El ECA tira del hilo de la fotografía

Al hilo de…la fotografía
Comisaria: Alicia Ventura
Mira Bernabeu, Ángel Marcos, Ana Palacios, Castro Prieto y Gervasio Sánchez
Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA)
C / Cisternas, 28. Riba-Roja de Túria (Valencia)
Hasta el 15 de marzo de 2019

“¿La fotografía es arte?”, se preguntó Alicia Ventura, comisaria de la exposición Al hilo de…la fotografía. La respuesta exige cierta pausa meditativa, pero bastará con recorrer la muestra que el ECA de Riba-roja acoge hasta el 15 de marzo para contestarla afirmativamente. Si el artista es aquel que da forma a lo real de la existencia, a lo que se nos resiste por situarse en los márgenes de la percepción, entonces Mira Bernabeu, Ángel Marcos, Ana Palacios, Castro Prieto y Gervasio Sánchez lo son, “cada cual con una diferente visión de los temas que aborda y mediante la confrontación de lenguajes”, explicó Paco Caparrós, responsable del Espai d’Art Contemporani ubicado en el antiguo castillo del municipio del Camp de Túria.

La exposición permite el diálogo entre artistas que confluyen en algunos aspectos y se distancian en otros, pero que tienen en común “lo social y enseñarnos lo que no vemos”, subrayó Ventura. La huella, la memoria, esa mirada detenida y minuciosa sobre las cosas, junto al carácter resistente y obcecado contra el olvido, atraviesa el conjunto expositivo. La propia comisaria, respondiendo a su pregunta inicial, consideró que se trataba de una muestra singular porque “los cinco son fotógrafos y los cinco son artistas”.

Vista de la exposición 'al hilo de...la fotografía'. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

Vista de la exposición ‘al hilo de…la fotografía’. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

“La fotografía es una nueva forma de expresión que tiene su propio lenguaje”, avanzó Castro Prieto, que presenta piezas de su serie La seda rota, compuesta por imágenes tomadas en la casa abandonada de la familia Madrazo. “Me gusta fotografiar casas deshabitadas”, dijo. Casas que tienen como reverso de su vacío el halo fantasmal que dejan las huellas de quienes las habitaron. “Allí había quedado algo como fantasmal”, reconoció el Premio Nacional de Fotografía 2015, quien apeló a la huella de la mirada, “tanto descriptiva como simbólica”, allí depositada. “La memoria es el eje fundamental de mi trabajo”, agregó.

El año y medio que pasó visitando y recorriendo el Hospital de Denia es lo que exhibe Mira Bernabeu. No es la visión de pacientes y familiares, sino la más periférica centrada en lugares, objetos e incluso personal hospitalario que suelen pasar desapercibidos. Se empapó tanto de aquella atmósfera marginal, que tuvo que contener las sucesivas memorias que le venían a la mente, tras penetrar, por ejemplo, en un quirófano: “Mantener la cabeza fría  para no dejarte llevar por esa parte más macabra y emocional”.

Instalación en la muestra 'Al hilo de...la fotografía'. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

Instalación en la muestra ‘Al hilo de…la fotografía’. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

La subversión íntima es el trabajo que muestra Ángel Marcos, fruto de su participación en la Bienal de Venecia de 2013, en cuyo proyecto colaboró DKV Seguros a través del programa DKV Arteria.  “Mi trabajo incorpora los mecanismos de los poderes”, refiriéndose a los rabos de lagartija que sueltan estos reptiles “para escapar del peligro y volver tiempo después con todo su esplendor y estrategia”. Su obra explicó que se situaba en el “campo del afecto, esa memoria que fotografío para no olvidar”. Los interiores de las casas de sendos barrios de su natal Medina del Campo son objeto de su cadenciosa mirada.

“Los fotógrafos tenemos el compromiso de registrar y documentar la realidad”, señaló Castro Prieto, alejándose del “mero ejercicio estético”, sin abandonar por ello el concepto de belleza: “No entiendo el arte feo”, remarcó quien intenta “decir las verdades de forma poética”. Verdades que afloran en las obras de los cinco fotógrafos de distinta manera. Más palpable o documental en el caso de Gervasio Sánchez  y Ana Palacios, con sus trabajos sobre los campos minados y los albinos, respectivamente, más archivístico e incluso grupal en Bernabeu (“para mí la memoria es sinónimo de archivo y el archivo puede ser bello”), y más estrictamente poético en Castro Prieto y Marcos.

