Nueve galerías valencianas en ArteSantander

XXIII Feria ArteSantander
Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander
Real Racing Club, 3. Santander
Del 26 al 30 de julio

ArteSantander 2014, edición que concluyó el pasado miércoles 30 de julio, mantuvo el formato que viene desarrollando durante las tres últimas ediciones, y que ha permitido no sólo mantenerse en estos tiempos tan complicados, si no que ha supuesto su consolidación como una feria con un perfil diferenciador.

Nelo Vinuesa con Espai Tactel en la feria ArteSantander.

Nelo Vinuesa con Espai Tactel en la feria ArteSantander.

Tal y como acordaron los responsables institucionales a propuesta del director de la feria, Juan González de Riancho, se trataba de mantener el concepto de feria de ‘Solo projects’, con 42 galerías participantes, pretendiendo por una parte contribuir a poner en valor el arte contemporáneo y, por otra, aprovechar la inercia que ha generado el curso organizado por la Asociación de Coleccionistas 9915 y el Instituto de Arte Contemporáneo, incluido en el del Programa 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), que sobre coleccionismo de Arte Contemporáneo y mecenazgo, tuvo lugar en Santander, entre los días 28 y 30 de Julio.

Obra de Chema López. PazYComedias. Feria ArteSantander 2014.

Obra de Chema López. Galería Rosa Santos. Feria ArteSantander 2014.

Cabe recordar que en la pasada edición de la feria, se modificaron las fechas, para coincidir con este curso, y que la Asociación 9915 realizó su Junta Directiva en Santander, en esas mismas fechas. Dos datos que hablan por sí solos de la relación establecida, y que este verano se reforzó al máximo, para lograr que Santander fuera durante unos días la referencia en el sector del arte.

Galerías de Berlín, Oporto, Amberes y Trento aportaron el carácter internacional de una feria que contó con hasta nueve espacios de la Comunidad Valenciana: Área 72 / Punto, con el artista Ángel Massip; Cánem, con Irina Novarese; Coll Blanc,  con Dori & Grey; Espai Tactel, con Nelo Vinuesa; Espai Visor, con Hamish Fulton; Kir Royal, con Fernando Bayona; PazYComedias, con Ana Esteve Llorens; Rosa Santos, con Chema López, y Set Espai d’Art, con Rubén Tortosa.

PazYComedias con Ana Esteve en la feria ArteSantander 2014.

PazYComedias con Ana Esteve en la feria ArteSantander 2014.

De la propia Cantabria, participaron las galerías Espiral, con el artista Joaquín Cano; Estela Docal, con Nacho Zubelzu; Juan Silió, con Juan López; Nuble, con Ángela Cuadra, y Siboney, con Gorka Mohamed. Moisés Pérez Albéniz y La New Gallery, ambas madrileñas, contaron con obras de Santiago Giralda y Santiago Talavera, respectivamente. De las 42 restantes, cabe destacar la presencia de Addaya Centro de Arte Contemporáneo (Mallorca), con Jorge Fuembuena; AJG y Alarcón Criado, de Sevilla, con María García-Ibáñez y Mira Bernabeu, mientras que la bilbaína Espacio Marzana, se presentó con Abigail Lazkoz.

Obra de Rubén Tortosa. Set Espai d'Art en la feria ArteSantander.

Obra de Rubén Tortosa. Set Espai d’Art en la feria ArteSantander.

Hinterlandmark y El Pabellón

Hinterlandmark y El Pabellón
Addaya Centro de Arte Contemporáneo
C/ Alexandre Rosselló, 10. Alaró Mallorca
Inauguración: 26 de abril a las 20:00 h.
Hasta el 14 de junio de 2014

Hinterlandmark celebra los primeros diez años de trayectoria de Addaya Centro de Arte Contemporáneo. La exposición está comisariada por Alex Brahim a partir de la colección de Addaya, que incluye obras desarrolladas por los artistas durante sus residencias en el centro, obras realizadas por artistas residentes pero concebidas fuera de su estancia, así como obras de otros autores, adquiridas a lo largo de estos años.

Jorge Fuembuena, "Serie Holidays". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jorge Fuembuena, “Serie Holidays”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Hinterlandmark surge de un juego de palabras donde se entrecruzan los vocablos ingleses hint (pista, indicio, alusión…) y landmark (hito, punto de referencia), con el alemán hinterland (tierra posterior), en una clara alusión a la situación y la trayectoria de Addaya: un lugar periférico, en un pueblo de cinco mil habitantes dentro de una isla, pero que reviste un particular valor y gran peso simbólico para los artistas, coleccionistas y público que se relacionan con su iniciativa. Un área de influencia que ha facilitado el paso de autores nacionales y extranjeros y que ha permitido a Addaya, en tanto que galería y centro de arte, abrirse a las ferias nacionales y a nuevas alianzas con distintos agentes y entidades.

Mariana Sarraute, "El milagro del pan y los peces". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Mariana Sarraute, “El milagro del pan y los peces”. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, "Counterforce". imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, “Counterforce”. imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Esta muestra expositiva recoge una selección representativa del espectro de trayectorias, temáticas y formatos artísticos que han acompañado una construcción siempre en proceso abierto. La muestra está dividida en dos bloques: no sólo ocupa las instalaciones de Addaya, sino también tiene sede en Casal Son Tugores.

