Spinal Tap, la supuesta banda heavy

This is Spinal Tap, de Rob Reiner
Básicos de la Filmoteca
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Jueves 5 de mayo, 2016, a las 19.00h

La Filmoteca  proyecta el jueves 5 de mayo, a las 19.00h, en la sala Berlanga, el falso documental ‘This is Spinal Tap’ (1984) del director norteamericano Rob Reiner. La proyección se enmarca dentro del ciclo semanal Básicos Filmoteca, que en esta edición se centra en la historia del cine documental. La presentación del documental y del posterior coloquio corren a cargo de Eduardo Guillot, crítico cinematográfico y musical.

Fotograma de This is Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Fotograma de This is Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

‘This is Spinal Tap’ es un falso documental de tintes paródicos sobre Spinal Tap, una ficticia banda británica de heavy metal, ya en decadencia, creada por el director de la película y sus actores principales. La película está protagonizada por Christopher Guest (Nigel Tufnel, guitarrista líder), Michael McKean (David St. Hubbins, vocalista y guitarrista), Harry Shearer (Derek Smalls, bajista) y el propio director, Rob Reiner (Marty DiBergi, director del documental).

Los cuatro fueron también los autores del guión de este documental que parodia todos los tópicos de la cultura rock y de la vida de sus estrellas. A raíz del rotundo éxito conseguido por la película, Spinal Tap llegó a sacar discos posteriormente, haciendo incluso giras de presentación de los mismos. A pesar de ser una película de culto, ‘This is Spinal Tap’ nunca llegó a estrenarse en salas comerciales en nuestro país y su exhibición pública se ha visto reducida a festivales y circuitos especializados.

Fotograma de Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Fotograma de Spinal Tap. Imagen cortesía de La Filmoteca.

 

Saltos mortales, volteretas, humor y…Split

Split, de Colectivo Circo 9.8
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Sábado 26 y domingo 27 de diciembre, 2015, a las 18.00h

Risas, dos gemelos que no se parecen en nada pero se empeñan en ser idénticos, saltos mortales, volteretas, demostraciones de fuerza, más risas… Split continúa una semana más con dos únicas funciones los días 26 y 27, a las 18 horas. Para la sala Ultramar: “El circo es una tradición en estas fechas y hay circos de muchos tipos, el que ofrece Colectivo circo 9.8 está hecho para ser visto de cerca y con la boca abierta”.

En este sentido, la Sala Ultramar ha iniciado ya una campaña de precios populares para poder acercar a nuevos públicos que abarcará el ciclo Petit Ultramar. “Todas las entradas para el ciclo tienen un precio único de 7 euros frente a los 10 que cobramos habitualmente, la idea es que las familias puedan venir al completo y disfrutar de una actividad que está pensada para ellos.”

Split. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Split. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Split, que ya ha cosechado éxitos en otros festivales y ediciones, se presenta renovada con nuevas caras y cambio de nombre. Las entradas ya están a la venta y pueden conseguirse a través de la página web de la sala, en el apartado reservas (www.salaultramar.com/reservas) y en los canales de venta de www.atrapalo.com

En Split, Jordi y Silvia son dos hermanos gemelos de una familia atípica; de apariencia muy distintos, pero totalmente iguales. Nadie diría que son gemelos, pero ellos se empeñan en demostrar todo lo contrario…Y claro, ¿Quién se atreve a negárselo? Ni sus padres lo intentan. Es más, ¡les animan! Jordi y Silvia, Silvia y Jordi, los gemelos perfectos. ¿Notáis alguna diferencia?

Volcán azul. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Volcán azul. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Volcán azul, que estará en Ultramar los días 2 y 3 de enero (12.00h), es un espectáculo para la primera infancia (0-4años), una pieza de teatro próximo, sin texto, donde el sonido, el gesto, los objetos y la poesía visual, viajan juntos para descubrir la mirada del niño.

Volcán despierta del sueño y recorre el mundo. Un viaje fantástico donde la magia de las pequeñas cosas, la epopeya de la vida, se transforma en poema escénico.

La mirada del niño. Las primeras sílabas, fonemas. Mover un dedo. Mantener el equilibrio. Aprender a andar.  Abrir los ojos para el encuentro.

Escena de 'Split'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Escena de ‘Split’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

El teatro saca pecho

Temporada teatral
Valencia 2015-2016

La temporada teatral arranca bajo buenos augurios. Tras sobrevivir a crisis sobre crisis, incluida la implacable subida del IVA, las artes escénicas valencianas sacan pecho y músculo. Ráfagas de optimismo ventilan los escenarios y se espera un apoyo decidido de los gestores culturales de izquierdas. ¿Una bajada del IVA? Mejor no hacerse falsas ilusiones. En todo caso, el otoño teatral se presenta intenso y caliente, con un rico filón de proyectos, festivales y estrenos.

