La construcción del estereotipo femenino

I Am A Cliché, de Natacha Lesueur
Espai Tactel
C / Denia, 25-B. Valencia
Inauguración: viernes 24 de junio, a las 20.00h
Hasta el 5 de agosto de 2016

Decía Salvador Dalí que lo mínimo que se le debe exigir a una escultura es que no se mueva. Quizás, seguro, porque el tipo de escultura al que se refería era la representación de un cuerpo vivo a través de un material duro. Siguiendo el ideal clásico, ese carácter escultórico detenía, según Hegel, una figura espiritual en plena expresión corporal para mostrar al ser humano tal y como es. Pero quieto, detenido, inmóvil. Estático, como nosotros cuando el fotógrafo nos pedía que no nos moviéramos para salir bien en la foto.

La naturaleza de nuestro cuerpo es limitada —aunque ya dijo Spinoza que nadie sabe lo que puede un cuerpo— y primero la escultura y después la fotografía han pretendido la universalidad de los cuerpos, el reconocimiento de la diferencia, frente a lo antinatural que supone la instauración de un canon, de un molde, a lo que también han colaborado paradójicamente.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El trabajo de Natacha Lesueur (París, 1971) aborda estas cuestiones haciendo énfasis en la construcción social del estereotipo y denunciando el diseño cultural de los clichés de género. Sus fotografías subrayan una serie de usos, de huellas, de marcadores de la identidad femenina (gesto, maquillaje, vestuario, peinado) sobre los que interviene para señalar el artificio de la apariencia.

A través de estas obras podemos entender cómo la fotografía se ha acercado mucho a la escultura en la (re)presentación de las cosas y, también, en el retrato del cuerpo como algo performativo. Sus fotografías son la evidencia crítica de una realidad, de un volumen (el cuerpo, las cosas) que se muestra bajo una apariencia y esgrimiendo una actitud determinadas, detenidas en la foto, que ponen en cuestión los arquetipos establecidos.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Cierto carácter barroco en el manejo de alimentos ajustados al cuerpo, el gusto por exagerar el color y su contraste, del pop al tropicalismo, los juegos con las prendas, el maquillaje o el arreglo del peinado, y hasta una ironía a veces melancólica, a veces sarcástica, han marcado una trayectoria de la que se entresacan para esta exposición un conjunto de obras que recoge trabajos iniciales de los años noventa y otros más actuales, haciendo especial hincapié en un hecho acromático, en un continuum en blanco y negro que, además, acentúa el efecto estatua y el vínculo entre fotografía y escultura, entre el retrato y la naturaleza muerta.

Dos fotografías de 1996 nos muestran fragmentos de un cuerpo andrógino en el que la piel de los brazos (como guantes largos) y las piernas (como medias de encaje) está marcada por la huella de una impresión que es, por un lado, ornamentación y, por otro, prueba del dolor, de lo que cuesta. Lo más profundo que tenemos —como escribió Paul Valéry— es la piel, una profundidad camuflada de superficie.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Otras tres piezas, más bodegones que retratos, se centran en la agresión a unos peinados esculturales, decadentes. Dos gemelas idénticas, Carine y Barbara, y otra modelo, Anita, exhiben recogidos extravagantes que recuerdan la peluquería de la generación de nuestras madres y abuelas. Ese arreglo del cabello que marcaba el rigor y la honra, la rectitud y lo decoroso de la mujer, se muestra “herido” por las quemaduras de un cigarro, símbolo del machismo.

La serie central pone de relieve la norma en la construcción de los estereotipos femeninos al jugar directamente en las fotografías con la conversión del cuerpo en escultura. La asertividad del blanco y negro como índice de realidad en la imagen fotográfica —como declara la misma Lesueur: su valor de memoria, de informe— confunde nuestra mirada, que cree estar ante estatuas de piedra. Apenas un resquicio de naturalidad, de color abajo en la espalda, revela la verdad de lo aparente: se trata de cabelleras modeladas y cuerpos reales pintados en un falso blanco y negro que sugiere el mármol o ese yeso documental donde ha quedado solidificado el paso del tiempo y las modas para la historia. Un video completa esta magnífica idea presentando todo el bulto redondo de una de las modelos/estatuas girando en bucle.

