Catacumba vuelve por Todos los Santos

16 edición del Festival de Cine Catacumba
Teatro Capitolio
C / Mayor, 81. Godella (Valencia)
Del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2018

Catacumba, el festival de cine que nació con el siglo, afronta su 16ª edición que tendrá lugar del 31 de octubre al 4 de noviembre en el Teatro Capitolio de Godella. La propuesta se ha consolidado durante estos últimos años con una propuesta innovadora que bajo el paraguas de «cine clandestino, underground y experimental recoge producciones cinematográficas independientes que ofrecen una mirada alternativa creada a partir de la transversalidad que permite el lenguaje fílmico», en palabras de Sergi Inclán, codirector de Catacumba Film Festival junto a Javier Llorens.

El grupo La Plata. Imagen cortesía de Catacumba.

El grupo La Plata. Imagen cortesía de Catacumba.

El festival alza el telón el 31 de octubre, en una gala de inauguración que cuenta con el concierto del grupo valenciano La Plata. A partir de ahí, más de cincuenta proyecciones, entre largometrajes y cortometrajes, y actividades paralelas para edulcorar su programación. Entre ellas, el concierto de Johnny B. Zero, una matiné infantil dirigida a los más pequeños con la proyección de la película ‘El cuento de la princesa Kaguya’ del director japonés Isao Takahata, el ya tradicional concurso de gritos y el cine-concierto de clausura, en el que Antonio J. Iglesias & mono33 ambientarán musicalmente diferentes fragmentos del cine clásico. Toda la programación se puede consultar en www.catacumba.org.

Además, el 2 de noviembre Catacumba trasladará el festival a la sede de la Filmoteca Valenciana para una sesión matinal de cine underground donde, gracias la colaboración de Aurea Ortiz, se proyectarán pequeñas obras restauradas de Lluis Rivera o Rafa Gassent, así como trabajos realizados entre 1900 y 1920. La cinematografía valenciana también tendrá su hueco, con una sesión a concurso expresamente dedicada a cortometrajes de cineastas locales, el domingo 4 de noviembre (16 h).

The Absence of Eddy Table. Imagen cortesía de Catacumba.

The Absence of Eddy Table. Imagen cortesía de Catacumba.

Esta edición destaca por la diversidad de su programación, que va desde las más distinguidas obras de animación de los últimos años, con trabajos tan dispares en técnica como son ‘The Absence of Eddy Table’, ‘Bendito Machine VI’, la peculiar ‘Wildebeest’ o la minuciosa ‘Bloeistraat 11’ hasta el cine documental de ‘The Man with My Name’ que se sumerge en los alias del cine italiano o ‘Lotte that Silhouette Girl’ que nos redescubre la técnica primigenia de la directora Lotte Reiniger.

Un cine crítico y arriesgado que se plasma en cortometrajes como la brasileña ‘Meninas Formicida’ -recientemente proyectada en la Muestra Internacional de Venecia-, muchas veces de una lectura inteligente entrelíneas como en la encantadora ‘God does exist, or Where Do Babies Come From’ y que retrata y retracta la actualidad en obras tan directas como en la también rusa ‘Wrong shape’ o en la francesa ‘Odol Gorri’.

Meninas Formicida. Imagen cortesía de Catacumba.

Meninas Formicida. Imagen cortesía de Catacumba.

Obras procedentes de 70 nacionalidades se han presentado a la presente edición del festival de cortometrajes de Catacumba. Los trabajos finalistas compiten en cuatro secciones: la sección oficial, el premio al cortometraje más entrañable, la dedicada al Stop Motion y València Cinema, la sección reservada a la cinematografía local. Catacumba reparte 2.500 euros en premios, además de sus peculiares estatuillas -los Fetos de Oro y la Muñeca Rota-, que este año han sido elaboradas por el artista Diego Fermín. A las eclécticas colaboraciones del festival se suma también la del ilustrador Martín López, autor de la imagen gráfica de la presente edición.

A resaltar también la tarde del viernes 2 de noviembre que estará dedicada enteramente a la técnica de stop motion en la que además de poder disfrutar de los cortometrajes de esta sección se llevará a cabo el encuentro ‘Las edades del Stop Motion’ con los especialistas más granados en esta técnica que han situado a Valencia en el centro de la animación internacional.