Aurelio Ayela, "Kylie Minogue". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Aurelio Ayela, “Kylie Minogue”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

No se trata de un inventario razonado, pero es una amplia muestra de las obras que a lo largo de esta década han ido añadiéndose a la colección. Entre ellas pinturas, fotografías, instalaciones, dibujos, esculturas y vídeos. Obras que nos narran la historia del centro, estableciendo marcos de relación entre las piezas, permitiendo conocer los patrones y variaciones, tanto temáticas como formales.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

La primera parte de la muestra, bajo el título de Hinterlandmark, ocupa todas las salas de exposición de Addaya, trazando un recorrido por diversas visiones acerca de la relación entre espacio físico y presencia humana. De exteriores abiertos a entornos domésticos, de la ausencia del sujeto a la autorepresentación, de la documentación a la puesta en escena, del anonimato o la ubicuidad a referencias específicas del entorno y las personas de Alarò y Mallorca, Hinterlandmark enfatiza en la construcción de todo fenómeno abarcado por la representación –incluso la corporalidad o el paisaje, presuntamente naturales- como un artefacto cultural.

Xavi Muñoz, "Naufragio". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Xavi Muñoz, “Naufragio”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Por su parte (el) Pabellón, ubicado en el Casal Son Tugores, hace con su título un guiño a la amplitud del espacio que le acoge y a la idea misma de pabellón, recurrente en los magnos eventos artísticos de representación oficial. Allí se reúne una selección de piezas que, entre lo literal y lo alegórico, versan sobre instancias concretas entendidas de antemano como construcción social y cultural: el consumo, lo bélico, los medios, el deporte, lo popular, lo intelectual o las referencias propiamente meta-artísticas.

Eduardo Infante, "Aterrizaje entre nenúfares". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Eduardo Infante, “Aterrizaje entre nenúfares”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en Hinterlandmark:

Aggetelek / Alba Navas / Alberto García Alix / Arantxa Boyero / Aurelio Ayela / Toni Crabb / Dionísio González / Eduardo Infante / Fernando Bayona / Florencia Rojas / Gabriela Bettini / Gisela Ràfols / Hugo Alonso / Miguel Ángel Molina / Vicky Méndiz / Bettina Bachem /Juan Carlos Martinez / Jennis Li Cheng Tien / Santiago Ydáñez / Sergio Belinchón / Ting Ting Cheng / Jorge Fuembuena / Llorenç Ugas Dubreuil / Sito Mújica / Manuel Antonio Domínguez / Paco y Manolo / Rita Rodríguez / Yin Xiuzhen / Nauzet Mayor / Xavi Muñoz / Rocío Verdejo

Sergio Berlinchón, Serie "Venus in grotto". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Sergio Berlinchón, Serie “Venus in grotto”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en El Pabellón:
Andrés Senra / Radamés “Juni” Figueroa /Juan Pablo Meneses / Toni Crabb / Carlos Pazos / David Crespo / Javier Chozas / Jorge García / Mariana Sarraute / Santiago Morilla / Ting Ting Cheng / Yaiza Nicolás / Fermín Díez de Ulzurrun / Paz Alcoverro

Santiago Morilla, "Fin". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Santiago Morilla, “Fin”. Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, "Buganvilia". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, “Buganvilia”. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Fernando Bayona y Erwin Olaf en Kir Royal Gallery

Erwin Olaf y Fernando Bayona: The life of the other
Kir Royal Gallery
C/ Reina Doña Germana, 24. Valencia
Hasta el 20 de abril de 2014

The life of the other reúne trabajos de Fernando Bayona y Erwin Olaf en Kir Royal Gallery. En ella hay una selección de imágenes de la última obra de Fernando Bayona, que se presenta en forma de serie, como proyecto de una investigación que está entre el puente de la fotografía documental y la fotografía escenificada.

Un proyecto que reflexiona sobre el uso del cuerpo como soporte laboral por parte de tres colectivos profesionales: los stripper o actores porno, haciendo un uso del cuerpo como objeto de deseo intangible, o también el caso de los chaperos, que son subordinables a través de una contraprestación económica.

El título de la serie hace referencia al juego de identidades y ficciones que llevan a cabo estos trabajadores para proteger su intimidad. Como una especie de “máscaras virtuales” que los disocia de su persona, un constructo de sí mismos como invención, para el desarrollo de su profesión, un personaje fingido que muta para adaptarse a las exigencias laborales o demandas de los clientes.

Fernando Bayona, "Burning Man" (Serie fotográfica: 'The life of the other'). Imagen cortesía de la Kir Royal Galley.

Fernando Bayona, “Burning Man” (Serie fotográfica: ‘The life of the other’). Imagen cortesía de Kir Royal Galley.

Esta serie es la continuación a la investigación que el artista inició hace 4 años, en el que caracteriza su trabajo por un estilo en que enmascara un fuerte componente crítico o social en el desarrollo de sus series fotográficas, en las que la narratividad e interconexión de las escenas es determinante para la comprensión de la historia general.

Por su parte, Erwin Olaf, también partícipe en la exposición, toma el cuerpo como objeto de deseo y negocio como tema de los vídeos que se muestran en la exposición, Rouge y Wet.

Rouge (2005) se basa en cómo existe mucha gente que juega con su sexualidad; es decir, se trata de un relato alucinógeno donde nada es casual. En el que la moda, la publicidad, el teatro y la televisión se tiñen de rojo: sangre y sexo. Un partido de fútbol surreal como metáfora de las relaciones humanas: competitividad, acoso, ambigüedad, violencia…

Erwin Olaf, "Rouge" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, “Rouge” (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, "Rouge" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, “Rouge” (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

En Wet (2005) la protagonista es una mujer mayor de una alta clase social que observa a un joven desnudo en la ducha. Al que toca con su mano el órgano viril del joven; ella se retiene y se va. Un video que no deja claro la relación entre ambos personajes… el título de la obra, el sonido del agua, y la candencia de su respiración, multiplican las posibles lecturas de la obra.

