Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)
Lunes 16 de marzo de 2020

Habituados a cuestionarnos y a convivir con nuestras incertidumbres –no solamente cotidianas–, nuestros respectivos proyectos se materializan, en numerosas ocasiones, a través del gélido teclado y la baja temperatura tras la lente, reconvirtiendo la escarcha instrumental en vibrante, cálido y háptico territorio de la imaginación. Son días convulsos e inusuales y el mundo de la cultura sigue más activo que nunca.

A pesar de vernos confinados y, oficialmente, alarmados, y contemplar cómo las dubitaciones se instalan con notable intensidad en nuestro fuero sacramental, el pensamiento y la creatividad –y por qué no, la bienvenida ironía– nos atemperan frente a la perturbación y a ellos nos asimos.

En consecuencia, desde MAKMA, tras una primera y fecunda toma de contacto, proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos –ya desde el hogar– la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo prevés afrontar tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevarás a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA R. LEIVA (ARTISTA Y COEDITORA DE TAPAS DURAS | VALÈNCIA)

Fotografía: Kora Leiva.

1) En casa, con mi hija, que desde hacía meses vivía fuera. Aprovechando el reencuentro para una convivencia más madura. Del taller me he traído el ordenador, un cuaderno y una caja de lápices; con esto pienso sobrevivir.

2) Pues como inmediato veo la oportunidad que se nos brinda para desacelerarnos, para replantearnos nuestros modos, nuestras relaciones, nuestro consumo, nuestra relación con nosotros mismos… A medio y largo plazo se me oscurece un poco más el panorama; solo espero que como sociedad aprendamos algo, y que desde los gobiernos se prioricen las necesidades y el bienestar de los ciudadanos cuando toque salir de la crisis económica que va a venir.

3) De momento estoy encantada. La verdad es que hasta me da un poco de vergüenza decirlo, pero afronto la reclusión con mucha calma y optimismo, muy ajena a la histeria de algunas personas. Tengo muchos libros por leer: ‘Vértigo’, de Eugenia Ginzburg, con el que no avanzaba por falta de tiempo, ahora lo estoy devorando. También he empezado un ‘Diario de los confines’, a modo de cuaderno de artista: imagen+texto. Quiero enfocarme también en los proyectos fotográficos que tengo empezados, sola y con Tapas Duras. Retomar la meditación. Cocinar y ver pelis con Kora… ¡Hay tanto para hacer!

4) Ante la psicosis y el consumo descontrolado, reivindico el uso del bidé y la vuelta al pequeño comercio de alimentación, conversaciones pausadas y empezar a gestar ideas para reinventarse.

ANA SERRATOSA (DIRECTORA DE LA GALERÍA ANA SERRATOSA | VALÈNCIA)

1) Estamos en València, en casa, sin salir y sin dejar de ver las noticias, conmocionados por la situación en que se encuentra el país, nada más cercano a esas películas de ciencia ficción que tantas veces hemos visto. La realidad supera la ficción.

2) Creo que esta situación nos ha sacado de nuestra zona de confort y nos plantea otra forma de vivir, de relacionarnos, de trabajar y de sacrificarnos para un bien de orden superior. En definitiva, nos va a ayudar a estar más pendientes de los otros que de nosotros mismos. Esto va a ser aplicable a todos los niveles, no solo el familiar, sino también en lo cultural y económico.

El aspecto político es algo que está quedando en evidencia cuando estos anteponen sus intereses a los de la comunidad.

3) Nosotros estamos en casa y, gracias a Dios, estamos siempre ocupados: con cosas domésticas, avanzando en temas de la galería o dedicando más tiempo a los hijos que aún tenemos en casa.
Ese libro que siempre empezaba a leer, pero te vencía el sueño, ahora tienes el tiempo para hacerlo. Esas películas pendientes, esas fotos que llevan años pidiendo ser ordenadas y clasificadas dadas por artistas y museos…

4) Se me ocurre decir la famosa frase de “no hay mal que por bien no venga”. Tenemos un reto personal: saber aprovechar este tiempo que antes lo dedicábamos a hacer vida social y a viajar por temas de trabajo o de ocio.

ANTONIO ARIÑO (VICERRECTOR DE CULTURA E IGUALDAD DE LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro hoy (sábado 14 de marzo) en casa, practicando el refugio solidario: reducir contactos para evitar contagiarme y contagiar.

2) El escenario inmediato será aprovechar para leer, escribir, compartir las tareas de casa. Al mismo tiempo, pensar cómo podemos producir cultura desde la Universitat online y en red. Esta situación nos debe hacer redefinir nuestras maneras de crear y difundir cultura.

Sin pretender magnificar la experiencia actual, tiene un carácter histórico de acontecimiento inédito y, por tanto, intuyo que vamos a cambiar bastantes cosas. La primera es nuestra experiencia común de humanidad.

Va a poner a prueba nuestras capacidades de organización, nuestras instituciones y, sobre todo, entiendo que debería producir un salto cualitativo hacia las potencialidades de la sociedad digital en todos los terrenos.

Pero también está revelando la cara oscura de cada ser humano: irresponsabilidad, acaparamiento primario, etc.

3) Lecturas tengo tantas pendientes que no las agotaré. Me interesa acabar ‘The Reinvention of Humanity’ (Charles King). Pero, sobre todo, he de aprovechar para sacar adelante un compromiso editorial que tengo, una nueva Sociología de la cultura. Ahora tengo claro cómo comenzará: tratará de los comportamientos ante esta pandemia.

Lo que me resultará más difícil es tener voluntad para hacer ejercicio.

4) Estamos ante una oportunidad para redefinir prácticas de convivencia a distancia y de organización social para seguir defendiendo y ampliando derechos.

ELIA BARCELÓ (ESCRITORA | INNSBRUCK, AUSTRIA)

1) Estoy en Innsbruck (Austria), donde vivo la mitad del año o algo más. Tenía billete para irme a España –a empezar la otra mitad del año– la semana que viene, pero por obvias razones, nos quedaremos aquí. Esta mañana las fronteras de Austria han quedado definitivamente cerradas y se nos ha pedido que no salgamos de casa más que para compras imprescindibles de supermercado o farmacia o para ayudar a alguien que no puede solo.

Estamos bien y, como tenemos mucho trabajo y estamos acostumbradísimos a trabajar en casa, la verdad es que no notamos demasiado el cambio, salvo que nos gusta salir a dar largos paseos, y eso, de momento, no puede ser. Resulta curioso cómo el silencio lo ha invadido todo, ahora que casi no circulan coches y no hay movimiento de personas.

2) Como soy terriblemente optimista, creo que vamos a sacar unas cuantas cosas buenas de esto. Lo peor, lógicamente, va a ser la terrible crisis económica que nos va a afectar a todos, y con todos me refiero a una escala global, planetaria; pero eso quizá sirva, también, para que nos demos cuenta de que ese camino en el que nos habíamos metido –la locura capitalista, neoliberal, de privatización de todo y de amasar dinero– no es el más adecuado. Yo creo que todos vamos a volver a apreciar la solidaridad, la ayuda mutua, el valor de la compañía, de lo bonito que es poder charlar con otras personas cara a cara, caminar juntos, cocinar juntos… Creo, también, que muchas personas van a notar que estar en casa también tiene sus cosas buenas, que estar solo con uno mismo sirve de mucho, que leer es una excelente opción (porque no se puede estar días y días viendo series y jugando a videojuegos).

