La Falla Corona presenta su proyecto para 2017

Proyecto de Falla Corona 2017
Presentado en Els Tallers de la Ciudad Fallera
Sábado 5 de noviembre de 2016

El proyecto de Falla Corona para el año 2017, que lleva por título “Sense permís”, ha sido presentado este primer fin de semana de noviembre en Els Tallers de la Ciudad Fallera. La Falla estará compuesta por dos volúmenes, la infantil y la grande, aunque ambas funcionarán conjuntamente creando una gran escena. En la falla infantil una niña se aúpa sobre una corona y observa otra más grande construida en madera que es sostenida por un personaje adulto, que no es otra cosa que la falla grande.

La obra, diseñada por Isidro Ferrer (Premio nacional de diseño 2002) y que realizará El Taller de Manolo Martín, tiene múltiples lecturas que no ha desvelado del todo su autor, aunque uno de los significados evidentes es la relación entre el mundo de los niños y el de los adultos.

FullSizeRender-4Mossén Sorell Corona es conocida por sus propuestas de fallas innovadoras que desde hace unos años están proyectadas por grandes nombres del diseño como Ibán Ramón, Dídac Ballester, Escif, Javier Jaen y ahora Isidro Ferrer. El taller de Manolo Martín, que realizará la falla, ya ha trabajado en numerosas ocasiones en colaboración con diseñadores e ilustradores de la talla de Sento Llobell, Sigfrido Martín Begué o Javier Mariscal.

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Más grafía que tipografía

Caixa Alta, caixa baixa
Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Desde el 29 de junio de 2016

El MuVIM ha hecho coincidir el mundo paisajístico de los Lambert con el del diseño, inaugurando al mismo tiempo que Los Lambert. Paisajes vividos, paisajes soñados, la exposición Caixa Alta, caixa baixa, en la que 28 artistas recrean las letras del abecedario en clave más gráfica que tipográfica.

“En la actualidad la ‘grafía’ parece vencer a la ‘tipografía’ y nos permite hablar de espectador en lugar de lector”, explica Begoña Jordá, comisaria de la exposición que presentó en el MuVIM junto a Dídac Ballester, uno de los artistas participantes.

Caixa Alta, caixa baixa, en el MUVIM.

Caixa Alta, caixa baixa, en el MUVIM.

“El diseñador ya no se dirige al ‘que lee’, sino al ‘que mira con atención un objeto´”, apunta Jordá de forma muy sugerente, subrayando cómo en la muestra que el MuVIM acoge en su sala, valga la redundancia, baja, “se juega con el doble sentido de las mayúsculas y las minúsculas, tanto a nivel gráfico como tipográfico”.

Begoña Jordá aclaró durante su presentación que no se trataba de un trabajo “fin de carrera, sino de un trabajo de mucha calidad sobre diseño, en colaboración con la Universitat Politècnica de València”.

Caixa Alta, caixa baixa. MuVIM.

Desanda, de José Rochina, en Caixa Alta, caixa baixa del MuVIM.

Abandono de la tipografía y el ordenador

En un gran panel aparecen esas cajas tridimensionales en las que cada artista ha dado rienda suelta a su imaginación para jugar con las letras. Letras que ya no remiten a frase alguna, sino que muestran su poder significante, visual, libre de la atadura del significado. Lástima que en la pared contraria se haya montado un conjunto de letras, que remiten a diversos premios de diseño, unidas desaliñadamente con torpe celofán. El “museo de las ideas” parece, en este caso, haber mostrado cierta escasez.

Menos mal que Dídac Bellester, con sus ‘48 variaciones de una foto de perfil’, Maddie de la Gándara, con ‘Neón’, William Marloco, con ‘Typus Tempus’, Ibán Ramón, con ‘El porqué de las cajas’, José Rochina, con ‘Desanda’, o Iván Torres, con ‘Pollastres tipográfics’, por citar algunos, compensan el desaguisado con talento gráfico.

“Hemos querido trabajar el mundo del diseño no desde la idea, sino desde una caja en tres dimensiones, abandonando la tipografía y el ordenador y volviendo a trabajar la plasticidad con la mano”, concluyó Jordá.

Pollastres tipogràfics, de Iván Torres, en Caixa alta, caixa baixa del MuVIM.

Pollastres tipogràfics, de Iván Torres, en Caixa alta, caixa baixa del MuVIM.

Salva Torres

Ibán en el IVAM por Fallas

Ibán Ramón. Posicionament gràfic
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Fallas 2016

El proyecto ‘Ibán Ramón. Posicionament gràfic’ presenta en el hall del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) una selección de los trabajos desarrollados por el diseñador valenciano durante los últimos años en torno al mundo de las fallas. Llibrets, carteles, objetos y fotografías son los materiales que conforman esta presentación organizada por el museo con motivo de la publicación del libro del mismo título editado por el IVAM. En la muestra destacan los elementos que configuran la campaña oficial para las Fallas 2016, enraizada en los materiales y los instrumentos del viejo oficio de la carpintería.

