La Familia ‘títere’ de Paloma Olmos

Russafa Escènica
Festival de las artes escénicas
La Familia: cartel ganador obra de Paloma Olmos
Del 17 al 27 de septiembre de 2015

La quinta edición de Russafa Escènica, el festival de otoño de las artes escénicas en Valencia, va tomando forma. Si hace apenas unos meses se desvelaba el que iba a ser el lema de este año, ‘La familia’, ahora se hace pública la imagen que inspirará el cartel del festival, que se celebrará del 17 al 27 de septiembre en el barrio valenciano de Ruzafa.

Por segundo año consecutivo, la imagen ganadora ha sido seleccionada a través de un concurso puesto en marcha por la organización del festival con el fin de premiar la participación del público y el espíritu colaborativo. Las 34 propuestas presentadas (entre las que había fotografías, montajes y dibujos) han sido un reflejo de la interpretación que cada participante ha hecho del lema de esta edición.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Más de 1.300 personas han ejercido su voto a través de la página web de Russafa Escènica desde que se abrieron las votaciones el pasado 30 de marzo. La imagen seleccionada, obra de Paloma Olmos, recibió en una primera fase del concurso 135 votos de los usuarios que visitaban el portal web.

Sin embargo, para alzarse con el premio, la propuesta de Olmos ha tenido que convencer a un jurado compuesto por José Luis Abad, fotógrafo, Jorge Montalvo, ganador de la imagen del cartel del 2014, Aristides Rosell, director artístico de Russafart, y Bárbara Trillo, responsable de redes sociales de Russafa y Julian Romero, responsable de diseño de Russafa Escènica. Este último será el encargado de diseñar el cartel definitivo inspirado en la propuesta ganadora.

Según su autora, que se declara aficionada al cine y al teatro, la imagen “bien podría representar una familia disfrutando de un espectáculo del festival” y, entre todos sus elementos, destaca el títere, una pieza especial que “siempre he querido mostrar” a todo el mundo.

La ganadora, que conocía de cerca el festival, afirma que “es una buena iniciativa, para que gente de otras partes de Valencia y alrededores puedan conocer espacios muy interesantes, curiosos y bonitos del barrio” y hace un llamamiento a las instituciones a invertir más en una ciudad donde “el nivel de quienes se dedican a las artes escénicas es muy alto”.

Olmos recibirá  como premio 250€ además de que su imagen sea portada de los 25.000 programas de mano que se impriman y distribuyan en esta quinta edición de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos, dedicada a La Familia. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Cartel ganador de la quinta edición de Russafa Escènica, obra de Paloma Olmos, dedicada a La Familia. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Un Russafart ‘apoteósico’

Balance de Russafart 2104
Más de 80 espacios del barrio de Russafa en Valencia
Del 30 de mayo al 1 de junio

“Se han superado con creces las expectativas”. Arístides Rosell, coordinador de la bienal artística Russafart, valoró esa superación en torno a los 60.000 visitantes que acudieron a los cerca de 90 espacios abiertos al público durante los tres días. En la anterior edición, rondaron los 40.000. Pintores, escultores, fotógrafos, videoartistas y performers, que abrieron las puertas de sus estudios y talleres, pudieron sentir ese interés de la gente por el arte que se hace fuera de los circuitos comerciales. Ya sea directamente en sus espacios de producción e incluso a pie de calle, los miles de visitantes (“público diferente, respetuoso e interesado por el arte”: Arístides) comprobaron la agitación artística de un barrio cuya bienal no para de crecer.

Imagen tomada en el estudio de Anna Sanchis durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada en el estudio de Anna Sanchis durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

“Ha sido apoteósico”, recalca el coordinador de Russafart, que ha tenido como lema este año ‘Comunicando arte’. Galeristas, gestores culturales y coleccionistas pudieron tomar nota de esa ingente comunicación, difícil de cuantificar económicamente, dada la discreción en las ventas, pero que Rosell valora muy positivamente a nivel de contactos y futuros proyectos. “Se han tramitado exposiciones con artistas y el menudeo del mercado se ha movido”.

Obras del estudio de Miguel Ángel Aranda. Fotografía: Maite Bäckman.

Obras del estudio de Miguel Ángel Aranda. Fotografía: Maite Bäckman.

La participación, por primera vez en Russafart, de artistas internacionales invitados, en esta ocasión procedentes de la Asociación Llave Maestra de Río de Janeiro, también ha contribuido a elevar la capacidad de intercambio cultural de la bienal. “Es un proyecto que se gestó hace tres años y del que ahora se recogen sus frutos”. Los 10 artistas brasileños participantes, que llevan 24 años haciendo su Russafart en el barrio de Santa Teresa, aportaron sus obras y su experiencia en la organización de un evento similar.

Imagen tomada del estudio de Araceli Carrión en Russafart. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada del estudio de Araceli Carrión en Russafart. Fotografía: Maite Bäckman.

Tráfico “colapsado” durante los tres días de la bienal (“no se podía aparcar”, subraya Arístides), estudios abiertos de par en par, gente entrando y saliendo de los diferentes espacios, animación cultural en todo el barrio, dejan la sensación, apuntada por el catedrático Román de la Calle, de hallarnos ante “un proyecto inductivo, no institucional”. Un proyecto que nace de abajo hacia arriba y que sirve de “imán para ayudar a la transformación” de un arte que De la Calle entiende como esencial para el enriquecimiento social, lejos del carácter decorativo que suele atribuírsele.

Acto de clausura de Russafart 2014 en Sporting Club Russafa con Julio Montalvo Collectiva. Fotografía: Maite Bäckman.

Acto de clausura de Russafart 2014 en Sporting Club Russafa con Julio Montalvo Collectiva. Fotografía: Maite Bäckman.

Con un presupuesto exiguo, más que integrado por dotación económica compuesto por ayudas en la producción o en materia de seguridad ciudadana, Russafart sigue haciendo valer el altruismo de cuantos colaboran, cuyo “ingente trabajo” Arístides Rosell recordó que no tenía precio. “Todo esto si se cuantifica son miles de euros, pero finalmente es low cost”, señaló durante la presentación de la bienal. La tarea pendiente de alcanzar (el presupuesto necesario para que tamaña creatividad tenga la recompensa que se merece) resulta complicada. “Cada año partimos de cero; es como volver a empezar”, concluyó Rosell. He ahí la apuesta, de nuevo sobre la mesa, de la próxima bienal. Porque Román de la Calle lo tenía claro: “El año que viene alzaremos la mano”. La quinta edición de Russafart ya está en marcha.

Artistas brasileños de Asociación Llave Maestra durante Russafart. Fotografía: Maite Bäckman.

Artistas brasileños de Asociación Llave Maestra durante Russafart. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada en el estudio de Miguel Ángel Aranda durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

Imagen tomada en el estudio de Miguel Ángel Aranda durante los días de Russafart 2014. Fotografía: Maite Bäckman.

Salva Torres

Russafa Escènica busca imagen

Russafa Escènica 2014: ‘Lo prohibido’
Abierto el plazo para votar on line la que será imagen del festival
www.russafaescenica.com

El festival de artes escénicas Russafa Escènica comienza a dar muestras de que su próxima edición va a ser la más colaborativa. Ya se ha abierto el plazo para votar online, desde la página web del festival (www.russafaescenica.com), la que inspirará la imagen oficial del cuarto encuentro interdisciplinar que tendrá lugar del 19 al 28 de septiembre en el barrio valenciano de Ruzafa.

Festival Russafa Escènica.

Festival Russafa Escènica.

El lema “Lo prohibido” es en el que se han basado decenas de personas que han enviado sus fotografías o dibujos y que ahora se presentan a concurso. Hasta el próximo 5 de mayo los usuarios del portal del festival podrán emitir sus votos con el límite de un único voto por dispositivo, móvil u ordenador. Las  diez imágenes que más apoyo reciban pasarán a ser finalistas y serán expuestas en la galería del espacio Microteatre València, dentro de la programación del festival de arte bianual Russafart que este año se realizará los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio de 2014.

