Las trampas de la memoria

Dystopia, de PanicMap
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Del 16 al 18 de septiembre de 2016

La tecnología siempre es un arma de doble filo, especialmente en el mundo del arte. Igual ayuda a potenciar la expresividad del artista que puede contribuir a anularla, como ocurre en tantos filmes que son una mera sucesión de trucos y efectos especiales sin apenas sustancia. Cuando se trata de las artes escénicas lograr una armoniosa conjunción entre arte y tecnología es un asunto delicado. Un osado experimento que muy pocos se arriesgan afrontar. La compañía valenciana PanicMap, creada por Juan Pablo Mendiola y Margarita Burbano en 2012, ha demostrado estar muy capacitada para ello. Pero siempre desde el pánico, el vértigo, el miedo a la página en blanco, de ahí su nombre. “Un pánico que hay que solventar a base de trazar un mapa, una hoja de ruta”, dice Mendiola.

Tras el éxito obtenido con su primer montaje, Harket y tras cuatro años de intenso trabajo regresan a los escenarios con Dystopia protagonizada por Cristina Fernández y Ángel Fígols que inicia mañana la nueva temporada de Las Naves.  Tres únicas funciones hasta el domingo. Tres ocasiones de ver algo diferente sobre el escenario.

Cartel de Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Cartel de Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

“Dystopia es un viaje emocional de dos personajes en el que nada es lo que parece”, dice Mendiola. “Un laberinto de espejos en el que se ven atrapados y que distorsiona su identidad. La obra reflexiona sobre la memoria. Sobre la necesidad que a veces tenemos de crear una realidad paralela a la auténtica cuando no estamos satisfechos con nuestros propios recuerdos, cuando aquello que nos rodea se descompone a trozos, cuando nuestro presente nos parece un futuro distópico de nuestro pasado. El protagonista se adentra en un laberinto de espejos emocional, en el que le cuesta reconocerse”.

El resultado es un teatro radicalmente contemporáneo que indaga en nuevos lenguajes, sin dejar por ello de buscar la emoción y la reflexión del espectador. Con técnicas innovadoras  construye sobre el escenario historias e imágenes  atractivas y sorprendentes.

A la escenografía convencional se suman proyecciones de mapping 3D y vídeo en directo “que permite transformar el espacio tanto a nivel plástico como emocional”, señala Mendiola. “Mi objetivo es buscar un diálogo entre tecnología y emociones. Lo tecnológico es frío y son los actores los que calientan el ambiente. En este caso, tanto Cristina como Ángel se desdoblan en un auténtico tour de force. Se puede decir que los he exprimido a fondo”, bromea el director.

Ambos mantienen un intenso duelo interpretativo en escena, proyectándose  en unos papeles de gran exigencia emocional y física. Los protagonistas se trasladan a diferentes lugares y momentos interactuando con los elementos visuales que los envuelven en el escenario y descubriendo poco a poco los límites de su propia realidad. En suma, Dystopia profundiza en la búsqueda de un lenguaje multidisciplinar en el que se entrelazan dramaturgia, danza, live cinema y video mapping para dar forma a un rompecabezas escénico.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Mendiola se inició en Teatre de l’Horta con Roberto García y más tarde montó un par de obras para Maduixa. PanicMap nació en plena crisis y a partir de ahí todo ha ido si no a mejor, sí al menos no a peor. “La sensación que tenemos es que la crisis va remitiendo, aunque tampoco se acaba de ver el sol”, comenta. “Nos encontramos en un impase, esperando a Godot. Hay esperanza pero también cierto recelo. El cambio de gobierno se ha traducido en un diálogo más abierto, lo que se podría llamar ‘escucha activa’ por parte de las instituciones y somos conscientes de que se han dado pasos hacia delante.  Se ha incrementado el presupuesto que apoya la cultura pero todavía hay que mejorar su formulación y distribución”.

Una vez estrenada en Valencia Dystopia seguirá el circuito habitual de festivales como Harket. Con su primer montaje PanicMap recorrió parte de la geografía nacional pasando por varios festivales.  Estuvo en Fira Tàrrega, TAC de Valladoli, Burgos Escena Abierta, MADferia, Danza Xixón y Mostra de Teatre d’Alcoi. Tambien recibó el Premio BBVA de Teatro al mejor espectáculo y a la mejor actriz, Cristina Fernández.