Durante la presentación, el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, agradeció al IVAM su apertura y aceptación del mundo de las fallas en tanto que arte moderno y popular: “No era normal que una institución de referencia como el IVAM se mantuviera de espaldas al festival de cultura popular que suponen las fallas”.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Presentación de la exposición de Ibán Ramón. Imagen cortesía del IVAM.

Fuset añadió que la candidatura de las Fallas a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad supone además “una oportunidad para buscar la excelencia en el diseño gráfico y en el resto de artes implicadas en la fiesta”.

El concejal se mostró satisfecho del eco obtenido por la campaña gráfica de las Fallas 2016: “Ha saltado a las calles, las estaciones, los lugares públicos y ahora también al museo”. Fuset subrayó que la muestra no será la última colaboración con el Instituto Valenciano de Arte Moderno: “Desde el Ayuntamiento queremos hacer piña con el resto de instituciones. Era la situación anterior la que no resultaba normal”.

Para el director del IVAM, José Miguel García Cortés, el proyecto de Ibán Ramón es significativo por dos razones: “Una, porque inicia una relación con el mundo de las fallas y toda una vertiente de la cultura popular que tanta importancia y arraigo tiene en nuestra ciudad. Dos, como un paso más en el papel que el diseño, en el sentido más amplio del término, tiene que jugar en la programación futura del IVAM”.

Ibán Ramón Rodríguez (Valencia, 1969) es diseñador y director de arte profesional desde 1994. En 2001 creó el Estudio Ibán Ramón, especializado en proyectos de identidad corporativa, diseño editorial y comunicación gráfica. Su papel en la investigación y el desarrollo de nuevos caminos para las fallas es evidente desde hace años, tanto en la creación de “antimonumentos” como de llibrets de falla.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

Imagen de la exposición de Ibán Ramón. Cortesía del IVAM.

 

¿Cómo se elige a una Fallera Mayor?

Entrevistamos a Elena Muñoz Carrascosa, integrante del Jurado de elección de la Corte de Honor de la Fallera Mayor Infantil de Valencia (FMIV) 2016.

Hace unos meses el presidente de Junta Central Fallera, Pere Fuset, anunciaba una nueva constitución del jurado encargado de escoger a la Corte de Honor 2016. La medida forma parte de una serie de novedades relacionadas con las fiestas josefinas y sus protagonistas, las Falleras Mayores de Valencia. Pero, ¿cómo se elige a una Fallera Mayor Infantil?

El jurado, compuesto por cinco personas relacionadas profesionalmente con el ámbito infantil, eligió a 13 candidatas de entre 72. Una vez seleccionadas, otro jurado distinto, electo en asamblea de presidentes, se encargó de nombrar a Sofía Soler Casas como Fallera Mayor Infantil de Valencia (FMIV). Pero, ¿cómo es realmente es proceso de selección de la FMIV?

Nadie mejor que una integrante del jurado para desvelarnos las curiosidades de este delicado procedimiento. Por ello, hemos entrevistado a Elena Muñoz Carrascosa, encargada junto a María Zamora, Carme Juan, Alba Cervera y Ximo Hernández de seleccionar a trece candidatas a FMIV. Así, nos descubre los motivos más humanos y el afecto con que ejercen una tarea con tanta responsabilidad.

MAKMA: Elena, ¿cuál fue tu reacción al conocer la noticia de que habían pensado en ti para formar parte de este Jurado?
Elena Muñoz: Siempre he sido muy crítica con este tema, al tratarse de niñas. En cuanto me llamaron les expliqué que a mi hija jamás la presentaría a una competición así, por lo que, quizás, no fuera yo la persona más idónea. La respuesta que me dieron es que, precisamente, les interesaba mi perfil por esto. Así que decidí vivirlo desde dentro, y no me arrepiento. Mi percepción ha cambiado bastante aunque, eso sí, continúo pensando que no presentaría a mi hija.

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M: Imagino que la tarea debe ser muy complicada e incluso emocionalmente difícil, pensando en las 59 niñas que se quedarán fuera. ¿Qué buscabais?
EM: Cuando fuimos citados, ninguno de los cinco conocía quiénes iban a ser sus compañeros y compañeras de Jurado. Además, en mi caso, no conocía a ninguno de los otros cuatro. Me pareció genial que todos, de alguna manera, estuviésemos relacionados con el mundo de los niños, e hicimos un buen equipo. Fue una suerte porque los cinco teníamos muy claro que queríamos un grupo de niñas compacto que funcionara como conjunto. ¡Piensa en todo el tiempo que van a convivir durante un año con una agenda brutal! Buscábamos niñas que se adaptaran a cualquier situación y que su resistencia al cansancio fuera muy alta. Durante los meses de febrero y marzo iban a faltar mucho al colegio, por lo que esto no podía suponer un problema para ellas. En ningún momento pasamos por alto que esto es un proceso de selección, y que es duro, así que queríamos que todas lo recordasen con mucho cariño.