De izda a dcha, Paco Caparrós, Robert Raga, Alicia Ventura. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

De izda a dcha, Paco Caparrós, Robert Raga, Alicia Ventura, Castro Prieto, Mira Bernabeu y Ángel Marcos. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

“Cuando aludo a la memoria aludo a la resistencia”, afirmó el artista vallisoletano, que dijo utilizar esa memoria para trabajar. Preguntados por el tan cacareado compromiso de los artistas, apuntó que le preocupaba la “excesiva narrativa” de muchos proyectos: “Con esa literalidad, pienso que se está abusando”. Castro Prieto puso en cuestión la relación entre compromiso y denuncia, aduciendo a su trabajo en torno a las sociedades que se va encontrando: “Eso es compromiso, pero yo no denuncio nada”. Bernabeu solo pidió que el artista fuera “coherente con su propia personalidad”.

“Yo diría que el verdadero compromiso de todo artista es la defensa del arte y la cultura”, añadió Alicia Ventura. “El arte y la cultura son la clave en la que tendrían que ponerse de acuerdo todos los partidos políticos”, aseguró Caparrós. Robert Raga, alcalde de Riba-roja, se congratuló por ello, agradeciendo a los fotógrafos su trabajo: “La política es un espacio de libertad y de honestidad, para que quien sabe haga las cosas”. “Esta exposición es muy pedagógica”, concluyó la comisaria, no sin antes subrayar que los puntos suspensivos del título de la exposición era su manera “de invitar al espectador a que lea entre líneas”.

Salva Torres

Víctimas de la barbarie

Gervasio Sánchez. Antología
Museu Valencià d’Etnologia
C/ Corona, 36. Valencia
Hasta el 9 de octubre 2016

Si una antología es una recopilación de obras notables, la exposición de Gervasio Sánchez, comisariada por Sandra Balsells, es toda una biografía colectiva. Tal y como ocurre en una biografía la exposición recorre un viaje vitalicio, o quizá parte de él, relatando diferentes situaciones enmarcadas en diversos contextos históricos. Quizá es esta la razón por la que se conoce al autor como un fotógrafo que va más allá del hecho de ser reportero de guerra. Por ello no nos extraña que la comisaria afirme que, con su trayectoria, Sánchez “ha reafirmado su nítida vocación y convicción de fotoperiodista independiente”.

La narración de una historia reciente se plasma en las fotografías de manera que se observa “una extensa visión de una geografía humana lacerada por la guerra, el odio, la desolación, y a la postre, olvidada en su sufrimiento”. El recorrido da comienzo en los años 80 en América Latina, uno de los primeros conflictos armados que Gervasio Sánchez tuvo que cubrir. Se prolongan, ya desde este momento, esos rostros anónimos que dejan de serlo tras el disparo, no dañino, de Gervasio Sánchez. Otro de los lugares que más ha fotografiado Sánchez es la zona de los Balcanes. Enviado allí en 1992, durante el sitio de Sarajevo, las fotografías muestran no tanto el auge bélico, sino la vida cotidiana en guerra. El asedio es uno de los más largos de la historia moderna y es precisamente por ello por lo que sus habitantes se hicieron a la normalidad de vivir sin luz, con bombardeos continuos, a las bibliotecas destrozadas y a los cadáveres tirados en las calles. Los personajes de los Balcanes que están fotografiados no se inmutan, en todo caso, sobreviven.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Una cita de Jean Cocteau sobre el cinismo de los responsables políticos es una de las reflexiones que el autor lanza al espectador. Palabras, además del rastro visual, acompañan en todo momento al visitante. Mientras observamos el mutismo de los protagonistas, Sánchez arroja un poco de luz con su experiencia. Es así que llega un momento en el que toda la contemplación del horror introduce al fotógrafo en diversas historias que le hacen darse cuenta de que puede participar activamente a través de la denuncia. De esta forma nace ‘Vidas Minadas’ un proyecto, todavía inconcluso, sobre las secuelas que provocan las minas antipersonas en la población civil. Este es un encargo de una revista del corazón que le lleva hasta Angola, donde su obra da un cambio drástico: trata de sacar a la luz los nombres de esas personas, en un principio anónimas. Niños, niñas y muchas familias destrozadas muestran la falta de miembros sin ningún pudor.