God does exist, or Where Do Babies Come From. Imagen cortesía de Catacumba.

God does exist, or Where Do Babies Come From. Imagen cortesía de Catacumba.

Claudio Zirotti o el poder poético de las flores

Un fiore per te (Una flor para ti), de Claudio Zirotti
Galería Acuda
C / Médico Doctor Aleixandre, 16, Godella (Valencia)
Hasta mediados de diciembre de 2016

“Casi un recuerdo de mi época donde una flor conseguía enfrentarse a la violencia de una guerra”. Claudio Zirotti explica así algunos de sus últimos trabajos reunidos en la galería Acuda de Godella (Valencia) bajo el título de ‘Un fiore per te’ (Una flor para ti). Ese recuerdo aflora sin duda en la serie de obras que ha ido realizando a base de contraponer el rígido material de lonas de camión militar, con delicadas flores pintadas sobre tan áspera superficie. No es aquel ‘flower power’ al que se refiere el artista italiano afincado en Valencia, pero rezuma ese aire de combatir la violencia a base de poesía.

Obra de Claudio Zirotti en la Galería Acuda de Godella. Imagen cortesía del autor.

Obra de Claudio Zirotti en la Galería Acuda de Godella. Imagen cortesía del autor.

Y lo hace precisamente a escasos meses del fallecimiento del fotógrafo francés Marc Riboud, famoso por su retrato de una joven que sostenía una flor ante los fusiles de unos soldados. Ocurría el 21 de octubre de 1967 en una manifestación en Washington contra la guerra de Vietnam. Han pasado casi ya 50 años y Zirotti vuelve a experimentar aquella sensación. “Éste es un canto a la vida que, en esta época, resulta casi anacrónico”.

El canto a la vida de Claudio Zirotti pasa, entonces, por doblegar la resistencia que impone la materia, su violencia, amansándola pacientemente con el simple gesto germinal de una flor. La gran lona que descansa en la amplia terraza de la galería de Godella es un claro ejemplo. En ella, una flor se abre paso, como salida de las entrañas de la tierra, para imponerse al magma telúrico y al fondo rugoso, áspero, manchado, de la lona que Zirotti encontró perteneciente a un camión militar. “Recorrí un montón de kilómetros para hacerme con ella”, recuerda el artista frente a tan mayestática obra.

Obras de Claudio Zirotti en la Galería Acuda de Godella, Imagen cortesía del autor.

Obras de Claudio Zirotti en la Galería Acuda de Godella, Imagen cortesía del autor.

Ese tipo de lona se ha convertido en el singular lienzo de una buena parte de sus últimos trabajos. Contra ella, luchando cuerpo a cuerpo en un combate más jovial que angustioso (“no sé trabajar más que con alegría”), Zirotti va transformando la tela en un campo donde se van dando cita las múltiples flores y muchos de los signos que caracterizan su trayectoria: edificios industriales, torres humeantes, tuberías, el agua, la mar, algún que otro ser extraño tipo alien y manos que ofrecen esa ‘fiore per te’ a la que se refiere el conjunto expositivo. También el nombre del escultor Ramón de Soto, fallecido hace dos años, apareciendo tan frágil como las flores por entre un bosque de signos.

“Ramón de Soto ha dejado una profunda huella en mí, como artista y como persona”. Por eso Zirotti, como si pintara todavía en su compañía, va dejando rastros oníricos de su presencia. De nuevo la muerte, la violencia que todo lo engulle, sobreponiéndose en la obra del artista italiano por efecto de simples gestos. “Vivo la alegría de la creatividad y del arte. La mancha, el trazo, los colores. Todo mi mundo necesita alegría y disfrute”. Ninguna bajada a los infiernos. En todo caso, el movimiento contrario: la lenta ascensión y apertura de lo telúrico hacia la luz.

Obra de Claudio Zirotti. Imagen cortesía del autor.

Obra de Claudio Zirotti. Imagen cortesía del autor.

Las flores que Zirotti ofrece en su exposición son en cierto modo las mismas que ofreció aquella joven a los soldados. Por tanto, no son las flores del mal de Baudelaire, sino las que, saliendo de las entrañas de la tierra, encandilan por su luminosidad. “La flor dulcifica esta textura vivida y cambia el discurso”. El arte contra la lona de Zirotti, más que destilar el aroma del boxeador noqueado a base de sucesivos golpes, representa el vigor de quien, sabedor del destino que nos aguarda a todos, se resiste a dejarse vencer. Por eso, parafraseando a Picasso, va y dice: “Todos nos parecemos a un animal, menos tú. Hay en ti el garbo de una flor en primavera. A veces el pintor no escoge. Hay formas que se le imponen”.

Y las formas que se le imponen a Zirotti, por mucho que surjan de un trasfondo que aventura cierta pesadilla, son formas vigorosas nacidas de un gesto frágil. “Para tanta violencia, asocialidad, corrupción y falta de valores, opto por la simple gestualidad de un dibujo jugando con algo tan simple como el ofrecimiento de una flor”, insiste el artista. Como insisten las flores en mostrar su colorido y su fuerza, abriéndose paso por entre un enjambre de signos. Los signos que dibujan el perfil de un artista que busca siempre lo mismo: “El final: estar a gusto consigo mismo”, concluye Zirotti.

Obra de Claudio Zirotti en el exterior de la Galería Acuda de Godella. Imagen cortesía del autor.

Obra de Claudio Zirotti en el exterior de la Galería Acuda de Godella. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

‘El extraño’ y ‘Graffiti’ triunfan en Catacumba

XIV Catacumba Film Festival
Cine Capitolio
C / Major, 81. Godella (Valencia)
Del 10 al 20 de noviembre de 2016

Un cierre magistral para dos semanas intensas de proyecciones. El grupo pospunk Perralobo puso banda sonora en directo al clásico del cine mudo ‘El castillo de los fantasmas’ (1924). Así, con una atronadora ovación, concluyó el pasado domingo 20 de noviembre la XIV edición de Catacumba Film Festival, celebrada por primera vez en el cine Capitolio de Godella.

Fotograma de 'Graffiti', de Lluís Quilez. Imagen cortesia de Catacumba.

Fotograma de ‘Graffiti’, de Lluís Quilez. Imagen cortesía de Catacumba.

La gala de clausura sirvió para hacer entrega de los premios a las obras ganadoras, en una ceremonia que contó con la presencia de Jimina Xanadú, presidenta del jurado del Festival Internacional de Cortometrajes de Catacumba (FICCA’T). Entre las obras galardonadas, la película surcoreana ‘El extraño’ -mejor largometraje-, ‘Graffiti’ -mejor obra independiente- y los cortometrajes ‘Sputnik’ y ‘Corp’, que recibieron los Fetos de Oro del jurado y del público respectivamente y ‘L.O.P.E.’, premio Muñeca Rota al cortometraje más entrañable, con el que la organización visibiliza aquellos trabajos realizados con mucho ingenio a pesar de la escasez de recursos y presupuesto.

Sergio Erro y David Cánovas, directores de L.O.P.E., viajaron desde Madrid para recoger su estatuilla de manos de Carla Pereira y Juan Fran Jacinto, miembros del colectivo de animación Engranaje, responsables de la confección de las estatuillas de esta edición del festival. Otros galardonados enviaron sus vídeos de agradecimiento, como los emotivos mensajes de los directores de los tres cortometrajes argentinos premiados: el ya mencionado ‘Corp’, además de ‘Padre’ y ‘Ronko’, mejor cortometraje y mejor animación, respectivamente, del ciclo Lo que mola es el stop motion celebrado por segunda vez dentro de la programación de Catacumba, que comienza a caminar hacia su decimoquinta edición convertido en el festival valenciano de cine de género más longevo.

Fotograma de 'Sputnik'.

Fotograma de ‘Sputnik’, de Vicente Bonet. Imagen cortesía de Catacumba.

PALMARÉS CATACUMBA FILM FESTIVAL 2016

Mejor largometraje: ‘El extraño’ (Na Hong-jin, Corea del Sur).
Mejor obra independiente: ‘Graffiti’ (Lluis Quilez, España).
Feto de Oro del jurado al mejor cortometraje (estatuilla y premio en metálico de 1000 €): ‘Sputnik’ (Vicente Bonet, España).
Mención especial del jurado: ‘Apolo81’ (Óscar Bernàcer, España) y ‘Getting fat in a Healthy way’ (Kevork Aslanyan, Bulgaria).
Feto de Oro del público al mejor cortometraje (estatuilla y premio en metálico de 250 €): ‘Corp’ (Pablo Polledri, Argentina).
Muñeca Rota al cortometraje más entrañable (estatuilla y premio en metálico de 250 €): ‘L.O.P.E.’ (Sergio Erro y David Cánovas, España).
Galardón a mejores efectos especiales y caracterización: ‘Behind’ (Ángel Gómez Hernández, España).
Galardón a la mejor actriz: Lucía Pollán por ‘Jules D’ y María Maroto por ‘Apolo81’.
Galardón al mejor actor: Nikita Yashchuk por ‘Sputnik’.

PREMIOS Lo que mola es el stop motion:

Mejor cortometraje (premio en metálico de 250 €): ‘Ronko’ (Carlo Montoya, Argentina).
Mejor animación (premio en metálico de 150 €): ‘Padre’ (Santiago Bou Grasso, Argentina).
Mejor personaje: ‘Feardom’ (Pablo Muñoz / Pangur Animation, España).
Mejor innovación o invención técnico-artística: Queda desierto.

Fotograma de 'El extraño'. Imagen cortesía de Catacumba.

Fotograma de ‘El extraño’, de Na Hong-jin. Imagen cortesía de Catacumba. 

Pinazo por partida doble

Pinazo. La historia y el retrato. De la gran tradición al modernismo
Centre Cultural Bancaixa
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Museo de Bellas Artes de Valencia
C / San Pío V, 9. Valencia
Hasta el 8 de enero de 2016

El Museo de Bellas Artes y la Fundación Bancaja, muy oportunamente, han sumado fuerzas para presentar por partida doble la obra de Pinazo, que es como debería presentarse siempre. Porque Pinazo, tal y como demostraron los comisarios de ambas exposiciones, José Ignacio Casar Pinazo y Javier Pérez Rojas, tiene al menos una doble lectura. No sólo la que figura en el título del conjunto expositivo, que va de la historia al retrato y de la tradición al modernismo, sino en lo que concierne al contenido mismo de su trabajo, entreverado de claridades y sombras, de pulcritud y tenebrismo.

El propio Pérez Rojas aludió a Ramón Gómez de la Serna para decir que son “dos y una misma”, parafraseando una de sus famosas greguerías, las exposiciones presentadas al unísono en Bancaja y Bellas Artes. Y, por seguir el ejemplo, cabría citar esta otra para ahondar en Pinazo: “Lo más humano que tiene la calle es el recodo”. Y es que la obra del artista de Godella está llena de esos recodos, de esa manera de ir en una dirección para enseguida encontrarle las vueltas a la pintura. Por eso “del Pinazo bohemio” se va “al más oficial reclamado por las instituciones” (Rojas) sin que se pierda un ápice de su audacia.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

En el Museo de Bellas Artes se da cuenta del Pinazo “más introvertido”, mientras Bancaja acoge ese otro “más transversal”, según explicó Casar Pinazo, reflejado en sus retratos a personajes de la sociedad de la época. Retratos a cuya profundidad se refirió Pérez Rojas al decir que iban “del naturalismo al expresionismo”, algo que no hacía “ningún pintor de entonces”, remachó el comisario. Las 131 obras, repartidas entre ambos espacios, muestran esa doblez, de la que el cuadro ‘Últimos momentos del rey don Jaime el Conquistador….’ no es más que uno de sus ejemplos.

Esta obra, cedida por el Museo del Prado bajo rigurosas condiciones de traslado y montaje y nunca antes vista en Valencia, tiene su doble literal en esa otra realizada para la Diputación, ambas expuestas en paredes enfrentadas. ‘La Caridad (Santa Mónica)’, igualmente inédita, también se duplica e incluso triplica mediante sendos estudios de su composición. Y las cuatro estaciones, serie de retratos de la familia Jaumandreu, juegan también con las dobleces que fue señalando Pérez Rojas referidas a la primavera y el verano, el otoño y el invierno: “Primavera en tanto encarnación de la belleza floreciente junto al verano voluptuoso, y del otoño como tiempo de negocio al invierno más estéril e improductivo”, con sus respectivos personajes encarnando esas diferencias.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Las 131 obras expuestas, provenientes de diferentes instituciones como el Museo del Prado, el IVAM, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) o la propia Casa Museo Pinazo, entre otros, muestran la dificultad de encajar a Pinazo en un género e incluso de caracterizar un género como el retrato, que en su caso se desdobla entre la pose oficial y el gesto naturalista, entre lo obvio y lo obtuso. Pérez Rojas, que habló del retrato como un “ejercicio complejo”, destacó el premio que por uno de ellos recibió Pinazo, siendo la primera vez que alguien lo obtenía en el marco de una exposición nacional.

El propio Ignacio Pinazo, en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes, subrayó la importancia del retrato desde el Renacimiento, poniendo como ejemplo los de Velázquez o El Greco, a los que se sumaría Goya, como apuntaron los comisarios. Retratos repletos de claroscuros, incluso allí donde parece dominar el encanto infantil. Inquietantes la mayoría de ellos. Como inquietante es el grito desgarrado que lanzó en ese discurso Pinazo: “Faltan maestros y sobran profesores”. De nuevo su modernidad, ahora que las clases magistrales y el tradicional maestro empiezan a ser reemplazados por Internet. Su pintura histórica “proponiendo relatos que conectan con el presente tanto desde puntos de vista simbólicos como plásticos”, concluyen los comisarios.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Un encuentro festivo entre editores, lectores y libros

La Fira dels Llibres
Centro de arte Villa Eugenia
Godella (Valencia)
Del 8 al 10 de abril

Los libros salen de feria en búsqueda de sus lectores y lectoras. Con este espíritu lúdico de encuentro nace La Fira dels Llibres que tendrá lugar del 8 al 10 de abril en el centro de arte Villa Eugenia de Godella. Los libros como nudos sociales con los que propiciar vínculos entre editoriales, autores, público y lectores. Una feria centrada en dos ejes: la bibliodiversidad y la ecología editorial, una mirada a la pluralidad, la heterogeneidad y los buenos hábitos en el mundo de los libros. Las editoriales serán las protagonistas de esta feria que nace con el objetivo de consolidarse en el panorama cultural autonómico y estatal. La Fira dels Llibres contará con la participación de las valencianas El Nadir, Denes, Drassana, El Caballero de la Blanca Luna, Litera, Milimbo y Sargantana, la aragonesa Jekyll&Jill, la madrileña Melusina y la catalana Pol·len Edicions. Las editoriales participantes organizarán actividades en sus paradas con los autores y autoras de sus catálogos. Toda la programación se puede consultar en la web www.lafiradelsllibres.com

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Cartel de La Fira dels Llibres de la ilustradora Aitana Carrasco.

La feria será inaugurada el viernes 8 de abril a las 20.15 h en un acto en el que se presentará la exposición de poesía visual del escritor Carles Cano. El sábado (de 10 a 20 h) y el domingo (de 11 a 19 h) se abrirán al público las puertas de la feria, donde serán los propios editores los que en sus paradas muestren, expliquen y vendan las publicaciones de sus catálogos. Además, La Fira dels Llibres será dinamizada con una programación de actividades que el sábado contará con el espectáculo infantil Joguines Màgiques de Rodamons Teatre (11 h); una conversación sobre el arte de editar: el libro debe superar al árbol con Vicente Chambó, premio nacional de Edición en 2008 y 2012 (13 h); la propuesta gastronómica de Pimentó Torrat (14 h); la charla sobre posibles futuros del libro End time books (homenaje a Jaime Ortega) a cargo de Letra Salvaje Ediciones (17.30 h), y la actividad Vengo a hablar de mi libro (19 h), una presentación simultánea en la que los 14 autores participantes tendrán 150 segundos para presentar su libro al público asistente. Para el domingo está programado el taller Geografia del conte con Milimbo (12 h), una comida con la Guía gastronómica de la Valencia migrante (14 h) y, ya por la tarde, la charla ¿Qué leen nuestros libreros y libreras? con la participación de las librerías Bartleby, Dadá y United Minds (17 h). La clausura será el domingo a las 19.30 h con el recital Esto no es vanguardia, de Jesús Ge.

La Fira dels Llibres es una iniciativa de las concejalías de Cultura, Biblioteca y Educación del Ayuntamiento de Godella y la revista de arte y pensamiento Bostezo.

Monsalvatge y la política o ese peligro permanente

11 años de peligro permanente, de Xavier Monsalvatge
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 4 de mayo

El peligro permanente del que habla Xavier Monsalvatge (Godella, 1965) se puede entender nada más entrar a su exposición en el Museo de Cerámica de Valencia. Bajo el elocuente título de la muestra figura esta frase de George Orwell (1984): “En  nuestra época no existe tal cosa como ‘mantenerse fuera de la política’. Todas las cuestiones son cuestiones políticas, y la política misma es una masa de mentiras, evasivas, tonterías, odio y esquizofrenia”. El peligro, pues, resulta evidente: no hay salida posible, porque todo es política y, por tanto, lamentable falsedad.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Monsalvatge se hace cargo de esa poderosa ficción en 11 años de peligro permanente, exposición de lozas, porcelanas, serigrafías y alguna pintura acrílica, junto a diversos objetos dispuestos en vitrinas, que sirven de soporte ilustrativo de toda esa “masa de mentiras” que constituye la política. Los 11 años a los que alude el título de la muestra se refieren al tiempo que Monsalvatge ha pasado en diferentes lugares, para dar forma al conjunto expositivo mostrado en una de las salas del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, que celebra este año su 60 aniversario.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Sargadelos (Lugo), La Rambla (Córdoba), Fuping (China), Bornholm (Dinamarca), Milwakee y Filadelfia (Estados Unidos) y Çan (Turquía) fueron las ciudades que el artista de Godella frecuentó y de las que extrajo el fruto del trabajo que ahora expone. De los peligros que ha ido corriendo durante esta última década, Monsalvatge nos advierte mediante una obra salpicada de títulos harto significativos: Vamos a contar mentiras, Estamos perdidos, Estudio de frenología, 14 de septiembre, Conexiones incorrectas. Jarrones, platos y cabezas escultóricas acogen ese discurso crítico y desencantado con la política y el poder financiero, que Monsalvatge ilustra con brillante pulso narrativo y poderosa pincelada.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el  Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Por sus piezas de loza y porcelana van desfilando escenas de políticos, a los que parecen darles cuerda el propio engranaje mecanizado de la sociedad posmoderna. También hay manos industriosas alimentando “con ahínco” las tuberías de un sistema angustioso, expresionista, alienado. Tanto es así, que una de las porcelanas de la exposición (Study of phrenology) recoge en una cabeza la confusa fragmentación del desorden impuesto.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente' en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’ en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Ése es el peligro del que nos advierte Monsalvatge con su agobiante escenografía sobre cerámica y del que nos avisa de entrada con la cita de George Orwell. Por si fuera poco, en las ocho vitrinas de la exposición va dejando huellas literarias del agujero de lo real que se abre a causa de ese totalitarismo de la política: Muerte accidental de un anarquista (Darío Fo) o Sobre la historia natural de la destrucción (W.G.Sebald), además del propio 1984 de Orwell, son algunos de esos textos admonitorios.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Monsalvatge también tiene tiempo de cartografiar la costa mediterránea y más allá, siguiendo la estela náutica de Piri Reis (1465-1554), creador de uno de las mapamundis más importantes del mundo. Y de fotografiar y pintar diferentes edificios industriales tomando como referencia el barrio viejo de Filadelfia, donde prosigue su crítica de la política aprovechando que en esos momentos había sido reelegido Obama como presidente de los Estados Unidos. 11 años de peligro permanente parece llevarnos de la mano de la cerámica por ese mundo al borde el abismo que Orwell decreta por culpa de tamaña contaminación política. Si algo nos puede salvar, a juzgar por las imágenes de Xavier Monsalvatge, es el propio acto creativo destinado a conservar la belleza allí donde todo apunta hacia su destrucción.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años en peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Salva Torres