Pienso que otra consecuencia será que muchos empresarios verán que el teletrabajo funciona, que no es necesario tener a los empleados físicamente presentes. Eso ahorrará mucho tiempo a muchas personas que pasan un tercio de su vida en transportes públicos y ahorra muchas emisiones nocivas que aumentan la polución. De ese modo, nuestra vida se hace más vivible. También nos hemos dado cuenta, como sociedad, de que si bajamos el ritmo de producción fabril, mejoramos el equilibrio ecológico de nuestro planeta. Y hemos visto algo muy importante: que hay que invertir en educación e investigación si queremos tener profesionales preparados que puedan sacarnos de situaciones como la de esta pandemia. No podemos ahorrar en nuestro futuro, como han hecho muchos gobiernos, reduciendo las subvenciones y todo lo que es público. Otra cosa fundamental que estamos viendo es la resiliencia del Estado, que es el único garante de que las cosas funcionen para todos, porque un Estado no está orientado a ganar dinero y repartir beneficios con sus accionistas, olvidando a todos los demás. El Estado es robusto y trabaja para el bienestar social, repartiendo el dinero que recoge de nuestros impuestos y asegurándose de que nadie se quede tirado.

3) Ya digo que a mí el aislamiento no me viene de nuevas. Yo soy muy sociable cuando tengo actos públicos, pero soy muy feliz en mi casa escribiendo, leyendo, haciendo cosas varias. En mi vida normal puedo pasar tres o cuatro días sin salir para nada. En Innsbruk tengo una terracita con plantas, en España tengo jardín. El trabajo con las plantas me permite tomar el aire y el sol y me hace feliz. Yo recomiendo ponerse al día de lecturas que una siempre tuvo apartadas esperando el momento adecuado, releer novelas que nos hicieron felices hace tiempo, ver películas, dibujar, retomar un instrumento o empezar ahora (hay montones de tutoriales en Internet), visitar museos virtuales, oír conferencias de alto nivel como si volviera una a la universidad, hacer yoga aunque sea en el descansillo de la escalera si tienes muy poco espacio en casa, transplantar macetas, arreglar armarios, reparar esas cosas que llevas meses posponiendo, hacer una limpieza a fondo, cocinar recetas nuevas de esas que guardaste hace siglos y nunca has hecho… Se me ocurren mil cosas, en serio. No me cabe en la cabeza que alguien pueda aburrirse en su propia casa.

4) Una sugerencia: podríamos intentar tomarnos esto como una cura, como un periodo de reflexión para que, cuando todo pase, hayamos aprendido que juntos se está mejor que luchando cada uno por su lado para sí mismo. Nos han metido en la cabeza que tenemos que ser competitivos, luchar para ganar. Y cuando alguien gana, alguien pierde, o muchos pierden. Ahora tenemos una oportunidad para darnos cuenta de que podemos hacer una sociedad basada en la solidaridad, la ayuda, la amabilidad, no el odio y el enfrentamiento. Ya he dicho antes que soy muy optimista.

EVA VIZCARRA (CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en casa… Vine para varias reuniones de trabajo a Madrid y aquí me he tenido que quedar . Estoy bien, con mi familia y mi perra.

2) El escenario inmediato me lo imagino desalentador y triste, la verdad. Pienso en la gente que está sola, que es mayor y que no tiene medios para estar en una situación cómoda; esto me preocupa. No sé, me imagino que, como todo el mundo, ¡no acabo de entender esta locura!

A mi juicio, a medio plazo espero que el medio ambiente se arregle algo y el ser humano reflexione sobre su tiempo y empiece a valorar los pequeños gestos diarios. En el plano social, ¡aprendamos a querernos y cuidarnos más! En el plano económico y político nos daremos cuenta, de una vez, que el excesivo consumo no es necesario. Me reservo mi opinión política: yo ya tiré la toalla hace tiempo. Creo en las personas y en el ser humano y, a veces, no mucho (sorry).

3) Estoy en casa disfrutando de mis lecturas, música, pelis, series, etc. Me encanta cocinar y jugar con mi perra, cuidar la terraza y leer los guiones y proyectos que llegan a Endora. Puedo trabajar desde casa.

Estoy preparando dos pelis, una como productora ejecutiva y otra como directora, y escribiendo un guion con Tolentino (Javier) –hablamos mucho por teléfono–. Tengo que rodar pronto (bueno, cuando nos deje este puto virus ) un corto documental sobre Martin I Soler… Como veréis, no me aburro y son trabajos que puedo hacer desde casa.

Leyendo los diarios de Anne Lister ‘Caballero Jack’, ‘Mira‘m als ulls’ ( quiero preparar una peli basada en los dos libros de Carme Morera y Tona Català ) y escuchando música de mi gran amigo Javier Vercher, una maravilla…

Viendo pelis. ¿Qué tal ‘El ángel exterminador’? Bueno, estoy repasando a Buñuel y ¡deseando daros un abrazo! Eso será buena señal…

Y, queridos, hay algo que no voy ha hacer, y son: ¡planes de futuro!

Besos virtuales para todos.

FARID BENTRIA (ESCRITOR, ARTISTA Y GESTOR CULTURAL | TÁNGER, MARRUECOS)

1) Estoy en Tánger (Marruecos), mi base, sin poder ir a España ni a Bélgica, donde tenía varios actos que se han anulado, al igual que aquí.

2) Dicen que esto va a ocasionar una recesión económica y me lo creo, es lógico; en cierta manera se ha puesto en suspenso el capitalismo. Lo que venga va a afectar a sectores que ya son débiles y en los que se trabaja en precario, como es la cultura, y eso puede ser devastador para muchos profesionales. Sin embargo, como elemento positivo, parece que todo apunta a un refuerzo del Estado del bienestar, de apoyarse más en lo público, empezando por la sanidad, y esto es alentador.

3) En casa, con tranquilidad, Es un buen momento para dedicarme un tiempo que me debo, sin prisas, en el que pienso leer obras pendientes, escribir, pintar al óleo y preparar un par de proyectos que tenía en espera.

4) No hay que entrar en pánico. Es un tiempo para reflexionar sobre los derechos y deberes, ahora que tocan los segundos –no estamos acostumbrados a autolimitarnos, somos una sociedad de consentidos–, y a ser empáticos. Quizá esta crisis nos esté poniendo en bandeja una puesta en valor y un retorno al humanismo.

FELICIA PUERTA (ARTISTA Y PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBAA DE LA UPV | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy con mi familia en una antigua alquería en medio de la huerta de Alboraya; de no ser por lo lamentable de la situación, es un buen lugar para aislarse. Aún aquí, sorprende “el silencio del paisaje” y la falta de actividad en el campo.

Después de una semana muy activa de emprender proyectos –un viaje a Cádiz al que nos habían invitado para un seminario, una jornada de ApS que habíamos coordinado, el viaje a Londres de Feli–, todo aplazado, o cancelado. Lo peor, no poder estar con mis padres – de 93 y 87 años– en Murcia; tienen reservas para una semana, dicen.

2) Nadie debería hablar categóricamente sobre lo impredecible (recuerdo los primeros mensajes de los sabios expertos); imposible imaginar escenarios, solo deseos de contención para evitar alargar en el tiempo esta situación. Me gustaría pensar que, enseguida, todos vamos a colaborar para que no sea tan catastrófico a todos los niveles. Todo pasará y se nos llevará a unos cuantos seres queridos, que para algunos siguen siendo solo unos pocos estadísticamente hablando; relativizar, comparando esta con otras crisis humanitarias, no debería haberle restado importancia.

En el plano económico es más fácil acertar. Las consecuencias se evidencian desde el minuto uno: quienes soportarán con mayor dificultad la crisis afrontarán los despidos, cierres, como siempre, las clases más desfavorecidas, pymes, autónomos, los puestos más precarios, evidenciando las desigualdades del sistema.

