La masculinidad según las mujeres

Medul.la, de La Coja
La Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Del 5 al 10 y del 15 al 17 de diciembre de 2017

La última producción de La Coja está liderada por mujeres que hablan de la masculinidad a través de cuatro hombres intérpretes. Medul·la habla sobre el hombre pero sin contar con su propia voz. Medul·la centra la masculinidad en escena a través de las miradas de un equipo dominado por mujeres. Cuatro intérpretes (Miguel Sweeney,Ivan Colom, Santiago Martínez y Santi de la Fuente) encarnan los deseos, clichés y miedos de los ‘machos’ dejados llevar por la voz y el imaginario de Eva Zapico en la dirección escénica, Raquel Vidal en la producción, la música de Luna y Panorama de los Insecto, el audiovisual de Nerea Coll y la iluminación de Begoña Jiménez.

Un equipo formado por un 80% de mujeres (creadoras, músicos y expertas escénicas) experimentan con un grupo de mujeres que dejan ser obedecidos para escenificar cuestiones de género bajo el nombre Medul·la.

En palabras de Iñaki Moral, ayudante de dirección del proyecto, Medul·la es “un método de ensayo y error hacia la disolución de ese constructo doloroso que es ser hombre”. De esta manera, el último proyecto de La Coja Dansa es una exploración de los límites del concepto clásico de masculinidad, pero -esta vez- narrada por voces de mujeres.

Después de Fer-se un lloc y Desgel (2016), La Coja Dansa estrena Medul·la del 5 al 10 y del 15 al 17 de diciembre en La Rambleta (Valencia). Esta compañía de danza cuenta con una trayectoria artística extensa y diversa ya que lleva desde 2004 produciendo y girando creaciones propias de todo tipo de formatos escénicos y dirigido a todo tipo de público. Medul·la ha formado parte del proyecto Graneros de Creación que ha llevado a cabo conjuntamente Espacio Inestable y La Rambleta.

Este programa posibilita un lugar de trabajo para compañías valencianas, así como la exhibición de 9 actuaciones en la ciudad de Valencia. Todo ello para la consolidación de proyectos artísticos valencianos a medio y largo plazo. Medul·la también ha contado con el apoyo de l’Ajuntament de València y IVC-CulturArts.

Medul.la, de La Coja. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Medul.la, de La Coja. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Angel Business en Cinema Jove

Angel Business, de Alberto Adsuara
Sección de Webseries
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Viernes 24 de junio de 2016

El Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove presenta el próximo viernes 24 de junio la web serie Angel Business -la serie- de Alberto Adsuara, profesor de fotografía y narración audiovisual de ESAT. El festival crea por primera vez una sección dedicada a la ficción online.

El mediometraje de Alberto Adsuara es una ficción que se presenta como una novedosa web serie donde un matrimonio adiestra a mujeres jóvenes para llegar donde la Justicia no es capaz de llegar (https://www.facebook.com/angelbusinesslaserie). La serie es un formato ideal para ser divulgado en redes sociales.

La sección de webseries del festival Cinema Jove se desarrollará del 22 al 24 de junio de 2016 y contará con proyecciones, mesas redondas y encuentros con los creadores y el público.

Angel Business es un nuevo concepto de serie. No es una serie al uso porque no contiene un canal de distribución previamente establecido. No es una serie para televisión aunque en ella pudiera tener cabida… y no es, después de todo, una webserie porque no cumple con los requisitos habituales de este género…

Podría tratarse de una serie multicanal, así entendida ya desde su misma creación y configuración. Estructurada en 8 capítulos y sin un claro hilo narrativo lineal, la serie se desarrolla buscando conexiones en los fragmentos de la misma trama.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

El argumento es el siguiente. Un matrimonio adiestra a chicas jóvenes para hacer lo que la justicia no consigue. Eva es propietaria de un salón de belleza, El Salón de Eva, especializado en tratamientos faciales. César, su marido, es dibujante de cómics y un fanático de la lectura, “única forma real de conocimiento”, según sus propias palabras. Begoña, hija de César y su primera mujer, está pasando por un momento de incertidumbre y confusión, a pesar de tener un carácter fuerte. Es la que ayuda a sus padres a reclutar mujeres soldados para la causa.

