Harddiskmuseum: lo intangible original

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
Presentación: Galería Punto de Valencia
Septiembre de 2015

No es un museo ni una galería virtual. En su interior no habrá obras físicas que una vez fotografiadas puedan contemplarse on line. Nada de eso. La originalidad del Harddiskmuseum, proyecto de Solimán López desarrollado en la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, es que los trabajos depositados en su disco duro se encontrarán off line. Sólo podrán verse en el interior de sus “paredes” o carpetas creadas para tal fin. De manera que los artistas seleccionados mostrarán su obra en exclusividad. “Hablamos de artistas que trabajan con la idea de lo intangible en su discurso”, explica su creador.

Solimán López, con su Harddiskmuseum. Cortesía del autor.

Solimán López, con su Harddiskmuseum. Cortesía del autor.

Harddiskmuseum será presentado en el transcurso del Abierto Valencia en septiembre. Más concretamente en la Galería Punto, dentro del proyecto Arte y Nuevas Tecnologías (ANT), en el que participarán una primera serie de esos media artists de lo intangible. “Estamos todavía cerrando el acuerdo de su participación”. En todo caso, recalca Solimán López, serán artistas importantes a nivel nacional e internacional. Esta primera exposición denominada Líquido marcará la pauta de las siguientes, previstas en Madrid, Londres y Nueva York.

Se dará valor al arte digital y a los artistas que trabajen en ese formato, creando piezas originales que formarán parte de la colección del museo de lo intangible y de las exposiciones que se vayan programando. “Las obras no existirán físicamente y únicamente se podrán ver en los archivos digitales” del Harddiskmuseum. Solimán López también destaca que se trata de “un proyecto colaborativo”, ya que de momento “no hay dinero para la producción de las obras y el pago a los artistas”. Hasta que haya un patrocinador global del museo.

Imagen promocional de Harddiskmuseum, cortesía de su autor.

Imagen promocional de Harddiskmuseum, cortesía de su autor.

Quien se ha hecho cargo de los costes derivados de la programación, las carpetas físicas del disco duro, escritorio 3D, web e imagen corporativa es ESAT, en cuyo Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología se ha gestado el museo. Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) y Droide Comunidad han apoyado el proyecto.

“El sonido también tendrá su espacio”, subraya Solimán López. Los nombres de los artistas valencianos Llorenç Barber y Lucía Peiró salen a colación, ya que sus intervenciones musicales efímeras y performances, respectivamente, son ejemplos del arte intangible que se potenciará en el Harddiskmuseum. Arte representado de forma digital o que dependa para activarlo de diferentes interfaces físicas para ser visualizado. “No cabrán obras que no sean digitales”, remarca su creador.

Como apunta el propio López a la hora de justificar el proyecto, “la figura del museo, centro de arte, espacio cultural o galería, está totalmente relacionada con la idea de un entorno tridimensional, pero ¿acaso un disco duro en su interior no es arquitectura?” No sólo eso: ¿acaso un disco duro no da respuesta a las preguntas que hasta ahora respondía un museo? Y Solimán López se refiere a la memoria y el trabajo de los artistas, a sus huellas, no sólo inscritas en paredes, colecciones y archivos museísticos, sino también ahora en formatos digitales. En la Galería Punto de Valencia verá la luz este museo de lo intangible con proyección internacional.

Disco duro del Harddiskmuseum. Imagen cortesía del autor.

Disco duro del Harddiskmuseum. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Llorenç Barber: «Somos lo que sonamos»

Batallar/Batallem. So-Crit-Tro
Llorenç Barber, Rafael Tormo i Cuenca y Orxata Sound System
Comisarios: Marc Delcan y Àngel Gallego
La Gallera
C / Aluders, 7. Valencia
Hasta el 27 de septiembre de 2015

“Somos lo que sonamos”. Y lo que sonamos, para Llorenç Barber, está muy lejos de sonar como debiera en una tierra tan plagada de músicos como Valencia. “Siendo un país tan rico culturalmente, a los artistas nos tratan como residuos; se nos degrada”. En medio de un gran cono de madera invertido, en cuyo centro cuelga una de sus significativas campanas, Barber se hizo altisonante eco del proyecto que presentaba en La Gallera. El título ya es elocuente: Batallar / Batallem. So – Crit –Tro. Resitència i cultura comú. Y cual Quijote, el artista fue dando mandobles a diestro y siniestro, mientras explicaba su propuesta sonora.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

“La campana es la memoria de una comunidad”. Memoria que Barber pretende rescatar contra el viento y marea de la torpeza de los programadores culturales. “Valencia no puede ser tan dilapidadora de la creatividad”. Y puso el IVAM como ejemplo (“llevamos 20 años de retraso”), el Palau de la Música (“jamás han abierto sus puertas al arte sonoro”) o Les Arts. Instituciones públicas que a su juicio han vivido de espaldas a las prácticas artísticas novedosas. Por eso agradeció a Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, la oportunidad de programar en La Gallera, antiguo espacio de “encuentros, apuestas y peleas”, describió Garín.

De manera que en lugar tan emblemático, Barber propone otro tipo de batalla en pro de la recuperación de la música y las prácticas colaborativas. “El artista sonoro se pregunta por lo que escucha la humanidad”. Interrogación que él despliega en La Gallera junto a Rafael Tormo i Cuenca y el grupo Orxata Sound System, bajo el comisariado de Marc Delcan y Àngel Gallego.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Mezclando las intervenciones de cada cual, a partir de elementos tradicionales de la cultura valenciana, van articulando campanas, música hablada, orquestas sonando a su manera, videoclips, disparos de cohetes y retazos de movimientos sociales como Salvem Catarroja, el Cabanyal o el 15M, con sus secuelas en forma de mascletà inactiva, que 100 niños de un colegio valenciano representará el jueves 18 en La Gallera con botellas de plástico.