Sí me gustaría imaginar la mejor consecuencia, y es que después de esta dura experiencia hubiera un aprendizaje, se pusieran en valor las aportaciones de cada individuo, de cada perfil profesional para el bien común. Que hubiera una reflexión más profunda sobre los valores excesivamente individualistas de nuestra sociedad por una concepción más universal sobre el significado de nuestras vidas, ante el cambio climático, conservación de la naturaleza, desigualdades, etc. Afortunadamente, se está viendo un cambio de conciencia, cómo cada uno de nosotros puede y debe actuar. La campaña ‘Quédate en casa’ está funcionando y es el ejemplo de lo que se puede conseguir con civismo y conciencia social. Pero pensemos que mientras algunos podemos desplazarnos a una segunda vivienda, otros siguen sin hogar.

3) Después de unos días de preacondicionamiento, bricolajes y limpieza necesaria, si la enfermedad no nos lo impide, deseando terminar el último libro intervenido para la próxima edición de SINDOKMA: ‘Compra-Venta’, de Christian Boltanski, con texto de José Miguel G. Cortés. Se ha dado la coincidencia, reflexionando mucho estos días sobre la “presencia y la ausencia”, la “memoria del olvido”, recordando a seres queridos a través de los objetos que nos quedan después de su muerte. Ideas que, sin lugar a duda, repensaremos todos en un futuro inmediato: “la pérdida”, “la transformación”; habrá un cambio en la percepción de lo cotidiano.

También me propongo revisar algunos de los libros y publicaciones de arte maravillosos que tengo en casa, para compartir con mis estudiantes de dibujo.

Habitualmente, trabajamos la clase inversa, así que ahora, más que nunca, voy a esforzarme en elaborar nuevos materiales para completar contenidos. La suspensión de las clases es indefinida y la universidad nos ha preparado plataformas para continuar con nuestras clases online.

4) Sin querer, mientras pongo orden en casa, pienso en las rutinas familiares con las niñas, para que puedan aprovechar y hacer algo útil estos días. Me van viniendo a mi cabeza todas y cada una de las actividades sociales que he realizado esta última semana, sin duda he estado expuesta: he ido al hospital a recoger mi tratamiento antimigraña, he acompañado a grupos de estudiantes, hemos visitado tres colegios de València para iniciar proyectos de ‘Aprendizaje Servicio’, visitado una residencia de enfermedades mentales, realizado reuniones docentes, tutorías, he asistido a un curso de formación, impartido docencia a más de cien estudiantes, reuniones de la asociación de vecinos, y qué se yo… Qué duda cabe que somos seres sociales y que cada uno de nosotros afectamos a nuestro grupo. Seguramente nos hemos contaminado, pero no solo del COVID-19, sino del trabajo en equipo.

JOSÉ LUIS CUETO (VICERRECTOR DE ALUMNADO, CULTURA Y DEPORTES DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Hoy (domingo 15 de marzo) en casa y sin moverme; es lo que toca hacer ahora para minimizar el contagio y evitar el colapso de los servicios sanitarios.

2) Es difícil aventurar algo en estos momentos. Estábamos acostumbrados a un mundo complejo y cambiante, pero previsible, al menos en Occidente, y veíamos los conflictos en los informativos o en la ficción, pero, de repente, estamos dentro de las noticias como protagonistas y en una situación excepcional y de escala global. Todo es nuevo y no hay manual de instrucciones, así que se impone sentirnos parte del colectivo y actuar en sintonía, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias de manera responsable y con disciplina. Nuestros padres y nuestros abuelos quizá estaban más preparados en esa disciplina porque les tocó lidiar con situaciones terribles de precariedad y violencia y hoy somos nosotros quienes debemos dar la talla en este escenario.

En cuanto a la afectación, es también impredecible, pero es seguro que cambiarán cosas. Para empezar, y dependiendo de su duración, la económica se va a resentir y los efectos de la parálisis de estos meses no serán menores. A poco que pensemos la cantidad de trabajos que han desaparecido de manera inmediata es tremendo, en todos los ámbitos.

No sé si es exagerado pensar que será una inflexión en la historia, “un antes y un después”, pero si se alarga en el tiempo es bastante seguro que así sea. Hasta ahora vivíamos las ventajas de la globalización, el acceso a la información, la compra a distancia de casi cualquier cosa o la reserva de viajes o alquileres en cualquier parte del mundo, pero ahora toca ver los inconvenientes y eso incluye también una más que posible recesión global y la necesidad de evaluar los costes de todo este sistema y las prioridades sociales. Más que nunca habrá que proponer la exigencia de igualdad que hasta ahora se aplicaba solo al pequeño entorno conocido, pero sin evaluar que nuestro modo de vida exigía desigualdad y precariedad a miles de kilómetros y, también, fuera de nuestra burbuja y a pocos metros de nosotros. Venga lo que venga, esta exigencia que concilie lo global con la igualdad y el acceso a los recursos deberá ser una prioridad compartida.

3) Bueno, en mi caso no sé todavía cómo serán estos días porque tengo responsabilidades en la universidad y, al menos, esta semana estaré en Rectorado organizando cómo haremos las cosas, ya que debemos poner en marcha procedimientos online en la docencia y también en la gestión, pero en cuanto sea posible me quedaré en casa y, dado el “fondo de armario” que vamos acumulando y la columna de libros pendientes y trabajo atrasado, no tendré tiempo de aburrirme.

Además, practicar el arte de no hacer nada siempre es nutritivo y propicio; de la ociosidad pueden surgir grandes ideas y también nos vendrá bien vernos desde fuera, con un tiempo distinto al habitual, que es una mezcla de velocidad que no conduce a ningún sitio y una dispersión que impide acompasar la vida con la consciencia y con el asombro de lo cotidiano y de la rutina, cosa que en estos momentos tanto añoramos…

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) Poco más que decir, solo que todo esto pasará y, si realmente somos una especie inteligente, habrá que tomar nota y aprender para mejorar lo construido hasta ahora, se lo debemos a los que nos han precedido. La situación tiene mucho de distopía en toda regla. Nos costaría creer en la ficción una historia en la que una enfermedad se llevara del planeta a los más veteranos, los que más han vivido, perdiéndonos su experiencia; ellos nos lo contaron todo y nos dejaron un mundo mejor del que ellos tuvieron. Es una pesadilla horrible este contra-Hamelin que hace desaparecer la memoria del mundo y nos enfrenta a reinventarlo a ciegas. Ojalá no tengamos que hacer ese “ensayo de ceguera” y podamos superar este trance y aprender sin olvidar.

JOSÉ MIGUEL G. CORTÉS (DIRECTOR DEL IVAM | VALÈNCIA)

1) Durante la cuarentena declarada por el estado de alarma decretado por el Gobierno tendré que estar confinado en casa. Como cualquier ciudadano. Voy al museo solo para cuestiones puntuales y para gestiones que necesitan actuación presencial. Por lo demás, gestiono las cuestiones más urgentes desde casa. El museo ha cerrado las puertas al público pero su actividad online y administrativa continúa.

Hemos aumentado nuestra presencia en las redes sociales, ya que el IVAM desea estar abierto el máximo tiempo posible. Asimismo, estamos alentado el teletrabajo en todos los departamentos del museo y las reuniones virtuales.

2) Creo que en estos momento no es tiempo de elucubrar con escenarios futuros. Las consecuencias de esta pandemia en todos los sectores serán duras, pero la prioridad, ahora mismo, son las personas. Los y las trabajadoras del museo son mi primera preocupación.