Erwin Olaf, "Wet" (vídeo). Imagen cortesía de la Kir Royal Gallery.

Erwin Olaf, “Wet” (vídeo). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Fernando Bayona, "At 7 pm" (Serie fotografías: "The life of the other"). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

Fernando Bayona, “At 7 pm” (Serie fotografías: “The life of the other”). Imagen cortesía de Kir Royal Gallery.

El balance de las galerías valencianas en ARCO

Galerías valencianas en ARCO, JustMad y ArtMadrid: del 19 al 23 de febrero
Balance expositivo

Entre la “patraña” del IVA y el continuo trajín de la gente, coleccionistas (medio millar en ARCO, según la organización), curiosos y público en general, las galerías valencianas que acudieron a las distintas ferias de Madrid no dieron abasto. A Mira Bernabeu, que tomó hace nueve años junto a Miriam Lozano el testigo de Pep Benlloch en Espai Visor, la sonrisa le delataba. El Museo Reina Sofía le había comprado la serie completa de 60 fotografías de Sergio Zevallos. “Estamos muy satisfechos”, dice ahora con más calma. Pasado el aluvión, prefiere no echar las campanas al vuelo. “No se puede hablar de señal de recuperación”. No al menos hasta que pasen “dos o tres años que confirmen este aire de mejora”.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

A Mira Bernabeu se le ve cauto, quizás atemperado el éxito de Madrid por la realidad de Valencia. “Este año las ventas han estado equilibradas entre coleccionistas nacionales y extranjeros”. Eso sí, valencianos, ni uno. “Los coleccionistas valencianos compran sólo pintura en ARCO, lo cual es un poco provinciano”. Entre eso y que “no ha habido propuestas arriesgadas”, salvo la “pieza de cristal de Dan Graham”, y sí “un alza de lo tradicional”, Mira Bernabeu prefiere seguir a lo suyo, que es pensar ya en la próxima feria de arte en Colonia.

UN ARCO “SÓLIDO”

Entre el “ARCO del cambio” y el “ARCO muy digno” se mueven Olga Adelantado, de la galería Luis Adelantado, y Rosa Santos. La primera dice que los coleccionistas españoles “se han movido este año”; vamos, que han empezado a comprar de nuevo. En su caso, obras sobre todo de Darío Villalba, Luis Gordillo y el joven Rubén Guerrero. “Se ha criticado de ARCO que ha sido más tradicional, pero a mí me ha parecido más sólido”, remacha Olga. Rosa Santos se mostraba igualmente contenta: una de sus artistas, Andrea Canepa, había obtenido el Premio a la Joven Artista Revelación, lo cual ha supuesto la adquisición de obra para el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles. DKV Seguros también compró obra de Greta Alfaro.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

“Me han comprado los coleccionistas españoles que suelen hacerlo”, principalmente obra de Xisco Mensua y Chema López. Lo que a Rosa Santos le seguía causando extrañeza era el confuso asunto del IVA. “Nos ha afectado de manera negativa, porque mucha gente, incluidos periodistas, siguen pensando que aplicamos el 10%, incluso había gente que alucinaba cuando le hablábamos del 21%”. Graciela Devincenzi, de Alba Cabrera, presente en ArtMadrid con One Project del artista Rubén Fuentes, subraya que la mal explicada bajada del IVA hace quedar al galerista como “el malo de la película”. Al ser únicamente el artista quien puede aplicar ese 10% en la venta de su obra, a las galerías “incluso nos puentean”, sostiene Devincenzi, todavía recuperándose del inmenso trajín ferial.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

LA AUSENCIA DE CONSUELO CÍSCAR

Vicente García, de Vali30, vuelve de ArtMadrid con una “impresión buena”. La Casa de Cristal del Centro Cibeles fue testigo de largas colas para entrar. Hasta un total de 20.000 visitantes. Vicente García vendió sobre todo obra de Antonio Gadea, Manolo Páez y Equipo Crónica. Lo del IVA no le parece crucial. “Es importante en las subastas y, sin duda, en ARCO, porque allí la compra es institucional”. Más importancia le da al hecho de que Madrid sea una ciudad “mucho más abierta que Valencia”, donde todos los que pasan por allí se sienten “cómodos” y alejados del “localismo” que observa tanto en Valencia como en Barcelona.Ismael Chappaz, que junto a Juanma Menero lleva la galería Espai Tactel, ha vuelto de JustMad “muy bien para la época en que estamos”. Los primeros días no paraban de descolgar obra de su stand, vendiendo principalmente piezas de David Méndez Alonso, Antonio Fernández Alvira y Javier Palacios. Del IVA dice que es “un desastre” que no se resolverá hasta que no haya una Ley de Mecenazgo. Y le extrañó no ver a la directora del IVAM Consuelo Císcar, que estuvo presente la pasada edición, cuando directores como Manolo Borja-Villel, del Reina Sofía, visitan “todos los años” la feria.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

“PEQUEÑA RECUPERACIÓN”

De “patraña” califica Juan Cárdenas, de Kir Royal, lo del IVA, aunque piensa que el problema de fondo del mundo del arte no es ése: “La mayoría de galerías no sale fuera, cuando lo importante sucede en Nueva York, Londres y ahora China, que tras abrirse al exterior es un país de oportunidades”. Él ha vendido en JustMad obra de Keke Vilabelda y Fernando Bayona. “Los coleccionistas se han animado, dejando atrás esa mala de conciencia por comprar en tiempos de crisis”. Nacho Agrait, de Punto, piensa que hay una “pequeña recuperación”, a pesar de la “confusión” creada por la bajada del IVA: “Ha sido un parche mal puesto”.

