SINDOKMA y las Tierras Áridas

Festival del Libro SINDOKMA
Centre Cultural La Nau (Valencia)
Del 25 al 28 de octubre de 2018

El festival del Libro SINDOKMA, va tomando forma para consolidarse como destacado evento en el panorama cultural de otoño. Un año más, aportará una amplia visión del mundo editorial independiente y dando cabida a los trabajos más delicados y cuidados de entre los realizados habitualmente en una producción artística y contemporánea minuciosa. Por lo que hemos podido saber de SINDOKMA, -entre otras novedades- se incorporará la exposición ‘Tierras Áridas’, que seguirá siendo visitable  pasadas las fechas de encuentro entre editores, diseñadores, dibujantes, ilustradores, tipógrafos, encuadernadores y público previstos para los días 25, 26, 27 y 28 de octubre de 2018. Así, mientras el grueso de programación se celebrará entre las citadas fechas, ‘Tierras Áridas’ permanecerá abierta al público del 26 de Octubre hasta el 23 de Noviembre del presente año 2018, en la Sala Oberta del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, ubicado en el corazón de la ciudad de Valencia (España).

La exposición, ‘Tierras Áridas’ mostrará de manera individual, pieza por pieza, la obra gráfica sobre papel que conforma un proyecto común de Publicación Ensamblada, y donde cada obra, pone de manifiesto el sentimiento que invocan diferentes paisajes desérticos del mundo.

Hay una gran diversidad geográfica, son 25 los autores que provienen de diferentes universidades y editoriales, como Arizona, Phoenix (EEUU), Ciudad Juárez, Chihuahua, (México), Bristol y Londres (Inglaterra), Valencia, Jaén y Granada, (España), aunque pueden incorporarse algunos artistas más de otros países, que están organizados en 4 grupos de trabajo formados cada uno de ellos por 6 artistas.

El grupo de Jaén, cuyos componentes son los artistas, Antonio Alcaraz, Antonio Damián, Antonio Gómez, Antonio Terrada, Christian Walter, y Jim Lorena, se levanta en torno a la Asociación Cultural Librodeartista.info Ediciones. Iniciativa que vio la luz hace una década con una finalidad clara, poner en contacto a artistas interesados en la edición contemporánea y la creación en formato libro de los cinco continentes. Para ello se creó la red social redlibrodeartista.org, con la que vincular intereses y tejer dichos contactos, intercambiar conocimientos y desarrollar colaboraciones profesionales. La citada Red de libro de Artista fue fundada y conducida por Jim Lorena y Antonio Damián. Esta sería la génesis de un proyecto que desemboca en Tierras Áridas.

En cuanto al grupo de Ciudad Juárez, (Cuerpo Académico Gráfica Contemporánea, adscrito a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) está formado por: Hortensia Míguez, Ioulia Akhmadeeva, Ireri Topete y Carles Méndez Llopis, entre otros artistas todavía por revelar.

Imagen: Cortesía de Antonio Damián

Imagen: Cortesía de Antonio Damián

El grupo de Phoenix, en torno al Herberger Institute for Design and the Arts de Arizona, EEUU, está formado por: Heather Green, Miriam Del Saz, y Rogelio Gutiérrez entre otros.

De la ciudad donde se desarrolla Sindokma, Valencia, (España) encontramos el grupo formado en torno al Departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, con nombres como Agnieszka Marcelak, Alejandro Rodríguez León, Fernando Evangelio y José Manuel Guillem.

El listado de artistas para participar en Tierras Áridas no está cerrado, puesto que las propuestas colaborativas siguen abiertas en virtud de la calidad de propuestas y coherencia de nuevos equipos de otras nacionalidades que enriquezcan más si cabe el mensaje.

Cada grupo creado por seis integrantes, realizará un libro de artista compuesto por seis hojas de 60×30 centímetros, que se ensamblarán en una pieza a modo de libro de artista, siguiendo un modelo normalizado, y dando como resultado un total de dieciocho ejemplares (hasta el momento del cierre de redacción).

Expuestos lo parámetros técnicos, si nos paramos a reflexionar un segundo, descubriremos que una de las muchas características que hacen realmente cautivadora esta iniciativa, radica en la mirada condicionada por las circunstancias personales, culturales y geográficas de cada artista. Mirada que desentraña la nada, lo inhóspito, y lo convierte en algo tan grande y tangible como el propio desierto.

El festival del libro, donde se enmarca la exposición, Sindokma, coorganizado por MAKMA, La Nau de la Universitat de València y La Generalitat Valenciana a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, cuenta con el patrocinio del Ajuntament de València y Gandía Blasco, así como con la colaboración de la Universitat Politècnica de València, el Colegi Mayor Rector Peset, ESAT, IVAM, EASD, Museu Joan Fuster, Masquelibros, El Caballero de la Blanca Luna, ECOMUNICAM, y Pinta Valencia.

