“Literatura de crimen y a secas son lo mismo”

Benjamin Black
Festival VLC Negra
Viernes 4 de mayo de 2018

“Nunca había estado en Valencia, aunque sí en otras ciudades de España. La visité por primera vez en los años 60, cuando yo tenía 16. Ha cambiado mucho, y para bien. Como Irlanda, que ha cambiado aún más que España”, señaló Benjamin Black, uno de los autores estrella invitado en el festival Valencia Negra, del que dijo: “Me encanta que haya un festival así, pero me gustaría que no se hiciera distinción entre literatura de crimen y literatura a secas”. trazó un paralelismo: “En uno de sus blocs de notas, Darwin anotó al margen: nunca digas mayor o menor, y eso es lo que yo digo sobre los géneros. No hay ninguno que sobresalga por encima de otro. Daría todas las novelas de Camus y Sartre por una sola novela de Simenon”.

El escritor irlandés ha sido preguntado por las mujeres. “Retrato de una dama, de Henry James, que era un gay reconocido cuyas mejores amigas eran mujeres, es un modelo feminista. Pero no tiene mensaje, si quieres enviar uno mejor ve a Western Union. Durante épocas me han considerado misógino. Pero la realidad es que no veo gran diferencia entre hombres y mujeres, mis personajes son seres humanos, tanto hombres como mujeres. He de decir que como hombre prefiero a las mujeres, no por las razones obvias, sino porque están menos obsesionadas consigo mismas y tienen más sentido del humor. Todo lo que he aprendido de la vida lo he aprendido de las mujeres, empezando por mi madre. Me enseñaron a crecer”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black hizo una encendida defensa de la literatura de Raymond Chandler: “Demostró que se podía hacer literatura negra de altísimo nivel. El primer párrafo de ‘El sueño eterno’ es precioso, un poema en prosa. Se trata de una novela completamente literaria”.

El desdoblamiento de personalidad, una característica vital de Black, también salió a relucir en el encuentro con los medios: “Eres una persona diferente en cada rato del día. La idea de que somos la misma persona viene de la religión. En mi mente puedo ser 15 o 20 personas diferentes. Si dejo la cama de mi amante, salgo a la calle y veo a mi peor enemigo no soy la misma persona que ha salido de casa. Todos somos muchas personas”. Y relató una divertida anécdota: “La televisión irlandesa hizo un programa sobre mí y me hice muy famoso. La gente decía que era simpático, agradable… Y mi mujer me dijo al oído: los has engañado a todos”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Black también habló sobre la novela sobre la que está trabajando: “Está ambientada en Venecia en 1900, lo que ha sido un grave error porque me ha producido muchos problemas: es oscura, erótica, enfermiza y se llama ‘Vísperas venecianas’. Imaginad la cara de mis editores cuando leyeron el título”.

También fantaseó con escribir una novela ambientada en España, pero tiene sus dudas: “¿Cómo me traigo a mis personajes a España? Me imagino a Quirke con su traje y su camisa negra tratando de soportar el calor, soñando con la lluvia… Conozco poco España, si escribo sobre ella tendría que ser un texto en primera persona, no conozco el idioma, sería un personaje como Gene Hackman en Marsella en ‘French Connection’. Pero no me pondría el sombrero de Hackman en esa película sino uno de borsalino”. Y lanzó una idea al estilo de Woody Allen: “Voy a hacer una subasta, a ver qué ciudad de España quiere ser escenario de una novela de Quirke. Acepto dinero”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

“La cultura tiene un prestigio social”

Desayunos Makma en PICSA Valencia
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, con motivo de ‘A lo caos’, lema de su quinta edición, que se celebra en distintas sedes de Valencia hasta el 19 de junio de 2016
Entrevistadas por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

Con motivo del desarrollo escénico de la quinta edición del Festival 10 Sentidos, Makma conversa con Mertixell Barberá e Inma García -responsables de la dirección artística y técnica del festival, respectivamente- con el objeto de abordar el horizonte de novedades y peculiaridades intrínsecas de ‘A lo caos’, asentado como emblema y divisa conceptual del presente curso de actividades del festival.