Vicente Benlliure, de la galería Benlliure, estuvo en ArtMadrid y vio “algo más de alegría que otros años”. No se vende como hace seis o siete, pero sí “mejor que hace dos años”. En su caso, obras sobre todo de Manolo Valdés, Carmen Calvo o Chillida. Trinidad Hernández, de la galería Del Palau, habla de “trampa” del IVA y se queda con los contactos adquiridos en ArtMadrid. Julián Romero, de Trentatres Gallery, que acudió al Just On Paper de JustMad con las artistas Henrike Scholten y Raquel Carrero, regresa igualmente ilusionado con su participación en la feria por los contactos logrados: Feria de Estrasburgo y Swab de Barcelona. Las galerías valencianas, incluidas PazyComedias (JustMad), Aural de Alicante y Cànem de Castellón (ARCO), regresan pues con buenas sensaciones, a pesar del viento desfavorable de la crisis ¿amainando? y el mareo de una pésimamente explicada bajada del IVA. Habrá que seguir remando.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Salva Torres

Hablar del tiempo, para empezar a hablar

XIII Concurso Internacional Encuentros de Arte Contemporáneo
Museo de la Universidad de Alicante
C/ Colonia Santa Isabel, s/n. Sant Vicent del Raspeig (Alicante)
Hasta el 23 de diciembre de 2013

Es habitual, en esos momentos en los que no se sabe qué decir, hablar del tiempo. Lo hacemos subidos en ascensores, con vecinos o esperando para usar un cajero electrónico. Es una manera de llenar el vacío que se ha instalado en las relaciones humanas de proximidad, pero también es una forma de no entrar en conversaciones de mayor calado que podrían incomodar a nuestro fugaz interlocutor o podrían incomodarnos a nosotros mismos. ¿Quién no se ha bajado de un taxi arrepentido de haber abierto la boca o lamentando que el conductor no la hubiera mantenido cerrada? Por aquello de ser prudentes, tratamos de evitarnos a la larga la molestia de salir a la calle con chaleco antibalas… pero a fuerza de hablar del tiempo, se constata que algo está pasando: año tras año vemos como el verano se prolonga casi hasta diciembre, mientras que después el invierno se resiste a dejar paso a la primavera. Agudamente muchos persisten en aseverar que se trata del cambio climático, que a base de anunciar su advenimiento por fin a llegado, se ha hecho real y podemos constatar sus efectos. Durante un tiempo muchos lo creímos así. Es evidente que el modelo económico que se implantó a partir de las revoluciones industriales ha ido progresivamente incrementando su presión sobre los recursos naturales, a la vez que la generación de residuos ha crecido de un modo exponencial. El deseo de un lucro incesante, la ambición desbocada, ha logrado extender ese sistema económico prácticamente a todo el mundo y sus consecuencias se ponen de manifiesto de múltiples maneras, también causando efectos en el clima.

Tras años de preocupación por los asuntos medioambientales, parece que por fin hemos logrado entender lo que está sucediendo: no se trata de un proceso de cambio climático, es en realidad un cambio de régimen político! Todos los indicadores lo constatan, prácticamente no hay margen de error, hemos pasado de un sistema democrático a una República Bananera y, claro, ahora nos corresponde un clima tropical.

Octavio Paz describía una situación en la que puede que debamos mirarnos: “(…) Durante más de un siglo América Latina ha vivido entre el desorden y la tiranía, la violencia anárquica y el despotismo. Se ha querido explicar la persistencia de estos males por la ausencia de las clases sociales y de las estructuras económicas que hicieron posible la democracia en Europa y en los Estados Unidos. Es cierto: hemos carecido de burguesías realmente modernas, la clase media ha sido débil y poco numerosa, el proletariado es reciente. Pero la democracia no es simplemente el resultado de las condiciones sociales y económicas inherentes al capitalismo y a la revolución industrial. Castoriadis ha demostrado que la democracia es una verdadera creación política, es decir, un conjunto de ideas, instituciones y prácticas que constituyen una invención colectiva. La democracia ha sido inventada dos veces, una en Grecia y otra en Occidente. En ambos casos ha nacido de la conjunción entre las teorías e ideas de varias generaciones y las acciones de distintos grupos y clases, como la burguesía, el proletariado y otros segmentos sociales. La democracia no es una superestructura: es una creación popular. Además, es la condición, el fundamento de la civilización moderna. De ahí que, entre las causas sociales y económicas que se citan para explicar los fracasos de las democracias latinoamericanas, sea necesario añadir la falta de una corriente intelectual crítica y moderna (…)” [1]

La desaparición progresiva de la amplia clase media española es uno de los indicadores que advierte de las transformaciones sociales y políticas que pueden tener lugar a medio y largo plazo, son tan semejantes a las causas indicadas tiempo atrás por Octavio Paz para describir la situación de otro continente, que debería servirnos al menos como señal de alarma. Las formas de componer y descomponer son las que son, y los “arquitectos” del orden global tienen nombres y apellidos; poco queda a la improvisación.

La fuerza implícita y explícita que arremete contra la educación, la cultura, los docentes, los creadores y sus gentes responde a la voluntad de filtrar en la consciencia colectiva ideas de desconfianza y demérito hacia estos ámbitos. Una sociedad poco formada es más manipulable, pues dispone de menos recursos para constituir juicios críticos acerca de los acontecimientos e inevitablemente su oposición a las imposiciones del poder será menor.