Los encargados de elegir finalmente la imagen ganadora será un jurado compuesto por Bárbara Trillo, responsable de redes sociales de Russafa Escènica; Julián Romero, responsable diseño de Russafa Escènica; José Luis Abad, director de fotografía de Russafa Escènica; Paula Esquembre, socia de Microteatro por dinero; y Arístides Rosell, director artístico de Russafart.

Además, el autor de la obra ganadora recibirá un pase VIP para dos personas con el que podrá ver toda la programación del festival, valorado en 276 euros.

Es la primera vez que el festival Russafa Escènica saca a concurso su cartel oficial y, según apuntan desde la organización, “es una forma interesante de implicar al público en lo que hacemos y de trasmitir que son ellos los que hacen posible este festival”.

El gran arco, de Víctor García Aranda, espectáculo de la pasada edición de Russafa Escènica. Imagen cortesía del festival Russafa Escènica.

El gran arco, de Víctor García Aranda, espectáculo de la pasada edición de Russafa Escènica. Imagen cortesía del festival Russafa Escènica.

 

Raquel Carrero y 33 Gallery en JustMad5

El ciclo de la vida de Raquel Carrero
Trentatres Gallery
En JustMad5
San Joaquín 12. Madrid
Del 19 al 23 de febrero de 2014

El padre del teatro moderno, el francés Antonin Artaud (1896-1948), recorrió caminos que le conducirían a un arte absoluto y total. Recordemos como para él, el cabello era mucho más que una continuación del cuero cabelludo: “Ucello, amigo mío, mi quimera, viviste con este mito de pelos…con la cabeza apoyada en esta mesa donde zozobra la humanidad entera, qué ves sino la sombra inmensa de un pelo”.

La artista Raquel Carrero (Valencia, 1977), dibuja con línea firme y convierte cada composición artística en su obsesión personal y todo un símbolo de vida que centra como elemento principal de su obra. La preocupación de Raquel por la belleza del cabello es comparada con la que las antiguas civilizaciones tenían. El poeta romano Ovidio, así lo manifestó: “feo es el campo sin hierba, y el arbusto sin hojas y la cabeza sin pelo”.

Esta es la paranoia artística desde la que parte Carrero para construir unas composiciones de donde emanan elementos con mucho pelo, barbas, coletas, trenzas, delirantemente retorcidas y dotadas de una interpretación de extraña estructura ordenada. Crea un espacio en el cual la línea poética se pronuncia libre en el papel. No es fácil escapar del contenido de su obra, te atrapa cada onda, la pulcritud de un peinado perfecto, de una cuidada barba que solo permite distraerte con la magia de un mundo onírico. Este, su mundo más interior, solo se deja notar en alguna de sus composiciones para despertar en un sueño surrealista. Vida y muerte, hacen un pulso en una frondosidad de mechones ondulados y trenzados, provocando una corpulencia similar a la de una ninfa. Proclama un mensaje positivo y dibuja representaciones de ojos, flores, hojas, pequeños animalillos y mariposas reflejo de esperanza y nacimiento. Sus composiciones estallan en una selvática primavera donde en alguna de ellas solo asoma un cráneo que nos lanza una mirada de soslayo hacia el devenir humano. Delicadas composiciones de corte “manierista”, en el sentido que a éste término da la historiografía del arte. Dispone los elementos de tal manera que todo en el conjunto se esconde y se hace reconocible con lo retratado. Un homenaje al pintor italiano Giuseppe Arcimboldo, (1527- 1593), conocido por sus representaciones del rostro humano a partir de flores, frutas, plantas, animales u objetos.

En el caso de Raquel Carrero es el propio pelo el que dota de forma cada imagen, grandes matas de pelo, sanas melenas y pobladas barbas, en las que no aparece la representación del rostro humano, juguetean con formas inequívocas y preciosistas formadas solo con cabello. Su trazo firme, monocromo y muy trabajado confiere al grafito, sanguina o lápiz azul, sin mezclarlos, son por si solos el único integrante que acompaña a una técnica depurada y perfeccionista que se asemeja a los grandes maestros del dibujo como Michelangelo Buonarroti (1475-1564).

Raquel Carrero imagina y crea. Lo primero que hace es cercar con el pelo, delimitar y centrar la composición para pasar a ilustrar la forma del cabello. Detiene su mirada congelando el viento que domará el cabello salvaje. Dibuja mechón por mechón, un cabello que conquista la luz y la sombra creando grupos o bloques en los que el claroscuro es el elemento central de la imagen. El movimiento del cabello lo modela el conjunto total, no cabellos individuales. Se intuye un método espontáneo de trazo firme, fundado en la objetivación crítica y sistemática de místicos trazos preciosistas.

Chele Esteve Sendra

Raquel Carrero, El ciclo de la vida (2013). Imagen cortesía de la Trentatres Gallery.

Raquel Carrero, El ciclo de la vida (2013). Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

“Juegos de placer” de Ruth Zaragoza

Arte igual a vida, de Ruth Zaragoza
Galería Trentatres
C/ Sueca, 33 Bajo. Valencia.
Hasta el 25 de Enero de 2014

Juegos de placer de Ruth Zaragoza

La globalización es una circunstancia de competencia, individualidad, consumo y exclusión social, donde solo unos pocos son los grandes privilegiados que controlan y manipulan todo. La sociedad es educada para competir, aferrarse a lo personal y olvidarse de los conflictos generados por el poder político.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Chess World”, 2013, escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.

Ruth Zaragoza nos habla de su experiencia en el teatro de la vida ironizando con el origen de la crisis socioeconómica. Nuestra inocencia perdida desde niños cuando empezamos ya a coquetear con el dinero ante un aparentemente inocuo juego de mesa. Recupera para ello la idea del Art Mail de Alighiero Boetti en el cual el espectador es participante de la praxis artística, o lo que es lo mismo, participa de la elaboración de la obra de arte.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Monopoly world”, 2013, pintura y escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.

Homenajeando a los juegos de mesa hace hincapié en el intercambio cultural, la sobrevalorización del dinero y la lucha de poderes entre las sociedades oriental y occidental. Desde el viernes 29 de noviembre podrás disfrutar de su nueva exposición en la Trentatres Gallery bajo el lema “Arte igual a vida”, en la cual la codicia y la estrategia del ser humano serán absolutos antagonistas.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Monopoly Barcelona”, 2013, pintura y escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.

Fragilidad y fuerza de Raquel Carrero

Raquel Carrero
Galería Trentatres
C / Sueca, 33. Valencia
Inauguración: viernes 4 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 21 de noviembre

Por mucho que nos esforcemos en huir de él, el pasado siempre intentará alcanzarnos de algún modo. Es el destino el que nos dará la fuerza para continuar luchando y ésta es la senda recorrida por Raquel Carrero en su nuevo trabajo, del cual podremos disfrutar en la Trentatres Gallery desde el día 4 de octubre. La artista nos mostrará un pedacito de su mundo interior y, esta vez, con más fuerza que nunca.

Emplea el papel para sus representaciones y la técnica es el lápiz. Su dibujo es fresco y su trazo firme. El juego o contraste de luces y sombras resulta sugerente. Y a su vez, sorprende la capacidad con la que consigue seducirnos ante una singular combinación de fragilidad y fuerza.

Obra de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Obra de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Suele destacar en sus dibujos la presencia y, en la mayoría de los casos, el indiscutible protagonismo del pelo. Las distintas formas que proporciona el cabello, tan lleno de posibilidades, acogen fragmentos de figuras humanas como una mujer en su lecho de muerte, simpáticas mariposas blancas o seres repudiados socialmente como gusanos o una pequeña ratita. La guinda del pastel viene de la mano de la naturaleza, con unas flores que resaltan toda la feminidad y delicadeza que una mujer pueda tener. Quizá el síndrome de Lynch, hereditario en la familia de la artista, nos dé las pistas.