El contrapunto, cambiando de canon, lo pone un jarrón con forma de busto que, apuntando a la negritud y al tropicalismo sobre el horizonte de un paisaje mural, contendrá una docena de hortensias, símbolo de obstinación y dignidad, que quién sabe si se irán marchitando a lo largo de la exposición.

Obra de Natacha. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Natacha Lesueur. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Ricardo Forriols

ARCO y zombies

ARCO Madrid 2015
Del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015

Hay quien cree que no ha pasado nada y por eso actúa como si nada hubiera pasado. Visitar ARCO hoy es una experiencia muy parecida a la que podía tenerse cuando se visitaba ARCO hace pongamos 25 años. Demasiado parecida. Es cierto que en su andadura la Feria ha pasado por momentos variopintos en cuanto a su oferta se refiere, pero en cualquier caso, y salvo alguna rara excepción, siempre ha predominado el aspecto comercial, que es por otra parte el que confiere sentido al evento.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Así pues, el ARCO de este año podría ser calificado de sobrio; sí, sobrio; hay quien diría elegante pero yo no llegaría a tanto. Y por sobrio entiendo una disposición de stands muy ordenada y racionalista y una selección de galerías cuya oferta podría calificarse de clásica; entendiendo por clásica esa producción que fundamentalmente se encuentra destinada a cubrir paredes y algún que otro hall exquisito.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la realidad? Y es aquí donde no queda otro remedio que ponerse antipático.

ARCO siempre es el producto de su director y de su equipo. Y cada edición es el resultado de una decisión. Yo lo he visitado y conocido el mismo día de la inauguración, que como es sabido sólo se encuentra abierto a profesionales. Precisamente es en este punto donde se encuentra la clave de la tesis que quiero plantear, en eso que pueda colegirse del concepto “profesionales”.

Para empezar yo diría que hay un sector muy amplio y con muchos intereses dentro del mundo del comercio del arte que sigue creyendo que el arte es lo mismo de hace 30 años. O dicho de otra manera, que sigue sin percatarse de los radicales cambios que se han producido en la sociedad civilizada desde que apareció la primera verdadera promoción de nativos digitales; que además coincide en fecha con la determinante caída de Lehman Brothers.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Para que la feria obtenga un aspecto u otro, lo primero que hace cualquier comité es determinar la interpretación que del concepto Arte hace dicho comité (de hecho las variables que durante su existencia nos ha proporcionado la Feria de Arte se han debido a la diferente forma de interpretar ese concepto; y para eso está el director y el comité de selección, siempre tan controvertido). Pero para que la feria obtenga su sentido la organización debe asumir, en primera instancia, que lo expuesto debe ser vendible. Y entender el arte como un producto elitista (en sus diversos grados, pero elitista), o sea, debe seguir creyendo en el carácter sagrado del producto expuesto que resulta desproporcionadamente caro en comparación a otros productos cuya función se encuentra más clarificada.

Y es aquí donde ARCO me parece una feria absolutamente desfasada. Pero no desfasada por su contenido sino desfasada por su propia existencia en la medida en que nada tiene ya que ver lo allí expuesto y ofrecido con lo que vive toda esa avalancha de nativos digitales que desde 2007 se nos ha venido encima.

Y es que ese carácter lineal que nos inculcó un entendimiento hegeliano de la Historia hacia el despliegue del Espíritu Absoluto ha tocado a su fin. Y muerto el perro se acabó la rabia. Sin Historia no hay posibilidad de Arte. Y por eso la inauguración de ARCO parecía un congreso de gerontología. ARCO ha decidido (o por mera supervivencia, o por puro convencimiento, lo cual sería mucho peor) que el público al que se dirige no puede ser otro que aquel al que su edad no le permite cambiar de hábitos. Es decir, la organización de ARCO ha decidido dirigirse a los que no les queda otro remedio en la vida que creer que no han hecho el primo durante toda su vida. Comprando a precios muy altos lo que muy poca gente estaría dispuesta a comprarle a ellos a precios muy bajos.