“Cuando actuamos en teatros de gran aforo como El Principal de Valladolid hicimos subir el público a escena, unas 150 personas para crear mayor intimidad y proximidad ”, recuerda Mendiola, que también recibió el Premio Max al mejor espectáculo infantil de 2015 por Dot, de Maduixa Teatre, y la candidatura como mejor autor revelación por Harket.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Inmersión en ‘Dystopia’

“Sé lo que necesitas. Un leve balanceo. Un pequeño impulso que te ponga en movimiento.” Se abre el telón y aparece un fragmento del rincón de una habitación inacabada en medio de ninguna parte. Los espectadores se adentran en un bucle emocional en el que memoria, realidad y ficción están en constante lucha. Los personajes también en continua construcción. ¿Qué haces cuando crees vivir en un presente que no es el que te pertenece?

Transformamos los recuerdos y construimos una realidad propia, alternativa.  Al transformar nuestra memoria alteramos también nuestra identidad. ¿Qué margen de error hay entre la realidad y lo que recordamos de ella? “No tienes una grabadora sobre los hombros. Lo siento. No eliges un cassette, le das al play y reproduces exactamente lo que has vivido.”

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Dystopia, de PanicMap. Imagen cortesía de Las Naves.

Bel Carrasco

Lápiz, Papel o Tijera en Plastic Murs

Lápiz, Papel o Tijera
Plastic Murs
C / Denia, 45. Valencia
Inauguración: viernes 29 de enero, a las 20.00h
Hasta el 4 de marzo de 2016

La exposición de dibujos  Lápiz, Papel o Tijera reúne en el espacio Plastic Murs de la calle Denia en Valencia una selección de obras de 30 artistas, tanto nacionales como internacionales.

Las obras facturadas únicamente en grafito sobre papel, entendiendo el dibujo no como parte preparatoria de un fin sino como un medio con entidad propia, ligero y versátil, que permite unas formas de expresividad y matices tan amplios como tonos de gris sobre papel.

Participan en la exposición los artistas Adonna Khare, Alessia Iannetti, Amandine Urruty, Ana Juan, Chamo San, Crajes, Craww, Dan May, Dulk, Enric Sant, Gabi de la Merced, Ivana Flores, Linnea Strid, Mab Graves, Nicofey, Nicomi Nix Turner, Manu Iranzo, Mohamed Lghacham, Oliver Flores, Paolo Pedroni, Rubenimichi, Sara Sanz, Seven Moods, Sicioldr, Simona Candini, Twee Muizen, Vanessa Foley, Vero Navarro, Victor Castillo y Volkano.

Una de las obras de la exposición 'Lápiz, Papel o Tijera'. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de la exposición ‘Lápiz, Papel o Tijera’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de la exposición 'Lápiz, Papel o Tijera'. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de la exposición ‘Lápiz, Papel o Tijera’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de la exposición 'Lápiz, Papel o Tijera'. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de la exposición ‘Lápiz, Papel o Tijera’. Imagen cortesía de Plastic Murs.

The Ritual Box o esa oscura claridad

The Ritual Box
Sala de Exposiciones de Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Hasta el 16 de mayo

‘The Ritual Box’ reune en la Sala de Exposiciones de Espai Rambleta a diferentes y polifacéticas personalidades del mundo del arte como Nadine Byrne, Pil&Galia Kollectiv, Ben Russell y Javi Moreno. El proyecto, comisariado por Johanna Caplliure y José Luis Giner Borrull, incide en la determinación del centro cultural valenciano de ahondar en el arte contemporáneo y de vanguardia.

La intención de ‘The Ritual Box’ es caminar a través de una serie de artistas que basan sus obras en la creación de una poética de lo oculto. La “oscuridad” es utilizada para ofrecer un nuevo entendimiento sobre los acontecimientos o experiencias vividas en la sociedad actual.

Javi Moreno en un instante de su performance en 'The Ritual Box'. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Javi Moreno en un instante de su performance en ‘The Ritual Box’. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Se trata de prácticas con una gran expresividad y contundencia crítica, donde la acción a través de rituales corporales invitan a abandonar la realidad preestablecida y así liberarse de los prejuicios de la tradición imperante hacia una puesta del cuerpo como vía de autoconocimiento primero y lugar de agenciamiento después. Por lo tanto, la danza, la performance, la música y la palabra como parte del cuerpo se encuentran como los modos de proceder de los artistas en ‘The Ritual Box’.

