Nuria Enguita quiere extraer el potencial utópico del IVAM

Presentación de Nuria Enguita como directora del IVAM
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Jueves 24 de septiembre de 2020

Decía María Zambrano que las utopías nacen solamente “dentro de aquellas culturas donde se encuentra claramente diseñada una edad feliz que desapareció”. Nuria Enguita se ha presentado como nueva directora del IVAM, sucediendo en el cargo a José Miguel Cortés, apelando al “potencial utópico” que el museo valenciano tuvo en su nacimiento, con el fin de recuperarlo: “Eso es lo que me anima”, dijo. Aquella edad feliz del IVAM de los 80 (“entonces fue más fácil”, subrayó), que propicia todo nacimiento, por aquello de llevar en su germen la ilusión de todo lo que está por hacer, parece congruente con los deseos implícitos en todo recién llegado.

Nuria Enguita, sin embargo, fue combinando, durante la presentación de su proyecto para el IVAM de los próximos cinco años, elementos propios de esa utopía que pretende potenciar (“grandes exposiciones históricas”, apostar por “mujeres de la vanguardia de las que no se han hecho exposiciones” o potenciar la web para convertirla “en un espacio virtual del museo abierto al mundo”), con otros más cercanos, igualmente soñados y puestos en práctica por Cortés: como son el trabajo con los fondos de la colección del IVAM, la apertura del museo a la sociedad, la vertebración territorial, la colaboración público privada o la internacionalización del museo, líneas de actuación ya promovidas por su antecesor.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

De manera que la utopía que quiere potenciar Enguita se halla trufada de anhelos pasados, que ella quiere poner al día, de forma que el IVAM avance hacia terrenos inexplorados, dado el contexto diferente del que se parte, con otros presentes en la edad feliz igualmente tramada por Cortés, al querer desprenderse de la nefanda etapa de Consuelo Císcar.

“Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, sentenció Arquímedes. Enguita lo tiene, en su ánimo utópico y en el hecho de que Vicent Marzà, conseller de Cultura, declaró su apoyo incondicional hacia quien había ganado el concurso público para suceder a Cortés, tras el “rigor y el trabajo de los integrantes de la comisión de valoración” para su elección como directora del IVAM.

Marzà también apeló a la “independencia” que caracteriza “a esta institución de primer orden cultural”, afirmando que velará por ella “para continuar profundizando en los diferentes ejes que anclan al IVAM con su entorno inmediato y lo resitúan en el mapa en el ámbito internacional”.

Quiso olvidar, así, las muestras de contrariedad que formularon tanto la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo (ADACE), el Consejo Asesor del IVAM, que dimitió en bloque, y buena parte del Consejo Rector (hasta ocho vocales), por entender, en unos casos, que se había incumplido el Código de Buenas Prácticas y se había faltado al respeto de dicho Consejo Rector al no haber respetado sus competencias, y, en otros, por entender a su vez que se había “perdido una oportunidad para llevar a cabo un proceso dialogado y participativo que hubiera ofrecido a la sociedad una visión más transparente y consensuada de la toma de decisiones”.

Nuria Enguita
Nuria Enguita, en el exterior del IVAM, poco después de ser presentada como nueva directora del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Nuria Enguita prefirió mirar, lógicamente, hacia adelante, en lugar de hurgar en ese reciente y polémico pasado: “Yo estoy presentando mi proyecto. No voy a hablar del pasado. Se ha valorado mi proyecto y no tengo nada más que decir”. Marzà guardó igualmente silencio, al igual que hizo con el desvelamiento de la subsede que tendrá el IVAM en Valencia, que dijo se anunciará en breve y a su debido tiempo, aunque sí dejara algunas pistas: que sería un “espacio diferente”, con otra forma arquitectónica, de unos 800 m2 y que estaría “en otro lugar” ajeno al barrio del Carmen, para que se puedan buscar otro tipo de relaciones.

Enguita siguió desvelando su proyecto como directora del IVAM, a falta de conocer ella misma esa subsede, poniendo el énfasis en su interés por promover muestras históricas, a partir de la colección del IVAM que, subrayó, “tiene un siglo”, al tiempo que pretendía consolidar la internacionalización y vertebración territorial del instituto valenciano, entendiendo ambas cosas como la “sístole y diástole” del corazón museístico. También dijo que persistiría en potenciar las muestras en torno al Mediterráneo, que Cortés impulsó, si bien precisó que trataría de “ampliar ese contexto”.

Vicent Marzà y Nuria Enguita, durante la presentación de ésta como nueva directora del IVAM. Imagen cortesía del instituto valenciano.

La pandemia a causa del coronavirus salió igualmente a relucir, destacando Enguita su firme propósito de “fortalecer” la relación del museo con la sociedad: “Debemos hacer que sea más poroso, para dejar que el conocimiento que está fuera entre dentro y viceversa”. También aludió a la necesidad de “trabajar más que nunca en programas presenciales y virtuales”.

Planteó más líneas de actuación, muchas de ellas en la línea propositiva de Cortés, que ya abrió la colección del IVAM como fuente de investigación para futuras exposiciones, así como el despliegue de un trabajo para que el museo valenciano esté integrado en el circuito internacional, mediante colaboraciones con otros espacios relevantes fuera de nuestras fronteras. “Hay que internacionalizar el IVAM. Se ha hecho y hay que seguir haciéndolo”, resaltó Enguita, en el primer día de la utopía que pretende potenciar durante el próximo lustro. ¿Para qué sirve la utopía?, se preguntaba Eduardo Galeano, si a cada paso que das, ella se aleja otro. “Sirve para caminar”, concluía. Nuria Enguita ya está en camino.

Nuria Enguita, en el hall del IVAM, tras ser presentada como nueva director del instituto valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

El IVAM Produce, a la espera de Nuria Enguita

‘IVAM Produce’
Llorenç Barber, Pilar Beltrán, Álex Marco, Xisco Mensua y Mau Monleón
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Miércoles 16 de septiembre de 2020

Mala suerte, o no, lo cierto es que José Miguel Cortés no pudo estar en la presentación de su última exposición en Valencia como director del museo que ha dirigido durante los últimos seis años. Del proyecto ‘IVAM Produce’ se hizo cargo la secretaria autonómica de Cultura, Raquel Tamarit, que dio la enhorabuena a Nuria Enguita (“méritos tiene de sobra”, dijo) como nueva directora del IVAM a partir del 23 de septiembre.

Enguita, que tan solo tuvo un competidor en el precipitado concurso para acceder al cargo (“no ha sido una cuestión precipitada”, objetó Tamarit), sustituirá a Cortés, una vez elegida por una comisión de expertos entre los que estaba Vicent Todolí, director artístico de Bombas Gens Centre d’Art, el centro que hasta la fecha ha dirigido la propia Enguita.

IVAM
Llorenç Barber, en las escaleras, durante la presentación de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’. Imagen cortesía del IVAM.