M: Hay otras competiciones dónde las niñas y niños deben demostrar que saben cantar, dibujar, cocinar, resolver complicadas operaciones matemáticas, etc. ¿A qué pruebas se enfrentaron las candidatas a FMIV 2016?
EM: Las actividades fueron muy diversas: hemos ido a una granja escuela, hemos visitado el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, hemos hecho una excursión a la huerta de Valencia, hemos convivido con las familias y entrevistado a padres y madres, nos hemos lanzado por los toboganes del Gulliver… así durante dos semanas (del 9 al 26 de septiembre) muy intensas en las que, obviamente, cogimos mucho cariño a las niñas. Yo creo que hubiéramos podido confeccionar tres Cortes más. Fue algo emocionalmente difícil.

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M: Imagino que no estarían vestidas todo ese tiempo con el traje de fallera. ¿Qué anécdotas destacarías?
EM: No (se ríe), no siempre iban ataviadas con el traje de valenciana, aunque sí se vistieron en más de una ocasión. Recuerdo la visita al Ayuntamiento, donde conocieron el hemiciclo, el salón de cristal y, cómo no, salieron al balcón donde juntas entonaron al unísono “Senyor Pirotècnic pot començar la mascletà”. El día que visitamos al Gremio de Artistas Falleros estuvieron vestidas todo el día, desde las once de la mañana hasta las siete de la tarde. Ese día comimos juntos un menú de entrantes, paella y de postre: helado. Cuándo vimos el helado pensamos, ¡a ver…! Pero todo salió correctamente.

M: ¿Qué cosas cambiarías o mejorarías de este proceso?
EM: Cambiaría el modo de elección desde el principio, desde las preselecciones de julio. Al tratarse de niñas, se debería hacer de otra manera. Es mucha presión para ellas: la falla, la familia, ellas mismas… No sé como lo mejoraría, pero habría que estudiarlo en profundidad, ya que no debemos olvidar que, una vez elegidas, representan a Valencia. Me ha gustado que Sofía hablara en la Cridà. El sector infantil es el futuro de la fiesta, y hay que cuidarlo y mimarlo, al igual que la adolescencia también se debe cuidar mucho. Poco a poco hay que evolucionar.

M: Las Fallas parecen tomar un nuevo rumbo con el nuevo Gobierno, consciente del interés social, cultural y económico de la fiesta y su importancia para la ciudad. Uno de los gestos más visibles es la serie de carteles firmados por Ibán Ramón, vinculado también a la falla de la que formas parte, Mossen Sorell – Corona. ¿En qué momento y por qué la falla Corona comienza a plantar fallas experimentales? ¿Qué queréis transmitir o demostrar con esto?
EM: Falla Corona, comisión a la que pertenezco, lleva haciendo innovación desde hace veinte años. Queremos renovar sin abandonar los aspectos tradicionales de la fiesta. Nuestros proyectos determinan todas las actividades del ejercicio, pero por lo demás somos como una falla normal: salimos en la Ofrenda, hacemos pasacalles, y bailamos en las “verbenas modernas de Corona”. Pero también colaboramos con Intramurs, hemos presentado nuestro proyecto en galerías de arte contemporáneo, en la Valencia Disseny Week, en el IVAM, etc.
Corona ya no tiene que demostrar nada, por eso decidimos en 2015 dejar el concurso de fallas experimentales e innovadoras, porque ya es algo intrínseco a nosotros y lo debería ser para todas las fallas. Además tenemos la suerte de contar con Ibán Ramón, que diseña nuestros llibrets desde 2013, recientemente Premio de Oro ADCV con unos fanzines diseñados por él, con dibujo de Escif y texto de Mr. Perfumme. Todo un orgullo.

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Créditos de las imágenes: Cortesía de Elena Muñoz Carrascosa y demás miembros del Jurado.
De arriba a abajo, candidatas a FMIV 2016 en las escaleras del Ayuntamiento; “selfie” de algunas de las niñas con los cinco miembros del Jurado; y retrato de Elena Muñoz Carrascosa.

Patrias de Nailon. Falla Mossén Sorell-Corona 2016

Presentación “Patrias de Nailon” de la Falla Mossén Sorell-Corona
Diseñada por Javier Jaén
Salón de Actos del IVAM

El pasado jueves 21 tuvo lugar en el IVAM la presentación del proyecto escogido por la Falla Mossén Sorell-Corona para su monumento en las próxima fiestas josefinas. Esta comisión se convierte, así, en la primera que celebra alguno de sus actos en el Instituto Valenciá d´Art Modern. La presentación ha estado abierta, por lo tanto, al público general, además de los propios falleros.
La llamativa propuesta, diseñada por el catalán Javier Jaén, será producida en el taller de José Lafarga, artista encargado también de levantar Na Jordana en 2016. Este proyecto de la Falla Corona contribuye una vez más al acercamiento entre el mundo de la Fallas y el del diseño y arte contemporáneos, en la línea de años anteriores. Recordemos a Escif con su inteligente y acertada propuesta “Tot el que sobra” el año pasado, o “El Joc de la Reinvenció” y “Ornament i Delicte” de los diseñadores Ibán Ramón + Dídac Ballester de 2013 y 2014 respectivamente.

