El trabajo del actor, a escena

¡Mucha mierda!
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Sábado 10 viernes 11 de febrero de 2018

Las actrices valencianas Maria Caballero y Carmen Comes regresan con ‘¡Mucha Mierda!’ Esta vez en el teatro. Una obra que les ha dado muchas alegrías. La primera, ser seleccionada para la última edición de Russafa Escènica, “la plataforma perfecta para dar a conocer obras de nuevos creadores emergentes valencianos”, confiesan las actrices. La segunda, poder desarrollar la historia en el particular marco de una floristería con varios pases al día, madurando así en la profesión, sintiendo de cerca al público. La última, la oportunidad que les brindó el festival valenciano de acercar su interpretación a otros gestores culturales. De ahí salió la posibilidad de desarrollar la pieza y exprimir su contenido para adaptarlo al teatro donde 30′ no eran suficientes. Los próximos días 10 y 11 de febrero estrenan su guión adaptado en la sala Sporting Club Russafa.

Escena de '¡Mucha mierda!'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘¡Mucha mierda!’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

“Pensamos en muchas y muy diferentes posibilidades de alargar la obra pero haciendo esto nos dimos cuenta de que no nos hacía falta inventar nada nuevo, sino profundizar en lo que ya estábamos contando”, confirman las actrices para quienes este proceso ha supuesto volver a sentarse en una mesa como dramaturgas. Por eso recomiendan ir a verla incluso a quienes ya disfrutaron de su puesta en escena en Russafa Escènica porque “en estos meses, los personajes y la obra han sufrido un proceso necesario de maduración que hace que la pieza sea ahora más sólida, más profunda y más contundente”.

La obra aborda una visión cómica y crítica sobre el oficio del actor en una propuesta fresca y dinámica en la que las dos actrices se mueven libremente en un espacio vacío. Así, el público se ve envuelto en un universo en el que todo cabe, que incluye diferentes textos dramáticos y códigos de interpretación, llegando a mezclar a dramaturgos como Rodrigo García y William Shakespeare. El espectador consigue empatizar e identificarse desde el primer momento con Martina y Lola y verse inmerso en un viaje en el que la realidad y la ficción bailan juntas.

Maria Caballero y Carmen Comes complementan su tarea como actrices con la de guionistas y directoras. Un trabajo que ya habían realizado anteriormente en la ESAD. No obstante, defienden un método propio que invierte los procesos de creación, comenzando por el trabajo actoral donde más cómodas se sienten. “La obra está escrita a partir del material que recogíamos en improvisaciones actorales y no de una manera más independiente o intelectualizada. Sabíamos qué queríamos contar y, trabajando mucho, llegó el cómo contarlo o dirigirlo”, comentan las actrices. Lo más difícil ha sido la dirección de la obra. Para ello contaron con el apoyo de Miguel Ángel Romo. Su visión externa les ha permitido estar más seguras y trabajar con firmeza.

Escena de 'Mucha mierda'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Mucha mierda’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Qué sucede cuando termina la función? ¿Dónde acaba la realidad y dónde empieza la ficción? Dos actrices. Dos sillas. Dos rosas rojas. Cae el telón. Aplausos. Empieza la función. A partir del procedimiento meta teatral que constituye la naturaleza de la obra, se instauran diferentes planos de realidad-ficción en los cuales las dos actrices, Martina y Lola, navegan.

‘¡Mucha Mierda!’ es entonces una obra que contiene diferentes obras en sí misma y que reflexiona sobre el trabajo del actor, la figura del público y la propia naturaleza del arte teatral. Todo esto es reflejado en la historia de las dos protagonistas, a partir de su compleja relación personal y profesional. Es por esto, que la obra habla mucho del amor, la homosexualidad entre dos mujeres, el tiempo y sobre cómo éste influye en las relaciones personales. La obra incluye textos de Rodrigo García (dramaturgo contemporáneo) y de William Shakespeare (en su versión original), así como dos códigos de interpretación prácticamente opuestos: el naturalismo-realismo y el teatro físico/danza como abstracción del cuerpo y del texto.

Escena de '¡Mucha mierda!'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘¡Mucha mierda!’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

El Festival Marenostrum, ¿cancelado por una “suposición”?

