La Nau, de cine espacial e historias corales

Nits de cinema al claustre de La Nau
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 11 al 23 de julio, a las 22.00 horas

Después de les Serenates que han reunido en el Claustro de La Nau más de 5.000 personas, como una alternativa cultural gratuita para la ciudadanía, toma el relevo el cine. Entre el día 11 y hasta el próximo día 23 de julio, todas las noches, a las 22 horas, el Aula de Cinema de la Universitat de València retoma su ya tradicional actividad veraniega. Nits de cinema al claustre de la Nau ofrece así, por séptimo año consecutivo, proyecciones nocturnas al aire libre, gratuitas, en versión original subtitulada, con presentación y posterior coloquio.

Fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Una actividad que ha obtenido una cálida acogida por parte del público valenciano en sus ediciones anteriores, que suman ya más de 25.000 espectadores. Este verano, dos ciclos conforman la programación: ‘Historias del espacio’, una variada muestra de ciencia-ficción centrada en viajes espaciales, y ‘Películas corales, mosaicos de vidas’, un ciclo organizado en colaboración con CulturArts IVAC y que tendrá su continuación en la Filmoteca d’estiu del 1 al 30 de agosto en los jardines del Palau de la Música.

Fotograma de 'Moon', de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Moon’, de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El viernes 11 de julio, ‘Amarcord’ (Federico Fellini, 1973) abrirá las proyecciones del ciclo ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Una selección de títulos caracterizados por su coralidad, entendida como la presentación de un conjunto de historias, situaciones, espacios o personajes variados e inconexos pero con algún elemento en común que aporta cohesión a la trama. El clásico de Fellini que inaugura el ciclo describe la vida cotidiana en un pueblo imaginario durante los años de la Italia fascista, un ramillete disperso de personajes que la inconfundible mirada del cineasta de Rímini une poéticamente, a saltos, en estas inolvidables memorias de su propia infancia.

El domingo 13 de julio el ciclo continúa con ‘Un día de boda’ (A Wedding, 1978), retrato social que Robert Altman, maestro por antonomasia del cine coral, pone en pie a partir de los diferentes personajes que acuden a la celebración de una boda. Con ‘Sábado trágico’ (Violent Saturday, Richard Fleischer, 1955), que se proyecta el martes 15, nos acercaremos a un thriller que parte del esquema de historias paralelas para contarnos cómo repercute el robo de un banco en una pequeña localidad de Arizona. ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa (Dreams, 1990), película de episodios, compuesta por ocho cortometrajes narrativamente independientes pero conectados por deseos y angustias comunes, nos permitirá aproximarnos el jueves 17 a la cultura e historia japonesa a través de ocho relatos extraídos de sueños reales del propio Kurosawa.

Fotograma de 'Los sueños' de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Las restantes sesiones del ciclo hablan de una realidad que nos resulta más cercana geográfica y culturalmente. El viernes 18, los espectadores podrán disfrutar de una pieza apenas conocida del mejor cine español realizado durante el franquismo, ‘Mi calle’ (1960), un retrato costumbrista del Madrid de comienzos del siglo XX con la que se despidió del cine el gran Edgar Neville.

El domingo 20 de julio, ‘La estrategia del caracol’ (Sergio Cabrera, 1993) nos traslada a Colombia para relatarnos la estrategia de los vecinos de un barrio de Bogotá que tratan de impedir el derribo de su hogar. El ciclo se cerrará en La Nau, el martes 22, con la proyección de ‘Gente en sitios’ (Juan Cavestany, 2013), quizá la más desconcertante cinta española rodada en los últimos años, un relato que recorre la comedia, el drama, los apuntes sociales, el terror y el surrealismo con el denominador común del desconcierto humano.

Fotograma de 'Alien, el octavo pasajero', de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Alien, el octavo pasajero’, de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

A partir del 1 de agosto, en los jardines del Palau de la Música, otras siete películas corales pertenecientes al género de la comedia –títulos inolvidables, como ‘Ser o no ser’ (To Be or not To Be, Ernst Lubitsch, 1942) o ‘Plácido’ (Luis G. Berlanga, 1961), cintas de culto como ‘Amanece que no es poco’ (José Luis Cuerda, 1988)– prolongarán el ciclo en el marco de la Filmoteca d’estiu que un año más organiza CulturArts IVAC.