El arte contemporáneo lleva implícita en muchas ocasiones la enunciación de las distorsiones sociales y políticas de su tiempo, aunque no siempre gusta el reflejo que nos devuelve ese espejo. Un recorrido por los trabajos seleccionados para esta edición de Encuentros de Arte Contemporáneo (EAC) es un modo útil de navegar entre diferentes lenguajes y sensibilidades artísticas que a veces son miradas íntimas, formas de belleza subjetiva o realidades estéticas, mientras otras son ejercicios de prospección, signos sociales del presente o pulsos con la realidad. Para 2013 el jurado convocado ha designado a veinticuatro seleccionados, entre los que se encuentran significativos nombres del nuevo panorama artístico junto a otros de prometedora trayectoria. Procedemos a realizar un rápido recorrido a través de sus trabajos.

Vista general de la exposición en el MUA

Vista general del XIII Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo en el MUA

Elssie Ansareo (México D.F., 1979) realiza mediante la práctica del archivo su proyecto “El observatorio”, una revisión del concepto de histeria utilizado en demérito de la mujer en el siglo XIX. En sus imágenes, voluntariamente teatralizadas, son figuras masculinas las que muestran todo un catálogo de cuerpos en tensión, que reproducen el conocido arco de la histeria como síntoma de esta patología que se ve simbólicamente trasladada de género, queriendo inquietar al espectador.

Rosana Antolí (Alcoy, 1981) viene desarrollando a través del dibujo y el vídeo una definida línea de trabajo que recurre a los instintos, a la animalidad del ser humano, como resorte para conectar con nuestros orígenes y volver a un “yo” primitivo que la sociedad ha ido progresivamente constriñendo. “My animal dance” pone en contacto las formas de ser más instintivas, entre las que se encuentran la atracción física y el impulso sexual, en una búsqueda de nosotros mismos alejados de los hábitos civilizados y los buenos modales como síntoma de ruptura con lo establecido.

Rosana Antolí. Zorrismos en rojo, 2011. Imagen cortesía del MUA

Rosana Antolí. Zorrismos en rojo, 2011. Imagen cortesía del MUA

Fernando Bayona (Linares, 1980) construye cuidadosamente imágenes que podrían ser el fotograma de un film. Sus fotografías van cargadas de referencias literarias que el espectador puede desentrañar o construir un relato propio a partir de las mismas. Su carga estética es sólo una máscara que reserva un alto contenido crítico. “What never was” es una de las tres series que componen el proyecto Hidden cycle, que se nutre de “La divina comedia” de Dante para hacer una libre interpretación de los sistemas autoritarios ocultos tras la idea de estado del bienestar y los resortes opresores del poder.

Los trabajos de Pablo Bellot (Alicante, 1976) son la sucesión coherente de una práctica artística que ha dirigido el foco hacia un aspecto de la realidad que, encontrándose en el epicentro de la civilización occidental, nos remite a los extrarradios de la condición humana. Su proyecto “Caminante” abunda en la idea de precariedad forzada como estado vital que convierte a toda una generación –mas bien a varias- en muertos vivientes, en seres excedentarios sin futuro ni posibilidad de presente (aquí y ahora).

Vista

XIII Concurso Internacional Encuentros de Arte Contemporáneo en el MUA

Hélène Duboc (Rouen, 1984) parte del caucho sintético para crear piezas de marcado carácter industrial, tanto por el material empleado como por las referencias a las que alude en su base teórica. Los cambios en la localización mundial de los puntos de producción han generado en nuestro entorno la proliferación de espacios fabriles abandonados, convertidos en templos para la memoria laboral de una época que se ha desvanecido como parte del mismo espejismo que los creó. Su representación y su archivo por parte de la artista contribuye a reforzar la idea de espacios en suspensión.

Ana Esteve (Agres, 1986) recurre al presente y a sus referencias personales más directas para enunciar mediante sus trabajos en vídeo algunas de sus preocupaciones, que son realmente las preocupaciones compartidas por una gran mayoría. “Bad romance”, “Futuro inmediato” y “Olimpiadas” sirven al espectador como toma de contacto con la realidad de un modo directo: el futuro, la incertidumbre, las catástrofes y los conflictos de identidad son los hilos con los que se tejen unas narraciones que no ofrecen la solución pero indican algunas de las encrucijadas del momento.

Cristina Fernández (Alicante, 1974) aborda con su proyecto “Paso de gigantes” la tarea de realizar una cartografía visual de lugares de la geografía española en los que la falta de recursos, o la mala gestión de los mismos, ha conducido al abandono de obras públicas iniciadas. Estructuras de hormigón que han pasado a formar parte del paisaje a partir de su invasión, desbordando el equilibrio previo. Puede que la inconsecuencia y la escasa repercusión de responsabilidades políticas sobre la gestión pública se encuentre en el trasfondo de situaciones como las aquí documentadas.

Chus García-Fraile (Madrid, 1961) con “A matter of faith” toma como punto de partida el cuestionamiento de las ideologías políticas y su paralelismo con las doctrinas religiosas. Para ello interviene lampadarios, introduciendo velas que componen los colores de las banderas de los países del G20. Según indica la artista, una de las concepciones de Feuerbach sobre la religión señala que el hombre crea un Dios ante el cual se subordina. Una relación que es asimilable al capitalismo: el hombre crea el capital y este lo domina.

Cayetano García Navarro (Alicante, 1973) parte de la premisa de no pretender realizar un análisis teórico del paisaje mediante su trabajo fotográfico, sino acercar al espectador a sus propias vivencias y experiencias a través de sus imágenes. “Walking around the nature” muestra espacios naturales idílicos en los que la imagen se ve sometida a una vibración que la desdibuja, a la vez que la acerca a una idea emocional del entorno, alzando ese instante a la categoría de recuerdo palpitante.