Editores y colaboradores de SINDOKMA 2017

Imagen cortesía Makma: Editores y colaboradores de SINDOKMA 2017

SINDOKMA, conforme a lo referido anteriormente, propone la puesta en valor de proyectos editoriales poco convencionales, pero de una calidad excelsa en sus producciones. En este festival, se concentran ejemplares que dan minuciosa muestra de detalles especiales, en la mayoría de los casos, auto ediciones, foto libros, libros de artista, libros objeto, encuadernaciones y ediciones contemporáneas o revistas alternativas por citar algunos ejemplos.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma. La Zua. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma. La Zúa. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Arce de la Cage. Fotografía de Archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Arce de la Cage. Fotografía de Archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Canibal. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Canibal. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Barlin Libros. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Barlin Libros. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del  Festival del libro Sindokma 2017. ESAT. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. ESAT. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Escuela de Arte y Superior de Diseño. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Punto de Papel. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Punto de Papel. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. L'horta gràfica. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. L’horta Gràfica. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Libros del Zorro Rojo. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Bizco Books. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del festival del libro Sindokma 2017. Grafito Editorial. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Grafito Editorial. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro SINDOKMA. Editorial Pensaré Cartoneras. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro SINDOKMA 2017. Editorial Pensaré Cartoneras. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Imagen del montaje de la exposición Tipografía y Dadá libros de la pasada edición de SINDOKMA 2017. Fotografía, archivo Vicente Chambó

Imagen del montaje de la exposición Tipografía y Dadá libros. SINDOKMA 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Como ya ocurrió en 2017, el festival SINDOKMA programa una completa relación de actividades, mesas redondas y presentaciones para todos los públicos. Sin olvidarse de los más pequeños, para los que prepara talleres didácticos gratuitos.

Una de las mesas redondas de la pasada edición del Festival del Libro Sindokma. Fotografía de archivo Vicente Chambó.

Una de las mesas redondas de la pasada edición del Festival del Libro Sindokma. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Fuentes de la organización han indicado que la Sala Duc de Calàbria albergará además otra exposición de edición contemporánea del fondo de la UPV con lo que el Centre Cultural La Nau convertirá a Valencia en capital de interés internacional de la edición contemporánea.

Humans Fest: ¿los derechos humanos en peligro?

Humans Fest
Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 9 al 18 de febrero de 2018

Javier Vilalta, director de Humans Fest, el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos que celebra del 9 al 18 de febrero su novena edición, avisó del peligro que se corre por la vulneración de esos derechos universales de forma sistemática en muchos lugares del mundo, incluyendo a España. “Tenemos que ser críticos y la situación no es halagüeña”, dijo, tras subrayar el hecho de que “está pasando ahora” en nuestro país “la cadena perpetua revisable”. Y agregó: “Tenemos más información y cada vez más miedo”.

Esa relación entre medios de comunicación y el miedo que generan algunas de sus noticias, principalmente relacionadas con las personas migrantes, es uno de los diversos temas que aborda un festival con alrededor de 49.000 euros de presupuesto (“ahora tan solo hay 1050 en caja”, ironizó su director), organizado por la Fundación de la Justicia y que cuenta como patrocinador principal con Caixa Popular. Precisamente su director de Negocio y Marketing, José María Company, se refirió a Humans Fest como “algo más que un festival”.

Cartel de 'Secuestrando el Tíbet', de Jaime Chavarrías. Humans Fest.

Cartel de ‘Secuestrando el Tíbet’, de Juanma Chavarrías, en Humans Fest.

Y, desde luego, algo más que un festival de cine: “El cine es una excusa para hablar de derechos humanos”, reconoció Vilalta. Abel Guarinos, director general del Institut Valencià de Cultura, aludió al certamen como “uno de los pocos festivales que unen ética y estética”. La ética, más bien moral, quedaba reflejada en ese carácter “comprometido” de su programación, que el propio director del festival ratificó al definirlo como “una herramienta de cohesión, un vehículo que remueva conciencias”. De la estética se ocupó Vilalta al subrayar “la calidad, el contenido y el mensaje” de las 10 películas documentales que integran la programación, el 50% de las cuales estaba dirigido por mujeres, “sin haber discriminación positiva”, apostilló.

Un festival “hecho por personas”, en régimen “cooperativo” y, sobre todo, dado el escaso presupuesto, a base de una “vitalidad” que el propio Vilalta reconoció que no era “sostenible” con el paso del tiempo: “No podemos basarnos en el voluntariado”. El equipo de Humans Fest lo integran 40 de esos profesionales voluntariosos, capaces incluso de hacerse cargo de la producción propia del festival: en esta ocasión, el documental ‘Marhaba’, de Emilio Martí, cuyo viaje a un campo de refugiados en Grecia lo financió Caixa Popular, corriendo con el resto de los gastos el propio Martí.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Enma, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Neus Fábregas, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

“Vivimos momentos complicados”, señaló Vilalta, refiriéndose no a esa precariedad presupuestaria, sino a la vulneración de los derechos humanos objeto del festival. Vulneración que afecta a las personas refugiadas, a quienes poseen una orientación e identidad sexual diferente y a cuantos se desplazan a otros países huyendo de la guerra o el hambre. Neus Fábregas, Regidora de Cooperación del Ayuntamiento de València, que colabora por segundo año en el festival, conminada a que cerrara su intervención con una frase, dijo: “Espero que los derechos humanos se puedan conseguir y que se sume la gente a su lucha”.

El cine “comprometido” que podrá verse en la Filmoteca de Valencia, sede de la sección oficial de largometrajes, cuenta con un estreno mundial: Forgotten Childhood, de la iraní Reza Farahmand. También habrá dos estrenos en España: Complicit, de Heather White (EEUU), y Freedom for the Wolf, de Rupert Russell (Alemania). Juanma Chavarrías también presentará en primicia mundial su documental ‘Secuestrando el Tíbet’, película producida junto a Samuel Sebastian, en torno a la beligerancia china sobre el territorio vecino, objeto de esa vulneración de los derechos humanos de cuya carta se celebran los 70 años, y a los que dedica el festival atención especial en esta su novena edición.

La incorporación por primera vez del teatro a la programación de Humans Fest, la subrayada presencia de directoras al grueso del cartel y la variada procedencia de las películas, hasta de nueve países aunque principalmente de Europa, son aspectos sobresalientes de un certamen al que tanto Guarinos como Company desearon larga vida. El Premio Pau i Justícia, otro de los elementos destacables del festival, ha recaído este año en Silvia Munt, en reconocimiento a su activismo e implicación social y, claro está, a su “trayectoria como artista comprometida con los derechos humanos”. La actriz y directora recogerá el premio en la gala inaugural del festival que se celebrará el 9 de febrero en la Filmoteca. “Somos frágiles”, recordó Vilalta, en alusión a esos derechos humanos amenazados.