Carme Teatre acaba de inaugurar una nueva sala que será foco cultural en el barrio de Tendetes, el Olympia celebra en noviembre su centenario y también ese mes se sabrá si Valencia acogerá un encuentro que reúne un millar de agentes de las artes escénicas independientes.

A mediados de este mes se celebra el Festival Russafa Escènica con un total de 25 montajes seleccionados entre 150, centrados en la familia en sus diversas modalidades. También por esas fechas la Mostra Internacional de Mim de Sueca convoca su 26ª edición bajo el lema ‘Tendencias: Presente, pasado y futuro’.

Citizen.

Citizen, de la compañía Chévere, en Espacio Inestable.

Imperio Zara

Espacio Inestable inició el curso con Citizen de la compañía Chévere, Premio Nacional de Teatro 2014. La obra se inspira en la vida del hombre más rico de España, Amancio Ortega y en la creación de un imperio económico desde la periferia. Trata sobre cómo utilizar lo que nos ofrece la historia en beneficio propio, de cómo se articula lo real en forma de culebrón. A lo largo de los últimos 40 años, Ortega erigió un emporio, Inditex, conocido como Zara, cuyo  origen se sitúa en un pequeño pueblo gallego. Citizen es un pretexto para ironizar y cuestionar los efectos de la globalización en relación con las identidades individuales y colectivas.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Sala Ultramar.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Teatre Talía.

Por su parte, el Talía recibe hasta el 13 de septiembre Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodríguez, considerado espectáculo revelación de la pasada temporada.  Tras el éxito de público llegó el de la crítica. Silvia Valero y Bruno Tamarit ganaron los Premios de Mejor interpretación y Lara Salvador el Crisálida a la Actriz Revelación. Román Méndez de Hevia y Laura Romero completan el reparto.

Los personajes representan a miembros de una generación nacida en los años ochenta, atrapados en la crisis económica, y sin un horizonte futuro claro en sus vidas. Cinco amigos que llevan tiempo sin verse por circunstancias diversas, acuden a unas fiestas de la Virgen del Carmen en un pueblo marinero y, en torno al reciente suicidio de una amiga, ponen sobre la mesa un examen de sus propias vidas; sueños rotos, frustraciones y problemas.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Teatre de l’Altre

Tras 20 años de actividad en la calle Gutenberg, el equipo de Carme Teatre se traslada al barrio de Tendetes (Calle Gregorio Gea, 6). En colaboración con el Comitè Escèniques abre sus puertas con la 1ª Muestra de la Associació de Creadors d’Arts Escèniques Valencians bajo el título Teatre de l’Altre. Una visión de la nueva creación escénica valenciana con la exhibición de los espectáculos de 20 compañías y otras actividades dedicadas al debate y la reflexión.

“Queremos ofrecer un nuevo espacio cultural, un punto de encuentro y diálogo”, dice Raúl Lago que, junto a Aurelio Delgado, encabeza el equipo. “La nueva sala nace con la idea de ser un contenedor de experiencias escénicas, generador de creación de proyectos multidisciplinares abiertos a la investigación, la experimentación y a la fusión de lenguajes escénicos. Además de teatro, albergará espectáculos de danza, circo, performance, música, poesía escénica y  artes plásticas”.

Se abre una línea de programación para público familiar y juvenil y se ofrecerán residencias artísticas destinadas a compañías locales y nacionales, así como charlas, talleres y conferencias sobre artes escénicas y cultura en general. La oferta también se extenderá al horario nocturno con la inclusión de piezas de pequeño formato al estilo cabaret y música en directo. La sala cuenta con dos espacios, uno con 80 localidades y otro polivalente para actividades diversas.

“Por otra parte, continuaremos con nuestra labor de producción y coproducción de montajes escénicos, dirigidos por Aurelio Delgado, tal y como venimos haciendo desde 1993”, añade Lago. La compañía ha recibido el Premio Levante de Teatro y el Premi Narcís otorgado por la Associació de Actors i Actrius professionals valencians, entre otros galardones.

Residencias Ultramar

La Sala Ultramar presenta la I Convocatoria de Autoría en Ultramar, una ayuda que se concede a modo de residencia destinada a apoyar a un autor en la  escritura y desarrollo de un texto teatral. Con el apoyo de la Fundación SGAE,  esta ayuda no consiste sólo en una cantidad económica, sino también en una serie de tutorías, y el montaje y exhibición de la lectura dramatizada del texto.  “Queremos que esta residencia sea, además, una oportunidad de aprender y disfrutar el proceso”, indican los responsables de la sala.