Comunicado de Marenostrum Music Festival
Con motivo de la clausura de su festival por parte de la Generalitat Valenciana
Viernes 8 de julio, 2016

Marenostrum Music Festival, empresa organizadora del Festival Marenostrum previsto para los días 8, 9 y 10 julio en Alboraya, y que fue suspendido por la Generalitat Valenciana a última hora, quiere hacer constar que el escrito de Conselleria “llegó siete meses después de ser solicitado, con el montaje realizado y con dos conclusiones totalmente ambiguas e interpretables”. El martes 12 de julio se abre una mesa de trabajo junto a Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat, y un equipo de técnicos en busca de la mejor solución para esta situación que el festival califica como “irresponsable, incoherente e insensible por parte del grupo municipal de Compromís, la Conselleria y el Gobierno valenciano”.

La obligación de Marenostrum Music Festival de anunciar su cierre de puertas el pasado día 7 de julio y a tan sólo unas horas de ser inaugurada su tercera edición está basada en un informe de la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio “que llega siete meses después de ser solicitado, motivado por una denuncia del grupo municipal de Compromís del 22 de junio y con el montaje del festival ya realizado”. Dicho montaje, continúan diciendo los responsables de Marenostrum, “se llevó a cabo amparado por un informe favorable de la Demarcación de Costas, integrada en el Ministerio de Medio Ambiente, junto con otros siete informes positivos de otras instituciones competentes”.

Informe de la Conselleria. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Informe de la Conselleria. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Los servicios jurídicos de la organización denuncian “las inexactitudes expuestas en el escrito de Conselleria y se preguntan si después de siete meses no hay argumentos más sólidos que una ‘suposición’ acerca del movimiento de tierras que en ningún momento se produjo y una interpretación acerca de que el evento ‘no es conveniente ni necesario’ para la localidad de Alboraya”.

“Este informe llevaba 7 meses sin llegar y se realiza motivado por una denuncia de Compromís, realizada a tan sólo 17 días del evento”, explican fuentes de la organización. Previamente a esta denuncia, fuentes de la Conselleria contestaron al Festival “que este informe no llegaría, y que la Conselleria ‘ni autorizaría ni desautorizaría’, permitiendo así que el evento se celebrara”.

Imagen de la zona del Miracle en Alboraya. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Imagen de la zona del Miracle en Alboraya. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

La organización de Marenostrum Music Festival quiere poner en valor la regeneración realizada en la partida de Miracle, lugar en el que se debería realizar en estos momentos el Festival, y de la que han sido retiradas 15.000 toneladas de vertidos, depositados ahora en vertederos autorizados y bajo la supervisión de SEPRONA. Una zona hasta ahora abandonada y que servía como lugar para depositar todo tipo de deshechos de particulares. “Gracias a los más de 60.000 euros invertidos por la organización nos encontramos ahora con una zona apta para el cultivo y totalmente regenerada”, explican.

La actuación de la empresa se centra ahora, junto a sus servicios jurídicos, “en buscar la solución más justa para todas las partes. En este sentido se abrirá el próximo martes 12 de julio una mesa de negociación formada por la organización, la vicepresidenta y máxima responsable de Compromís, Mónica Oltra, y técnicos de las instituciones”.

La empresa no comprende “cómo se ha podido llegar al punto de tener que cancelar un evento que conlleva un impacto económico de 3 millones de euros, generando 500 puestos de trabajo directos y con el apoyo de más de 150 proveedores, gremios como el horchatero, agricultores del recinto y numerosos vecinos perjudicados”.

Por último, Marenostrum Music Festival quiere recalcar su “desagradable sorpresa al comprobar cómo el mismo día que el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, presentaba su programa paraguas junto a la Agencia Valenciana de Turismo para fomentar el turismo de festivales, dejaba caer al nombrado como mejor festival de la Comunitat Valenciana por la asociación FOTUR, con dos años de recorrido y con un cartel plagado de artistas de primer nivel mundial”, concluyen.

Estado de la zona del Miracle en Alboraya antes de la intervención de Marenostrum. Imagen cortesía de Marenostrum Music Festival.

Zona del Miracle en Alboraya. Imagen cortesía de Marenostrum Music Festival.

“Sólo quiero un poco de tiempo”

Olivia y Eugenio, de Herbert Morote, dirigida por José Carlos Plaza
Intérpretes: Concha Velasco, Hugo Aritmendiz, Rodrigo Raimondi
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Hasta el 31 de enero de 2016

“Yo quiero ser Concha, Conchita!”. Nada más. Porque, como ella misma dice, “yo no tengo nada que ver con los personajes que interpreto”. Aunque en esta ocasión haga una excepción: “La obra tiene un final esperanzador, por eso la acepté”. Porque, a pesar de los pesares, “apuesta por la vida”. Como Concha Velasco que, en Olivia y Eugenio, dirigida por José Carlos Plaza y presentada en el Teatro Olympia, parece encarnar la demanda de su protagonista: “Sólo quiero un poco de tiempo”. Tiempo que no tienen muchos de los actores ya fallecidos con los que ha trabajado. Y, de nuevo, las excepciones: “José Sacristán y yo, que somos de edad parecida, y Arturo Fernández, un poco más mayor, somos la imagen viva de la cultura de la posguerra”.