Tenemos que salir de esta crisis más fuertes, más solidarios y más unidxs. El arte no resuelve los problemas urgentes, pero nos ayuda a entender el mundo y las relaciones entre las personas y nuestro entorno.

3) Como todo ciudadano, mi obligación es quedarme en casa y únicamente salir por motivos absolutamente justificados. La mejor manera de afrontar este aislamiento es mantener la calma y verlo como una oportunidad para hacer cosas para las que habitualmente no tengo tiempo.

Escuchar música, leer, ver cine en casa… Ahora mismo es momento de ver las exposiciones que tenemos en el IVAM, o de casi cualquier museo del mundo, de manera virtual.

A mí, particularmente, me gusta escuchar Radio 3 y Radio Clásica. Escuchar música en Spotify y las noticias en la Cadena Ser.

Un libro que recomendaría para estos días es ‘Frankestein en Bagdad’, de Ahmed Saadawi, o ‘Le lambeau’ (‘El colgajo’, en castellano), de Philippe Lançon. Me parece que son dos libros que, por su temática, nos ayudan mucho a situarnos en el contexto social y político en el que vivimos nosotros y otros muchos pueblos y personas bastante más olvidados.

‘Chernobyl’ o ‘Years and Years’ son dos series que me han gustado mucho últimamente. Me parecen unas grandes series.

Este fin de semana he visto la miniserie ‘Angels in America’, que habla de otra pandemia (la del SIDA) y que nos recuerda nuestra enorme fragilidad y la tremenda importancia de la amistad, la comprensión y el amor.

También es momento de ver arte a través de las distintas webs de los mejores museos del mundo. A parte de los grandes museos de España, yo recomendaría el Stedelijk Musuem de Ámsterdam o el Whitney Museum of American Art.

JOSÉ PEDRO MARTÍNEZ GARCÍA (DIRECTOR DE ACTIVIDADES Y CONSERVACIÓN DE LA COLECCIÓN MARTÍNEZ GUERRICABEITIA DE LA FGUV | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi domicilio en València, con mi esposa. Ambos nos encontramos físicamente bien, aunque es imposible aislarse psicológicamente de la presión mediática, lo que hace que estemos demasiado pendientes de síntomas físicos que, en otras circunstancias, no serían dignos de ser considerados. En nuestro caso, la presión se refuerza, positiva o negativamente, por el hecho de que soy catedrático de Microbiología de la Universitat de València. Supongo que se entiende lo que quiero decir.

2) El escenario inmediato es difícil de prever. Las infecciones por virus como el COVID-19 son difíciles de controlar por la forma en que el virus se transmite y disemina. Es un patógeno nuevo y la población humana aún no ha desarrollado una respuesta inmune y no hay vacuna. Yo creo que, a pesar de las medidas de contención (cuya validez es, en algunas casos, discutible, cuando menos), vamos a seguir asistiendo a un incremento notable del número de personas infectadas y, por ende, de fallecidos, en las próximas semanas. Es díficil establecer, con los datos disponibles, cuándo podra tener lugar la inversión de la tendencia.

Afortunadamente, la letalidad del COVID-19 es, de momento, baja. El problema de los virus es su elevada tasa de mutación, que puede dar lugar a la aparición de cepas con mayor virulencia y, en esto, los coronavirus no son una excepción.

Las consecuencias económicas pueden ser catastróficas. No olvidemos que las medidas de contención han afectado a sectores clave en el PIB español, los servicios y los autónomos. Si la crisis se prolonga, los daños pueden tardar muchos años en poder ser reparados. El paro puede crecer de forma incontrolada y desmedida. Y, obviamente, si la economía se resiente, los efectos dañinos a nivel social y cultural seran inevitables y, en principio, de gran calado. A nivel político, en mi opinión, la crisis del COVID-19 pasará factura a todos aquellos que hayan gestionado dicha crisis de forma incompetente e ilógica.

3) No me preocupa el hecho de que tenga que confinarme voluntaria o forzosamente (espero que no sea esta última opción porque ello significará que mi mujer, yo, o los dos, estamos infectados y/o enfermos), porque hay muchos libros que leer, música que escuchar, películas y series que ver. Por otro lado, solo para ojear, seleccionar y descartar toda la información que llega a través de las redes sobre la actual crisis del COVID-19 hay que emplear mucho tiempo. De momento, es imposible aburrirse. Además, por mi profesión tengo que leer mucha información sobre microbiología. Como soy un gran admirador de los romanos, del Imperio Romano, he empezado a leer ‘SPQR’, de Mary Beard, una magnífica historia de la antigua Roma, cuya lectura tenía pendiente.

MAC DIEGO (DISEÑADOR Y EDITOR DE CÓMIC –“CAZARRECOMPENSAS GRÁFICO”– | VALÈNCIA)

1) La misma de los últimos años, y en mi hogar. Perfecto equilibrio entre el mejor lugar donde estar y la economía que dispongo. Tengo mucha suerte.

2) Llevamos tres días confinados y, de momento, es lo mejor que le puede pasar a esta sociedad. Tiempo de reflexión individual por el bien general. Hechos ya constatables: la cultura como vacuna para salir de prejuicios y rutinas; evacuación de lo que cuesta tiempo y dinero por abundancia de lo que nos es gratuito, y una mayor responsabilidad en el escenario político. A saber por dónde salimos, que confío sea para mejor…, y no olvidemos que el Mediterráneo sigue con sus mareas…

3) Llevo años acumulando subcultura. No me queda vida suficiente para devorar lo que ya tengo que aún no he leído. Y no te cuento si encima me da por escribirlo. Por supuesto, poco de pantallas…

4) Lástima que algunos se queden en el camino.

SOLEDAD VILLALBA Y PABLO MACÍAS [CINEASTAS, DIRECTORES DEL DOCUMENTAL ‘LA VIDA PERRA’ (2019) | MÁLAGA]

1) Nos encontramos en casa, en un municipio de la costa malagueña, con pocos vecinos, ya que la mayoría son extranjeros y en las últimas veinticuatro horas están volviendo aceleradamente a sus países. Pero estamos tranquilos y con mucho trabajo por delante, aunque con la mente puesta en la familia y amigos que están en Málaga capital.

2) Tras el debacle todo volverá a la normalidad, aunque con cambios en lo económico y social, como cuando el 11S, cambios sutiles pero profundos. En lo inmediato, viviremos un espejismo de solidaridad, unión y compromiso, pero por desgracia volveremos al mundo que ya conocemos. La rueda que mueve al mundo no va a dejar de girar, con dinero, sangre y humo…

3) Lo nuestro va por temporadas, somos muy caseros, pero no antisociales, nos gusta mezclarnos con la gente. Hay días que los pasamos en casa aislados, casi siempre preparando algún proyecto, porque sabemos que luego vendrán otros días más movidos. Estas últimas tres semanas no hemos parado por casa ni un solo día, ya que hemos estado trabajando en innumerables eventos del MaF (Málaga de Festival). Ahora tenemos mucho trabajo de montaje audiovisual por delante, así que vamos a estar entretenidos en la cueva.

Avanti con la guaracha. Mucho ánimo para todos.

RAFAEL COMPANY (DIRECTOR DEL MuVIM | VALÈNCIA)

1) Ahora mismo, en casa con mi pareja (siempre paciente, siempre al lado), pendiente de lo que dura el cierre del MuVIM y pendiente, igualmente, de las instrucciones que nos puedan dar desde Diputación.