A raíz de estas primeras fotografías en ‘Vidas Minadas’, otro de los puntos fuertes que se observan es la necesidad de plasmar el paso del tiempo de esos protagonistas, que lograron, con mucho esfuerzo sobrevivir a los conflictos. Es el caso de Adis Smajic que solo contaba con 13 años cuando le explotó una mina antipersona. Sánchez seguirá retratándole años más tarde, en ocasiones con su esposa o postrado, dispuesto a que le practiquen la última de unas treinta operaciones.

Otro de los proyectos que Gervasio Sánchez lleva a cabo es un gran documental sobre la temática de los ‘Desaparecidos’. Una materia que había estado presenciando continuadamente allá donde fuera. ‘Desaparecidos’ son fotografías de personas de todo el mundo, gente que dedica su vida y sus recursos a tratar de encontrar a sus seres queridos, encontrándose, la mayoría de ellos, desvalidos por los gobiernos. En sus ínfimos gestos, esos que la cámara insinúa, vemos desesperación y vidas rotas. No sabemos si es una llamada a la esperanza, o más bien, la estela imborrable del horror de la guerra.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

María Ramis

Indignación y luto en el Museu d’Etnologia

Fronteres d’Europa
Hasta el 8 de mayo de 2016
Arribes o te’n vas? Emigració Valenciana a Europa (1950-1970)
Hasta el 30 de junio de 2016
Museu Valenciá d’Etnologia
C / Corona, 36. Valencia

“A España han llegado 18 refugiados; parece un insulto a la conciencia”. Con estas palabras del fotoperiodista Gervasio Sánchez quiso subrayar Francesc Tamarit, director del Museu Valencià d’Etonologia, la temática que atraviesa las dos exposiciones recién inauguradas en la Beneficencia. Hablan del fenómeno migratorio, tan de actualidad, motivando a “reflexionar sobre el pasado de manera que ilumine un futuro más solidario”, sostuvo Tamarit. En ese marco de reivindicación crítica se enmarcan las muestras ‘Arribes o te’n vas? Emigració valenciana a Europa (1950-1970)’ y ‘Fronteres d’Europa’.

Fronteres d'Europa. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fronteres d’Europa. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Xavier Rius, diputado de Cultura, lanzó un “grito de indignación por esa insensibilidad hacia otros pueblos y seres humanos” que buscan una mejor vida fuera de sus países de origen y encuentran el rechazo. “Es deleznable lo que está pasando”, insistió. Las exposiciones pretenden, dijo, que fuera “un libro visual para reflexionar”. Un libro repleto de imágenes que, en el caso de ‘Arribes o te’n vas?’, se compone de 11 relatos, 11 historias de vida, de otros tantos valencianos que emigraron hacia Francia y Alemania, y que, en lo concerniente a ‘Fronteres d’Europa’, refleja la angustia de cuantos sufren por su condición de refugiados.

Como recordó Anna Surinyach, fotoperiodista de la revista 5W, que produce junto a PhotOn Festival y el Museu d’Etnologia esta última exposición, “no son cifras, son personas las que sufren”. Por todo ese sufrimiento, Tania Castro, directora de PhotOn y comisaria de ‘Fronteres d’Europa’, se sumó al grito de indignación del diputado para decir: “Estamos de luto, porque ahora cerramos y blindamos las fronteras; estamos de luto por los miles de niños desaparecidos; estamos de luto, porque no podemos creer que se olvide que un día fuimos nosotros”. Para remover esa memoria olvidadiza existe precisamente la fotografía.

Vista de la exposición Arribes o te'n vas? Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Vista de la exposición Arribes o te’n vas? Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

“La fotografía es memoria y lamentamos que la gente no la tenga”. Por eso Tania Castro señaló que quizás fuera bueno “enviar todas esas fotos a los eurodiputados”. Anna Surinyach abundó en esa idea de memoria: “Intentamos que estos fenómenos no se olviden”. Y fue más lejos: “Dentro de 50 años, cuando veamos estas imágenes, se nos caerá la cara de vergüenza”. Una cara, la de Europa, que a juicio de Agus Morales, también periodista de 5W, “está cambiando, incluso su anatomía”.

Esa Europa receptora de almas en peregrinación y esa misma Europa que vuelve a cerrar las fronteras, en su día abiertas por el Tratado Schengen, es el telón de fondo de ambas exposiciones. Sobre ese telón, decenas de rostros, de personas, de vidas, reflejan los claroscuros del fenómeno migratorio. Fenómeno, como subrayó Rius, no siempre relacionado con los conflictos bélicos, sino con la necesidad de encontrar espacios más favorables para sus vidas. “Esta es una exposición de coyunturas, porque en ellas están las personas”, razonó Raquel Ferrero, que junto a José Vicente Aguilar comisaría ‘Arribes o te’n vas?’ Personas recogidas en fotografías, acompañadas de objetos íntimos, a modo de recorrido vital.