Con Olivia y Eugenio, texto escrito por Herbert Morote, la actriz vallisoletana prolonga esa cultura hasta la más rabiosa actualidad. “Se abordan temas importantes, pero para mí el principal sería el de quién es normal en este mundo”. Y se interroga por esa normalidad preguntando a su vez: “¿Lo son los corruptos, los terroristas, los traficantes?” Y todo ello para subrayar la presencia en la obra de Hugo Aritmendiz, actor con Síndrome de Down que acompaña a Concha Velasco durante todo el tiempo de la representación, algo que la actriz considera un hecho inusual.

Concha Velasco y Hugo Aritmendiz en 'Olivia y Eugenio'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Concha Velasco y Hugo Aritmendiz en ‘Olivia y Eugenio’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Olivia y Eugenio trata de una mujer poderosa a la que le diagnostican un cáncer terminal. En semejante tesitura, piensa en el suicidio, no sin antes repasar su situación en el marco de esa actualidad plagada de corrupción, inseguridad y violencia. Sólo Eugenio, el hijo con Síndrome de Down, parece al margen de tan cruda realidad. “Ellos son adorables”, señaló Concha Velasco en relación a cuantos padecen esa enfermedad. “No tienen el germen de la maldad”, subrayó mientras cogía de la mano a Hugo Aritmendiz, nervioso ante los medios. Apenas pudo esbozar que trabajaba en una pastelería y que le gustaría seguir como actor.

La influencia de Eugenio en la vida de Olivia, marcada por ese cáncer, será determinante. A alguien se le escapó el final de la obra y Concha Velasco le restó importancia: “Sí, me convence para que no me suicide, pero tampoco pasa nada por saber el final, porque lo importante es todo lo que va sucediendo”. Esa “mujer socialmente poderosa se siente rechazada por tener un hijo con Síndrome de Down”. De ahí que la actriz pusiera de nuevo el acento en la supuesta normalidad del mundo, que desprecia a seres como Eugenio y acepta otra serie de comportamientos asociales.

Escena de 'Olivia y Eugenio'. Fotografía de Javier Naval. Teatro Olympia de Valencia.

Escena de ‘Olivia y Eugenio’. Fotografía de Javier Naval. Teatro Olympia de Valencia.

Con cerca de un centenar de películas a sus espaldas, obras de teatro y series de televisión, Concha Velasco reconoció su “versatilidad” profesional como fruto de su biografía familiar. “Quizás se deba a que soy hija de una maestra y un militar que me educaron en la disciplina”. De ahí que tenga “tiempo para todo”. Eso y que lo suyo “es vocacional”. Contó que siendo niña ya le dijo a su madre aquello tan célebre de “mamá, quiero ser artista”.

También tuvo tiempo para ironizar sobre la presencia del hijo de la diputada de Podemos, Carolina Bescansa, en el Congreso. “Eso de llevar niños al trabajo… Estos camerinos han sido guarderías donde se han criado los niños”. Y puso como ejemplo sus dos hijos, a los que crío mientras iba de gira con espectáculos como Filomena Marturano. Eso sí, tanta versatilidad y tiempo para todo tiene igualmente sus excepciones: “Ahora todo el mundo quiere dirigir. Yo sólo quiero ser actriz”. Tener la suerte de “poder vivir otras vidas”, para después volver a ser sin más “Concha, Conchita”.

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Concha Velasco en 'Olivia y Eugenio'. Teatro Olympia de Valencia.

Concha Velasco en ‘Olivia y Eugenio’. Teatro Olympia de Valencia.

Salva Torres

«Cuando acabo una película me quedo vacía»

Irene Escolar, Premio Un Futuro de Cine
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio, 2015

Irene Escolar (premio Un Futuro de Cine en la presente edición del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts) asegura que 2015 ha sido el año clave de su vida a nivel profesional. El reconocimiento del festival valenciano y las cuatro últimas películas rodadas (La Corona Partida, de Jordi Frades; Guernica, de Koldo Serra; Un otoño sin Berlín, de Lara Izaguirre, y Altamira, de Hugh Hudson) suponen para la actriz el clímax de su carrera cinematográfica.