Cartel de Marhaba.

Cartel de Marhaba, de Emilio Martí, en Humans Fest.

Salva Torres

El arte de la ideología

Creación y pueblo
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de mayo de 2018

De verdad es que salgo de uno y me meto en otro; no sé qué va a ser de mí, porque los ataques de risa me dejan el cuerpo dolorido. Y además están sobrevalorados, no son elegantes. Tampoco me gustaría parecer exagerado pero es que la realidad siempre acaba por superar cualquier fantasiosa previsión. Lo último es ya hilarante desde el propio título del artículo. ¿O era una noticia? En fin, que ya no se puede condensar más gracia en un título a pesar de la extrema gravedad y seriedad que pretende su abstracto autor*. Veamos si puedo escribirlo de tirón: “CREACIÓN Y PUEBLO: EL ARTE COMO RESISTENCIA”. Traduzco: El pueblo unido en la creación sólo puede dar de sí un arte (decente), el de la resistencia. Bueno, más o menos. El caso es que es ¡tan marxista! Y no es que tenga nada en contra del lenguaje marxista más allá de su indiscutible anacronismo y de su patética autoconsciencia moral, es simplemente que por todo ello me parece hilarante.

Quizá hiciera falta, antes de continuar, situar el texto en cuestión, el del artículo/noticia, en su contexto. Se trata de un texto/noticia publicado/a en la revista cultural-digital que hace referencia a una exposición que se exhibe en el Centre del Carme, uno de los Museos del Consorci de Museus, una exposición llamada Creación y Pueblo. Así pues, y esto resulta tan relevante como definitorio, se trata de la reseña (?) de una exposición exhibida en un Centro de Arte Institucional sufragado con dinero público y amparado por el Gobierno de turno. El director del Consorci lo explica: “Creación y Pueblo es una exposición producida por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”. Aquí no hay nada que traducir, todo es demasiado literal en la transmisión de su ideología. Otra cosa sería entender realmente el significado de los conceptos colaborativo, trangresión y (toda la) ciudadanía. O mejor, otra cosa sería dilucidar la relación de esos conceptos con la verdad de los hechos. O incluso con la efectividad.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Parece mentira, pero a estas alturas de la vida haría falta recordar algo tanto a la comisaria, como al director del Museo, como a los artistas de la muestra: que estamos en la era digital, es decir, en la era de la hiper-información y de la hiper-comunicación. Así, si hay algo que distingue a un ser analógico de un ser digital es que el primero podía intuir algo acerca de su alienación mientras que el segundo sólo puede tener la absoluta certeza de ello. O por decirlo de otra manera: en la era analógica (en la que habitó esa era del Arte que duró poco más de 200 años) el problema capital -desde el punto de vista ideológico- era el de creer o no en la distinción entre Arte elitista y arte popular, mientras que en la era digital esa distinción resultaría patética, pues el arte se ha integrado definitivamente en lo social, se ha, por fin, democratizado. Es decir, el objetivo último del Arte Moderno, el de igualar el Arte con la Vida (recuerden: Arte=Vida) se ha hecho realidad, quizá incluso a su pesar, tal y como intentaremos demostrar.

O por decirlo ahora con un ejemplo: no es lo mismo ser (supuestamente) combativo y activista cuando TODA la información NO estaba al alcance de cualquiera (era analógica), que cuando TODO el mundo ya sabe eso que denuncian y combaten los artistas de forma absolutamente manierista y sofisticada…  y además desde una atalaya inevitablemente elitista, la del Museo Institucional. Así, la ingenuidad de Hans Haacke o la de Joseph Beuys pudo ser relativamente perdonable porque el Arte podía concebirse como una vía de información a la que no TODOS podían acceder, una vía que podía resultar medianamente creíble en la medida en la que fundamentaba su activismo en el rechazo de lo institucional, sin embargo resulta verdaderamente patético que los artistas se crean hoy en día provocadores de algo. Y ya no tanto por decir lo que ya TODO EL MUNDO SABE, que también, sino por hacerlo a rebufo de los mismos requerimientos de la Institución Político/Ideológica que va y resulta es más radical que ellos, los artistas. Qué risa.

Para justificar la exposición su comisaria habla de desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad para concluir: “Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar” […] “La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o trasciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Ven ustedes a lo que me refiero? Lean de nuevo las explicaciones de la comisaria si no les es de mucha molestia. No puede ser más hilarante un discurso que sólo se sostiene desde el voluntarismo buenista y simplón. Supongo que no haría falta señalar la extrema simplicidad que emana de la idea explicatoria genérica; que es ésta: porque todos estamos al servicio de un sistema establecido… los artistas invitan al público a reaccionar. Así, una vez más y como si no hubiera pasado el tiempo (Lehman Brothers, Internet, Big Data, Redes Sociales), estamos de nuevo ante los artistas como seres iluminados, mesiánicos.

Por otra parte ¿por qué aceptar que la práctica artística es un ejercicio de libertad cuando vemos que la intención de los artistas coincide a la perfección, ¡oh casualidad!, con la de los Poderes Fácticos? La Institución Política, es ahora (en la era digital=Corrección Política) la perfecta abanderada de todas las causas justas. Que otra cosa distinta a la auto-promoción de los Poderes Fácticos es lo que hagan después esos Poderes Fácticos en connivencia con el Mercado. Es precisamente la Instittución Política la que a través de sus Concejalías de Cultura y sucedáneos se limpia la deteriorada imagen usando a los artistas, comprándolos, y los artistas los que acuden raudos con el mocho a limpiarla para que ésta tenga una buena imagen. Y lo peor es que lo hacen por un puto plato de lentejas. Y perdón por perder las formas.