Proyecto 2016 de Javier Jaén, "Patrias de nailon". Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

“Patrias de nailón” es el título de falla firmada por Jáen. Las banderas son telas divididas habitualmente en geometrías de colores. Son comúnmente rectangulares. Se aseguran por uno de sus lados a un asta y se convierten en la enseña de una nación, un país, una patria, un lugar delimitado, una frontera. La profanación o ultraje a una bandera es un término aplicado a diversos actos intencionales de su destrucción, como metáfora de lo que representa. Es un acto simbólico y político. Algunos países tienen leyes que prohíben métodos de destrucción como la quema, otros en cambio tienen leyes que protegen el derecho a quemar una bandera como libertad de expresión. La bandera blanca no diferencia entre pueblos, estados, culturas, lenguas o religiones. Es un símbolo internacional usado en periodos bélicos o de conflicto, posee varios significados: rendición, solicitud de parlamentar con el enemigo, alto el fuego o cese de las hostilidades entre seres humanos.

Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

El diseñador Javier Jaén colabora habitualmente con publicaciones internacionales como “The New York Times”, “Washington Post”, “Le Monde”, “The New Yorker”, “El País Semanal” o diferentes editoriales españolas. La comisión Mossén Sorell – Corona sigue cumpliendo el compromiso adquirido con su público de conseguir ser un escaparate de arte visual contemporáneo en las Fallas de Valencia.
Su conocimiento del mundo de la comunicación ha convertido a Javier Jaén en un referente de trabajos cargados de fuerza visual e ironía, algo que le permitirá acercarse al lenguaje fallero con facilidad. La producción del trabajo correrá a cargo del taller de José Lafarga. Después de haber plantado durante varios años fallas en la primera línea del panorama fallero, ha demostrado un gran
cuidado de la técnica y un virtuosismo en los detalles, algo que, sin duda, serán un acicate para el cometido de hacer realidad el innovador proyecto que esta vez plantea Falla Corona.

Web de Javier Jaén
Web de la falla Corona

Gastronomía y diseño, un plato de éxito

Exposición Gastro+Design
Gastrónoma 2015 de Feria Valencia
Del 14 al 16 de noviembre de 2015

Se consume por la boca, pero también, y de qué manera, por los ojos. De ahí la importancia del diseño a la hora de comprar un producto. “El poder que tiene la imagen sobre la venta es brutal”, explica Pedro González, al frente del estudio de diseño que lleva su nombre, encargado del comisariado de la exposición Gastro+Design en el marco de Gastrónoma 2105. Para poner en valor toda esa creatividad que se halla detrás del éxito de muchas marcas comerciales, se mostrarán 25 trabajos de 16 estudios valencianos en Feria Valencia del 14 al 16 de noviembre.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Los trabajos de diseño están relacionados con marcas de bebidas, licores, cervezas artesanales, arroces, aceites, jamones o cafés. También con espacios de ocio y restaurantes que por su ambiente resultan singulares. Marcas y espacios que han visto en muchos casos incrementar sus ventas gracias al maridaje entre el producto y su forma de presentación. “Las etiquetas suscitan recuerdo en el consumidor”, subraya González. Y ese recuerdo es el que incita a la compra. Ahora bien, cuidar la imagen sin cuidar al mismo tiempo la calidad del producto no suele funcionar. “Antes te la podían colar, pero al consumidor sólo le engañas una vez”.

El estudio de Pedro González ha sido el encargado de reunir algunos de los primeros nombres del diseño valenciano: Conca y Marzal, Menta, Ibán Ramón y Dídac Ballester, Lavernia & Cienfuegos, Gallén+Ibáñez, Borja García Estudio, Daniel Nebot y Paco Roca, Estudio Pepe Gimeno o el propio organizador, entre otros. Algunos de ellos, como los casos de Nebot y Lavernia, Premios Nacionales de Diseño. Y otros, como Roca, Premio Nacional de Ilustración.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Estudios y diseñadores ninguneados por la anterior Administración. “Se ha menospreciado a la profesión, contratando a gente amateur y pagando honorarios muy por debajo de lo estipulado”, afirma González. Reconoce que se ha dado “un pequeño paso adelante” con el actual equipo de gobierno, pero que todavía “está lejos” de que haya ese reconocimiento hacia los profesionales del diseño. “Un cartel no se puede hacer por 1000€”, dice. Aunque reconoce que “con todas las obscenidades políticas cometidas se hace ahora difícil de entender que haya que pagar entre 4000 y 6000€ por un cartel, acorde con las tarifas establecidas”.

La exposición Gastro+Design viene a arrojar un poco de luz en relación con esa puesta en valor del diseño. “Tenemos que educar a la Administración para que sepa lo que está comprando”. Del mismo modo que las marcas han de saber que un buen diseño puede favorecer las ventas. Los casos prácticos que se presentan en Gastrónoma 2015 “refuerzan la importancia entre la calidad del producto y la inversión en su presentación como fórmula de éxito”.