“Este premio me llegó en un momento de vacío, siempre que acabo una película me siento igual. Cuando me dieron la noticia del galardón fue como un regalo para mí. Pensé: ¡qué bien!, ¡un reconocimiento! Alguien que ha sabido verme” recuerda Escolar. Por su parte, el director del festival, Rafael Maluenda explica que “este premio no pretende ser un impulso a su carrera, sino un estímulo para que siga por la dirección en la que la está llevando”.

Irene Escolar, Premio Un Futuro de Cine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Irene Escolar, Premio Un Futuro de Cine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El talento de la joven intérprete lo avalan cineastas como Vicente Aranda y José Luis Cuerda, que contaron con Escolar para sus filmes Canciones de amor en Lolita’s Club (2007) y Los girasoles ciegos (2008), respectivamente.

El idioma imposible (2010), de Rodrigo Rodero; Gente en sitios (2013), de Juan Cavestany; y Las ovejas no pierden el tren (2014), de Álvaro Fernández Armero, son algunas de las películas que han enriquecido su currículum y le han permitido conseguir sus primeros papeles protagonistas en Un otoño sin Berlín (2015), de Lara Izaguirre, y en Altamira (2015), de Hugh Hudson, ambas pendientes de estreno.

Aunque no desdeña trabajar en ningún medio, reconoce que su gran pasión es el teatro. De hecho, en su página web este epígrafe antecede al de cine o al de televisión y ella afirma que “mi sueño es dirigir un teatro”. Sin embargo, la televisión es el ámbito que más popularidad le ha dado gracias al papel de la princesa Juana en la serie Isabel, dirigida por Jordi Frades en TVE. Aunque Irene Escolar no se había decantado por este medio, ya que no le “atraía ningún proyecto que le presentaban”.

Irene Escolar (Madrid, 19 de octubre de 1988) pertenece a una familia con gran tradición en la escena que se remonta al siglo XIX. Es hija del productor José Luis Escolar, su madre es script y es nieta de la célebre actriz Irene Gutiérrez Caba. Estudió interpretación en la escuela de Cristina Rota y se forma continuamente, habiendo realizado cursos con Declan Donnellan, Thomas Ostermeier, Claudio Tolcachir, Roberto Cerdá y Kevin Spacey entre otros, además de estudiar Filología inglesa en la UNED y practicar Danza clásica y contemporánea.

Irene Escolar, Premio Un Futuro de Cine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Irene Escolar, Premio Un Futuro de Cine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Poética 2.0: poesía visual en la era digital

Poética 2.0. Proyecto audiovisual de poesía
Sala Berlanga
Filmoteca de Valencia
Martes 16 de junio, 2015

La Sala Berlanga acoge la presentación de Poética 2.0, proyecto audiovisual que une las letras, la interpretación y la tecnología para llevar la literatura española ante la audiencia global de la era digital. Nace como un proyecto innovador que reúne por primera vez a intérpretes destacados para realizar un registro de la mejor poesía escrita en valenciano y castellano. Poética 2.0 pone la imagen donde hasta ahora sólo estaba la voz.

En Poética 2.0 / De Ausiàs March a Vicent Andrés Estellés actores del cine, el teatro y la televisión interpretan los poemas en grabaciones exclusivas realizadas en lugares emblemáticos. Constituye un legado audiovisual de valor incalculable y la mejor forma de descubrir la literatura a una generación acostumbrada a leer y ver vídeos en tabletas y teléfonos inteligentes.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

Esta entrega de Poética 2.0 consiste en una antología de los autores más importantes desde la Edad Media hasta el siglo XX. La selección abarca desde autores del llamado ‘Siglo de Oro’ como Ausiàs March, Jordi de Sant Jordi o Joan Roís de Corella hasta poetas de la Renaixença como Teodor Llorente o Constantí Llombart o nombres más recientes como Carles Salvador, Juan Gil Albert, Vicent Andrés Estellés, Joan Fuster, Carmelina Sánchez-Cutillas o María Beneyto.

La primera parte de Poética 2.0 / Poesía Valenciana se rodó en septiembre de 2013 en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset de Valencia. Entre los actores participantes se encuentran Sergio Caballero, Verónica Andrés, Josep Manel Casany, Amparo Valle, Ana Conca, Pep Ricart y María Albiñana.