“Se trata de repensar el acto de la creación”, señaló Tormo i Cuenca. “Las formas que no se dejan apropiar”, explicó Delcan en relación con la cultura popular, toman de esta forma La Gallera, contrariando así el espíritu público de exclusión de este tipo de prácticas. Sonidos, gritos y truenos, tales son los ejes expositivos, clamando por esa recuperación de la memoria que Barber inscribe en el interior de las campanas. “Es un caudal a preservar y del que gozar”, para que Valencia salga del “embobamiento” en el que se encuentra.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

“Hemos perdido la batalla de la pedagogía”. Batalla que Llorenç Barber emprende mediante la “educación de puertas abiertas que durante tres meses” (los que dura la exposición) desea realizar al menos un día a la semana en La Gallera. “Ofrezco una universidad libre para explicar lo que los conservatorios no hacen”. El “silencio cultural en la escena valenciana” se transforma en ‘Batallar / Batallem’ en un conjunto de gestos rompedores. Gestos que amalgaman el silencio, la pausa, la sincronía y el ritmo, con la fiesta, el fuego, la implosión y el cuerpo, palabras igualmente utilizadas en el proyecto expositivo.

Por eso al final lo que cuenta es tener una “cabeza sinestésica”, tal y como se recoge en uno de los textos de la práctica colaborativa, que pueda dar cuenta de esa mezcla de sonidos y sensaciones que batallan entre sí en La Gallera. Sinestesia que vendría a desperezar a Valencia de tanta “banalidad artística”. Llorenç Barber lo hace a campanazo limpio, cuyos ecos se escucharán hasta el 27 de septiembre.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Salva Torres

 

José Antonio Orts y los sonidos del agua

Hidrofanías, de José Antonio Orts
Sala Parpalló
Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 14 de septiembre

La Sala Parpalló del MuVIM acoge la exposición de José Antonio Orts ‘Hidrofanías’, que en palabras de la diputada de Cultura, María Jesús Puchalt, tiene relación con «la dimensión social y cultural incuestionable del agua». Orts ha seleccionado para el MuVIM una serie de sorprendentes instalaciones que adentra al público en una experiencia artística interactiva donde sus esculturas generan la imagen y los sonidos del agua.

Estas manifestaciones acústicas ─sonidos del agua y sus reflejos─ son precisamente las claves que explican el título escogido por el artista: ‘Hidrofanías’. Según explicó el propio Orts, “fanía” alude a la revelación poética que la exposición realiza alrededor del agua. “El agua contiene todas las notas musicales. Eso es algo científico, como el prisma que convierte la luz blanca en toda la gama cromática”.

José Antonio Orts, junto a una de sus piezas de la exposición 'Hidrofanías' en la Sala Parpalló. Imagen cortesía del MuVIM de la Diputación de Valencia.

José Antonio Orts, junto a una de sus piezas de la exposición ‘Hidrofanías’ en la Sala Parpalló. Imagen cortesía del MuVIM de la Diputación de Valencia.

A partir de un único “chorrito de agua” –que es el que tiene todas las notas musicales-, José Antonio Orts ha sacado las distintas notas que pueden escucharse en cada una de las instalaciones expuestas en la Sala Parpalló del MuVIM. El autor, calificado por el comisario Amador Griñó de “escultor interactivo y músico”, señaló que “las oscilaciones del agua corresponden con los armónicos que puede conseguir un músico al hacer vibrar las cuerdas de un instrumento”.

La obra de José Antonio Orts recuerda la importancia del líquido elemento. Como ejemplo, el comisario aludió a la instalación ‘Huit Canelles’ que recuerda a los caños que vierten el agua en ocho acequias, tal como ocurre con la ciudad de Valencia y el río Turia, con las acequias de Quart, Tormos, Mislata, Mestalla, Favara, Rovella, Rascaña y Faitanar, que son las que han proporcionado de agua a la ciudad de Valencia y su huerta.

Obra de José Antonio Orts en la exposición 'Hidrofanías'. Sala Parpalló del MuVIM.

Obra de José Antonio Orts en la exposición ‘Hidrofanías’. Sala Parpalló del MuVIM.

Para esta exposición, y dado el vínculo histórico de la Sala Parpalló con las vanguardias, se han desarrollado, en colaboración con NOP films, un total de siete vídeos explicativos con el proceso de montaje de las obras, en castellano e inglés, accesibles junto a las instalaciones mediante códigos QR y etiquetas NFC. Haciendo uso de componentes electrónicos, circuitos, sensores, altavoces, tubos y espejos, José Antonio Orts construye hermosas esculturas ―consideradas únicas dentro del panorama del arte contemporáneo― que permiten crear armonías de agua, únicas, irrepetibles, admirables, y que nos adentran en el universo del arte total.

Las piezas instaladas en la Sala Parpalló, sensibles a la presencia del espectador, han sido diseñadas para emitir sonidos afinados o luces como respuesta a la irrupción de los visitantes. Adentrarse en ‘Hidrofanías’ hace partícipe al visitante del universo creador del artista y, como consecuencia de su deambular entre ellas, construye efímeras sinfonías que se consumen a la vez que se generan, en un acto escénico que trasciende el ámbito de las artes implicadas.

Obra de José Antonio Orts en la exposición 'Hidrofanías'. Sala Parpalló del MuVIM.

Obra de José Antonio Orts en la exposición ‘Hidrofanías’. Sala Parpalló del MuVIM.