Arquitectura de cine

IV Festival Internacional de Cine y Arquitectura FICARQ
Casyc de Caja Cantabria (C/Tantín, 25) y Filmoteca de Cantabria (C/Bonifaz, 6). Santander
Del 28 de junio al 2 de julio de 2016

El Festival Internacional de Cine y Arquitectura (FICARQ), que del del 28 de junio al 2 de julio se celebra en Santander, cuenta en su cuarta edición con una programación de 40 títulos, una docena de conferencias, talleres infantiles, pases especiales y una ceremonia del clausura (sábado 2 de julio a las 21.00h en el Paraninfo de la Magdalena) donde se entregarán los premios honoríficos, ‘Puente entre las artes’, al arquitecto Emilio Tuñón y al cineasta Carlos Saura, quien estrenará, además, un adelanto del documental que está realizando sobre la obra de Renzo Piano en Santander.

El programa de arquitectura de FICARQ 2016 se completa con nombres como Francisco Xavier Aires Mateus, Alejandro Zaera-Polo, Cristina Díaz y Efrén García, Eduardo Arroyo, José Selgas, Alfredo Payá, Carmelo Rodríguez, Sancho Osinaga o Richard Levene.

Fotograma de 'El arquitecto de Nueva York Rafael Guastavino', de Eva Vizcarra. Festival FICARQ.

Fotograma de ‘El arquitecto de Nueva York Rafael Guastavino’, de Eva Vizcarra. Festival FICARQ.

La huella arquitectónica en FICARQ 2016 se extenderá también a algunos pases especiales como ‘Invention’, de Mark Lewis, el estreno absoluto de ‘Dificilísimo’, de Juan Sebastián Bolláin sobre el proyecto para la Alhambra de Álvaro Siza y Juan Domingo Santos, con presencia de este último en la premiere, ‘El arquitecto de Nueva York. Rafael Guastavino’, de Eva Vizcarra o la presencia del arquitecto Ángel Borrego en el jurado de este año.

El director y arquitecto Fernando Colomo, como presidente, el también cineasta y arquitecto Juan Sebastián Bollaín y la guionista Lola Salvador completan este jurado de las dos secciones oficiales, de arquitectura y de ficción.

Fotograma de 'La calle de la amargura', de Arturo Ripstein. Festival FICARQ.

Fotograma de ‘La calle de la amargura’, de Arturo Ripstein. Festival FICARQ.

En la sección de largometrajes, el festival acogerá la premiere española de películas como ‘History’s Future’, de la directora indonesa Fiona Tan y ‘Greater Things’, del director irání Vahid Hakimzadeh y se podrán ver títulos recientes como ‘High-Rise’, de Ben Wheatley; ‘Crumbs’, de Miguel Llansó; ‘La calle de la amargura’, de Arturo Ripstein; o ‘Esa sensación’ de Juan Cavestany, Julián Génisson y Pablo Hernando, y otros como ‘Obra’ (Gregório Graziosi), ‘Embers’ (Claire Carré), ‘La obra del siglo’ (Carlos M. Quintela), ‘O Prefeito’ (Bruno Safadí), ‘Under electric clouds’ (A. German Jr.) o ‘The Fool’ (YuryBykov).

En la sección oficial de documentales competirán 17 trabajos de diez nacionalidades distintas, entre los que destacan la australiana ‘A place to call home’, ‘Silence’ del argentino Sebastián Pasquet o ‘La Cupola’ del alemán Volker Sattel.

Cartel anunciador del Festival FICARQ.

Cartel anunciador del Festival FICARQ.

FICARQ es un encuentro donde se dan cita arquitectos, cineastas, directores de arte y expertos en nuevas tecnologías que hablarán de sus trabajos. Así se contará con la presencia de John Bell que, tras sus inicios con George Lucas en Industrial Light & Magic, está tras el diseño de producción de películas como ‘Parque Jurásico’, ‘Antz’ o ‘Regreso al Futuro II’. Le acompañarán nombres como  Biaffra (director de arte habitual de las películas de Álex de la Iglesia) o Patrick Salvador (“Autómatas”).

En el apartado de las nuevas tecnologías de FICARQ 2016 destaca un salón de experiencias de Realidad Virtual, la presentación del proyecto del pabellón español para la London Design Biennale, y el pase especial interactivo de ‘Regreso al Futuro II’ que se ha realizado en colaboración con la App TouchVie en el teatro del CASYC el jueves 30 de junio.

Fotograma de 'Esa sensación'. FicarQ

Fotograma de ‘Esa sensación’. Festival FICARQ.

