Tomando medidas

Métrico Imperial
Espai Tactel
C / Dénia, 25. València
Inauguración: viernes 25 de mayo, a las 20.00h
Hasta el día 6 de julio de 2018

Espai Tactel continúa su línea de difusión de prácticas contemporáneas en la que, junto a las muestras individuales de artistas de la galería, incorpora proyectos de investigación curatorial como ‘Teorema’ (2016) o la exposición que nos ocupa.

‘Métrico Imperial’ es un acercamiento a la construcción de las masculinidades que presenta la obra de Manu Arregui (Santander, 1970), Zigor Bayarazarra (Bilbao, 1976), Fito Conesa (Cartagena, 1980), Juan Hidalgo (Gran Canaria, 1927- 2018), Miguel Ángel Gaüeca (Bilbao, 1967) y Diego del Pozo Barriuso (Valladolid, 1974) en un comisariado de Eduardo García Nieto (Miranda de Ebro, 1974).

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El título del proyecto está tomado de los dos sistemas de medida hegemónicos en la actualidad y busca desmontar la supuesta neutralidad de los mismos y su relación con la construcción de identidades contrahegemónicas o no normativas. El pensamiento decolonial, feminista y queer ha cuestionado nociones como “lo natural”, “lo objetivo” o “lo neutro”, evidenciando que muchas de estas categorías plantean la persistencia de un sistema de dominación y control sobre los individuos y sus cuerpos.

Al plantear cualquier “alteración” de la norma como una anomalía condenan al resto de los sujetos a ser percibidos como excepcionalidades o contra modelos. Esta “oposición” presupone una homogeneidad irreal en el resto de la población. Los artistas seleccionados han planteado líneas de investigación sobre las masculinidades, la homonormatividad y los sistemas de control y medida de las mismas.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Como apunta García Nieto: “Siempre he vivido intentando desentrañar los códigos. Al principio para poder integrarme y ser parte de, actualmente para descubrir, contrariado y contradictorio, que siempre he estado ahí de una forma inadecuada e incómoda, pero en ese fluir de medidas y comportamientos. Así que puede que no mida lo que me han dicho o que mi pie cambié al cruzar según que fronteras (41, 8, 7, 26…)”.

“La medida y el peso -continúa diciendo el comisario- son nociones que surgen vinculadas a una economía de intercambio mercantil. Podemos pensar que han traspasado ese campo al incorporarse a nuestra cotidianidad sin percatarnos de que ha sido a la inversa, que somos parte de ese sistema de intercambios. De ahí la necesidad de sufrir un “control de calidad” que permita integrarnos en las cadenas productivas y situarnos en los nichos de mercado”.

“Los trabajos se articulan como un sistema que evidencia la arbitrariedad de los modos de conocimiento que hemos recibido. Y aún así seguimos calculando, evaluando y pesando, sometiendo a nuestros propios cuerpos a esa disciplina, cuando sabemos que nunca será la medida adecuada”, concluye.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Las rarezas espaciales de Luis Úrculo

Paisajes intuidos (parte 1), de Luis Úrculo
Galería Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 9 de marzo, a las 20.00h
Hasta el 27 de abril de 2018

La Galería Espai Tactel acoge la muestra ‘Paisajes intuidos (parte 1)’ del artista Luis Úrculo (Madrid, 1978). Se trata de la segunda exposición individual en su galería valenciana después de haber expuesto en galerías, museos y ferias de arte nacionales e internacionales.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Úrculo es licenciado en la ETSAM (2006) y becado en el Illinois Institute of Technology y en el Institute of Design de Chicago, y vive y trabaja entre Madrid y Ciudad de México. La formación como arquitecto ha creado siempre una gran influencia en la investigación y desarrollo de su práctica. Está interesado en todo lo periférico a la arquitectura, los procesos, desarrollos y planteamientos que pueden ser manipulados, sampleados y traducidos a otras escalas, adaptándose a la composición del proyecto, creando nuevos escenarios no contempladas anteriormente.

La ficción, la representación y la interpretación de lo doméstico han sido los espacios base para en el desarrollo de su trabajo, que ha sido expuesto en instituciones como el MAXXI (Roma), el Tokyo Wonder Site (Tokyo), el MAC Quinta Normal (Chile), el ArtiInstitute (Chicago), La Casa Encendida (Madrid) o el Museo Metropolitan (New York); y en ferias de arte contemporáneo internacionales como Zona Maco (Mexico), ArteBA (Buenos Aires), NADA Ny (New York) o ARCO (Madrid).