Y se trabaja en la segunda parte de esta aplicación, con el asesoramiento en la selección de los textos de Ferran Carbó, catedrático de Filología Catalana en la Universitat de València y experto en poesía valenciana. Esta app recibió en diciembre de 2013 una ayuda a proyecto realizado de la Conselleria de Cultura de la Comunidad Valenciana. Se halla en posproducción y estará disponible en la primera mitad de 2015.

La actriz María Galiana en el making off de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

La actriz María Galiana en el making off de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

FUNCIONAMIENTO

El menú de la app se despliega en la parte inferior de la pantalla con tres apartados: Los actores, Los poetas y En contexto. En los dos primeros apartados se accede a listados de intérpretes y de poetas, con fotos, ficha biográfica y un índice de poemas organizados, respectivamente, por autores o por los actores que los recitan.

Una vez seleccionado un poema, la aplicación nos ofrece la posibilidad de ver al actor o actriz mientras recita y seguir el texto línea a línea, ya que los versos se van resaltando en sincronía con el vídeo. También existe la opción de ver la interpretación con la grabación a pantalla completa o de escuchar el poema visualizando sólo el texto. La app se complementará con información adicional sobre los autores de los poemas y su contexto histórico a cargo de expertos en literatura.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

ACERCA DE POÉTICA 2.0

Poética 2.0 nace con la intención de difundir las letras españolas en todo el mundo y llevar la poesía a las nuevas pantallas digitales con una experiencia multimedia rica y compleja. Es una iniciativa de la empresa Poética 2.0 SCP, creada en marzo de 2013 gracias a la inquietud de un equipo de siete personas con más de 20 años de experiencia en la comunicación y la tecnología.

Poética 2.0 cuenta con un equipo técnico y de rodaje experimentado, encabezado por José Luis Alcaine, uno de los directores de fotografía más importantes del cine español. Ha trabajado en más de un centenar de películas desde clásicos como El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez a Belle Epoque de Fernando Trueba y casi todos los films de Pedro Almodóvar. Cuenta con cinco Goyas y 17 nominaciones, además de la Medalla de Oro de la Academia de Cine.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

La Familia ‘títere’ de Paloma Olmos

Russafa Escènica
Festival de las artes escénicas
La Familia: cartel ganador obra de Paloma Olmos
Del 17 al 27 de septiembre de 2015

La quinta edición de Russafa Escènica, el festival de otoño de las artes escénicas en Valencia, va tomando forma. Si hace apenas unos meses se desvelaba el que iba a ser el lema de este año, ‘La familia’, ahora se hace pública la imagen que inspirará el cartel del festival, que se celebrará del 17 al 27 de septiembre en el barrio valenciano de Ruzafa.

Por segundo año consecutivo, la imagen ganadora ha sido seleccionada a través de un concurso puesto en marcha por la organización del festival con el fin de premiar la participación del público y el espíritu colaborativo. Las 34 propuestas presentadas (entre las que había fotografías, montajes y dibujos) han sido un reflejo de la interpretación que cada participante ha hecho del lema de esta edición.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Más de 1.300 personas han ejercido su voto a través de la página web de Russafa Escènica desde que se abrieron las votaciones el pasado 30 de marzo. La imagen seleccionada, obra de Paloma Olmos, recibió en una primera fase del concurso 135 votos de los usuarios que visitaban el portal web.

Sin embargo, para alzarse con el premio, la propuesta de Olmos ha tenido que convencer a un jurado compuesto por José Luis Abad, fotógrafo, Jorge Montalvo, ganador de la imagen del cartel del 2014, Aristides Rosell, director artístico de Russafart, y Bárbara Trillo, responsable de redes sociales de Russafa y Julian Romero, responsable de diseño de Russafa Escènica. Este último será el encargado de diseñar el cartel definitivo inspirado en la propuesta ganadora.

Según su autora, que se declara aficionada al cine y al teatro, la imagen “bien podría representar una familia disfrutando de un espectáculo del festival” y, entre todos sus elementos, destaca el títere, una pieza especial que “siempre he querido mostrar” a todo el mundo.

La ganadora, que conocía de cerca el festival, afirma que “es una buena iniciativa, para que gente de otras partes de Valencia y alrededores puedan conocer espacios muy interesantes, curiosos y bonitos del barrio” y hace un llamamiento a las instituciones a invertir más en una ciudad donde “el nivel de quienes se dedican a las artes escénicas es muy alto”.