Y Pedro González pone su propio ejemplo con el “boom” de Bodegas Hispano Suizas, el diseño de la etiqueta de la cerveza Lalola, de Daniel Nebot y Paco Roca, la identidad visual de los jamones Extrem, de Gallén+Ibáñez, o el diseño de los restaurantes Copenhague, Malmö y Oslo, de Borja García Estudio. “Nos hemos centrado en productos gourmet, para acercarnos a un público quizás más selecto y amante de la gastronomía”. Un público “bipolar” en tiempos de crisis. “Hablamos de gente que consume productos de las grandes superficies y de ese otro que ha provocado el renacer de espacios más especializados”.

En este sentido, Pedro González reconoce que la crisis “ha limpiado el mercado en todos los sectores”, de forma que en el diseño, “antes más atomizado, ahora se ha quedado lo mejor”. Gastro+Design, en Gastrónoma 2015 de Feria Valencia, es un ejemplo de todo ello. También un ejemplo de que “el diseño es garantía de éxito”, concluye el organizador.

Imagen promocional de la exposición Gastro + Design. Cortesía de Estudio Pedro González.

Imagen promocional de la exposición Gastro + Design. Cortesía de Estudio Pedro González.

Salva Torres

Las Naves reúne 30 años de diseño valenciano

Tres décadas de diseño
Organizada por la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Hasta el 5 de septiembre

Acercar y dar a conocer una parte de los treinta años de diseño gráfico e industrial en la Comunidad Valenciana a todos los públicos y poner en valor el talento y gran trabajo de los profesionales que viven y trabajan en la Comunitat Valenciana. Y hacerlo de una manera accesible, cercana, donde el visitante pudiera tocar, disfrutar y manipular cada uno de los diseños. Estos son dos de los principales objetivos de la exposición Tres décadas de diseño, una muestra organizada por la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV) y comisariada por Marisa Gallén y Carmina Ibáñez, del estudio Gallén+Ibáñez.

Esta actividad, enmarcada dentro del programa #30ADCV, pretende reunir y mostrar algunas de las piezas más icónicas y representativas que han desarrollado durante estos años los diseñadores valencianos. La exposición, que se encuentra en Las Naves, ha sido prorrogada en las últimas semanas y se podrá visitar hasta el próximo 5 de septiembre.

La muestra presenta tres escenografías para las tres décadas de vida de la ADCV (1985-1995/1995-2005/2005-2015) y pretende reflejar el espíritu que dio personalidad formal a cada una de estas décadas a partir de escenografías configuradas con obras de los socios profesionales y empresas asociadas. “Queríamos mostrar una exposición donde convivieran con naturalidad las piezas de diseño, tanto gráfico como de producto, de los socios de la asociación en estos 30 años”, explica Carmina Ibáñez.

Una de las instalaciones de la exposición 'Tres décadas de diseño'. Imagen cortesía de Las Naves.

Una de las instalaciones de la exposición ‘Tres décadas de diseño’. Imagen cortesía de Las Naves.

“Para ello intentamos dar cabida al mayor número posible de piezas de los socios. Al tratarse de escenografías, las piezas debían ser armónicas entre sí y configurar ambientes habitables. Este peculiar concepto expositivo permite al visitante el contacto directo con el diseño ya que hemos orientado la puesta en escena para ser paladeada sin las restricciones habituales que impiden el acceso a las piezas y al disfrute de aquellos aspectos que van más allá de lo visual. En esta exposición se puede hojear un libro, sentarse en un sillón o abrir los cajones. De este modo el visitante puede analizar cómo el diseñador plantea un proyecto atendiendo a diferentes aspectos como la ergonomía, el confort, los valores táctiles de los materiales, la secuencia de un libro, etc”, destaca Marisa Gallén.

Tres décadas de diseño reúne algunas de las piezas más icónicas del diseño valenciano, como la estantería Literatura de Punt Mobles, el sillón Gong de José Juan Belda, la etiqueta del Premio Nacional Daniel Nebot para Maduresa (Bodega Celler del Roure), el primer cartel de Nude o el botijo La Siesta de Hector Serrano.

Sin embargo, hay muchas otras que no han podido estar presentes. “Al comisariar esta exposición nos hemos dado cuenta de que la historia del diseño valenciano se está perdiendo. Hay muchísimas piezas que fueron grandes protagonistas del diseño nacional e internacional de las cuáles quedan escasos ejemplares. Bien porque las empresas no guardan los muebles descatalogados o porque no ha habido una iniciativa pública para preservar ejemplares de estos diseños y los pocos ejemplares que quedan en manos privadas no se prestan por miedo a perderlos o estropearlos”, comenta Ibáñez.