Fronteres d'Europa. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fronteres d’Europa. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

En la muestra ‘Fronteres d’Europa’, cuyo patrocinador principal es la Fundación Cañada Blanch, participan cinco fotógrafos y cinco periodistas, entre los que se encuentran los propios Agus Morales y Anna Surinyach. Aunque “gráficamente no se complementan”, explicó Castro en relación con el diferente status de las imágenes de una y otra muestra, “sí lo hacen en el concepto: la necesidad de emigrar”. Necesidad que la exposición de PhotOn Festival muestra dividida en cinco apartados o coordenadas geográficas. Los mapas sitúan al espectador en el espacio donde tiene lugar el drama, para después reflejarlo con imágenes que van del mar a la tierra, y del estupor a la esperanza, el miedo y la solidaridad. Un centenar de fotografías con las que el Museu Valencià d’Etnologia grita de indignación, al tiempo que se ofrece como contenedor de pensamiento.

Fronteres d'Europa. Museu Valencià d'Etnologia.

Fronteres d’Europa. Museu Valencià d’Etnologia.

Salva Torres

Gustavo Paredes gana el Helie Memorial

Sí quiero, de Gustavo Paredes Gaizarain
Ganador del V Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial
Entrega de premios en la Casa de la Cultura de Villena
Plaza Santiago, 7. Villena (Alicante)
Sábado 5 de marzo de 2016

El fotógrafo Gustavo Paredes Gaizarain, procedente de Miranda de Ebro (Burgos), ha sido reconocido con el primer premio de la V edición del Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial, cuyo fallo se dio a conocer el sábado 14 de febrero en la Casa de la Cultura de Villena.

Segundo premio.

Fotografía de Daniel Sanz García, segundo premio del Concurso Helie Memorial.

La obra, titulada ‘Sí quiero’, representa a una mujer introducida en una maleta de viaje. El jurado ha valorado esta fotografía por su calidad técnica, así como por la originalidad de su puesta en escena y la paleta de colores escogida por el autor. El jurado, compuesto por el reportero Gervasio Sánchez, la fotógrafa italiana Camilla de Maffei y el artista alicantino Carlos Balsalobre, ha concedido el segundo y tercer premio -dotados con 1.000 y 500 euros respectivamente- al madrileño Daniel Sanz García (por la obra ‘Reencuentro’) y al villenense José García Navarro (por ‘Fusión’).

Tercer premio.

Fotografía de José García Navarro, tercer premio del Concurso Helie Memorial.

El Premio al Mejor Participante Extranjero ha recaído en Silvia Andrade. La obra, enviada desde Mérida, de la región de Yucatán (México), se titula ‘0’00’.

El Premio al Mejor Participante Local, dotado con 500 euros, ha ido a parar a Luis Navarro Martínez gracias a la pieza en blanco y negro ‘Across the world’, inspirada en la crisis migratoria desde Siria e Irak, aunque tomada en el mismo municipio de Villena.

La entrega de premios se llevará a cabo el 5 de marzo en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Villena. Las obras premiadas y seleccionadas formarán parte de una exposición que acogerá la Casa de la Cultura de Villena hasta el 3 de abril.

La organización Helie Memorial, constituida por la familia de Helie Salas y la Sociedad Fotográfica de Villena, fundó este certamen en el año 2011 con la finalidad de promover el arte de la fotografía y, en última instancia, ceder todas las obras ganadoras para su venta benéfica a favor de la Asociación Española contra el Cáncer.

Imagen de Gustavo Paredes, ganador de la V edición del Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial.

Imagen de Gustavo Paredes, ganador de la V edición del Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial.

Gervasio Sánchez preside el Helie Memorial

Conferencia de Gervasio Sánchez
V Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial
Casa de Cultura de Villena
Plaza Santiago, 7. Villena (Alicante)
Viernes 12 de febrero de 2016, a las 20.00h

El prestigioso fotorreportero Gervasio Sánchez, presidente del jurado de la V edición del Concurso Internacional de Fotografía Helie Memorial, impartirá el 12 de febrero (20.00h) una conferencia abierta al público en la Casa de la Cultura de Villena. La conferencia, que precederá a la deliberación y fallo del jurado al día siguiente, ofrecerá a los asistentes una oportunidad única para conocer de primera mano la opinión de Sánchez sobre asuntos de actualidad como la crisis migratoria desde Siria e Irak.