Olmos recibirá  como premio 250€ además de que su imagen sea portada de los 25.000 programas de mano que se impriman y distribuyan en esta quinta edición de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos, dedicada a La Familia. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos, dedicada a La Familia. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

El padre: el fin del patriarcado

El padre, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama
Dirección: Juan Prado
Sala Russafa
C/ Dènia, 55. Valencia

Los conflictos entre padres y madres a la hora de educar a los hijos, el principio del fin del patriarcado, la envidia del hombre ante el vínculo visceral que se establece entre la mujer y sus hijos. Son algunas de las cuestiones esenciales que plantea ‘El Padre’. Una adaptación del clásico de August Strindberg, dirigida por Juan Prado, que se estrenó este pasado fin de semana en la Sala Russafa a cargo de la nueva compañía valenciana Atelier del Drama integrada por María Minaya, Begoña Navarro, Andrés Simarro, Vicente Soriano, Isabel Torrijo, Amparo Iserte y Carlos Bañuls.

«Es un doble estreno, el de la compañía y el de la pieza, por eso decidimos trabajar sobre un texto de Strindberg, ya que es el mejor entrenamiento”, dice Prado, protagonista de la obra. “Sus personajes ofrecen tal riqueza que son un sueño para cualquier actor».

Hay muchos motivos para disfrutar de este gran dramaturgo capaz de trazar “un retrato profundo y clarividente de nuestras almas escindidas, incapaces de conocernos a nosotros mismos y mucho menos a la  persona con la que compartimos la  vida”, dice Prado. “Strindberg tiene la habilidad de formular tantas preguntas, que seguro que alguna va a hacer pensar al espectador”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Padre ‘versus’ madre

La trama se sitúa en 1880, en Suecia, donde un capitán de caballería y científico de prestigio se enfrenta a su mujer por un desacuerdo en la forma de educar a la hija de ambos. Una disputa que derivará en una dura y tensa batalla entre sexos. Insistiendo en la autoridad que le otorga su condición de padre, el capitán topará con la firme oposición de su esposa, convencida de la precaria salud mental de éste y dispuesta a utilizar cualquier arma para evitar que lleve a cabo sus planes.

“La obra reflexiona sobre la envidia del hombre ante el vínculo natural de una madre con un hijo, del que se siente excluido y es incapaz de comprender”, comenta Prado. “La mujer sólo por el hecho de ser madre ya es creadora, el hombre, en cambio, ha necesitado crear civilizaciones para sentirse creativo. Este cuento de Strindberg es su personal visión de cómo los cambios que empezaron en su época llegarían a transformar la sociedad occidental, la caída del patriarcado. También nos advierte de que si las mujeres se aferran al poder como los hombres, el resultado será más de lo mismo, en una constante rueda de lucha por el poder”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Según Prado, este texto marca el nacimiento del drama moderno y anuncia, hace un siglo, un colapso del patriarcado que está hoy de plena vigencia. «Nunca antes se había hablado sobre este tema de manera tan clara y profunda. Strindberg llega a plantear qué es lo que nos hace realmente hombres y mujeres, madres y padres. Además, siembra la duda de si alguna vez podremos llegar a conocer al otro y a nosotros mismos».

Veinte años de experiencia

Prado ha desarrollado durante dos décadas su carrera en Madrid. Ha trabajado en proyectos cinematográficos, la televisión y en la Compañía de Teatro Español. Ha ejercido como ayudante de dirección en numerosos montajes del Centro Dramático Nacional y ha impartido cursos de interpretación. Además, ha dirigido ocho montajes, el último una adaptación para la compañía cántabra Suma Teatro del texto de Arthur Miller, ‘Panorama desde el puente’.  Hace unos meses por circunstancias personales, Prado regresó a Valencia y decidió mantenerse en activo, impulsando esta nueva compañía que inicia su andadura.

El estreno en Sala Russafa es el primer paso de un proceso que continúa. «Vamos a seguir trabajando, profundizando en los personajes y mensajes de ‘El Padre’ porque, mientras el montaje esté activo, el teatro no deja de evolucionar y crecer.  Esperamos llevarla a Madrid y toda España, pero vamos paso a paso”, concluye Prado.

El padre. Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

Otelo en Sala Russafa

Ciclo Nueva Escena Valenciana
El moro de Venecia (Otelo), de Kalicnicta Teatre
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 27 y sábado 28 de marzo,  a las 20.30h, y domingo 29, a las 19.00h

El Ciclo de programación ‘Nueva Escena Valenciana», con el que Sala Russafa ha dado cabida desde el 30 de enero a propuestas de compañías autóctonas de reciente creación, se cierra con una pieza de Kalicnicta Teatre.