Completa la programación de las Nits de cinema el ciclo ‘Historias del espacio’, una selección muy heterogénea compuesta por cinco películas cuyos personajes habitan en el espacio exterior o sueñan con viajar a él. El ciclo se inicia el sábado 12 con la proyección de ‘Planeta prohibido’ (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956), un clásico de Hollywood inspirado en La tempestad de Shakespeare, que narra la llegada de una expedición de astronautas a Altair IV, planeta gobernado por un expatriado.

Eduard Fernández en un fotograma de 'Gente en sitios', de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Eduard Fernández en un fotograma de ‘Gente en sitios’, de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El lunes 14 se proyectará la británica ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009), en la que un astronauta vive aislado durante años en una excavación minera en la Luna. Una joya del cine soviético mudo, ‘Aelita’ (Yakov Protazanov, 1924), será la protagonista el miércoles 16, una sesión en la que los viajes espaciales se mezclarán con revoluciones proletarias, proclamas bolcheviques y unos deslumbrantes decorados y vestuarios constructivistas.

El lunes 21 de julio será el turno de todo un clásico de la animación europea, ‘El planeta salvaje’ (La planète sauvage, René Laloux, 1973), que presenta los conflictos de un lejano planeta llamado Ygam. Una proyección que será complementada por el cortometraje mudo ‘Viaje a través de lo imposible’ (Le voyage à travers l’impossible, 1904), realizada por Georges Méliès, director de la primera pieza de ciencia ficción de la historia del cine. El ciclo finaliza el miércoles 23 con una de las películas espaciales por excelencia, la mítica ‘Alien, el octavo pasajero’ (Alien, Ridley Scott, 1979).

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits al cinema al claustre de La Nau.

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

 

Circo Gran Fele, de ‘Viaje a la luna’

Viaje a la Luna, de Circo Gran Fele
Auditori de Torrent
C / Vicente Pallardó, 25. Torrent (Valencia)
Domingo 18 de mayo, a las 18.00h

La compañía valenciana Circo Gran Fele, después de su gira interplanetaria por Navarra, Castilla-La Mancha y Extremadura, regresa a su tierra para seguir con su divertido y apasionante Viaje a la Luna. El domingo 18 de mayo, al Auditori de Torrent llega el exitoso espectáculo que dejó con la boca abierta a los espectadores del Teatro Principal de Valencia.

Viaje a la Luna es su espectáculo Especial XX Aniversario, en el que la compañía ha versionado las obras de dos grandes genios de la cultura: De la Tierra a la Luna de Julio Verne y la película Viaje a la Luna del ilusionista y cineasta Georges Méliès. Se trata de un Viaje a la Luna circense, arriesgado y muy divertido, con acróbatas, equilibristas y saltimbanquis, automatismos, danzarines, excéntricos, experimentos científicos, trucos, magia, retrofuturismo, surrealismo, proyecciones y transparencias, sombras, payasos, músicos, cantantes, cañones…

Una de las escenas de 'Viaje a la luna'. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

Una de las escenas de ‘Viaje a la luna’. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

El espectáculo comienza con los preparativos del Viaje a la Luna: decidir las características del cañón, trazar la trayectoria en base a complicadas fórmulas físicas y matemáticas, construir el cañón… Tareas encomendadas a tres miembros de un selecto club, el Gun Club. Se estrujan los sesos, intercambian impresiones, discuten… Entre tanto desentendimiento, se dispara un divertido duelo entre Barbicane y Nicholl, que se resuelve sin heridos, solo algún que otro muerto de la risa. Al fin unirán sus esfuerzos para disparar el cañón. ¿Conseguirán llegar a la Luna?