2) No puedo imaginar una resolución rápida. En lo social asistimos estos días al compromiso e, incluso, al heroísmo de muchos profesionales (sanitarios y de otros ramos), y también vemos ejemplos de egoísmo temerario y de «ausencia de cerebro». En el futuro inmediato creo que mucha gente va a padecer estrecheces económicas, y me temo que podemos volver al desánimo y a la ausencia de perspectivas que, entre los años 2008 y 2012, se generaron por la gestión de la crisis –o estafa, si se prefiere– de las hipotecas basura, la deuda soberana y el euro: lejos de haberse «reinventado el capitalismo» (como prometieron), el paradigma neoliberal campa a sus anchas, y me horroriza ver a las personas que llevan las riendas políticas y económicas en el mundo y en Europa.

En el caso de España, de la Comunitat Valenciana y de la ciudad de València, y dado el sesgo actual de sus gobiernos, confío en que se aplicarán medidas paliativas contra el desastre que se augura. No puedo saber hasta qué punto los lobbies mediáticos y políticos de derecha extrema y de extrema derecha serán capaces de imponer su relato de lo que está pasando, pero supongo que no repararán en medios para minar las salidas de tinte social y proceder, nuevamente, a hacer «recortes» y a instaurar restricciones estructurales de libertades. Las inversiones en políticas de difusión cultural pueden quedar gravemente afectadas: como tantas veces a lo largo de las décadas recientes, la cultura puede volver a ser una víctima propiciatoria.

3) En caso de confinamiento futuro, y ahora mismito ya (que a los efectos estoy «confinado»), entra en mis cálculos acabar la crónica de Martin Amis ‘Koba el Temible’, así como leer la biografía escrita sobre Lenin por Stéphane Courtois, ‘Lénine, l’inventeur du totalitarisme’. Además, estoy hipercomunicado –Whatsapp, fundamentalmente, y algo de teléfono– con mis familiares, mis amigos y amigas, mis compañeros y compañeras del museo, etc.

Siempre son buenos tiempos para recibir y dar cariño o, cuando menos, apoyo. Buscaré, igualmente, alguna serie que me enganche: he acabado recientemente las tres temporadas –con algún que otro altibajo de interés– de la muy recomendable ‘Babylon Berlin’, y ante este vacío, tendré que rastrear por las plataformas. También utilizaré Youtube a saco: lo hago regularmente, y más ahora. Y, como tengo el canal Viajar’, me evadiré hacia lugares que, supongo, estarán vedados en bastante tiempo. Roma, por ejemplo, a la que tanto quiero. ¡Ah!, también tendré que hacer pasos por los pasillos de casa para no engordar.

4) Es inevitable, ante un suceso como este, no recordar las películas y telefilmes «de catástrofes» apocalípticas donde, para que la ficción quede supuestamente redonda, siempre hay un señor de Los Ángeles o de Nueva York que, en su afán de rescatar a sus hijos de la amenaza (porque han quedado aislados en el Medio Oeste o similar), acaba salvando a los Estados Unidos y, de paso, al planeta. Es inevitable recordar estas películas, digo, para comparar con lo que sucede en la realidad.

Tengo angustia, claro, por mí, por las personas que quiero y conozco, y por tantas vidas anónimas que pueden ser afectadas e, incluso, perderse. Tengo una sensación de desamparo: a pesar de la pretendida sofisticación humana, de todos es sabido que somos una especie muy expuesta a las contingencias naturales, y todo esto que estamos viviendo –toda esta guerra– lo pone de relieve de una manera palmaria. Los griegos tenían la palabra hybris para designar a la soberbia; creo recordar que, particularmente, se referían a la soberbia que desafiaba a los dioses: esto es una caída del pedestal en toda regla, una especie de nuevo terremoto de Lisboa de 1755, un drama planetario que quienes sobrevivan nunca podrán olvidar. Un aldabonazo.

¡Ah!, por cierto: me importan un pimiento ahora mismo los orígenes concretos de la transmisión a gran escala del virus; si alguna de las teorías conspiratorias fuera cierta ya tomaríamos nota, pero las energías deben concentrarse ahora en seguir las instrucciones del personal médico, que está desgañitándose para que muchas personas dejen de ser cerriles. Como dice una mujer de la localidad valenciana de Titaguas: «No es tan difícil».

RICARDO MARTÍN (PERIODISTA, FOTÓGRAFO Y EDITOR GRÁFICO | MADRID)

1) Estoy con mi mujer en mi domicilio de Madrid, sin salir a la calle desde hace casi una semana. En medio de esta rara experiencia, me encuentro sereno y procuro llenar el día de rutina laboriosa y de cierta actividad física: dibujo, mucha lectura, música, gimnasia… Ordeno mi despacho y mis archivos. También me encanta cocinar.

2) Creo que esta situación de incertidumbre durará más de lo previsto, condicionará nuestras costumbres futuras y sufriremos otra nueva crisis económica devastadora; habrá tiempo de comprobar las consecuencias con más precisión.

3) Mi libro de cabecera es desde hace mucho tiempo, y ahora más que nunca, ‘Los Ensayos’, de Montaigne. Su cordialidad tiene un efecto tónico y sedante en medio de estos tiempos oscuros, parecidos pero menos peligrosos a los que él vivió. Recomiendo vivamente su lectura porque también es un antídoto contra fanatismos y supersticiones. Es como el consuelo de un bien amigo.

TETÉ AMAT (ARQUITECTA, DECORADORA Y CODIRECTORA DE DOCE ISLAS | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa, con mi madre y mi sobrino. Estamos bien, la verdad.

2) El escenario inmediato algo incierto, cambia día a día. Respecto de las consecuencias a medio plazo, será interesante hacer un estudio de los comportamientos individuales y colectivos en esta circunstancia. Socialmente, seremos más solidarios (creo yo); económicamente, recesión; culturalmente, todo será más individualizado; y políticamente, sin cambios.

3) Voy a releer a mi querida Jean Austen (la antología completa, je, je) y buscaré y reordenaré la biblioteca. También pienso hacerme algún vestido veraniego, ver pelis, dejar la cocina como los chorros del oro, jugar a las cartas y bailar por la mañana, restaurar mobiliario… y cocinar tranquilamente. Planazos casi todos.

4) Como dijo Machado: “Todo pasa y todo queda…, pero lo nuestro es pasar”. Y ya vendrán tiempos mejores.

Merche Medina

Perspectiva aérea

MAKMA ISSUE #01
Opinión | Felicia Puerta (artista y docente de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, UPV)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

Desde hace décadas eclecticimo y pluralismo son rasgos generales que caracterizan el panorama artístico y parece que permanecerán manteniendo su vigencia dada la persistente proliferación de formas, lenguajes y experiencias artísticas que, ligadas ahora a la introducción masiva de nuevos materiales y tecnologías, han venido a diversificar, multiplicando tanto los valores estéticos como las resultantes icónicas; nuevos conceptos y funciones que, distanciándose en apariencia de condicionamientos clásicos, han transformado y abierto paulatinamente nuestro modo de entender lo que hoy puede considerarse arte.

Página inicial del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

La perspectiva temporal no sólo remite al aumento vertiginoso en cantidad, variedad de imágenes y acciones creativas, sino a los cambios estructurales en su proceso de evolución, su fuerza expresiva; quizás sea esta la causa, justo el exceso y la frecuencia lo que haya hecho disminuir su capacidad de impactar o asombrar, así como su proximidad. Con la masiva divulgación, gracias al gran incremento de medios de comunicación, por un lado, y la facilidad de acceso a su consumo, por otro, ocupan y compiten en los mismos espacios que el resto de imágenes, enfrentándose con otras más poderosas derivadas, por desgracia, de nuestra realidad política social.