Con este proyecto, la sala Ultramar continúa con su trabajo centrado en potenciar la figura del autor en las artes escénicas. Un trabajo que en los últimos años ha permitido a los espectadores de este pequeño teatro de barrio disfrutar de textos de Rafael Spregelburg, Lluïsa Cunillé, Paco Zarzoso, Begoña Tena, Xavier Puchades, Arturo Sánchez o Patrícia Pardo. Además, Ultramar ha apostado también por dar cabida a nuevas dramaturgias programando estrenos de autores como Víctor Sanchez o Laia Cárdenas.  “Entre estas paredes, se han estrenado textos premiados y textos que han recibido ayudas de diferentes organismos y ahora, gracias al apoyo de la Fundación SGAE, podemos seguir apostando por un trabajo que nos parece más necesario que nunca, el de la autoría.”

Las bases de la convocatoria pueden consultarse en www.salaultramar.com y los proyectos deberán presentarse por correo postal certificado durante todo el mes de septiembre.

Gerardo Esteve.

Gerardo Esteve, por cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco

Patrícia Pardo y la fuga de ‘cerebros’ en arte

Companyia Patrícia Pardo – Drama i Circ
C / Alberic, 15 – 3. Valencia

La autora e intérprete Patrícia Pardo, en un artículo para la revista literaria L’Aiguadolç, analiza la programación de los últimos 10 años de festivales y salas públicas valencianas. Artículo en el que avanza que de las 171 obras de teatro y circo exhibidas en la Mostra de Teatre d’Alcoi a lo largo de estos diez últimos años, solo 11 obras las firman autoras valencianas o tienen autoría compartida con una mujer. En el caso de la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos de Alicante, en toda su historia (que se remonta a 1993), de las 547 obras seleccionadas solo 16 las firman autoras valencianas o tienen autoría compartida con una mujer.

Patrícia Pardo en un momento de su obra 'Comissura'. Fotografía: Jordi Pla. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de su obra ‘Comissura’. Fotografía: Jordi Pla. Companyia Patrícia Pardo.

En el comunicado emitido por la Companyia Patrícia Pardo, en relación con dicho artículo, se apunta cómo «la falta de apoyo a la nueva escena valenciana (donde la mujer se vincula exponencialmente) y la ausencia de un plan estratégico en cultura son origen de la emigración de compañías, autores y directores valencianos. No solo en ciencia, también en arte perdemos ‘cerebros’ los valencianos».

La otra opción -se agrega- «es resistir e intentar exportar las creaciones que se hacen desde la Comunidad. Aun así, las compañías que se lanzan en la internacionalización tienen que construir relaciones bilaterales desde cero por no contar con el apoyo institucional de su Comunidad como lo pueden tener a través de programas y convenios las Comunidades de Catalunya, Aragón o País Vasco».

Patrícia Pardo en un momento de 'El fandango de Marx'. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de ‘El fandango de Marx’. Companyia Patrícia Pardo.

Trabajando la internacionalización desde 2012, la compañía Patricia Pardo ha conseguido despertar un interés fuera de sus fronteras creando vínculos con ciertos países y ciudades. En los próximos meses, México, Islandia y Catalunya acogerán las dos obras de la compañía: ‘Comissura’ y ‘El fandango de Marx’, donde se  ofrecerán una visión del trabajo de esta creadora valenciana.

En mayo, la compañía pasará por México presentando ‘Comissura’ en el Centro Cultural de España del DF y en el Festival Cosmicómico de Teatro Alternativo Internacional de Zacatecas. En Junio, el Festival Inund’Art de Girona acogerá el domingo 5 la obra ‘El fandango de Marx’, la nueva creación de la compañía.

Patrícia Pardo en 'Comissura', en el Teatro Calderón de Zacatecas (México). Fotografía de Sergio Salinas cortesía de Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en ‘Comissura’, en el Teatro Calderón de Zacatecas (México). Fotografía de Sergio Salinas cortesía de Companyia Patrícia Pardo.

Y para terminar el verano, en agosto, se representarán las dos obras de la compañía en Islandia, primero en Reykiavik y días después en Rif. El prestigioso poeta gallego-islandés Elías Knörr es el encargado de la traducción de las obras de Pardo. Ya colaboraron cuando ‘Comissura’ visitó por primera vez Islandia, y ahora que ‘El fandango de Marx’ también se atreve con la isla de hielo, Knörr vuelve a formar parte del equipo de esta compañía.

Patrícia Pardo en un momento de su espectáculo 'Augusta'. Companyia Patrícia Pardo.

Patrícia Pardo en un momento de su espectáculo ‘Augusta’. Companyia Patrícia Pardo.

 

Ayer del año que viene

Sobre el FESTIVAL NITS D’AIELO I ART, 18ª edición.

 Antes de comenzar a urdirlo,  en EL CANT DEL CANTÓ nos invadía un  montón de ideas/madre: ese, según Pasolini, ‘derecho/obligación’ de escandalizar  que deviene todo un ‘placer’ cuando es uno el escandalizado, o aquel ‘entender no entendiendo’ del que hablara Juan de la Cruz, pero también el  formular un algo que a la vez sea resistencia y cuestionamiento, esto es, que todos salgamos del NITS  con más dudas e incertidumbres de las que teníamos antes. El  que de nuevo nos volvamos a plantear la relación propositor/receptor. O, finalmente,  el apelar al  poder ‘conmocional’ del atender ‘un tiempo concentrado en segundos’ que nos dejó escrito nuestro también valenciano Val del Omar.

Y todo eso, en un contexto, el español y especialmente el valenciano, de absoluto desdén por la cultura. Claro que, cuando esto comienza a punzarnos y urgirnos,  en Valencia se mascan las ganas de sorprenderse con un cambio algo más que sanador. Además, los músicos/activistas estamos en madura efervescencia, y la inminencia de las elecciones ha abierto un incierto acercamiento del Nits y la administración, superando la sequía de años de furtivismo, emergencias y nomadismo.

A todo ello se suma el hecho de que los alumnos del MASTER DE ARTE SONORO de la Universidad de Barcelona, en un encuentro reciente,  se nos ofrecieron,  al completo,  a mostrar – por un precio digamos generosamente simbólico – lo mejor de sus propuestas en el contexto NITS. Imposible mas cartas a nuestro favor.

Faltaba tan sólo concentrar en una sola idea – amplia y flexible – cuanto NITS ofrecería en esta ocasión. Y esa idea/madre fue: IMPROVISACIÓN. Una praxis esta que, para nuestro gurú el Cura Castillejo “engloba en sí todas las energías seductoras y los resultados más felices” (véase su libro La telegrafía rápida, el triteclado y la música eléctrica pag.331). Y que, también,  en nuestro caso, no se  descarta ninguna de las posibles transgresiones: ese alimentarse por catástrofe, no por metodología o virtuosismo.

A partir de aquí, como siempre, el formato maratón, (dos días cada uno con su correspondiente sesión/infinita)  y la aceptación de todas las propuestas posibles y engarzables en yuxtaposición.

Acción sonora 2. Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits, acción sonora 2. Fotografía: Manu Marpel

Tras los instrumentos cansados: la electricidad, las instalaciones, las intervenciones y las esculturas sonoras.-  Tan impactante como la primera vez que, todavía adolescente,  pude escuchar en vivo una orquesta fue para mí cuando al entrar en una galería de referencia  (la Juana Mordó de Madrid) me tropecé con los elegantes materiales de acero laminado y varillas de vidrio de las esculturas de los hermanos Baschet. Su forma de paralelepípedo, o su abocinamiento y ese vertical ascender fino de las distintas varillas daban un aspecto radiantemente ‘moderno’ a unos idiófonos sin embocadura que soplar, ni caja, teclas o cuerdas que pulsar. Era a comienzo de los nerviosos y extremadamente transitivos años 70 y esas reluciente placas metálicas, los alambres, clavijas, macillos, balones de resonancias  y  formas futuristas del acero me hablaban de un mundo tan nuevo como prometedor. Tengo para mí que ni los pedagógicos hermanos Baschet, ni sus esculturas han sido mostradas ni sonadas nunca (¡una mas¡) en Valencia y es este NITS el que las trae de las manos del artista multimedia argentino Federico  Echave quien sabe ponerlas en vibración al tiempo que se agazapa tras el ala de acero para, sin ser visto,  aprovechar las amplias resonancias del material, y declamar  diversas frases/Baschet de su “Teoría del Gesto”, o manual sobre la acústica de los casi electroacústicos reververos en los que se sumerge el habla del intérprete, y con él todos nosotros los escuchantes.

Buscarle las cosquillas al acto de percibir y  desde ahí repensar la escucha pulsándola desde un cúmulo de estímulos intersensoriales (sonoros, visuales, narrativos, cine/videos, etc.) es a lo que el colombiano Alfonso Pretelt llama Ideofonía Ancestral quien,  con todo ello,  busca espabilar la psique humana.

Muy otro es el interés que presenta el “Embodying the Middle Ages” de la chilena Ursula Sancristobal, quien nos propone una performance en la que son los gestos de los frescos de el Giotto en Padua y la música tardomedieval que nació para  ser interpretada en ella,  el material del  que se sirve para postular “un diálogo crítico entre la corporalidad medieval y la contemporánea”.  Para quienes tuvimos la fortuna de atender dos veces (una en cada maratón) esta interesante aventura, resultó bien estimulante percibir como un mismo material y una misma intención se corporiza de modos tan seductoramente singulares, arrancando del  perceptor  registros  inusitados cada vez.

La misma sensación de maleabilidad que roza lo contrapuesto la pudimos observar en la improvisación para mesa de mezclas (con sus infinitos y matizados ‘acoples’)  que nos presento en ambas tardes el artista sonoro valenciano Antonio Jesús Sánchez.