 

«Star Wars marcó la historia del cine»

Memorias de una galaxia muy lejana
Pau Gómez
El Búho de Minerva

En el vasto espacio de la mítica saga Star Wars ha aparecido un cuerpo celeste acuñado en Valencia. De la Galaxia Lucas a la Galaxia Gütemberg, Memorias de una galaxia muy lejana, de Pau Gómez editado por El Búho de Minerva. Un proyecto cien por cien valenciano que, con profusión de imágenes, describe anécdotas y curiosidades del rodaje de la mítica saga de ciencia ficción y la opinión de una docena de cineastas sobre estos filmes.  El objetivo es doble. Describir su proceso de creación descubriendo algunos de los secretos mejor guardados, y presentar el  homenaje que un grupo de directores y guionistas brindan a unas películas que marcaron sus trayectorias.

Es una fórmula combinada que Pau Gómez (Valencia, 1978) ya utilizó en 29 miradas sobre Spielberg, basado en su tesis sobre separación familiar en la obra de este director. Fascinado por el género fantástico y el séptimo arte,  ha publicados sendos estudios sobre Christopher Nolan y David Fincher: Un mago en el laberinto (2014) y El viajero de las sombras (2015). Su último proyecto, Robert Zemeckis: El tiempo en sus manos (2015), se acaba de editar con motivo del 30 aniversario del estreno de Regreso al futuro.

Fotograma de El Imperio Contraataca.

Fotograma de El Imperio Contraataca.

“La primera película de Star Wars significó un antes y un después en la historia del cine por muchos motivos, pero principalmente por la capacidad de George Lucas de combinar géneros clásicos como el western, el cine de samuráis o las aventuras de capa y espada bajo un envoltorio de ciencia-ficción”, dice Gómez, que ha publicado también un par de libros sobre Indiana Jones. “Podía haber sido una catástrofe, pero la apuesta acabó convirtiéndose en el mayor éxito de todos los tiempos. Lo que vino después es una obra monstruosa que en sus primeras continuaciones nunca perdió la calidad del original, incluso la superó en El Imperio contraataca, aunque en sus precuelas se esfumó aquel espíritu por culpa de la visión empresarial de Lucas. Ahora, con la franquicia en manos de Disney, ese universo se ampliará hasta más allá de lo que nunca pudimos imaginar. Al menos la cosa ha empezado bastante bien con El despertar de la Fuerza.

Las curiosidades de los rodajes que cuenta Gómez se refieren sobre todo a la trilogía original. Por ejemplo, que Lucas quería a Al Pacino para interpretar a Han Solo, que Harrison Ford trabajaba como carpintero cuando consiguió el papel, que los asteroides se hacían con patatas, y que Lucas estuvo a punto de arruinarse por querer financiar de su bolsillo El Imperio contraataca. “En las precuelas todo estaba mucho más controlado, y salvo las pataletas de Ewan McGregor por tener que rodar delante de una pantalla verde, no hubo anécdotas significativas”, comenta Gómez. “En cambio, la nueva película sí que tiene detalles bastante curiosos, como el hecho de que Daniel Craig interprete a un soldado de la Primera Orden en una escena clave en la que aparece la protagonista. Nunca llegamos a verle la cara, por supuesto”.

Making off de una de las películas de la saga Star Wars.

Making off de una de las películas de la saga Star Wars.

En el prólogo del libro Guillermo del Toro escribe: “Cuando vi Star Wars por primera vez, salí del cine –que estaba en un centro comercial–, di una vuelta a la manzana y acto seguido decidí volver a entrar. No lo había hecho nunca y no he vuelto a hacerlo desde entonces. Era el día del estreno en Guadalajara, México. Yo tenía trece años. Aquel mismo día la vi unas seis o siete veces”. Junto a Álex de la Iglesia y una decena de directores y guionistas rinde su tributo al gran maestro.

“La mayoría de los textos aluden a ese niño interior que todos estos directores recuperan cada vez que ven las películas de la saga, como reconoce Juan Carlos Fresnadillo”, dice Gómez.  Eduardo Chapero-Jackson firma un texto muy interesante en el que hace una lectura política de cada episodio de Star Wars en función de la época de su creación: la América desencantada de los setenta por la guerra de Vietnam o el Watergate. Paco Cabezas hace una oda al frikismo, mientras Álex de la Iglesia muestra su descontento por la trilogía de la precuela. Borja Cobeaga imagina a un J.J. Abrams adolescente que fantasea con dirigir algún día una película de Star Wars.