“El concurso se ha hecho con todas las garantías del mundo, con una comisión de gente experta absolutamente mayoritaria, en el que la Administración tenía un 25% del total”, subrayó Tamarit, añadiendo que desde la Conselleria de Cultura de iba a trabajar “codo con codo” junto a la nueva directora. Tamarit insistió, pese a las declaraciones de una parte del Consejo Rector del IVAM que calificó de apresurado todo el asunto de la convocatoria del concurso, que se hizo público en el momento oportuno, “porque nadie éramos conocedores de que finalmente esa imposibilidad [la de renovar el contrato de Cortés] existía”.

De la futura subsede para la ampliación del IVAM, Tamarit se limitó a decir que “estará ubicada en València” y que “tendrá a partir de 600 m2”. Sobre los rumores de que pudiera estar esa subsede en las Naves de Ribes, la secretaria autonómica de Cultura optó por el aplazamiento de la respuesta, porque no le gustaba vender el pescado antes de tenerlo.

Todo eso sucedía después de que Llorenç Barber proclamara el “éxito asegurado” de su instalación al “empezar con campanas”, sonido que forma parte de su proyecto ‘Músicas desconfinadas’, uno de los cinco presentados dentro de la línea ‘IVAM Produce’: los otros corresponden a Xisco Mensua, Patricia Beltrán, Álex Marco y Mau Monleón.

El de Barber, realizado junto a Montserrat Palacios, se ubica en el primer tramo de la escalera principal del museo. Un sonido de campanas se activa, mientras se suceden las pisadas de ascenso por las escaleras. “El azar controlado por los algoritmos”, explicó Barber, que volvió a reivindicar la presencia del arte sonoro en las instituciones públicas: “No necesitamos héroes, sino instituciones que apuesten por el arte sonoro, que es el arte de nuestros días”.

Pilar Beltrán, durante la presentación de su proyecto del ‘IVAM Produce’. Foto: Makma.

Tras esa primera reivindicación, se sucedieron otras dos de corte más social, esta vez por parte de Beltrán y Monleón. La primera se centró en el derecho al agua que tenemos todos los ciudadanos del mundo: “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, lo cual ha sido el germen de su instalación ‘Proyecto Agua’.

Proyecto que se compone de una serie de cianotipias, mostrando hasta 60 recipientes de plástico (botellas, garrafas, cubos y vasos) que, por 10 litros en cada uno, dan la idea de los 600 litros de agua evocadores de una necesidad que, en muchos puntos del planeta, se hurta a la población. Por ejemplo, la desplazada en Idlib (Siria), a la que se pretende destinar una aportación económica, tras el canje de las imágenes tomadas por la gente en un proyecto que se quiere interactivo.

Monleón sigue esta línea de “arte comprometido” mediante su proyecto ‘Portal de igualdad’, en este caso instalado en el Pati Obert del IVAM o jardín de esculturas. Su pieza se enmarca dentro de la Campaña por la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Museo, que reclama la inclusión de las artistas en las webs de los espacios museísticos. Un cartel con letras blancas (‘Espai per a dones. ¡Si tu vols!’) sobre fondo rojo, clama al cielo por esa llamada de atención.

Álex Marco, junto a su proyecto del ‘IVAM Produce’. Imagen cortesía del IVAM.

Más puramente artísticos son los proyectos de Mensua y Marco. El primero, pintando “a la manera de los copistas medievales”, resaltó el propio artista, reproduce cubiertas de una serie de libros seleccionados en la biblioteca de arte contemporáneo de un amigo. ’48 publicaciones’, tal es el título de su proyecto, se ubica en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca del IVAM, donde Mensua exhibe sus pinturas y dibujos de amanuense como parte de un proceso creativo que le lleva a los años 60 y al eco de los artistas Fluxus.

Álex Marco, tirando de ese hilo ‘fluxus’ con reminiscencias dadaístas, huye como estos del arte serio o, al menos, férreamente encorsetado por la conciencia más racionalista, dejándose llevar por los trazos infantiles descubiertos en el suelo del jardín trasero del IVAM. ‘Lo que pasa en el parque, se queda en el parque’, proyecto ubicado en el hall de entrada del IVAMLab, se nutre de las “intervenciones y dibujos de los niños, muy prolíficas, por cierto”, explicó el artista, que dijo haber hecho un “inventario de sus grafismos”, al modo de una “especie de abecedario”.

A base de esmaltes sintéticos, ceras de colores, tizas, rotuladores e incluso chicles, Marco traza en el suelo el mapa gestual de toda esa inventiva infantil, siguiendo de esta forma la máxima de Picasso: “Todos los niños nacen artistas, lo difícil es seguir siendo un artista cuando crecemos”. 

 

Los artistas del ‘IVAM Produce’, junto a Raquel Tamarit, con camiseta verde. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres   

El plátano monstruoso y durmiente de Artur Heras

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras
Fachada del IVAM
Guillem de Castro 118, València
Hasta el 21 de marzo de 2021
Sábado 12 de septiembre d 2020

Artur Heras, en lugar de despertarse una mañana, “tras un sueño intranquilo”, convertido “en un monstruoso insecto”, vio la figura de un gran plátano sobre una enorme cama. ‘La metamorfosis’ de Kafka, a la que alude el propio artista como germen de su obra ‘Plàtan-siesta’ (1970), sufre de esta forma otra metamorfosis menos siniestra y más lúdica, al estar a su vez influenciada por ‘El hijo del hombre’ de Magritte, donde el autor belga pinta a un sujeto cuyo rostro está oculto tras una manzana. Del insecto, producto de una pesadilla, a la verde manzana, fruto de un sueño menos oscuro, pasamos al plátano que, desde este pasado viernes, ocupa la fachada del IVAM.

El gran plátano amarillo descansa sobre una enorme cama, en tanto lecho que tan pronto sirve como tálamo nupcial, que se convierte en nicho mortuorio. “La cama es el elemento doméstico más onírico que hay. Uno nace y muere ahí”, apuntó el artista, manifestando que el lienzo ‘Plàtan-siesta’ reaparecía, 50 años después, “versionando el espacio interior como iniciaron Kafka y Magritte”. Un espacio interior sin duda inquietante, que se nutre de las peores pesadillas y de los más edificantes sueños.

Artur Heras
Artur Heras, junto a su obra ‘Plàtan-siesta’, en la fachada del IVAM.

“Dicen que mi obra tiene un aspecto irónico, lo cual pienso que es importante tanto en las relaciones humanas como en las plásticas, siempre que esa ironía no sea burda”, explicó Heras. Ironía que, al modo surrealista de raigambre kafkiana o, con perdón, magrittiana, traza el magnético poder de la obra de Artur Heras. Diríase, como creía firmemente el novelista Patrick Modiano con respecto a ese surrealismo, que incluso las cosas que nos parecen más banales “contienen un misterio que, si uno las mira fijamente, acaba por desvelarse, como si todo tuviera una especie de subrealidad. Hay misterio en todo”.