Este grupo, integrado por 11 jóvenes actores, se ha creado a raíz de uno de los talleres de interpretación de postgrado de Sala Russafa, destinado a profesionales de las artes escénicas e impartido por Chema Cardeña, director del área docente del Centro Cultural.

Una formación de siete meses en la que se tocaron diversas áreas y que tuvo como trabajo final  ‘El moro de Venecia (Otelo)’, montaje que formó parte del Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa la pasada temporada.

Gracias a la buena acogida del público, los estudiantes se decidieron a constituirse en compañía y a mover esta obra, que del 27 a 29 de marzo podrá verse de nuevo en el teatro de Ruzafa, antes de salir de gira a ciudades como Sagunto. Un reestreno que coincide con el Día Internacional del Teatro, que el centro cultural celebrará leyendo el manifiesto de 2015 por las Artes Escénicas, escrito por el director polaco Krzysztof Warlikowski.

Toni Lloréns, Jaime Vicedo, Eusebio Játiva,  Azucena Abril, Lucía Abellán, Mª José Crespo, María Part, Fran de la Torre, María Poquet, Patricia Pérez y Sandra Perelló son el elenco de este novedoso acercamiento al texto de Shakespeare, dirigido por Cardeña, en el que se da especial relevancia a la expresión corporal y la danza.

Fotograma del 'Otelo' de Orson Welles, que la Sala Russafa acoge en versión de Kalicnicta Teatre.

Fotograma del ‘Otelo’ de Orson Welles, que la Sala Russafa acoge en versión de Kalicnicta Teatre.

Numerosas versiones, tanto en las óperas de Verdi y Rossini, como en el cine, de la mano de directores como Orson Welles (1952), Oliver Parker (95) o Hammudi Al-Rahmoun en una película española de 2012, han popularizado esta tragedia shakesperiana. Sin embargo, Cardeña propone un montaje diferenciado, en el que, partiendo de la simbología animal, se recrea un mundo en el que dominan los instintos y emociones más primitivas.

Un oso, un caballo o una serpiente, por ejemplo, inspiran la creación de personajes y se reflejan en el modo en que los actores dan vida a Desdémona, Otelo y al resto de personajes que interfieren en esta historia pasional, llena de manipulación e intrigas. Una potente historia, marcada por los celos y la codicia, dos de los sentimientos más irracionales y poderosos, capaces de animalizar a cualquier individuo.

Escena de 'El moro de Venecia (Otelo), de Chema Cardeña, por Kalicnicta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El moro de Venecia (Otelo), de Chema Cardeña, por Kalicnicta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

ARCO y zombies

ARCO Madrid 2015
Del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015

Hay quien cree que no ha pasado nada y por eso actúa como si nada hubiera pasado. Visitar ARCO hoy es una experiencia muy parecida a la que podía tenerse cuando se visitaba ARCO hace pongamos 25 años. Demasiado parecida. Es cierto que en su andadura la Feria ha pasado por momentos variopintos en cuanto a su oferta se refiere, pero en cualquier caso, y salvo alguna rara excepción, siempre ha predominado el aspecto comercial, que es por otra parte el que confiere sentido al evento.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Así pues, el ARCO de este año podría ser calificado de sobrio; sí, sobrio; hay quien diría elegante pero yo no llegaría a tanto. Y por sobrio entiendo una disposición de stands muy ordenada y racionalista y una selección de galerías cuya oferta podría calificarse de clásica; entendiendo por clásica esa producción que fundamentalmente se encuentra destinada a cubrir paredes y algún que otro hall exquisito.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la realidad? Y es aquí donde no queda otro remedio que ponerse antipático.

ARCO siempre es el producto de su director y de su equipo. Y cada edición es el resultado de una decisión. Yo lo he visitado y conocido el mismo día de la inauguración, que como es sabido sólo se encuentra abierto a profesionales. Precisamente es en este punto donde se encuentra la clave de la tesis que quiero plantear, en eso que pueda colegirse del concepto «profesionales».