En España abundan los clubes de fans de Star Wars, especialmente en Madrid, Barcelona y Sevilla. En la Comunidad Valenciana funciona uno de los más activos: la Saga Skywalker. “Son una gente increíble, verdaderos apasionados de la saga”, señala Gómez. “Hace poco tuve la oportunidad de conocer personalmente a su fundador, Pedro Torromé, y a varios de sus miembros, y fue un inmenso placer compartir con ellos mis impresiones sobre estas películas tan emblemáticas”, concluye.

Licenciado en Periodismo y Doctor en Comunicación Audiovisual, Pau Gómez ha trabajado  en Ràdio 9, donde dirigió y presentó los programas especializados en cine Pati de butaques y Cinema Nou. Fue guionista, productor y locutor en los magazines Coses que passen. También ha sido presentador del espacio cinematográfico Ficcionari en Punt 2. Es autor de las novelas La estirpe del mal (2011) y El último sello (2013).

Fotograma de la última película de Star Wars.

Fotograma de la última película de la saga Star Wars.

Bel Carrasco

Álvaro P-FF: humor gore de viernes noche

Do The Mutilation (and other funny things to do on a friday night), de Álvaro P-FF
La Fiambrera Art Gallery
C / Pez, 7. Madrid
Inauguración: viernes 30 de octubre, a las 19.00h
Hasta el 5 de diciembre de 2015

Álvaro P-FF (Madrid, 1973) es uno de los diseñadores más respetados dentro de la industria musical española. Desde que comenzó a dibujar para la escena underground de Madrid a mediados de los años noventa sus portadas y carteles han puesto imagen a la música que nos ha acompañado durante dos décadas.

Divine for president, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Divine for president, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Con su peculiar estilo mezcla la estética de las marcas de skate de finales de los ochenta y la cartelería americana de los noventa de artistas como Kozik, Coop, Almera, JellyBean… con otros muchos ingredientes: la imaginería mejicana (con sus vírgenes, sus calaveras, y sus luchadores), el humor negro, el cine gore, la crítica social, los tatuajes, el rock y el punk, el cartel político-propagandístico de los regímenes totalitarios, y un sinfín de iconos de la cultura pop puestos del revés.

Soul man, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Soul man, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Álvaro P-FF ha creado un mundo al que se han rendido artistas nacionales como Bunbury, Calamaro, Amaral, Sidonie, Cápsula, Los Coronas, L.A., Sex Museum, Depedro… e internacionales, como The Jayhawks, Redd Kross, Fountains of Wayne, Lucinda Williams, Nancy Sinatra, Soundtrack Of Our Lives, o Long Ryders. Junto a su hermano, el fotógrafo Juan Pérez-Fajardo, comanda el estudio de diseño y fotografía The Fly Factory.

Después de varias exposiciones individuales, donde se recopilaban piezas realizadas para grupos, conciertos, festivales y discográficas, Álvaro P-FF da un paso adelante con Do The Mutilation (and other funny things to do on a friday night), su primera exposición creada ex profeso. En ella Álvaro nos muestra, como si fuese una serie trastornada de «caprichos de Goya», el universo personal que le rodea y le inspira.

No guts no glory, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

No guts no glory, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Do The Mutilation (toma el nombre de la exposición de una canción del grupo nuevaolero escocés The Revillos) se compone de 22 obras realizadas en serigrafía, con los colores rojo y negro como protagonistas. En ellas, sobre las paredes de La Fiambrera, encontrarás a H.G.Wells y su guerra de los mundos trasladada a Madrid, a los soldados imperiales de George Lucas haciendo proselitismo del Lado Oscuro, a John Waters nominando a Divine para presidenta del país, a Nick Lowe en las barricada con Nelson Mandela, a los personajes de Walt Disney cumpliendo condena por pandilleros… siempre acompañados de referencias musicales importantes para el artista (Hard-Ons, Henry Rollins, MC5, Ron Asheton, Mega City Four, Misfits, Ramones, Motörhead…). Como novedad, además de su obra sobre papel, el artista se lanza a la experimentación de técnicas interviniendo sorpresivamente sobre una de las salas de la galería.

Try to do that shit again, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Try to do that shit again, de Álvaro P-FF. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

 

«La ciencia ficción es más difícil que la fantasía»

Sindbad en el País del Sueño
Juan Miguel Aguilera
Editorial Fantascy
De venta en liberías

Juan Miguel Aguilera (Valencia, 1960) estudió diseño industrial, pero su vocación es la de diseñar historias en mundos paralelos, tanto en el ámbito de la ciencia ficción hard como de la fantasía oriental. A esta modalidad del género fantástico pertenece su última novela, Sindbad en el País del Sueño, un magnífico relato de aventuras de corte clásico, inspirado en las leyendas de Las Mil y Una Noches. Su trayectoria lo sitúa en uno de los peldaños más altos del podio de los escritores de literatura fantástica que en Valencia cuenta con dos primeras figuras: Laura Gallego, en versión juvenil, y Pilar Pedraza, en la línea gótica.