Artur Heras, sabedor de que ese misterio constituye la esencia del acto creativo, seguramente vio en ese plátano de 1970, una mañana que se despertó somnoliento, la dimensión onírica que trasladó al lienzo y que ahora, 50 años después, ha ido agrandándose hasta alcanzar esa otra dimensión que acapara la fachada del IVAM: una obra de 9×9 metros. Obra, paradójicamente, tapada parcialmente desde la carretera por unos plataneros, estos sí a tamaño natural, a modo de contrapunto entre la naturaleza exterior y la naturaleza interior propiamente del artista arrebatado por las musas.

Artur Heras y José Miguel Cortés, bajo la obra ‘Plàtan-siesta’. Imagen cortesía del IVAM.

Si a todo esto le añadimos el hecho, subrayado por Artur Heras, de que se trata de una pintura, “en una época en la que la pintura no es primera dama”, entonces el fuera de lugar de la intervención queda completado. Fuera del lugar común, cotidiano, con el que percibimos la realidad, para adentrarnos en ese mundo onírico de ‘Plàtan-siesta’ que ocupa, si aceptamos la media de ocho horas diarias de sueño, un tercio nada despreciable de nuestras vidas.

Heras, haciendo caso a André Breton cuando se dirigió a su querida imaginación (“lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas”), no ha dejado a lo largo de su dilatada y brillante trayectoria de tirar de esa imaginación imperdonable, para seguir realizando una obra plástica sorprendente, así pasen los años: “Sigo siendo joven”, replicó a un periodista que quiso llevarle al año de creación de la obra allí expuesta, para anotar las muchas décadas de trabajo a sus espaldas. “Yo trabajo de forma diacrónica, volviendo sobre obras del pasado, porque la vida no tiene una línea continua, está llena de altibajos”.

‘Plàtan-siesta’ (1970), de Artur Heras.

La pandemia que viene a contextualizar su obra, destacando el aspecto más kafkiano, en un septiembre soleado, de un color tan amarillo como el plátano de un sueño más florido, también da lugar a cierta reflexión por su parte con respecto al otro elemento de la cama: “Es sinónimo de concentración humana en hospitales, acuartelamientos y similares. Habla de la memoria, de la gravedad de los cuerpos sólidos, de una materia pesada que hay que transformar en vez de olvidar”. Materia pesada como la del “duro caparazón” de la espalda de Gregorio Samsa, que vio “la figura convexa de su vientre oscuro, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha”.

De nuevo la rima literaria y plástica, puesto que la colcha de la cama que aparece en ‘Plàtan-siesta’ también sugiere las arrugas de lo que pierde consistencia. Arrugas vinculadas con esos agujeros por los que parecen colarse y desaparecer los sueños, siguiendo la propia interrogación que formula el artista, como contrapunto a ese signo de interjección incluido en la obra: “Una cabeza en exclamación, entre otros puntos formando un pequeño mapa de constelaciones”.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras, en la fachada del IVAM.

El proyecto ideado por Artur Heras dentro de la línea IVAM Produce, con el que José Miguel Cortés, director del museo valenciano, está a punto de ceder el cargo a Nuria Enguita, su sucesora a partir del próximo día 23, sirve de contrapunto irónico al sueño culminado de quien se va y a ese otro sueño de la que empieza. El plátano, cuya piel es sin duda resbaladiza, testimonia los avatares del IVAM que Artur Heras, artista referente dentro del arte en la Comunidad Valenciana (“no se puede entender sin conocer su obra”, subrayó Cortés), ha seguido siempre desde muy cerca.

Y un último guiño. Recientemente, el artista Maurizio Cattelan vendió por 120.000 dólares la obra ‘Comedian’, que consistía en un plátano pegado a la pared con cinta adhesiva. Otro artista, David Datuna, se comió ese plátano a modo de performance con la que venía a denunciar cierta estupidez del arte contemporáneo. “Las redes sociales piden escotes, porque se consumen. Eso se difunde y lo más profundo queda silenciado”, lamentó Heras, mientras su plátano hecha una profunda siesta en la fachada del IVAM, de la que despertará el 10 de marzo de 2021.

‘Plàtan-siesta’, de Artur Heras. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Premio al IVAM por su más reciente trayectoria

Medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Concedida por la Universitat Politècnica de València
Jueves 10 de septiembre
Sábado 12 de septiembre 2020

El Consejo de Gobierno de la Universitat Politècnica de València ha decidido conceder en 2020 su medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), una distinción que supone el máximo galardón que la institución académica otorga tanto a personas como a instituciones de reconocido prestigio en el ámbito de la investigación, la innovación, la enseñanza, las ciencias, las letras, el arte, la cultura o el deporte, o que hayan prestado servicios relevantes a la Universidad.

La propuesta de la concesión de la medalla partió de la Facultad de Bellas Artes y fue aprobada en la sesión del Consejo el pasado 27 de febrero. Así, la UPV reconoce “la trayectoria institucional (del IVAM) y, especialmente, su última etapa, que ha significado un resurgimiento del museo para la ciudad y la Comunitat Valenciana, así como para el panorama artístico y cultural nacional e internacional”.

IVAM
Fachada del IVAM.

Como se recoge en la solicitud, “este reconocimiento puede suponer un importante impulso en la difusión de las artes y la puesta en valor de nuestra Universidad como campus tecnológico, que también agrupa áreas de investigación relacionadas con las artes y el patrimonio”.

El decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, José Galindo, ha apuntado la “infinidad de docentes de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València que han participado de su constitución y tienen obra en los fondos del IVAM”. Al frente del centro han estado profesionales como Tomàs Llorens, Carmen Alborch, Juan Manuel Bonet o su actual director, José Miguel G. Cortés, profesor de la Facultad de Bellas Artes.

Para José Miguel G. Cortés, “la concesión de esta medalla es un reconocimiento a toda la institución, pone en valor la labor de los hombres y mujeres que trabajan en el museo, pero también la de los artistas, los comisarios y los visitantes que han hecho que el IVAM vuelva a ser un referente a escala internacional de la cultura y del arte. El museo ha cumplido ya 30 años de vida, tiene una trayectoria muy consolidada y vive un momento especialmente dulce. La crítica, las instituciones públicas y privadas o el público, la sociedad valenciana, vuelven a mostrarse orgullosos del IVAM, una de las mejores cartas de presentación de nuestro territorio”.

Para José Galindo, decano de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, “la relación que mantienen la Universitat Politècnica de València y el Institut Valencià d’Art Modern es excelente. El IVAM es realmente el motor de las artes valencianas. El IVAM se merece recibir una distinción como la medalla de la UPV”.

José Miguel Cortés, durante el acto de entrega de la medalla al IVAM. Imagen cortesía de la UPV.