Esta producción inconmensurable provoca irremediablemente una gran contaminación, sobre todo en las artes visuales, planteando una mayor dificultad tanto para la innovación, como para su aprehensión. Volver hoy sobre la noción de experiencia estética, criterios de evaluación o, incluso, juicios sobre el gusto, es aceptar la pluralidad y, con ella, alguna de sus peores consecuencias; no obstante, de un modo riguroso, es necesario repensar esta pluralidad, pues la diversificación y la masificación no deben transformarse en puro relativismo; para ello, seguramente hemos de agrandar, al tiempo que flexibilizar, nuestra manera de percibir y estar en la contemporaneidad.

Cada vez son más los actores que participan en lo que ya no se denomina actividad, sino “Industria Cultural», y esta nueva designación introduce un rasgo muy significativo del cambio. El artista ahora no es el único protagonista de la acción, críticos, historiadores, galeristas, programadores, profesores, diseñadores, ilustradores, estudiantes de arte, políticos … configuran, agrupados, lo que también se ha venido a calificar como el “Sistema del Arte”; así, siguiendo el patrón empresarial, se estudian y proponen nuevos modelos de fabricación.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

El arte, por fin, ha ampliado su reducida y elitista esfera de proyección para integrarse, numerosa y profesionalmente, como una rica actividad productiva en y para la sociedad, con nuevas funciones como la mediación, la gestión, el comisariado… nuevas preocupaciones globales relacionadas con la justicia social o el medioambiente, que generan trayectorias de artistas cada vez más comprometidos con su contexto local/temporal, como lo demuestra la proliferación del arte urbano, la introducción de lo “eco” y lo sostenible; por otra parte, nuevas facultades dan paso a carreras directamente relacionadas con la innovación digital enfocadas hacia el diseño, moda, animación, vídeo arte, etc.

En este momento, pienso que tan necesario es celebrar esta rápida expansión y profesionalización de la cultura artística, como ser conscientes o saber gestionar los efectos del cambio. Regular la actividad exige cumplir con códigos establecidos, lo que puede llevar a la banalización de la idea del “ser creativo”, uso unidireccional de las funciones del arte, explotación de su aspecto didáctico, ilustrativo, abuso del enfoque social u otras tantas aplicaciones pragmáticas. La utilización del arte como medio, aún siendo lícita y deseable, puede diluir parte de la libertad para los creadores, que en demasiadas ocasiones están condicionados o dependen de proyectos predeterminados por convocatorias, bases temáticas, dirigidas a grupos sociales concretos, etc.

Dedicarse a la creación, como cualquier otra profesión, exige conocimiento previo, metodología, y mucha vocación; no es una actividad divina, pero tiene rasgos distintivos, pues en su génesis está el placer unido a la necesidad.

‘Sin dogma, solo rigor I y II’, de Felicia Puerta.

Felicia Puerta

Alarcón celebra su festival de música ecléctica

IV El Ruso Festival de música ecléctica de Alarcón
Alarcón (Cuenca)
Del 26 al 28 de julio de 2019

Reunir con ánimo de conciliar valores, ideas y tendencias. Así nació El Ruso Festival de música ecléctica de Alarcón y con esa misma filosofía ha llegado a su cuarta edición, celebrada este año entre el 26 y el 28 de julio. Nada mejor para arrancar que los soportales del ayuntamiento, un espacio abierto que, a modo de ágora griega, sirvió de escenario para dar la bienvenida al festival con el proyecto del inclasificable Gilbertástico, alter ego de Gilberto Aubán. El artista valenciano actuó solo, cual trovador del siglo XXI, y una vez más consiguió dar coherencia a una mezcla de estilos de lo más variada, una propuesta musical que aúna folk, jazz, psicodelia y ritmos balcánicos. Además, sentado al piano deleitó al público con un homenaje a Franco Battiato, una de sus mayores influencias.

Veinticuatro horas después, la tarde noche del sábado acogió el resto de conciertos. En esta ocasión el escenario ganó en altura y en vistas con el traslado a la terraza del restaurante de Raúl Poveda, ‘La cabaña de Alarcón’, uno de los patrocinadores del festival y parada ineludible en una visita a la localidad. El primer plato del menú lo cocinó el director artístico del festival, Néstor Mir, a quien su inquietud artística le ha movido más allá de los confines de la música para adentrarse también en las artes escénicas, la narrativa y el audiovisual. Agitador sociocultural y alma mater de la discográfica independiente Malatesta Records, Mir es un especialista en escribir y musicar historias cotidianas para discos arriesgados y atrevidos. En la cuarta edición del festival optó por presentarse en versión one man band para dar voz a parte de su repertorio más reciente acompañado de una Fender Jaguar, un secuenciador y un looper, aparatos que sumó a su propuesta asesorado por las alcoyanas Júlia, artistas invitadas a la primera edición del festival en el verano de 2016.

Con los últimos rayos de sol llegó Petit Mal. El anaranjado atardecer acompañó en escena a este grupo liderado por Suso Giménez, asiduo al festival y que en esta ocasión estuvo acompañado por Anna Sanz de Galdeano al violín, y Lourdes Casany al bajo acústico. Juntos interpretaron buena parte del nuevo álbum de Petit Mal. ‘Andar sobre hielo frágil’ha visto la luz casi 15 años después de ‘Finlandia’, pero mantiene su esencia. Canciones intimistas de aire nostálgico con melodías delicadas, letras que conjugan el existencialismo y el día a día en un propuesta musical que busca la emoción y lo consigue. También hubo tiempo para recordar grandes éxitos de ‘Finlandia’ como ‘Yo soy tu fan¡ y para versionear, con absoluta libertad, temas clásicos como el ‘China girl’, coescrito por Iggy Pop y David Bowie.

Gilberto Aubán, Gilbertástico, durante su actuación en el festival. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Después de cenar se encargó de amenizar el postre la dulce y potente voz de Elen & Roseville, proyecto personal de Elena G. Morillas, acompañada por el artista de Java (Indonesia) Hans van de Stadt (ármonica, voz y guitarra). Su propuesta musical, también ecléctica, hizo viajar al público por diferentes rincones del mundo. A través de la unión de diferentes estilos musicales y letras compuestas en francés, inglés y árabe, Elen & Roseville camina con equilibrio entre el rock, el blues, el folk francés y la música étnica.

Fue el broche final a la parte musical de un festival alejado de modas y carteles de renombre, pero con proyectos de indudable calidad. Una propuesta sólida que goza de la belleza de la intimidad en un entorno medieval envidiable. También del apoyo incondicional del Ayuntamiento de Alarcón.

Paralelamente a la propuesta musical, el festival tiene su vertiente cultural con sede en el Museo del Ruso, espacio de arte contemporáneo dirigido por Marisa Giménez Soler, directora del festival, galerista y comisaria de arte, pero sobre todo una mente inquieta que desde aquellos maravillosos años de La Esfera Azul no ha parado de idear interesantes proyectos. El museo fue parte del desaparecido palacio de los Castañeda, del que solo se conserva la imponente portada del siglo XVI y su nombre procede del pintor y coleccionista ruso Miguel Ourvantzoff, que vivió durante años en Alarcón.

Posado grupal de artistas, músicos, gestores y patrocinadores del festival. Fotografía cortesía de Marisa Giménez Soler.

En su pequeña y única sala, y coincidiendo con el festival, se ha inaugurado la exposición ‘Colectiva ecléctica’, que reúne tres propuestas completamente diferentes: obras de Calo Carratalá (Torrent, 1959), Felicia Puerta (Murcia, 1967) y Fernando García del Real (València, 1967).