Ésta y no otra ha sido la elección de los organizadores: la de atraer a gente que está más cerca de la muerte que de su nacimiento. Así, una feria que exhibe un producto obsoleto (aunque más o menos interesante o decorativo) para gente que está medio muerta.

O por decirlo de otra manera: ARCO se dirige a quien no sólo tiene una casa… sino varias. Sin embargo los jóvenes de hoy ni la tienen ni la quieren, y en sus prioridades no se encuentra la de hipotecar su vida por una casa, sobre todo cuando no saben dónde les va a tocar vivir ni por cuánto tiempo. Su casa es inestable, por lo que sus paredes sólo pueden ser virtuales.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Alberto Adsuara

“El arte se ha disuelto en la sociedad”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Alberto Adsuara y Carlos Romero, responsables de Visual Talent
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Ellos lo tienen claro. Bueno, no tanto. Tienen claro que el arte ya no es lo que era desde la eclosión de las nuevas tecnologías. Pero no saben hacia dónde va ese arte ‘liquidado’ por el avance del turbulento caudal de las redes sociales. Por eso han convocado un concurso de caza talentos que permita dibujar ese nuevo panorama del arte contemporáneo. Se llama Visual Talent, va dirigido a jóvenes de entre 18 y 25 años y tiene formato de reality show. Sus artífices son Alberto Adsuara y Carlos Romero, encabezando un equipo de seis personas pertenecientes a la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

El plazo de inscripción on line termina el 15 de junio y, de momento, ya cuentan con 777 obras presentadas. Obras fotográficas, pintura, diseño, video y, sobre todo, ilustraciones del talento 360º buscado. De todas esas obras, pertenecientes a unos 500 jóvenes, saldrán los 50 seleccionados que pasarán a la segunda fase. Hospedados en el Colegio Mayor Rector Peset, deberán superar una “prueba espectacular” en el cauce del Turia, próximo al Museo de Bellas Artes San Pío V, los días 19 y 20 de julio. “Se les dará pintura negra para que pinten en grupo un gran lienzo, lo cual nos permitirá evaluar sus dotes artísticas, quién manda o quién es más propenso a obedecer, todo ello filmado con dos cámaras”.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Queremos hacer un reality espectacular, pero serio”

“No queremos que el reality show se nos escape por el lado de la carnaza; queremos un reality espectacular, divertido, pero serio, de corte universitario”, destaca Adsuara. Los 10 elegidos, tras la prueba del lienzo, deberán luego superar otras cinco pruebas secretas, entre las que figura la programada por el artista fallero Manolo Martín. “Hará diez monolitos o tótems que los alumnos deberán manipular. Finalmente indultaremos uno, que irá a la exposición prevista en Las Naves, mientras las nueve restantes esculturas serán quemadas probablemente en el Puerto de Valencia, el sábado 26 de julio”. De ahí saldrán los tres ganadores premiados con una beca de estudios para Diseño Gráfico 2.0 y Bellas Artes en ESAT, valorada cada una en 20.000€.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte actual”

“Yo estoy convencido de que el arte está en otro lugar, del que todavía no sabemos nada”. Alberto Adsuara lo dice para situar el objetivo de Visual Talent, que además de buscar a esos jóvenes talentos artísticos en la era de Internet y las redes sociales, pretende extraer conclusiones acerca del advenimiento de ese otro arte. “Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte contemporáneo”. Porque Adsuara remarca que “el arte se ha disuelto en la sociedad”, y que los jóvenes “no quieren saber nada de objetos físicos”. De ahí a considerar obsoleto el papel de las galerías y museos no hay más que un leve paso.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Somos de guión lineal, pero los jóvenes son multimedia”