MAKMA

Karamustafa, un canto a lo kitsch y la pluralidad

Gülsün Karamustafa
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Del 29 de julio al 18 de octubre de 2020
Miércoles 29 de julio de 2020

“Yo no me considero 100% de nada”, aseguró José Miguel Cortés, director del IVAM, al tiempo que comisario de la exposición dedicada a Gülsün Karamustafa, con la que cierra en Valencia su ciclo como máximo responsable del instituto valenciano. En la que es, por el contrario, la primera muestra de la artista turca en España, Cortés puso el acento en la “hibridez” de su obra, que viene a recoger “lo mejor de cada mundo”, refiriéndose al oriente y el occidente del Estambul donde reside. De manera que, al igual que Karamustafa no se siente de ninguno de esos dos mundos en su plenitud, también Cortés se despide del IVAM dejando esa impronta de museo mediterráneo, plural y ajeno a la modernidad homogénea de la que dijo huir.

Karamustafa
Un espectador contempla la obra ‘Shrine on line’, instalación de Gülsün Karamustafa. Imagen cortesía del IVAM.

Para hablar del trabajo de Karamustafa, Cortés titula su texto en el catálogo “Entre dos mundos”, recalcando en todo momento esa preposición “entre” como la mejor forma de caracterizar una obra que el IVAM acoge hasta el 18 de octubre. De manera que si “pintar es recordar la oscuridad”, tal y como proclama el Premio Nobel turco Orhan Pamuk, su homóloga en el terreno de la plástica se zambulle en esa oscuridad, motivada en su caso por el encarcelamiento durante meses por oponerse a la dictadura militar de su país, para aclarar las dudas que motivan su quehacer artístico.

“Soy una contadora de historias. Cuando un tema me atrae, para entenderlo y captar bien su esencia lo abordo, en un primer momento, desde un ángulo muy amplio”, dice la artista en una cita recogida en la exposición, entresacada de su entrevista con Frida Sandström, que continúa así: “Puede ser algo relacionado con mi vida diaria, un fragmento de la historia o de mi memoria”. A veces, incluso, le gusta ponerse “a prueba con relatos de otros lugares y conectarlos con los míos”. Todo ello, volviendo a lo expuesto por Cortés, con la finalidad de atrapar lo que ocurre entre esos dos mundos, recogiendo lo mejor de cada lado.

Visión parcial de la exposición de Gülsün Karamustafa. Imagen cortesía del IVAM.

Su visión, por tanto, no es nada oscura, aunque su creatividad transite por esas zonas sombrías a las que Pamuk alude, sino altamente colorista, rayando en ocasiones el kitsch del que se nutre para que emerja en su obra, de nuevo, el espacio fronterizo entre la alta cultura y la cultura popular. Como apuntó el director del IVAM, ante la imagen de esa niña asomada a la ventana del tren que le llevaba de su Ankara natal al gran Estambul, cruce de caminos entre Asia y Europa, Karamustafa no ha dejado de acoger en su trabajo los elementos traídos por la migración rural, imbricados con los propios de la ciudad cosmopolita, para reflejar las contradicciones de esa mezcolanza.

“La obra de la artista turca se ha centrado en representar todo ese mundo híbrido, barroco y sugerente que ofrecía una nueva realidad social en la que muy varios elementos, como la ropa o los diferentes objetos de uso cotidiano (alfombras, tejidos o piezas decorativas), nos abrían a nuevas visiones y relaciones con nuestro entorno más inmediato”, explica Cortés. Sus pinturas, he aquí la gestación del mundo plural fruto de la dialéctica entre espacios opuestos, “se convierten así en una especie de campo de batalla”, que el comisario de la exposición enseguida corrige para hablar mejor de “lugar de convivencia”, en el que cohabitan la cultura moderna, “producto de la desarrollada urbe metropolitana”, y ese otro “deseo por preservar las tradiciones más arraigadas en los pequeños pueblos de Turquía”.

Vista de la exposición de Gülsün Karamustafa. Imagen cortesía del IVAM.

Gülsün Karamustafa, siendo ésta su primera exposición en España, ya estuvo antes por aquí con un proyecto en torno a los travestis y transexuales realizado en Puerto de Sagunto, que la artista desarrolló en los balcones del renovado Teatro Romano. ¿Por qué en los balcones?, se preguntó Cortés, para poner el acento en ese carácter íntimo de las casas y el propiamente público de los balcones que dan al exterior. De nuevo, la frontera entre lo privado y lo social, siempre el “entre” como característico de su producción, en este caso poniendo en diálogo Valencia y Estambul, dos ciudades mediterráneas hermanadas por esa focalización de lo marginal.

“Más que los entornos artísticos lo que me atraía era la calle”, resalta la artista en su entrevista con Cortés. Una calle poblada de seres que tan pronto sacaban a relucir sus costumbres rurales, objeto de cierta controversia, como un cosmopolitismo igualmente desafiante. “Del choque entre la ciudad y la cultura rural nació una cultura híbrida que acabó enriqueciéndose considerablemente y conquistando a ciudad”, apunta Karamustafa, destacando los objetos más coloristas de los migrantes “para alegrar sus grises, tristes y paupérrimas vidas”, lo cual “condujo a una explosión de lo kitsch”.

Vista de la exposición de Gülsün Karamustafa. Imagen cortesía del IVAM.

Explosión recogida en la muestra a través de alfombras, paneras con edredones de chillones colores o instalaciones con gallos cerámicos y peanas de indudable homenaje kitsch. La memoria, el exilio, los orientalismos a ojos del occidental medio y propiamente el kitsch son las temáticas que atraviesan la obra de la artista turca, según explicó el comisario. También la masculinidad y la feminidad están contempladas en el conjunto expositivo, mediante videos y fotografías. Una masculinidad en su versión más llorona, fruto de la tristeza que en tres varones provoca el abandono de sus respectivas mujeres, que Karamustafa recoge en un audiovisual protagonizado por tres ilustres actores turcos.

El harén, en tanto espacio de esa otra feminidad fantasiosa desde el punto de vista masculino, le ofrece a la artista la posibilidad de poner en cuestión ese lugar, poniendo en relación cuerpos desnudos de mujer con otras siluetas negras que realzan la sensualidad enturbiándola. Aquella oscuridad de Pamuk recordándonos ahora que la frontera entre el placer y el goce siniestro es muchas veces sutil y objeto de indudables riesgos. “Mis obras abren casi siempre nuevas vías, creando a cada paso lecturas distintas con los espectadores”, destaca la artista en su entrevista con Cortés, quien resume así la exposición: “Es un canto a la pluralidad de visiones”. Amplitud que también asume como propia, a modo de despedida: “En contra de toda visión cerrada y sectaria, he apostado por la multiculturalidad y la amplitud de miras”. 