Cayetano García

Cayetano García. Walking Around The Nature. 2013. Imagen cortesía del MUA

Carlos García (Elche, 1978) presenta, tras sus trabajos de graffiti técnico, un proyecto en el que la pintura definitivamente se libera del bastidor y salta del muro. “50.000 gr.” da título a un conjunto de piezas tridimensionales como resultado de la superposición de capas de material en un proceso en el que el tiempo juega su papel. La idea de instantaneidad, de inmediatez, se pone en crisis al enfrentarnos a estas obras, convertidas en alegatos de la consistencia informe que define tantos ejercicios de construcción social y personal urgidos por la fugacidad del tiempo.

Carlos García Peláez. 7 kilos de acrílico. 78 x 52 x 50 cm. Imagen cortesía del MUA

Carlos García Peláez. 7 kilos de acrílico. 78 x 52 x 50 cm. Imagen cortesía del MUA

Cuando el Senado de la antigua Roma decretaba la Damnatio Memoriae se procedía a eliminar cualquier elemento o inscripción que recordara a él. Olalla Gómez (Madrid, 1982) se apropia de esta referencia y la trae al actual contexto sociopolítico, borrando simbólicamente las imágenes representadas en las monedas de uno y dos euros. En el centro de las mismas introduce frases y pronunciamientos ciudadanos con los que el cuerpo social reclama un lugar central en la economía con una presencia no mediada.

Damnatio Memoriae. Olalla Gómez. 2013. Imagen cortesía del MUA

Olalla Gómez. Damnatio Memoriae (fragmento). 2013. Imagen cortesía del MUA

Olalla Gómez. Damnatio Memoriae, 2013. Imagen cortesía del MUA

Olalla Gómez. Damnatio Memoriae, 2013. Imagen cortesía del MUA

Olalla Gómez.Damnatio Memoriae, 2013. Imagen cortesía del MUA

Raúl Hevia (Santander, 1965) ha realizado un particular ejercicio de extroversión, escribiendo día a día un diario personal sobre muros y espacios públicos. “Lost year’s words” convierte el paisaje y el territorio en el soporte sobre el que el autor comparte reflexiones y sentimientos, haciendo que se produzca una relación singular entre ambos que deriva en una relectura del paisaje. El resultado son dípticos de imágenes que se componen de la escritura y el paisaje, como resumen vital de todo un año.

Marla Jacarilla (Alcoy, 1980) mantiene en sus trabajos una especial relación con la creación literaria. “Apropiación de principios” es una pieza en la que a partir de una reflexión del escritor Enrique Vila-Matas acerca de la importancia de las primeras frases de una novela, la artista recopila los 38 libros de ficción que posee para extraer 38 posibles maneras de comenzar una novela. “Aplicar estrategias ajedrecísticas en el campo del arte y esperar a ver qué pasa” es un trabajo en vídeo que plantea algunas cuestiones acerca de la difícil profesionalización del artista emergente.

Claudia Martínez (Catamarca, 1966) lleva a cabo con “Desborde” un ejercicio metafórico de la fragilidad de lo cotidiano. La composición múltiple de las cosas y la levedad del equilibrio que sustenta el orden natural y orgánico son aspectos en los que incide esta maleable instalación que, partiendo de pequeños fragmentos de material alambrado, se expande adaptándose al espacio como un organismo vivo y autónomo. El proceso de trabajo colaborativo de una veintena de personas, para hacer posible su materialización, sirve para resignificar algunos valores comunitarios.

Vista de la exposición

Claudia Martínez. Desborde (fragmento). 2013. Imagen cortesía del MUA.

Cuando pensamos en arte recurrimos habitualmente a la imagen de la exposición, pero generalmente se pasa por alto los procesos de investigación y documentación que el artista debe realizar antes de la formalización de la obra. Esa carencia queda igualmente patente en la distribución de recursos económicos, casi siempre destinados a la exhibición, obviando la necesidad de apoyo en las fases previas. Ángel Masip (Alicante, 1977), con su proyecto, genera un contexto propio que introduce la investigación plástica en el espacio expositivo, mostrando un fragmento del desarrollo de la propia práctica investigadora.

Rosell Meseguer (Orihuela, 1976) aborda la temática del espionaje, recuperada del período de la Guerra Fria, que adquiere actualidad a partir del envenenamiento y muerte del espía Litvinenko en Londres o el caso Snowden. “OVNI Archive” es una recopilación realizada por la artista a partir de imágenes, recortes de prensa, documentos, libros y otros materiales que ponen en relación aspectos de la Guerra Fría con características de la actual crisis socioeconómica. Una especie de cinta sin fin en la que el movimiento es una ficción que garantiza que todo cambia para que nada cambie.

Diego Opazo (Santiago de Chile, 1966) engloba bajo el título de “Movimiento natural de los hechos” una serie en desarrollo de vídeos, entre los que se encuentran “Tíber” y “7:59”. Son trabajos que ponen el acento en hechos cotidianos con los que convivimos y que, a fuerza de repetición, nos pasan inadvertidos. Para reforzar formalmente la idea de eterno retorno nos muestra planos fijos en los que el movimiento viene determinado por los agentes naturales y humanos o por la interacción de ambos.

Diego Opazo Cousiño. Imagen cortesía del MUA

Diego Opazo Cousiño. Imagen cortesía del MUA

Juanma Pérez (Priego de Córdoba, 1970) apuesta por la arteficción con su “Geografía e historia de un lugar”. Si bien la geografía y la historia se ocupan de definir física y temporalmente la realidad de un lugar, el artista se ha propuesto la creación de un atlas emocional probablemente empujado por la imposibilidad sobrevenida de habitar este espacio y este tiempo. El ser humano dispone de la capacidad de imaginar, de proyectar para hacer posible lo inimaginable y lograr así objetivos con los que otros ni tan siquiera soñaron.

