Las alharacas antifranquistas del IVAM

Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1976
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 3 de enero de 2016

La represión del régimen franquista sigue siendo objeto de innumerables actos de reprobación, 40 años después de que falleciera el dictador. Actos de reprobación transformados en ejercicios de nostalgia o memoria a favor de quienes combatieron esa represión. Ocurre, sin embargo, que ni durante el largo régimen había tantos antifranquistas como después fueron saliendo a montones tras su muerte, ni ahora se delimitan los periodos de esa ausencia de libertad, metiendo en el mismo saco la dureza de los años 40 y 50, con la más liviana de los 60 y 70.

Intruso, obra de Equipo Crónica. Imagen cortesía del IVAM.

Intruso, obra de Equipo Crónica. Imagen cortesía del IVAM.

Baste como prueba lo que dice el historiador John Hopewell, en relación con la literatura y el cine de esos años terminales del franquismo. Cita los casos de Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, Arde el mar, de Pere Gimferrer, El tragaluz, de Antonio Buero Vallejo, El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, o La prima Angélica y Elisa, vida mía, de Carlos Saura. Para a continuación decir: “Obras todas ellas que dejaban en evidencia cómo la censura [franquista] se fue resquebrajando, a partir de los años sesenta, dentro de la industria cultural española en general y en la cinematografía en particular”. Censura que disminuyó “no por razones políticas, sino más bien por una necesidad de competencia económica”.

Reina por un día, de Equipo Realidad. Imagen cortesía del IVAM.

Reina por un día, de Equipo Realidad. Imagen cortesía del IVAM.

La exposición ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo (1964-1976)’, que hasta el 3 de enero permanecerá en el IVAM, se suma a ese tren políticamente correcto de la reprobación del régimen franquista, a la que nadie puede sustraerse dado que viene avalada por el escándalo de la falta de libertad.

Da lo mismo que esa represión fuera virulenta o el canto de sirena que fue en los años referidos en el título de la exposición. El caso es mostrar, bajo ese paraguas abierto no ya para los aguaceros sino para una lluvia cada vez más fina, a quienes crearon obras de una indudable cualidad artística, al margen de los gestos heroicos que algunos les cuelgan para mayor gloria y justificación de su propuesta expositiva o actividades complementarias.

Obra de Rafael Martí Quinto. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Rafael Martí Quinto. Imagen cortesía del IVAM.

Quienes combatieron con sus trabajos artísticos esa represión ya de capa caída, como son los casos de Manuel Boix, Artur Heras, Rafael Armengol, Joan Antoni Toledo, Rafael Calduch, Jorge Ballester, Joan Cardells, Rafael Martí Quinto, Manolo Valdés o Anzo, entre otros, vivirán (no todos, algunos ya han desaparecido) con gratitud esa rememoración, a buen seguro que al margen de tanta medalla honorífica. De manera que para contemplar los más de 200 dibujos, grabados, pinturas, esculturas, revistas, libros y cómics de la exposición, bueno será centrarse en las obras artísticas, obviando el acompañamiento musical de tanta hazaña bélica.

Instalación en la exposición 'Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1975', en el IVAM.

Instalación en la exposición ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1975’, en el IVAM.

Comisariada por Román de la Calle y Ramón Escrivà, ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo (1964-1975)’ reúne la cultura visual de un tiempo, como explican los comisarios, “en el que la ciudad de Valencia tuvo el mérito de convertirse en la capital de la nueva vanguardia figurativa y de la abstracción normativa”. Y ello por una razón que De la Calle sintetizó así: “Colaboración extraña en esos años”. Colaboración entre artistas de diferentes estilos y críticos de arte empeñados en sumar fuerzas en aras de ese frente común por la cultura. Lo que dio lugar a algo que el catedrático Román de la Calle denominó “políticas culturales transformadoras”. José Miguel Cortés, director del IVAM, dijo en este mismo sentido que “ojalá” volvieran aquellos “años de efervescencia creativa”.