“El arte de autor ha muerto; ahora se busca el arte versátil de una persona capaz de hacer ilustración, capaz de hacer cine, de pintar un cuadro o de hacer pintura mural”, señala Carlos Romero. “Nosotros somos de guión lineal, pero los jóvenes son de guión multimedia, capaces de relacionarlo todo a la vez y hacerlo incluso bien, con sus pros y sus contras”, añade Romero, para quien incluso el espectador ha cambiado: “Ahora participa, se mete dentro de la obra, incluso la manipula y transforma, y esto no se concibe sin la tecnología de por medio”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“El siglo XXI tiene una deuda con la ilustración”

Esa transformación del arte tiene como paradoja la vuelta, tras un siglo XX de inclinación vanguardista, de cierta figuración. Eso es al menos lo que apuntan Adsuara y Romero. “Hemos observado que hay miles y miles de jóvenes a los que les está gustando la figuración, porque entienden el arte como una necesidad vital que encuentra en la figuración el medio expresivo ideal”. Y Adsuara concluye: “Esa necesidad de figuración habría que analizarla bien”.

“El siglo XXI”, explica Romero, “tiene una deuda educacionalmente hablando con la ilustración, que ha sido menospreciada al más alto nivel de las Bellas Artes”. Y salen a relucir las Fallas, que “son grotescas y son ilustraciones grandes”. De ahí que se puedan “amar las Fallas, pero no el concepto al que estamos acostumbrados desde hace años”, subraya Adsuara. Esa mezcla de figuración y nuevas tecnologías es lo que les permite hablar de nuevo Renacimiento: talento 360º capaz de dominar las diversas herramientas del universo informático.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Los jóvenes sienten aversión total por el objeto”

“Los alumnos ya no quieren ser artistas, no quieren exponer, eso ya se ha acabado. Lo que quieren ahora es hacer cosas que se disuelven en la sociedad a través de las redes, a través de Internet; hacer un producto artístico que nada tiene que ver con lo señalado por la institución”. Y Adsuara cita el caso de Jonan Perrea, el joven que ha revolucionado youtube con sus historias cotidianas, “montadas de maravilla, con sus carátulas y su música sorprendente, volviendo locas a sus niñas seguidoras e incluso seguidores gays”. También señala el caso de Tracey Emin, cuya instalación de una cama con condones comprada por el gran coleccionista Charles Saatchi será subastada en Christie’s por debajo de su histriónico valor.

“Ya no hay arte en el sentido histórico de Hegel, de la Revolución Francesa, de los 250 últimos años: eso se ha acabado”. Para Adsuara, “no es cuestión de despreciar el objeto”, pero entiende que los jóvenes nómadas actuales sientan “aversión total” por ese objeto “acumulador de polvo”, que ya “han dejado de almacenar como lo hicimos nosotros”. Visual Talent es el concurso encargado de captar jóvenes talentos que den ese giro de 360º a la periclitada concepción del arte contemporáneo.  Alberto Adsuara y Carlos Romero reconocen estar asustados, al tiempo que ilusionados, ante semejante reto. No es para menos.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

TV levante, video concurso visualtalent from Makma on Vimeo.

Salva Torres

¿Cuales son los usos del arte?

Primeras Jornadas “(los) Usos del arte_Usos de ida y vuelta”
Salón de actos del Vicerrectorado de Teruel
Ciudad Escolar, s/n. Teruel
Universidad de Zaragoza
7 de noviembre de 2013
De 10.30 a 19.00 horas

En innumerables ocasiones hemos escuchado mencionar la “muerte del arte” (Hegel[1]) habitualmente desde el marco del propio campo del arte (Bourdieu), así como la “inutilidad del arte”[2], habitualmente, en este caso, desde un marco social más amplio. En definitiva, parecería que el arte fuera un aditamento, un añadido prescindible, un resto de tiempos pasados donde verdaderamente éste era importante y cumplía sus funciones.