Además, ¿por qué presuponerle al público (al que tanto dicen respetar) una -intolerable- complacencia generalizada? ¿Acaso no podría ser abonable la tesis de que al público le proporciona cierto goce la alienación? ¿Y qué decir de la homogeneización, no es eso lo que al fin y al cabo pretende todo discurso buenista: homogeneización, igualdad, recorte de las diferencias? Por otra parte, ¿el arte transformador de la realidad… existiendo Internet? Me muero de risa de nuevo, no lo puedo evitar. En vez de decir que el arte resiste creando, ¿no sería mejor decir que la creación resiste a pesar de ese ejército de paniaguados engreídos que conforma ese mundillo del arte que patéticamente se resiste a reconocer el acabamiento del Arte (que se produjo desde que precisamente el arte se integró en lo social)? Tal y como decía en el postanterior, nunca en la Historia se había visto tanto supuesto activista comprometido chupándole el esfínter al Poder de forma tan perfecta.

*El artículo/noticia se encuentra en MAKMA. Aquí el enlace para quien lo quiera leer: https://www.makma.net/creacion-y-pueblo-el-arte-como-resistencia/

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

ArtEnBlanc, un nuevo festival de la moda

ArtEnBlanc, festival de moda
Menador Espai Cultural de Castellón (19 de diciembre de 2017)
Monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia (24 de enero de 2018)
Lonja de Alicante (28 de febrero de 2018)

“El modelo de consumo de la moda ha cambiado”. Y Josep Lozano, comisario del proyecto ArtEnblanc, entiende que actualmente se produce “con la mayor rapidez posible”, porque el usuario lo quiere todo “aquí y ahora”. Una instantaneidad en el consumo de moda que el propio Lozano lo resumió así: “Lo veo y lo quiero ya”. “Eso de presentar colecciones cada seis meses está quedando obsoleto”, apostilló. Para hacerse cargo de esa transformación y dar visibilidad a los diseñadores que, alejados de la industria tradicional, vienen trabajando en esa otra dirección, nace el proyecto expositivo ArtEnBlanc.

Nacido a partir de una convocatoria pública lanzada por la Dirección General de Cultura y Patrimonio, de la que resultó ganador el proyecto de Nil Comunicación, la iniciativa que lidera Josep Lozano viene a tomar el relevo de la desaparecida Valencia Fashion Week. Tras tomar buena nota de los errores del pasado, con respecto a la forma de dar visibilidad al sector de la moda en la Comunidad Valenciana, ArtEnBlanc se postula como una vía distinta de mostrar el trabajo del diseño textil. “Toda aquella grandilocuencia se quedó sin respaldo privado”, apuntó Lozano, durante la presentación del nuevo proyecto de moda en el Centre del Carme.

De izda a dcha, Josep Lozano, Carmen Amoraga y Sonia Vilar. Imagen cortesía del Centre del Carme.

De izda a dcha, Josep Lozano, Carmen Amoraga y Sonia Vilar. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Lo ideal es que tenga continuidad”, señaló el comisario. A su lado estaba la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, quien recogió el guante sin precisar el modo en que la iniciativa tendría próximo recorrido: “De momento hemos arrancado con esta convocatoria pública”. Aunque tenía claro que el proyecto iba a hacer “mucho ruido”. Un ruido del que también esperaba aprovecharse Lozano: “Nosotros buscaremos financiación privada para poder seguir haciéndolo”.

Con un presupuesto escasamente superior a los 70.000 euros (“muy bajo”), Josep Lozano era consciente de haberlo sacado adelante gracias a la generosidad en muchos casos de los participantes: “Lo hemos ido haciendo pidiéndolo todo por favor”. El resultado es más que satisfactorio: un total de 26 diseñadores, del medio centenar al que se envió una carta de presentación, mostrarán un único outfit o conjunto en las tres exhibiciones previstas en el Menador Espai Cultural de Castellón (19 de diciembre), el Monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia (24 de enero) y la Lonja de Alicante (28 de febrero).

“Hemos pensado que no era necesario presentar colecciones enteras, sino que con un solo outfit era suficiente”. Eso sí, hecho en blanco, tal y como pretende el propio lema del proyecto ArtEnBlanc, cuyo cartel ha sido obra del artista Claudio Zirotti. Lozano justificó la elección del blanco porque a su juicio es el comienzo de todo: “La disciplina de la moda es arte porque comienza siendo dibujo sobre un papel en blanco, luego tamizado por la industria, que acaba en un comercio para después ser consumido”. El proyecto se centra, en esta primer año de arranque, en esa fase inicial de la creación, a la espera de poder continuar en el futuro desarrollando los aspectos relacionados con la industria, el comercio y la compra final.

Firmas como Alalá Costura, Alejandro Resta, Guatermelon, Hortensia Maeso, Juan Vidal, Sebastián Chavarriaga, Uke Forever o Yvan Andreu, entre otras, se encargarán de mostrar sus diseños en esos tres pases programados en las tres capitales de la Comunidad Valenciana. La coreografía de los desfiles correrá a cargo de Ana Ramírez, mientras que del maquillaje se ocupará Kuki Giménez. Y si el modelo de consumo ha cambiado, también lo ha hecho el de exhibición, según Lozano: “No puede ser que se muestren conjuntamente una colección de bañadores con otra de prêt-à-porter junto a otra de pieles”.