Paula, amiga de Begoña, es una mujer ambigua, entre ingenua y cruel. El matrimonio se ha impuesto una misión a favor de la justicia, “de la justicia por amor”, como diría la misma Eva. Hay hombres que deben pagar por su cobardía miserable. Pero no todo es lo que parece. O, cuando menos, no todo es tan sencillo.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Ficha artística: Cristina Fenollar, Elena Climent, Andrea Jara, Candela Vera, Paula Zaragoza, Paula Boix e Isidoro Gasqué

Ficha técnica
Sonidistas: Fernando Caballero, Jorge Peñalva y Miguel Ángel Cuevas
Operador: Samuel Navarro
Ayte dirección: Manuel Ibáñez
Escript: Helena Dobón
Fotografía: Alberto Adsuara
Maquillaje: P. Zaragoza y Vanesa Rivera
Maquillaje FX: Norbert Albert y Cristina García
Edición y montaje: Manuel Ibáñez y Samuel Navarro
Música: Victoria Contreras
Motion graphics y música: Guillem Zaballos.
Guión y dirección: Alberto Adsuara

Jaque a ‘El rey’

El rey, de Teatro del Barrio, dirigida por Alberto San Juan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 6 y domingo 7 de febrero, 2016, a las 20.30 y 19.00h

El rey es una ficción cuyo personaje central se llama Juan Carlos I. Un hombre que, en el epílogo de su vida, cae de la cima al sótano. Al menos, simbólicamente. Un hombre que, al parecer, ya no sirve. Aunque sirvió mucho. Pero, ¿para qué y para quiénes? Esta obra, escrita y dirigida por Alberto San Juan, plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía en España en los últimos cuarenta años y sobre sus objetivos para el futuro.

En este relato libre interpretado por los actores Luis Bermejo, Alberto San Juan y Guillermo Toledo otros personajes son Don Juan de Borbón, Francisco Franco, Chicho Sánchez Ferlosio, Henry Kissinger, Adolfo Suárez o Felipe González. Un mundo de hombres en lucha por construir el mundo tal como lo conciben. Una reflexión que plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía española en los últimos cuarenta años, sus fines y sus objetivos para el futuro.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

Esta obra es la quinta producción de Teatro del Barrio, un proyecto cultural en forma de cooperativa, con sede en el barrio madrileño de Lavapiés, y que tiene como objetivo cuestionarse la política, la sociedad, la economía y el arte de una manera diferente. Un proyecto sin ánimo de lucro, sostenido por una comunidad de socios y que ha producido otros proyectos teatrales como Ruz-Bárcenas o Las guerras correctas.

El rey ha conseguido un gran éxito de público en sus representaciones en Madrid y en su gira por toda España. Las entradas de venta anticipada para sábado y domingo en El Musical se han agotado dos semanas antes de las funciones. Solo saldrán a la venta en la taquilla del teatro el mismo día del espectáculo una mínima proporción de localidades que por ley se reservan para ventanilla.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

 

Lo que la igualdad (solo) no resuelve

IX edición 2015 del Certamen internacional de cortos por la igualdad
Presentación del DVD y proyección de los cortometrajes premiados
Mesa redonda con los directores
Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 14 de octubre, a las 20.00h

La IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad ha premiado cinco piezas audiovisuales de ficción de las 164 que se han presentado. Silencios (dirección y guión de Jesús Méndez), Diana en la red (dirección de Manuel Serrano y guión de Cristina Linares) y La petite fille (dirección y guión de Guillermo Alcalá-Santaella Lloréns) han sido las tres ganadoras. Superhéroes (dirección y guión de Natxo Alapont y Abdelatif Hwidar) ha obtenido una mención especial del jurado y Maeve (dirección y guión de Iván Albacete) ha sido reconocida por CulturArts IVAC por su especial interés cinematográfico.

Fotograma de La petit fille. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de La petit fille, de Guillermo Alcalá-Santaella Lloréns. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Una edición cuya temática dominante ha girado en torno a “la violencia machista entre adolescentes y en el seno del hogar”, tal y como ha declarado Paqui Méndez, directora del certamen Cortos por la Igualdad.

Unas historias de violencia que reflejan la agresión sufrida por las mujeres reales en los países occidentales democráticos y modernos, en los cuales la paridad entre hombres y mujeres es una realidad en muchos ámbitos y la igualdad conseguida es bastante satisfactoria. Y en estas sociedades la violencia hacia las mujeres, y no cualquier violencia, sino la más brutal y dañina, aquella que conlleva el asesinato de la mujer en manos de su pareja sentimental, si no ha aumentado, no ha desaparecido; y ello a pesar de las medidas políticas, jurídicas y policiales adoptadas para erradicarla, para provocar la sensibilización social y para el apoyo a las víctimas.

Fotograma de Superhéroes. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Superhéroes, de Natxo Alapont y Abdelatif Hwidar. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

“El número de chicas víctimas de violencia de género sigue creciendo. La edad de las víctimas sigue bajando”, con estas palabras impresas termina el corto Diana en la red.

Conmoción ante unos datos objetivos que traslucen trágicas historias de violencia sufridas por mujeres reales. Violencia hacia las mujeres que no cesa ante la perplejidad generalizada de la sociedad, la cual estaba convencida que una educación e instauración de la igualdad entre hombres y mujeres iba a erradicar la violencia sexual. Pero no ha sido así. Sólo hay que recordar los datos de asesinatos de mujeres en manos de sus parejas en los países nórdicos, en donde la igualdad entre los sexos ha llegado tan lejos y cuya gravedad es mayor que en España (8,55 mujeres asesinadas por cada millón, con respecto al 2,55 en España, según el I informe Internacional de violencia contra las mujeres, elaborado por el Centro Reina Sofía).

Estos datos comparativos no están citados a modo de consuelo, sería necio por nuestra parte, sino como referencia de la gravedad de esta violencia que está asentada como una lacra a nivel europeo y mundial.

Marisa Paredes en un fotograma de Silencios, de Jesús Méndez. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Marisa Paredes en un fotograma de Silencios, de Jesús Méndez. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

La verdad de la ficción

La IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad, a través de la ficción, nos permite reflexionar y tomar conciencia sobre estas historias de violencia.

Silencios y Diana en la red son dos de los tres cortometrajes ganadores en esta edición. El primero narra la agresión verbal de un marido hacia su mujer; el segundo, el dominio agresivo de un adolescente hacia su novia.

En Silencios la violencia es un acto de maltrato verbal escuchado con un silencio doloroso por la madre del maltratador (papel interpretado maravillosamente por Marisa Paredes). Un silencio doloroso, el de esta madre, por impotente al no poder pronunciar palabra alguna para acallar la agresión humillante e injusta de su hijo hacia su mujer.

La narración de Silencios deja en evidencia de una manera muy sutil el saber de esta madre: que la violencia de su hijo proviene de esa fuerte ligazón amorosa entre madre e hijo arraigado a la infancia. Una ligazón que no se rompió a través de una palabra que pusiese cierto límite a todas las demandas pulsionales del hijo. Y, ahora, ya es demasiado tarde para que sea pronunciada y acalle los gritos injuriosos de su hijo.

Fotograma de 'Diana en la red'. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ‘Diana en la red’, de Manuel Serrano. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

En Diana en red la historia de amor adolescente fluye para los protagonistas y para el espectador a través de los mensajes escritos y las fotografías colgadas en facebook. Una historia donde el protagonista masculino va imponiendo una relación marcada por la posesión, los celos y el dominio, al no aceptar la diferencia del personaje femenino.

Unos cortos estos, como los otros que forman parte de esta novena edición,  que dejan en evidencia cierta paradoja de nuestro pensamiento cognitivo posmoderno: que la igualdad entre hombres y mujeres no ha tenido como consecuencia la supresión de la violencia entre los sexos. El discurso psicoanalítico lleva años proclamándolo: “Cuanto más intentamos obviar o suprimir la diferencia sexual, las relaciones humanas se vuelven menos carnales -encuentros a través de la red- y más descarnadas -aumento de la violencia”.

Si queremos establecer relaciones menos descarnadas y más humanas entre los sexos, igual debemos pensar en conciliar la igualdad a nivel político, social, laboral y cultural, con la diferencia en el plano más íntimo y personal. Igualdad, sin duda, de derecho, pero recuperando aquellos relatos míticos-simbólicos que, en tanto vías de la experiencia pulsional del ser humano, permitan articular la diferencia entre lo masculino y lo femenino.

Fotograma de Maeve. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Maeve, de Iván Albacete. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Begoña Siles

Las fiestas al rojo vivo de David Cantillo

Rituales de fiesta y fuego. Fotografías de David Cantillo
Museu Valencià d’Etnologia
C / Corona, 36. Valencia
Hasta el 20 de septiembre de 2015

El Museu Valencià d’Etnologia acoge la exposición Rituales de fiesta y fuego. Fotografias de David Cantillo, en la que se analiza la presencia del fuego en las fiestas valencianas y ofrece un recorrido sobre las distintas manifestaciones festivas de la Comunitat y el papel que, visto desde el ojo del fotógrafo, tiene el fuego en el desarrollo de las mismas.

Xavier Rius, diputado de Cultura, destacó la idoneidad de las fotografías de David Cantillo para mostrar “la vinculación ancestral entre el fuego, la fiesta, la cultura y las raíces del pueblo valenciano”. “Qué mejor que estas imágenes, estos pedazos de realidad captados en las instantáneas fotográficas para ofrecer una imagen conjunta del fuego, historia y cultura”, subrayó Rius.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía de Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía de Museu Valencià d’Etnologia.

La exposición presenta un centenar de fotografías de diferentes tamaños de distintas fiestas valencianas, desde las Fallas, Fogueres y la Magdalena hasta fiestas de menor impacto social pero de gran interés por la forma en la que se usa el fuego en la fiesta. Tal es el caso de la Santantonada de El Forcall, la Matxà de Vilanova d’Alcolea o los Correfocs i Corda.

En la Santantonada de El Forcall el fuego simboliza la purificación y la fertilidad a las puertas de la primavera. En pleno incendio de la barraca, los forcallanos giran en torno a ella, según la tradición, tres veces. Buscan así la purificación y la fertilidad a las puertas de la primavera. San Antonio es llevado atado a la hoguera y su lucha es patente en la cuerda tensada entre el bien y el mal. Es inevitable atender a la domesticación del fuego hasta el punto de usarlo para representar la muerte misma.

En la Matxà, una vez prendida en llamas Vilanova de Alcolea, vuelve la tensión entre dos nuevas llamas. Como en muchos rituales festivos, demostrar la valentía -la tuya propia o la de tus animales- es casi indispensable. Los machos espoleados por sus jinetes cruzan las calles envueltos en llamas mientras que la gente los emula. De nuevo esos dos fuegos metafóricos surgen en la noche: la bestia y el hombre.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Los demonios, representantes del mal y con un ingenio sin fin, tratan en los Correfocs i Cordà de alcanzar a todo aquél que halla alrededor y -¿quién sabe?- llevarlo al infierno. Cualquier artefacto es bueno si pueden atar sus llamas a él y asperjarlas por doquier. Fuego que congrega que hace al pueblo partícipe en la fiesta e incluye en una diversión inocua que establece una doble relación con el público: le agrede y le da cobijo. Y es este doble sentido el que el espectador saborea, puesto que es partícipe integrante del ritual teatral del mismo averno y del que, sin embargo, puede salir indemne.

David Cantillo es un joven fotógrafo valenciano que ha desarrollado su carrera en el ámbito de la fotografía comercial y en numerosos proyectos de carácter temático. Su inquietud fotográfica le ha acercado a diferentes temas como el deporte, la naturaleza, la poesía, el turismo y la fiesta (el fuego y las fallas) y las artes escénicas y musicales. Ha obtenido diferentes premios y galardones en municipios españoles como Girona (Finalista y mejor fotografía en Montphoto. Concurso Internacional de Fotografía de Naturaleza. Lloret de Mar) y finalista en Unicornio (concurso de fotografía de Montilla. Córdoba).

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de David Cantillo. Cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Östlund: “La cobardía es lo más habitual”

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia
30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 19 al 26 junio de 2015

Ejemplo del modelo sueco, Ruben Östlund (Gotemburgo, 1974) acudió a la entrevista con sus dos hijas gemelas. Y mientras ellas, sin alborotar, se entretenían con el móvil antes de poder ir a la playa Malvarrosa, su padre respondía a las preguntas moviendo las manos como queriendo ahuyentar esos primeros planos que tan esporádicamente utiliza en su cine. En Fuerza mayor (2014), Premio del Jurado en el Festival Cannes, lo hace casi por simpatía con el título: “Me sentí obligado, porque la verdad es que no estoy acostumbrado a ellos”.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Si los utilizó fue para mejor indagar en la psicología (otra palabra de la que huye) del personaje protagonista: un padre (Johannes Kuhnke) que abandona a su mujer y sus hijos cuando una avalancha de nieve amenaza con sepultarlos. “No tenía muchas esperanzas de que allí  fuera a pasar algo, pero lo cierto es que en el rostro de la actriz (Lisa Loven Kongsli) sí ocurrió”. De pronto, esa mujer descubre la cobardía de su marido como parte de esa fuerza mayor a la que alude el film.

“Yo nunca intento hacer análisis psicológico en mis películas, sino que muestro situaciones”, explica Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Situaciones que, en el caso de su último trabajo, tienen que ver con la cobardía como actitud universal cuando las cosas vienen mal dadas. “La cobardía es el acto más habitual ante una situación catastrófica. Y eso es verificable”. Pone como ejemplos diversos acontecimientos navales, como el Titanic, donde la mayoría de muertos eran mujeres y niños, mientras que muchos hombres se salvaron. Y se pregunta: “¿Qué hace que los hombres actúen de manera tan egoísta?”. Como el asunto da para una tesis doctoral, Östlund lo deja caer y prosigue por otros derroteros.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

“El cine no me interesa en sí mismo, sino que son las temáticas las que centran todo mi interés”. Y como cada proyecto le suele llevar dos o tres años, elige los temas que más le atraen para dedicarle todo ese tiempo. Aunque hay un hilo conductor (palabra que enseguida retomará en otra dirección) en su cine: “Me gusta poner al hombre en situaciones y bajo puntos de vista diferentes”. Por ejemplo: cansado de la más repetida visión del héroe, Östlund prefiere presentar “antihéroes”. O mejor aún: “Indagar en sus motivaciones”.

Motivaciones para las que considera (y aquí reaparece lo del conductor) muy relevante lo que sucede en el interior de un autobús o un tranvía. “El viaje en autobús es un microcosmos de la sociedad, porque tenemos un conductor que gobierna el vehículo y unos pasajeros que aceptan ese gobierno y comparten, hasta cierto límite, una serie de valores”. En su cine, también hasta cierto límite, coloca a los personajes en situaciones que terminan por gobernar sus vidas o, cuando menos, las desestabilizan. Por eso utiliza el término orteguiano “circunstancias” de vida. Circunstancias que atraviesan y articulan cada una de sus películas presentadas en Cinema Jove: The Guitar Mongoloid (2004), Involuntary (2008), Play (2011) o la mencionada Force Majeure.

“No soy un frikie, un apasionado del cine, lo que me apasionan son las imágenes en movimiento, por eso empecé haciendo películas relacionadas con la aventura”. Y siempre un cine que tiene que ver con el espectáculo, entendido desde el análisis “de su dinámica, de su dramaturgia”. Más cercano a su paisano Roy Andersson que a su también destacado paisano Ingmar Bergman, insiste en el cine de situaciones frente al más psicologista del primer plano: “En Suecia existen esos dos bandos, el de Andersson frente al de Bergman”. Como existe esa “relación amor odio” entre los “hermanos mayores suecos y los hermanos menores noruegos”, hasta que el petróleo le dio la vuelta a esa situación. El cine de Ruben Östlund es así: inquietante y en constante movimiento por la tensión de las situaciones y sus circunstancias.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Salva Torres

Heroínas del cáncer

Fotografías de Belén Caballero
Centro Cívico del Puerto de Sagunto
Jardines del Antiguo Sanatorio s/n. Sagunto (Valencia)
Hasta finales de junio, 2015

Desde el éxito de la película Las chicas del calendario es muy común que algún colectivo de hombres o mujeres opte por desnudarse total o parcialmente por una buena causa. Las 21 mujeres que posan en esta ocasión no lo hacen en un calendario sino en una muestra de la fotógrafa Belén Caballero que se expone este mes en el Centro Cívico del Puerto de Sagunto.

Son mujeres de distintas edades y lugares, unidas por un nexo común, han superado un cáncer de mama y retomado las riendas de su vida. Prestando voluntariamente su imagen, sin complejos ni tapujos, animan a las personas y familias afectadas transmitiendo un mensaje de esperanza. La muestra reúne 21 fotografías en gran formato; 70 X 70 centímetros y dos de 70 X 2 metros. Es uno de los actos programados por Amucanma, asociación dedicada al acompañamiento y apoyo de personas afectadas por el cáncer de mama y a sus cuidadores, con motivo de  su segundo aniversario.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Las organizadoras animan a visitar la muestra fotográfica, pues “van a encontrar cómo la alegría, la amistad, y en general todo lo tremendamente vital, tiene cabida incluso durante los meses o años en los que se convive con el cáncer”, aseguran. “Es una exposición para compartir sentimientos, para compartir experiencias y para crecer todos como personas”. En resumen un proyecto con alma que celebra el triunfo de la vida y las ganas de luchar contra la adversidad para conservarla.

“Las sesiones de fotos con estas mujeres fue una experiencia muy intensa y emocionante, porque se crean relaciones muy íntimas”, dice Caballero. “Pude comprobar que todas son mujeres muy valientes que se han enriquecido y fortalecido superando una difícil prueba como es el cáncer”.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

“Una etapa más”

Isabel Galdón, una de las modelos y fundadora de Amucanma, reconoce que “superar un cáncer exige un esfuerzo titánico, pero también puede vivirse como una etapa más en la vida, con ilusión por renacer, por sentirse otra vez bella y atractiva”. Durante esta lucha a muerte se desarrolla una mirada introspectiva, la búsqueda de uno mismo. “Después de tanto esfuerzo, y cuando el cáncer ha desaparecido, estamos agotadas, pero entonces comienza el resurgimiento, y esta fase es muy gratificante”, apunta Galdón.

La doctora Elvira Buch, cirujana de la Unidad de Mama del Hospital de Sagunto, sugirió a Galdón que crease una asociación para las mujeres afectadas de cáncer de mama y sin dudarlo se puso manos a la obra. Junto a su amiga Kety Simón Gurumeta, fundó la Asociación de Mujeres de Cáncer de Mamá, Amucanma,  presentada en las XIII Jornadas sobre esta enfermedad, celebradas en el Hospital de Sagunto en mayo de 2013. Ese mismo día se apuntaron muchas mujeres y, posteriormente, se incorporaron también hombres. El 5 de junio tuvo lugar la primera junta general, de la que salió la directiva y un buen número de voluntarias para empezar a poner en marcha un proyecto lleno de ilusión.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Belén Caballero abrió su estudio a principios de los noventa en la localidad valenciana de Sagunto y desde entonces compagina su actividad de fotógrafo con la docencia del lenguaje fotográfico. Con el tiempo se ha convertido en referente de la fotografía de retrato en el ámbito de lo Social en España y en el resto de Europa.

Ha dirigido cursos y ponencias, y recibido numerosos galardones en prestigiosos concursos internacionales. Es Maestro Fotógrafo de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen, y Medalla de oro de la Confederación Española de Fotografía. Veintisiete obras suyas han destacado en los distintos certámenes de calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen de las cuales 21  forman parte de la colección de honor de la Federación Española.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Laura Iniesta, apego a la tierra

Mujer Tierra, de Laura Iniesta
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta el 31 de marzo, 2015

‘Mujer Tierra’. He ahí el binomio que Laura Iniesta trabaja en su última exposición, así mismo titulada, en la galería Alba Cabrera. Diríase que la artista catalana, dejándose llevar del carácter conflictivo que encierra todo buen texto artístico, utilizara las 21 piezas que integran la muestra para interrogarse acerca de esa conexión entre la mujer y la tierra. Porque haberlas haylas. De hecho, se suele hablar de la madre tierra, en femenino, al igual que del cuerpo femenino como recinto primordial del origen de vida en esa tierra.

Laura Iniesta en la presentación de 'Mujer Tierra'. Cortesía de galería Alba Cabrera.

Laura Iniesta en la presentación de ‘Mujer Tierra’. Cortesía de galería Alba Cabrera.

En este sentido, por si hiciera falta alguna justificación, la obra más reciente de Laura Iniesta transita por esos derroteros. Derroteros, en todo caso, nada extraños para una artista que lleva tiempo interrogándose en su trabajo por esa materia que, en mayor o menor medida, nos conmueve por igual a hombres y mujeres. Materia de la que Shakespeare anunció que estábamos hechos a semejanza de los sueños y, sin duda, de no pocas pesadillas. Se entiende, pues, el interés de Iniesta por explorar esa materia, haciendo tangible en su obra las múltiples contradicciones que nos asolan.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Las evocaciones a la luna, el sol, la mar y el terreno que pisamos son frecuentes en ‘Mujer Tierra’. Están ahí a modo de fuerzas telúricas cuyo influjo atrae y espanta, ya sea por el sentimiento oceánico de intensa armonía que a veces producen o por su signo contrario: la de remover cierta angustia derivada de su excesiva potencia. Laura Iniesta lo sabe. Sabe que encontrar un equilibrio en medio de ese torbellino de formas, colores y temperaturas que nos envuelven no es tarea fácil. De hecho, una de sus obras, ‘Equilibrio en blanco con la luna’, ya dice a las claras ese esfuerzo por contener el poderoso influjo lunar tras un laborioso esfuerzo creativo.

Como apunta Jesús González Requena, en ‘El texto y el abismo’, un artista es, después de todo, “alguien que necesita desesperadamente crear formas para sobrevivir y eso tiene que ver con que vive muy cerca del caos”. A Laura Iniesta le atraen poderosamente las fuerzas naturales del sol, la luna, los mares y los vastos territorios, como por ejemplo África o la isla griega de Milos. Y atraída por esa fuerza que le conmueve, en tanto se halla rodeada e incluso empapada de todo ello, se mete en su estudio para tratar de contener en su obra lo que previamente le anonada.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Decimos contener en el doble sentido de dotar de contenido aquello que tan fuertemente le motiva y de contenerlo, esto es, darle un sentido a lo que tiende a desbordarse. Y Laura Iniesta lo logra en su obra equilibrando formas y colores, y propiciando la emergencia de texturas tras las que se adivinan tenues grafismos al modo de restos arqueológicos. Hay ocres, grises, blancos y negros, pero también azules, amarillos y un rojo menos apabullante que en su anterior trabajo mostrado en Alba Cabrera (‘De puño y letra’). Colores que pretenden reflejar, sabiamente dispuestos, la geología de cierta memoria.

‘Mujer Tierra’. He ahí el binomio con el que Laura Iniesta trabaja, interrogándose por su condición femenina asociada a esa tierra y sus elementos naturales. Ninguna biología de por medio. Tan sólo el afán de comprender, disponiendo esa materia de la que están hechos los sueños, las tensiones que nos habitan.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Salva Torres

Cuatro mujeres en Femenino singular

Femenino singular, de [In]constantes Teatro
Con Marta Belenguer, Lucía Jiménez, Carolina Solas y María Vázquez
Teatro Talía C / Caballeros, 33.
Valencia Del 21 de enero al 1 de febrero

‘Femenino singular’ pretende reflexionar sobre las mujeres hoy, desde sí mismas, con los hombres como telón de fondo, como sujeto elíptico, con sus caras, sus actos, con todo lo que evidencia que los hombres son circunstancia necesaria, inevitable en esta propuesta, pero su presencia física es eludible: no necesariamente mala.

En la función se liberan de sus responsabilidades, que han sido asumidas por sus maridos-parejas-exmaridos- exparejas-abuelos-hermanos-canguros, cada una como ha podido, han empaquetado a las criaturas y dejando la comidita preparada y la hoja de papel anotada con todo lo que deben hacer en su ausencia, y ni una cosa más, baño, crema, pijama, cena, cama, cuento, apagas la luz, no duermas con la criatura, sola, que se acostumbre, la tele bajita, y ni una cosa más, me entiendes, ni una.

Escena de 'Femenino singular', de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘Femenino singular’, de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.

El mundo al revés. No es mala la idea de que todo se vuelva del revés. Por ahí hay una esperanza. Esa noche Carolina, María, Marta y Lucía, abandonan aparentemente sus roles y asumen otros, los de sus compañeras.

Este texto nace de las experiencias de sus protagonistas, de las mujeres que, subidas al escenario, narran sus vidas desde que decidieron ser madres. Incluso desde antes. Las cosas cambian. Nadie te lo dice, pero cambian. Los hijos te llevan a la renuncia, a la entrega, al sacrificio, a pelear con el tiempo. No hace falta que lo cuenten otros: lo cuentan ellas porque lo han vivido y lo viven. Y aún les queda cuerpo para hacerte reír con el asunto.

Escena de 'Femenino singular', de Inconstante Teatro. Teatro Talía.

De izquierda a derecha, Carolina Solas, Lucía Jiménez, Marta Belenguer, María Vázquez, en una escena de ‘Femenino singular’, de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Tuppersex o la sexualidad recreativa

Tuppersex, de Edu Pericas
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 16 de noviembre

Edu Pericas, director de ‘Tuppersex’, parte de un hecho obvio para montar su espectáculo: “Habla de la diferencia entre hombres y mujeres en cuestiones sexuales”. Diferencias que pone en escena en el Teatre Talia de Valencia con el concurso de las actrices Gretel Stuyck y Elena Fortuny. La primera encarna a la responsable de un curso para la venta a domicilio de juguetes eróticos. La segunda, más deslenguada, se mete en la piel de una peluquera sin pelos, con perdón, en la lengua.

Fortuny subrayó que, aunque era una “comedia de chicas”, su personaje tenía “un punto bastante masculino”. Seguimos, pues, con las diferencias. Diferencias que Pericas centró en la sexualidad recreativa. “Me llamaba la atención que las mujeres están más avanzadas que los hombres en la masturbación”. ¿Más avanzadas? Y lo aclaró diciendo que mientras las mujeres no tienen problemas en reunirse para hablar de esa  masturbación, “los hombres no lo hacemos”. Lo cual le llevó a concluir que las mujeres “están más liberadas”.

Una escena de 'Tuppersex', de Edu Pericas. Teatro Talia.

Una escena de ‘Tuppersex’, de Edu Pericas. Teatro Talia.

‘Tuppersex’ habla de esas diferencias en materia sexual entre hombres y mujeres. Hemos pasado de la sexualidad procreativa a la sexualidad recreativa; de la sexualidad encaminada única y exclusivamente al fin de la reproducción, a la sexualidad como juego entre iguales que intercambian placer. Incluso a la sexualidad sin intercambio alguno, salvo el que se deriva del consumo de juguetes eróticos para deleite personal. Pericas advirtió que se trataba de una “comedia blanca” salpicada con “toques de comedia de chicas”.

‘Tuppersex’ no es ni la televisiva ‘Mujeres desesperadas’ ni la más fuerte ‘Nymphomaniac’, sino un espectáculo para gente que “se ríe porque se siente identificada” con lo que cuentan Fortuny y Stuyck, cada una a su manera. La responsable del curso, ofreciendo datos “reales y curiosos” acerca de la sexualidad. La peluquera, hablando “sin tanto conocimiento”, pero soltándose el pelo cuando de lo que se trata es de gozar a pierna suelta.

Los espectadores tienen también mucho que decir en ‘Tuppersex’, ya que el espectáculo está concebido para que puedan formar parte de la plantilla de esa empresa de venta de juguetes eróticos. Juguetes que, a juicio de Edu Pericas, están más pensados para el placer femenino: “Es una industria que está creciendo muchísimo y está más enfocada a la mujer”. Es ella la que compra esos juguetes para después utilizarlos con sus parejas, apuntó el director de la obra.

Pericas, desatado por el ‘fenómeno Tuppersex’, afirma que esta liberación sexual ha provocado la llegada de “una nueva mujer al mundo”. “Una mujer a la que no sólo no le da miedo reconocer que se masturba, sino que incluso se reúne con un grupo de amigas para comentarlo sin complejos, con un sano sentido del humor, mientras compra penes de plástico que vibran”. Hasta hace nada, esa reunión de hombres haciendo lo mismo era el colmo del machismo. ‘Tuppersex’, he ahí el reverso de la moneda, pone en escena esa liberación sexual con tonalidades más rosas.

Detalle del cartel de 'Tuppersex', de Edu Pericas, en el Teatro Talia de Valencia. Imagen cortesía del Talia.

Detalle del cartel de ‘Tuppersex’, de Edu Pericas, en el Teatro Talia de Valencia. Imagen cortesía del Talia.

Salva Torres