“Siempre intento juntar morbo y elegancia”

‘God is Queer’
Mamut Concept Store
Carrer del Pintor Salvador Abril, 48, 46005 València
Del 23 al 15 de diciembre de 2018

De las redes y para las redes, así es el Arte hoy, un cúmulo de me gustas, hashtags y retos que han transformado al artista en objeto de deseo de las miradas escópicas del individuo posmoderno. Subsumidos por el capitalismo imperante, muchos artistas optan hoy por realizar sus obras basándose en las preferencias de sus seguidores en las redes, lanzando preguntas e interactuando con los que habrán de convertirse en sus futuros compradores. Esta nueva dinámica entre los agentes artísticos se deja ver en propuestas como el Inktober, un reto lanzado desde 2009 por el ilustrador Jake Parker que apuesta por “exprimir” la creatividad de los jóvenes artistas. Una vez pasado octubre, podemos disfrutar de los resultados de esta iniciativa en exposiciones como ‘God is Queer’ de TheHugo, una serie de dibujos realizados a tinta en los cuales el joven ilustrador ha plasmado las complejidades que alberga el género en sus diversas manifestaciones. Ilustraciones donde morbo, transgresión y elegancia se funden para fascinar al público a través de las redes.

Hugo Díaz (TheHugo) comenzó su carrera como ilustrador realizando una autoedición de su primer libro que, a modo de cuento infantil, reelaboraba los dibujos de su infancia bajo el título ‘Mira que dibujo más bonito he hecho mamá’. Su periplo lo llevó a moverse por eventos relacionados con el manga y el anime, centrándose en el cómic a partir del cual empezó a interesarse por el dibujo. Durante la educación secundaria cambió sus intereses en torno a la biología marina por los lápices, y comenzó a orientar su futuro hacia el bachillerato artístico. Tal como apunta el artista, desde niño le encantaba crear personajes, siempre estaba dibujando y creando historias entre ellos.

En enero de 2016 se publicó ‘El fuego en el que ardo’ de Mike Lightwood ilustrado por TheHugo y que supondría su primer contrato en el mundo de la ilustración editorial. Un año después, y a raíz del éxito del primer libro se publica ‘El hielo de mis venas’, la segunda entrega del escritor sevillano editada por Plataforma Editorial e ilustrada por este prolífico artista. Entre sus proyectos se encuentra el cómic ‘Living la vida loca’ inspirado por la manera de contar historias de Paco Roca, en el cual realizó una serie de microrelatos que narraban de manera gráfica las experiencias vividas tras su paso por el grado superior en Segovia.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

¿Qué es God is Queer? ¿De dónde surge la idea de esta exposición?

El proyecto en sí nació del reto viral Inktober, una propuesta del ilustrador Jake Parker. Consiste en hacer un dibujo al día a tinta durante el mes de octubre y subirlo a las redes con el hashtag #Inktober.

¿Parten esta exposición y la serie de dibujos de las redes sociales?

Sí, esto nació sí o sí de las redes. El año pasado participé en el Inktober y conseguí hacer una serie completa de 31 retratos con tinta negra y con detalles en azul, un color que aplico en todo, y la verdad es que gustó bastante.

Este año me lo preparé con más tiempo y en agosto ya estaba pensando en qué serie de ilustraciones podría hacer. Todo surgió a partir de una ilustración de Hermes, que hice con un estilo más detallista y anatómico, no tan royo “comiquero”, como lo que suelo hacer. Tuvo una muy buena recepción en redes, y pensé ¿por qué no hacer 31 dioses para el Inktober?

En cuanto al tema elegido he de decir que la mitología me ha acompañado a  toda mi vida. Tengo libros infantiles más didácticos y algunos más de adultos que tratan la mitología griega, egipcia, nórdica, etc. Es algo que me hacia mucha ilusión ilustrar.

La idea era hacer 31 dioses diferentes, completamente desnudos con algunos detalles de la iconografía propia de cada dios. No quería limitarme a hacer cuerpos academicistas, clásicos o normativos y me sentía en la casi obligación de visibilizar el colectivo LGBTI, algo que me motivaba desde un principio. Quería hacerlo desde un punto de vista reivindicativo, de ahí que hayan dioses transexuales, más gordos, más delgados, con más pelo, con menos, más amanerados o masculinos, etc. He jugado con todo el espectro que nos ofrece el género y el cuerpo humano.

¿Cómo elegiste a las divinidades?