En la mesa, de izda a dcha, Joep Lozano, Carmen Amoraga y Sonia Vilar. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la mesa, de izda a dcha, Joep Lozano, Carmen Amoraga y Sonia Vilar. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Además de los tres desfiles, ArtEnBlanc acogerá tres exposiciones y un catálogo que recoja el conjunto de la propuesta. “Vamos a volver a hablar de moda y por eso los diseñadores se han volcado”. Diseñadores que han entendido los cambios en la moda operando desde hace tiempo en las redes sociales, en Instagram, donde el usuario puede ejercer esa inmediatez del consumo basado en lo veo y lo quiero: “El cliente ha llegado a la conclusión de que las cosas las quiere aquí y ahora”.

Lozano también subrayó la incapacidad de la industria para hacerse cargo de este cambio de modelo: “La industria en España está reñida con el diseño, con la autoría de moda”, cuando “el 2,9% del PIB representa más que todo el sector primario de agricultura”. Sonia Vilar, coordinadora de ArtEnBlanc, puso el acento en la cantidad de talento que se estaba perdiendo al no disponer de una plataforma de visibilidad como la que ahora nace: “Esto va a permitir que la gente vea la moda desde otro prisma”. “La moda es cultura, industria y mucho trabajo detrás”, recalcó Lozano, para cortocircuitar esa idea de la moda como pura frivolidad.

Salva Torres

El festival del libro Sindokma da el salto

Festival del libro Sindokma
La Nau de la Universitat de València
Del 27 al 29 de octubre de 2017

Las editoriales independientes y los sellos dedicados al libro de artista tuvieron un escaparate privilegiado en Sindokma, el festival del libro que celebró en Valencia su tercera edición del 27 al 29 de octubre. Lo hicieron dando un gran salto. Primero, porque se abrió a Iberoamérica teniendo este año como país invitado a México. Segundo, porque estrenó sede en La Nau de la Universitat de Valéncia, en cuyo claustro acogió los expositores y un buen número de actividades que dieron forma al festival. Y tercero, porque duplicó la participación, alojando a medio centenar de editoriales y sellos independientes tanto locales como nacionales y del extranjero.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

“Quien vino al festival pudo encontrar ejemplares y libros que es difícil ver en las librerías tradicionales”, subrayó Vicente Chambó, uno de los miembros del equipo organizador, junto a Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. “Sindokma cubre una parcela del mundo editorial que la gente no suele ver”, apuntó Medina. “Es una radiografía del mapa editorial independiente”, precisó Alarcón. “Los niños de la generación de la pantalla supieron a través de este festival que existe el papel”, agregó Teira.

Es ese papel, dado por muerto con atrevida antelación, el que protagonizó el festival del libro coorganizado por MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, la Direcció General de Cultura i Patrimoni de la Generalitat Valenciana y el Centre Cultural La Nau, y al que asistió un numeroso público durante los tres días que duró el evento. Un papel convertido en pieza de arte gracias al trabajo de editores que apuestan por él como medio de expresión distinto al estrictamente comercial. “Está destinado a los amantes del arte, porque quienes se acercaron pudieron ver piezas únicas”, destacó Chambó. También ha cumplido “una labor pedagógica”, señaló Alarcón, puesto que el festival está pensado para un público infantil semilla de futuros y singulares lectores.

Los surrealistas ya vieron en la modalidad del libro de artista fuente de inagotable creatividad. Lo mismo que después sucedió con el grupo Fluxus o el Pop Art. Robert Filliou teorizó sobre Fluxus diciendo que se trataba antes que nada de un “estado del espíritu”, de cuyo nacimiento nunca se supo, “luego no hay razón para que termine”, concluyó. Sindokma, en cambio, se sabe que nació hace tres años y sus organizadores apuestan igualmente por las razones que ya atesoran para pensar en su larga vida, tras el refrendo alcanzado en su edición recién finalizada en La Nau.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

En el festival han colaborado las dos universidades públicas valencianas (UV y UPV), las escuelas ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y EASD (Escola d’Art i Superior de Disenny), así como múltiples editoriales, entre las que cabe destacar Canibaal, Contrabando o Denes. El espíritu de Sindokma se caracteriza igualmente por su “carácter inclusivo”, según remarcó Chambó, como lo prueba el hecho de que haya participado Masquelibros, la feria de libro de artista de Madrid que cerró sus puertas y de la que vinieron a hablar Raquel de Prada, Malile Crespo y Ángel Cajal.

“Queremos que cada año sigue habiendo un país invitado”, señaló Chambó, quien subrayó la importancia que supone para el festival su apertura este año a Iberoamérica. Jim Lorena, Antonio Damián y Antonio Alcaraz acercaron la experiencia editorial de México mediante conferencia vía streaming, que se realizó en diferido permitiendo la conexión con más de 10.000 profesionales de la Red Libro de Artista. Alcaraz y Damián repitieron participación como responsables de la exposición Tipografía y Dadá Libros, que coordinó el propio Vicente Chambó y que ha permanecido en la Sala Oberta durante los días del festival.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

La muestra homenajeó al gran tipógrafo alemán Emilio Sdun, de quien Alcaraz recordó que formó “a un montón de gente” en los talleres que impartió en la Universitat Politècnica de València, “entre ellos a Marta Pina y Eva Mengual, a quien llegó a regalar gran parte de lo que ahora tiene”. “Muchos han conocido aquí la letra por él, letras que trabajaba de forma poco ortodoxa”, agregó Alcaraz. Esa heterodoxia forma igualmente parte del espíritu de Sindokma, al acoger editoriales y sellos que se caracterizan por su libertad creativa y singular propuesta dentro del mundo del libro.

