“Valencia debe ser capital del mercado del mediometraje”

Entrevista a Carlos Madrid, director de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

Lleva ocho años al frente del único festival de mediometrajes que hay en España y, por su carácter internacional, único en el mundo. Y durante todo este tiempo La Cabina no ha parado de crecer: en número de películas recibidas y seleccionadas para su sección oficial, en número de espectadores y hasta en presupuesto. A pesar de todo, Carlos Madrid, director del certamen, se muestra cauto porque en esto de la gestión cultural “nunca se sabe”. Pero sí, admite que las sensaciones de futuro “son buenas”. Tanto es así, que ya piensa en convertir a Valencia y La Cabina en “capital del mercado del mediometraje”.

“Queremos que vengan compradores y que La Cabina sea referente como mercado de cara a los canales de televisión”. Y para ello ya ha dado un primer paso trayendo este año a Hélène Vayssières, responsable de contenidos de Arte France. Considera injustificable que los canales españoles no hayan puesto todavía su mirada en el festival como fuente de contenidos para sus respectivas programaciones. “En Francia y Alemania sí hay canales de televisión que compran mediometrajes”. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un formato (películas de entre 30 y 60 minutos) “muy parecido al de las series de televisión que tanto éxito están alcanzando”.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid, director de La Cabina. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carlos Madrid piensa, como proyecto a más largo plazo, que el mediometraje pueda entrar incluso a “formar parte de las salas comerciales”. Aunque eso sean palabras mayores. “Queremos que La Cabina sea un semillero no sólo de producción, sino de distribución, aunque todavía no lo sea”. “Es una carrera de fondo”, apostilla. Como lo es para cuantos han decidido apostar por un formato para cuya realización se necesita “un acto de valentía”.

Aún así, ahí están los directores, muchos de ellos famosos como Woody Allen, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Andrei Tarkovski o Jean Vigo, que han realizado en alguna ocasión mediometrajes. La Cabina Inèdits se hace cargo de ello, contando este año con películas de Federico Fellini, Claire Denis o la recientemente fallecida Chantal Akerman. “Fue una casualidad fatal que tuviéramos previsto programar una de sus películas y muriera justo unas horas antes. Sirva la proyección de homenaje, no sólo por ella, sino porque se dedicó al mediometraje”, subraya Madrid.

Novedad en la edición de este año, que se celebrará del 5 al 15 de noviembre, es la sección ‘A Mal Gam A’, tomando ese título de una película homónima de Iván Zulueta y que da idea del tipo de obras que se pretenden incluir: “Videoclips, rarezas, cine experimental, documentales pero no del tipo entrevista y voz en off”. Wikipedia se refiere a esos otros más convencionales que La Cabina en esa página por actualizar dice no incluir. “Recuérdame que la actualice porque es verdad que está desfasada”, se disculpa el director. Díptico Rock es otra de las novedades. “Arrancamos con Néstor Mir (La conquista del oeste) y el documental de Carlos Aimeur de seguimiento del grupo La Muñeca de Sal, que pondrá el colofón presentando oficialmente su disco”.

El crecimiento de La Cabina está, sin embargo, lejos de equiparar esfuerzo y presupuesto destinado a cubrir costes, aunque Carlos Madrid reconozca que esa diferencia se ha aminorado. “Este año tenemos 17.000€ gracias a la subida de CulturArts y de La Nau de la Universitat de València”, que siguen apostando por el festival. Nada que ver con la nula respuesta que en su momento obtuvieron por parte de la concejala de Cultura, Mayrén Beneyto, y del secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll. Del nuevo equipo de gobierno dice tener buenas sensaciones. “Hemos hablado con Carmen Amoraga [directora general de Cultura y Patrimonio] y con Glòria Tello [concejala de Cultura] y ambas han mostrado interés por La Cabina”. Un festival que en su octava edición contará, entre sus apuestas más destacadas, con la película de James Franco y Travis Mathews Interior. Leather Bar, de Mike Leigh Carrera de obstáculos y Kung Fury (David Sandberg), “un auténtico fenómeno viral”, resalta Madrid.

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Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Carlos Madrid, director del festival La Cabina. Fotografía: José Cuéllar.

Salva Torres

La recién fallecida Chantal Akerman en La Cabina

VIII Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La octava edición de La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cine de la Universitat de València y con la colaboración de Culturarts-IVAC, crece tanto en su Sección Oficial, compuesta por 25 mediometrajes, como en sus Secciones Paralelas, en las que se proyectarán un total de 20 películas de directores como Federico Fellini, Claire Denis o la recientemente desaparecida Chantal Akerman. La Sección Amalgama y Díptico Rock se sumarán a las ya conocidas La Cabina Día Cero, Panorama Francés y La Cabina Inèdits.