MP & MP Rosado (San Fernando, 1971) parten de una poesía de Walt Whitman para desarrollar su proyecto “Contengo multitudes”. A la vez que nos asemejamos a los otros, que nos disolvemos entre la masa, podemos llegar a entrar en contradicción con nosotros mismos –tal es nuestra naturaleza-, pues en ocasiones somos capaces a abrazar una idea mientras llevamos a la práctica la contraria. Los hermanos Rosado llevan a cabo una exploración del cuerpo y el espacio público desde una experiencia de fragmentación.

Julio Sarramián (Logroño, 1981) busca una nueva visión de la naturaleza a partir de su proyecto “Naturaleza hiper-transfronteriza”. Tomando como base la sencillez con la que el individuo puede acceder a la información y a la tecnología, el artista plantea una reflexión acerca de la forma paradigmática de entender el paisaje y el territorio de un modo transfronterizo. La experiencia virtual que nos garantizan herramientas como Google Earth han modificado nuestra configuración mental del espacio y la distancia.

Julio Sarramián. Naturaleza hiper-transfronteriza. 2013. Imagen cortesía del MUA

Julio Sarramián. Naturaleza hiper-transfronteriza. 2013. Imagen cortesía del MUA

Las “vídeo-acciones” de Saúl Sellés (Alcoy, 1986) surgen de la investigación alrededor de los estímulos que relacionan el deporte y la competición con los ideales estéticos y el culto al cuerpo, así como el papel entre narcisista y voyeur que cumple el espectador como parte de ese entramado. El propio artista, convertido en ejecutor, desarrolla lo que él denomina un espectáculo de seducción que se acompaña de “partituras de performance”, conformadas por dibujos vectoriales.

Saúl Sellés. Imagen cortesía del MUA

Saúl Sellés. Imagen cortesía del MUA

Ion Sobera Ochoa de Ocariz (Bilbao, 1977) presenta su serie fotográfica “Viaje a ninguna parte”. Se trata de un trabajo con el que el artista pone en cuestión la constante tutela que, durante tanto tiempo, hemos recibido como individuos pertenecientes a una sociedad y a un determinado modelo social. La irrupción de la crisis en nuestras vidas ha significado la necesidad de revisar esas señales, de ponerlas en cuestión y abordar la necesidad de trazar nuevos caminos desde una lógica de los acontecimientos y las necesidades.

Mirimari Väyrynen (Helsinki, 1976) profundiza en los temas medioambientales para presentar al espectador una problemática global, con causas locales pero efectos que se desplazan sin atender límites ni fronteras. Pinta paisajes de bosque a base de capas que laboriosamente va superponiendo, hasta lograr unas imágenes vibrantes que interpreta como autorretratos. Para sus instalaciones emplea árboles naturales, madera quemada y ceniza, entre otros elementos para activar la conciencia del espectador.

Mirimari Väyrynen. Imagen cortesía del MUA

Mirimari Väyrynen. Imagen cortesía del MUA

“Estado de conservación” representa la apuesta de Salvi Vivancos (Alicante, 1977) por formatos y técnicas fotográficas y cinematográficas que renuncian al digital para dirigir la atención a los medios para fijar la imagen empleados por los pioneros de los siglos XIX y XX. El resultado son trabajos contemporáneos filmados mediante formas y en soportes desactualizados con los que pretende visibilizar la necesidad de conservar la memoria fílmica. En este caso simula el proceso de deterioro físico de la película.

“(…) El tiempo, ese gran saqueador, nos roba continuamente; pero una cosa es que nos desvalijen a lo grande y envejecer con la conciencia de haber tenido una vida plena, y otra que nos quiten todos los días pellizquitos miserables de cosas que ni siquiera hemos vivido. El infierno de nuestros contemporáneos se llama insipidez. El paraíso que buscan, plenitud. Los hay que viven y los hay que duran” [2]

Vista general del XIII Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo en el MUA

Vista general del XIII Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo en el MUA

José Luis Pérez Pont

[1] Paz, Octavio. Tiempo nublado. Seix Barral, Barcelona, 1983.

[2] Bruckner, Pascal. La euforia perpetua. Sobre el deber de ser feliz. Tusquets, Barcelona, 2001.

María Magdalena resucitada

María Magdalena. Apostola Apostolorum

Kir Royal Gallery

C / Reina Doña Germana, 24. Valencia

Hasta el 15 de mayo

No hay nada como detenerse a pensar por unos instantes acerca de algo incuestionable, apelmazado por el paso del tiempo y los prejuicios ideológicos, para descubrir riquezas insospechadas. Para ello, uno ha de estar dispuesto a vencer sus propias defensas; ésas que le mantienen a resguardo de la duda. Tomemos, por ejemplo, la religión. Quienes la profesan a machamartillo, defienden una serie de postulados canónicos. Quienes la repudian, se sirven de la ironía para reírse de tamaña ilusión en tiempos de placeres mundanos. Quienes se mueven por la cuerda floja de la vida, ya no lo tienen tan claro. Como es el caso de Carlota Loveart, comisaria de la sugerente exposición María Magdalena. Apostola Apostolorum, que la galería Kir Royal de Valencia exhibe estos días, patrocinada por Digital Media Art Consultants.

“Me acerqué a María Magdalena desde la curiosidad y desde la agnosticidad, deseando saber más de una figura que se nos ha mostrado desde sus orígenes distorsionada”. Distorsionada por esa interpretación canónica del texto bíblico, porque una lectura más atenta dice de María Magdalena cosas bien distintas. Que es lo que Carlota Loveart ha tratado de hacer con esta exposición, en la que nueve artistas ofrecen una visión contemporánea de tan controvertida mujer. “Es una mujer adelantada a su tiempo, una Rosa de Luxemburgo”, destaca su comisaria.

Antonio Segura. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

Antonio Segura. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

Con el fin de “resucitar” su figura, reducida a simple prostituta, Carlota propuso a Fernando Bayona, Cristina Otero, Helena Segura-Torrella, Mónica de Juan, Antonio Segura, Cova Valdueza, Francisco Mas, Jordi Cervera e Intimidad Romero, una reinterpretación actualizada de la santa cristiana. Nueve fotografías que vienen a poner el acento en la sexualidad, el enigma, la pasión y el atractivo de una mujer que cumplió un “papel fundamental en la fundación de la Iglesia católica como institución”.

Carlota Loveart va más allá. En su afán por buscar a la “sucesora de Jesús y no la meretriz de la Iglesia”, la comisaria explica que María Magdalena “es la primera persona que tuvo contacto con el Jesús resucitado y, por tanto, depositaria de la revelación”. Y agrega: “Si se le hubiera dado desde el minuto cero la importancia y el papel que le correspondió, la Iglesia no se hubiera edificado en torno a Pedro, se hubiera hecho en torno a la figura femenina y, por lo tanto, no hablaríamos de Patriarcado en la Iglesia”. Lo cual le lleva a rematar: Sin duda la historia de la Iglesia como institución  hubiera sido otra”.

Jordi Cervera. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

Jordi Cervera. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

María Magdalena, en tanto “apóstol de los apóstoles”, que revela el propio título de la exposición, cumplió con el papel “tan importante” de “reagrupar a los discípulos en la misión de predicar”, amén de ser el discípulo que “se asemeja a su maestro”. Y aquí Carlota cita a Santa Teresa: “Jesús nos ha defendido en la persona de María Magdalena”.

 

Los nueve artistas de la exposición vivieron como un reto apasionante reflejar en su obra tan controvertida figura. El arte y la religión dándose la mano, en ese esfuerzo por ir más allá de lo evidente. Como apunta Carlota, “siempre ha existido una estrecha relación”, desde el Arte Sacro “que busca el ensalzamiento de lo religioso”, a ese otro discurso “más crítico” con “determinados comportamientos de las religiones, donde no siempre se busca el escándalo, pero sí la denuncia”. Tal y como sucede en María Magdalena. Apostol Apostolorum, a través de nueve imágenes y un escrito de Alejandro Palomas que retratan a esa mujer de “atrevido discurso, voz poderosa, insistente y valiente”. MM o más madera en la caldera para la reinterpretación de los textos canónicos.

 

Intimidad Romero. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

Intimidad Romero. Exposición María Magdalena. Imagen cortesía de Kir Royal

MARIA MAGDALENA, POR SUS AUTORES

Fernando Bayona: “La prostitución que evoca la figura de María Magdalena tiene que ver con los deseos más oscuros y profundos del ser humano, y que mediante el intercambio monetario se hacen realidad. Mi obra ‘Circus Christi’ habla del circo, show, merchandising, montado en torno a Jesucristo”.

Antonio Segura: “Para mí fue un reto, que me ha permitido adentrarme en la figura de María Magdalena y conocer a la mujer. En este sentido, pienso que en cada mujer hay una María Magdalena. Una mujer adelantada a su época: un símbolo”.

Mónica de Juan: “Yo siempre la he asociado a la mujer de Jesucristo. He intentado retratar a una mujer de vida alegre, que no prostituta, que disfrutaba de los bienes materiales de la vida. Y, traída a lo contemporáneo, como una mujer sofisticada, instruida y soltera”.

Cristina Otero: “Es una figura misteriosa, que cambió su vida para seguir a Jesús. En mi autorretrato he mezclado lo terrenal de la sangre con lo divino de la cruz. Y, mediante el llanto, he tratado de reflejar su esperanza por la resurrección de Jesús y la desesperación de esa mujer porque una parte de sí misma se ha marchado”.

Helena Segura-Torrella: “La relación entre María y Jesucristo la imagino carnal y espiritual, de mutuo entendimiento. Por eso mezclo lo físico, junto a lo ingrávido de las palomas y del huevo rojo. El César dijo: ‘Creeré la resurrección de Jesús cuando este huevo sea rojo’. Y lo aproveché para incluir ese rojo tan presente en mi obra.

Francisco Mas: “Intenté verlo todo desde mi perspectiva atea, tal y como me lo explicaron en el colegio. Y yo entonces lo asocié al despertar sexual, que iba ligado a las dos Marías juntas, sin darle más vueltas”.

Cova Valdueza: “Pensé en una mujer bella, exótica y muy diferente. Por eso elegí una María Magdalena de color, recreando una atmósfera de lujo y lujuria, y en cuya mirada se pudiera ver un antes y un después. Busqué reproducir una MM de unión, que no te obligara a tomar parte, y que te llevara a quien produjo esa revolución: Jesucristo”.

Jordi Cervera: “Se trata de una figura femenina intoxicada en algunos aspectos por cierta tradición masculina, que al mismo tiempo refleja al ser humano con mucha claridad. Para mi obra pensé en el velo, en esa fina capa de niebla turbia que nos imponemos y nos imponen durante toda nuestra existencia”.

Intimidad Romero: “Caí en la cuenta de que hoy, de estar viva María Magdalena también tendría su perfil en Facebook, así que me dije: ‘yo también puedo ser María Magdalena’. Y acabé por decidirme por la foto más atrevida que jamás he expuesto sobre mí, tal vez como lo hubiera hecho MM sin su ‘Leonardo’”.

 Salva Torres