La Plaza del Patriarca, por medio del proyecto La Plaza Se Mueve del restaurante Mar de Avellanas, acogió una serie de talleres destinados a ese público infantil al que se quiere atraer por su futuro potencial. Así, Pinta Valencia ofreció la oportunidad de crear sus propios libros a los niños mediante la práctica Una historia: papel-libro-artista: “A través de un recorrido por esa historia del papel, desde sus orígenes árabes a Xàtiva, hemos querido que los chavales terminaran haciendo su libro objeto que luego se pudieron llevar a casa”, comentó Ismael Teira.

El Museo Joan Fuster propuso también un acercamiento al modo en que trabajaba el escritor Joan Fuster, mediante una máquina de escribir parecida a la utilizada por el autor de Sueca. Y l’Horta Gràfica se encargó de enseñar a quienes participaron en su taller Huellas Frescas, y a través de una imprenta Minerva, el modo en que se compone letra a letra un texto, para que luego pudieran imprimirlo. Una experiencia única de elaboración artesanal de un libro.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

Hubo más actividades paralelas que vinieron a completar el carácter expositivo del festival. Además de las reseñadas que tuvieron lugar en la Plaza del Patriarca, hubo muchas otras en el Aula Magna de La Nau. Por ejemplo, el encuentro entre expertos en teleseries que abordaron el fenómeno de su eclosión en los últimos años. Hablaron de ello, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida, Áurea Ortiz y Begoña Siles.

Paz Fernández, directora de la Biblioteca Juan March, puso el acento en el tema digital, en una conferencia que llevó por título El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March, mientras que Sergio Guillem relacionó lectura y deporte infantil, dos ámbitos aparentemente alejados entre sí. Y del deporte a la música, especialidad de la que se hizo cargo Juanjo Mestre a la hora de presentar su libro 1040 discos cardinales, en el que repasa ese millar de temas que deben formar parte del espíritu humano.

Javier Valenzuela compareció en Sindokma para introducirnos en la corrupción que atraviesa su última novela Tánger. Isla Tortuga literaria, un viaje al fondo de uno de los males que aquejan las sociedades opulentas contemporáneas. Las revistas también tuvieron su hueco en el festival, con D(X)I Magazine, Eme Magazine, Revista Mètode, Revista Valenciana d’Etnologia (Museu Valencià d’Etnologia) y Canibaal, revista de arte, literatura y filosofía (del colmillo).

“El perfil vocacional del editor y su carácter emprendedor”, señaló Chambó, es figura clave de Sindokma, como lo es su público, del que Teira apuntó en tono bíblico: “Dejad que los niños se acerquen al papel”. Y lo hicieron llenando su taller. Un papel igualmente clave para entender lo que se juega en un festival del libro que se proclama altavoz de los resistentes a su desaparición. Umberto Eco llegó a decir: “El mundo está lleno de libros preciosos, que nadie lee”. Sindokma ha nacido también para enmendarle la plana al ensayista italiano.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

Salva Torres

Cita con el festival de libro Sindokma en La Nau

SINDOKMA. FESTIVAL DEL LIBRO
Centre Cultural La Nau
Carrer de la Universitat 2/Plaça del Patriarca, Valencia
Del viernes 27 al domingo 29 de octubre de 2017

El festival del libro acoge del 27 al 29 de octubre en La Nau a medio centenar de editoriales independientes y sellos de libro de artista.

El festival del libro Sindokma, que tendrá lugar del 27 al 29 de octubre en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València y contará con medio centenar de editoriales independientes y sellos de libro de artista, se abre a Iberoamérica. Será una de las novedades de la tercera edición (segunda bajo esta denominación, tras la génesis de Russafa Book Weekend en 2014), que busca de esta forma consolidarse como encuentro de referencia para el sector del libro.

Sindokma se abre a Iberoamérica

Sindokma reafirma su presencia anual emplazándose por primera vez en el Centre Cultural La Nau, histórica sede de la Universitat de València desde su fundación a finales del siglo XV, erigiéndose en un enclave arquitectónico y urbanístico estratégico que permitirá solidificar la apuesta del festival a la hora de visibilizar a sus expositores y asegurar la presencia de público heterogéneo allegado desde múltiples áreas de la ciudad, de la provincia y de España, tendiendo puentes con Iberoamérica en esta tercera edición.

En este sentido, Sindokma inicia un ciclo de presentación en abierto para reivindicarse como puerta de entrada de la edición contemporánea de Iberoamérica en Europa, y como puerta de salida de Europa a Iberoamérica. El primer contacto en la presente edición 2017 se establecerá con México y concretamente con Ireri Topete, Hortensia Mínguez, Ioulia Akhmadeeva y Alejandro Villalbazo, con los que Antonio Damián, Antonio Alcaraz, Jim Lorena, Agnieszka Marcelak, Alejandro León y Evangelio, realizarán comunicación virtual para abordar la actualidad del sector editorial, y mostrar fórmulas de colaboración a distancia, tomando como modelo el proyecto ‘Publicaciones ensambladas’, a la vez que se transmitirá la realidad del festival online vía streaming a diversos países de Iberoamérica.

SINDOKMA. ORGANIGRAMA

ACTIVIDADES EN EL AULA MAGNA Y CLAUSTRO DE LA NAU

Sindokma, festival coorganizado por Makma, la Generalitat Valenciana, a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, y el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, cuenta con una programación que se repartirá entre el Aula Magna y el Claustro de La Nau, y en la que destacan la presencia de Javier Valenzuela, que presentará su último libro, ‘Limones Negros’;  Paz Fernández, directora de la Biblioteca de la Fundación Juan March, que pondrá el acento en el tema digital, con la conferencia que lleva por título ‘El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March’; Malile Crespo, Angel Cajal y Raquel de Prada, coorganizadores de la Feria del libro MASQUELIBROS; y otra vez Angel Cajal, que también presentará su libro de artista Pre-posiciones; Juanjo Mestre, que presentará su libro ’2020 discos cardinales’,  o Verónica Alarcón, Enrique Ferré y Andrea Familiar, que hablarán de ‘Los lindes del libro de artista’.