Fotografía de Duna Canyet Gifreu. I Premio de la primera edición del Helie Memorial.

Fotografía de Duna Canyet Gifreu. I Premio de la primera edición del Helie Memorial.

El fotógrafo cordobés, especializado en captar el drama humano que generan los conflictos armados, ha sido galardonado con premios como el Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría gráfica (2008), el Premio Nacional de Fotografía (2009) y el Premio Internacional Jaime Brunet a la promoción de los Derechos Humanos 2014, por citar solo algunos.

Tras la publicación de su libro ‘Vidas minadas’ en 1997 fue nombrado Enviado Especial de la UNESCO por la Paz por el “extraordinario testimonio que ofrece del calvario que padecen las víctimas de las minas antipersonas y por su infatigable promoción de una cultura de paz al sensibilizar a la opinión pública mundial sobre la necesidad de proscribir estas armas y de ayudar a los mutilados a reinsertarse en su vida cotidiana”. Gervasio Sánchez es conocido además por su defensa del periodismo honesto y su crítica a los gobiernos que se lucran con la venta de armamento a los países en guerra.

Fotografía de Manuel Jesús Pineda. I Premio de la segunda edición del Helie Memorial.

Fotografía de Manuel Jesús Pineda. I Premio de la segunda edición del Helie Memorial.

El jurado del V Concurso Internacional de Fotografía ‘Helie Memorial’ se completa con otros dos reconocidos profesionales. Camilla de Maffei (Cles, Italia, 1981), finalista de Photo Press en 2013 que ha explorado en profundidad la temática de la mujer y las definiciones de fronteras y periferias en el contexto político y geográfico europeo.

El último miembro del comité de selección es el profesor y artista contemporáneo Carlos Balsalobre (Alicante, 1970), cuya obra se caracteriza por el empleo de la fotografía con criterios plásticos. En anteriores ediciones, el jurado del concurso ha estado presidido por fotógrafos como Chema Madoz, Ouka Leele, Isabel Muñoz y Cristina de Middel. La deliberación y fallo del jurado podrá seguirse en streaming el 13 de febrero a través de la página www.heliememorial.com.

Obra de Helena Ferrando. I Premio de la tercera edición del Helie Memorial.

Obra de Helena Ferrando. I Premio de la tercera edición del Helie Memorial.

Bases de la convocatoria

Podrán participar en el concurso personas de cualquier nacionalidad o residencia.

Cada participante podrá enviar hasta 4 fotografías inéditas que versen sobre el tema de ‘La mujer viajera’. La técnica de las fotografías es totalmente libre.

El plazo límite para la entrega de trabajos será el 8 de febrero de 2016.

La participación en el concurso no ha dejado de crecer con cada edición. En 2015 se presentaron más de 1000 obras de 470 autores procedentes de 22 países de todo el mundo.

Las bases de la convocatoria, que pueden consultarse en la página web de Helie Memorial, establecen tres premios de 2.000, 1.000 y 500 euros respectivamente, así como un reconocimiento específico para el Mejor Participante Extranjero y otro al Mejor Participante Local (ambos dotados con 500 euros).

La entrega de premios se llevará a cabo el 5 de marzo en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Villena. Las obras premiadas y seleccionadas formarán parte de una exposición que acogerá este mismo centro hasta el 3 de abril.

La organización Helie Memorial, constituida por la familia de Helie Salas y la sociedad fotográfica de Villena, fundó este certamen en el año 2011 con la finalidad de promover el arte de la fotografía y, en última instancia, ceder todas las obras ganadoras (y una de cada presidente del jurado) para su venta benéfica a favor de la Asociación Nacional de lucha contra el Cáncer.

Fotografía de Roberto Milán.  I Premio de la cuarta edición de los Helie Memorial.

Fotografía de Roberto Milán. I Premio de la cuarta edición de los Helie Memorial.