Muy otro cantar sería el que nos ofrecieron la italobrasileña Chiara Picotto (voz) y el argentino Juan Manuel Castrillo (soundscape), una improvisación a dos dónde la melodía vocal teje dibujos con fonemas de un imaginario idioma, por sobre un ‘collage’ de texturas de muy ambiguos y provenientes de  irreconocibles  fuentes contextuales.

Festival Nits, concierto trío. Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits, concierto trío. Fotografía: Manu Marpel

Bien claras y reconocibles por el contrario serán las tres escenas que conforman la instalación interactiva propuesta por el artista multimedia sardo Alessandro Olla. Escenas estas – elementalmente resueltas con  cámara fija –  que surgen de sendas residencias del autor  en China (Hang Zhou), Etiopía (Addis Abeba) e Islandia (Huisey). Si las imágenes respiran cierta eternidad  inmutable,  es su hormigueante y hasta frenético urbanísmo  – no en vano Olla ha colaborado con Phill Niblock, todo un referente en estas lides y que ha sido invitado de honor en estas NITS – el sonar que las habita puebla –  via ‘soundscape’- la escucha de un muy denso bullir de gran empatía y singularidad. Alessandro Olla representa lo mejor y más experimental de las músicas italianas de nueva generación. Un lujo tenerlo entre nosotros.

El proyecto “Agujero Negro” de los colombianos Violeta Ospina y Sebastián de los Ríos  parte de mostrarnos el vídeo tomado desde una misma ventana desde dónde sin ser notada capta  la calle de enfrente, con  sus avatares de tráficos y arreglos de suelo,  a lo largo de dos largos años. Un conjugar de miradas  y tomas que bandean del ámbito interior y privado al público, eso sí el bullir de ese rincón de Bogotá es presentado con poesía, detenimiento y calidez. En esta ocasión, escribe Violeta  “decidí sorprenderme, improvisando una nueva versión para instalación y acción en vivo…entregué al público cascabeles que creaban atmósferas cambiantes mientras yo subía y bajaba por una escalera. Como cierre, al acabar la pieza…decidí explicar las propuestas y seguir la premisa del festival de ensayar un formato tipo  tertulia”.

Cerró el primero de los maratones del NITS un inaudito solo para saxo de Marc Vilanova (Barcelona), colofón éste con visos de virginal epifanía que alimentó el caudal de  nuestra fe en que la música todavía anda en mantillas y nace original , para asombro nuestro, cada día. Y sus viejos instrumentos idem de idem. Un río de burbujas sonoras y acuosos ataques de boquilla y saxo nunca escuchados y que a muchos nos supo a poco. Marc lo verbalizó así “busqué aquellos sonidos más impropios del instrumento, pero siempre con una finalidad musical, creando un discurso coherente que hiciera volar la imaginación del espectador”. Excitante final, pues.

Velocidad y electricidad, o el espacio público intervenido.- Nunca NITS fue feliz exclusivamente entre 4 paredes: así lo testifican las diversas intervenciones de los diversos hall, puertas, fachadas, balcones y escaleras, los paseos, el metro con sus muchedumbres y obscuridades, los estudios de pintor (¡ese bendito Sporting Club Russafa¡) y un etcétera  que incluye pasacalles, balnearios y paseos mil.

Este año fue un deconstruyendo el 4’33” de Cage a lomos de ese instrumento musical móvil – todo un clásico llamado ‘bici’-  que envuelve sonoramente  (con la boca y/o las manos armados de armónicas, pitos, matasuegras, etc.) los cuatro costados de un muy burgués y provinciano Teatro  Principal. La propuesta, hija de ese músico de todas las heterodoxias, colaborador nuestro,  Miquel Jordá,  postula “llenar de ruido un antisilencioso y cageano 4’33”. Por supuesto las calles fueron del color y la marabunta de unos ciclistas armados para una higiénica acción de toma por las sonoras bravas del menguante y discutido espacio público.

Festival Nits, Bartomeu Ferrando (performance). Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits, Bartomeu Ferrando (performance). Fotografía: Manu Marpel

Tras la festiva y multitudinaria toma de la velocidad domesticada y cívica, fue el barrio de Ruzafa el que nos ocupó, primero con una instalación en el ESPACIO  FREEZIA  (que llega a NITS para quedarse y ¡dejarse tomar¡) en dónde un bosque de historias y narraciones penden de un hilo tan afilado y amenazante como un sable, un machete, un cuchillo-de-alta-cocina…que esta vez viene – ¡oh misterios de “la vitalidad eléctrica”¡, como exclamaría si viviera nuestro Cura Castillejo –  preñado de voces que se hacen audibles a cada quién  con solo “pegar la oreja a ellos”. Música temeraria esta, que formidable y empática deviene “corte – dice su propositor Arturo Moya – entre el sonido, espacio, relato y escucha”…un material  (“CUT”) que desembrolla, parcialmente, un drama que juega al enigma y el escamoteo cuanto más “se acentúa mi interés por el relato” que brota discreto pero punzante del mismo objeto cortador.