Para empezar yo diría que hay un sector muy amplio y con muchos intereses dentro del mundo del comercio del arte que sigue creyendo que el arte es lo mismo de hace 30 años. O dicho de otra manera, que sigue sin percatarse de los radicales cambios que se han producido en la sociedad civilizada desde que apareció la primera verdadera promoción de nativos digitales; que además coincide en fecha con la determinante caída de Lehman Brothers.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Para que la feria obtenga un aspecto u otro, lo primero que hace cualquier comité es determinar la interpretación que del concepto Arte hace dicho comité (de hecho las variables que durante su existencia nos ha proporcionado la Feria de Arte se han debido a la diferente forma de interpretar ese concepto; y para eso está el director y el comité de selección, siempre tan controvertido). Pero para que la feria obtenga su sentido la organización debe asumir, en primera instancia, que lo expuesto debe ser vendible. Y entender el arte como un producto elitista (en sus diversos grados, pero elitista), o sea, debe seguir creyendo en el carácter sagrado del producto expuesto que resulta desproporcionadamente caro en comparación a otros productos cuya función se encuentra más clarificada.

Y es aquí donde ARCO me parece una feria absolutamente desfasada. Pero no desfasada por su contenido sino desfasada por su propia existencia en la medida en que nada tiene ya que ver lo allí expuesto y ofrecido con lo que vive toda esa avalancha de nativos digitales que desde 2007 se nos ha venido encima.

Y es que ese carácter lineal que nos inculcó un entendimiento hegeliano de la Historia hacia el despliegue del Espíritu Absoluto ha tocado a su fin. Y muerto el perro se acabó la rabia. Sin Historia no hay posibilidad de Arte. Y por eso la inauguración de ARCO parecía un congreso de gerontología. ARCO ha decidido (o por mera supervivencia, o por puro convencimiento, lo cual sería mucho peor) que el público al que se dirige no puede ser otro que aquel al que su edad no le permite cambiar de hábitos. Es decir, la organización de ARCO ha decidido dirigirse a los que no les queda otro remedio en la vida que creer que no han hecho el primo durante toda su vida. Comprando a precios muy altos lo que muy poca gente estaría dispuesta a comprarle a ellos a precios muy bajos.

Ésta y no otra ha sido la elección de los organizadores: la de atraer a gente que está más cerca de la muerte que de su nacimiento. Así, una feria que exhibe un producto obsoleto (aunque más o menos interesante o decorativo) para gente que está medio muerta.

O por decirlo de otra manera: ARCO se dirige a quien no sólo tiene una casa… sino varias. Sin embargo los jóvenes de hoy ni la tienen ni la quieren, y en sus prioridades no se encuentra la de hipotecar su vida por una casa, sobre todo cuando no saben dónde les va a tocar vivir ni por cuánto tiempo. Su casa es inestable, por lo que sus paredes sólo pueden ser virtuales.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Alberto Adsuara

La familia Romanesku sin palabras

La familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ
Dirección y dramaturgia: Patricia Pardo
Con Alberto Vidal, Juan Silva, Julia Sáez, Olga Osuna y Patricia Pardo
Escalante Centre Teatral
C / Landerer, 5. Valencia
Domingo 1 de marzo, a las 18.00h

Desde principios de enero y hasta el 8 de marzo, el escenario del Escalante está reservado exclusivamente a las compañías valencianas en un ciclo de programación que pretende impulsar el trabajo de las formaciones y artistas locales.

Esta semana es el turno de Finestra Nou Circ, creada en 2012, que se ha especializado en las artes circenses y la integración social.

La familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ, bajo la dirección de Patricia Pardo. Imagen cortesía de Escalante.

La familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ, bajo la dirección de Patricia Pardo. Imagen cortesía de Escalante.

En el Escalante presentarán ‘La Familia Romanesku’, un divertido espectáculo para todos los públicos que mezcla acrobacias, equilibrismo y malabares con el género clown, demostrando que el circo actual es mucho más que los clásicos domadores de pulgas y lanzadores de cuchillos.

En esta propuesta, que pretende ofrecer una visión sin drama de la inmigración, cinco intérpretes usan su destreza, gestualidad e interpretación. Sin recurrir a una sola palabra, a través de una serie de sketches, se representa la vida cotidiana de un grupo que llega del Este de Europa. Algo payasos y torpes, capaces de pasar del enfado absurdo al amor desacompasado, los Romanesku invitan al público a compartir mesa, casa y trabajo en familia, cargados siempre del mejor humor.

Vídeo La Familia Romanesku: https://www.youtube.com/watch?v=XbJUBnER-sM

La familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ, bajo la dirección de Patricia Pardo. Imagen cortesía de Escalante.

La familia Romanesku, de La Finestra Nou Circ, bajo la dirección de Patricia Pardo. Imagen cortesía de Escalante.