A Gervasio Sánchez le duele Afganistán

Dones. Afganistán
Fotografías de Gervasio Sánchez y textos de Mònica Bernabé
Sala Acadèmica de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero de 2016

Es tal la concentración de dolor que destilan las imágenes de Gervasio Sánchez en La Nau, que para escribir sobre ellas se hace necesario tomar aire. Las 150 fotografías de la exposición, dividida en seis bloques, cortan la respiración. Pero después de escuchar al periodista narrar su experiencia en Afganistán, ese centenar largo de instantáneas aumenta de volumen para convertirse en un inmenso catálogo de la crueldad humana. Crueldad, en este caso, contra las mujeres afganas, objeto de una violencia desmedida por parte de una sociedad que la tolera escudada en una devastadora tradición.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

“El problema de Afganistán no son las leyes, que prohíben la violencia contra la mujer, al igual que el Corán impide el matrimonio forzoso, sino la tradición que está por encima de las leyes”, explicó Sánchez. Una tradición vejatoria que, como recordó el periodista, “ya existía antes de los talibanes”. Que haya organismos internacionales velando por la seguridad en tan inhóspito país de poco ha servido. “Desde 2001 a 2015 ha habido presencia extranjera que debía haber obligado a que se cumplieran las leyes, pero no se ha hecho nada aduciendo que se trata de un problema interno”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Gervasio Sánchez, al contrario que la pasiva comunidad internacional, ha estado cinco años tomando esas fotografías para que el resto del mundo se entere de lo que allí está pasando. “Esto es puro periodismo”, subrayó con cierto orgullo. A su alrededor, ratificando esas palabras, se ofrecían los mudos testimonios de esas mujeres gritando desesperadas a causa de un dolor que parece no tener fin. “Yo lo que trato es de transmitir con decencia lo que allí pasa y, para eso, no entiendo otra forma que metiéndome hasta el fondo en las historias”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Historias de violaciones realizadas con total impunidad, de matrimonios forzosos, de vidas truncadas porque la mujer, como recordó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, es tratada como un “animal propiedad del hombre”. En las imágenes, acompañadas de textos de Mònica Bernabé (“sin su ayuda esto hubiera sido imposible”, destacó Sánchez), hay mujeres doloridas, quemadas, mirando perplejas a cámara, algunas incluso muertas. “Hemos huido del burka, porque el problema no está en el burka”. Viene de mucho más lejos.

En este sentido, Gervasio Sánchez quiso recordar que no hace tanto tiempo aquí se vivía algo parecido. “En Afganistán viven en la Edad Media, pero en España se vivía así hasta hace muy poco, porque los matrimonios pactados eran también una costumbre”. Por eso Ariño habló de observar la exposición con cierta perspectiva, “para vernos a nosotros mismos en estas fotografías”. “Forma parte del pasado de determinada España de los años 40 y 50”, agregó.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Las “vidas en ruina” que Gervasio Sánchez muestra en La Nau, y que podrán verse hasta el 14 de febrero, no han sido tomadas en comarcas rurales, sino en las ciudades más importantes de Afganistán, con la capital Kabul a la cabeza. “Lo que les ocurre a todas estas mujeres sucede en cualquier sitio del país, no hace falta irse a lugares recónditos”. Para “equilibrar la balanza anímica”, Sánchez exhibe algunas otras imágenes menos duras relacionadas con historias de periodistas, cantantes, directoras de cine, boxeadoras o futbolistas.

Equilibrio del ánimo que, con todo, apenas puede contrarrestar el duro testimonio de tanta mujer ultrajada. “El día que deje de sentir el dolor de las víctimas dejaré de hacer periodismo”. Las visitas guiadas para escolares que, junto a Mònica Bernabé, realizará el martes y miércoles próximos, son una prolongación de esa pasión por el ejercicio periodístico. “A los jóvenes les puede permitir entender mejor por qué esas personas huyen de su país”. El fotoperiodismo como memoria viva de un dolor concentrado en La Nau.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Salva Torres

Cara a cara. La fuerza del retrato en la fotografía

Fundación Foto Colectania. Cara a cara
Julián Romea, 6. Barcelona
Hasta el 13 de febrero de 2016

La Fundación Foto Colectania muestra desde el 6 de octubre la fuerza del retrato en la fotografía a través de una selección de más de cien obras de 49 fotógrafos de su colección, algunas de las cuales se presentan por primera vez al público. La diversidad de esta selección nace de sumar al retrato de estudio – la aproximación más común sobre este género – la instantánea de la fotografía de calle. El principal objetivo de esta exposición colectiva es enseñar al público destacados ejemplos de fotografía española y portuguesa desde la década de los cincuenta hasta la actualidad. Una licencia que permite descubrir trabajos que se acercan a la temática desde ópticas tan diferentes, y a veces tan opuestas, como la racionalidad, el control, la complicidad, la espontaneidad o el azar.