   

Vista de la exposición de Gülsün Karamustafa, que aparece de niña en la fotografía cuando viajaba en tren de Ankara a Estambul. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Sherman, Wearing o Carmen Calvo en ‘IVAM Shots’

‘IVAM Shots’ (II) | ‘#IVAMdesdecasa’
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
28 de abril de 2020

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) presenta una nueva selección de algunas de las obras más relevantes de la colección del museo realizadas por mujeres artistas. Se trata de la segunda serie de ‘IVAM Shots’, una iniciativa en la que los propios comisarios y conservadores de la institución eligen una obra icónica, en este caso creada por una mujer, y la comentan en 100 palabras a través de la página web del museo.

La colección del IVAM cuenta con piezas de 284 mujeres, lo que representa un porcentaje del 14 %. El compromiso del museo con la visibilización de las mujeres se manifiesta no solo en su línea expositiva, sino en una política de adquisición de obras de arte que pretende aumentar la presencia de creadoras en la colección y reducir la brecha de género existente.

Entre las obras que conforman esta selección femenina de ‘IVAM Shots’ se incluye ‘Rock ‘n’ Roll 70’ (2015), de la británica Gillian Wearing (Birmingham, 1963), en la que reflexiona sobre la identidad personal y su percepción sobre las transformaciones en la apariencia del ser humano producidas por el paso del tiempo, pero también por las circunstancias vitales.

‘Untitled, Film Still n. 15’, de Cindy Sherman. Fotografía cortesía del IVAM.

Los conservadores del IVAM también han elegido un fotolibro de Margaret Bourke-White (Nueva York, 1904 – Stamford, EE.UU, 1971), la primera fotógrafa extranjera que la Unión Soviética autorizó para retratar la gesta del Primer Plan Quinquenal estalinista. Una de las imágenes quizás más fascinantes del siglo XX muestra a esta artista en lo alto del edificio Chrysler preparándose para fotografiar la ciudad de Nueva York encaramada a una de sus gárgolas metálicas, una metáfora del nuevo modelo de mujer que esta intrépida autora encarnó como pocas en su época.

En esta segunda entrega de ‘IVAM Shots’ no podía faltar una de las icónicas fotografías de Cindy Sherman en las que la autora utiliza la cámara para retratarse a sí misma adoptando multitud de clichés. Se trata de una de sus series más relevantes, ‘Untitled’, en la que desarrolla escenas que nos remiten visual y narrativamente al cine negro americano de los años cuarenta y cincuenta donde la propia Sherman, caracterizada, vestida y maquillada, utiliza su cuerpo como un objeto más de attrezzo.

Los expertos del museo también han elegido una obra de la valenciana Carmen Calvo, Premio Nacional de Artes Plásticas en 2013. ‘Recopilación’ (1977) es un ejemplo de la tendencia a la acumulación y la repetición rítmica que asociamos al trabajo de esta creadora desde que empezó a destacar como artista en la década de los setenta del siglo pasado.

La selección continúa con un fotomontaje de Grete Stern (Elberfeld, 1904 – Buenos Aires, 1999) de la serie ‘Sueños’, en la que retrata mujeres encerradas, en peligro, con dificultades, agobiadas, asediadas, sufriendo o sutilmente irónicas ante situaciones relacionadas con los hombres, el matrimonio o la vida doméstica. Estos fotomontajes los componía utilizando pequeñas maquetas que armaba a modo de escenarios teatrales, jugando con la colocación de figuras, fondos, luces y sombras, y después fotografiaba.

‘Recopilación’ (1977), de Carmen Calvo. Fotografía cortesía del IVAM.

Otros formatos que tienen cabida en esta selección de obras es un cartel de Valentina Kulagina (Rusia, 1902-1987), una mujer clave en el desarrollo de la vanguardia soviética que tuvo una amplia trayectoria como diseñadora de carteles y publicaciones y exhibió su trabajo en diversas exposiciones en Rusia y Europa.

La ilustradora, pintora y dibujante de vanguardia Marie Čermínová, más conocida como Toyen (Praga, 1902-París, 1980), también forma parte de esta lista. En 1934 ilustra ‘Nas svet’ (Nuestro mundo), un libro dedicado al público infantil con estética figurativa que busca un lenguaje moderno de fácil interpretación.

La artista palestina Rula Halawani (Jerusalén, 1963) cierra esta selección de ‘IVAM Shots’ en femenino con una fotografía de la serie ‘Negative Incursions’ tomada durante un mes después de la ocupación israelí de una de las zonas de Palestina. Halawani pone en práctica su formación y trabajo como fotoperiodista reflejando a través de sus obras las consecuencias del conflicto, así como su experiencia vivencial en su propio lugar de origen.

A través del proyecto ‘IVAM Shots’, englobado en el programa ‘#IVAMdesdecasa’, el museo pretende acercar la colección del museo a los usuarios a través de su página web (https://www.ivam.es/es/) y difundir el valor de sus fondos, un patrimonio de más de 12.000 obras de arte que atesora fruto de continuas adquisiciones y donaciones desde que abrió sus puertas en el año 1989.

La artista Gillian Wearing junto a su obra ‘Rock ‘n’ Roll 70’ (2015). Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Repensar la ciudad a partir de Rogelio López Cuenca