Efervescencia reflejada en los trabajos de Equipo Crónica, Equipo Realidad, Estampa Popular, los grupos Antes del Arte, Ara, Bulto o Escapulari-0, al que se agregan publicaciones de librerías destacadas esos años: Viridiana, Tres i Quatre, Concret, Lauria, Pasaje o Studio. La exposición se nutre de fondos procedentes de la Fundación Martínez Guerricabeitia de la Universitat de Valéncia, de museos como el de Bellas Artes de Valencia o el de Arte Contemporáneo de Alicante, y de las fundaciones Bancaixa y Anzo. La Filmoteca Española contribuye con imágenes del No-Do alusivas al régimen franquista. Régimen que contextualiza, de forma harto simplista, una exposición que brillaría por sí sola enmarcada en ese otro régimen extrañamente colaborativo de tan dispares artistas.

El dictador, obra de Rafael Calduch, en la exposición 'Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1976'. Imagen cortesía del IVAM.

El dictador, obra de Rafael Calduch, en la exposición ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1976’. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Las tres últimas décadas de Cristina Navarro

Los 30 años más recientes, de Cristina Navarro
Espacio 40
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Inauguración: miércoles 15 de julio, a las 20.00h
Hasta el 14 de agosto de 2015

Cristina Navarro presenta en Espacio 40 una muestra de su obra, a modo de tímida retrospectiva – por limitaciones de espacio-, con trabajos de sus series más representativas como Mi Mundo, Formas de la impermanencia o Permanencias estables.

Recoge piezas multidisciplinares: pintura, dibujos, grabados, esculturas, pero también su faceta más desconocida, la joyería, los objetos y libros intervenidos.

Bolas del mundo, totems, esculturas en las que participa a nivel de disposición, móviles elaborados a partir de su iconografía más personal, etcétera.

Obra de Cristina Navarro. Cortesía de Espacio 40.

Obra de Cristina Navarro. Cortesía de Espacio 40.

El público que acuda a la exposición disfrutará al menos una pieza de gran formato y muchas obras de tamaño muy asequible. Será un recorrido muy nostálgico para aquellos que la conocen bien, y una grata sorpresa para los que no.

La exposición podrá visitarse hasta el sábado 14 de agosto, en el horario habitual de Espacio 40 (miércoles a viernes de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30; sábados, de 12.00 a 15.00h).

Durante la muestra habrá algunas actividades lúdicas, como proyecciones, catas maridaje entre el chef Rodrigo Bernasconi -ex CIRCA- y la artista plástica -viernes 24 de julio- o pequeñas catas de vino, muy especiales.

Obra de Cristina Navarro. Imagen cortesía de Espacio 40.

Obra de Cristina Navarro. Imagen cortesía de Espacio 40.

Ignacio Vergara, 300 años bien llevados

Ignacio Vergara en el tercer centenario de su nacimiento (1715-2015)
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de septiembre

La Generalitat Valenciana de la mano de sus instituciones culturales conmemora en este 2015 el 300 aniversario del nacimiento de Ignacio Vergara Gimeno (1715-1776), uno de los exponentes de la escultura valenciana y española de todos los tiempos y el más importante escultor valenciano del siglo XVIII. Miembro de una de las familias de artistas más influyentes de su época (Los Vergara), pese a su gran reconocimiento nunca se le había dedicado una muestra monográfica al autor.

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana y la Fundación Jaume II el Just, dentro de su línea de conmemoraciones culturales, organizan esta primera gran exposición homenaje a Ignacio Vergara con motivo del tercer centenario de su nacimiento convirtiéndose en una de las citas culturales más importantes del año en Valencia.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Vista general de la exposición dedicada a Ignacio Vergara. Cortesía de Centro del Carmen.