Calo Carratalá, considerado uno de los exponentes del nuevo paisajismo contemporáneo, muestra obras de su viaje a Tanzania, una mirada cautivadora sobre la naturaleza. La obra de Felicia Puerta, profesora de la Facultad de Bellas Artes de València, se caracteriza por la abstracción pura, la geometría y el minimalismo, plasmados en texturas y una sobria paleta cromática. Fernando García del Real se expresa a través del collage digital. Sus obras destilan un atractivo estilo retro contemporáneo que sorprende por la original descontextualización de imágenes, con claras influencias del cine, la música, la literatura y el cómic.

El festival es una ocasión perfecta para conocer Alarcón, pero cualquier momento es bueno para descubrir un lugar que atrapa. Un pueblo asentado sobre un promontorio y rodeado por una doble muralla, la medieval y la formada por un meandro del Júcar. Coronado por una fortaleza medieval de origen musulmán, Alarcón ofrece al visitante una buena dosis de arquitectura religiosa y civil que le valieron el reconocimiento de conjunto histórico artístico hace ya más de tres décadas.

Petit Mal durante un instante de su concierto durante la cuarta edición de El Ruso Festival de música ecléctica. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Carmen Pastor

Hacia la profesionalidad del artista visual

#EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting
Organizan: Fundación Cañada Blanch, Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez y MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea
Sporting Club Russafa
Sevilla 5, València
Viernes 17 de mayo de 2019 a las 19:00

La Fundación Cañaba Blanch y el Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez, en colaboración con MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, organizan los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting, cuya primera edición, que tendrá lugar entre mayo y junio de 2019, se postula bajo el lema ‘Hacia la profesionalidad del artista visual’, con el objetivo de procurar un diagnóstico fidedigno y actual –mediante el desarrollo de una mesa redonda– de las diversas circunstancias y vicisitudes laborales en las que se encuentran numerosos creadores, a la par de ofrecer, a través de un seminario, un mapa de herramientas y estrategias con las que reorientar y enmendar su situación de inestabilidad profesional.

MESA REDONDA (VIERNES 17 DE MAYO DE 2019)

#EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting iniciará sus contenidos con la celebración de la mesa redonda ‘Hacia la profesionalidad del artista visual’, que tendrá lugar en la sede del Sporting Club Russafa (Sevilla 5, València), el viernes 17 de mayo de 2019 a las 19:00.

Formarán parte del debate Marisa Giménez Soler –comisaria y galerista del Museo del Ruso (Alarcón, Cuenca), Emilio Gallego –artista y representante de la Asociación de Artistas Visuales de València, Alicante y Castellón (AVVAC)–, Felicia Puerta –artista y profesora de Metodología de Proyectos de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos (UPV)–, Ismael Teira –artista y miembro del consejo editorial de MAKMA– y Lucía Peiró –artista y representante del Sporting Club Russafa Carlos Moreno Mínguez–, quienes serán moderados por Salva Torres, en calidad de periodista cultural de El Mundo Comunidad Valenciana y director de la revista MAKMA.

Un instante del happening poético ‘¿De qué viven los artistas?’, con Rosa González y Javier Seco. Fotografía cortesía de Laquerencia Producciones.

Esta primera jornada de los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting será rubricada con la escenificación, a partir de las 20:00, de la pieza ‘¿De qué viven los artistas?’, de Rodrigo García, Pedro Gabo y Javier Seco, y protagonizada por Rosa González y Javier Seco, de la compañía Laquerencia Producciones; un mordaz e hilarante happening poético interdisciplinar “cargado de denuncia y sátira, que cuestiona los papeles que juegan el azar, el dinero, el prestigio o el triunfo en la práctica artística, propiciando, junto al espectador, un viaje lúdico y experimental. En definitiva, “las contradicciones e inseguridades de un alma artista y su batalla diaria con el ego y las apariencias”.

SEMINARIO (VIERNES 7 Y SÁBADO 8 DE JUNIO DE 2019)

Bajo el título ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, Marta Pérez Ibañez –historiadora del arte, gestora cultural, miembro del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) y docente en la Universidad de Nebrija, entre otras instituciones– impartirá en el mes de junio un seminario de doble jornada (viernes 7, de 16:00 a 20:00, y sábado 8 de junio, de 10:00 a 14:00).

Los contenidos fundamentales del curso, que clausurará la primera edición de los EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting, se aproximarán a la figura del artista profesional mediante la intercesión de conceptos como branding, mercado del arte, comunicación offline (objetivos y estrategias, imagen, composición curricular, etc.) y autogestión (administración y economía,
aspectos legales y derechos del artista, entre otros), así como perfilarán un mapa del artista “ante el reto del nuevo mercado global”, en términos de autogestión sostenible y nuevos modelos de negocio, sustentados por razones de “equilibrio y coherencia para conseguir los mejores
resultados”.

La participación en el seminario ‘El artista y la autogestión: emprender en el mundo del arte’, destinado a un máximo de 40 alumnos y con un coste de 20€ por participante, se llevará a cabo mediante inscripción previa a través del correo convocatorias@makma.net, indicando en el asunto “Seminario EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting” e incluyendo en el cuerpo del mail los siguientes datos: nombre completo, NIF y teléfono de contacto.

El criterio de selección final de alumnos se implementará por orden estricto de recepción de solicitudes. El equipo de organización de los #EncuentrosCañadaBlanchEnElSporting se pondrá en contacto directo con la nómina definitiva de participantes para proceder con los trámites
económicos correspondientes al pago del seminario.

MAKMA

El propósito y la perseverancia de ‘Razón y Tiempo’

‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’, exposición colectiva
Jorge Carla, Calo Carratalá, Manuel Olías, José Plá y Felicia Puerta
Comisariada por Marisa Giménez
Facultat de Ciències Socials
Sala de exposiciones Manuela Ballester
Tarongers 4b, Valencia
Hasta el 15 de marzo de 2017

Partiendo de la naturaleza de la razón asociada indefectiblemente a la diànoia, es decir, al conocimiento discursivo por oposición al nous o conocimiento intuitivo, y en tanto que seres humanos portadores de la razón como herramienta o facultad de identificación y discernimiento de conceptos, cabe asumir que esta facultad inherente, cuando se emplea con un grado de mayor complejidad, es, a la par, propiciatoria de una senda hacia la que conducirnos, traza el camino hacia un objetivo y revela su pulsión teleológica, es decir, concibe una causa material y formal, alumbra un propósito.

Si esta razón, que perfila un camino, se ve asociada, por ley de contigüidad o semejanza, con el concepto de tiempo, la comunión entre la facultad y la magnitud concluyen erigiéndose en causa indubitalbe de un efecto: la perseverancia.

Y viene a ser la perseverancia el núcleo determinante que emparenta a los cinco artistas -Jorge Carla, Calo Carratalá, Manuel Olías, José Plá y Felicia Puerta- que conforman la exposición colectiva ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’, bajo la labor comisarial de Marisa Giménez, responsable, junto a Tete Amat, de ‘Doce Islas’ y de la extinta ‘La esfera azul’, y que puede razonarse en la sala Manuela Ballester de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valencia.

Razón y Tiempo. Makma

No es ni mucho menos casual que se aluda a la pintura en la subtitulación expositiva, puesto que los cinco autores, aún cuando desarrollen trayectorias de diverso orden subtécnico y curricular, orientan sus perseverancias y representaciones gráficas hacia la razón pictórica.