ROGELIO LÓPEZ CUENCA. “Els pronoms febles”
Galería PazYcomedias
Plaza del Patriarca, 5, bajo. Valencia
Del 10 de diciembre al 9 de enero de 2016
Comisario: Jose Luis Perez Pont
Programa de actividades paralelas
-10 diciembre, 19h. Asamblea Solar Corona
“El Solar Corona. Un modelo de autogestión en autorreflexión”
Después de cuatro años llevando a cabo múltiples tareas de gestión, cuidados, construcción, comunicación, cultivo, asociación, etc. llevados por el ímpetu del día a día los miembros de la asamblea necesitan sentarse a reflexionar. Echar la vista atrás para tratar de entender el camino recorrido y mirar al futuro. ¿Necesita reformularse el Solar Corona? ¿Nos afectan los recientes cambios de los gestores de la ciudad?
Los miembros de la Asociación Solar Corona están llevando a cabo una serie de asambleas especiales para tratar de responder a estas y otras preguntas. Estos encuentros que internamente llamamos «cumbres» se realizan siempre en otros espacios distintos del solar. Esta asamblea será en abierto.
El solar de Corona es un espacio gestionado y dinamizado por vecinos/as y diferentes asociaciones del barrio del Carmen, situado en el casco histórico de la ciudad de Valencia, en la misma calle Corona que da nombre al proyecto.
Se trata de un espacio al aire libre, de carácter comunitario, para la realización de actividades sociales y culturales, tanto por parte del colectivo que gestiona el espacio, como por las diferentes entidades y vecinos que desean hacerlo.
Al mismo tiempo, el solar también cumple la función de ser un pequeño parque comunitario en un centro histórico caracterizado por la falta de espacios públicos, de manera que varios días a la semana el solar abre sus puertas para uso y disfrute de los más pequeños.
La fórmula de uso del espacio está regida por un contrato de cesión de uso por parte del propietario donde se fijan las condiciones para ello, y que es renovado año a año entre ambas partes.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-11 diciembre, 17h. Mujeres y Punto / 19h. Conferencia de Mercè Galán
+Encuentro: Mujeres y Punto. “No quiero ser un huevo frito”
La teoría del huevo frito hace referencia al aislamiento que sufre una mujer en una relación de pareja insana o de maltrato. Ya que la mujer se ve obligada a dejar de vivir su vida para vivir para él, otorgándole la autoridad a él y viviendo para su cuidado.
Si la mujer y el hombre son representados gráficamente por círculos, podemos decir, que la mujer sufre un gran aislamiento de su mundo, y su eje pasa a ser su pareja; el hombre sigue manteniendo su familia, sus amigos, su trabajo, etc. Aspectos a los que ella se ve obligada a renunciar.
En una relación sana, si seguimos con la misma representación gráfica, la mujer mantiene su mundo con su familia, su trabajo, sus amigos, su tiempo libre y su pareja, forma parte de ese mundo. Ambos tienen una relación igualitaria y ninguno se ve obligado a renunciar a nada involuntariamente.
Mujeres y Punto es un colectivo abierto en el que participan
principalmente mujeres, pero también algunos hombres, que a través de la realización de labores tradicionalmente femeninas como tejer o hacer ganchillo, llevan a cabo acciones artísticas en el espacio público. Se reúnen una vez a la semana y también reciben por correo postal y otros medios aportaciones de personas que participan en la distancia en sus proyectos, bajo el objetivo de igualdad de género, en todos los ámbitos públicos.
Actualmente están trabajando en un proyecto que identifica el nombre de las calles de una zona de Valencia, el barrio de Ruzafa, en el que de unas 35 calles, 8 se refieren a ciudades o países, 26 tienen nombre de hombres y solo 1 hace referencia a una mujer. Están llevando a cabo una acción, tejiendo cuadrados de 20 x 20 cm. en morado, para intervenir las placas de las calles, así como invitando a otros colectivos a extender la acción a otros barrios de la ciudad. En la Galería pazYcomedias llevarán a cabo uno de sus encuentros semanales, a la vez que realizarán la presentación de su dinámica de trabajo, en el contexto de la exposición de Rogelio López Cuenca, en referencia directa a algunos aspectos abordados en la misma.
+Conferencia: Mercè Galán. “Cautivas del silencio. Representaciones
desde el arte contra la violencia de género”
Cautivas del Silencio hace referencia a dos tipos de invisibilidad por un lado, la que sufren las mujeres en el hogar y que algunas artistas recogen en su trabajo, y por otra parte, la invisibilidad que sufren las propias artistas en la esfera del arte, en cuanto a una baja presencia o participación en galerías, ferias e Instituciones museísticas. A diferencia de que lo que sucede en el espacio público, la violencia que ocurre dentro de las cuatro paredes de la casa, suele estar oculta y silenciada, por ello, es tan importante visibilizarla y
denunciarla y el arte es una de las prácticas con gran capacidad comunicadora e incluso catalizadora.
Mercè Galán es artista intermedia. Doctora por la Universidad Politécnica de Valencia, su investigación se ha centrado principalmente en torno a las prácticas artísticas contemporáneas que se imbrincan con la violencia y el género desde una perspectiva feminista. Seleccionada a cursar un año en el Centro de Arte y Tecnología de la National University of Australia con la Beca Promoe, colaboró en varios grupos activistas feministas y queer en la reivindicación de sus derechos. En Valencia participó en el nacimiento del grupo Zona de Intensidad del Colectivo Lambda, así como del grupo artístico CVG (Contra la Violencia de Género). Es cofundadora del portal de arte Submergentes.org, y colabora con artículos en el portal Feminicio.net. Como docente invitada ha impartido talleres y seminarios, tanto a nivel tecnológico con el uso de cámaras y edición, como a nivel teórico. Su obra fotográfica y videográfica ha sido seleccionada en distintos certámenes.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-14 diciembre, 19h. Conferencia de Ángel Álvarez
Conferencia: Ángel Álvarez. “A cada uno lo suyo / Suum cuique / Jedem das Seine”
Una significación de la tipografía como lenguaje y reflexión de cómo sus valores formales y de uso pueden alcanzar connotaciones sociales e ideológicas en base a acontecimientos del siglo XX.
Ángel Álvarez, es diseñador gráfico, editor y profesor de tipografía en el Máster de Diseño e Ilustración de la Facultad de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia. Desde Tipode Office centra su trabajo en la tipografía como lenguaje aplicada a diferentes campos, fundamentalmente al diseño editorial. Dirige el proyecto Open Publishing Room donde reflexionar sobre la práctica editorial.

Rogelio López Cuenca. Home, 2015. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Home, 2015. Cortesía Galería pazYcomedias.

-15 diciembre 18h. Proyección documental «A tornallom» / 19h. Mesa redonda: Pasado y futuro de la huerta. Una mirada desde el presente. Salón de actos del IVAM. Centre Julio González
A partir de la proyección del documental «A tornallom», que aborda la problemática de las políticas de desarrollo urbano llevadas a cabo en las últimas décadas en Valencia y sus efectos en zonas como La Punta.
Participan en la mesa redonda:
-Javier Canales, arquitecto y miembro de Per l’Horta
-Jordi Belver, afectado y miembro de Per L’Horta
-Antonio Montiel, secretario general de Podemos CV Podem
-José Juan Martínez, miembro de Artxiviu de l’Horta
-Daniel T. Marquina, miembro de Artxiviu de l’Horta
Per L’Horta és un moviment social hereu de la primera Iniciativa Legislativa Popular per la protecció de l’Horta de València (ILP) constituit formalment com associació sense ànim de lucre.
Per L’Horta no pretén ser un grup més en defensa del territori, sinó que vol ser catalitzador de totes aquelles accions o polítiques que vagen encaminades a l’aconseguiment dels objectius que es proposaven a la ILP. És a dir, accions i polítiques per la protecció de l’Horta de València, de posar en valor aquest paisstge, el seu patrimoni agrícola, hidric i cultural i històric.
Per L’Horta pretén ser un moviment cívic que incidisca en la realitat per canviar l’estat actual de menyspreu cap a l’agricultura i els valors patrimonials del nostre món rural.
Los protagonistas de la historia agraria de la Huerta de Valencia desaparecen sin que hasta hoy nadie se haya ocupado de recoger, ordenar y divulgar sus recuerdos y experiencias.
Este formidable caudal de saberes, indispensable para entender estos paisajes culturales del agua, es el objeto de Artxiviu de l’Horta, un proyecto que indaga en esta memoria y esta realidad, y que pretende ser archivo y vehículo de conocimiento y conservación.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-16 diciembre, 20h. Concierto: Grup Instrumental de València
LIVING ROOM MUSIC
John Cage Dream (1948)
para piano
Luciano Berio Lied (1983)
para clarinete
Cole Porter Ev’ry Time We Say Goodbye (1944)
para voz y piano
Johann S. Bach Musikalisches Opfer BWV 1079
Sonata Sopr’il Sogetto Reale:
Largo
Allegro
para flauta, violín y violonchelo
György Ligeti Sonata für Violoncello/Dialogo (1948/53)
para violonchelo
Erroll Garner Misty (1954)
para clarinete, violín, violonchelo y piano
Erik Satie Gnosienne I (1890)
para piano
Vinícius de Moraes Valsinha (1970)
para voz, clarinete, violonchelo y piano
John Cage Living Room Music (1940)
para cuatro intérpretes
G. F. Händel Lascia Ch’io Pianga de Rinaldo (1711)
para voz, flauta, clarinete, violín, violonchelo y teclados
Lou Reed Femme Fatale (1967)
para voz, flauta, clarinete, violín, violonchelo y percusión
GRUP INSTRUMENTAL DE VALÈNCIA
Carmen Bou, voz
José Mª Sáez Ferríz, flauta
José Cerveró, clarinete
Carlos Apellániz, piano
Mª Carmen Antequera, violín
Mayte García, violonchelo
Joan Cervero, director

