Cinema Jove, 28 años y creciendo

Balance de Cinema Jove

Festival Internacional de Cine de Valencia

Celebrado del 21 al 28 de junio de 2013

Si tuviéramos una idea de conjunto, en lugar del sálvese quien pueda habitual, podríamos hacer de Valencia un referente cultural de primer orden. Bastaría con hacer un calendario, mes a mes, y explotar las actividades que destacan mediante un plan organizado que se hiciera eco de todo ello en un gran mapa turístico internacional. Tenemos, así a bote pronto, el Festival de Jazz del Palau, según su responsable Julio Martí, “el mejor de España”; Sagunt a Escena, en agosto; Russafa Escènica en septiembre; el Festival de Mediometrajes La Cabina, en noviembre; Dansa València, entre abril y junio, y el Festival Cinema Jove, que es el que ahora nos ocupa, en junio. Faltan muchos otros, que completaran ese mapa, mes a mes, pero los nombrados ya dan muestra de su singularidad y enorme atractivo.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki, Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki, Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

El Festival Internacional de Cine de Valencia ha hecho balance, tras la celebración de su 28ª edición entre el 21 y 28 de junio, y los resultados confirman su “crecimiento progresivo y continuado”. Las 24.000 personas que participaron en los diversos actos programados, a razón de más de 3.000 por día, así lo atestiguan. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, valora esos datos como “un logro considerable en un panorama en el que el descenso de público que están experimentando las salas de cine está llevando al cierre de muchas de ellas”. Un logro considerable que agradecen las miles de personas que pueden ver películas de una altísima calidad internacional, gracias al único festival de cine existente en Valencia.

Encuentro con el público del director Rodrigo Cortés. Imagen cortesía de Cinema Jove

Encuentro con el público del director Rodrigo Cortés. Imagen cortesía de Cinema Jove

El cuidado y empuje tanto público como privado para que Cinema Jove siga creciendo hasta alcanzar la altura merecida se antoja básico. Islandia, con la tercera parte de población que Valencia capital, ha apostado por la industria cultural y está saliendo de la crisis gracias a su empuje. El público demanda espacios que iluminen tan oscuro panorama, y las salas de cine proyectan películas que van esa dirección. Sin ir mas lejos, la premiada en la Sección Oficial de Largometrajes, Loving (Milosc), del polaco Slawomir Fabicki, un drama de intenso calado emocional protagonizado por una pareja que, abocada al fracaso sentimental, sale finalmente adelante a base de un tenso pulso amoroso. A pesar de todo, fue la noruega Into the dark, de Thomas Wangsmo, la que contó con mayor afluencia del público que acudió a las 114 proyecciones de Cinema Jove, principalmente en las salas Berlanga y Rialto del IVAC-La Filmoteca.

La actriz Julia Kijowska en un momento de la película Loving, de Slawomir Fabicki. Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

La actriz Julia Kijowska en un momento de la película Loving, de Slawomir Fabicki. Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

Otra de las notas positivas del festival ha sido la “cada vez mayor presencia de contenidos vinculados a las nuevas tecnologías”, tal y como subraya la organización de Cinema Jove. También las nuevas tendencias como los fashion films, el crowdfunding o la animación, bien presente en la última edición, con el Premio Luna de Valencia otorgado a Jonathan Hodgson o el cortometraje ganador Oh Willy, de Enma De Swaef. Prime Animation se sumó igualmente a esa fiebre por el cine de animación, al reunir los mejores trabajos de las escuelas más relevantes a nivel internacional. Las visitas a la web del festival, con 36.539 nuevos usuarios, los 5.810 fans de Facebook o las 6.413 reproducciones de video en Youtube son datos igualmente concluyentes del paulatino crecimiento de Cinema Jove, un festival referente a nivel nacional e internacional. Una apuesta más decidida, tanto por el Festival Internacional de Cine de Valencia, como por aquellos otros que como él se convierten en reclamo cultural, mes a mes, darían protagonismo a un sector que puede ser, sin duda, el banderín de enganche para salir de la crisis.

Fotograma de Loving, del polaco Slawomir Fabicki, Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

Fotograma de Loving, del polaco Slawomir Fabicki, Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

 Salva Torres

MAKMA apuesta por Circles o Loving

Sección Oficial de Largometrajes

Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Del 21 al 28 de junio

La semana del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove toca a su fin. Los diez largometrajes a concurso ya han sido proyectados en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca y el jurado compuesto por Fernando Méndez-Leite, Viktor Oszkár Nagy y Jan Schomburg hará pública mañana viernes su decisión. Optan al Premio Luna de Valencia las siguiente películas: La bicicleta verde, de Haifaa Al-Mansour (Arabia Saudí), La paz, de Santiago Loza (Argentina), My dog killer, de Mira Fornay (Eslovaquia), Pieces of me, de Nolwenn Lemesle (Francia), The daughter, de Thanos Anastopoulos (Grecia), The Deflowering of Eva van End, de Michiel van Horn (Holanda), Into the dark, de Thomas Wangsmo (Noruega), Loving, de Slawomir Fabicki (Polonia), Matei child miner, de Alexandra Gulea (Rumania) y Circles, de Srdan Golubovic (Serbia).

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

MAKMA siguió muy de cerca la sección oficial de largometrajes y apuesta por una de estas dos películas: Circles o Loving. Otras dos a tener en cuenta son The Deflowering of Eva van End, con reminiscencias al Teorema pasoliniano, y La bicicleta verde, un amable canto de apertura de la sociedad árabe. Circles toma como punto de partida un trágico suceso acaecido durante la guerra de Bosnia, para mostrarnos con una mezcla de áspera crudeza y belleza poética los encuentros y desencuentros de una serie de personajes implicados en aquel pasado, que todos quieren olvidar y nadie lo consigue. Una historia magníficamente contada y mejor resuelta, porque hila con maestría las acciones nobles e innobles para que el espectador perciba las sutilezas y complejidades que terminan envolviendo a unas y otras.

Loving se halla en esa misma línea, ya que nos cuenta igualmente las consecuencias de un hecho traumático en la vida de una pareja. También aquí, la sutileza de su director para mostrarnos la amargura, sin caer en falsos sentimentalismos ni desgarrados golpes de pecho, es sobresaliente. Como sobresaliente es la forma de contarnos tanta desdicha, que en el fondo es la esencia del arte en tanto espacio de dolorosa interrogación, enmarcada en un relato que dota finalmente de sentido a lo que parecía despeñarse.

Circles y Loving se merecen el Premio Luna de Valencia porque sus magníficos filmes indagan en las entrañas del ser humano, sin caer en esa tendencia tan posmoderna de optar por el escepticismo como única salida. Son películas clásicas, rotundas, contundentes, que bien merecen ese premio en tiempos de crisis y angustia existencial. Tendrá que ser una de las dos, lo cual sería una buena noticia para el cine y los que aman la vida por encima de la inapelable muerte.

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Salva Torres