 TALLERES DE ‘LA PLAZA SE MUEVE’ Y SALA GONZALO MONTIEL

El festival del libro ofrecerá igualmente talleres infantiles gratuitos para el público en familia, que se llevarán a cabo en la Plaza del Patriarca en el marco del proyecto La Plaza se Mueve del restaurante Mar de Avellanas; ‘Joan Fuster i les máquines d’escriure’, elaborado por la casa Museu Joan Fuster, y ‘Huellas Frescas’ del colectivo L’Horta Gràfica de la mano de Andrea Familiar.

Igualmente, en la Sala Gonzalo Montiel se desarrollarán diversos talleres infantiles continuos enfocados en la elaboración de un libro de artista, titulados ‘Una historia: papel-libro de artista’ y realizados por Pinta Valencia.

Cronograma de actividades del Festival del Libro Sindokma.

Cronograma de actividades del Festival del Libro Sindokma.

 EXPOSICIÓN EN SALA OBERTA

La Sala Oberta del Centre Cultural La Nau acogerá la exposición ‘Tipografía y Dadá Libros’, que representa una formulación de contenidos del libro como espacio de creación y cuyo título lo dice todo. Muestra comisariada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián en homenaje al artista y tipógrafo Emilio Sdun.

Sindokma acogerá decenas de actividades paralelas, entre charlas, conferencia y talleres, erigiéndose así en un punto de encuentro entre los diferentes agentes del mundo de la edición especial, como tipógrafos, diseñadores, encuadernadores, grabadores, curadores, autores, editores y, por supuesto, ciudadanos, compradores y consumidores de libros.

Atendiendo a los índices de consumo cultural que se desprende de los últimos informes emitidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como son el ‘Anuario de estadísticas culturales 2016′ y la ‘Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2014-2015′, se antoja decisivo la consolidación de un cauce de colaboración entre iniciativas ciudadanas e instituciones públicas, en pro de la materialización de un corpus cultural que disemine y acerque sus contenidos al ámbito y radio de acción cotidianos de los individuos y diferentes colectivos que componen el mapa social de cada región de nuestro país.

El festival del libro Sindokma cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de València, Gandía Blasco y Cervezas Alhambra, así como con la colaboración de ECOMUNICAM, El Caballero de la Blanca Luna, Pinta Valencia, Universitat Politécnica de Valencia, Col.legi Major Rector Peset, ESAT, IVAM, Museu Joan Fuster, Tapinearte y Masquelibros.

Sindokma

 

El ‘Happy End’ del capitalismo

Happy End, de Salva Bolta
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Del 2 al 25 de diciembre de 2016

El Teatro Principal acoge la comedia musical ‘Happy End’, coproducida por la Diputación de Valencia y CulturArts de la Generalitat que se ofrecerá del 2 al 25 de diciembre. Se trata de una divertida ópera cómica en valenciano que reunirá a 28 intérpretes en el escenario bajo la dirección de Salva Bolta, así como una orquesta con la dirección musical de Jesús Salvador Chapi.

Basado en la obra de Bertolt Brecht y Dorothy Lane, con música de Kurt Weill, el espectáculo se sitúa en la Chicago de 1929 y guarda paralelismos con la sociedad actual porque se da un “triunfo absoluto del capitalismo”, señaló Bolta.

Esta producción de gran formato, que después de Valencia se trasladará a Alicante y Castellón, supone además la puesta de largo del Teatre del Poble Valencià, el sello de teatro público del Institut Valencià de Cultura.

Presentación de 'Happy End'. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de Teatro Principal.

Presentación de ‘Happy End’. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de Teatro Principal.

El conseller de Cultura Vicent Marzà agradeció a la diputada delegada de Teatros Rosa Pérez Garijo el esfuerzo de la Diputación por “mejorar el impacto de las políticas culturales”, un ámbito que las administraciones debían “relanzar a través de la producción propia”, según apuntó. En concreto, la producción de ‘Happy End’ ha supuesto 220.000 euros, en los que la Diputación y el Institut Valencià de Cultura han participado al 50%.

Impulso al teatro público

Pérez Garijo puso de manifiesto lo “fundamental” de la colaboración entre administraciones “para avanzar en políticas para el interés general” y aplaudió los “cambios que llegan con el nuevo gobierno” a nivel autonómico y provincial. En este sentido, la diputada afirmó que la Diputación ha pasado de ofrecer una producción teatral el año pasado a cinco durante el presente curso.

Además de ‘Happy End’, el ente provincial ha producido ‘En la orilla’ (de Rafael Chirbes con el Centro Dramático Nacional, K Producciones y La Pavana) y en el Teatro Escalante ha ampliado su producción a tres obras: ‘Les aventures de T. Sawyer’ (de La Teta Calva y Xavo Giménez) ‘Vives’ (de Gabi Ochoa y la compañía El Punto G) y ‘Els viatgers del temps’ (de Pot de Plom bajo la dirección de Xavi Castillo).

Cartel de 'Happy End', de Salva Bolta. Imagen cortesía de Teatro Principal.

Cartel de ‘Happy End’, de Salva Bolta. Imagen cortesía de Teatro Principal.

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres

Cine con ‘C’ de compromiso

II Festival Cinema Ciutadà Compromés
Centre Cultural la Beneficència
C / Corona, 36. Valencia
Del 27 de octubre al 23 de noviembre de 2016

Memoria histórica, corrupción, educomunicación, migraciones y refugiados, desigualdades ciudadanas, mujeres y medio ambiente. Son los principales temas que tratan los 29 audiovisuales participantes en la segunda edición del FCCC (Festival Cinema Ciutadà Compromés), organizado por Acicom (Associació Ciutadania i Comunicació). Son proyectos de formato corto, medio y largo que, junto a otras producciones fuera de concurso, podrán verse en 19 salas de la ciudad, en 28 sesiones entre el 27 de octubre y el 23 de noviembre.

En la inauguración prevista para el jueves, Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, se mostrarán algunas iniciativas puestas en marcha en Valencia para preservar el futuro de la memoria oral, del cine familiar, de los documentos históricos clandestinos de la dictadura y, de manera muy especial, de los archivos de la disuelta RTVV. Las intervenciones y proyecciones tendrán lugar en el Salón Alfons el Magnànim de La Beneficencia, con la presencia de representantes de la Generalitat, Diputación y Ayuntamiento.

España se escribe con B, webserie de Juanma Caurin y Eugenio Ciscar.

España se escribe con B, webserie de Juanma Caurin y Eugenio Ciscar. Imagen cortesía de la organización.

José Ignacio Pastor, director del festival, subraya la importancia de la sesión inaugural, porque a raíz de la iniciativa puesta en marcha por la UNESCO, en 2005, “estamos llegando a tiempo para que se transformen en memoria  digital numerosos documentos públicos y privados que fueron grabados con las antiguas técnicas del cine mudo y sonoro”, dice. “De esta manera garantizamos que sigan vivas nuestras identidades culturales y sociales”.

Con carácter informativo, el festival ofrecerá también sesiones de memoria olvidada de la CNT, cortos sobre la igualdad de la mujer, informes medioambientales del Samaruc Digital, los mejores cortos de 2016 seleccionados por el IVAC y una selección de los premios FCCC 2015.

Fotograma de 'Maestras de la República'.

Fotograma de ‘Maestras de la República’, de Pilar Pérez Solano. Cortesía de la organización.

Maestras de la República

Por primera vez el evento saldrá de Valencia con una sesión especial en la Casa de Cultura de Monserrat. Asimismo, participará en el circuito de exhibición comercial con dos sesiones en la sala Aragón Cinema. El 2 de noviembre el documental ‘Maestras de la República’ contará con la intervención de su directora Pilar Pérez Solano, ganadora de un  Goya por esa producción.

La sesión del 3 de noviembre, dedicada a cintas de la memoria histórica, tendrá lugar en el refugio antiaéreo del Instituto Lluis Vives. Está prevista una sesión para estudiantes en la Facultad de Filología con el estreno en Valencia de ‘Y sin embargo se mueve’, documental presentado por Willy Toledo sobre los nuevos movimientos políticos en España. Asimismo, se presentará el filme de Giovanna Ribes, ‘Profes, la buena educación’, a los alumnos del master de profesores de secundaria.

Ampliar información: 2016@festivalccc.com y www.festivalccc.com

Y sin embargo se mueve.

‘Y sin embargo se mueve’, documental realizado por un grupo de profesionales entre los que se encuentra Willy Toledo.

Bel Carrasco

JazzEñe ya tiene sus músicos seleccionados

JazzEñe
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 29 de septiembre al 1 de octubre de 2016

Ya se conocen los músicos seleccionados que participarán en JazzEñe 2016, que se celebrará del 29 de septiembre al 1 de octubre en el Teatro Rialto de Valencia. La muestra, organizada por la Fundación SGAE, con la colaboración de Culturarts Música  de Generalitat Valenciana, Acción Cultural Española (AC/E) y Radio 3, tiene como objetivo la internacionalización del jazz de nuestro país.

Chiqui Cienfuegos Trío, Ernán López-Nussa, Ernesto Aurignac Quintet, Javier Vercher, Joan Monné Trío, Joaquín Chacón “Skytrain”, Luis Verde, Marta Sánchez Quintet, Noesis Trío, Ramón Díaz Group, Sinouj y Verónica Ferreiro han sido los músicos elegidos de un total de 158 propuestas recibidas. Destaca la presencia de dos grupos valencianos: el del saxofonista Javier Vercher y Noesis Trío, el nuevo proyecto del saxofonista Perico Sambeat.

Jazz Eñe. Imagen cortesía de Fundación SGAE.

Jazz Eñe. Imagen cortesía de Fundación SGAE.

El comité artístico -formado por el compositor y arreglista Joan Albert Amargós, en representación de la Junta Directiva de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y el Patronato de la Fundación SGAE; el compositor y músico Miguel Ángel Chastang, miembro del grupo de trabajo de jazz de la SGAE; el director de JazzEñe, Javier Estrella; Jorge García, en representación de CulturArts Música – Generalitat Valenciana; y la fundadora de la revista Cuadernos de Jazz, María Antonia García- ha destacado la “gran calidad de las propuestas recibidas” y que se “ha primado la diversidad, la confluencia de propuestas consagradas y emergentes, así como la viabilidad de las propuestas”.

A lo largo de tres días, los autores y los grupos de jazz participantes ofrecerán conciertos en formato showcase al público asistente, del que formarán parte un total de 15 directores y programadores de festivales europeos, interesados en conocer la realidad del jazz español.

Además, se organizarán encuentros entre directores de festivales y programadores de jazz europeos, invitados por la Fundación SGAE, y managers de autores y grupos, para fomentar así nuevas vías de colaboración entre ellos. La edición 2015 de JazzEñe, una iniciativa que arrancó en 2014 en la Sala Berlanga de Madrid, contó también como sede con el Teatro Rialto de Valencia.

Festival Jazz Eñe. Imagen cortesía de Fundación SGAE.

Festival Jazz Eñe. Imagen cortesía de Fundación SGAE.