“Si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”

Tras la consumación de cuatro ediciones implementadas en el seno arquitectónico del Antiguo Convento del Carmen -epicentro funcional de un Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana en pleno ejercicio de transición y metamorfosis-, la presente edición no sólo modifica su ubicación, sino que multiplica sus sedes. De la etapa precedente, Inma García admite que “nunca ha habido una convivencia en común (con el Centro del Carmen). No contábamos con ayuda e implicación” e, igualmente, concluye que “a nivel burocrático era un desastre”. Tras la reciente designación de José Luis Pérez Pont como nuevo director del Consorcio de Museos, confía en que “la situación cambie”, no obstante, “por una cuestión de agilidad, nos apetecía darle una vuelta y plantear otros espacios”.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

A pesar de que en los prolegómenos de la presente edición “pensábamos en un solo emplazamiento”, apunta Meritxell Barberá, ‘A lo caos’ eclosiona con don de ubicuidad, orden programático y dilatado corpus cronológico, rubricando su materialización en diez sedes, un leitmotiv de henchida y vasta especificidad y un período de treinta y cuatro jornadas naturales para cobrar novísima morfología, bajo el amparo de un apotegma por el que ambas abogan: “si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”.

“La respuesta general ha sido muy buena; colaboran, comparten el proyecto. Convivimos con todos ellos muy bien”, sentencian a propósito de la involucración del Palau de la Música, el Palau de Les Arts, la Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, el Teatre El Musical, La Filmoteca, el Fnac y la Sala Rialto, sedes definitivas del festival, a las que debe sumarse la Plaza del Ayuntamiento (a propuesta de la propia corporación municipal, según afirman Barberá y García), como lugar estratégico de visibilidad y “foro de encuentro para organizar actividades de calle”, en consonancia con la voluntad de la alcaldía por reservar la plaza para iniciativas semejantes cada último domingo de mes. “Tenemos la ventaja como compañía de conocer todos esos lugares, por haber actuado antes. Tienes que conocer los espacios, las personas y sus recursos de programación”.

“OCD Love era increíble para comenzar el festival”

Como eminente cabeza de cartel, la coreógrafa israelí Sharon Eyal -quien ha actuado por primera vez en España con su compañía L-E-V Dance Company- ha procurado el bautismo conceptual de ‘A lo caos’ mediante su pieza ‘OCD Love’; Barberá matiza que “la pieza era increíble para comenzar el festival. Vimos extractos en un showcase (escaparate) para programadores. Los bailarines han hecho un trabajo concienzudo para representar el tema” del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo); de este modo, 10 Sentidos ha incoado un desarrollo temático cuyos mimbres debemos encontrarlos, según revela Meritxell Barberá, en el impacto que supuso para la directora artística del festival los acontecimientos derivados del accidente del vuelo 9525 de Germanwings, cuyo copiloto, Andreas Lubitz, hacía estrellar en el macizo de Estrop, en los Alpes franceses, el pasado 24 de marzo de 2015. El tendencioso empleo de la depresión como justificación de su acto homicida situaba a Barberá en una posición de empatía para con aquellos enfermos de un trastorno del estado de ánimo, “tratados con estigmatización por sus diferentes enfermedades mentales”, como una sombría forma de justificar el mal a través de la deriva de posibles psicopatías.

Fruto de este planteamiento, la programación de ‘A lo caos’ se formaliza bien por cooptación, bien por exhortación proactiva de “primeras piezas de producción propia”, como es el caso de ‘Moira’ -gestada por “los jóvenes bailarines que forman el colectivo Led Shilouette”, que versa acerca de la eximia figura de Marilyn Monroe, y en particular acerca de “los conflictos emocionales de este personaje”, a modo de “reflexión del estado mental y emocional” de Monroe- y de ‘Aprèsmoi, le déluge’, de la compañía La Veronal, dirigida por coreógrafo Marcos Morau. En consecuencia, “el resto de trabajos se van buscando en relación al tema de la locura”, corrobora Barberá.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

A lo caos aspira a consolidar una apuesta por las artes inclusivas”

En base a los mimbres de ediciones precedentes y la experiencia de más de una década de Meritxell Barberá e Inma García al frente de la compañía Taiat Dansa, ‘A lo caos’ aspira a consolidar una apuesta por las “artes inclusivas” -rememorando aquí la participación de Candoco, ”primera compañía de Reino Unido especializada en la integración de bailarines discapacitados y no discapacitados”, en ‘Im-Perfectos’ (lema del Festival 10 Sentidos de 2014), pero apuntando una nueva senda en la que “lo más inclusivo era no hacer mención a ello en esta edición. El valor de la diferencia sigue siendo importante, pero ya no es lo fundamental del festival, sino que tenga un componente social determinante”.

Amén de conversar acerca de diversas propuestas escénicas y performativas, como ‘ATOEWEFTR’, de Soren Evinson -”una experiencia sensorial, a través de música, sonido y texto”- o la acción de Ada Vilaró -”Fin Públic, Present 24 h’-, ambas directoras reseñan ciertas innovaciones programáticas, como la exposición de artes plásticas ‘a lo caos’, en el seno de la Fundación Bancaja, impulsada por DKV Seguros y la Fundación DKV Integralia, fruto de “una selección de los mejores trabajos artísticos y de diseño realizados por La Casa de Carlota”, bajo la coordinación de diversos artistas emparentados con cinco áreas de trabajo (pintura, dibujo, escultura, fotografía y arquitectura), en torno a las que se materializarán obras específicas y colectivas.

Igualmente, destacan el proyecto de la artista Katia Giuliani -quien ha diseminado doce conceptos (Belleza, Tiempo, Posesión, Juventud, Identidad, Futuro, Control, Exhibición, Tedio, Vacío, Procreación y Soledad) por el entramado de diversas estaciones de metro de la ciudad y la estación terminal de ferrocarril Joaquin Sorolla- y la celebración de un certamen coreográfico -emitido en streaming-, cuyos diez finalistas son fruto de una selección de entre más de doscientos proyectos, que reportará un premio económico de 2.000 euros a la propuesta ganadora, designada por un jurado formado, entre otros, por Gretchen Blegen (Lucky Trimmer, Berlín), Guillermo Arazao (las Naves, Valencia), Cesc Casadesús (Mercat de les flors, Barcelona) y Laura Kumin (Certamen coreográfico de Madrid).

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Dos de las inéditas extremidades que completan el raquis del festival adquieren formato de itinerario plástico y literario. La ‘Ruta del caos’ aúna la colaboración de trece galerías de la ciudad, como Luis Adelantado, Pepita Lumier, Rosa Santos o Galería Punto, quienes escogerán, de entre su colección o de sus presentes propuestas expositivas, una obra cuyo concepto se emparente con los fundamentos del festival. Allende, ‘Rincones de la locura’ propicia, bajo semejante criterio, la participación de doce librerías (Railowsky, Primado o Dadá por partida doble), que destacarán en sus anaqueles un florilegio de títulos consanguíneos con el objeto temático de ‘A lo caos’.

“Hay que programar espectáculos buenos para hacer público”

Meritxell Barberá e Inma García ponen de relieve la complejidad que supone organizar y equilibrar semejante propuesta programática, fruto de ineludibles “once meses de trabajo”. Como ejemplo, mencionan la intrincada tarea de coordinación para que la gira de Sharon Eyal recalase en Valencia, “fruto de mil emails con sus managers, modificar fechas del festival y no solamente con la cabeza de cartel, sino con todo el mundo”, puesto que “todos tienen sus peculiaridades”, así como la determinante tarea de “hacer encajar las propuestas en las diez sedes, reservar fechas”, etc.

Refieren, Barberá y García, el horizonte de refinanciación que ha devenido tras la necesaria búsqueda de nuevos patrocinadores del festival. A este respecto, preponderan el apoyo de Caixa Popular -patrocinador principal-, por su explícita sensibilidad y acogida de ‘A lo caos’, y analizan la deriva habitual y desentendimiento de numerosas empresas locales y nacionales para con el refrendo de proyectos como 10 Sentidos -”muchas veces otras empresas no te escuchan ni te entienden. No interactúan”-, en comparación con la idiosincrasia empresarial norteamericana, en la que “la sensibilización hacia la cultura es manifiesta” y recuerdan que “en Estados Unidos trabajamos para diversas compañías con espectáculos y se realizan pases privados para los patrocinadores”. Por este motivo, sentencian que aquí se debe entender que “participar de la cultura tiene un prestigio social”.

Ante la proliferación de propuestas escénicas como Tercera Setmana (AVETID) o los diversos proyectos de la PICUV, entre otros múltiples y diseminados eventos, ambas consideran que “estaría bien sentarse para tratar de no coincidir. Cuanta más oferta más público se genera. Pero debería convivirse con cierta distancia, sin solaparse”. No obstante, rubrican que 10 Sentidos pretende, en consecuencia, suplir una falta de tradición en la ciudad, ya que “el único motivo por el que no existe un público extenso es porque no se programa danza. Hay que programar espectáculos buenos para hacer público. Que al verlo merezca la pena”.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

http://www.festival10sentidos.com

Jose Ramón Alarcón

 

Vanguardia escénica con 10 SENTIDOS

V edición del Festival 10 Sentidos
Diversas sedes: Palau de la Música, Palau de Les Arts, Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, Teatre El Musical, La Filmoteca, Fnac, Sala Rialto y Plaza del Ayuntamiento
Del 17 de mayo al 19 de juno de 2016

El Festival 10 Sentidos presenta en Valencia durante un mes su V edición, la más ambiciosa hasta el momento. Del 17 de mayo al 19 de junio ocupará hasta diez espacios de la ciudad con propuestas de arte, danza, teatro, cine, música…

El Festival 10 Sentidos regresa con su quinta edición a Valencia, donde nació en 2011, con dos objetivos: por un lado, establecerse como un escaparate y cita en la ciudad con las artes escénicas más vanguardistas y, por otro, servir como espacio de encuentro y reflexión para artistas con distintas capacidades. De este modo, se convirtió en un certamen pionero y único en España, al que después se han unido otros en distintas ciudades. El festival ha trascendido aquellos primeros propósitos para transformarse en un lugar de debate y de proyección en el que caben todo tipo de artistas y en el que la diferencia, más que un hándicap, es una virtud.