Ignacio Vergara es una de las figuras más significativas del arte valenciano del siglo XVIII, no sólo por su valiosa aportación dentro del ámbito de la escultura, con obras tan relevantes como la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas o el relieve de los ‘Ángeles adorantes del anagrama de María’ de la portada barroca de la Catedral de Valencia, sino también por su contribución al academicismo valenciano, siendo uno de los miembros fundadores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Precisamente la exposición, comisariada por la historiadora y experta en la obra de Vergara, Ana Buchón, se exhibe en el Centro del Carmen, que fue sede de la Academia de San Carlos, donde podrá verse hasta el próximo 6 de septiembre.

La muestra es la primera y más completa retrospectiva sobre Ignacio Vergara y en ella se exhiben cerca de un centenar de obras entre esculturas, bocetos y tallas, además de dibujos y grabados vinculados al origen de la Academia de Bellas Artes de San Carlos. La muestra se acompaña de fotografías de algunas de sus obras repartidas por otros lugares de España como Barcelona o Cádiz.

Un total de 17 instituciones y museos valencianos han colaborado en esta exposición prestando obra, desde el Museo de Bellas Artes de Valencia donde se conserva gran parte de su producción fuera de lo que constituye la arquitectura pública, de la Academia de San Carlos, la Catedral de Valencia, el Museo Nacional de Cerámica González Martí, el Museo de la Ciudad, además del Archivo del Reino, el Monasterio de Santo Espíritu de Gilet o la Basílica de San Pascual Bailón de Villareal, entre otros.

El homenaje que se dedica en esta exposición a Ignacio Vergara se extiende asimismo al resto de la saga de Los Vergara que abarcaría dos generaciones de escultores y pintores del siglo XVIII.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

Escultura de Ignacio Vergara. Imagen cortesía de Centro del Carmen.

La figura de Ignacio Vergara Gimeno suele generar a veces confusiones por pertenecer a esta destacada y numerosa familia de artistas que durante el siglo XVIII controló gran parte de la actividad artística de la ciudad de Valencia como fueron el padre del escultor, Francisco Vergara el Mayor (1681-1753), su hermano el pintor José Vergara (1726-1799) y su primo hermano el escultor Francisco Vergara Bartual (1713-1761), entre los más importantes. Así la exposición incluye un árbol genealógico de la familia así como varias obras representativas de sus miembros.

El grueso de la exposición se dedica a Ignacio Vergara Gimeno en sus diferentes facetas, especialmente la de escultor e impulsor del academicismo valenciano. Destacan en la muestra los bocetos de terracota reunidos por primera vez en una exposición, fundamentales para comprender su método de trabajo y que constituyen obras de arte por sí mismos. Esta colección es especialmente importante por cuanto que Ignacio Vergara es uno de los pocos escultores españoles de época moderna, junto con Francisco Salzillo, de los que se conserva una amplia colección de estas piezas.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Obras de Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Se aborda también el importante papel que Ignacio Vergara jugó en el desarrollo del academicismo artístico valenciano, a través de las academias de Santa Bárbara y de San Carlos. Aquí se exhibe obra de otros artistas también vinculados a las academias. Su labor dignificó el trabajo del artista, hasta entonces ligado al ámbito gremial, creando los primeros estudios oficiales de Bellas Artes.

Por último, no se olvida la huella que el artista dejó en la escultura valenciana posterior. No en vano fue él, según Orellana, quien introdujo la perfección en la escultura, al dedicarse sus profesores al estudio del dibujo, en concreto, del dibujo del natural.

Finalmente al hilo de la exposición y considerando que la mayor parte de la obra de Vergara que se conserva es escultura en piedra para arquitectura y que ésta se encuentra enclavada en grandes monumentos valencianos, el Consorcio de Museos presenta al mismo tiempo una Ruta de Los Vergara por los mayores hitos de su escultura que se pueden observar en Valencia.

La exposición así como la Ruta Vergara sirve no sólo para reconocer la obra de Ignacio Vergara Gimeno sino también para arrojar un poco más de luz sobre una época destacada para el arte valenciano y sus artistas como fue el siglo XVIII.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Uno de los documentos incluido en la exposición sobre Ignacio Vergara en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana.