Rogelio López Cuenca. Bauhausiedlung, 2002. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Bauhausiedlung, 2002. Cortesía Galería pazYcomedias.

-17 diciembre, 17h. Colectivo CraftCabanyal / 19h. Plataforma Salvem el Cabanyal // 19.30h. Conferencia de Fernando Flores
+Encuentro: CraftCabanyal. “Bordando la Orden Ministerial CUL/3631/2009 de 29 de diciembre para su cumplimiento”
Como signo de reconocimiento a la Orden Ministerial, la cual ha amparado y salvaguardado el patrimonio del barrio Cabanyal – Canyamelar – Cap de França el colectivo CraftCabanyal está realizando una nueva acción artística a desarrollar por todas las personas que quieran participar junto a numerosos vecinos y vecinas del Cabanyal, como homenaje a la Orden Ministerial y al mismo tiempo una acción reivindicativa de su cumplimiento, así como la necesidad de solicitar al actual equipo de gobierno iniciativas que permitan visualizar cuanto antes signos de recuperación de una situación que actualmente es intolerable y que no se puede prolongar más en el tiempo, así como iniciar el compromiso de todos con la revitalización y que permita sobre todo a los vecinos recuperar las condiciones de vida dignas que han perdido, particularmente en las zonas más afectadas por la degradación del barrio.
En la galería se celebrará de 17 a 19h una sesión abierta en la que sumar la participación para llevar a cabo este proyecto simbólico, para que cada persona puede bordar una letra, un trazo, una palabra… contribuyendo a formalizar el deseo de protección del barrio del Cabanyal mediante el cumplimiento de esa Orden Ministerial.
+Presentación: Emilio Martinez Arroyo. “El Cabanyal: en estado crítico”
El barrio del Cabanyal es un Conjunto Histórico Protegido de la ciudad de Valencia, declarado Bien de Interés Cultural en 1993. Desde 1998 el barrio está amenazado por un proyecto municipal que pretende ampliar una avenida que pretendía atravesar su parte central. La plataforma Salvem el Cabanyal se crea para oponerse a este plan, considerando que el resultado de partir un Conjunto Histórico en dos mitades no son dos medios Conjuntos Históricos, sino la destrucción del patrimonio de todos.
El Cabanyal-Canyamelar es desde finales del XIX un barrio de Valencia, el barrio marinero de la ciudad. Guarda todavía el sistema urbano reticular derivado de las barracas, antiguas viviendas típicas de la zona valenciana.
Una vez más se ha producido la eterna confrontación: entre la conservación del patrimonio o el “desarrollo especulativo” de una ciudad. Desde el siglo pasado los habitantes del Cabañal han vivido con la amenaza de la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez, hasta que llegó la construcción de la estación de RENFE en la confluencia con la Avenida de Serrería. Se creía que ahí se finalizaba la historia de una Avenida-Paseo, que tenía su inicio-final en los jardines de Viveros y su final-inicio en la estación de RENFE y en el barrio del Cabanyal. Era la tan deseada conexión de Valencia con los Poblados Marítimos.
Pero en el Pleno del Ayuntamiento de Valencia del día 24 de Julio de 1998, el Partido Popular, que gozaba de mayoría y en contra de las demás fuerzas políticas (Partido Socialista, Esquerra Unida y Unió Valenciana), aprobó el anteproyecto de Prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. El proyecto de prolongar la avenida supone la destrucción de 1651 viviendas, destruyendo la trama urbana de este conjunto declarado Bien de Interés Cultural (BIC), al seccionar la población en dos mitades totalmente aisladas.
Durante estos últimos 17 años, Salvem el Cabanyal ha llevado a cabo una ingente labor como estructura ciudadana, interviniendo en numerosas esferas públicas y privadas, con el objetivo de preservar este conjunto patrimonial. Tras el cambio de gobierno municipal resultante de las elecciones del pasado 24 de mayo, la situación se encuentra cada vez más en un estado crítico. Emilio Martínez aborda con su presentación la posición de Salvem el Cabanyal tras los últimos movimientos políticos.
+Conferencia: Fernando Flores. “Espacio público y espacio privado ¿derechos diferentes?”
¿Es la vivienda un derecho del espacio privado? La libertad de manifestación ¿lo es solo del espacio público? ¿Y nuestra privacidad? ¿Y la libertad de información? Los derechos son una red delicada e interdependiente que se extienden por todo nuestro espacio vital, superando la separación de lo público y lo privado. La debilidad de uno de ellos afecta a todos los demás.
Fernando Flores es profesor de Derecho Constitucional, miembro del Institut de Drets Humans de la Universitat de València. Trabaja sobre sistemas de protección de derechos fundamentales; partidos políticos, democracia participativa y procesos constituyentes. También sobre temas relativos a seguridad y defensa.
Ha sido Director del gabinete del Secretario de Estado del Ministerio de Justicia, Asesor de la Vicepresidenta Primera del Gobierno, Secretario General Técnico del Ministerio de la Presidencia y Director General de Relaciones Institucionales del Ministerio de Defensa.
Rogelio López Cuenca
-9 de enero, 19h. Conferencia de Raúl de Arriba
Conferencia: Raúl de Arriba. “Economía del sábado noche”.
Desde el estallido de la crisis global, la política económica ha recobrado un nuevo protagonismo. Tanto el plano de la reflexión científica, como la praxis (con intervenciones públicas inimaginables hasta hace poco, como las nacionalizaciones de empresas) o la discusión pública (con tertulias televisivas en horarios de máxima audiencia dedicadas a la economía), reflejan este renovado interés por la política económica. ¿Es posible resumir sus temas clave en unas cuantas frases cortas?
Raúl de Arriba es doctor en Economía y profesor titular de la Universidad de Valencia. Actualmente es director del Máster Oficial en Política Económica y Economía Pública de dicha Universidad. Ha sido investigador visitante en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Francia) y en el Núcleo de Investigación en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales (Portugal). Ha publicado más de 60 trabajos entre artículos, libros y capítulos de libro sobre temas de política económica internacional, pluralismo y creatividad en la economía y política económica. Adicionalmente, es guionista y realizador de los documentales Brass Sounds (2003) y La fábrica (2005), producidos por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