Siempre con la intención de crecer y alcanzar otras metas, el festival encara su quinta edición con nuevas ambiciones. En primer lugar, amplía su duración y cambia de fechas para ofrecer una propuesta más completa y atractiva. También deja de celebrarse en una única sede -el festival había celebrado sus cuatro ediciones anteriores en el Centro del Carmen- y ocupará espacios de toda la ciudad, para llegar así a un mayor número de público. El Palau de la Música, el de Les Arts, la Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, el Teatre El Musical, La Filmoteca, la Fnac, la Sala Rialto y la Plaza del Ayuntamiento se abrirán a los 10 Sentidos.

Festival 10 Sentidos. Makma

En sus cuatro primeras ediciones compañías nacionales e internacionales han pasado por Valencia de la mano de 10 Sentidos y, de la misma manera, artistas nacionales e internacionales se dan cita en la V edición del festival.

La coreógrafa israelí Sharon Eyal actúa por primera vez en España de la mano del festival con su compañía L-E-V Dance Company y su pieza ‘OCD Love’. Con ella arrancará la programación de 10 Sentidos en 2016, que cuenta con trabajos de La Veronal, Soren Evinson y Led Shilouette como estrenos absolutos.

Por primera vez esta cita va más allá de la exhibición y entra en la acción y por ello ha formado parte de la producción de las piezas -elaboradas especialmente para el festival- de la compañía La Veronal, donde el coreógrafo Marcos Morau ha creado la pieza ‘Aprèsmoi, le déluge’ y la primera pieza, ‘Moira’, de los jóvenes bailarines que forman el colectivo Led Shilouette. De este modo, se incentiva la creación, ampliando el propósito que nos hicimos al inaugurar el certamen coreográfico que, en 2016, ha lanzado su tercera convocatoria, con gran éxito. Más de 200 piezas de pequeño formato, de todo el ámbito internacional, se han presentado para participar en él. De todas ellas, diez son las seleccionadas para participar en el certamen coreográfico, de las que un jurado de profesionales, a nivel nacional e internacional, escogerá la pieza ganadora.

La coreógrafa valenciana afincada en Bruselas Ana Cembrero ha creado el cinedanza ‘Yo soy la locura’, sobre los diferentes Arquetipos de Locura de El Quijote, que se presentará aprovechando la actuación de la Compañía Nacional de Danza en el Palau de les Arts de Valencia con ‘El Quijote’.

La programación de 10 Sentidos no sólo está destinada en esta edición a espacios cerrados, sino que también se desarrolla en lugares públicos de la ciudad, que cuenta con acciones artísticas, teatrales, coreográficas y musicales. En ese sentido, el 29 de mayo la plaza del Ayuntamiento se abre al público para acoger todo tipo de actividades relacionadas con 10 Sentidos.

El artista catalán afincado en Londres Soren Evinson ocupa la plaza del Ayuntamiento durante siete días con la performance-instalación ‘ATOEWEFTR’, en la que trabaja con 12 personas elegidas en Valencia. Los Conservatorios Profesional y Superior de Danza de Valencia se unen para presentar su trabajo creado para el festival Aloka-dos, donde una veintena de alumnos interpretará esta pieza al aire libre.

Festival 10 Sentidos. Makma

La banda valenciana Cuello ofrece un concierto caótico gracias a la desbordante energía de su LP ‘Trae tu cara’ y otras cinco bandas forman el cartel del concierto que se verá en esta V edición Conciertaos. Los Gigatron ofrecen para los más pequeños su concierto Gigatrín para otorgar a los niños superpoderes gracias al heavy metal.

La compañía madrileña La Tartana es quien convoca a los más pequeños al teatro, de la mano de su obra ‘Atrapa Sueños’ y la exposición de dibujos Dibu caos forma parte también del programa infantil de esta edición 10 Sentidos.

El coreógrafo portugués Rui Lopes Graça presenta la obra ‘Bichos’. La compañía Joven Primera Toma se estrena en Valencia con su primer trabajo, ‘Adolescer 2055’, de la mano del director Roberto Santiago; mientras que la formación escocesa Birds of Paradise, de importante trayectoria en la escena internacional actual, presentará ‘Wendy Hoose’. Bambú Cia de teatre de Barcelona con ‘El mirador de las palabras que no puedo decir’, la obra creada en formato work in progress sobre el lema del festival ‘Delirare’ del director valenciano Sergio Ibáñez y los coreógrafos Manuel Rodríguez con su solo ‘Screensaver’, Matxalen Bilbao con el dúo ‘Self’ y Bárbara Díaz con su proyecto coreográfico y audiovisual ‘CoreOTROpías’ forman parte también del programa del festival.

La creadora catalana Ada Vilaró va a tener presencia en el espacio público de la ciudad de Valencia en esta convocatoria 10 Sentidos con su proyecto ‘Public, Present 24 Hores’. De la misma manera la artista italiana Katia Giuliani presenta su instalación ‘Can you hear me?’ por diferentes lugares de Valencia con el ánimo, en ambos casos, de invitar a la participación ciudadana.

Con el título ‘A lo caos’ –lema del festival este año- una gran exposición convertirá a la Fundación Bancaja en epicentro del arte del festival. Casa Carlota y DKV Seguros y Fundación Integralia son los impulsores de una muestra con piezas que se crearán in situ para el certamen y otras llevadas a cabo en anteriores proyectos. Siete artistas de distintas disciplinas (pintura, escultura, ilustración, fotografía y arquitectura) trabajarán con un grupo de personas para crear cinco obras específicas a partir del lema de esta V edición.

Festival 10 Sentidos. Makma

Las galerías de arte valencianas se unen a 10 Sentidos presentando obras en sus galerías que forman parte de la ‘Ruta del caos’ y, de la misma manera, diferentes librerías resaltando obras literarias que forman parte del recorrido ‘Rincones de la locura’.

El festival se acerca a todas las disciplinas y es su propósito abordar los trastornos mentales desde puntos de vista muy diversos. Por ello se aproxima a diferentes obras realizadas para la pantalla, la grande y las más pequeñas, de la mano de dos ciclos de cine y de series que podrán verse en la Filmoteca y en la Fnac.

Además, como cada año, se han organizado talleres, conferencias y encuentros siempre con el ánimo de concienciar e informar sobre distintas causas y de promover la inclusión social, uno de los objetivos permanentes del festival y de GmExpresa, empresa de gestión cultural organizadora de este encuentro 10 Sentidos.

Es de vital importancia considerar y agradecer la colaboración de empresas privadas, fundaciones e instituciones que hacen posible que el Festival 10 Sentidos sea una realidad. Caixa Popular, que apuesta por la solidaridad y la cultura como pilares fundamentales de su filosofía empresarial, es el patrocinador principal del Festival 10 Sentidos que cuenta también con el patrocinio de Fundación Bancaja, DKV Seguros y Fundación Integralia. Además el festival es posible gracias al soporte de Obra Social ‘la Caixa’, el Ayuntamiento de Valencia (a través de las Concejalías de Cultura, Bienestar Social e Integración, Acción cultural y Dominio Público), CulturArts, Las Naves, La Universitat de València-La Nau y el INAEM. Colaboran Lladró, Cervezas Ambar, DO Vinos Valencia, Caja Mar, Universitat Politécnica y el Conservatorio de Danza de Valencia.

La cita tendrá como telón de fondo el tema de la locura. La programación se ha diseñado con la idea de visibilizar los problemas, las luces y las sombras de la mente humana y también de encumbrar la necesaria locura por la que se dejan llevar en muchas ocasiones creadores y artistas. Luchar contra el estigma de quienes padecen distintas locuras es el propósito en esta ocasión.

Festival 10 Sentidos. Makma

Meritxell Barberá e Inma García
Directoras del Festival 10 Sentidos

 

 

González Requena, del texto y el abismo

El texto y el abismo. Diálogos con González Requena
Maite Gobantes Bilbao
Sans Soleil Ediciones
Con Maite Gobantes, Jesús González Requena, Jorge Urrutia y José Miguel Marinas
FNAC de Callao
C / Preciados, 28. Madrid
Lunes 26 de enero, a las 19.30h

“Los textos configuran los espacios humanos. No es ni menos texto una película, una novela, que una fábrica o un sistema productivo. De hecho, en tanto que cualquiera de esas cosas funciona, son textos y producen efectos”. He ahí uno de los puntos de partida del análisis textual que viene practicando desde hace más de 30 años Jesús González Requena, al que Maite Gobantes, autora del conjunto de diálogos reunidos en ‘El texto y el abismo’, califica de “lúcido y atípico pensador contemporáneo”.

En poco más de 200 páginas, González Requena va dando muestras de esa lucidez explicando, o por utilizar un término más del gusto de su trabajo como analista, ‘deletreando’ los fértiles hallazgos de su larga trayectoria profesional. “La pregunta fundamental del análisis textual no es ¿qué significa este texto? La pregunta fundamental es ¿qué experiencia hago en este texto? ¿Cuál es mi manera subjetiva de vivir este texto? La experiencia es irrepetible y compromete al sujeto en su singularidad radical”.

Portada del libro 'El texto y el abismo. Diálogos con González Requena', de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Portada del libro ‘El texto y el abismo. Diálogos con González Requena’, de Maite Gobantes. Sans Soleil Ediciones.

Si el artista “es alguien que necesita desesperadamente crear formas para sobrevivir”, al igual que el lector o espectador lee o ve algo que “le puede afectar profundamente” y cuyas “formas simbólicas le ayudan a vivir”, González Requena se ‘limita’ a “elevar a la consciencia la experiencia que se ha tenido ya de ese texto”. Y añade: “No es que realmente el análisis aumente la emoción del texto, lo que aumenta es la consciencia de esa emoción”.

Los textos de los que se ha ocupado González Requena, tanto en sus clases como en el seminario que todos los viernes imparte en la Universidad Complutense de Madrid, al igual que en la revista Trama y Fondo, de cuya asociación es presidente, son de todo tipo: literarios, artísticos, televisivos y, sobre todo, cinematográficos. Análisis de esos textos alejados del “esquema marxista” que los entendía como ideología. “Entonces [años 80] creíamos que el arte era una cuestión ideológica y, por tanto, analizar un texto era cuestión de desvelar la ideología que contenía”.

Imagen de la serie televisiva 'Twin Peaks', analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Imagen de la serie televisiva ‘Twin Peaks’, analizada por Jesús González Requena y cuya referencia aparece en el libro ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

A González Requena, la palabra ‘ficción’ no le gusta a la hora de definir los textos artísticos. “Cuando se piensa así se está presuponiendo implícitamente que hay un mundo estable, seguro y razonable al margen de los textos, con respecto al cual los textos serías ficciones, ideologías”. Nada que ver con su formulación del texto en tanto ‘artificio’ que no es sinónimo de mentira: “Es sinónimo de construcción humana”. “Lo que se llama grandes ficciones de la literatura no son ficciones, son verdad”, subraya.

En ‘El texto y el abismo’, González Requena lo que hace es precisamente destacar esa relación entre los textos, en tanto construyen espacios y a los sujetos que habitan esos espacios, y el abismo, en tanto reconocimiento del mundo como caos. “La palabra, en tanto que surca lo real, crea el espacio de lo humano”, dice. Siempre y cuando creamos en la materialidad de esas palabras, en su solidez. “El prototipo de intelectual de la deconstrucción se instala permanentemente en la burla, en la parodia de algo que en el fondo considera garantizado”.

Fotograma de 'Psicosis', de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘Psicosis’, de Alfred Hitchcock, película analizada en el seminario de Jesús González Requena en la Universidad Complutense de Madrid, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

De ahí que proliferen en la universidad discursos gastados. “La universidad se dedica ahora a obtener ayudas de investigación y a obtener puntuaciones fabricando artefactos que no lee nadie, que no discute nadie, que no interesan a nadie”. Por eso reivindica la autonomía de la universidad “como espacio del pensamiento lo más desideologizado posible. La afirmación del compromiso ideológico, al final, justifica todas las imposturas”, que relaciona con la “mascarada” del más burdo “compromiso con el poder”.

La filosofía, el psicoanálisis, la antropología y la semiótica son las herramientas con las que trabaja en su singular análisis textual. Materias que le permiten, una vez trabajadas en profundidad, emitir reflexiones de hondo calado acerca de la mal llamada violencia machista, del feminismo, de la universidad, de la caída de la función paterna y, en su lugar, la emergencia de una letal diosa arcaica, del marxismo, la deconstrucción o el cristianismo.

Fotograma de 'La taberna del irlandés', de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en 'El texto y el abismo', de Maite Gobantes.

Fotograma de ‘La taberna del irlandés’, de John Ford, película que figura entre los futuribles análisis de González Requena, referida en ‘El texto y el abismo’, de Maite Gobantes.

Para entender, por ejemplo, por qué en lugar de ‘violencia machista’ prefiere la expresión ‘crimen pasional’ se hace necesario penetrar en ‘El texto y el abismo’, de lo contrario vulneraríamos con dos frases su más hilvanada reflexión. Lo mismo cabe decir de sus críticas a la telebasura, el alicaído pensamiento universitario, cierto ecologismo, el nacionalismo furibundo o el denostado cristianismo frente a las idealizadas religiones orientales.

