.

La obra de Jean-Michael Basquiat es un collage propio de la escritura esquizofrénica del arte visual posmoderno. Basquiat pinta su obra de mayor raigambre artístico en el auge posmoderno de la década de los ochenta del siglo XX.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Autorretrato, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Frederic Jameson, en su artículo Posmodernismo y sociedad de consumo, señala que el collage es un rasgo de estilo de la pintura del siglo XX, sea ésta posmoderna o no; la escritura esquizofrénica, junto con el pastiche, son cualidades estílisticas propias del arte posmoderno. Según este autor, un arte, el posmoderno, que expresa muchos aspectos del capitalismo multinacional, de la sociedad de consumo y mass-mediática. Y una escritura posmoderna que está unida a la experiencia esquizofrénica, entendida ésta como un desorden en el lenguaje donde los significantes materiales pululan aislados, desconectados, discontinuos, sin establecer una secuencia coherente en el tiempo y en el espacio.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

El ring, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La obra de Jean-Michael Basquiat está impregnada de la cualidad de la experiencia esquizofrénica. Los significantes en toda su materialidad explotan en el interior del lienzo fragmentando el tiempo y el espacio y estallando toda posiblidad narrativa.

El sentido artístico de la obra de Basquiat está ahí, en la ruptura temporal y espacial, en la falla narrativa, en la materialidad de lo rasgos infantiles de sus dibujos, de sus colores, de sus letras, de sus números, en la inmensa apertura de la boca y en los desproporcionados dientes de esas figuras de seres cubiertos con las máscaras de la fisionomía del hombre negro, afroamericano.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

La ironía de un policía negro, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Bocas tétricas, irónicas, iracundas, impotentes para acallar, a pesar de su majestuosa presencia, el desgarro de angustia que produce la discontinuidad que somos y la continuidad perdida que fuimos y seremos, como señala Bataille en su libro Erotismo.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Six Crimee, de Jean-Michel Basquiat. Cortesía de Museo Guggenheim Bilbao.

Begoña Siles

La Cabina ilustrada por Escif

Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

Alrededor de 200 personas arroparon la noche del viernes 11 de septiembre en Las Naves Centro de Creación Contemporánea la I Fiesta de Presentación de La Cabina-Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cinema de la Universitat de València.

Un gran éxito de público que, además de asistir a la proyección de dos mediometrajes y una sesión de CinemaScupe, vio en primicia el cartel de esta VIII Edición firmado por Escif, que muestra a una niña a lomos de un pony. Un cartel en principio sencillo pero que encierra un gran significado (como todas las obras de Escif) y promulga la idea que defiende La Cabina en cada Edición: “El mediometraje es una obra completa, no es la mitad de una película, al igual que el pony no es medio caballo, es un animal completo”.

Presentación de La Cabina en Las Naves. Imagen cortesía de la organización del Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia.

Presentación de La Cabina en Las Naves. Imagen cortesía de la organización del Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia.

El cartel sigue la línea rompedora del Festival, que cada año apuesta por el diseño y la ilustración de artistas valencianos como Littleisdrawing (Carla Fuentes), Paula Bonet o Luis Demano. Este año ha sido el turno de Escif que “aceptó desde el principio trabajar con nosotros”, asegura Carlos Madrid. Escif es uno de los artistas valencianos más internacionales y que últimamente ha sido noticia por exponer varias obras en el Dismaland de Banksy, versión satírica del parque temático Disneyland.

A la hora de escoger a un artista, Carlos Madrid comenta que lo que se busca es que apoye los valores de La Cabina, que son “inquietud, innovación, que diga algo nuevo y explorar, al igual que hace el mediometraje, nuevas fronteras y conceptos”.

“En La Cabina buscamos cambiar la imagen y la técnica en cada edición”, asegura el director. “Un festival de cine no tiene por qué centrarse sólo en cine. Nuestro público es un público que aprecia la cultura en general, el cine y el diseño, y nos gusta contribuir a mostrar diferentes técnicas y artistas. Hemos tenido collage, acuarela, etc., y ahora creíamos que le tocaba el turno al arte urbano y tenemos la suerte de tener en nuestra ciudad a un gran referente en esta disciplina: Escif”.

Cartel de Escif para la VIII edición de La Cabina. Imagen cortesía de la organización del Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia.

Cartel de Escif para la VIII edición de La Cabina. Imagen cortesía de la organización del Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia.

 

Ruzafa, a golpe de tiza

Graffitis en el barrio de Ruzafa

Son varios los grafiteros que plasman su obra artística y reivindicativa en el barrio de Ruzafa. En concreto, en el soporte urbano, sea privado o público, que se encuentra entre las calles que van del Mercado Municipal de Ruzafa y el subterráneo que atraviesa las vías del tren de la Estación del Norte en la Avenida Gran Vía Germanías. Las fachadas de ciertos edificios abandonados, las paredes, los maceteros y diverso mobiliario urbano de  calles como Sevilla, Cura Femenia, Sueca, Puerto Rico o Cuba… son los lienzos utilizados para dejar los trazos de esta creación transgresora, efímera y anónima.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Fotografía: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Fotografía: Begoña Siles.

Graffitis de estilos diferentes (escritos, dibujos, collages) impactan en la mirada del transeúnte. Estas obras callejeras, desde su expresión realista o fantástica, hacen que detengamos nuestro andar alienado. Una breve pausa para relajar nuestra mirada en el dibujo, en el cromatismo o una breve pausa para leer la idea escrita.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

La tiza irónica

Los últimos años los maceteros de las calles Cura Femenia, Puerto Rico, Sueca y las paredes del subterráneo de la Avenida Germanías se han convertido en  pizarras improvisadas donde escribir breves mensajes a tiza. Mensajes directos sin vuelo en el grafo, ni en el contenido.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Los trazos en mayúscula de las letras de cada palabra son transcritos por la tiza sin pretensiones, ni florituras. Unos rasgos claros y sencillos que no dispersan la atención del transeúnte del pensamiento de la frase. Porque es ahí, en el contenido, donde este grafo adquiere su interés. El mensaje de estas pintadas puntea con un tono irónico y crítico la realidad política, económica y social actual.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el subterráneo de Gran Vía Germanías. Foto: Begoña Siles.

La greguería

Pintadas protestas escritas, muchas de ellas, con un estilo que recuerda a las greguerías de Ramón Goméz de la Serna. La ironía, la crítica y la protesta de estas pintadas fluye del juego con las palabras a la hora de componer las frases. Y de esa composición aguda, ingeniosa, hasta ingenua, estos graffitis, escritos con la sencillez naif de una tiza, presentan una visión personal y humorística de una realidad política y económica tan corrupta como la que venimos padeciendo en los últimos años. De manera que, a golpe de tiza, cierta catarsis liberadora es posible. Al menos en Ruzafa.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en el barrio de Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada en Ruzafa. Foto: Begoña Siles.

Pintada bajo el puente de Gran Vía Germanías. Fotografía: Begoña Siles.

Pintada bajo el puente de Gran Vía Germanías. Fotografía: Begoña Siles.