De este modo, por razones de peso cualitativo, la comisaria Marisa Giménez procura, con esta confluencia, “reconocer la labor de los artistas que durante décadas han trabajado en Valencia”, y que por un motivo generacional transitan en el envés de los oropeles institucionales y de las convocatorias, cuyos fundamentos apriorísticos premian la emergencia o la aedada revisitación antológica. Sumémosle a ello el recurso habitual en los planteamientos expositivos de una perversa acepción del término arte comprometido, cuya preeminencia en los cronogramas imposibilita, en numerosas ocasiones, focalizar la atención en propuestas y trayectorias que palpitan en los márgenes del novísimo pensamiento estético único (una nueva forma de ortodoxia proposicional hace eclosionar insospechados heterodoxos).

Márgenes, estructura, mecánica de la imagen, uliginosos paisajes e identificación reportan, de este modo, morfología última a la razón primera que habita en ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’.

Jorge Carla, Marisa Giménez, Calo Carratalá, Felicia Puerta, Manuel Olías, Tete Amat y José Plá durante un instante de la inauguración de 'Razón y Tiempo. El camino de la pintura'. Fotografía: Merche Medina.

Jorge Carla, Marisa Giménez, Calo Carratalá, Felicia Puerta, Manuel Olías, Tete Amat y José Plá durante un instante de la inauguración de ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Tras la organización de la forma en ‘Gráfica Estructural’

‘Gráfica Estructural’, de VV.AA.
Sala de Exposiciones
Facultad de Ciencias Sociales
Tarongers 4b, Valencia
Hasta el 24 de febrero de 2017

El grupo de artistas de ‘Gráfica Estructural’ se concentra en el concepto de estructura -en el sentido de orden, esqueleto organizativo, preferencia por lo esencial y verdadero, frente a lo superficial y cambiante- como unidad coherente entre forma y expresión, desde su origen lingüístico y formalista, vinculándolo con los procesos mentales de percepción, organización e interpretaciones psicoanalíticas en la teoría clásica de la representación, con la finalidad de establecer paralelismos entre diversas formas de arte actual.

Esta investigación constata el valor esencial de la composición como forma permanente, significativa, bajo la apariencia variable en la evolución de los estilos, pero también la estructura gráfica en sí misma constituye un valor expresivo. En este sentido, la muestra reúne conceptualizaciones distantes, prácticas gráficas, lenguajes y materiales diferentes con un nexo común: la organización de la forma como protagonista de su expresión.

Imagen de la obra 'Tiges de Sal I', de Ximo Micó. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Imagen de la obra ‘Tiges de Sal I’, de Ximo Micó. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

El montaje expositivo persigue equilibrar las tensiones producidas por los grandes contrastes entre los usos de medios clásicos, como los empleados por Gloria Saez, o la gráfica a mano alzada de Carlos Martínez, respecto de los usos digitales de Ana Pérez y Pau Navarro; investigaciones sobre la representación del movimiento de Esteban Quintario o Noelia Zullar, pasando por la apuesta optical de arte cinético de Francisco Toro y la actuación de danza en vivo del grupo ‘Dinámica Estructural’, bajo la dirección de Cristina Andreu. Se formulan reproducciones mecánicas de la imagen, como la propuesta de intervención de Nicolás Caballero, la concepción espacial y múltiple de la cerámica artesanal del ‘Colador d´idees’, de Amparo Boluda, el minimalismo estructural de Amparo Noguera y las sugerentes abstracciones líricas y poéticas de Rosa Padilla, Carolina Cabo y Ximo Micó.

‘Gráfica Estructural’ propone, igualmente, la confrontación entre una organización esquemática racional y geométrica de Marco Noguerón, con la ‘Frágil’ y rítmica cianotipia de Carmen Dolz, o la visceralidad acromática del gesto expresivo de Jaime Poblete, cercano también a los automatismos de Lydia Navarro y Teresa P. Gómez. Se yuxtaponen las sugerentes arquitecturas de Mª Ángeles Álvarez a las conceptuales de Humberto Nilo; el acento en rojo de Enrique Pitarch con la sinuosidad curvilínea en verde de Julia Martinez. Construcciones que cuestionan los límites entre medios artísticos, como la que aporta Martíllopis, junto con la expresión que evoca el uso de la materia, sugestiva percepción visual y táctil, en las obras de Francisco Cuesta, Felicia Puerta y Felipe Medina.

Imagen de la obra 'Gráfica Estructural', de Felicia Puerta. Fotografía cortesía de la artista.

Imagen de la obra ‘Gráfica Estructural’, de Felicia Puerta. Fotografía cortesía de la artista.

A veces, en la espontaneidad de la mirada, nos quedamos en lo más llamativo y semántico que aparece en la superficie. No se hacen demasiados esfuerzos por abstraer las causas profundas, que se repiten y se funden en similares estructuras; estructuras que generan una misma expresión, lo que nos lleva a emociones parecidas frente a propuestas tan diversas. Detenerse en el tiempo y sumergirse en la profundidad, bucear para encontrar, pues no siempre aparece sin esfuerzo la ‘estructura significativa’ que da sentido, que relaciona un todo coherente y expresivo.

El mapa oculto se configura como red de conexiones entre varios elementos ajustados en cantidad, cualidad y significado, únicamente activos en su conjunto en el momento de la contemplación; es la mirada recreativa, generativa, de respuesta sugerente que se fija en nuestra memoria, pues la hemos construido e interiorizado individualmente como experiencia estética, emoción que amplifica nuestro imaginario: conseguir conectar con esa estructura previa.

En el origen de los objetivos del grupo ‘Gráfica Estructural’ nos proponemos revisar el concepto de ‘estructura profunda’ como sistema racional compositivo, esqueleto interno que armoniza los elementos, esencial manifestación expresiva, frente a lo aparencial y epidérmico; conectar estructuras formales con estructuras mentales, con la finalidad de fomentar el pensamiento creativo, produciendo obras en diferentes ámbitos y realizando un ejercicio mental de práctica sinéctica creativa; analizar  las  implicaciones  del  concepto  ‘estructura’ en  su  sentido constructivo -‘re-estructura’-, como armazón fundamental en la creación artística, también hoy, renovando su funcionalidad y haciéndose más visible; disertar y re-pensar  modelos constructivos, sistemas formales  de  configuración como causa del proyecto, puesto que, al fin y al cabo, la acción de pensar es en sí misma de naturaleza creativa.

Imagen de la obra 'Colador d'idees', de Amparo Boluda. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Imagen de la obra ‘Colador d’idees’, de Amparo Boluda. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Para ello utilizamos una investigación comparativa relacional entre diversos conceptos y disciplinas, vinculando y analizando críticamente estructuras de diferentes poéticas: arquitectura, danza y música, confrontándose con las tradicionales. Mostrar prácticas concretas, como ejercicio mental de correspondencia: ‘estructura y re-estructura’. 

En definitiva, nuestro propósito quiere remarcar las analogías evidentes entre cultura, ciencia y tecnología, al conectar arquitecturas del pensamiento en distintas producciones. Esbozar, de este modo, otra mirada integradora y global sobre el trabajo artístico, no exclusivamente centrada en la relación ‘forma /sema’.

El proceso gráfico de abstracción permanece como estructura profunda en relación al resto de procesos mentales sobre los que se basa la teoría del conocimiento, conectando todos los elementos de un sistema. ‘Gráfica Estructural’ pretende, en consecuencia, un replanteamiento del término como forma de crecimiento intelectual y como germen de toda innovación.

Un instante del Experimental Video Danza 'Caer', de Ana Pérez, con Isabela Alfaro. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Un instante del Experimental Video Danza ‘Caer’, de Ana Pérez, con Isabela Alfaro. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Felicia Puerta