Fotograma de 'A Mal Gam A', de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de ‘A Mal Gam A’, de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Amalgama, nombre escogido por la película de vanguardia de Iván Zulueta A Mal Gam A (España, 1976), acoge trabajos audiovisuales poco convencionales, mediometrajes de no-ficción y otros lenguajes como documental creativo, cine experimental, video-arte, videoclip… Piezas que sorprenden, que engañan, que desconciertan y que buscan un espectador abierto, curioso y desprejuiciado.

Un jurado, compuesto por profesionales del audiovisual, teóricos, etc., otorgará un premio al mejor mediometraje de Amalgama en la que competirán un total de seis películas. 10 (Marta Jurkiewicz, 2014, Países Bajos) es un documental experimental que habla sobre momentos de la vida comunes a todos, así como de aquéllos que hacen que cada vida sea única. Dime quién era Sanchicorrota (Jorge Tur, 2013, España) es también documental que registra la búsqueda de la historia de Sanchicorrota, un bandolero del siglo XV que robaba a los ricos para dárselo a los pobres.

Fotograma de El gran vuelo. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de El gran vuelo, de Carolina Astudillo. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

El gran vuelo (Carolina Astudillo, 2014, España) narra la historia de Clara Pueyo Jornet, militante del Partido Comunista, que escapa de la prisión de Les Corts de Barcelona por la puerta principal durante los primeros años de la dictadura franquista, momento en el que su rastro se pierde para siempre. El último abrazo (Sergi Pitarch, 2014, España) es un mediometraje documental nominado  a los Premios Goya 2015.

La parte de la sombra (Olivier Smolders, 2013, Bélgica) es una película que nos presenta al fotógrafo húngaro Oskar Benedek y su misteriosa desaparición. Y Voilà l’enchaînement (Claire Denis, 2014, Francia) de la reputada directora francesa, que comenzó como asistente de Jacques Rivette, Costa-Gavras, Jim Jarmusch y Wim Wenders, y que es conocida por sus películas Chocolat (1988), que le ganó aclamación de la crítica, Buen trabajo (1999) o El intruso (2004), nos muestra a través del diálogo las distintas etapas de un matrimonio y el punto de vista de sus componentes.

Fotograma de Voilè l'enchanment, de Claire Denis. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de Voilà l’enchainement, de Claire Denis. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Para inaugurar esta sección (y fuera de competición) se proyectarán las películas, A Mal Gam A (Iván Zulueta) e Iván Z (Andrés Duque). Dos mediometrajes que representan el tipo de piezas que acoge la nueva sección.

La Sección Díptico Rock, que se proyectará en el Centre Cultural La Nau, acogerá dos mediometrajes con sello valenciano y cuyo leitmotiv es la música. La conquista del oeste, realizada por el músico Néstor Mir, que acompañará en directo con su música y la de Gilbertástico el pase de la película; y Teología. Perdimos un imperio por esto, realizada por el periodista y escritor Carlos Aimeur. Las exitosas Día Cero, Inèdits y Panorama Francés continuarán en la octava edición.

La Cabina Día Cero supone el pistoletazo de salida para cada una de las ediciones del Festival desde 2012 en las que se proyecta una película muda con música en directo. Este año se celebrará en el Auditorio Joan Plaça del Jardín Botánico de la Universitat de València días antes de la inauguración del Festival.

Fotograma de Les rendez vous, de Chantal Akerman. Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de Les rendez-vous d’Anna, de Chantal Akerman. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Por su parte, el ciclo La Cabina Inèdits da la oportunidad a los espectadores de ver los mediometrajes de directores consagrados. En ediciones anteriores se han proyectado películas de Orson Welles, Woody Allen, Francis Ford Coppola o Martin Scorsese; obras que a pesar de haber sido realizadas años atrás, son desconocidas para el gran público debido a que no gozaron de distribución y proyección en salas comerciales. En esta octava edición, le tocará el turno a Fellini o a la cineasta belga Chantal Akerman, desaparecida el pasado 5 de octubre, entre otros reputados cineastas.

Y el Instituto Francés de Valencia volverá a acoger Panorama Francés, sección en la que nos acercamos a la producción del país galo con la proyección de tres mediometrajes de la Sección Oficial con la presencia de sus directores, quienes participarán en un coloquio posterior con el público.

 

Un baño de cine

Cine en los Baños
Ocho y medio, de Federico Fellini, y Acabo de tener un sueño, de Javier Navarro (viernes 21 de noviembre. 19.00h)
Ojos negros, de Nikita Mikhalkov, y Charlot en el balneario (viernes 28 de noviembre)
El balneario de Battle Creek, de Alan Parker (viernes 5 de diciembre)
Baños del Almirante
C / Baños del Almirante 3-5. Valencia
Del 21 de noviembre al 5 de diciembre

El Consorcio de Museos reabrió Baños del Almirante en enero y ahora quiere ofrecer al público, tras las cerca de 14.000 visitas alcanzadas, una programación cultural complementaria. El Palacio del Almirante, la obra más importante de la arquitectura privada en estilo gótico que se conserva en Valencia, según apreciación de la Conselleria de Cultura, se lo merece. “Queremos darle un valor añadido a este enclave cultural de la Valencia histórica”. Lo dijo Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, previo a la presentación del ciclo de cine en torno a la figura escenográfica del balneario.

