Art Dating2: mi selección (II)

El pasado 29 de mayo fui invitado a participar en la segunda sesión de Art Dating 2014, una cita organizada por la AVVAC y el Master de producción Artística de la UPV para conocer de primera mano el trabajo de artistas de muy diferentes disciplinas, y generar un diálogo enriquecedor y de intercambio entre los profesionales asistentes.

Javier Martín-Jiménez con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Javier Martín-Jiménez con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

De los catorce artistas participantes en esta sesión, presento a continuación una selección de los proyectos artísticos:

Aris Spentsas
En los últimos años, Aris Spentsas ha desarrollado una investigación basada en la práctica y la reflexión. En sus proyectos propone un diálogo directo con el espectador, como en la instalación audiovisual “Háblame”, donde invita al público a subir a una escalera en medio de la sala e interactuar con él y con otros visitantes de la instalación; o en otras propuestas como “De cuerpo a cuerpo” ó “Mesa redonda para artistas”, acciones realizadas en espacios públicos, donde ese diálogo es sólo posible con ayuda de los espectadores que actúan como “mensajeros” de conversaciones entre artistas. En definitiva, busca crear una experiencia de diálogo creativo.

Aris Spentsas. Háblame, 2013. Instalación audiovisual monocanal. Escalera, video proyección y auriculares. Imagen cortesía del artista.

Aris Spentsas. Háblame, 2013. Instalación audiovisual monocanal. Escalera, video proyección y auriculares. Imagen cortesía del artista.

Rosana Sánchez Rufete
Su investigación gira siempre entorno al espectador-participante de sus propuestas artísticas, pues espera siempre una reacción. De hecho, sus piezas deben ser “activadas” por los espectadores, que son los actores de unas “performances” programadas por la artista. De esta manera, rompe las concepciones clásicas del arte, donde el objeto artístico, además de ser elaborado con materiales cotidianos (como bolsas de plástico unidas entre sí e infladas), puede ser manipulado por el espectador en propuestas lúdicas que juegan en muchos casos con el absurdo.

Rosana Sánchez. Monkey see, Monkey do, 2014. Hinchable, ventilador, dos personas. Performance, La Capella Barcelona. Colaboración con Aris Spentsas. Imagen cortesía de la artista.

Rosana Sánchez. Monkey see, Monkey do, 2014. Hinchable, ventilador, dos personas. Performance, La Capella Barcelona. Colaboración con Aris Spentsas. Imagen cortesía de la artista.

Guillem Juan Sancho
El dibujo, con líneas de diseño arquitectónico y un claro componente futurista (aunque con una extraña presencia del tiempo pasado), es la herramienta de Guillem Juan para inventar otras realidades. Los prototipos que proyecta se superponen creando varias capas de posibilidades arquitectónicas, como diferentes mundos que se mezclan en el espacio, como si hubiera varias dimensiones. Son estructuras aparentemente sólidas y frías, pero en cualquier momento pueden caer y romperse como el cristal.

Guillem Juan Sancho. Serie heterotopías nº 01, 2014. Lápiz, rotulador permanente, acrílico y vinilo sobre papel Lithographic 270 gr. 48,5 x 40 cm. Imagen cortesía del artista.

Guillem Juan Sancho. Serie heterotopías nº 01, 2014. Lápiz, rotulador permanente, acrílico y vinilo sobre papel Lithographic 270 gr. 48,5 x 40 cm. Imagen cortesía del artista.

Agnès Ricart Gregori
Las acuarelas o pinturas de Agnès presentan escenas “difuminadas”, normalmente con presencia de uno o dos personajes. Digo “difuminadas” porque de un primer vistazo no se puede descifrar lo que se está viendo. De hecho, se crea una complicidad con el espectador ya que éste tiene que completar la escena, buscando esos elementos que faltan para dar una explicación a lo que está sucediendo allí. Los personajes muchas veces no tienen rostro, y los colores y el paisaje donde desarrollan su acción transmiten una sensación de tranquilidad o cotidianidad. Pero siempre queda una incertidumbre relacionada con la escena.

Agnès Ricart Gregori. Neu, 2013. Acuarela sobre tabla. 9x9cm. Imagen cortesía de la artista.

Agnès Ricart Gregori. Neu, 2013. Acuarela sobre tabla. 9x9cm. Imagen cortesía de la artista.