Acúsmasis de calle y multiculturalidad.- El barrio de Ruzafa es, hoy en día, el más inventivo, más bohemio y más acogedor de migras y culturas. Pararse ante cualquiera de sus portales y pulsar – en ‘conchave’ o simplemente al azar – el ‘interfón, de cualquiera de sus casas’ es conectar y penetrar comunicando  con la humanidad que (no) conoces y se deja escuchar-escuchando, pero que  guarda su intimidad hasta que la conversación – si cuaja – se produce e intensifica. Desde ahí el canto interfónico o las risas y las preguntas sobre lo más cotidiano o no, todo puede darse y ocurrir.

Y de esto va la “partitura sin hoja de ruta que enlaza por azar y oído el ámbito doméstico y el público”. Pues del interfono puede – en ida y vuelta- surgir la magia del color vocal de una boca que uno no vislumbra, o el ‘animus’ de toda una vida que no percibimos, o  la descripción de una ocupación cotidiana e inmediata,  o del – incluso – canto que surte a sólo o compartido y que  puede eventualmente encender una fraternidad inopinada vía aural.

Una idea fértil, esta,  de un artista total e inabarcable, Miquel Angel Marín, siempre con los pies en las nubes de lo húmedo e inasible.

Premia  que algo queda.- Pero el momento de NITS que, cada año, más emoción e intensidad vibracional despierta es el de la ceremonia, que se quiere solemne, de la concesión del PREMIO CURA CASTILLEJO, y que en esta ocasión alcanzaba ya la 8ª edición. Máxime porque el receptor de esta distinción era nuestro compañero de tantas aventuras y colaboraciones como el poeta/músico BARTOMEU  FERRANDO, un artista cuyo proponer, reza el texto del programa,  “adquiere relieve, sentido, forma y eficacia desnortadora y transformadora no sólo en el papel, ni tampoco sólo en su rimar o pentagramear, sino, sobre todas las cosas,  en su CARACTERÍSTICA Y ÚNICA E INCONFUNDIBLE EMISIÓN CORPORAL ante escuchas que igual ríen, que se quedan mudamente atónitos o lloran de gusto, emoción o incontenibles ganas de entrar en tan inaudita – por desaforada – causa en la que todo el vivir en libertad, deviene infinita e inagotable boca-de-todos, una boca que igual baila que se sacude, masculla, escupe, se emborracha y hasta explota en mil y un matiz: pura fiesta, pues, la que  este ser desparrama”:

Festival Nits, instalación CUT. Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits, instalación CUT. Fotografía: Manu Marpel

Una consideración que a muchos de nosotros nos recuerda ciertos ucrónicos  pensamientos – que bordan y hasta superan lo utópico – del gran Cura Castillejo como los que adivinamos en estas palabras: “la vida está organizada con la vibración…el cerebro podría emitir ondas y radiaciones misteriosas que sintonicen con otro u otros y emitir las imágenes correspondientes como cualquier proceso sensitivo”….

Porque la vida no es una caricia.- Músicas y sonares hay que más que lamer hieren, resbalones que golpean, y situaciones que te dejan noqueado. Quizás por ello también hay propuestas sónicas que comienzan como un juego y  que, poco a poco, el diablo las carga de inesperados resbales, derivas, farios equivocados y todo parece irse en la dirección equivocada. El juego se preña de manifiesta mala pata y asistimos inermes (o no) a una anticeremonia donde el propositor parece cargarse de energía negativa, y todo el sonar suena a que alguien, él mismo,  se levantó con el pie  izquierdo.

Y así nos sonó la nada inocente música de acción que nos propuso NUBOLARIS –  la sección satánica de Nubolaris al menos – quienes con un rigor y minuciosidad  propia de avezados virtuosos nos montaron un tinglado de infinitas trabas sónicas en las que cada oreja/escuchante parece salir de fábrica con su propio demonio dentro. Eso sí, sin perder el aliciente del sonreír y hasta del melodiar. Fue el nuestro un nada confuso asistir muertos de rara y hasta rasa  risa a escenas de tropezón en las que al intentar remediarlo,  todos acabamos en el suelo con la oreja tullida, y el resto de la humanidad desternillándose.