Fotograma de 'El balneario de Battle Creek', de Alan Parker. Cine en los Baños del Almirante.

Fotograma de ‘El balneario de Battle Creek’, de Alan Parker. Cine en los Baños del Almirante.

Con ‘Ocho y medio’, de Federico Fellini, arranca la programación cinematográfica dirigida por Javier Bosch, que tendrá su continuación los próximos viernes con otras dos destacadas proyecciones. “Se hará en pantalla al estilo tradicional”, destacó Garín, para dotar a la actividad de ese plus de calidad que se merece tan singular escenario. Con capacidad para 60 personas, el director del Consorcio de Museos reconoció el carácter experimental del ciclo: “Dependiendo del aforo que haya, nos plantearemos la posibilidad de repetir la sesión en otro momento si finalmente se sobrepasa la capacidad de que disponemos”.

La película de Fellini ‘Ocho y medio’, en torno a los problemas del acto creativo encarnado en la figura de Guido Anselmi (Marcello Mastroiani), estará acompañada del cortometraje ‘Acabo de tener un sueño’, de Javier Navarro, quien será a su vez el invitado a la charla coloquio posterior. El trabajo de Navarro ha obtenido 10 premios en España y 18 internacionales, lo que permitirá conocer de primera mano sus impresiones acerca de la creación, más que la temática del balnerario en sí, con la que arranca el ciclo.

Fotograma de Ojos negros, de Nikita Mikhalkov. Ciclo Cine en los Baños del Almirante.

Fotograma de Ojos negros, de Nikita Mikhalkov. Ciclo Cine en los Baños del Almirante.

‘Charlot en el balneario”, ésta sí directamente asociada a la temática de ‘Cine en los Baños’, será el cortometraje que abra la sesión del viernes 28 de noviembre (19.00h), previo al largometraje de Nikita Mikhalkov ‘Ojos negros’. De nuevo Mastroiani dando vida a un viajero enamorado de la rusa Anna Sergeyevna (Elena Safonova) y, de nuevo, al igual que le ocurre a su personaje de Guido Anselmi, entrando en una suerte de ensoñación melancólica. Balnearios, creación y melancolía como trasfondo común. Emilio Mencheta, actor y productor, será el invitado a la charla posterior.

Cerrará el ciclo, la película de Alan Parker ‘El balneario de Battle Creek’, con Anthony Hopkins, el viernes 5 de diciembre. El filósofo David Montesinos, autor de ‘La juventud domesticada’, será el invitado para hablar del film, así como de la medicalización de las comunidades contemporáneas.

Felipe Garín adelantó que la artista Teresa Esteban expondrá en enero sus esculturas inspiradas en portadas árabes y otros motivos arquitectónicos, como continuación de la programación cultural prevista en Baños del Almirante. Antes, la muestra ‘Los toros como pretexto’, fruto de la colaboración con la Agencia EFE, se ocupará de reflejar la importancia de la tauromaquia desde principios del siglo XX a la actualidad con imágenes del gran fondo de la agencia de prensa. Cine, escultura y toros, para que Baños del Almirante sea “algo más que visita turística”.

Marcello Mastroiani en 'Ocho y medio', de Federico Fellini, película del ciclo 'Cine en los Baños', en Baños del Almirante.

Marcello Mastroiani en ‘Ocho y medio’, de Federico Fellini, película del ciclo ‘Cine en los Baños’, en Baños del Almirante.

Salva Torres

Antonio Ariño: “Se ve más cine que nunca”

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Del 1 al 30 de agosto de 2014, a las 22.30h
Entrada: 3,5€. Abono de 10 sesiones: 25€

El cine, a pesar de los pesares, parece recuperar la buena salud. “Se ve más cine que nunca”, destacó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la Filmoteca d’Estiu en la Sala Berlanga. “Otra cosa”, se apresuró a decir, “es dónde y cómo se ve”. Lo cual confirma que “ver cine no está en crisis”, agregó. José Luis Moreno, director del IVAC-La Filmoteca, se sumó a ese dato optimista señalando que existe una “tendencia general de incremento de asistencia al cine, más allá del éxito de Ocho apellidos vascos”.