González Requena, pese a considerar que el mundo es puro caos, se considera un optimista. “¿Sabes lo que pasa? Ser optimista es creer que es posible hacer algo con el mundo”. Algo que tiene que ver con esos textos y esas palabras capaces de “surcar lo real”. Algo, no “todo”, que eso sí que es una “idea imaginaria”. Frente al todo o nada, algo. Algo tan productivo como los textos que él lleva analizando desde hace ya muchos años. “Yo sé que hay textos que me han tocado profundamente y por tanto sé que hay una verdad esencial en ellos y lo que hago es buscarla y hacerla aflorar. Ésa es mi manera de trabajar”.

Jesús González Requena.

Jesús González Requena, con quien Maite Gobantes dialoga en el libro ‘El texto y el abismo’, de Sans Soleil Ediciones.

Salva Torres

Primavera negra

Festival VLC Negra
Varios espacios en Valencia
Del 9 al 18 de mayo

Con sólo dos años de vida el Festival VLC Negra se consolida como una de las citas imprescindibles en el mapa nacional para los amantes de uno de los géneros más en boga del panorama literario: la novela policiaca, el thriller, la negra…  Una cita que, sin ánimo de competir sino de completar, se suma a las ya existentes en Barcelona, Getafe y Gijón. A base de entusiasmo, incontables horas de trabajo voluntario y el apoyo de la Diputación y el Ministerio de Educación, con un ajustado presupuesto de unos 30.000 euros, los organizadores han hecho una especie de milagrosa multiplicación de panes y peces, duración del evento, participación de autores y actividades incluidas en el programa. El festival pasa de cuatro a nueve días, del 9 al 18 de mayo, y triplica su contenido plural, que incluye cine, fotografía, teatro, animación infantil, etcétera.

Multidisciplinar y popular

Jordi Llobregat, director del festival; Santiago Álvarez, responsable de los contenidos y Bernardo Carrión, coordinador de comunicación y audiovisual, ataviados con sus flamantes camisetas de diseño inspiradas en el cartel del festival, presentaron esta semana el evento. “Un evento multidisciplinar y popular”, lo definieron. “Un vehículo de difusión de la novela negra, la que mejor refleja la actualidad, la corrupción y el  lado oscuro de la naturaleza humana”.

Presentación del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Presentación del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

La presencia del escritor griego Petros Markaris, que ha descrito magistralmente en sus novelas la crisis del Mediterráneo, es uno de los platos fuertes gracias a la colaboración con Amnistía Internacional y la librería Cosecha roja. El autor griego junto a Lorenzo Silva, Ángeles G. Bartlett, Carlos Zenón y el cineasta Enrique Urbizu son algunos de los 36 autores que participan en el festival,  cuyo epicentro es el barrio de Russafa: la librería Cosecha roja y la Sala Russafa, donde se representarán dos montajes: La Huella y Terapia de bala del valenciano Vicente Marco, así como teatro para niños.

La marea negra se extenderá por toda la ciudad, a través de la red de bibliotecas públicas y numerosas librerías, la FNAC y el MuVIM, sede de una muestra fotográfica que rescata imágenes de la Valencia negra real contada en las páginas de sucesos. Son 40 fotografías de José Aleixandre, Manuel Molines, Vicent M. Pastor y Vicente Martínez, con textos de los periodistas Teresa Domínguez y Bernardo Carrión.

Películas inéditas

Otro de los alicientes del festival es un ciclo de cine negro que incluye cuatro interesantes títulos inéditos en España: Lady killer, La ragazza in vetrina, L’estranguleur y Owning mahoney. Una de las novedades de esta edición es un Certamen de miniclips de una duración de 60 minutos que cuentan una historia de género negro. «Se trata de acercar a la gente joven al género», señalan los organizadores. «Hemos recibido 57 y seleccionado 12 entre los de mayor calidad audiovisual».

Cartel del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Cartel del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

El premio Mejor Novela VLC Negra se disputa este año entre cinco autores: Carlos Salem (Muerto el perro), Claudio Cerdán (Un mundo peor), Berna González (Margen de error), Víctor del Árbol (Respirar por la herida) y Andreu Martín (Les escopinades dels escarabats).

La televisión también tendrá su hueco con la presencia de la serie Víctor Ros, basada en el detective del siglo XIX creado por Jerónimo Tristante que también participa en el festival.