La Sala de Exposiciones de Espai Rambleta se convierte en una caja en la que dar cabida, en este caso no a objetos, sino a un ritual experiencial a través de las actuaciones semanales  (1, 11, 18, 25 de abril y 16 de mayo) de estos cuatro artistas. ¿Te atreves a entrar en la caja?

Cartel anunciador de 'The Ritual Box'. Cortesía de Espai Rambleta.

Cartel anunciador de ‘The Ritual Box’. Cortesía de Espai Rambleta.

La performance inaugural, a cargo del artista Javi Moreno, tuvo lugar el miércoles 1 de abril. Javi Moreno (Alicante, 1982), artista representado por la Galería SET, retoma el papel del mago o la bruja, estigmatizados socialmente por su poder de invocación, para evidenciar la magia como herramienta libertaria y la brujería como política.

La programación completa de ‘The Ritual Box’ es la siguiente.

1 Abril: Inauguración. Presentación equipo de La Rambleta y de los comisarios: Johanna Caplliure y José Luis Giner Borrull. Performance: Javi Moreno
11 Abril: Conversación de los comisarios con Pil&Galia Kollectiv. Proyección: ‘The Future Trilogy’.

18 Abril: Performance de Pil&Galia Kollectiv con la participación de artistas locales.
25 Abril: Conversación con los comisarios sobre el trabajo de Nadine Byrne. Proyección: ‘Dream Family.
2 Mayo: Performance: Nadine Byrne.
9 Mayo: Conversación con los comisarios sobre el trabajo de Ben Russell. Proyección: ‘Black and White Tripps Number Three’.
16 Mayo: Performance: Ben Russell

Todas las actividades comienzan a las 20.30h en la Sala de exposiciones de La Rambleta.

Ben Russell. The Ritual Box. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Ben Russell. The Ritual Box. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Moingeon: Construcción de la solución

Sinergia, de Xavier Moingeon
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 21. Valencia
Inauguración: 9 de enero
Hasta el 31 de enero de 2015

Si tratamos de comprender la idea impulsora que una y otra vez nos conduce a nuevas exaltaciones, encontramos el mismo anhelo de creación inspirada que se atestigua en los primitivos y se conoce en los grandes períodos culturales. La experiencia primaria que precede a todo saber se desarrolla sin un plan, forzosamente, como todos los acontecimientos primordiales. La reevaluación del primitivismo desde una perspectiva contemporánea nos instala otra vez en la tensión en continua lucha y negociación en el arte.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

No hay una visión de lo primitivo sino una pluralidad. Dimensión que nos permite dar cuenta de la pluralidad de visiones posibles donde el autor vincula la memoria del pasado con el presente. Los diferentes criterios constituyen una postura integradora que permite valorar una posición artística actual ante lo primitivo. Y en el proceso negociador de esa tensión entre los polos de la máxima proximidad a la naturaleza – naturalismo – y la máxima lejanía de la naturaleza – abstracción – el artista traslada ya el acento al proceso configurativo, renunciando al detalle en beneficio del efecto unitario, elige, abstrae. Es justo la tensión polar entre contenido expresivo y forma lo que el virtuosismo resuelve en favor de la forma, culminando cada vez en el componente acentuado, reduciendo cada vez esa imagen a sus factores determinantes.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

El escultor Antonio Sánchez deja huella con su patrimonio genético de un equilibrio complejo entre lo innato y lo adquirido. Valorando la materia prima que la naturaleza le regala, ha sabido aportar con su gesto a base de cincel y martillo una lucha propia donde el individuo una vez realizado en el ejercicio de su expresión se petrifica dejando constancia eterna de su proceso. El resultado es un universo cálido con un sentir primario nutriéndose en ese nido. La temperatura constante e ideal. Gran flexibilidad. Marcada elasticidad. Compás y ritmo en un mundo de seguridad y vitalidad donde parece invitarnos a una regresión placentera y placentaria.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Y en ese registro los trazos del pintor Xabier Moingeon, que, con independencia de los medios expresivos frente a la realidad exterior y con primacía de la intuición sobre la razón, fija los circuitos donde establece las redes de cooperación que conducen al proceso negociador, integrando las leyes de la perspectiva con su pulsión interior. En su proceso de gestión ha sabido canalizar bien la liberación respecto de las compulsiones de la apariencia externa, ocupándose sólo de las propiedades puras traducidas en códigos universales para entrar en una “unio mystica” con el mundo.