Fotograma de 'Las maestras de la República', de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Las maestras de la República’, de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

En esa línea ascendente se sitúa también la proliferación de terrazas de verano programando cine al aire libre. Filmoteca d’Estiu cumple ya 15 años; La Nau de la Universitat de València con sus Nits de Cinema lleva seis; el Centre del Carme hace ya tres años que programa cine en su claustro, y este año, por primera vez, el MuVIM abre su terraza al cine para homenajear precisamente a esas terrazas de verano ya desaparecidas en distintos barrios de Valencia. José Antonio Hurtado, jefe de programación del IVAC, subrayó la conveniencia, una vez comprobada esa proliferación de nuevas terrazas, de “coordinar toda esa oferta cultural” proveniente de la institución pública.

Fotograma de 'Plácido', de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Plácido’, de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Ariño afirmó que esa proliferación se debe a la existencia de una “masa crítica en la ciudad de Valencia”; de un público “que busca y valora el cine con esa exigencia superior de la versión original”. Los datos están ahí: 350 personas que todas las noches llenan el claustro de La Nau para ver películas como Amarcord, de Federico Fellini (“casi 600 personas la vieron”) o Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott. José Luis Moreno habló de 315.000 personas durante los 14 años de Filmoteca d’Estiu: unos 25.000 espectadores por año.

Fotograma de 'Todos dicen I Love You', de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Todos dicen I Love You’, de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Las películas que durante el próximo mes de agosto se proyectarán en los Jardines del Palau de la Música anuncian más de lo mismo. Roberto Cámara, director general de Gas Natural, que por quinto año consecutivo patrocina la Filmoteca de Verano, tiene claro que se trata de una actividad “muy social dirigida al total de la ciudadanía”. De ahí su compromiso con seguir ayudando económicamente a su sostenimiento, para el cual también se hace necesario cobrar 3,5€ por sesión. “La recaudación es importante para mantener la actividad. Se cobra y la gente sigue acudiendo al cine”, subrayó Moreno.

Fotograma de 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Amanece que no es poco’, de José Luis Cuerda. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Filmoteca d’Estiu prolongará el ciclo ya iniciado en La Nau de la Universitat de València bajo la denominación de ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Como su nombre indica, se trata de películas con “reparto coral y protagonismo colectivo”, abundó Hurtado. Películas como Plácido, de Luis García Berlanga, Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, Todos dicen I Love You, de Woody Allen, Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda o Moonrise Kingdom, de Wes Anderson. También habrá espacio para el ‘Cine de hoy’, con películas como La gran belleza, de Paolo Sorrentino, Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, 12 años de esclavitud, de Steve McQueen y Las maestras de la República, de Pilar Pérez Solano.

Hurtado destacó el “rigor” y la proyección “en versión original” como seña de identidad del IVAC que se traslada a la Filmoteca d’Estiu, además de las “muy buenas condiciones de proyección en 35mm y en Blu-ray”. La posibilidad de ver en esas condiciones películas como Plácido o Ser o no ser ya justifica la necesidad de seguir sosteniendo una iniciativa que goza del favor popular.

Fotograma de 'To be or not to be', de Ernst Lubitsch. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘To be or not to be’, de Ernst Lubitsch. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Salva Torres

La Nau, de cine espacial e historias corales

Nits de cinema al claustre de La Nau
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 11 al 23 de julio, a las 22.00 horas

Después de les Serenates que han reunido en el Claustro de La Nau más de 5.000 personas, como una alternativa cultural gratuita para la ciudadanía, toma el relevo el cine. Entre el día 11 y hasta el próximo día 23 de julio, todas las noches, a las 22 horas, el Aula de Cinema de la Universitat de València retoma su ya tradicional actividad veraniega. Nits de cinema al claustre de la Nau ofrece así, por séptimo año consecutivo, proyecciones nocturnas al aire libre, gratuitas, en versión original subtitulada, con presentación y posterior coloquio.

Fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Una actividad que ha obtenido una cálida acogida por parte del público valenciano en sus ediciones anteriores, que suman ya más de 25.000 espectadores. Este verano, dos ciclos conforman la programación: ‘Historias del espacio’, una variada muestra de ciencia-ficción centrada en viajes espaciales, y ‘Películas corales, mosaicos de vidas’, un ciclo organizado en colaboración con CulturArts IVAC y que tendrá su continuación en la Filmoteca d’estiu del 1 al 30 de agosto en los jardines del Palau de la Música.

Fotograma de 'Moon', de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Moon’, de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El viernes 11 de julio, ‘Amarcord’ (Federico Fellini, 1973) abrirá las proyecciones del ciclo ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Una selección de títulos caracterizados por su coralidad, entendida como la presentación de un conjunto de historias, situaciones, espacios o personajes variados e inconexos pero con algún elemento en común que aporta cohesión a la trama. El clásico de Fellini que inaugura el ciclo describe la vida cotidiana en un pueblo imaginario durante los años de la Italia fascista, un ramillete disperso de personajes que la inconfundible mirada del cineasta de Rímini une poéticamente, a saltos, en estas inolvidables memorias de su propia infancia.