Debates y talleres

En esta segunda edición se han potenciado las actividades con bibliotecas y diversos autores valencianos participarán en debates, encuentros y clubs de lectura convocados por diversas bibliotecas valencianas: Emili Piera, Luis Valera, Xavier Aliaga, Juli Alandes y Vicente Garrido. El alicantino Mariano Sánchez Soler impartirá un taller de novela negra, cuyos asistentes ganarán su derecho a participar a través de un sorteo. También los bolsillos se verán beneficiados, pues la librerías aplicarán un descuento a todas las obras del género durante los días de celebración del festival.

La clausura de VLC NEGRA se celebrará el domingo 18 de mayo en un acto que pretende acercar a los escritores y el público. La librería Cosecha Roja (Sevilla, 20) será el escenario de la firma colectiva de autores, acompañada de un vermut negro. El festival celebrará su último acto con una comida en la que los autores y colaboradores del festival degustarán, cómo no, el ya tradicional arròs negre.

Detalle del cartel del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Detalle del cartel del Festival VLC Negra. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco

Fragments: ¡No disparéis al fotoperiodista!

La Nau

Fragments: Fotoperiodistes valencians 2012

Valencia

C / Universidad, 2

Hasta el 1 de mayo

La política, como apuntó con extrema lucidez Groucho Marx, es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. No toda, por supuesto, pero sí la política que últimamente venimos padeciendo. Y para demostrarlo ahí está Fragments, la muestra de los fotoperiodistas valencianos que ya va por su décimo año de la mano de la Unió de Periodistes Valencians. Y creciendo. En parte, gracias a la Diputación de Valencia, que censuró la que tenía lugar en el MuVIM en 2009 y, desde entonces, ha catapultado su repercusión pública.

Lo dicho: se buscó un problema donde no lo había, se diagnosticó una enfermedad supuestamente provocada por el sarcasmo de ciertas imágenes, y se aplicó el remedio equivocado de su censura. El resultado ahí lo tienen: Fragments goza cada año de mejor salud. “En el fondo, la Diputación nos hizo un favor y nos lanzó al estrellato”, reconoce Kai Försterling, coordinador de la exposición, junto a los también fotoperiodistas Biel Aliño y Marga Ferrer.

Gozando de magnífica salud, no se puede obviar el contexto de la crisis. Contexto que ha hecho, por ejemplo, que disminuyan los profesionales que participan cada año en Fragments. De ahí esas siete fotos negras, incrustadas entre el resto de imágenes que conforman la muestra, a modo de simbólicas esquelas. “Es un recordatorio de los muchos compañeros periodistas que han perdido su trabajo”, subraya Kai. Fotoperiodistas a los que se ha llevado por delante la crisis, tras la palmadita en la espalda de sus respectivos medios por los servicios prestados. De manera que entre censuras institucionales y despidos laborales parece resonar la exclamación fílmica de Truffaut: Disparad al pianista, en este caso, al fotoperiodista.

No, no disparéis al fotoperiodista, entre otras razones porque matamos la posibilidad de contemplar imágenes como las que hasta el 1 de mayo permanecerán expuestas en La Nau de la Universitat de València. Gustarán más o menos, pero revelan el estado de salud de la sociedad democrática. Sin esas u otras imágenes esclarecedoras del panorama político, cultural, social o deportivo, seguiríamos igual de vivos, pero nos faltaría el soplo de libertad que aportan esas fotografías en el marco del periodismo.

La Nau se ha hecho cargo los tres últimos años de Fragments, tras el desaire de la Diputación. La FNAC, el Museo de la Ciudad, El Tossal, el MuVIM y la galería Tomás March ya fueron antes sedes de la exposición. Una exposición que este año cuenta con obra de los fotoperiodistas Germán Caballero, Aitor Alcalde, José Cuéllar, Eva Máñez, Juan Carlos Cárdenas, Pablo Garrigós, Miguel Ángel Montesinos, Alberto Sáiz, Miguel Lorenzo, Jesús Ciscar, El Flaco, Miguel Ángel Polo, Irene Marsilla, Rober Solsona, y los mencionados Försterling, Aliño y Ferrer. Menos de los que suelen ser habituales, debido a las bajas, el desánimo y las dificultades propias de una selección de imágenes que provoca sus desavenencias. 

En cualquier caso, ahí están los tristes desahucios, el juego de ping-pong entre políticos, las cargas policiales, las alegrías y tristezas deportivas, los incendios forestales o de ese Future en llamas, obra del artista Santiago Sierra. Imágenes para sacarle los colores a más de uno, la sonrisa cómplice o simplemente catártica y la prueba documental de que el periodismo sigue vivo. A pesar de los pesares y de la funesta manía de disparar a los fotoperiodistas, un blanco fácil porque ellos sí que disparan por libre. 

Salva Torres