Pasar un rato en esta muestra, sentarse en sus muebles, consultar sus libros, admirar sus carteles… es una manera de entender la evolución del diseño en estos años. “Durante los años 80 se produjo el boom del diseño español. Sin embargo, no existía en el mundo empresarial una cultura del proyecto, fue la administración pública la abanderada del diseño. La recién estrenada España democrática pretendía integrarse en Europa y el diseño se contempló como una herramienta imprescindible para conferir un plus de eficiencia e imaginación que le permitiera competir en el libre mercado. En esta década, el diseñador era visto como alguien más ligado a la moda o al arte y que o bien podía lanzarte a la fama con un producto estrella o te hundía la empresa con sus locas ideas creativas. En los 90, sobre todo tras la crisis del 93, se produjo un cambio hacia formas más contenidas y muchas empresas empezaron a contemplarlo como un elemento fundamental para su estrategia empresarial. Además, fue en esta década cuando se reguló la enseñanza del diseño”, subraya Gallén, que del 85 al 91 vivió uno de los momentos más estimulantes de la explosión del diseño valenciano en el colectivo La Nave.

Una de las instalaciones de la exposición 'Tres décadas de diseño'. Imagen cortesía de Las Naves.

Una de las instalaciones de la exposición ‘Tres décadas de diseño’. Imagen cortesía de Las Naves.

Para Nacho Lavernia, socio fundador y presidente de la asociación durante los años 1992-1996: “Se vivía con la sensación de que todo estaba por hacer. De que estábamos construyendo algo, haciendo país. Era un momento estimulante, lleno de ilusión y muy propicio al esfuerzo colectivo. La administración pública tenía ideas y estrategias para modernizar el tejido productivo valenciano. Y en este contexto la Asociación era una herramienta importante de su política industrial. Lo sabíamos y queríamos aprovecharlo porque estar juntos nos parecía importante.” De esta década son piezas tan representativas como la Lámpara Tauré de Eduardo Albors, la Vajilla Aymara de Pepe Gimeno, el cartel Franchise to Spain de Paco Bascuñán o la ya mencionada estantería Literatura de Vicent Martínez.

A partir de la segunda década (1995-2005) el diseño ha entrado a formar parte de la cultura empresarial y será la demanda industrial la que absorba la mayor parte de los esfuerzos reemplazando a la administración pública en la promoción del diseño. Para Mac Diego, presidente de la asociación entre los años 2001-2005, “el ordenador es una herramienta de trabajo imprescindible y la llave de acceso, con un sólo clik, a toda la cultura visual mundial”. De estos años encontramos piezas firmadas por CuldeSac, Ximo Roca, Carlos Tíscar, Miguel Herránz, Sandra Figuerola + Marisa Gallén, Paco Bascuñán, Ramón Pérez, Mac Diego, Pepe Gimeno, Vicente Gallega, Juan Martínez Estudio, Juan Nava, Didac Ballester o Ibán Ramón.

Hasta llegar a su época más reciente, marcada según Kike Correcher (presidente de la asociación entre los años 2005-2006) por dos fenómenos: “El positivo empuje de una nueva generación de profesionales con una visión mucho más global, y el negativo advenimiento de una crisis económica que dura hasta nuestros días”. Para Marisa Gallén, “la generación fundacional ha demostrado en su madurez un gran nivel profesional, ha logrado situar el diseño valenciano en el panorama nacional e internacional y, en su labor docente, ha contribuido a formar a la segunda generación. Por primera vez tenemos dos generaciones de diseñadores trabajando simultáneamente y con un alto grado de compromiso con la profesión”, concluye.

De esta última etapa encontramos proyectos de estudios tan consolidados como Lavernia & Cienfuegos, Pepe Gimeno, Gallén+Ibáñez, Carlos Tíscar… y, además, nuevos proyectos de diseñadores más jóvenes que despuntan por su talento tanto a nivel nacional como internacional. Ejemplos como Yonoh, Odosdesign, Inma Bermúdez, Borja García, Nueve Estudio, Estudio Merienda, Pixelarte, Yinsen, Luis Eslava, Menta y muchos otros que han posicionado a Valencia como una de las capitales del diseño.

En definitiva, una muestra donde el visitante está invitado a pasar, ver y tocar, y sobretodo a disfrutar de la exposición desde el respeto a las obras expuestas. La exposición, realizada en colaboración con  Las Naves, se inauguró el 28 de mayo, y está producida por Ricardo Alcaide y patrocinada por la Fundación Banco Sabadell.  Además contó con las colaboraciones de Finsa, OTH y Turia como cerveza oficial. En ella, también se podrá visionar un video que complementará virtualmente esta retrospectiva del diseño valenciano.

 

Arquilecturas: el mundo en tres dimensiones

Arquilecturas, de Silvana Andrés y Sonia Rayos

Acercar la arquitectura a los niños a partir de cuatro años, fomentar su creatividad e interés hacia el entorno físico, su curiosidad por diversos modelos de ciudades y desarrollar su inteligencia visual-espacial. Son algunos de los principales objetivos de Arquilecturas un novedoso proyecto puesto en marcha por la profesora de Plástica Silvana Andrés y la arquitecta Sonia Rayos. Consiste en talleres de arquitectura para niños en los que se trabaja con medios de representación arquitectónica como maquetas, fotomontajes, collages, planos, dibujos y medios digitales entre otros materiales.