El grupo de investigación H70 “(los) Usos del arte” explora las posibilidades que ofrecen las transformaciones de estos usos y usuarios del arteEl grupo está compuesto por doctores, personas del ámbito de la gestión cultural, de la investigación y de la creación artística, y docentes de diversas universidades y procedencias. Formado desde el Departamento de Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad de Zaragoza, actúa en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, siendo sus miembros efectivos profesorado de la Titulación de Bellas Artes del campus de Teruel. El grupo se plantea cuatro líneas principales de investigación.

La primera de ellas pretende centrarse en el estudio y análisis de los debates actuales en torno a los usos críticos del arte. En ese sentido, sus objetivos serían actualizar las reflexiones acerca de los usos posibles del arte, así cómo plantear la cuestión de qué uso/s se hacen, o pueden hacerse, del arte, y sondear el estado de la cuestión. Cabe destacar, en este sentido, el desarrollo de las Primeras Jornadas sobre “(los) Usos del arte_Usos de ida y vuelta”, que tendrán lugar el próximo jueves 7 de noviembre, en el Salón de actos del Vicerrectorado del Campus de Teruel.

La segunda línea se interesa por las intervenciones en el territorio, el contexto y el espacio público que se llevan a cabo desde el arte.  Así, se trata de llevar a la práctica algunos de los usos del arte, intervenir desde el conocimiento propio del arte en ámbitos interdisciplinares, en procesos de producción, o de transformación o conflicto social de modo contextual, revitalizando y fortaleciendo de este modo el tejido empresarial, social, educativo, imaginario, simbólico, identitario o productivo.

La tercera tiene por objeto el arte como creación y, desde esa perspectiva, se trata de llevar a cabo experiencias y búsquedas creativas interdisciplinares en las prácticas artísticas.  Así, se pretende renovar el flujo de información, las temáticas, los sistemas de producción, etc., que, proviniendo de otros ámbitos de la sociedad, confluyan hacia el arte, llevando a término una actualización de una de las principales premisas heredadas de las vanguardias en el sentido de la unión entre arte y vida.

La cuarta línea pone el foco sobre las múltiples y diversas conexiones que pueden establecerse en torno al arte y la educación. Así, por una parte, pretende investigar modos de acercar de manera actualizada el conocimiento propio del arte y sus procesos al ámbito educativo. Y, por otra, pretende equiparar y poner en valor el conocimiento artístico -y sus saberes y modos de hacer- respecto de la forma de conocimiento científico y reivindicar su importancia y posibilidades de transformar, tanto a los sujetos como a la sociedad.

PROGRAMA 1as. Jornadas. (usos de ida y vuelta)

10.30h_PRESENTACIÓN
Grupo de investigación H70 (los) Usos del arte.
Departamento EMPC. Universidad de Zaragoza.

11.00h_CONFERENCIA
“Los usos del arte en el espacio público”
José Luis Pérez Pont. Comisario y crítico independiente.

Descanso

12.30h_MESA 1
(en torno al) USO SOCIAL/INSTITUCIONAL
Miguel Molina. Catedrático de escultura de la UPV.
Pepe Miralles. Director de la Cátedra “Arte y Enfermedades” y profesor de la UPV.
Diego Arribas. Director del Museo Salvador Victoria y Profesor de la UZ.
Gloria G. Durán. Investigadora dep. antropología de la UNED y crítica independiente.
Silvia Martí Marí. Profesora de la UZ.

17.00h_MESA 2
(en torno al) USO INTERNO
Alex Francés. Artista.
Monique Bastiaans. Artista.
Holga Méndez. Artista y Profesora de la UZ.