Dentro de estos presupuestos los dos autores han sabido luchar en un proceso en el que ganan todos integrando lo mejor de cada uno en su proceso vital de necesidad de expresión, construyendo la solución para saciar el ansia de placer como un impulso primordial en la vida, como un medio para satisfacer las demandas de los impulsos de la vida. El placer no como idea, sino como experiencia organizada químicamente en el cerebro, fruto de la lucha en la consecución de una tregua entre nuestras pretensiones y nuestra propia naturaleza.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Constance Celta

‘Da capo’ de Vol-Ras o volver a empezar…en todo

Da capo, de Vol-Ras
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 28 de mayo al 8 de junio

Da capo significa, literalmente, desde la cabeza. Es un signo utilizado en las partituras para que el intérprete repita la música que antecede a dicha marcación. Es un volver a empezar. La compañía catalana de humor gestual Vol-Ras, formada por Joan Segalés y Joan Faneca, lo utiliza como metáfora de su último espectáculo, precisamente titulado Da capo. Lo hace para advertirnos de las dificultades existentes en el teatro cada vez que se monta una función. Poniéndose en la piel de dos técnicos de escena, Segalés y Faneca van narrando a base de gags, silencios, gestos y una expresividad desbordante, lo que cuesta levantar un mismo espectáculo cada día y que ese mismo espectáculo resulte, después de todo, diferente.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Vol-Ras en una escena de su espectáculo ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Ese volver a empezar en cada función no sólo es la metáfora que contiene Da capo, sino representación de la propia vida. “Hoy en día la metáfora es doble, pues ahora es necesario que todos empecemos de nuevo para hacer frente a la realidad social y económica”, explican los actores de Vol-Ras. Un ciclo que tiene su punto de crueldad por ese retorno al mismo lugar, después de años de crecimiento económico tirados por la borda a base de despilfarro. “Las compañías de teatro también [han de volver a comenzar], con menos medios, más dificultades, pero tercamente empezando ‘Da capo’, demostrando en cada nuevo espectáculo, cada nueva función, el valor labrado a lo largo de cinco, de 20 o más de 30 años”.

Así de triste, salvo que de tamaño despropósito se haga cargo Vol-Ras. Entonces, allí donde emerge la calamidad, brota la risa. Todo cuanto sucede de espaldas al escenario, imprevistos, inquietudes, conflictos y objetos que se rebelan para dificultar el montaje diario, Segalés y Faneca lo ponen delante del público para que éste vea el continuo vaivén y vuelta a empezar de cada función, a partir de un mismo espectáculo.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de 'Da capo'. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Joan Faneca (izquierda) y Joan Segalés en una escena de ‘Da capo’. Imagen cortesía de Teatre Talia.

Inspirados en el grupo alemán Familie Flöz, el director de cine Federico Fellini o el músico John Cage, Vol-Ras plantea con Da capo “un recorrido por un mundo sonoro desde el silencio a la música, sin palabras y con humor”. Y puestos a citar a John Cage, bien valdría esta frase suya para explicar lo que hacen Segalés y Faneca: “No tengo nada que decir, y lo estoy diciendo: esto es poesía”. Porque Vol-Ras decir no dice mucho, en tanto su humor gestual descarta las palabras, pero la sola expresividad de sus rostros y cuerpos sobre el escenario alcanzan a decir mucho más de lo que muestran a veces las palabras vacías de sentido.

Por eso Da capo vuelve una y otra vez al principio de una misma representación: la del ser humano aquejado de la incertidumbre y del azar, pero siempre dispuesto a levantar “tercamente” la función: cada tarde y noche la misma, pero siempre diferente. La demostración: en el Teatre Talia, donde Vol-Ras tocará tan singular partitura una y otra vez, una y otra vez…

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo 'Da capo'.

Joan Segalés (abajo) y Joan Faneca, componentes de Vol-Ras, en el cartel del espectáculo ‘Da capo’.

Salva Torres