El domingo 13 de julio el ciclo continúa con ‘Un día de boda’ (A Wedding, 1978), retrato social que Robert Altman, maestro por antonomasia del cine coral, pone en pie a partir de los diferentes personajes que acuden a la celebración de una boda. Con ‘Sábado trágico’ (Violent Saturday, Richard Fleischer, 1955), que se proyecta el martes 15, nos acercaremos a un thriller que parte del esquema de historias paralelas para contarnos cómo repercute el robo de un banco en una pequeña localidad de Arizona. ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa (Dreams, 1990), película de episodios, compuesta por ocho cortometrajes narrativamente independientes pero conectados por deseos y angustias comunes, nos permitirá aproximarnos el jueves 17 a la cultura e historia japonesa a través de ocho relatos extraídos de sueños reales del propio Kurosawa.

Fotograma de 'Los sueños' de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Las restantes sesiones del ciclo hablan de una realidad que nos resulta más cercana geográfica y culturalmente. El viernes 18, los espectadores podrán disfrutar de una pieza apenas conocida del mejor cine español realizado durante el franquismo, ‘Mi calle’ (1960), un retrato costumbrista del Madrid de comienzos del siglo XX con la que se despidió del cine el gran Edgar Neville.

El domingo 20 de julio, ‘La estrategia del caracol’ (Sergio Cabrera, 1993) nos traslada a Colombia para relatarnos la estrategia de los vecinos de un barrio de Bogotá que tratan de impedir el derribo de su hogar. El ciclo se cerrará en La Nau, el martes 22, con la proyección de ‘Gente en sitios’ (Juan Cavestany, 2013), quizá la más desconcertante cinta española rodada en los últimos años, un relato que recorre la comedia, el drama, los apuntes sociales, el terror y el surrealismo con el denominador común del desconcierto humano.

Fotograma de 'Alien, el octavo pasajero', de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Alien, el octavo pasajero’, de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

A partir del 1 de agosto, en los jardines del Palau de la Música, otras siete películas corales pertenecientes al género de la comedia –títulos inolvidables, como ‘Ser o no ser’ (To Be or not To Be, Ernst Lubitsch, 1942) o ‘Plácido’ (Luis G. Berlanga, 1961), cintas de culto como ‘Amanece que no es poco’ (José Luis Cuerda, 1988)– prolongarán el ciclo en el marco de la Filmoteca d’estiu que un año más organiza CulturArts IVAC.

Completa la programación de las Nits de cinema el ciclo ‘Historias del espacio’, una selección muy heterogénea compuesta por cinco películas cuyos personajes habitan en el espacio exterior o sueñan con viajar a él. El ciclo se inicia el sábado 12 con la proyección de ‘Planeta prohibido’ (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956), un clásico de Hollywood inspirado en La tempestad de Shakespeare, que narra la llegada de una expedición de astronautas a Altair IV, planeta gobernado por un expatriado.

Eduard Fernández en un fotograma de 'Gente en sitios', de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Eduard Fernández en un fotograma de ‘Gente en sitios’, de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El lunes 14 se proyectará la británica ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009), en la que un astronauta vive aislado durante años en una excavación minera en la Luna. Una joya del cine soviético mudo, ‘Aelita’ (Yakov Protazanov, 1924), será la protagonista el miércoles 16, una sesión en la que los viajes espaciales se mezclarán con revoluciones proletarias, proclamas bolcheviques y unos deslumbrantes decorados y vestuarios constructivistas.

El lunes 21 de julio será el turno de todo un clásico de la animación europea, ‘El planeta salvaje’ (La planète sauvage, René Laloux, 1973), que presenta los conflictos de un lejano planeta llamado Ygam. Una proyección que será complementada por el cortometraje mudo ‘Viaje a través de lo imposible’ (Le voyage à travers l’impossible, 1904), realizada por Georges Méliès, director de la primera pieza de ciencia ficción de la historia del cine. El ciclo finaliza el miércoles 23 con una de las películas espaciales por excelencia, la mítica ‘Alien, el octavo pasajero’ (Alien, Ridley Scott, 1979).

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits al cinema al claustre de La Nau.

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

 

Gonzalo Suárez: “Soy adicto a las teleseries”

Gonzalo Suárez en los ‘Cuadernos de rodaje’ de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 20 al 27 de junio

Gonzalo Súarez asegura que “ya no existe el cine clásico, el de hoy en día no perdura”. Ésta es una de las afirmaciones que ha pronunciado en el encuentro con los medios que ha tenido lugar en el marco del 29 Festival Internacional de Cine de Valencia- Cinema Jove y en el que participa como director invitado en la sección Cuadernos de Rodaje. La selección de películas que han marcado su vida y su carrera se estanca en el año 1972, y es que para el escritor y cineasta el cine de ahora no permite que actores y filmes se asienten.