Algo así nos sonó, la destrucción amable pero diabólicamente rotunda de la performance sonora y enigma que llevaba por título “Amb un demoni en cada Orella”. Hijos pues – los Nubolaris – de un fluxus, y cargados de un humor gamberro – y catalán, a lo Fura dels Baus –  que nos sanó tanto de acarameladas propuestas, de bienintencionados recursos a ‘falsas’ trascendencias y melosos canturreos y otras sublimidades algo alicortas. No en vano Xavi Lloses y sus Nubolaris tienen algo y hasta mucho  de antimúsicos, e incluso de amables y concentrados  ‘terroristas sonoros’,( eso sí con cara de no haber roto un plato en su vida) a los que su sonar les proporciona unos modos de acción cargados al inicio de calculada y cuasi infantil inocencia, hasta que la deriva de serruchos, tropezones, martillazos,(“¡A vosotros los picos y los martillos¡” clamaba Marinetti) frases sueltas entremezcladas con melodías mediatizadas mediante  hilos, golpes, cuerdas y frotes aviesos,  les  y nos condujeron a un inexorable derrumbe que hiela nuestra sonrisa y nos pide desenchufar, y a algunos, incluso,  nos lleva a  levantarse y abrir puertas y ventanas para que el mal fario escampe, y de paso verificar con alivio  que el inmenso mundo sigue – afuera – en pié.

Claro que, hasta llegar a este acmé del festival, todos nos adentramos a través de intervenciones que nos fueron poniendo en clima y situación. Comenzaba la tarde con “Síntoma” una acción de Isabel G. Mondragón y Lorena Izquierdo Aparicio, en la que  a  la situación obscuridad y  silencio  absoluto, se le iban sumando  movimientos fragmentadamente coloreados mediante  luces intermitentemente activas. Todo lo cual nos iba  traduciendo un mundo de síntomas,  resquebrajes y aconteceres más  sugerentes que hilativos. Ellas mismas lo explican – en el programa de Nits – en una especie de manifiesto redactado con la claridad de un manual de la performance  bien  temperada y desmenuzada: “Nos interesa observar, ampliar la consciencia y los sentidos. Que la fragilidad se transforme al ser expuesta. En nuestro proceso creativo trabajamos desde el alejamiento de la narratividad y la representación. Consideramos el espacio como un material y creemos que la subversión y la disidencia también deben estar presentes en lo insignificante”.

Festival Nits, acción sonora 3. Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits, acción sonora 3. Fotografía: Manu Marpel

Claras, concisas, omniatentivas y nada floreales, estas performers, se presentan  y hasta exponen con más nitidez que muchos conceptuales y fluxus de primera hornada.

Puro arder.- Anunciado escuetamente como “Trio, Una improvisación libre para contrabajo, fliscorno, saxo sopranino y objetos por Miquel Jordá, Guillermo Torres y Roberto Bellatalla”, la intervención de estos músicos constituyó sin duda un verter de puro goce y refriega compartida, sin andamiajes, esquemas, egos y demás impedimentos y pedestales dónde sólo caben apenas dos pies bien apretaditos. Una lección de elegancia,  de buen lego. Un saber lo que se pesca, pues. (ver: ‘ecloga’: selección, extracto…).  Un sonar, el suyo,  virginal y preciso, sin exhibicionismos innecesarios. Con ese ‘touch’ hijo o hermano del mejor London Musicians Collective de antaño como marca distinctiva. Y una apariencia de felicidad contagiosa, sin límites, amaneramientos, memorias innecesarias, educaciones y esencias que guardar. Músicos tocados por esa  elegancia que uno percibe cuando,  al darles las gracias por su generosidad de acompañarnos (cuando saben muy bien que apenas serán recompensados económicamente), te sonríen sinceramente agradecidos por haberles dejado vivir una tarde-en-compañía-de tantos y tan atentos compañeros.

Con ellos el NITS-2015, tocaba trocitos de cielo, un estado del que ya no descenderíamos hasta que el rigor del reloj nos echara a la calle.

Tras  este arder, tendríamos una acción/gozne de Miquel Ángel Marín, que nos daría aire para encarar el colofón que nos esperaba. La acción  se titula “Lo llit de músic” y hace referencia a esas fiestas de pueblo en que la comunidad  se reparte a los fatigados músicos por casas, para dormir, y a algunos les tocaba dormir en el suelo…esa fresca ¡cama de músico ¡ Nuestro buen Marín convirtió esa referencia del pasado en una  solemne ceremonia ¿fúnebre?  En la que él sonaba hasta  caerse en rígida horizontal tan larga como él y sin dejar de sonar su clarinete el público le levantará sobre sus hombros  y, tieso y sonante, le pasearía por entre un público que no sabía si reír, soñar, o llorar al músico/héroe, hecho aire, leve y en suspenso, cual  sufrido  Sigfrido.

In medias res.-  Es la Orquesta FOCO, un dinosaurio milagrosamente salvado del desgaste de ser el brazo armado de la Asociación Música Libre que nació en Madrid en 1996 así como de haber sido ‘dirigida’ por los tótems mundiales del ‘soundpainting’. De hecho puede lucir de ser ‘la más estable y regular orquesta de improvisación de Europa’.  Y a pesar de ello, al estar conformada por músicos de todas las orillas llegados en diversas  oleadas, Foco es el viejoven resumen y el núcleo germinal de cuanto los músicos españoles salidos de todos los tiestos hemos ido deglutiendo y regurgitando del sonar en libertad más o menos extrema.