No existe una pretendida esfera del arte separada, pura y ajena al resto del sistema en el que estamos inmersos. Además, todas esas diferentes actitudes y usos ocurren sincrónicamente de modo que, con respecto al arte, múltiples visiones, acciones y vivencias, que pertenecen a concepciones y periodos históricos diferentes, tienen lugar en un mismo momento. Se tratará de ser capaces de generar una “poética de los usos” (usos de ida y vuelta).

(extractos del texto de Silvia Martí Marí, profesora contratada doctor del Área de Escultura del Departamento de Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de Teruel, Universidad de Zaragoza)

www.usosdelarte.unizar.es



[1] Hegel habla de que el arte, para nosotros, es una cosa del pasado, en el sentido de que no parece estar ya relacionado con alguna clase de trascendencia.

[2] Particularmente se observa esa actitud, en comentarios del tipo “las asignaturas artísticas no son importantes” o en recortes en asuntos ‘prescindibles’ (educación y cultura…).

La relación amo y esclavo según Joan Morey

Espolones. Joan Morey
Espai Tactel
C/ Denia, 25. Valencia
Hasta el 31 de octubre

El artista mallorquín Joan Morey presenta en la galería Espai Tactel su nuevo trabajo, Espolones. Este trabajo está basado en una conferencia de Jacques Derrida, donde una vez más Morey sigue los pasos realizados en anteriores trabajos y plasma de forma artística lo que el escrito ofrece. “Me baso en ensayos literarios o textos teatrales que a mí me sirven como partitura o elementos para desarrollar un guión”, explica el artista.

Detalle de la obra de Joan Morei, Espolones, en Espai Tactel. Foto: Laura Alfaro

Detalle de la obra de Joan Morey, Espolones, en Espai Tactel. Foto: Laura Alfaro

En su último trabajo adquiere mucha importancia la relación entre el esclavo y el amo, de la que Morey afirma que es la misma que la del artista y su público. “Se podría comparar a las relaciones sadomasoquistas y sería muy fácil de entender. Si no hay un esclavo, no hay un amo, y viceversa; es decir, hay una dependencia. Con el arte pasa exactamente lo mismo: si un artista y su obra no tienen un espectador, no tiene sentido que se produzca este arte y al revés tampoco”, explica Morey. Cuando se le pregunta si es posible que con Espolones se intente comparar la unión entre conferenciante y público para hablar de la relación esclavo y amo, Morey afirma: “Ese es exactamente el leit motiv de la obra. Cuando Derrida hace una conferencia lo que hace es situarse en una posición de poder desde la que él transmite unos pensamientos, una información y tú la recibes. Si tú como espectador o audiencia o como oyente no procesas esa comunicación, no vamos a tener una relación ni siquiera de dependencia y va a ser como hablar como un muro”.

Detalle de la obra de Joa Morei, Espolones, en Espai Tactel. Fotografía: Laura Alfaro

Detalle de la obra de Joa Morey, Espolones, en Espai Tactel. Fotografía: Laura Alfaro

El centro de esta exposición es una mesa a modo de autopsia llamada “mesa de castración”, donde a partir de ella podremos observar todos los engranajes de este trabajo. También encontraremos un audio interpretado por la actriz catalana Carmen Callols que, al igual que hizo Derrida en su momento, nos comunicará un mensaje. El objetivo es que el espectador lo observe y escuche y saque sus propias conclusiones. “Sería como un laberinto con varias entradas, varios recorridos y salidas y cada espectador tiene la libertad de poder recorrerla por el espacio que más cómodo se sienta”, apunta Morey.

Como actividad de acompañamiento, Joan Morey nos habla de Manuel Segade, un crítico gallego que realizará el 26 de septiembre una perfomance complementaria, donde hablará de la forma de entender esta pieza y hará una relación histórica entre el trabajo de Morei y su forma de entenderlo. La exposición estará en Espai Tactel hasta el 31 de octubre.

Detalle de la obra de Joan Morei, Espolones. Imagen cortesía de Espai Tactel

Detalle de la obra de Joan Morey, Espolones. Imagen cortesía de Espai Tactel

Laura Alfaro