Equipo Crónica, grandes carteles, ¿buenas obras?

Equipo Crónica
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de mayo, 2015

Cuando soñamos pasa una cosa curiosa: estamos convencidos de que todo lo que sucede es de verdad. La lógica onírica es tan convincente que lo que vivimos en el sueño nos parece real. Y nos lo parece porque en el sueño es real.

Con el arte pasa lo mismo. Cuando una obra es capaz de atraernos a su espacio narrativo y dejarnos atrapados en él haciéndonos olvidar toda realidad que queda fuera, construye de pronto a través de la ficción otra realidad y otra verdad que reconocemos de manera inesperada como parte de nosotros mismos. Esa es su magia y su poderoso atractivo.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Suele pasar lo contrario cuando va cargada con el lastre de intenciones políticas, sociales, filosóficas o satíricas. Como estas ideas funcionan en la realidad efectiva de las cosas, nos empujan fuera de la ficción creándonos un conflicto de posicionamiento: no sabemos a qué atenernos, si a la realidad sobre la que nos obligan a pensar, o al disfrute estético.

El valor político o filosófico que una obra pueda tener es algo que debe venir luego, cuando se piensa sobre ella. Pero si esas ideas forman parte de la obra tienen que quedar dentro de la lógica narrativa como partes de la ficción. De no ser así, acaba resultándonos falsa, o simplemente no nos convence.

Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Heartfield-El Lissitzsky, dos frentes, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

En 1964 los artistas valencianos Rafael Solbes (1940-1981), Manuel Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940-1995), forman Equipo Crónica, activo hasta 1981. El Museo de Bellas Artes de Bilbao le dedica, patrocinado por BBK Fundazioa, una exposición retrospectiva con 146 obras que resumen su trayectoria a través de pinturas, dibujos, carteles, y esculturas y grabados en serie. Incluye también documentos del movimiento Estampa Popular de Valencia, en el que los tres artistas participaron antes de crear Equipo Crónica. El caso es que estos artistas entendieron que su actividad tenía que quedar expresamente ligada a una referencia externa, en su caso a la situación política española que va desde la última década de la época franquista hasta el cambio de poderes en el Estado (de un régimen totalitario… a una oligarquía de partidos).

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Al tener como propósito la crítica de la situación sociopolítica de ese momento y usar lo artístico como excusa para satirizarla, nos pasa que cuando estamos delante de estas obras no sabemos si pensar sobre la crítica que representan o disfrutar de lo artístico que pueda haber en ellas. El resultado es que no conseguimos ni lo uno ni lo otro. La obra ha quedado abortada de tal manera que muere presa de su propio conflicto.

Por otra parte, desnudado del contexto histórico al que pertenece, su trabajo nos deja el regusto amargo que suelen dejar las cosas que se han hecho con retales de otras sin aportar nada original. Nos parecen buenos carteles, pero no grandes obras. Influido por el pop y la renovación figurativa de los 60, Equipo Crónica usa como medio plástico impresiones gráficas con colores planos, y toma como excusa lo artístico para articular su trabajo crítico-satírico a través de imágenes tomadas de los medios de comunicación y de referencias icónicas de la historia y el arte.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

14 artistas Por venir en Casa de Velázquez

Por venir, exposición colectiva
Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid
C/ de Paul Guinard, 3. Madrid
Inauguración: 3 de diciembre a las 20:00 horas
Del 3 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

Como cada año, la Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid realiza una exposición colectiva en la que participan los artistas miembros así como los becados en residencia. La muestra del ejercicio 2014-2015 propone un recorrido multidisciplinar por las obras de catorce artistas, en su mayoría franceses y españoles, englobados bajo el título ‘Por venir’: un desideratum que ratifica el empeño de esta institución pública francesa por fomentar la creación y la investigación artística contemporánea; labor que desempeña desde su fundación en los años veinte del siglo pasado.

Planteada como una rica panoplia de técnicas y estilos, ‘Por venir’ abarca diversas disciplinas que van de la pintura al vídeo, pasando por la instalación, la fotografía, el dibujo y el grabado, elaborando así un repaso aproximado de la joven creación contemporánea.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

El arquitecto Esaú Acosta (España, 1978) (http://www.estudiosic.es/) participa con fotografías y maquetas del proceso de su proyecto “Casa G” en el que reflexiona acerca de cómo una pareja heterosexual española configura su estilo de vida a través del diseño de su vivienda, buscando reforzar con ella su capital simbólico. Un proyecto arquitectónico y sociológico que gira alrededor del pensamiento de Pierre Bourdieu, resumido parcialmente en la sentencia: “La configuración del hábitat no se realiza por la verdadera naturaleza de sus partes; sino por la ‘legitimación del gusto’ y su relación con lo dominante”.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

Tania Blanco (España, 1978) (http://www.taniablanco.com/) recrea el ambiente de una sala de espera presidida por la escultura-pintura de un reloj simbólico que, de manera análoga al Doomsday Clock de la Universidad de Chicago, avisa del impacto socio-económico que producirá el acuerdo de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión  (TTIP) que se negocia actualmente entre los EE. UU. y la U.E., a través de un listado de ítems que advierten sobre la “privatización feroz de los servicios públicos” o  el “entierro definitivo del concepto de soberanía nacional”. Sobre la mesa, una réplica en resina de un periódico imposible de desplegar nos alerta de la opacidad informativa con la que dicho acuerdo se está llevando a cabo.

"Je me suis dévêtue pour monter à un arbre". Imagen por cortesía de Hélène Damville.

«Je me suis dévêtue pour monter à un arbre». Imagen por cortesía de Hélène Damville.

Las xilografías de Hélène Damville (Francia, 1984) (http://helene-damville.blogspot.com.es/) basadas en la observación romántica del paisaje, representan troncos y ramas de árboles y cepas que se retuercen mostrando sus nudos como en una visión onírica. Una representación personal de la arquitectura de la naturaleza que imbrica sus cualidades vegetales y minerales asimilándolas a una apariencia ósea  que se funden en escenas de cierto halo macabro, potenciadas por la dureza del blanco y negro.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

Daniel Escobar (Brasil, 1982) (http://danielescobar.com.br/) propone una disertación acerca de la configuración de la imagen de los países por parte de la industria del turismo, ligando las ideas de geografía y consumo. Su pieza es un objeto escultórico construido mediante la intervención de una guía turística corriente que deviene en un libro pop-up, a la manera de esos cuentos infantiles que convierten la ficción del relato en una realidad en tres dimensiones; como una verdad insondable.

"Après une visite en Palestine". Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

«Après une visite en Palestine». Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

Baptiste Fompeyrine (Francia, 1989) elabora unas escenas preciosistas de reminiscencias orientales con sus grabados al aguafuerte, al aguatinta y a la manera negra. Sus composiciones, herederas del espíritu documentalista y satírico de los viejos maestros del grabado francés del siglo XIX, suponen la representación idealizada de los propios recuerdos del artista; personajes, paisajes y situaciones extraordinarias materializados con sutiles texturas y claroscuros y su enorme capacidad para el dibujo.

"Bakki". Imagen por cortesía de Didier Hamey.

«Bakki». Imagen por cortesía de Didier Hamey.

El universo mágico de Didier Hamey (Francia, 1962) (http://didier.hamey.free.fr/) queda patente en sus minuciosos grabados, plagados de seres zoomorfos, antropomorfos y vegetales, fantásticos y carnavalescos. Un alegato de la joie de vivre desde la mirada aparentemente inocente de quien alberga un profundo amor por la naturaleza y aderezada con la consciencia del reverso inquietante que impregna todas las cosas.

"Des châteaux en Espagne". Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

«Des châteaux en Espagne». Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

El fotógrafo Guillaume Lemarchal (Francia, 1974) (http://www.guillaumelemarchal.com/) presenta dos fotografías paisajísticas de su proyecto sobre los castillos españoles; enclaves a los que otorga las cualidades del espejismo y la ensoñación. Recurrentes en su trabajo, la luz y el paisaje como objeto, son manipulados por el objetivo fotográfico para potenciar esos “lugares fantaseados” que encuentra y resignifica poéticamente, poniendo en relación al hombre con su historia y su tiempo.

"The Walking Pillows". Imagen por cortesía de Albert Merino.

«The Walking Pillows». Imagen por cortesía de Albert Merino.

El videasta Albert Merino (España, 1979) (http://albertmerino.com/web/) está presente con su vídeo The Walking Pillows en el que un ejército de trabajadores sin rostro rastrean las huellas de vidas remotas a medio camino entre lo mítico y lo real. Como es habitual en su producción audiovisual, lo real y lo irreal se entremezclan en entornos verosímiles, alternando su particular imaginario fantástico con el absurdo cotidiano.

"Points Noirs". Imagen por cortesía de Sarah Miller.

«Points Noirs». Imagen por cortesía de Sarah Miller.

Los dibujos a lápiz y polvo de grafito de Sarah Miller (Francia, 1985) (http://sarahnavassemiller.free.fr/) subliman los pequeños detalles cotidianos, los instantes fugaces y los gestos más sutiles en escenas de gran formato en las que, con un tratamiento brumoso del dibujo y una composición casi fotográfica, centra su atención en el lenguaje corporal y en la emoción contenida en cada momento.

"Typing". Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

«Typing». Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

El ilustrador y animador audiovisual Renaud Perrin (Francia, 1977) (http://perrin.renaud.free.fr/) aporta las pequeñas escenas “dibujadas” con máquina de escribir y tintas de colores de su serie “Typing”: personajes, edificios y objetos de uso cotidiano esquematizados que adquieren la apariencia naïf de los bordados coloristas de punto de cruz.

"Le Rosicruchien". Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

«Le Rosicruchien». Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

Las xilografías de Agathe Pitié (Francia, 1986) (https://www.facebook.com/pages/Agathe-Piti%C3%A9/187770171303785?fref=ts) forman parte de su serie “Impertinences”: un trabajo que remite a los grabados medievales de corte moralizante y a la emblemática y que, de manera satírica, la artista revisita desde una óptica contemporánea. Sus personajes encierran significados ocultos y símbolos herméticos llegando incluso a un absurdo tragicómico, que se ve potenciado por el carácter expresivo y conscientemente arcaizante del trazo.

"Perenne. Cuello" (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

«Perenne. Cuello» (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

La instalación de Esther Señor (España, 1982) (http://www.senorcifrian.com/) que conforma el colectivo “Señor Cifrián” con Carmen Cifrián, presenta un juego de espejos acerca del mismo referente: un cuello de camisa intervenido con pétalos de geranio y conservado en parafina. Una construcción poética de la realidad titulada “Perenne. Cuello” en la que el objeto escultórico, su captura fotográfica y el muestrario de pétalos utilizados, componen un arte expandido que reflexiona acerca de los distintos modos de representación, el atesoramiento de los recuerdos y la reivindicación del proceso creativo.

"1 + 1 + 1 + ... + 1 = 547". Imagen por cortesía de Pep Vidal.

«1 + 1 + 1 + … + 1 = 547». Imagen por cortesía de Pep Vidal.

El artista, físico y matemático Pep Vidal (España, 1980) (http://www.pepvidal.com/) analiza el desorden, los cambios infinitesimales de los procesos y los conceptos de caos y entropía y los plasma en dibujos de carácter científico en los que la repetición metódica juega con la alternancia del vacío y la mancha y la imprevisibilidad del azar.

"Sin título". Imagen por cortesía de Federico Miró.

«Sin título». Imagen por cortesía de Federico Miró.

Por último, las pinturas de Federico Miró (España, 1991) (http://www.federicomiro.com/), ganador del Premio Salón de Verano 2014, pertenecientes a su serie “Tras las apariencias”, en la que el artista superpone finas líneas de pintura acrílica que, en su conjunto, dan la sensación de que nos encontramos ante una imagen digital, pixelada, errática. A partir del referente figurativo de la naturaleza, las abstracciones que el artista compone se convierten en una suerte de estratigrafía natural e incluso en el reverso de un tapiz colorista.

Una muestra ecléctica que aglutina catorce visiones, poéticas, lenguajes e intenciones distintas que los artistas residentes en la Casa de Velázquez continuarán desarrollando, en su mayor parte, hasta mediados de 2015. Una buena oportunidad para conocer las diversas propuestas de un grupo de artistas a los que se augura y se desea un gran porvenir.

Manuel Garrido Barberá

Valerio Adami en Rosalía Sender

Valerio Adami
Galería Rosalía Sender
C/ Mar, 19. Valencia
Hasta el 26 de octubre

Valerio Adami nació en Bolonia en 1935, pero se trasladó con su familia a Milán, donde transcurrieron los primeros años de su vida. En Roma tuvo oportunidad de admirar, desde muy joven, a los maestros del arte antiguo y en Venecia conoció la vanguardia, quedando impresionado por artistas como Oscar Kokoschka. A los 20 años conoció en París al poeta Edouard Glissant, que le descubrió la pintura de Matta y Wifredo Lam. En 1958, durante su primer viaje a Londres, entró en contacto con la joven vanguardia inglesa (Bacon, R. Hamilton).

Ha vivido en distintas ciudades de Europa y América: París, México (con sus amigos Octavio Paz o Carlos Fuentes), Ostende, Caracas, Japón, Londres (frecuentando a Graham Sutherland, Jim Dine, Richard Hamilton), Nueva York, Cuba, Mónaco. En 1976 hace su primer viaje a la India, país al que volverá con frecuencia y en el que pasará largas temporadas. En alguna de las ciudades que frecuenta (París, Montecarlo, Arona) ha llegado a instalar talleres en los que realiza parte de sus obras.

'Desnudo', obra de Valerio Adami. Imagen cortesía de Rosalía Sender

‘Desnudo’, obra de Valerio Adami. Imagen cortesía de Rosalía Sender

También ha expuesto sus obras en algunas de las más importantes galerías del mundo: en Milán, Roma, Bremen, Boston, Picadilly Gallery de Londres, Ginebra, Maeght de París, Maeght de Zurich, Bonn, Düsseldorf, Maeght de Barcelona, Copenhague, Fuji Television Gallery de Tokyo, Marisa del Re Gallery de Nueva York, Madrid, Aix-en-Provence, Amsterdam, Oslo, Helsinki, Turku, Malmö, Lelong de París, Bolonia, Montreal, Chicago, Valencia, Metz, Spoleto, Ravensburg, Munich, Verona, Forsblon de Helsinki, Marlborough de Mónaco y Marlborough de Nueva York.

Ha realizado igualmente diversos encargos institucionales y privados, como las pinturas monumentales de la Estación de Austerlitz en París (1987), el retrato de Pierre Boulez por encargo del Estado Francés (1988), las pinturas del Bicentenario de la Revolución Francesa (1989) o los grandes murales para el Park Hyatt Hotel de Tokyo (1992).

En el 2000 creó la Fundación Europea del Diseño, con sede en Meina, en el Lago Mayor, que organiza importantes muestras, como la exposición histórica sobre dibujo que pudo verse en la Sala de la Muralla del IVAM en 2002. Sus lienzos forman parte de las principales colecciones y museos del mundo. La exposición de la galería Rosalía Sender, que permanecerá hasta el 26 de octubre, consta de 20 obras originales, litografías y grabados de pequeño y mediano formato, fechadas entre 2000 y 2007.

Obra de Valerio Adami. Galería Rosalía Sender

Obra de Valerio Adami. Galería Rosalía Sender