Eva Caro con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Eva Caro con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Jorge Sebastián con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Jorge Sebastián con una participante en la segunda jornada de Art Dating2. Foto: Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

 

Javier Martín-Jiménez

Guillem Juan Sancho. El espacio desdoblado

Guillem Juan Sancho. El espacio desdoblado

La representación del espacio aspira a reproducir las sensaciones que se experimentan al vivirlo o al recorrerlo. Es un gran reto y una máxima que la pintura no ha dejado de perseguir, de manera más sofisticada desde que se desarrolló la perspectiva, pese a que el modo de reproducirlo ha ido incorporando herramientas propias de los cambios sociales y tecnológicos de cada momento. Es decir, ha ido mostrando nuestra evolución en la forma de sentir el espacio y las transformaciones de sus usos. La virtualidad y la abstracción, como caminos paralelos y sin claros visos de entrecruzamiento, representan modelos diferentes de afrontar lo espacial. La primera a través de una simulación cada vez más precisa y veraz; la segunda a partir de la plasmación de sensaciones complejas que afrontan el espacio como evasión liberadora y, en muchos casos, se topan contra la imposibilidad de su misión. En la encrucijada, la pintura que reflexiona sobre los modos de representar el espacio y sus sensaciones se plantea como finalidad la adopción y convivencia de dos lenguajes bien diferenciados: la “fidelidad” al referente que ofrece la planimetría y sus diferentes perspectivas, y la pintura en sí misma, que camina sobre una superficie resbaladiza portando un gran peso histórico a sus espaldas.

En el libro de Georges Perec La vida instrucciones de uso (La Vie Mode d’Emploi, 1978), la escalera de un edificio y algunas de sus estancias son descritas a partir de su uso, y su uso es referido a partir de sus habitantes, de los transeúntes ocasionales y de sus vidas contadas en esos espacios y definidas por ellos. La descripción de un lugar por su función es un campo que se abre a la imaginación, pero de manera inevitable, también lo mantiene vinculado al suelo de la racionalidad, como un desdoblamiento. En la serie de pinturas Cartografías del abandono, Guillem Juan Sancho desarrolla dos niveles de representación espacial que conviven en la misma superficie pictórica. La parte principal tiende a mostrar planos arquitectónicos tanto en planta como en perspectiva solapados unos sobre otros, donde la línea se comporta como una estructura de diferentes grosores que encaja y sostiene la composición. Entremedias del enjambre ordenado de líneas, aparecen superficies coloreadas que corresponden a muros exteriores o tabiques interiores de las construcciones proyectadas, así como vanos o huecos de comunicación.

La parte inferior, como un contrapunto sintético, está pintada de manera abstracta. Los colores empleados y las formas resultantes en ocasiones parecen mostrar una continuación de lo proyectado en la parte superior, como un reflejo que concentrara sus volúmenes y los tradujera pictóricamente. En otros casos, la separación entre planos es cortante y aunque pudiera igualmente entreverse un reflejo, más bien parece indicar una dualidad de la actitud pictórica que se quiere hacer convivir.

Por otro lado, el título de esta serie de pinturas en proceso también implica una doble pretensión. Las cartografías responden al “arte de trazar mapas geográficos”, cuya definición se emplea de igual forma cuando el territorio a cartografiar es geopolítico. La segunda intención del título “del abandono” aporta una mirada poética al anterior, más técnico, y lo entronca con el tiempo, la memoria y, más específicamente, con el olvido. Estas dos partes inseparables del título quedan vinculadas de igual manera a las dos propias de los cuadros. La cartografía puede con facilidad relacionarse, en esta serie, con la nube de planos que dominan la zona principal de los cuadros, mientras que la referencia al abandono puede verse en la parte inferior, la base, realizada con gestos y pinceladas que insinúan un territorio devastado o repleto de escombros. La relación que se establece entre la zona superior y la inferior puede ser tanto una regeneración que sale de la parte inferior para tomar forma en las alturas; como una caída de lo que, como castillos en el aire, flota sobre la línea de tierra y acaba finalmente derrumbándose. En cualquiera de ambas posibilidades, se establece una relación vehicular entre las dos zonas que las vincula y complementa.

Al margen de las pinturas, Guillem Juan Sancho realiza fotografías de espacios abandonados que alguna vez tuvieron una función. El abandono que se muestra en las imágenes es más palpable y literal, y la vinculación del espacio con su uso se rompe o se suspende. El espacio desdoblado de los lienzos media entre la forma física de los lugares proyectados y el resto del aire que esos espacios aún emanan. La pintura permite aquí una ocupación real dentro del desdoblamiento: una función y un uso de la pintura que le hacen mantener su esencia, pero que le empujan a ser algo más.

Álvaro de los Ángeles

Guillem Juan Sancho