Cuerpos, paisajes, fluidos, de Miquel Navarro

Miquel Navarro. Fluidos
Fundación Bancaja
Plaza Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 11 de noviembre de 2018

Fundación Bancaja presenta la exposición Miquel Navarro. Fluidos, que ofrece un recorrido por más de cuarenta años del trabajo del artista valenciano a través de un conjunto de obras (esculturas, pinturas, dibujos y fotografías) datadas entre 1976 y 2018. Comisariada por Lola Durán Úcar, la exposición se estructura en torno a dos de los elementos más representativos en la obra de Miquel Navarro: por un lado, la ciudad o, de modo más amplio, el paisaje, y por otro, el cuerpo humano.  Otras piezas sobre papel muestran los elementos más líricos, sensuales y sexuales: cuerpos predominantemente masculinos, aunque también femeninos, en los que se plasma el deseo, el ser interior del artista, tanto de forma metafórica como directa.

La muestra está integrada por 73 obras procedentes de las colecciones del artista, de la Fundación Bancaja y de la Fundación Caja Mediterráneo. Destacan cuatro instalaciones de sus ciudades o paisajes que se extienden de forma horizontal y en las que aparecen elementos verticales como símbolos de poder: La Ciutat (1984-1985), Espacio de batalla (2000-2001), Marjal (2017-2018) y Ciudad de las torres (2018). A modo de tótems se presentan sus Figuras para la batalla, esculturas -algunas de más de tres metros de altura- realizadas con aluminio marino macizo, poderosas, firmes, amenazadoras y al mismo tiempo protectoras, en esa dualidad que es propia de la obra del escultor. Junto a ellas, un conjunto de esculturas de menor formato ejecutadas en barro, cinc o aluminio, que se muestran como el laboratorio de creación y experimentación que es el estudio del pintor.

La obra bidimensional está representada por un importante conjunto de acuarelas, dibujos y fotografías. Las obras sobre papel permiten al artista la transcripción directa del pensamiento. Las acuarelas o los dibujos son creaciones inmediatas frente a la lentitud del proceso escultórico. En ellos manifiesta además su deseo y su sexualidad más abierta. Una serie de fotografías reproducen algunas de sus obras monumentales, esculturas ubicadas en el espacio público y que le procuran una gran dimensión social.La exposición incluye también la proyección de dos películas realizadas por Miquel Navarro: Mineral y Fuerte como el opio.

La exposición presenta al público obra inédita de Miquel Navarro, entre la que destacan, las instalaciones Ciudad de las torres (2018) y Marjal (2017-2018); las esculturas Casco de avispa (2012), o Campo rojo (2016); gran parte de las fotografías, una faceta del artista que se ha expuesto menos al público, tanto sus fotografías de esculturas realizadas en el espacio público, como las que pertenecen al mundo íntimo; y un conjunto de  serigrafías en las que el deseo y el sexo se muestra de forma real y tangible.

Miquel Navarro

Obra de Miquel Navarro. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

La juventud lúbrica de Sandra Ferrer

Escaleras húmedas, de Sandra Ferrer
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 12 de junio, 2015

Un recurso dramático muy presente en el séptimo arte es el humedecimiento, sea a través del vaho de una ducha, de la niebla o la lluvia, la humedad sobre el cuerpo de los actores genera una atmósfera íntima y tensa a la vez, cargada de sensualidad. Somos, en un elevado porcentaje, agua y por eso eliminamos líquidos con nuestra saliva, nuestros flujos, sudores o incluso el vapor de aliento que sale de nuestras bocas cuando hablamos.

La adolescencia es la etapa en que queda más acentuada nuestra condición líquida pues experimentamos constantemente intercambio de fluidos, con los besos, con el roce de los sexos, con el llanto… Nos derramamos en el primer amor, ese que sucede entre adolescentes sin espacio propio donde desatar los impulsos básicos de experimentación, sometidos al azar de los rincones oscuros, intransitados, los portales de vuelta a casa, los escalones de patios conocidos o desconocidos terminan por recoger la humedad del deseo idealizado, torpe y pegajoso pero inolvidable.

Obra de Sandra Ferrer en la exposición 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Sandra Ferrer en la exposición ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

‘Escaleras húmedas’ es la primera exposición individual de la artista multidisciplinar Sandra Ferrer (Gandía, 1989) que reúne obra fotográfica, escultura, vídeo e instalación en torno a un tema tan sugerente como cercano, a saber, el amor adolescente, utilizando de hilo conductor la humedad divididad en tres estadios; el llanto, la transpiración y el flujo sexual, siempre evocando un mismo escenario que es el del portal.

Para trasladarnos a tal localización genérica se sirve del mármol blanco típico presente en muchas de las escaleras que recorren los edificios de nuestra ciudad, de estanterías en forma de escalera y de un podium de madera con escalones reales. Tres historias de amor juvenil inundan la sala de la galería Mr. Pink divididas en tres zonas y protagonizadas cada una por una modelo adolescente.

Obra de Sandra Ferrer en 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Sandra Ferrer en ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Maquillaje fucsia, labios carnosos, mechones de pelo sobre la cara, faldas ajustadas, prendas deportivas combinadas con tejidos plateados que remiten a la noche. Tras una noche de fiesta, roces y flirteos no es difícil volver acompañada a casa pero en casa no hay intimidad, hay padres, hermanos, familia, así que la intimidad se queda a las puertas del hogar, entre las escaleras del patio donde todos hemos vivido algún retazo de historia de amor en nuestra juventud. Amores y desamores, encuentros y desencuentros, malentendidos que acaban en llanto o florecen en la primera masturbación.

La obra de Sandra Ferrer está repleta de esas primeras veces, primeros besos, tocamientos, desengaños, como una oda a aquello que amamos en los otros cuando todavía no los conocemos. No es baladí la mezcla de timidez y sensualidad que encontramos en los tres vídeos mostrados en un loop monocanal, donde cada modelo lee a tientas lo que alcanza a ver en una hoja en la que la tinta solapa tres historias de amor acaecidas en un portal, impresas unas tapando parte de las palabras de las otras, escritas casi como un poemario por la propia artista.

En ellas está la esencia, desafiante, perdurable en nuestra memoria cual punzada de dolor: todas terminan pronunciando «aunque sigo enamorada de aquellas cosas que inventé sobre él». Porque todos reescribimos encima de las historias de amor pasadas, Escaleras húmedas nos convierte en voyeurs melancólicos a los que hace mucho que solo somos el pálido reflejo de una nínfula.

Detalle de una de las obra de Sandra Ferrer en la exposición 'Escaleras húmedas'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Detalle de una de las obras de Sandra Ferrer en la exposición ‘Escaleras húmedas’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Marisol Salanova