Los primeros talleres de Arquilecturas se realizaron el pasado curso con gran éxito en diversos espacios culturales y en el Colegio de Arquitectos de Valencia. “En colaboración con la Concejalía de Juventud, este otoño ofreceremos los talleres a los centros educativos que lo soliciten, y también formamos parte del  Plan Joven de la Ciudad de Valencia”, dicen Andrés y Rayos. “A partir de octubre impartiremos el curso completo de extraescolares en colegios, en algunos aún pendientes de la matrícula y en otros, como el CEIP Pinedo, con dos grupos por la alta demanda. Participaremos en varios certámenes culturales, como Intramurs en octubre, y en noviembre en los talleres infantiles del festival femenino She’s the fest en las Naves”.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Conscientes de la importancia de la imagen como herramienta de comunicación, Andrés y Rayos han incluido el diseño gráfico con la colaboración de Ibán Ramón, autor de la identidad corporativa y del dossier de presentación.

Para poner en marcha su proyecto se han inspirado en otros semejantes que funcionan en  Europa. Entre ellos “las escuelas Vittra, colegios públicos suecos con una arquitectura increíble. ARKKI una escuela de arquitectura finlandesa para niños y jóvenes. Francesco Tonucci, con su proyecto Ciudad de los Niños, en el que se propone que las ciudades estén estructuradas y pensadas para los más pequeños.  Las propuestas de Maushaus en San Sebastián. También la revista de arquitectura para niños AMAG que es un referente, no sólo por las propuestas sino también porque trabaja con material de libre acceso OER recursos educativos abiertos”.

¿Cómo se les ocurrió la idea de Arquilecturas?

Procedemos de dos campos diferentes, la Arquitectura y las Bellas Artes, y nos apasiona confrontar nuestros puntos de vista sobre la concepción del espacio. Compartimos inquietudes sobre dos aspectos que nos parecen fundamentales en la educación. En primer lugar, la necesidad de introducir en los colegios la educación de la ciudadanía en el campo de la arquitectura y el espacio urbano. En segundo lugar, el interés sobre la función de la arquitectura en el ámbito de los espacios educativos, convencidas de que la calidad del aprendizaje está directamente influenciada por las características del entorno.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

Imagen del taller Le Corbu. Cortesía de las autoras.

¿Cómo se aproxima un tema tan complejo a la mente infantil?

Al hablar de arquitectura para niños se puede interpretar la propuesta como entretenimiento, pero ese no es el objetivo de Arquilecturas. Que en los talleres utilicemos el juego como medio, no quita para que en esencia, el objetivo sea formativo. Tampoco se trata de formar futuros arquitectos, pero sí de aprender a pensar a partir de experiencias.  Queremos abrir las posibilidades del aprendizaje infantil con múltiples lenguajes, con múltiples lecturas de la realidad. La arquitectura nos habla del espacio que habitamos, nos interesa aproximarnos a la arquitectura superando lo descriptivo y adentrándonos también en un trabajo narrativo. Nos parece esencial conectar los conocimientos sobre arquitectura con la vida de los niños, trabajar los espacios donde suceden cosas que afectan a la vida de las personas.

¿Cómo se desarrolla un taller?

Priorizamos el juego como herramienta básica de aprendizaje. El juego no es únicamente algo lúdico, requiere de constancia y esfuerzo. Los adultos estamos presentes en los talleres como mediadores, no nos interesa que el proceso se quede solo en autoexpresión, manejamos conceptos arquitectónicos e introducimos un lenguaje técnico que despierta la curiosidad de los niños. Mediante la introducción del estímulo son los niños los que plantean las preguntas, entendemos que de otro modo no puede darse un aprendizaje significativo. Por ejemplo, en el taller ‘Mi casa tiene raíces’, conocen los cimientos del edificio y las zapatas, recuerdan el nombre asociándolo con sus zapatos, soplan sobre un árbol de papel con y sin raíces, experimentan y sacan sus propias conclusiones. En el taller de ‘Le Corbu’ conocen a ese señor de gafas que hacía casas. Les enseñamos la Unite d´habitation de Marsella y la terraza donde el arquitecto tuvo en cuenta a los niños. Les explicamos lo que es el hormigón y construyen entre todos una estructura para una vivienda plurifamiliar en la que colocan después sus propios diseños de viviendas pasantes.

Profesora de Plástica durante 13 años, Silvana Andrés critica la reducción de esta asignatura convertida en optativa. “Al pasar a ser optativa en secundaria, un alumno puede acabar bachillerato sin haber recibido educación artística desde primaria. Es un gran error, pues todos los niños tienen imaginación y creatividad, el problema es mantenerla cuando se acaba la infancia. De hecho los niños entienden muy bien el arte y tienen muchos menos prejuicios que la mayoría de los adultos. Vivimos en un mundo repleto de estímulos visuales que afectan directamente al desarrollo de nuestros alumnos, por esto es fundamental dotarles de las herramientas apropiadas para desarrollar un espíritu crítico. Este es el objetivo prioritario de la asignatura, el desarrollo del pensamiento crítico visual. La educación artística es investigación, reflexión, enseñar a pensar y trabajar además con un lenguaje universal”, concluye Silvana Andrés.