Respecto a los actores, confiesa que le hubiese gustado trabajar con Montgomery Clift porque dirigía la secuencia con su mirada. “Ahora no da tiempo a mitificar y eso que los actores son mejores. Son una generación fuerte y potente como los atletas, más de verdad”. Sin embargo, si tuviera que elegir un papel que interpretar en su vida privada, no dudaría: “el de Cary Grant en ‘Con la muerte en los talones’ ya que es un personaje que huye continuamente, con una madre muy divertida y que viaja en tren-restaurante (con lo que me gusta comer)”.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El responsable de títulos como ‘Remando al viento’, ‘Don Juan de los infiernos’, ‘Mi nombre es sombra’, ‘Oviedo Express’ o ‘El detective y la muerte’ descubre que últimamente está “enganchado a las series como ‘Mad men’ o ‘Juego de Tronos’ y “en ellas se demuestra que el director es superfluo (ya que cambian constantemente) y el actor es el que lleva el peso”. Volviendo a sus “clásicos” explica que también le gustaría haber incluido ‘El hombre tranquilo’ de Ford y que ‘El Portero’ tiene trazos de este western. Un western que –a juicio de Suárez- hoy sería políticamente incorrecto por el machismo y la violencia que refleja. Respecto a la inspiración nacional: cualquier película de Berlanga, ‘El año de las luces’ de Trueba o ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ de Almodóvar o ‘Todo por la pasta’ de Urbizu –entre otras- tendrían cabida en su lista.

A pesar de beber en estas fuentes de inspiración, a Gonzalo Súarez le resulta difícil definir su estilo: “No sé si busco o huyo. Mi cine es una búsqueda que nunca alcanza el objeto. Sólo sé que me sigue gustando jugar, como en mi infancia”.

Luego tuvo lugar en el Ayre Hotel Astoria Palace un encuentro entre el cineasta y el público. Alrededor de la mesa se sentaba también la actriz y amiga del cineasta, Ana Álvarez, y el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda. Enfrente de ellos una gran afluencia de público esperaba sencillamente escuchar hablar a Suárez. Ya desde el principio los halagos dirigidos hacia el veterano director por parte de sus contertulios fueron directos, “si en los comienzos de Gonzalo hubiera existido Cinema Jove, nos hubiera encantado traerle, ya que es un cineasta fresco y vanguardista desde sus orígenes”, comentaba Rafael Maluenda.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus 'clásicos' en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus ‘clásicos’ en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, reconocido escritor además de cineasta, compartió profundas reflexiones acerca de la diferencia entre estas dos disciplinas que tan bien conoce: “Lo que destacaría del cine frente a la literatura es que la imagen roba el alma, a pesar de que el alma sea algo tan dudoso que ni siquiera sepamos donde está”. También resaltaba que la escritura es un trabajo que uno desarrolla en soledad, y el cine es un trabajo compartido con mucha gente en todo momento.

Hablando de la selección de películas que ha hecho para la sección ‘Cuadernos de rodaje’, que se puede disfrutar todos los días en los Jardines de Viveros, Gonzalo culpaba de nuevo al azar, igual que hizo en la Gala de Inauguración del Festival: “Ni siquiera recuerdo con claridad el argumento de todas esas películas, pero lo bonito es que a pesar de ello sé que me encantan”.

En el coloquio el cineasta ha tenido tiempo de narrar multitud de anécdotas de sus rodajes, la estrecha relación que le unió a Ana Álvarez a raíz de ‘Don Juan en los Infiernos’, cómo comenzó el idilio amoroso entre Hugh Grant y Liz Hurley durante el rodaje de ‘Remando al viento’, y un largo etcétera propio de una persona que vive de contar historias. También hubo momento para el humor cuando Suárez, contestando a una pregunta del público, declaró que su salto de la literatura al cine fue “más que un salto, un tropiezo”.