Obra de Raquel Carrero en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Obra de Raquel Carrero en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Se trata de algo muy personal e introspectivo, que no tiene nada que ver con la ciencia. La muerte aparecerá más o menos implícita dependiendo de la pieza, pero Raquel va a hablarnos sobre todo del destino. No es un trabajo terapéutico sino más bien la plasmación del sueño que se adhiere a la pesadilla y ambos se confunden en tiempo y espacio. Generaciones agasajadas por una melena que da cobijo a un todo unitario: la esperanza.

Raku, de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Raku, de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Bartolomé Mata

Sí a la cultura popular, no al folklore político

Tradición o destierro, de Jimmy Molina

Galería Trentatres

C / Sueca, 33. Valencia

Hasta el 31 de agosto

Las fiestas populares, en tanto manifestaciones de la denominada baja cultura, por oposición a la alta cultura burguesa, son fiestas que abarcan el amplio espacio social de la calle. Son, por tanto, fiestas cuyos rituales proceden mayormente de la tradición oral y, por tanto, carecen de autor, como los chistes, los trabalenguas y demás textos de alcance popular. En ellas, como ya sucedería en los carnavales antes de su conversión en espectáculo de fácil consumo, son los ciudadanos quienes toman la plaza pública para participar en unos ritos que ponen en escena cierta trasgresión del orden o la transmisión de ciertos elementos simbólicos de carácter sagrado.  

Esas manifestaciones populares pierden su esencia trasgresora o de reconciliación simbólica, cuando se convierten en prácticas culturales destinadas a la vanagloria identitaria. Que es lo que viene a criticar Jimmy Molina en su exposición de la Galería Trentatres. Toma ciertos iconos, fácilmente reconocibles, como las falleras, los dantzaris vascos, las sevillanas o los encapuchados de la Semana Santa, para darle una vuelta mordaz y crítica. Los rostros representados, bajo cada uno de los ropajes tradicionales, se transforman en calaveras, trasluciendo el carácter mortuorio de esas tradiciones manipuladas desde los diversos nacionalismos, ya sean los periféricos o el centralista con sucursal valenciana.

Tradición o destierro, de Jimmy Molina. Imagen cortesía de Galería Trentatres

Tradición o destierro, de Jimmy Molina. Imagen cortesía de Galería Trentatres

Jimmy Molina, más que criticar todas esas fiestas populares, que sin duda lo hace, viene a reivindicar una depuración folklórica para quedarse con su más fuerte raigambre ciudadana, tan singular como universalista. Para ello juega con las imágenes aludidas, falleras, dantzaris, sevillanas, costaleros, para mostrar el reverso grotesco de tan estereotipadas figuras. También echa mano de la tipografía, para mezclar aquellas palabras que enaltecen la identidad autóctona: por ejemplo, gora valencia lliure o visca herri vasco, palabras que sirven de fondo a un dantzari con hacha en la mano o una fallera con metralleta y símbolo anarquista.

En el fondo, lo que hace Jimmy Molina es convertir su propia exposición, que ha titulado Tradición o destierro y que puede verse en Trentatres hasta el 31 de agosto, en un acto festivo donde prima la trasgresión de lo políticamente correcto, es decir, de la tradición popular como caldo de cultivo esencialista y diferenciador. Molina asegura sentirse asturiano, lo cual no impide que valore otras prácticas culturales, siempre y cuando no entren en competencia por reducción al absurdo. Tradición o destierro viene a reflejar esa tensión entre lo nuestro por antonomasia y lo ajeno como lugar del todo impropio, extraño y, dependiendo del color político, incluso objeto de sospechas e inquinas. Jimmy Molina manifiesta en su obra ese cóctel de adhesión inquebrantable y destilado mortuorio. 