La compañía demostrará una vez más que es capaz de mandar a artistas de dos continentes y pico, y de más de cinco países, ¡hasta la Luna! Durante sus veinte años de historia, y muchos más de prehistoria, Circo Gran Fele ha ido construyendo un concepto diferente de circo, un espectáculo total, con acróbatas, con música en directo… con el humor de los insustituibles payasos Pla y Pla. Algunos de los galardones que han recibido a lo largo de sus años de andadura son el Premio Nacional de Circo 2008, el último Premio Max de las Artes Escénicas Especial de Circo o el Premio Programa Caleidoscopio de la U.E. como Proyecto Cultural de Gran Interés.

Una escena de 'Viaje a la luna'. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

Una escena de ‘Viaje a la luna’. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

El cuerpo a cuerpo de Carlos Michel Fuentes

El ring de los canallas, de Carlos Michel Fuentes
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 10 de diciembre

El Fuentes cubano contra el Fuentes valenciano. Ése es el combate que Carlos Michel Fuentes libra consigo mismo en la galería Imprevisual. Lo hace mediante una veintena larga de ácidas ilustraciones que ha titulado muy precisamente El ring de los canallas. Entre las cuatro cuerdas de ese ring imaginario, que el artista enmarca entre las cuatro esquinas de su carnavalesca obra, Fuentes va ajustando cuentas al fantasma que lo divide, no ya en dos Fuentes, sino en los múltiples Fuentes que le van saliendo de dentro a medida que el combate avanza a golpes de ingenio, unas veces macabro, otras tierno y siempre demoledor.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposiciñon 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Decíamos carnavalesca obra. También fantasmal. Ambas cosas forman parte de El ring de los canallas que Carlos Michel Fuentes nos propone en Imprevisual. Hay carnaval, porque cierto “mundo al revés” comparece en esas ilustraciones donde tan pronto la cabeza está debajo del brazo, como separada del tronco por obra y gracia, por maldita que ésta sea, del mago en que se convierte el artista una vez desdoblado en quien reparte mandobles y quien igualmente los encaja con malsana deportividad. Y hay visión fantasmal, al estilo Lovecraft o Poe, porque en el fondo de lo que se trata es de que aflore ese otro que nos habita tras el velo de la cultura.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Como en las películas de Méliès, Fuentes hace también en su obra de mago manipulador de cuerpos, a los que practica la autopsia del humor para dibujar con sus fragmentos el mapa de un mundo que le duele y nos duele. Porque si Fuentes combate consigo mismo, también el espectador de su obra se ve envuelto en ese intercambio de golpes como efecto reflejo de su propio desconcierto. He ahí de nuevo el fantasma, fruto de su imposible articulación unitaria, imaginaria, por culpa de una cultura que, ya lo anticipó Freud, genera malestar en tanto divide al sujeto que pugna entre la civilización y su desbordante energía primaria.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Carlos Michel Fuentes se devana los sesos por hallar una salida al laberinto en que se ve metido en una de sus obras. Y lo encuentra a veces acurrucándose en el interior de unos zapatos fetiche. A veces. En la mayoría de las ocasiones, el cuerpo irrumpe sin veladuras imaginarias para mostrarse descarnadamente real, despiezado, descoyuntado, manifestándose herido por la falta de sentido que provoca una vida repleta de “hueleculos” que, en espiral, vuelven grotesca la existencia. Ese humor surrealista, ácido, mordaz, le mantiene finalmente a resguardo de tanta inclemencia, permitiendo a su vez que el espectador halle en ese lenguaje cáustico la cuerda a la que agarrarse después de tanto golpe visual.

El ring de los canallas es, sin duda, canalla porque las reglas de la deportividad hace tiempo que saltaron por los aires. Ya no hay combate entre caballeros, sino el más despiadado cuerpo a cuerpo del sálvese quien pueda. A Carlos Michel Fuentes, como al espectador que se adentra en el duro cuadrilátero de su obra, le salva el humor provocador, la crítica y el carnavalesco festín de unas imágenes que terminan invirtiendo la ley del más fuerte por la del más ingenioso.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Salva Torres