Tuvo ocasión también de recordar lo difícil y costoso que era hacer cine cuando el material grabado tenía que pasar inevitablemente por un laboratorio, a diferencia de lo que ocurre ahora con los medios digitales”. Al final de la tertulia le preguntaron qué consejo le daría a alguien que empieza en el mundo del cine, Gonzalo ha manifestado la poca utilidad que le ve los consejos pero, tras unos segundos de reflexión, concluyó diciendo que “las ideas nunca son de uno mismo, lo único que uno posee es la actitud; hay que tener las puertas abiertas a los estímulos y la misión de un director siempre debe ser la de no estorbar ni interrumpir cuando algo sucede”.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

 

‘Da capo’ de Vol-Ras o volver a empezar…en todo

Da capo, de Vol-Ras
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 28 de mayo al 8 de junio

Da capo significa, literalmente, desde la cabeza. Es un signo utilizado en las partituras para que el intérprete repita la música que antecede a dicha marcación. Es un volver a empezar. La compañía catalana de humor gestual Vol-Ras, formada por Joan Segalés y Joan Faneca, lo utiliza como metáfora de su último espectáculo, precisamente titulado Da capo. Lo hace para advertirnos de las dificultades existentes en el teatro cada vez que se monta una función. Poniéndose en la piel de dos técnicos de escena, Segalés y Faneca van narrando a base de gags, silencios, gestos y una expresividad desbordante, lo que cuesta levantar un mismo espectáculo cada día y que ese mismo espectáculo resulte, después de todo, diferente.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Ese volver a empezar en cada función no sólo es la metáfora que contiene Da capo, sino representación de la propia vida. “Hoy en día la metáfora es doble, pues ahora es necesario que todos empecemos de nuevo para hacer frente a la realidad social y económica”, explican los actores de Vol-Ras. Un ciclo que tiene su punto de crueldad por ese retorno al mismo lugar, después de años de crecimiento económico tirados por la borda a base de despilfarro. “Las compañías de teatro también [han de volver a comenzar], con menos medios, más dificultades, pero tercamente empezando ‘Da capo’, demostrando en cada nuevo espectáculo, cada nueva función, el valor labrado a lo largo de cinco, de 20 o más de 30 años”.

Así de triste, salvo que de tamaño despropósito se haga cargo Vol-Ras. Entonces, allí donde emerge la calamidad, brota la risa. Todo cuanto sucede de espaldas al escenario, imprevistos, inquietudes, conflictos y objetos que se rebelan para dificultar el montaje diario, Segalés y Faneca lo ponen delante del público para que éste vea el continuo vaivén y vuelta a empezar de cada función, a partir de un mismo espectáculo.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Inspirados en el grupo alemán Familie Flöz, el director de cine Federico Fellini o el músico John Cage, Vol-Ras plantea con Da capo “un recorrido por un mundo sonoro desde el silencio a la música, sin palabras y con humor”. Y puestos a citar a John Cage, bien valdría esta frase suya para explicar lo que hacen Segalés y Faneca: “No tengo nada que decir, y lo estoy diciendo: esto es poesía”. Porque Vol-Ras decir no dice mucho, en tanto su humor gestual descarta las palabras, pero la sola expresividad de sus rostros y cuerpos sobre el escenario alcanzan a decir mucho más de lo que muestran a veces las palabras vacías de sentido.

Por eso Da capo vuelve una y otra vez al principio de una misma representación: la del ser humano aquejado de la incertidumbre y del azar, pero siempre dispuesto a levantar “tercamente” la función: cada tarde y noche la misma, pero siempre diferente. La demostración: en el Teatre Talia, donde Vol-Ras tocará tan singular partitura una y otra vez, una y otra vez…

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo 'Da capo'.

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo ‘Da capo’.

Salva Torres

El Festival de Cannes, por Pedro Hernández

Cannes, Boulevard de la Croisette (1980-1991)
Pedro Hernández
Festival de Cannes
La 67ª edición concluye el sábado 24 de mayo

Como no podía ser de otra manera, el Festival de Cannes arrancó el miércoles 14 con polémica, debida a la presentación de la película Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, protagonizada por Nicole Kidman. Forma parte del ADN del certamen. Polémica no exenta del grado de provocación que los organizadores del festival han ido alimentando edición tras edición, hasta llegar a la 67ª que concluye el próximo sábado 24 por exigencias del guión: al día siguiente hay elecciones europeas.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