Fue algo básico, busqué dioses que tuvieran algo atractivo a la hora de representarlos. También me guié por lo que iba leyendo sobre las mitologías y por lo que la gente me iba proponiendo por las redes. Quería hacerlos humanos. Podría hacer incluso alguno con cuatro brazos, pero no quería hacerlos con cabezas de animales. Prefería humanizarlos. Por eso, y pensando en ese toque de ilustración de moda que siempre tengo en mente, basándome en la figura animal hice detalles en algunos personajes como la nariz puntiaguda, o un peinado que tenga unas orejas de chacal, etc. En el caso del dios romano Jano, al cual se le suele representar con dos caras, la suya y otra en la nuca, como no quería alejarme tanto de lo humano, decidí hacerlo como un persona de a pié que usa dos máscaras diferentes, una joven y otra anciana.

¿Por qué las máscaras de Jano no llevan el lunar, tan representativo de tu obra?

No tienen el lunar porque lo tendría debajo de la máscara. En realidad cuando lo dibujaba pensaba en el Inktober del año pasado en el cual todos los retratos tenían el lunar excepto uno, “Venenoso”, que represntaba a un chico quitándose la máscara y dejando ver que debajo solo tenía serpientes. Era una manera de representar a las personas tóxicas. De algún modo, tanto la máscara de Venenoso como las de Jano no son reales, simbolizan aquello que se quiere exponer, es como si yo por estética quisiera quitarme el lunar.

Detalle de la ilustración "Venenoso" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Venenoso» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Háblanos de la estética homoerótica tanto de esta serie como la de tus obras previas

Yo siempre intento juntar morbo y elegancia por amor a la estética. Esta fusión la plasmo en toda mi obra. Me gusta darle a lo banal, a lo pornográfico ese toque de elegancia. Al principio me pregunté ¿por qué si soy gay tengo que hacer ilustraciones gays? Luego me lo propuse y me di cuenta que salía solo, que es parte de mí. Me encanta la estética del hinduismo y budismo pero por cautela, al ser una religión y una cultura aún vivas, no quería ponerme a representar a los dioses desnudos, aunque los hindúes, por ejemplo, veneran la androgínia. Pensé que esto podría llegar a ofender.

¿Entiendo qué has hecho un ejercicio de autocensura?

Sí, hay un ejercicio de autocensura. Por ejemplo, en las redes me preguntaron si iba a hacer a Cristo. La verdad es que respeto las creencias de la gente y si hacerlo a mi manera atentaba contra estas, prefería centrarme en los mitos y leyendas. Ofender por ofender me parece demasiado gratuito.

¿Crees que esta fusión entre estética y porno determina el público al que va dirigida tu obra?

Siempre he pensado que hacer obras de carácter homoerótico quizás me cerrara puertas para ilustrar algún día un cuento infantil. El público al que llego no es intencional. Hago lo que siento, y de esa manera llego a gente con inquietudes y gustos similares. La mayoría de mi público van a ser hombres, de hecho en Instagram podría decir que el 85% que compra mi obra son hombres del colectivo LGBTI. Con mi obra pretendo dar visibilidad al mundo no normativo. Es una lucha que llevo conmigo, pues considero que por ser hombre no he de vestir de una manera concreta. A la hora de realizar algunos de los dioses he consultado a personas de colectivos queer, para ver si podría ofenderles la manera de representar algunos personajes.

¿De dónde sacas los modelos para tus personajes?

De mi cabeza, aunque en algunas ocasiones he recurrido a alguna cuenta en Instagram para inspirarme con las anatomías y las poses que beben mucho del mundo de la moda. Cuando dibujaba en mi escritorio habían dos libros: uno de mitología dirigido a publico adolescente que recopilaba divinidades de diversas mitologías, y otro que recogía las obras del artista Alphonse Mucha. Considero que su elegancia a la hora de transmitir las formas del cuerpo femenino, su estética silueteada en rostros, manos y pelo han sido de gran inspiración para mis obras.

Detalle de la ilustración "Helios" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Helios» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

¿Qué hay de ti en estas ilustraciones?

Soy tan visceral que todo lo que hago lo saco de mí. Cuando decidí marcarme un “Frida Kahlo” haciéndome autorretratos continuamente o poniendo a todos los personajes que diseñaba el lunar, me di cuenta que era algo de lo que pequeño renegaba y ahora es parte de mi identidad.

¿Por qué elegiste Mamut Concept Store para exponer God is Queer?

En realidad me eligieron ellos a mí. Es una tienda que nació hace unos meses, en la que se vende, ropa y productos de decoración realizados por diseñadores emergentes. Los dueños de la concept store llevan también Ediciones Hidroavión, una editorial así mas “indie”, en la que publican a escritores e ilustradores emergentes. El pasado verano a través de Instagram me escribieron desde Mamut y me ofrecieron exponer en su tienda. Fijamos fecha y programamos la exposición God is Queer.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

¿Para cuándo el próximo proyecto? ¿Qué ideas tienes en mente?

Me quiero centrar, por temas de trabajo, en la ilustración editorial y de moda. Tengo varias ideas para ilustrar algunas de las colecciones de diseñadores como Versace o Moschino, con colores muy “pop”. Por lo que respecta a esta exposición sí que me gustaría crear un libro con esta misma estética de ilustración, con diferentes historias, mitos y leyendas con temática queer.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Andrés Herraiz Llavador

‘La Grande Safae’: brumosa memoria de la identidad sexual

‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi
Le Fresnoy – Studio national des arts contemporains
Ficción/Documental
15’56”, 2014. Francia

Componer un mapa de predilecciones o devocionario de insondables fetichismos permite acudir a la estocástica búsqueda de documentos y registros, traslados, encuentros y sondeos inagotables entre fuentes dispersas que, amén de trazar un camino fértilmente desnortado, concluyen configurando una bienvenida calima de dilentantismo y una inopidada cartografía de hallazgos.

A estas caracterísitcas y nómina de requisitos responde el caso que nos ocupa: ‘La Grande Safae’, un inquietante cortometraje pseudodocumental rubricado por la artista y cineasta Randa Maroufi (Casablanca, 1987), quien, a la postre, se revela en una creadora con una excelsa deriva curricular, cuyos proyectos audiovisuales, fotográficos y performativos han alimentado el discurso programático de numerosos festivales internacionales, erigida en un referente del testimonio artístico franco-marroquí del último lustro, tanto por el orden conceptual de sus propuestas como por el desarrollo metodológico de los diversos cometidos en los que se ha embarcado desde la consumación de su diplomatura en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetúan, a comienzos de la presente década.

Trailer «The Great Safae» by Randa MAROUFI from Randa Maroufi on Vimeo.

Maroufi, miembro residente de la Casa de Velázquez con un proyecto que pretende radiografiar alguno de los sótanos de la idiosincrasia ceutí –como es el tráfico de bienes manufacturados introducidos a pie atravesando la frontera del norte de Marruecos–, ha recalado recientemente en Madrid fruto de su participación en la edición de Estampa 2017, a través del centro de creación artística e investigación que l’Académie de France atesora en la capital. Cabe mencionar que su penúltimo ejercico en la dirección, ‘Le park’ (2015) –retrato generacional de un heteróclito grupo de jóvenes que merodean un parque de atracciones abandonado en la ciudad de Casablanca– ha recibido más de una veintena de premios internacionales y forma parte de la colección de fotografía y vídeo del Centre National des Arts Plastiques (CNAP).

‘La Grande Safae’, rodada en el invierno tangerino de 2014, en tanto que una lírica y neblinosa aproximación al frágil territorio de la memoria familiar y personal, viene a erigirse en una ineludible y singularísima opera prima que justifica el presumible y dilatado urdimiento de un proyecto alimentado sin definición por la doméstica herencia cultural, polarizada en torno de la figura de Safae, travestido empleado del hogar de la familia de Randa Maroufi hasta comienzos de la década de los ochenta, cuya identidad sexual hubo transitado como una extemporánea incógnita por el templado microcosmos del lar y del vecindario.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Maroufi se sirve de tres actrices y un actor – entre los que destaca Ayoub Layoussifi, presente en la gala inaugural del festival internacional de mediometrajes de València La Cabina, fruto de su dirección en ‘Tikitat-a-soulima’– para encarnar el papel de La Grande Safae en diversas e inquietantes secuencias cuyos planos generales evocan simbólicamente la identidad del personaje nuclear, cuya relación con los distintos espacios registrados (salón del hogar, azotea, garita urbana, entrada de hamman y gabinete marital) permite cuestionar y sondear la conducta y condición de sus transformaciones, solidificando un ejercicio de introspectivo y enteco equilibrio entre “lo que somos y queremos ser”.

La alusiva crónica secuencial de ‘La Grande Safae’ porta consigo el relato testimonial en voice-over de diferentes familiares y vecinos, cuyas aserciones y versiones contradictorias acerca de la identidad sexual de Safae solidifican la justificación última de la película, encaminada a reflexionar, a modo de narración semiótica, en torno de la ambigüedad de los cuerpos en el espacio íntimo y público. Destacada praxis de la brumosa memoria biográfica para recomponer, mediante la calima de procesos ficticios, el discurso inductivo de Randa Maroufi, celebrado descubrimiento para quien suscribe.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Javi Moreno: selfies, avatares y muchachos

Hipertexto2014, de Javi Moreno
SET espai d’art
Plaza Miracle del Mocadoret, 4. Valencia
Inauguración: viernes 23 de mayo
Hasta el 28 de junio

La exposición ‘Hipertexto2014’ aborda la escenificación del deseo del adolescente en la web 2.0 y reflexiona en torno a la prohibición de representar el cuerpo del menor como cuerpo deseable. La muestra del artista alicantino se inaugura este próximo viernes, 23 de mayo en SET espai d’art y podrá verse hasta el 28 de junio.

Instantáneas tomadas con dispositivos móviles y rápidamente publicadas en redes sociales (selfies), interfaces digitales, emoticonos y gadgets constituyen todo un material visual a deconstruir con el fin de evidenciar los dispositivos de poder identitarios que vehiculan y definen a las imágenes amateurs del paradigma digital contemporáneo. La deriva en la red WWW es la estrella polar para un proceso de trabajo masivo en la serie ‘Hipertexto2014’: primero, el artista recopila de la red imágenes amateurs donde el menor escenifica deseos y placeres; en segundo lugar, varía pictóricamente dichas imágenes y, por último, periódicamente va hipervinculando las imágenes pintadas con las imágenes referentes en su blog http://hipertexto2014.tumblr.com/.

‘Hipertexto2014’, que abarca el trabajo plástico de 2014 (todavía en curso), profundiza en lo irrepresentable, en el cuerpo sexualizado del adolescente. Entre diario etnográfico y apunte privado, la última propuesta de  Javi Moreno pretende esquivar la noción de verdad implícita al medio fotográfico y permitir la visibilización legítima de cuerpos disidentes para el orden heteronormativo y la lógica de poder adulto-menor.

Obra de Javi Moreno en la exposición 'Hipertexto2014'. Imagen cortesía de SET espai d'art.

Obra de Javi Moreno en la exposición ‘Hipertexto2014’. Imagen cortesía de SET espai d’art.

John y su identidad sexual

Sala Russafa

La decisión de John

Hasta el domingo 10 de febrero

Sala Russafa entrena en Comunidad Valenciana la obra La decisión de Johnuna versión de Cock, pieza escrita por el joven dramaturgo inglés Mike Bartlett que obtuvo el Premio Olivier 2010 a la Mejor Producción en el Royal Court de Londres. Del jueves 7 al domingo 10 de febrero van a ofrecerse cuatro únicas funciones de este montaje realizado por la compañía Teatro del Noctámbulo (Extremadura) que dirige el irlandés Denis Rafter.

La acción arranca cuando, en el descanso de unos días en la relación de John con su novio, H., conoce a M., una mujer que le provocará una inesperada atracción sexual, dejándole lleno de confusión. John deberá decidir con quién quiere quedarse, si desea seguir con su novio o abandonar la homosexualidad para llevar una vida más convencional junto a M. Para tratar de aclararse, el triángulo amoroso decide hacer una cena a la que se une el padre de H., añadiendo más hierro a una tensa pelea en la que entran en juego los intereses de cada personaje.

La producción de Teatro del Noctámbulo se hizo con 4 premios Jara en 2011: a la Mejor Actriz para Isabel Sánchez, al Mejor Actor para José Vicente Moirón, al Mejor Espectáculo de Teatro y a la Mejor Dirección para Denis Rafter. Después de una pausa, el espectáculo retoma su gira española en la que recala, por primera vez, en la Comunidad Valenciana. La propuesta reúne intensas interpretaciones con una original puesta en escena circular en la que parte del público comparte escenario con los actores. Esto le permite experimentar de muy cerca las vivencias de los personajes que realizan, mediante un vivo intercambio verbal, una reflexión acerca de las convenciones, el egoísmo en las relaciones sentimentales y la identidad sexual en una deliciosa pieza, llena de emociones, que ha conseguido inmejorables críticas en España y Reino Unido.