Alberto García-Alix, Benedicte, 1987. Còpia actual, 105 x 105 cm. Cortesía del arista y VEGAP, Barcelona 2013.

Alberto García-Alix, Benedicte, 1987. Còpia actual, 105 x 105 cm. Cortesía del arista y VEGAP, Barcelona 2013.

El retrato está contemplado a veces como un enfrentamiento en el que el fotógrafo debe vencer, como es el caso de Humberto Rivas; otras veces como un proceso de seducción, como en las fotografías de Leopoldo Pomés; o una experiencia tan intensa como entrar en trance. Este último es el caso de Alberto García-Alix que en palabras propias describe: “A mí, las fotos que realmente me gustan son las que hago cuando estoy en trance. Si no he vivido ese trance, si la sesión ha sido anodina, las fotos podrán resultar buenas, pero no tendré la sensación de haberlas hecho.”

El retrato es uno de los géneros más atractivos del medio porque remite a algo muy próximo: nosotros mismos y los otros. La tendencia de los fotógrafos a prestar atención a los detalles les convierte en diestros analistas de las miradas y de los gestos; ellos saben captar como nadie la manera de posicionarnos, la gestualidad corporal que nos identifica y nos delata. Por todo ello, las obras de esta exposición se agrupan alrededor de dos elementos que concentran la atención de los fotógrafos cuando se enfrentan al cara a cara con el retratado: la mirada y el cuerpo. El espectador vivirá la experiencia de verse envuelto y rodeado de una infinidad de miradas: directas, provocadoras, esquivas, cruzadas, miradas que se esconden. Junto con ellas, los autorretratos: la mirada del fotógrafo sobre sí mismo.  Seguidamente, el espectador se encontrará con una serie de fotografías caracterizadas por la expresividad de los cuerpos, que también nos miran y que nos hablan con sus gestos.

Miguel Trillo, En un Allnighter mod de la discoteca Savoy, 1992. Cortsesía del artista.

Miguel Trillo, En un Allnighter mod de la discoteca Savoy, 1992. Cortsesía del artista.

La exposición «Cara a cara» no pretende ser un recorrido por el género del retrato en la fotografía, pero sí quiere mostrar ejemplos destacados de fotografía española y portuguesa desde los años cincuenta hasta la actualidad a través de la colección de la Fundación Foto Colectania. Presentada ya en varios municipios de Barcelona gracias a un programa de itinerancias organizado por la Diputació de Barcelona, «Cara a cara» culmina con su presentación en la propia ciudad después de estar revisada y ampliada para esta ocasión.

Autores participantes:
Helena Almeida, Manel Armengol, Atín Aya, Javier Campano, Vari Caramés, Josep Maria Casademont, Gérard Castello-Lopes, Juan Manuel Castro Prieto, Francesc Català-Roca, Toni Catany, Joan Colom, Gabriel Cualladó, Ricky Dávila, José Miguel de Miguel, Jordi Esteva, Manuel Ferrol, Eugeni Forcano, Albert Fortuny, Alberto García-Alix, Cristina García Rodero, Francisco Gómez, Inês Gonçalves, Fernando Gordillo, Jorge Guerra, Cristóbal Hara, Gloria Giménez, Fernando Lemos, Ramón Masats, Oriol Maspons, Xavier Miserachs, Jorge Molder, Nicolás Muller, Isabel Muñoz, Francisco Ontañón, Carlos Pérez Siquier, Leopoldo Pomés, Jorge Ribalta, Xavier Ribas, Humberto Rivas, Pablo San Juan, Gervasio Sánchez, Rafael Sanz Lobato, Alberto Schommer, António Sena da Silva, Ricard Terré, Miguel Trillo, Javier Vallhonrat, Antoni Vidal, Virxilio Vieitez.

Cristóbal Hara, Retrato. Cortesía del artista y VEGAP.

Cristóbal Hara, Retrato. Cortesía del artista y VEGAP.

La Fundació Foto Colectania es una entidad privada sin ánimo de lucro (nº reg. 1554) que se inauguró en Barcelona en el año 2002 y cuya finalidad es difundir la fotografía y el coleccionismo a través de exposiciones, actividades (coloquios, seminarios, viajes) y la edición de catálogos. Foto Colectania cuenta además con una colección de fotografía que reúne más de 2.000 obras de autores españoles y portugueses desde 1950 hasta la actualidad. Además, dispone de una biblioteca de consulta libre y de una cámara de conservación donde se guarda el fondo fotográfico, el archivo de Paco Gómez (donado por su familia en 2001) y el depósito de una parte de la colección de Juan Redón.