El Festival de Cannes nació al hilo de declararse la II Guerra Mundial, a modo de protesta por lo acontecido en Venecia, donde triunfaron películas italianas y alemanas arropadas por el contexto de exaltación patria. Tuvo que pasar la contienda bélica para ver la primera edición en Cannes. En 1954, justo ahora hace 60 años, se produjo otro revolcón decisivo en la imagen del certamen: la actriz Simone Silva mostraba sus pechos al aire, abrazándose jovial a un no menos jovial Robert Mitchum. Nacía la sensualidad provocadora que ha caracterizado al Festival de Cannes, y de la que Brigitte Bardot dio buena cuenta citándose con los periodistas cada año en la playa objeto de intensas sesiones fotográficas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández, nacido en El Cabanyal de Valencia, se adentró en ese mundo de erotismo cinematográfico, tras recalar en Marsella por exigencias del guión franquista. Armado con su cámara de reportero gráfico, acudió al Festival de Cannes durante 11 años para retratar como ninguno esa atmósfera de libertad, no exenta de calculada provocación, que se respiraba por dentro y por fuera del certamen. Aquellas imágenes, que Simone Silva inauguró para deleite de la prensa y del público voyeur, con actrices y modelos haciendo topless y mostrando sus encantos más allá de toda prenda, serían hoy en día políticamente incorrectas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Los desnudos playeros, taladrados por los objetivos de un sinfín de periodistas, han pasado a mejor vida, transformados ahora en grandes escotes y transparencias sobre una atiborrada y más glamurosa alfombra roja. No está bien visto que la mujer pose semidesnuda en la playa de Cannes, objeto de lascivas miradas. Quien desee recuperar esa visión cuya carnalidad hoy sigue asombrando, deberá depositar su mirada en vestidos cuyo coste marea, enfundados en actrices que brillan engalanadas con joyas de cifras igualmente mareantes.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández retrató durante años esa cara lúdica, publicitaria, provocativa, sensual y, debidamente encuadrada y trabajada la luz radiante que venía de esa Cannes florida, sin duda artística. Lo hizo a contracorriente, situándose allí donde nadie lo hacía; captando del Festival de Cannes, no sólo el glamour de las estrellas, sino el halo que dejaba en las miradas e incluso el silencio que, una vez pasado ese primer fulgor, Pedro Hernández reflejaba en forma de simetrías y composiciones de indudable cualidad estética.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Aprovechando los días que aún quedan para que concluya la 67ª edición del Festival de Cannes, mostramos un buen puñado de aquellas imágenes que Pedro Hernández ha expuesto en diversos espacios bajo el título de ‘Cannes. Boulevard de la Croisette (1980-1991)’. Imágenes cuyo visionado resume el pasado del certamen que premió Viridiana, de Luis Buñuel, La Dolce Vita, de Federico Fellini, Blow-up, de Michelangelo Antonioni, Taxi Driver, de Martin Scorsese, Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, Bailando en la oscuridad de Lars von Trier o El Pianista, de Roman Polanski, pero que se alarga hasta el presente, dejando huella de las transformaciones del festival bajo un mismo corolario de industria que se alimenta a partes iguales de cierto imaginario, cierta economía del derroche y el trasfondo artístico que parece quedar eclipsado por el glamour y las cifras.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Marie Trintignant. Foto: Pedro Hernández

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Salva Torres

Jornadas de Cine y Psicoanálisis

La Fantasía: I Jornadas de Cine y Psicoanálisis
Salón de Actos. Escuela de Magisterio
Plaza Colmenares, 1. Campus de Segovia
28 y 29 de abril

El cine y el psicoanálisis nacieron en las mismas fechas y, a lo largo del tiempo, siempre han mantenido una estrecha relación, un mutuo interés. Psicoanalistas como Otto Rank o Lou Andreas-Salomé llamaron la atención sobre la relación entre el cine, los sueños y la imaginación, y directores como G. W. Pabst, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock, Roman Polanski o David Cronenberg se valen de los descubrimientos freudianos en sus creaciones cinematográficas.

Fotograma del comienzo de la película 'Metzengerstein', de Roger Vadim.

Fotograma del comienzo de la película ‘Metzengerstein’, de Roger Vadim.

En estas primeras Jornadas se propone una aproximación al cine como un espacio particular de representación de “la fantasía” y, por lo tanto, como un espacio del deseo. De la mano de especialistas en el análisis cinematográfico, historiadores del cine y psicoanalistas se tratarán diferentes cuestiones interconectadas, tales como las relaciones entre el arte cinematográfico, la fantasía y la realidad, el concepto de fantasma, la representación cinematográfica del goce sexual o el vínculo entre la fantasía y el síntoma.

Fotograma de 'Pa Negre', de Agustí Villaronga.

Fotograma de ‘Pa Negre’, de Agustí Villaronga.

Para el anclaje del planteamiento teórico se proyectarán las películas Pa Negre (2010) de Agustí Villaronga y Metzengerstein (1968) de Roger Vadim, basada en el relato de Edgar Allan Poe. Para hablar de la primera intervendrán la historiadora del cine Eva Parrondo, el profesor de la Universidad Europea de Valencia Aarón Rodríguez, el coordinador de exposiciones del Centro José Guerrero Francisco Baena, los psicoanalistas Guillermo Kozameh y Amaya Ortiz de Zárate y Tecla González, coordinadora de las jornadas.

Del análisis de Metzengerstein se encargarán los profesores de la Universidad de Valladolid Manuel Canga, Luis Martín Arias y Luisa Moreno, el catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid Jesús González Requena, y el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos Luis Alonso. Al final de cada una de las sesiones se celebrará una mesa redonda con la participación de los ponentes que hayan intervenido a lo largo del día.

Fotograma de Metzengerstein, de Roger Vadim.

Fotograma de Metzengerstein, de Roger Vadim.