CASO DE ESTUDIO. GRETE STERN

Galeria 3. IVAM, Centre Julio González
C/ Guillem de Castro, 118. Valencia
Del 3 de diciembre al 3 de abril del 2016

Caso de estudio. Grete Stern  es una exposición que reúne 61 obras de la artista, incluyendo 10 fotografías, dos proyecciones, libros, un documental, una película de Ellen Auerbach, mucha documentación y las 46 piezas de la serie Sueños que el IVAM conserva en su Colección, y que se encargó de dar a conocer en inicio a esta artista en escenario español. Con ello, la muestra documenta por primera vez en España los 140 fotomontajes con los que la fotógrafa se dirigió, a finales de los años 40 y principios de la década de los 50, a un público femenino.

Grete Stern, es una artista alemana formada en la Escuela de Artes Aplicadas de Stuttgart, se adentró en el mundo de fotografía de la mano del profesor de la Bauhaus Walter Paterhans. Se vio inmersa en el mundo de la publicidad entre 1929 y 1932 y a principios de 1935, se trasladaría a Argentina, mismo año en que el que contrajo matrimonio con Horacio Coppola junto a quien trabajaría en diversos proyectos.

En Argentina, se desarrolló en el campo de la ilustración editorial en el que destacan sus colaboraciones con las revistas N u e v a A r q u i t e c t u r a e Idilio desde 1947; además de su actividad como conservadora de fotografía del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires desde 1956; y su incursión en el campo de la antropología mediante un estudio sobre los aborígenes del Gran Chaco que llevó a cabo entre 1957 y 1964.

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Grete Stern. Autorretrato, 1943. Cortesía IVAM.

La exposición se inicia con la proyección del documental sobre el estudio publicitario Ringl+Pit , que fundaron Grete Stern (Ringl) y Ellen Auerbach (Pit) en el Berlín de 1929. En el cual se ve en forma de una entrevista, como Stern y Auerbach, reflexionan sobre su obra y lo que representaba ser una mujer con objetivos marcados y una profesión en aquel momento.

Vemos entonces, como nace la crítica hacia los estereotipos femeninos de una sociedad patriarcal que criticaba y que refleja en la serie Sueños. En esta misma línea va la película Gretchen Hat Ausgang (1935), dirigida por Ellen Auerbach, que nos ayuda a entender los tópicos de comportamiento femenino del momento.

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Grete Stern. Sueño nº45 Sin título, de la serie Sueños, fotomontajes (Buenos Aires), 1950. Cortesía IVAM.

La muestra continúa con la mencionada llegada de Grete Stern y Horacio Coppola a Buenos Aires en 1935, con la revista Sur y el papel de Victoria Ocampo; así como todo el contexto en que encontramos a intelectuales exiliados que huyen de la Segunda Guerra Mundial. Podremos disfrutar, en la sala de exposiciones la colaboración de Stern y trabajos individual de fotos de libros sobre la arquitectura de Buenos Aires.

En conjunto todo este material que se proyecta en la sala, además del recorrido que podemos hacer por la fotografía antropológica que Grete Stern -que consolida un documento gráfico sobre la forma de vida, costumbres, indumentaria, artesanía, creencias de los aborígenes del Chaco, y se aleja del registro etnográfico y clasificación habitual que se le da a este tipo trabajo- nos permite apreciar la confluencia de intereses por parte de la artista alemana, donde aparecen la publicidad, la arquitectura, la retratística, el psicoanálisis y la antropología, que en definitiva nos ayuda a analizar la obra de la artista alemana.

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Grete Stern. Sueño nº43 Sin título, de la serie Sueños, fotomontajes (Buenos Aires), 1950. Cortesía IVAM.

Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo «Comisarios, los cerebros del arte».

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición «Dueñas del arte», con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

El IVAM, por fin, con las Buenas Prácticas

En las primeras semanas de José Miguel G. Cortés al frente de la dirección del IVAM, las asociaciones de artistas visuales (AVVAC) y críticos de arte (AVCA) de la Comunitat Valenciana mantuvieron una primera reunión, que acabó en desencuentro ante la negativa del nuevo director de hacer público su proyecto de gestión y asumir el Código de Buenas Prácticas para el funcionamiento integral de la institución. Tras un primer comunicado al respecto, en el que artistas y críticos de arte defendían la independencia en la gestión del centro, Cortés hizo público su proyecto para el IVAM a través de la página web del Institut.
Una semana después, el sector del arte contemporáneo del Estado español en pleno, representado por dieciocho asociaciones profesionales, realizaba un pronunciamiento inequívoco solicitando al IVAM que transite en este nueva etapa a través del cauce marcado por las buenas prácticas, a la vez que se reclamaba la despolitización del Consejo Rector y la divulgación del resultado de una auditoría externa de las cuentas de la institución.
Ante una escena profesional que lo demandaba sin fisuras, el director del IVAM ha lanzado una comunicación en la que manifiesta su compromiso con la aplicación de los procedimientos de transparencia que caracterizan el Código de Buenas Prácticas. Las asociaciones profesionales prosiguen ahora sus gestiones a través de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, persiguiendo la despolitización del Consejo Rector del IVAM.
Este es el escrito divulgado desde el gabinete de prensa del IVAM:
El director del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), José Miguel G. Cortés, ha suscrito el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte Contemporáneos. Este Documento fue acordado el 31 de enero de 2007 por el Ministerio de Cultura y todos los sectores de profesionales del arte contemporáneo, entre los que se encuentran la Asociación de Directores de Museos y Centros de Arte Contemporáneo, el Consorcio y la Unión de Asociaciones de Galerías, el Consejo de Críticos de Artes Visuales, la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales y el Instituto de Arte Contemporáneo. El Documento traza un marco de referencia para el sector, aboga por una gestión cultural transparente, democrática y participativa, al tiempo que pretende ser una herramienta para mejorar las relaciones profesionales entre todos los agentes que intervienen en el mundo del arte contemporáneo.  El texto abarca importantes aspectos que van desde el papel social de los museos y centros de arte, las estructuras de gestión de los mismos y el mantenimiento de una relación con los artistas y comisarios colaboradores basada en las buenas prácticas profesionales, esto es, honorarios por el trabajo o los servicios prestados, respeto a los derechos de autor y formalización de los acuerdos mediante los contratos por escrito. Otro punto destacado del Código de Buenas Prácticas es el método de elección de los directores de museos mediante un concurso público y de carácter internacional con el fin de garantizar el desarrollo de su programa expositivo, tal y como ya se viene realizando en importantes instituciones museísticas, entre ellas, el IVAM.