El próximo mes Arquilecturas inaugura su sede en el barrio de Russafa (Calle Buenos Aires, 26)

Arquilecturas.

Sonia Rayos (izquierda) y Silvana Andrés, responsables del proyecto Arquilecturas. Imagen cortesía de las autoras.

Bel Carrasco

SET cumple 10

Javi Moreno, Juan Olivares, Cristina Almodóvar, Rubén Tortosa, Ibán Ramón, Isidro Ferrer, Lukas Ulmi, Sara Sanz, Sean Mackaoui, Sergio Barrera, Andreu Alfaro, Chema Madoz.
Set Espai d’Art
C/ En Grenyó, 7. Jávea (Alicante)
Inauguración: 12 de julio, 20 h.
Hasta el 30 de agosto de 2014

Set Espai d’Art celebra sus primeros 10 años en su sede de Jávea (Alicante). Para festejarlo inaugura una exposición colectiva con algunos de los artistas representados por esta galería, con piezas especialmente seleccionadas, a través del dibujo, pintura, fotografía, escultura, instalación y obra gráfica.

Fachada de Set Espai d'Art en el casco antiguo de Jávea (Alicante). Imagen cortesía de la galería.

Fachada de Set Espai d’Art en el casco antiguo de Jávea (Alicante). Imagen cortesía de la galería.

La Turia de los creadores visuales

50 años en cartelera. La Turia, 1964-2014
Sala Acadèmia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 31 de agosto

La Cartelera Turia cumplió 50 años en enero y se halla ahora “en su Semana Grande, coincidiendo con los Sanfermines”. Vicente Bergara, director de la veterana publicación, lo dijo sin pañuelo rojo al cuello, pero animado por idéntico espíritu taurino, tras haber sorteado las diferentes cornadas que ha sufrido la Turia a lo largo de su empinada trayectoria. Para celebrar tan longeva existencia, muchos de los artistas que han colaborado en la revista, desde que en 1964 saltó a la arena editorial, muestran su particular homenaje mediante diversas creaciones ex profeso.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

“Es la Turia de los creadores visuales”, subrayó Toni Picazo, responsable junto a Mila Belinchón de la exposición que acoge La Nau de la Universitat de València. Creadores tan ilustres como Eduardo Arroyo, Manuel Boix, Carmen Calvo, El Roto, Juan Genovés, Artur Hereas, Mariscal, MacDiego, Paco Roca o Rosa Torres, reunidos en torno a una efemérides que “desprende aroma de familia Turia”. Y Picazo, en un elocuente lapsus de rebufo franquista, habló de cómo esa familia había “sobrevivido 40 años, perdón, 50, y ese logro está presente”.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Y lo que está presente en La Nau son las 51 obras de antiguos colaboradores, por cada uno de los 50 años celebrados más el que ya transcurre, junto a un audiovisual de Pepa L. Poquet, resumen de la trayectoria de la revista, y una selección de portadas de la Cartelera Turia. En el audiovisual se pueden ver secuencias de películas, entre ellas alguna pornográfica, tan del gusto de la Turia, y diversas imágenes relacionadas con el proceso de creación de la publicación, así como instantes señeros de su dilatada vida, siempre según la visión personal de Poquet.

El amor al cine, la denuncia política, la cultura como exigencia o la reivindicación del placer y del sexo son algunos de los rasgos destacados por Toni Picazo como característicos de la Carteleria Turia, todos ellos presentes en la exposición de La Nau. Pero dada la importancia que desde sus orígenes concedió la revista a la ilustración, el diseño y las artes plásticas, era de obligado cumplimiento rendir homenaje a cuantos colaboraron en este aspecto, siendo esos artistas los encargados de realizar una obra específica para los 50 años. Obra que será portada de la revista en los próximos números.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

“No queremos que se termine a los 50”, precisó Mila Belinchón, una vez visto el resultado de la celebración y el ánimo encendido de algún que otro nostálgico de aquella Turia resistente al franquismo. De entre los más de 2.000 números seleccionados, como representativos de esa pertinaz huida hacia delante, figuran portadas clásicas alusivas a la República o las igualmente provocativas con referencias a cierta sexualidad desbocada. También se rinde homenaje a todos aquellos artistas ya fallecidos que dejaron su impronta plástica en la publicación, como Anzo, Toledo, García Puche o Jordi Ballester.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Las obras exhibidas en la Sala Acadèmia de La Nau “invitan a la reflexión, la sonrisa o el cuestionamiento, pero nunca a la indiferencia”, resaltan las responsables de la exposición. Después de superar diversos intentos de censura, tendría gracia que fuera la crisis económica la peor de esas censuras para la Cartelera Turia, que sobrevive a pesar de todos los pesares. Vicente Bergara, erre que erre, anuncia incluso la salida digital, “diferente a la edición impresa”, de una revista que sigue pintando y mucho ahora en La Nau.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres