Historia natural, la colección infinita

Nuria Rodríguez, Historia natural, la colección infinita
Sala de la Muralla, Col·legi Major Rector Peset, Universitat de València
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 20 de marzo de 2016

La figura del coleccionista viene de la mano de Nuria Rodríguez, la artista que se presenta como una recolectora de imágenes, objetos y demás curiosidades que ella transforma y recontextualiza buscando un diálogo constante que nos conduce a la práctica pictórica.

En la exposición encontraremos todo un muestrario, mediante el montaje de vitrinas y cajas, se reconstruye el ambiente del estudio a través de materiales de trabajos, páginas de álbumes -que han sido clasificados por fechas-, bocetos pintados y objetos encontrados. Todo ello, junto a audiovisuales que ayudan a dinamizar la finalidad de exhibir el proceso creativo de trabajo manteniendo en el espectador una continua curiosidad e interés frente a la cotidianidad de las cosas más triviales.

Dichos encuentros más casuales e improvisados, nos trae una pequeña reminiscencia hacia las láminas científicas de la Encyclopèdie de Diderot y d’Alembert,donde podíamos ver la mezcla entre imagen y texto con un juego de significados abiertos. Tal y como se ve en las obras La clave de los sueños Invierno 1573.

Para Nuria Rodríguez la pintura se consigue mediante diversas fases intuitivas, donde el color, la mancha o el efecto de la broca, da lugar a una fase más reflexiva donde surge verdaderamente el relato, es decir, la narración de diversos elementos contradictorios que interrogan a su vez al espectador asombrado.

Este mapamundi de lo imposible propone pues, una reflexión sobre nuestros modos de ver, y remenea nuestra concepción del mundo ortogónico, poniendo en cuestión el cómo guardamos y ordenamos las cosas para entender dicho mundo. El homenaje hacia una figura que nos ha servido de fuente de cocimiento hasta la actualidad, tratándose de Plinio el Viejo, con su Naturalis historia que trajo mecanismos que nos han ayudado a dar forma a nuestra arqueología de la memoria: diccionarios, enciclopedias, catálogos, inventarios, muestrarios, listados…

Tras sus últimas exposiciones individuales en las galerías Cuatro de Valencia (El desorden de las cosas [Pensar, mirar, pintar], abril-mayo de 2014) y Estampa de Madrid (Historia Natural [tomo XXIII], octubre-noviembre de 2015), Nuria Rodríguez redondea con ésta su proyecto pictórico, con la mezcla de objetos, libros, vídeos, imágenes que llevan a una catarsis total que no despega la mirada del espectador.

Esta artista, es además docente -profesora Titular en la Universitat Politècnica de València. Doctora en Bellas Artes- y titulada en Diseño Industrial por la Escuela Superior de Diseño de Valencia.

Su labor se centra en la práctica de la pintura que entiende como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, recontextualizadas en situaciones inexistentes y escenarios plagado de ingredientes distintos con variados signficados. Ha realizado varias exposiciones individuales “Historia Natural [tomo XXIII]”, (2015),“El desorden de las cosas. [Pensar, mirar, pintar],” (2014), “Álbum, Atlas, cuadernos de notas,” (2010). Participa en la muestra itinerante “La presencia y la figura” , organizada por el Consorcio de Museos y en la muestra internacional “Trazos urbanos”. También ha expuesto sus proyectos en otras muestras colectivas e internacionales (España, Argentina, Francia, Brasil, Italia, EEUU, México y Taiwán).

Comisaria de la primera muestra interactiva “Pensar con las manos. Isidro Ferrer & Pep Carrió” en 2013 desarrollada por Unit experimental, equipo investigador multidisciplinar, especializado en Realidad aumentada aplicada a eventos culturales del que es directora. Esta exposición ha sido seleccionada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para realizar una itinerancia internacional por EEUU (Centro de Cultura Española de Miami, galería Artisphere en Washington y el Instituto Cervantes en Chicago). La muestra se presentó en el Museo ABC del Dibujo y la Ilustración en Madrid y en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Autora del ensayo “Los textos de la mujer artista durante las primeras vanguardias (1900-1945)” en la editorial Institució Alfons el Magnànim que se centra en la recuperación de la memoria de la mujer artista a través de sus escritos.

Ernesto Casero y sus taxonomías

Taxonomías, de Ernesto Casero
Gris. Magatzem d’Art
Literato Azorín, 14. Valencia

La naturaleza imita al arte, escribió Óscar Wilde, en uno de sus habituales tours de force. Y, en efecto, a veces da la sensación que la naturaleza es resultado de un proceso creativo, y que tanta belleza y biodiversidad tan sólo pueden tener una explicación artística. El mundo se divierte pergueñando formas, combinando colores, integrando coreografías, combinándolo todo con composiciones musicales y dotando de nexos inverosímiles a los seres vivos.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Ernesto Casero juega con estos estímulos y desarrolla su amplio y sorprendente catálogo de formas biológicas. Tras ellas hay un dibujo excepcional, una mirada sabia de fisiólogo y de artista. Aquellos seres que Casero dibuja no sólo han de resultar admirables, sino funcionalmente posibles, o al menos que así lo parezcan. Sus láminas nos remiten al universo de la Historia Natural, a los fantásticos dibujos de los libros de Haeckel, o incluso a los catálogos especializados de malacólogos y entomólogos.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Sus modelaciones de plastilina son un paso más: aquella vitrina museística de corales, equinodermos, poríferos, radiolarios, poliquetos, diatomeas, pólipos,…tiene un encanto especial. Hace unos años se descubrió en Canadá un yacimiento de fósiles del BurgessShale, de mediados del Cámbrico, que permitió el hallazgo de todo un universo de seres absolutamente extravagantes, entre ellos una especie que los biólogos llamaron Hallucigenia, por su prodigiosa anatomía. Viendo la obra de Casero he recordado aquel yacimiento, de formas biológicas tan bellas e inauditas. La naturaleza imita al arte, sin duda, y en Ernesto Casero tiene un buen maestro.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Martí Domínguez