Festival Nits. Fotografía: Manu Marpel

Festival Nits. Fotografía: Manu Marpel

Foco practicó en NITS un magistral punto intermedio entre el dado por Trío y el de Nubolaris y sus demonios.  Optó por seguir el viejo axioma ‘I’m where I sound’, o ‘soy de dónde sueno’, y sonaron en un  encuentro apretujado y dinámico en el que surge un muy cambiante ‘punto de originación’ que se alimenta de ‘mascletás’, de ganas de pasar página tras unos decenios de músicas de retroalimentación a ampliar  y vivir sin límites ni formalidades caducas, etc. En  ‘soy un sonar’ en medio de un NITS que gusta de anticipar generando fulgor poético en red y a cuerpo gentil. Quizás por ello comenzó reptando en la obscuridad  bajo las pantorrillas del publico/escuchador que se arremolinaba en sus sillas para dejar ser ese sonar sinuoso y algo tentacular y que, una vez labrado todo ese territorio en dónde sueno,  y rozado todo el corpus de oidores expectantes,  apretujarse los unos y los otros junto a un FOCO de luz que les convirtió en larvas amogollonadas de luciérnagas sonantes, eso sí, instrumento en alto y musites como de pedal en los labios.

Los emancipados relatos, tanteantes y desatados.-   Apenas apagados los aplausos, todos fuimos masa crítica, y los comentarios hilvanaron un collage (‘oratio soluta’) de opiniones en caliente proximidad dónde los futuros y deseos se atisban tanto como se palpa y se relame lo recién tropezado.

Alfonso Pretelt: “me llevo una conciencia sonora mucho mas expandida, un intercambio cultural enriquecedor…ha sido muy grato compartir y participar de una escucha colectiva en todos los sentidos. En cuanto a FOCO,  su improvisar con luces apagadas y ese tejer de los metales disonantes recorriendo el espacio, marcó un suceso desaforado y verdaderamente cautivador, al menos para mis oídos”.

Arín Entonadodó (Foco).- Foco nos ofreció una sesión estimulante y libre de todo condicionamiento, una libertad total en el concepto artístico y vital…todo lo que vi en NITS me dejó boquiabierto por su gran variedad de propuestas y su desparpajo creativo…esa originalidad y descaro me dejaron son sentido. Es un festival que debe continuar por ser una isla dentro del panorama cultural, a contracorriente y con los principios claros.

Violeta Ospina.- Sobrevivimos el primer despliege sonoro del festival: la tradicional ‘mascletá’, de ahí a la sala: por primera vez formaba parte de un grupo de presentaciones continuas de músicas experimentales y artistas sonoros.

Nits es un festival del afecto. Confluyen generaciones y nacionalidades distintas, técnicas y propósitos en discordancia. El primer día, una juventud más o menos desordenada tomó el escenario, el segundo, estuvo nutrido por piezas de gran contundencia y consistencia. El espacio es de la diversidad. El público aplaude, comenta, selecciona: el laboratorio también se da en la platea. He escuchado un instrumento destrozado por su propio intérprete, piezas electroacústicas de muchos canales, intérpretes destrozados por sus instrumentos, he escuchado cómo muchos canales acústico en mi cerebro pueden convertirse en canales eléctricos. Con Foco pasó un poco de todo: sentí mis oídos destrozarse con los de varios escuchas impacientes, embriagados y en movimientos (sin moverse). Una experiencia de desenfoque para recuperar otro tiempo.

Marc Vilanova.- Destacaría la intervención de Bartomeu Ferrando por su increíble simplicidad i efectividad. Genial: ¡nada más que añadir¡  Nits te hace sentir parte de una familia: la casa, la paella, los chicos, las quesadillas, el vino y todo lo que envuelve la experiencia del Nits hace que  sientas  el grupo más fuerte y que puedas llegar a conocer la persona que se esconde tras cada artista, y que muchas veces es lo más interesante.

Paloma Carrasco (Foco).- Me llevo a casa la genialidad del paso procesional del ‘Llit de Músic’, la locura de los demonios en las orejas de los Nubolaris, la belleza de la poesía hecha ese SER…

Nits es un festival necesario, con mayúsculas. Haciendo autocritica, Foco me pareció una foca desbocada escupiendo ladrones de aire. Foco me inquietó, me revolvió, me hizo cuestionarme…quizás hay que desnFOCArse, desenFOCOarse de vez de en cuando.

Arturo Moya.- Todavía, y una vez más, sorprendidos de la variedad de formas, visiones, genealogías  y, al fin, de su robusta salud, que contrasta con los monolíticos y aburridos conciertos de otros territorios…un festival dónde no hay diferencia entre locos y poetas, todos del reino de las semejanzas salvajes, que dijera Foucault.

Llorenç Barber