93 miradas de frente: ¡eso sí es dar la cara!

Desaparecidos, de Gervasio Sánchez

Museu Valencià d’Etnologia

C / Corona, 36. Valencia

Hasta el 13 de octubre

Cuando los dirigentes políticos y militares toman decisiones enfebrecidos, pero al mismo tiempo hieráticos, por el ambiente caldeado de la guerra, suelen atender a intereses que excluyen la vida humana. Lo mismo vale para la guerra de guerrillas, el terrorismo o la famosa lucha armada. Queda excluida la defensa legítima ante la violencia del tirano. En todos esos casos, las víctimas lo son a título de inventario, tras haber sido objeto excusable de las más variadas felonías. El régimen nazi creó un departamento encargado de la destrucción de los judíos que se denominó Sección de Administración y Economía. No hay personas muertas, sino bajas y, lo que es todavía peor, desaparecidos.

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, en la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, en la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Por eso es tan singular el trabajo del fotoperiodista Gervasio Sánchez: porque le pone rostro a las cifras y, en el caso que nos ocupa, le pone rostro al colmo de la ignominia: los desaparecidos durante el combate. De las casi 200 fotografías y dos videos que ocupan el Museu Valencià d’Etnologia, entre primeros planos e imágenes que recogen restos humanos, exhumaciones o ceremonias funerarias, destacan los 93 rostros que, mirándonos de frente, muestran a su vez fotografías de seres queridos desaparecidos. Ese casi centenar de miradas frontales debería bastar para darle la razón a Freud: el primer enemigo de la civilización es el propio individuo animado por su primitiva tendencia destructiva.

Imagen de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Con ser mucho el dolor que muestran esos rostros, perplejos por el olvido con que la sociedad barre ese pasado de violencia, Gervasio Sánchez llega a una triste conclusión: “Mi trabajo apenas describe una parte ínfima del drama de los desaparecidos”. Y concluye: “Es poco menos que una lágrima en un gran río de silencio, desesperación y dignidad”. Para que ese río vaya a parar al más extenso mar, es necesaria la complicidad de mucha gente, expresada en ese silencio, aludido por Gervasio Sánchez, y que Albert Einstein explicó más o menos en estos términos: el peligro de la vida no está sólo en todos esos seres dispuestos a ejercer el mal, sino en todos los que se sentaron a ver lo que pasaba.

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Imagen del video de Gervasio Sánchez y Marta Palacín, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Gervasio Sánchez, con su exposición titulada precisamente Desaparecidos, no es de los que se sientan, sino de los que tratan de revelar la dignidad de todas esas personas desesperadas por el olvido hacia sus personas queridas, y durante tanto tiempo invisibles. Personas desaparecidas en Guatemala, Colombia, Perú, Argentina, El Salvador, Chile, Bosnia-Herzegovina, Camboya, Irak y, por supuesto, España. Y en este punto, Gervasio Sánchez se hace la siguiente pregunta: “¿Por qué son más valientes los guatemaltecos, los iraquíes o los bosnios que los españoles? Sus guerras fueron tan brutales como la nuestra. Sus transiciones tan complejas como la nuestra. Sus políticos tan viciados por el olvido y la comodidad como los nuestros. Pero ellos han avanzado y nosotros seguimos empantanados”.

Desaparecidos, más que una lágrima, aporta los rostros ajados de personas que ya han derramado, no una, sino cientos de lágrimas. Y ahí están, de pie, sosteniendo con dignidad las fotografías que recuerdan hasta dónde puede llegar la crueldad humana. Hipnotizados por las imágenes más placenteras de la sociedad de consumo, y completamente de espaldas a lo real de la existencia, parecemos inmunes al dolor ajeno, que no sea el amable y amortiguador acto caritativo. Conviene saber lo que Gervasio Sánchez muestra directamente y, sin embargo, desprovisto de espectacularidad morbosa: que basta escarbar un poco, para mostrar nuestras vergüenzas. En este caso, alrededor de 200. Imágenes que, además de provocar sonrojo, muestran igualmente el lado heroico de quienes las dignifican con su insistente presencia. Eso sí que es dar la cara. 

Detalle de una de las imágenes de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d'Etnologia

Detalle de una de las imágenes de Gervasio Sánchez, de la exposición Desaparecidos. Museu Valencià d’Etnologia

Salva Torres