Una de las ilustraciones del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Aguilera escribió sus primeras obras en colaboración con Javier Redal, historias enmarcadas en la ciencia ficción dura, y ambientadas en La Saga de Akasa-Puspa, una recreación de mundos y ambientes consistente y detallista. Mundos en el abismo y sus continuaciones, Hijos de la eternidad y Mundos y demonios, combinan una trama típica de Opera Space con elementos de ciencia ficción hard. El refugio muestra una gran influencia científica en biotecnología, bioquímica, comunicación entre especies o en evolución. También ha colaborado con el conocido autor Rafael Marín Trechera y participado como guionista en la película Náufragos y en el cómic Avatar. Como ilustrador ha elaborado numerosas portadas para libros de ciencia ficción.

¿Su Sindbad tiene algo que ver con el de Las Mil y Una Noches?

He jugado con la idea de que se trata del personaje real cuya leyenda dio origen a los relatos de Las Mil y Una Noches. Para ello lo he situado en esta época, en el Bagdad del califa Harún al-Rashid, en el año 800 de nuestra era. Nunca me planteé adaptar los cuentos originales, sino crear una historia nueva con este personaje legendario. El que esté interesado en las historias de Sindbad que aparecen en Las Mil y Una Noches, podrá acceder a ellas en la traducción de Vicente Blasco Ibáñez gracias a unos códigos QR contenidos en mi libro. También he usado estos códigos, que se pueden entender como notas a pie de página, para ampliar la información histórica relacionada con la época y la ambientación de la novela.

¿El País de los Sueños y los seres que lo pueblan como djinn en sus diversas variantes están inspirados en algún relato o leyenda oriental, o son fruto de su imaginación?

Los djinn son citados muchas veces en el Corán. Es más, una de las suras está dedicada íntegramente a ellos. Por lo tanto, para un musulmán devoto los djinn existen sin ninguna duda, creen en ellos como yo creo en los maoríes aunque nunca haya visto a ninguno. Según el Corán, Alá creó a los ángeles en primer lugar, pero los hizo perfectos y sin voluntad propia. Luego se le ocurrió la idea de crear a los djinn, unas criaturas menos poderosas que los ángeles pero con libre albedrío, que decidirían por sí mismos si le eran fieles o no, y les dio la Tierra para habitarla. Por fin, Alá creo al ser humano, le dio la capacidad de decidir y también le dio la Tierra, lo que hizo inevitable el enfrentamiento entre hombres y djinn. Me parece una mitología fascinante, y aún más cuando es algo real para una parte importante de la humanidad. Organizando y dándole un poco más de coherencia a estas leyendas creé la trama fantástica de mi novela, imagino que de una forma semejante a como Tolkien utilizó las antiguas leyendas centroeuropeas como base para su Tierra Media.

Portada del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Portada del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

¿Cómo combina la fantasía y la realidad en cuanto a la descripción de lugares reales como Bagdag o las costas de África?

He intentado ser lo más riguroso posible con el entorno histórico, no olvidando nunca que se trata de una novela de aventuras. Es divertido pensar que algún detalle histórico le parecerá increíble a más de uno. Por ejemplo, el personaje de Yahiz es real; escribió el Libro de los Animales del que se habla en la novela, un claro precedente a la teoría de la evolución de Darwin. La embajada de Carlomagno es real y sucedió en esa época. Carlomagno, al hostigar a los rebeldes de al-Ándalus desde el norte, se convirtió en un inesperado aliado del califa Harún al-Rashid. Mi objetivo de mezclar datos reales con fantasía es suspender la incredulidad del lector, facilitarle que se sumerja en la historia, que crea que está leyendo algo real y que así disfrute más con la novela. Es como hacer un truco de magia: es una ilusión pero parece verdad.

¿Cómo se inserta este libro en el conjunto de tu obra?

Suelo decir que soy aficionado a la ciencia ficción pero no tanto a la fantasía. Sin embargo hay un tipo de fantasía que siempre me ha fascinado y es la que leía de niño, la que está relacionada con el universo de Las Mil y Una Noches y con películas como El viaje fantástico de Simbad, con los maravillosos efectos de Ray Harryhausen, o El ladrón de Bagdad, la versión protagonizada por Sabú. Es decir: Bagdad, las aventuras de navegantes en océano Índico, los comerciantes que regatean en un mercado por el valor de unas perlas, los genios (o djinn) saliendo de una lámpara, los animales gigantescos y fabulosos como el ave Roc, los desiertos misteriosos, las noches árabes, las junglas impenetrables… Ese era el mundo de fantasía de las novelas con las que crecí y todo eso está en Sindbad en el País del Sueño. Descubrí a Tolkien mucho más tarde y aunque también me gusta no puede emocionarme igual.

Varias veces ha escrito a cuatro manos con otro autor. ¿Qué sistema utilizasen estos casos?

Es difícil. Para empezar necesitas trabajar con alguien con quien ya exista un respeto mutuo, una admiración por la obra del otro, sólo así es posible confiarse tanto como para ceder parte de tu autonomía como autor. Después de eso, lo mejor es seguir un esquema muy detallado, no puedes empezar sin tenerlo todo claro de antemano. Aun así he tenido varios fracasos, novelas que he empezado con algún compañero y que no he llegado a terminar. Pero cuando sale bien, te sientes arrastrado por una especie de sinergia que hace que todo el esfuerzo valga la pena.

Una de las ilustraciones del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilerea. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilerea. Imagen cortesía del autor.

¿La ciencia ficción es en su opinión un apartado dentro del género fantástico o algo autónomo? Lo fantástico arrasa, sin embargo la ciencia ficción parece en punto muerto.  ¿Qué opina al respecto?

Creo que son géneros diferentes y tienen historias diferentes. La fantasía existe desde hace mucho, las novelas de caballería que leía don Quijote eran novelas de fantasía no muy diferentes a las actuales. La ciencia ficción es hija de la revolución industrial y la primera novela que podemos considerar como tal es el Frankenstein de Mary Shelley. Creo que la ciencia ficción es un género más difícil, mucha gente piensa en la saga de Star Wars cuando se habla de ciencia ficción, pero estas películas están más cerca de la fantasía que de la ciencia ficción. Blade Runner es un buen ejemplo de película de ciencia ficción, es más difícil, responde a los miedos de una época, muchas veces trata temas profundos y no suele ser tan divertida y escapista como la fantasía. Quizá por eso tiene menos éxito.

Es evidente que siente una fascinación por lo oriental y su rica y milenaria civilización. ¿Qué piensa cuando lee las noticias sobre los conflictos que asolan esa parte del mundo? ¿Por qué esos países se han quedado tan atrasados?

Tras publicar mi novela Rihla, palabra que significa viaje iniciático en árabe, me invitaron a un festival en Egipto, unos meses antes de la caída de Mubarak. Pasé el mes de junio de 2010 en el Cairo e hice buenos amigos allí. Gran parte de la documentación sobre los djinn, y la forma en la que los musulmanes los ven, la obtuve en ese viaje. Cuando volví a España seguí en comunicación con mis amigos y amigas egipcios, que a través de chats me informaban de todo lo que estaba pasando y cómo lo estaban viviendo. Muchos de ellos fueron muy activos durante la revolución y recuerdo que me emocioné a altas horas de la madrugada, cuando me contaron desde la plaza de Tahrir la dimisión de Mubarak. Me recordaron los sentimientos de alegría durante la Transición española, ese deseo legítimo de vivir en un país libre. Pero claro, entonces aparecieron los religiosos que habían permanecido agazapados durante toda esa lucha. ¿Por qué están atrasados? Porque el gran avance de occidente es la separación entre la religión y el Estado, y ese es un paso que ellos aún no han dado.

Las ilustraciones del libro son también suyas. ¿Aparte de escribir se dedica también a la pintura?

Soy diseñador. Tenía un estudio de diseño e ilustración con Paco Roca, el autor de Arrugas. La portada y las ilustraciones interiores de Sindbad en el País del Sueño las tuve claras desde el principio, formaban parte de mi imaginación mientras estaba escribiendo la novela. Hice muchos bocetos para decidir el aspecto de los djinn, quería diferenciar las distintas razas que los componen y a la vez ser fiel a las descripciones de los textos antiguos. Hice un modelo en 3d del dhow de Sindbad para orientarme en las descripciones, imaginaba la luz del puerto de Basora y también la de la jungla, y el aspecto físico de los personajes con mucho detalle. Tengo una imaginación visual y a veces intento plasmar estar imágenes con palabras y otras con ilustraciones.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco