Un alumbramiento de vértigo

Ángulos del vacío, de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 5 de febrero de 2017

“Muy inquietante y desasosegante”, acertaron a decir dos jóvenes cuando Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda les preguntaron acerca de la instalación que recoge el título del conjunto expositivo: ‘Ángulos del vacío’. Y no es para menos. Los 16 módulos cuadrangulares, dispuestos sobre un gran espejo, iluminados como grandes luciérnagas en la noche cerrada, desconciertan. De manera que el alumbramiento de la primera instalación que juntas realizan, después de compartir estudio durante años y trayectorias por separado, resulta de vértigo. Un vértigo que asumen como parte intrínseca del propio proceso creativo.

“La verdadera herramienta del artista es la incertidumbre”, comentan. Incertidumbre nacida del mismo instante en que la comisaria Isabel Justo les propuso la realización de la que a la postre ya es su primera exposición conjunta. Y visto lo visto, exclaman: “¡No concebimos cómo no se nos ha ocurrido antes!” Lo cierto es que ahí está, invitando al espectador, en la Sala Refectorio del Centre del Carme, a perderse por el infinito túnel de geometría y luz que Sepúlveda y Ferrer construyen a modo de inquietante sueño.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en 'Ángulos del vacío'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en ‘Ángulos del vacío’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Queremos que el espectador se sienta inmerso en otro mundo”. Siguiendo a Paul Éluard, que dijo aquello de “hay otros mundos, pero están en éste”, las artistas ensayan en ‘Ángulos del vacío’ a sentir esa experiencia. Lo hacen sumando sus respectivos lenguajes: más geométrico, lineal, poblado de repeticiones, en el caso de Encarna Sepúlveda, y más lumínico, alentando cierta poética del vacío, en el caso de Carolina Ferrer. De ahí que, sumadas ambas visiones, a la poetisa Lola Andrés se le ocurriera el título que ha dado forma a la exposición realizada ex profeso para las salas Refectorio y Contrafuertes. Suyos son, al mismo tiempo, los poemas que acompañan la muestra.

“La instalación no tiene fin y posibilita múltiples puntos de vista”, explican a pie de obra. Esa multiplicación obedece al modo en que ha sido concebida tan enriquecedora fusión de elementos. Y en semejante marco. “Lo gótico y lo futurista conviven felizmente”. De manera que el Refectorio del Centre del Carme, al tiempo que remite a una época pretérita, se proyecta hacia delante estirando ese tiempo como suele hacerse en los mejores sueños y las peores pesadillas. “En el arte no hay propósitos, sino descubrimientos. Los artistas no sabemos lo que buscamos”, explican ambas artistas.

Esos descubrimientos, alumbrados en la exposición tras hurgar en lo desconocido (el propio ensamblaje de sus respectivas trayectorias), convierten ‘Ángulos del vacío’ en una experiencia creativa en toda regla. Experiencia ofrecida al espectador con la intención de “hacerle sentir algún tipo de emoción”. Para ello, se hace necesario, dicen, “dejarse embargar” por la instalación, que “ha de verse en soledad”. Porque Ferrer y Sepúlveda conciben así el arte, como un acto que “requiere contemplación y un ejercicio lento de asimilación”.

Carolina Ferrer (izquierda) y Encarna Sepúlveda (en el centro hablando), con José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, entre ambas, durante la presentación de 'Ángulos del vacío'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Carolina Ferrer (izquierda) y Encarna Sepúlveda (en el centro hablando), con José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, entre ambas, durante la presentación de ‘Ángulos del vacío’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Esa lentitud, en una sociedad agitada por las prisas y la “sobredosis informativa, icónica”, ya es de por sí un acto de resistencia. “Sí, pensamos que es un ejercicio de resistencia, porque te obliga a entrar en un espacio regido por otros parámetros”. Y aunque el espectador tiene siempre la última palabra, se atreven a decir: “Ojalá tuviera nuestra obra el poder de sugerir, evocar, formular preguntas” y, en última instancia, “suscitar la reflexión”. En todo caso, como dijeron los jóvenes que en ese momento observaban la instalación, “impresiona”.

Es a partir de esa impresión que la obra de Sepúlveda y Ferrer puede dar pie a la reflexión. Para ello sólo es necesario sumar el espejo, a modo de profundas aguas, la repetición de los módulos cuadrangulares, la intensa y cautivadora luz de las fluorescentes y el reflejo que producen conjuntamente la “sensación de abismo”, a la que aluden las propias artistas. Abismo hacia el mundo telúrico vertical y hacia el espacio infinito horizontal que remite al sueño o la pesadilla.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en 'Ángulos del vacío'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en ‘Ángulos del vacío’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

-¿A ti qué te sugiere?, cuestionan ahora las artistas.

-Me viene la secuencia final de ‘La dama de Shanghai’, en la que un desencajado Orson Welles dispara contra sucesivos espejos intentando matar a su antagonista reflejado en multitud de cristales. La sensación, tan contemporánea, de fractura del yo dada la dificultad para construir una identidad que ya no es uniforme.

Y vuelven a evocar la tarea del espectador, a quien corresponde interpretar su obra. “Como autoras, no disponemos de más respuestas que los espectadores”, subrayan. Además, explican que a la hora de producir son “lentas”, porque controlan mucho el proceso. Aún así, atesoran una larga trayectoria artística, representada en numerosas colecciones y jalonada de premios. Trayectorias que ahora desembocan en su primera exposición común y su primera instalación. Carolina Ferrer ya tuvo una experiencia similar antes, mientras que para Encarna Sepúlveda es su estreno, aunque no dudan a la hora de señalar el buen sabor de boca que les ha dejado tan feliz descubrimiento.

“Sí, pensamos repetir, seguir haciendo nuevas instalaciones”. Como piensan seguir ahondando en la creación: “Es lo que nos da vida”, apuntan iluminadas por la cercanía de su más reciente instalación y por la propia pasión creativa. Agradecidas por el apoyo de las empresas Cristalería Berol, Alumida, Re-habitStudio o Bodegas Chozas Carrascal, que patrocina a su vez el concierto del 20 de diciembre en la Sala Refectorio a cargo de la soprano Isabel Monar con Conchita Sánchez-Ocaña al piano, Ferrer y Sepúlveda apuntan el vértigo que les provoca cada nueva obra. Un vértigo al que no se pueden resistir.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en 'Ángulos del vacío'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Instalación de Carolina Ferrer y Encarna Sepúlveda en ‘Ángulos del vacío’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

La 080 Barcelona Fashion de Miquel Suay

Colección primavera-verano 2017 de Miquel Suay
XVIII edición de la 080 Barcelona Fashion
Instituto Nacional de Educación Física (INEFC)
Carrer de l’Estadi, 12 – 22, Barcelona
Hasta el 1 de julio de 2016

El diseñador valenciano Miquel Suay ha mostrado su colección primavera-verano 2017, la tarde del lunes 27 de junio, en un ambiente amable y con los valores que el deporte impregna en todo el recinto del INEFC, antigua sede de los JJOO 92.

La pasarela recibe al público con luces rojas de estilo minimalista japonés, una audiencia joven y con tecnología de última generación de la escena hipster de Barcelona, donde el diseñador ofrece una línea muy personal, llena de contrastes, en las que muestra una gran variedad de texturas, y deleita a la audiencia enfocándose, sobre todo, en las curvas exuberantes y las formas sorprendentes.

Miquel Suay. Makma

Un instante de la XVIII edición de la 080 Barcelona Fashion. Fotografía: Neus Flores.

Con un diseño vanguardista, casual, y joven, usa texturas que se adaptan al hombre urbano y deportivo, con diseños en tonos neutros al inicio de la pasarela: camisas ligeras, pantalones cortos en tonos tierra, camisetas cómodas y muy llevables, diseños con semi-transparencias y relieves suaves. Las prendas se alargan progresivamente convirtiéndose en una sola pieza, o se acortan hasta media pierna, transformando los trajes en monos veraniegos, y las chaquetas en chalecos.

Sorprende también el calzado polivalente y multicolor, adaptable tanto al espacio urbano como al natural, con un espíritu anfibio de usabilidad futurista para ellos, y unos zapatos exagerados, de líneas marcadamente siderales para ellas.

Miquel Suay prevé el verano 2017 con bermudas de pinzas y gafas de sol, de líneas marcadamente mediterráneas y deportivas. Adapta también formas típicamente femeninas al universo masculino, con pantalones anchos y chaquetas entalladas, mostrando un hombre andrógino, transgresor y atrevido.

Miquel Suay. Makma

Instantánea de un momento del desfile de Miquel Suay en la XVIII edición de la 080 Barcelona Fashion. Fotografía: Neus Flores.

Los cortes en diagonal dan ligereza a unas prendas totalmente adaptadas al medio urbano y casual, en el que se aprecian las camisetas básicas combinadas con bombers tejidas en red, para terminar con una explosión de colores primarios que impactan por su sencillez, y que combinados en estampados suaves de líneas elegantes y funcionales transforman al hombre de Suay en atractivo, moderno y elegante a la vez.

Una tarde de verano en la que se ha buceado por el universo del diseñador, que propone un verano 2017 muy recomendable, de lo más cómodo y funcional, en su línea personal de estilo mediterráneo y elegante.

Neus Flores