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

“Las obras de Úrculo pueden considerarse como rarezas espaciales, en el sentido de deslindarse de la idea de una construcción normativa y/o documental de las misiones espaciales, sino que su trabajo opera sobre la propia extrañeza de estos materiales, a partir de la re-construcción, que no es otra cosa que una ficción sobre lo que ya de por si lo es. Y no es ciencia-ficción, sino la simple idea de la construcción de lo real”, apunta el crítico de arte Jesús Alcaide.

“La luna es un white cube, una sala de baile, una colección de readymades abandonados. La luna es un objeto erosionado, un archivo, una maqueta. La luna es un paisaje intuido, un dibujo a carboncillo, el libreto de una coreografiada opereta. Houston, aquí Tranquility Base, Luis Úrculo ha alunizado en Espai Tactel. Ven a dar una vuelta en mi aeroplano y visitaremos al hombre en la luna”, añade Alcaide.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Los poemas visuales de Vicky Uslé

Password, de Vicky Uslé
Galería Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 12 de enero, a las 20.00h
Hasta el 2 de marzo de 2018

La galería Espai Tactel presenta la obra de la artista Vicky Uslé (Santander, 1981). ‘Password’ es la primera exposición individual en su galería valenciana después de haber expuesto en galerías, museos y ferias de arte nacionales e internacionales.

Viviendo entre dos culturas (USA y España) y entre ciudad y naturaleza, usa el soporte del dibujo y la pintura para expresar observaciones, sueños y reflexiones. Cada trazo es un poema visual donde encontramos un equilibrio entre sensaciones volátiles y sugerentes líneas concretas. Las imágenes transpiran en un espacio donde detalles oscuros pueden rozarse con pensamientos luminosos, uniéndose en el núcleo de un momento donde reposan como un espécimen sobre papel y lienzo.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel

Los espacios de Vicky Uslé son dinámicos y pulsantes y, por tanto, se hallan siempre en el umbral de la inestabilidad. Su pincel se mueve como el humo cuando el viento no lo perturba y obedece a órdenes secretos. La artista nos descubre horizontes que son siempre subjetivos, abiertos y desconocidos. No se trata de un territorio hostil, su mundo es decididamente amistoso, como un albergue inesperado en el camino o en un lugar especialmente ameno de un bosque en el que decidimos descansar y maravillarnos.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Todas estas formas y circuitos que se engendran a sí mismos, flotan o se desplazan, describiendo equilibrios, parámetros, horizontes, espacios de todo tipo: conceptuales, aéreos, líquidos…sugieren un análisis detallado de la identidad y las relaciones. Una voluntad de orden, de orientación, de autoconocimiento en suma, pone todo en movimiento. Actúa, también, consciente de sus límites. Este proceso, sin duda generado por el deseo, es ya en sí mismo una forma de placer, fin tanto como medio.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Vicky Uslé. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Johanna Caplliure

Encontrar el centro (axis mundi)

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa
Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 5 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 16 de junio de 2017

“No había Tierra ni tampoco esferas de atracción. La voluntad del Inmortal expandía o contraía todos sus elásticos sentidos” (William Blake, The book of Urizen)

“Cabe la posibilidad de percibir hasta que punto la  pintura es una categoría artificial construida sobre la base del deseo” (Rosalind E. Krauss)

Entre el corpus teórico en torno al landschaft de Caspar David Friedrich, y los ethnoscapes de Arjun Appadurai a propósito de la nueva identidad grupal, existe un catálogo de usos del término paisaje en arte particularmente sugestivos, bien porque se apoyan en campos de estudio ajenos al mismo, o bien porque deforman el género para sumergirlo en las posibilidades de la hibridación pictórica.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Es precisamente en estos últimos, donde se produce un cautivador proceso de negación que funciona de la siguiente manera: la figura humana se volvió imperceptible dentro de un contenido que ya no es narrativo (a la vez que el cuadro se torna insuficiente), convirtiéndose en un nuevo sujeto imprescindible para activar una experiencia espacio-temporal. Fue necesaria la mutación del espacio expositivo en un lugar impoluto y “neutral”, para acabar alterando el muro arquitectónico y hacer de este un nuevo lienzo a disposición del artista, metamorfosis que concluyó en una escenografía en la que celebrar la descentralización de la obra de arte.

Con ‘Axis Mundi’, Nelo Vinuesa se plantea el límite conceptual de la pintura, para construir un recipiente simbólico en el que insertar tiempo y lugar, y en el que desarrollar un nuevo enfrentamiento entre individuo y paisaje. Haciendo uso del simbolismo cromático en su camino hacia la abstracción, y a través de un dispositivo instalativo, el artista constata que la posmodernidad también trajo consigo la recuperación del género y, con el mismo, el retorno de la teoría de lo sublime.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

 

La verticalidad y horizontalidad a la que Edmund Burke apuntaba, son ahora cualidades destacadas por Vinuesa en un espacio galerístico, en el que se trasciende la teoría del campo expandido, al considerar el lugar de la exposición como un nuevo Axis Mundi.

Se trata de la búsqueda de un centro (que enlazaría con aquella necesidad del hombre de expresar su relación con lo Absoluto, a la que se refería Barnett Newman), apoyado en la imagen informático-topográfica de una montaña, para establecer, aquí y ahora, el punto en el que para tantas culturas convergen los rumbos de una brújula y que conecta el cielo y la tierra. En un contexto de ficción (en el que aún resuena el grito de Paul Delaroche  de que la pintura ha muerto), Vinuesa abraza el párergon derridiano para desvelarnos una nueva versión de su repertorio iconográfico, y convencernos de que el ombligo del mundo, se encuentra temporalmente en una galería.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Axis Mundi, de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Francisco Ramallo

17 artistas en Casa Leibniz

Casa Leibniz
Palacio Santa Bárbara
C / Hortaleza, 87. Madrid
Inauguración: martes 24 de febrero, a las 20.00h
Hasta el 1 de marzo, 2015

‘Casa Leibniz’ presenta obras de 17 artistas nacionales e internacionales: Pere Llobera y Diego Delas (de la galería F2); Daniel Steegmann (de la galería Murias Centeno); Felipe Talo y Xavier Mañosa (de la galería Alegría); Elena Alonso, Luis Vassallo y  Jorge Diezma (de la galería Espacio Valverde); Ana Barriga y Antonio Fernández Alvira (de la galería Espai Tactel); Andrés Pachón, Manuel Antonio Dominguez, Ignacio Bautista y Daniel Martin Corona (de la galería Ángeles Baños) y José Castiella, Saelia Aparicio y Salim Malla (de la galería Javier Silva).

Obra de Luis Vassallo, de Espacio Valverde, en Casa Leibniz. Imagen cortesía de los organizadores.

Obra de Luis Vassallo, de Espacio Valverde, en Casa Leibniz. Imagen cortesía de los organizadores.

‘Casa Leibniz’ reúne a un conjunto de artistas y galerías jóvenes en una exposición cuyo contenido, montaje y pensamiento invitan a la contemplación. Todo en esta exposición ha sido pensado para potenciar una de las cualidades más valiosas del arte: la capacidad de crear tiempo, otro tiempo.
A los artistas de esta generación (1975-1985) los suelen denominar ‘emergentes’, un término que no casa bien con un proyecto cuya voluntad, por el contrario, es descender a mayor profundidad.

Integrados en la exposición presentamos unos textos de Óscar Alonso Molina, Miquel Barceló, Estrella de Diego, Marcos Giralt Torrente, Germán Huici, Javier Montes y Enrique Vila-Matas cuya función no es explicar, sino provocar conexiones poéticas, filosóficas o literarias que amplifiquen los contenidos que emanan de las propias obra.

Obra de Pere Llobera, de F2 Galería. Imagen cortesía de los organizadores.

Obra de Pere Llobera, de F2 Galería. Imagen cortesía de los organizadores.

¿Porqué Leibniz?

En discordia con Newton, la teoría del tiempo de Leibniz afirma que sin materia no hay sucesos y sin sucesos no hay tiempo. En ese sentido las obras de arte, en la medida que son sucesos, fabrican tiempo, otro tiempo.

Pero fundamentalmente consideramos a Leibniz santo patrón del proyecto por la monadología: las mónadas son unidades metafísicas aisladas, que por gracia de la armonía preestablecida se coordinan y son capaces de constituir un universo. Así nos sentimos las galerías y artistas participantes aunque sin perceptible asistencia divina.

Obra de Saelia Aparicio, de galería Javier Silva. Imagen cortesía de los organizadores.

Obra de Saelia Aparicio, de galería Javier Silva. Imagen cortesía de los organizadores.

En Casa Leibniz cada artista ha sido seleccionado como una mónada de un conjunto armónico. Hay una filosofía secreta que envuelve esta exposición que se traduce en un modo de hacer particular. En ese sentido este proyecto se acerca al ideal de un matrimonio entre armonía y autonomía. Avanzamos juntos hacia una estrella.

Obra de Antonio Fernández Alvira, de la galería Espai Tactel.

Obra de Antonio Fernández Alvira, de la galería Espai Tactel.

Jacobo Fitz-James Stuart

Hell’O Monsters: Cover History

Hell’O Monsters: Cover History
Espai Tactel
C/ Dénia, 25-B. Valencia
Inauguración: 2 de mayo a las 20 h.
Hasta el 13 de junio de 2014

En las nuevas obras del colectivo belga Hell’O Monsters, personajes zoomorfos han evolucionado de los ejemplos tomados de El jardín de las delicias de El Bosco, la anterior y primera exposición en Espai Tactel, a seres donde esta presencia híbrida se antoja una mascarada y una actitud continuada. La necesidad de ser otros es un argumento que todos hemos hecho propio. La cuestión sería desvelar si esa necesidad no es, en definitiva, el único modo de ser nosotros mismos. En unas palabras que el filósofo Miguel Morey tomó prestadas de Michel Foucault indicaba: “(…) mostrar las determinaciones históricas de lo que somos es mostrar lo que hay que hacer. Porque somos más libres de lo que creemos, y no porque estemos menos determinados, sino porque hay muchas cosas con las que aún podemos romper –para hacer de la libertad un problema estratégico, para crear libertad. Para librarnos de nosotros mismos.” (Miguel Morey, “La cuestión del método”, Introducción al conjunto de textos titulado Tecnologías del yo, Michel Foucault, Barcelona, Paidós, 1990, p. 44.)

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

El colectivo, formado por Jérôme Meynen, François Dieltiens y Antoine Detaille, profundiza en sus intereses formales y conceptuales vinculados a la relación entre arte y artesanía, por un lado, y a la innegable dependencia del ser humano y cualquier ser vivo con el medio natural transformado y construido. La naturaleza y la construcción de un relato que la domestique y, posteriormente, la transforme. La capacidad de “librarnos de nosotros mismos”, como indicaba el profesor Morey, es una auténtica liberación de sí, es un poder no ser uno/a mismo/a y, de esta forma, ser otros. La composición de Hell’O Monsters en tanto que colectivo, dispone en bandeja la disolución del yo artista en tanto que figura unívoca e individual, la posibilidad de ser más de uno y de que el resultado obtenido no corresponda exactamente a ninguno de ellos, sino más bien a la suma de sus partes diferenciadas que adquiere, al mismo tiempo, una coherencia estilística inusitada.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

La dicotomía arte/artesanía no pretende revivir las ascuas de una rivalidad entre idea, actitud y técnica, como si aún pudiera defenderse lo uno sin lo otro o influyera en su lectura final hacerlo, sino que de lo que se trata aquí es de la utilización del saber hacer como herramienta principal de la obra artística. Ésta funciona de manera concisa y transparente precisamente por su ejecución técnica y deriva de la práctica del graffiti del propio grupo de artistas. Las obras se entremezclan en el espacio con elementos dibujados y pintados en los muros de las salas donde exponen, como una lectura amplificada del espacio y de su obra. Por un lado, las paredes se plantean como soporte donde incidir con dibujos, objetos, pinturas que repercuten en los propios dibujos enmarcados, en las pinturas realizadas sobre soportes exentos. Y las obras, a su vez, se integran en los muros con la normalidad con que vemos, por ejemplo, la coexistencia de arquitectura y graffiti en el espacio público. Esta combinación de factores, donde quedan desdibujados los límites, así como las funciones primigenias de las obras y su soporte mural, es lo que hace consistente el trabajo de los belgas y el motivo por el que sea interpretado como algo más que ilustración de unas ideas previas.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Cover History plantea algunas ideas al respecto de las apariencias y lo que subyace por debajo. En la exposición de hace ahora dos años, Two sticks and a cross are easily confused (Es fácil confundir dos palos con una cruz) el título remitía directamente a la importancia de la simbología en la pintura integrada dentro de la historia del arte, pero también al hecho fortuito y casual que se genera por el imaginario colectivo, en relación directa con la ideología y la religión. También el juego de palabras y el intercambio de símbolos construía la ironía. En este caso, la polisemia del título Cover History puede dirigirse al hecho mismo de encubrir alguna cosa, la Historia, al igual que refiere la mascarada que supone emplear una u otra máscara para determinadas situaciones personales, sociales o políticas. Elementos todos ellos similares entre sí, pero claramente diferenciados.

Álvaro de los Ángeles

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell'O Monsters, "Cover History". Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Hell’O Monsters, “Cover History”. Imagen cortesía de la Galería Espai Tactel.

Paco y Manolo: Guest List

Guest List de Paco y Manolo
Galería Espai Tactel
C/ Denia, 25 B. Valencia
Hasta el 26 de abril de 2014

“En junio de 2006 se editó por primera vez Kink. 64 páginas llenas de fotografías de amigos que habían recopilado a lo largo de los años, casi todas en blanco y negro. Unos meses después, cuando estaban a punto de editar el segundo número de la revista, conocieron a Bruce Labruce. Llevaban un ejemplar del primer Kink para él. Nada mas dárselo les dijo que quería que publicasen algunas fotos suyas. Ese mismo día fueron al Festival de Cine Erótico de Barcelona, donde Bruce Labruce tenía una exposición. Allí conocieron a Luis Garcia Berlanga y a Rocco Sifreddi. Unas horas más tarde, Juan Redón les invitó a todos a cenar. Quedaron que les enviarían las fotos. Cuando salió el tercer Kink, con su trabajo publicado, otros artistas empezaron a enviarles material. Recuerdan la emoción de recibir los mails de Slava Mogutin, de la fundación de Bob Mizer, de Thomas Dozol, de Gary Lee Boas…”

Slava Mogutin. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Slava Mogutin. Imagen cortesía de Espai Tactel.

En la muestra expositiva Guest List se recopilan trabajos en Polaroid de algunos de los fotógrafos partícipes en Kink, reunidos en Cuaderno un nuevo proyecto de Kink. Un proyecto que contará con la colaboración de artistas que utilizan la fotografía, la pintura, escultura, entre ellos hay ilustradores y escritores. Artistas como Benjamin Fredrickson, Brandon Herman, Daniel Trese, Dean Sameshima, Itai Doron, Josh McNey, Paco y Manolo, Richard Sawdon-Smith, Ryan Pfluger, Slava Mogutin y Sito Mújica.

Portada de "Cuaderno". Imagen cortesía de Espai Tactel.

Portada de “Cuaderno”. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Dean Sameshima. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Dean Sameshima. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Itai Doron. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Itai Doron. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Richard Sawdon-Smith. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Richard Sawdon-Smith. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paco y Manolo (Francisco Moyano, 1967 y Manuel Rodríguez, 1968) son los comisarios de esta exposición, ambos nacieron, viven y trabajan en Barcelona. Son licenciados en imagen por la Facultad de Bellas Artes de Barcelona. Sus primeras fotografías se centraron principalmente en el retrato. Muestra de ello son sus trabajos para diferentes revistas y periódicos como aB, La Luna de El Mundo, Neo2, Rock de Lux, Marie Claire, Metal, Tentaciones… En el año 2004 presentan “Common People” en Iguapop Gallery, una serie de desnudos de gente anónima. A partir de ese momento, y progresivamente, dejan de lado su trabajo para publicaciones y se centran en proyectos más personales, como “Memento Mori” o “Forgotten Dreams”. Desde entonces su trabajo tiene el desnudo como base, y gira sobre temas como el paso del tiempo, la pérdida o las relaciones del hombre con su entorno. Desde el año 2006 crean Kink Ediciones, una editorial dónde publican Kink, la revista dedicada al desnudo masculino que, además de en nuestro país, se distribuye en lugares como Alemania, Francia, Inglaterra, Australia o EEUU.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Interior de Kink. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Imagen portada de Kink #20. Cortesía de Espai Tactel.

Imagen portada de Kink #20. Cortesía de Espai Tactel.