Tradición o destierro, de Jimmy Molina. Imagen cortesía de Galería Trentatres

Tradición o destierro, de Jimmy Molina. Imagen cortesía de Galería Trentatres

Salva Torres

Russafa Escènica, más sonriente que nunca

Russafa Escénica 2013

Varios espacios del barrio de Russafa. Valencia

Del 20 al 29 de septiembre de 2013

Russafa Escénica 2013

Russafa Escénica 2013

“La ilusión, de momento intacta, puede igualmente acabarse”, reconocía el pasado año Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escénica. Era lógico, teniendo en cuenta el enorme esfuerzo en tiempos, no ya de arenas movedizas, sino de tierra, trágame. Pues ni arenas movedizas, ni tierras volcánicas por tanta erupción corrupta, ni nada: Russafa Escènica ha sido presentada en su tercera edición, en la sede de Obra Propia, con las fuerzas, no sólo intactas, sino aumentadas por el vigor de unos organizadores cuya pasión por las artes escénicas no tiene límite.

Y lo hace con un lema que habla por sí solo de esa pasión a prueba de crisis económica: la felicidad. Y no es para menos: Russafa Escènica tiene motivos para sentir esa felicidad. De los 17 espectáculos seleccionados el pasado año, de entre un total de 30, se ha pasado a 25, de los casi 70 presentados. Como consecuencia de ese incremento, se multiplicarán las actuaciones durante el próximo mes de septiembre, cuando del 20 al 29 se celebre esta felicísima tercera edición.

Espectáculos de teatro, danza, performances, obras infantiles y musicales, repartidos por comercios, galerías de arte, viviendas particulares y la Sala Russafa del inquieto y efervescente barrio valenciano, para acoger las más de 400 representaciones que tendrán cabida en los diez días del festival, superando así los seis del pasado año. Y, en lógica proporción, hasta 15.000 serán los pases disponibles, lo que supone ir acercándose al clásico oficial Sagunt a Escena.

La insistencia y pasión de sus organizadores tiene además este año el merecido respaldo de CulturArts de la Generalitat Valenciana y la delegación de AISGE en Valencia, entidad encargada de la gestión de los derechos de actores, bailarines y directores de escena. CulturArts se encargará de la organización de unas jornadas de artes escénicas, que se celebrarán los días 23 y 24 de septiembre en la Sala Russafa. AISGE patrocinará lo que se ha dado en llamar Invernadero, un taller de arte dramático gratuito para estudiantes que hayan finalizado este año sus estudios de interpretación.

Imagen de Blues, camino de Cempasúchil. Foto: Mayte Piera. Russafa Escènica 2013

Imagen de Blues, camino de Cempasúchil. Foto: Mayte Piera. Russafa Escènica 2013

CulturArts y AISGE son las piezas estructurales de un festival que, para todo lo demás, necesitará del micromecenazgo a través de la plataforma Verkami y de la recaudación obtenida mediante las aportaciones, que no entradas, del público. Ese “todo lo demás” que será cubierto por estas fuentes de ingresos tiene que ver con la dignidad de los artistas y compañías que hacen posible el festival. Porque Russafa Escènica no sólo es un festival de tan maltratadas artes escénicas, sino la plataforma que viene a impulsar ese reconocimiento de cuantos Trabajan (con mayúsculas) por la cultura como industria creativa. El globo rojo que sirve de imagen al certamen, diseñado por Julián Romero, de la Galería Trentatres, apunta en esa misma dirección: la de volar por encima de las adversidades e imaginar que algún día los artistas serán pagados, al menos, como quien te viene a arreglar la lavadora, el calentador o la nevera, con su factura siempre por delante.

La felicidad con la que Russafa Escènica encara su tercera edición quizás sea premonitoria. Imagina, como cantaba John Lennon, que el próximo año hasta los artistas y compañías cobren de forma digna por lo que hacen. Entretanto, seamos prácticos, gocemos con los 18 espectáculos programados en la sección Viveros, los seis del apartado Bosques y el montaje que Chema Cardeña viene ya preparando en el taller de investigación que verá sus frutos en el Invernadero. Todo eso ya mismo: a la vuelta del verano, allá por septiembre. Que vaya corriendo la voz y alcanzado altura ese globo rojo lanzado felizmente por los organizadores de Russafa Escènica. Hasta pronto…

Imagen de Blues, camino de Cempasúchil. Russafa Escénica 2012. Foto: Mayte Piera

Imagen de Blues, camino de Cempasúchil. Russafa Escénica 2012. Foto: Mayte Piera

Salva Torres